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Rubéola (sarampión alemán)

Generalidades del tema

¿Qué es la rubéola?

La rubéola es una enfermedad muy contagiosa (de transmisión fácil) causada por el virus de la rubéola. Por lo general, es una enfermedad leve. Pero en raras ocasiones, puede causar problemas más graves.

Si usted está embarazada y está infectada por el virus de la rubéola, su bebé (feto) también podría infectarse. Esto puede causar defectos congénitos (de nacimiento), que incluyen defectos graves que se conocen como síndrome de rubéola congénita (CRS, por sus siglas en inglés). El CRS puede causar pérdida de audición, problemas en los ojos, problemas del corazón y otras complicaciones.

La rubéola también se llama sarampión alemán o sarampión de 3 días.

¿Cuál es la causa de la rubéola?

El virus de la rubéola la mayoría de las veces se transmite a través de gotitas de líquido de la boca, la nariz o los ojos de una persona que tiene la infección. Una persona que tiene la infección puede transmitir estas gotitas al toser, estornudar, hablar o compartir alimentos o bebidas. Usted puede infectarse al tocar algo que tiene las gotitas y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca antes de lavarse las manos.

Si usted tiene rubéola, es más probable que la transmita desde algunos días antes de que comience el salpullido hasta 5 o 7 días después de la primera aparición del salpullido. Pero usted puede transmitir el virus incluso si no tiene ningún síntoma.

Si usted ha tenido rubéola, es muy poco probable que la vuelva a tener.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la rubéola pueden incluir:

  • Fiebre leve.
  • Inflamación de los ganglios (ganglios linfáticos), especialmente detrás del oído y en la parte posterior de la cabeza.
  • Salpullido leve que comienza en la cara y se propaga al cuello, al pecho y al resto del cuerpo.

Los adultos, especialmente las mujeres, también podrían tener dolor articular. Los niños mayores y los adolescentes también podrían tener dolor en los ojos, dolor de garganta y dolores en todo el cuerpo. Los niños pequeños podrían tener solo un salpullido.

Es posible que los síntomas no comiencen hasta después de 14 a 21 días de que usted haya estado cerca de una persona que tiene la infección. Algunas personas no tienen síntomas.

¿Cómo se diagnostica la rubéola?

Un análisis de sangre puede ayudar a su médico a averiguar si una infección reciente que usted haya tenido fue causada por el virus de la rubéola. La prueba también muestra si usted se ha vacunado contra la rubéola o es inmune al virus.

¿Cómo se trata?

Por lo general, la rubéola mejora con atención en el hogar.

  • Use medicamentos para reducir la fiebre y los dolores por todo el cuerpo. No le dé aspirina a ninguna persona de menos de 20 años. Se la ha asociado con el síndrome de Reye, una enfermedad grave.
  • Beba líquido adicional.
  • Descanse lo suficiente.

Manténgase alejado de otras personas, especialmente mujeres embarazadas, lo más que pueda para no propagar la enfermedad. Si usted o su hijo tienen rubéola, no vayan a trabajar, a la escuela ni a la guardería durante 7 días después de la primera aparición del salpullido.1

Si usted está expuesta al virus de la rubéola mientras está embarazada, hable con su médico. Su médico podría darle una inyección de inmunoglobulina (IG) si las pruebas muestran que usted no es inmune. La IG no previene la infección, pero puede hacer que los síntomas sean menos graves. La IG también reduce la posibilidad de defectos congénitos (de nacimiento), aunque no siempre los previene. Han nacido niños con síndrome de rubéola congénita de madres que recibieron IG.

¿Puede prevenirse la rubéola?

La vacuna contra la rubéola protege a al menos 9 de cada 10 personas vacunadas de tener esta enfermedad.1 En los Estados Unidos, la vacuna es parte de las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés) y contra el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela (MMRV, por sus siglas en inglés). La mayoría de los niños reciben la vacuna como parte de sus inyecciones regulares.

Podrían producirse brotes en personas que no han recibido la vacuna. Esto es más probable que suceda en la universidad, el servicio militar, el ámbito de la atención médica y las guarderías, y entre las personas que se han trasladado recientemente a los Estados Unidos desde otros países.1

Si usted tiene planificado quedar embarazada y no sabe si es inmune a la rubéola, hágase un análisis de sangre para averiguarlo. Si usted no es inmune, puede recibir la vacuna contra la rubéola en forma segura hasta 1 mes antes de quedar embarazada. Si usted no es inmune y no recibió la vacuna antes de quedar embarazada, tenga especial cuidado de evitar el contacto con el virus. Evite la saliva de bebés y niños pequeños, y lávese las manos a menudo.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

Centers for Disease Control and Prevention (CDC): Vaccines and Immunizations
Dirección del sitio web: www.cdc.gov/vaccines

Vaccines.gov
Dirección del sitio web: www.vaccines.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Academy of Pediatrics (2009). Rubella. In LK Pickering et al., eds., Red Book: 2009 Report of the Committee on Infectious Diseases, 28th ed., pp. 579–584. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics.

Otras obras consultadas

  • American Public Health Association (2008). Rubella (German measles). In DL Heymann, ed., Control of Communicable Diseases Manual, 19th ed., pp. 529–534. Washington, DC: American Public Health Association.
  • Centers for Disease Control and Prevention (2011). Rubella. In W Atkinson et al., eds., Epidemiology and Prevention of Vaccine-Preventable Diseases, 12th ed., pp. 291–300. Washington, DC: Public Health Foundation. Also available online: http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/pinkbook/index.html.
  • Centers for Disease Control and Prevention (2013). Prevention of measles, rubella, congenital rubella syndrome, and mumps, 2013: Summary recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR, 62(RRO4): 1–34. Also available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr6204a1.htm.
  • Cherry JD (2009). Rubella virus. In RD Feigin et al., eds., Feigin and Cherry's Textbook of Pediatric Infectious Diseases, 6th ed., vol. 1, pp. 2271–2300. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  • Levin MJ, Weinberg A (2011). Infections: Viral and rickettsial. In WW Hay et al., eds., Current Diagnosis and Treatment: Pediatrics, 20th ed., pp. 1107–1147. New York: McGraw-Hill.
  • Mason WH (2011). Rubella. In RM Kleigman et al., eds., Nelson Textbook of Pediatrics, 19th ed., pp. 1075–1078. Philadelphia: Saunders.

Créditos

Por El personal de Healthwise
John Pope, MD - Pediatría
W. David Colby IV, MSc, MD, FRCPC - Enfermedad infecciosa
Última revisión 14 agosto, 2013

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