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Mal de las alturas

Generalidades del tema

¿Qué es el mal de las alturas?

El mal de las alturas sucede cuando no puede obtener suficiente cantidad de oxígeno del aire a alturas elevadas. Esto causa síntomas, como dolor de cabeza, pérdida del apetito y problemas para dormir. La mayoría de las veces sucede cuando las personas que no están acostumbradas a las alturas elevadas pasan con rapidez de alturas más bajas a alturas de 8000 pies (2438 m) o más. Por ejemplo, es posible que tenga dolor de cabeza cuando conduce por un pase de montaña elevado, va de excursión a una altura elevada o llega a un centro turístico en la montaña.

El mal de las alturas leve es común. Los expertos no saben quién lo tendrá y quién no. Ni el sexo ni el nivel de estado físico desempeñan un papel en si tendrá mal de las alturas o no.

El mal de las alturas puede ser peligroso. Es una buena idea tener especial cuidado si va de excursión o campamento a alturas elevadas (como en las Montañas Rocosas) o si planea ir de vacaciones o de caminata a países que se encuentran a alturas elevadas, como Perú, Ecuador o Nepal.

El mal de las alturas también se llama mal agudo de montaña.

¿Cuál es la causa de mal de las alturas?

El aire es "más delgado" a alturas elevadas. Cuando usted va a alturas demasiado elevadas demasiado rápido, el cuerpo no puede obtener tanto oxígeno como necesita. Entonces usted tiene que respirar más rápidamente. Esto causa el dolor de cabeza y los otros síntomas del mal de las alturas. A medida que el cuerpo se acostumbra a la altura, los síntomas desaparecen.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del mal de las alturas incluyen:

  • Dolor de cabeza, el cual suele ser palpitante. Empeora durante la noche y cuando se despierta.
  • No tener ganas de comer.
  • Tener revoltura estomacal. Es posible que vomite.
  • Sensación de debilidad y cansancio. En casos graves, usted no tiene energía para comer, vestirse ni hacer nada.
  • Despertarse durante la noche y no dormir bien.
  • Sensación de mareo.

Los síntomas podrían ser de leves a graves. Podrían empezar hasta un día después de haber estado a una altura elevada. Muchas personas dicen que el mal de las alturas se siente como la resaca.

El mal de las alturas puede afectar los pulmones y el cerebro. Cuando esto sucede, los síntomas incluyen confusión, no poder caminar derecho (ataxia), sentir que se desmaya y tener los labios o las uñas de los dedos de la mano azules o grises. Cuando respira, podría escuchar un sonido parecido a cuando se arruga una bolsa de papel. Estos síntomas significan que la afección es grave. Podría ser mortal.

Si irá de caminata a alturas elevadas, aprenda acerca del mal de las alturas, sus síntomas y cómo tratarlo. Esté atento a las personas de su grupo. Puede aprender más sobre el mal de las alturas en el sitio web de la International Society for Mountain Medicine (Sociedad Internacional de Medicina de Montaña) en www.ismmed.org.

¿Cómo se diagnostica el mal de las alturas?

Si está a una altura elevada, es posible que su médico piense que usted tiene esta afección. Su médico le hará preguntas acerca de sus síntomas y le examinará. Para descartar otras afecciones, su médico podría preguntarle si ha estado bebiendo líquidos o alcohol o si ha estado tomando medicamentos, o si tiene un resfriado o gripe.

Si está de excursión o campamento, usted y las personas que estén con usted deben conocer los síntomas del mal de las alturas. A menudo, las personas confunden el mal de las alturas con la gripe, una resaca o deshidratación. Como regla, considere que los síntomas son del mal de las alturas, a menos que pueda probar que no lo son.

¿Cómo se trata?

El mejor tratamiento para el mal de las alturas es ir a una altura más baja. Pero si tiene síntomas leves, es posible que pueda permanecer a esa altura y dejar que su cuerpo se acostumbre a ella. A menudo, los síntomas se producen si usted acaba de llegar a un centro turístico en la montaña desde una altura más baja.

También podría usar oxígeno o una cámara de presión diseñada especialmente para tratar el mal de las alturas.

Si usted permanece a una altura elevada, descanse. Puede explorar la zona, pero hágalo con calma. Limite cualquier caminata o actividad. Beba abundante agua, pero no beba alcohol. No vaya a una altura más elevada hasta que los síntomas hayan desaparecido. Esto podría tardar de 12 horas a 3 o 4 días.

