Problemas del ritmo cardíaco: Síntomas

Saltar a la barra de navegación

Generalidades del tema

Los problemas del ritmo cardíaco, llamados arritmias, pueden provocar varios tipos de síntomas. Estos síntomas se presentan debido a que el corazón no late con regularidad o no bombea sangre tan bien como cuando es normal.

Algunos de estos síntomas incluyen palpitaciones, aturdimiento, desmayos y falta de aire.

Palpitaciones

Tener palpitaciones significa que usted está especialmente consciente de sus latidos cardíacos. Con frecuencia, diferentes personas describen la experiencia de tener palpitaciones de maneras diferentes. Algunas personas informan que sienten un ligero "aleteo" en el pecho o que tienen la sensación de "saltarse un latido". Otras notan una "sensación pulsátil" o sienten que el corazón "se les sale del pecho". Las palpitaciones rara vez son dolorosas.

¿Cuáles son los diferentes tipos de palpitaciones?

El patrón de las palpitaciones puede ser muy útil para determinar el tipo de arritmia que las ha causado. Si usted consulta a un médico acerca de sus palpitaciones, es muy útil poder demostrar el ritmo y la velocidad de las palpitaciones golpeando los dedos sobre una mesa o un escritorio. Esto puede ayudar a su médico a determinar si las palpitaciones fueron el resultado de una arritmia y, en algunos casos, puede permitir un diagnóstico preciso acerca del tipo específico de arritmia que causó las palpitaciones.

Es probable que su médico no le diagnostique una arritmia basándose en su demostración. Pero puede ser un comienzo muy útil si no está experimentando arritmia mientras se encuentra en el consultorio médico (lo cual significa que su médico no podrá registrar la arritmia en un ECG durante su visita).

¿De qué manera causan molestias en el pecho las palpitaciones?

Algunas personas experimentan las frecuencias cardíacas rápidas no como palpitaciones sino como dolor en el pecho. En personas que tienen el corazón sano, las palpitaciones pueden hacer que tengan una sensación de pulsaciones o golpes que pueden ser dolorosos o incómodos, en vez de la sensación de pesadez u opresión, llamada angina, que se suele asociar con los ataques cardíacos. En personas que tienen enfermedad de las arterias coronarias, una frecuencia cardíaca rápida puede provocar angina. La manera en que usted describa su dolor puede ayudarle a su médico a determinar si el dolor de pecho es el resultado de un ritmo anormal o de angina. En muchos casos, es posible que su médico no esté seguro basándose estrictamente en su descripción. Por lo tanto, es probable que solicite un electrocardiograma (ECG) u otras pruebas de esfuerzo para evaluar el ritmo o descartar la angina.

Aturdimiento

Si usted tiene una arritmia que hace que su corazón lata demasiado rápido o demasiado lento, tal vez se sienta aturdido o mareado. Esto ocurre porque su corazón no puede bombear sangre de manera eficaz durante las frecuencias cardíacas excesivamente rápidas o lentas. La acción de bombeo ineficaz reduce la presión arterial, lo cual a su vez reduce la cantidad de sangre que le llega al cerebro.

La sensación de aturdimiento es el resultado de esta falta de circulación sanguínea al cerebro. Si su presión arterial baja demasiado, es posible que sienta que se va a desmayar. Esta sensación se conoce como presíncope. Síncope es el término médico para la pérdida temporal del conocimiento (desmayo).

¿Cuándo no está causado el aturdimiento por una arritmia?

El aturdimiento puede estar causado por afecciones diferentes a la arritmia. Por esta razón, su médico tratará de determinar si su aturdimiento está causado por una afección cardíaca, por medicamentos o por otros factores.

Otras causas del aturdimiento incluyen la hiperventilación, los ataques de pánico o ansiedad, estar de pie por mucho tiempo y la pérdida excesiva de líquido provocada por problemas como el vómito o la diarrea.

Muchos de los medicamentos utilizados para tratar las afecciones cardíacas, como los betabloqueantes, los bloqueadores de los canales de calcio, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y los diuréticos, pueden reducir la presión arterial en exceso y causar aturdimiento. Por lo general, el aturdimiento provocado por los medicamentos suele ocurrir poco después de ponerse en pie debido a una bajada en la presión arterial que ocurre cuando se pone en pie (hipotensión ortostática). En comparación, el aturdimiento que se debe a una arritmia puede ocurrir incluso cuando está sentado o recostado.

