Generalidades del tema

¿Qué es la sarcoidosis?

La sarcoidosis es una enfermedad poco común que produce pequeñas masas de células en todo el cuerpo. Estas masas, llamadas granulomas, son demasiado pequeñas para verse o sentirse. Se pueden formar en cualquier parte dentro o fuera del cuerpo y pueden provocar tejido cicatricial permanente. A menudo se forman en los pulmones, los ganglios linfáticos, el hígado, la piel o los ojos.

La sarcoidosis puede afectar el funcionamiento de un órgano. Por ejemplo, si es en los pulmones, tal vez tenga falta de aire. De cada 10 personas que tienen sarcoidosis, 2 o 3 tendrán daño pulmonar permanente. Una pequeña cantidad de personas puede llegar a tener sarcoidosis crónica, la cual puede durar años.1

Nadie puede predecir cómo podría afectarlo la sarcoidosis. Algunas personas no tienen síntomas en absoluto. En más de la mitad de las personas que la tienen, la sarcoidosis aparece solo por un tiempo breve y luego sana sola sin tratamiento alguno.

¿Cuál es la causa de la sarcoidosis?

Nadie sabe con certeza cuál es la causa de la sarcoidosis.

Los especialistas en medicina dicen que la sarcoidosis muy probablemente sea una enfermedad del sistema inmunitario del organismo.

También podría ser una afección respiratoria que ocurre cuando alguien con ciertos genes se expone a cosas en el ambiente, como bacterias, virus, sustancias químicas, toxinas o alérgenos.

Los adultos jóvenes y de mediana edad son los que tienen más probabilidades de tener sarcoidosis, pero se puede tener a cualquier edad. La enfermedad no se transmite de persona a persona.

¿Cuáles son los síntomas?

Es posible que a algunas personas la sarcoidosis no les cause ningún síntoma en absoluto. A otras, en cambio, les puede provocar una variedad de síntomas según la parte del cuerpo o los órganos que afecte. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Fiebre.
  • Dolores corporales.
  • Problemas en la piel.
  • Ganglios linfáticos inflamados.
  • Falta de aire.
  • Dolores en las articulaciones.
  • Entumecimiento.

La sarcoidosis podría causar problemas en el corazón o los pulmones.

También puede causar altos niveles de calcio en la sangre (hipercalciemia). Esto puede conducir a debilidad, falta de energía, falta de apetito y otros síntomas.

¿Cómo se diagnostica la sarcoidosis?

La sarcoidosis a menudo se encuentra en pacientes que no tienen ningún síntoma de sarcoidosis, pero que tienen resultados anormales de radiografías de pecho.

A veces, los médicos pueden diagnosticar la enfermedad después de un examen físico o de la vista o al examinar una radiografía de pecho. Diferentes pruebas como pruebas de laboratorio y pruebas pulmonares también pueden ayudar a los médicos a hacer un diagnóstico correcto.

Su médico puede solicitar que le tomen una muestra de células (biopsia) del órgano afectado y examinarlas para asegurarse de que la enfermedad realmente sea sarcoidosis. Al examinar la biopsia, los médicos pueden descartar otras enfermedades que se parecen a la sarcoidosis.

¿Cómo se trata?

No todos los que tienen sarcoidosis necesitan tratamiento. A veces, la enfermedad desaparece por sí sola. Si la enfermedad afecta a ciertos órganos, como los ojos, el corazón o el cerebro, usted necesitará tratamiento aun cuando no tenga ningún síntoma.

Tomar un corticosteroide oral como prednisona es una de las maneras más comunes de tratar la sarcoidosis. Actúa reduciendo la inflamación causada por la enfermedad.

La mayoría de las personas tienen que tomar prednisona por un año o más tiempo. El uso a largo plazo de la prednisona, especialmente en dosis altas, puede causar graves efectos secundarios. Si toma prednisona, manténgase en comunicación permanente con su médico para asegurarse de encontrar la dosis más baja que necesite para controlar la enfermedad.

