Infección por E. coli a causa de los alimentos o el agua: Problemas sanguíneos y renales

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Generalidades del tema

Pueden producirse graves problemas que afectan a la sangre y a los riñones en una pequeña cantidad de personas (del 5% al 10%) infectadas con Escherichia coli (E. coli) O157:H7 que se enferman de una manera lo suficientemente grave como para tener que ir al hospital.1 Estos problemas incluyen anemia, una cifra baja de plaquetas en la sangre, formación de pequeños coágulos de sangre e insuficiencia renal.

A veces también se desarrollan complicaciones en el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central). Puede causar un daño grave y a largo plazo a los riñones y al sistema nervioso, así como también la muerte.

Este grupo de problemas se conoce como síndrome urémico hemolítico (SUH) o púrpura trombocitopénica trombótica (PTT). Estas dos afecciones ahora se consideran formas distintas de la misma enfermedad.

Síntomas

Los síntomas del síndrome urémico hemolítico o de la púrpura trombocitopénica trombótica pueden incluir:

  • Palidez (causada por la anemia).
  • Debilidad o fatiga (causada por la anemia).
  • Eliminación de poca cantidad de orina.
  • Manchas pequeñas oscuras o puntos en la piel (púrpura).
  • Problemas del sistema nervioso. Los ejemplos incluyen:
    • Irritabilidad.
    • Cansancio o falta de energía.
    • Convulsiones.
    • Estado de coma.
    • Incapacidad de mover un lado del cuerpo.
  • Complicaciones a largo plazo del sistema nervioso. Los ejemplos incluyen:

Las personas a quienes las han diagnosticado con una infección por E. coli deberían ser observadas atentamente por estos problemas. Esto es especialmente importante para niños y adultos mayores. Deberían hacerse análisis de sangre y de orina en vez de esperar a que aparezcan síntomas. La observación debería comenzar en cuanto se hace el diagnóstico y continuar por 2 semanas después del inicio de la diarrea.

Factores de riesgo

Los siguientes factores pueden hacerle correr un riesgo mayor que el promedio de llegar a tener problemas sanguíneos y renales debido a una infección por E. coli:

  • Ser tratado con antibióticos
  • Ser un niño muy pequeño o un adulto de edad avanzada
  • Ser tratado con medicamentos antidiarreicos
  • Tener diarrea sanguinolenta
  • Tener un recuento alto de glóbulos blancos
  • Tener fiebre alta

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Centers for Disease Control and Prevention (2011). Escherichia coli O157:H7 and other shiga toxin-producing Escherichia coli (STEC). Available online: http://www.cdc.gov/nczved/divisions/dfbmd/diseases/ecoli_o157h7/index.html.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Revisor médico especializado W. David Colby IV, MSc, MD, FRCPC - Enfermedad infecciosa

Revisado9 septiembre, 2014