Para el dolor de cabeza, puede tomar un medicamento de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin) o naproxeno (Aleve). No le dé aspirina a nadie de menos de 20 años. Se ha vinculado a la aspirina con el síndrome de Reye, una enfermedad grave. También podría usar medicamentos para reducir la sensación de revoltura estomacal u otros síntomas.

Un médico puede darle acetazolamida (Diamox). Esto acelera la velocidad a la que el cuerpo se acostumbra a la altura más elevada. La nifedipina (Procardia) y la dexametasona también se usan para el mal de las alturas. También podría usar oxígeno o una cámara de presión diseñada especialmente para tratar el mal de las alturas.

Vaya a una altura más baja si los síntomas son de moderados a graves, si empeoran o si el tratamiento con medicamentos u oxígeno no ayudan. Baje al menos 1500 pies (457 m). Vaya a una altura más baja lo más rápido posible u obtenga ayuda de emergencia si una persona que está con usted tiene síntomas graves, como estar confuso o no poder caminar derecho. Vaya con la persona. Nunca permita que la persona que tiene mal de las alturas grave baje sola.

¿Se puede prevenir el mal de las alturas?

Es posible que pueda prevenir el mal de las alturas tomándose todo el tiempo que necesite cuando va a alturas elevadas, usando medicamentos con anticipación y comiendo determinados alimentos.

  • Si va a alturas de más de 8000 pies (2438 m), intente pasar una noche a una altura intermedia antes de seguir subiendo. Por ejemplo, en los Estados Unidos pase una noche en Denver antes de ir a las Montañas Rocosas.
  • No viaje en avión a ciudades que estén a alturas elevadas. Si esto no es posible, evite las comidas abundantes, el alcohol y hacer mucha actividad después de llegar. Descanse y beba abundante cantidad de líquido. Si tiene síntomas, no siga subiendo hasta que hayan desaparecido. Ejemplos de ciudades que están a alturas elevadas incluyen Cuzco, Perú; La Paz, Bolivia; y Lhasa, Tibet.
  • Duerma a una altura que sea más baja que la altura a la que estuvo durante el día. Por ejemplo, si esquía a 9500 pies (2896 m) durante el día, duerma la noche anterior y la noche posterior a 8000 pies (2438 m). "Escalar alto, dormir abajo" es una práctica estándar para las personas que están a alturas elevadas.
  • Un estudio mostró que comenzar a tomar ibuprofeno 6 horas antes de subir a alturas elevadas y, luego, tomarlo cada 6 horas al subir puede ayudar a prevenir el mal de las alturas.1 El ibuprofeno también puede reducir los síntomas del mal de las alturas si lo tiene.
  • Podría considerar la posibilidad de tomar acetazolamida (Diamox) o posiblemente dexametasona antes de ir a una altura elevada.2 Hable con su médico al respecto.
  • Coma muchos carbohidratos. Estos incluyen panes, cereales, granos y pasta.

¿Qué sucede si tiene un problema pulmonar u otra enfermedad?

Los expertos no saben mucho sobre la manera en que la altura afecta otras enfermedades. Muchas personas con asma alérgica se sienten mejor a alturas elevadas. De todas formas, si tiene asma y va a ir a alturas elevadas, siga usando su medicamento de control diario y lleve su medicamento de alivio rápido consigo. Hable con su médico acerca del mal de las alturas si tiene enfermedades a largo plazo, especialmente problemas del corazón, anemia de células falciformes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o apnea del sueño.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Academy of Family Physicians: FamilyDoctor.org
Dirección del sitio web: www.familydoctor.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Lipman GS, et al. (2012). Ibuprofen prevents altitude illness: A randomized controlled trial for prevention of altitude illness with nonsteroidal anti-inflammatories. Annals of Emergency Medicine, 59(6): 484–490.
  2. Murdoch D (2010). Altitude sickness, search date October 2009. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.

Otras obras consultadas

  • Hackett PH, Roach RC (2012). High-altitude medicine and physiology. In PS Auerbach, ed., Wilderness Medicine, 6th ed., pp. 2–33. Philadelphia: Mosby Elsevier.
  • Luks AM, et al. (2010). Wilderness Medical Society consensus guidelines for the prevention and treatment of acute altitude sickness. Wilderness and Environmental Medicine, 21(2): 146–155.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Anne C. Poinier, MD - Medicina interna
W. David Colby IV, MSc, MD, FRCPC - Enfermedad infecciosa
Última revisión 4 octubre, 2012

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