Otros medicamentos que se usan para tratar la sarcoidosis incluyen:

  • Metotrexato, el cual puede usarse si la enfermedad afecta a los pulmones, los ojos, la piel o las articulaciones.
  • La hidroxicloroquina, la cual puede usarse si la enfermedad le afecta la piel o el cerebro o si usted tiene un nivel alto de calcio en la sangre a causa de la sarcoidosis.

¿Qué puede hacer en el hogar?

Aun si no tiene ningún síntoma, siga viendo a su médico para recibir atención en forma continuada. Su médico querrá revisarlo para asegurarse de que la enfermedad no le dañe los órganos. Por ejemplo, es posible que necesite hacerse pruebas de rutina para cerciorarse de que los pulmones le estén funcionando bien. Y usted debería hacerse examinar los ojos regularmente, incluso si no tiene problemas para ver.

Asegúrese de seguir estos pasos en el hogar:

  • Tome sus medicamentos exactamente como se los recetaron. Llame a su médico si piensa que está teniendo un problema con su medicamento.
  • No fume. Fumar puede empeorar la sarcoidosis. Si necesita ayuda para dejar el hábito, hable con su médico sobre programas y medicamentos para dejar de fumar. Estos pueden aumentar sus probabilidades de dejar de fumar para siempre.
  • Evite el polvo, el humo y las emanaciones tóxicas. Pueden dañarle los pulmones.
  • Si tiene sarcoidosis y está embarazada o está planeando un embarazo, hable con su médico acerca de los riesgos que existen. Si queda embarazada, obtenga una buena atención prenatal y controles regulares para la sarcoidosis durante el embarazo y después del mismo. Algunos medicamentos para la sarcoidosis se consideran seguros de usar durante el embarazo, mientras que otros no se recomiendan.
  • Si se siente triste, hable con su médico. Muchas de las personas con sarcoidosis a menudo se sienten tristes y pueden deprimirse. Hay muchas opciones de tratamientos buenos disponibles, de modo que no hay razón para sentirse mal.

Hacer cambios saludables en su estilo de vida puede ayudarle a manejar su salud. Por ejemplo:

  • Siga una dieta saludable que incluya una variedad de frutas, verduras y granos integrales. Además incluye carnes magras, ave, pescado, frijoles y leche o productos lácteos descremados o semidescremados.
  • Beba abundantes líquidos, los suficientes como para que su orina sea de color amarillo claro o transparente como el agua. Si tiene una enfermedad renal, cardíaca o hepática y tiene que restringir los líquidos, hable con su médico antes de aumentar la cantidad de líquidos que bebe.
  • Si su médico se lo recomienda, haga más ejercicio. Caminar es una buena opción. Poco a poco, aumente la distancia que camina cada día. Intente por lo menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana. Quizás también desee nadar, montar en bicicleta o hacer otras actividades.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Thoracic Society
www.thoracic.org

Información relacionada

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Lung Association (accessed July 2011). Understanding Sarcoidosis. Available online: http://www.lungusa.org/lung-disease/sarcoidosis/understanding-sarcoidosis.html.

Otras obras consultadas

  • American Lung Association (accessed July 2011). Understanding Sarcoidosis. Available online: http://www.lungusa.org/lung-disease/sarcoidosis/understanding-sarcoidosis.html.
  • Baughman RP, Lower EE (2012). Sarcoidosis. In DL Longo et al., eds., Harrison's Principles of Internal Medicine, 18th ed., vol. 2, pp. 2805–2813. New York: McGraw-Hill.
  • Foundation for Sarcoidosis Research (2005). I have sarcoidosis in my lungs, do I need to have my eyes tested? Ask the Expert Archive, July 2004–2005 Questions. Available online: http://www.stopsarcoidosis.org/sarcoidosis/faqarchive.htm.
  • National Heart Lung and Blood Institute (2011). What Is Sarcoidosis? Available online: http://www.nhlbi.nih.gov/health/dci/Diseases/sarc/sar_whatis.html.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Revisor médico especializado Mark A. Rasmus, MD - Pulmonología, Medicina de Cuidados Críticos, Medicina del sueño

Revisado9 septiembre, 2014