Desmayo (síncope)

El síncope se refiere a la pérdida repentina del conocimiento que no dura mucho tiempo. El síncope puede ser la primera señal de que usted tiene una arritmia. Y es un síntoma muy preocupante por varias razones:

  • Desmayarse puede causar una lesión grave (por ejemplo, si usted se desmaya mientras sube escaleras o conduce).
  • Usted se desmaya porque no le llegó suficiente oxígeno al cerebro como para funcionar, lo cual puede ser una señal de aviso de que usted tiene una afección médica grave.

La arritmia puede provocar un síncope de la misma manera que causa aturdimiento (presíncope). Su corazón no puede bombear sangre de manera eficaz durante las frecuencias cardíacas excesivamente rápidas o lentas, lo cual reduce la cantidad de sangre que llega al cerebro. Sin embargo, en el caso del síncope, la arritmia provoca una bajada tan dramática en la presión arterial que el cerebro no recibe suficiente sangre como para mantenerlo despierto. Por lo tanto, usted pierde el conocimiento. Para que una arritmia provoque un síncope, su frecuencia cardíaca tiene que ser muy rápida o muy lenta, o usted tiene que además tener otra afección cardíaca.

¿Cuánto dura el síncope?

Es importante reconocer que el síncope es transitorio, lo que significa que usted se despertará poco después de desmayarse. Usted puede recuperar el conocimiento porque la arritmia se detiene espontáneamente y regresan el ritmo cardíaco y la presión arterial normales. Incluso si la arritmia persiste, usted aun podría recuperar el conocimiento. Cuando usted experimenta un episodio de síncope debido a una arritmia, esto suele ocurrir mientras se encuentra de pie o sentado, y la pérdida del conocimiento hace que usted se caiga al suelo. Si usted está acostado, la circulación sanguínea regresa al cerebro, incluso aunque su presión arterial puede permanecer baja. Una vez que una circulación sanguínea adecuada regrese al cerebro, es probable que usted se despierte.

¿Cuáles son los riesgos asociados con un desmayo causado por una arritmia?

Las arritmias lentas o rápidas pueden hacer que usted se desmaye. Dependiendo de su postura y actividad en el momento del episodio, usted podría lesionarse gravemente. Si usted se encuentra de pie en el momento de la arritmia, podría desmayarse y caerse. La caída puede hacer que se lesione la cabeza, se rompa un brazo o una pierna o sufra otras lesiones. Si está conduciendo, puede chocar, provocándose lesiones a sí mismo así como a cualquier otra persona que se vea involucrada.

Desmayarse puede ser la primera señal de que usted corre el riesgo de tener una arritmia potencialmente mortal. Si tiene síntomas de una arritmia que pudiera provocarle un desmayo, no conduzca ningún vehículo hasta que su afección haya sido evaluada y tratada.

Falta de aire

Durante las arritmias frecuentemente se presenta una sensación de falta de aire, la cual los médicos llaman disnea. A las personas puede resultarles muy difícil describir este síntoma y pueden referirse a él como:

  • Falta de aire.
  • Opresión en el pecho.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de cansancio al caminar.
¿Qué provoca la falta de aire?

Cuando una arritmia hace que el corazón lata demasiado rápido, este no bombea de manera eficaz. En particular, puede que no haya suficiente tiempo entre latidos como para que el corazón se llene de sangre, lo cual hace que la sangre se acumule en los pulmones. El aumento de la presión y del líquido en los pulmones tiene como resultado la sensación de falta de aire.

Referencias

Otras obras consultadas

  • Olgin JE, Zipes DP (2012). Specific arrhythmias: Diagnosis and treatment. In RO Bonow et al., eds., Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 9th ed., vol. 1, pp. 771–824. Philadelphia: Saunders.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario Rakesh K. Pai, MD, FACC - Cardiología, Electrofisiologia
Revisor médico especializado John M. Miller, MD, FACC - Cardiología, Electrofisiologia

Revisado12 marzo, 2014