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Espolón óseo

Generalidades del tema

¿Qué es un espolón óseo?

Un espolón óseo (osteofito) es un crecimiento óseo que se forma sobre el hueso normal. La mayoría de las personas piensan en algo afilado cuando piensan en un "espolón", pero un espolón óseo no es más que hueso adicional. Por lo general, es liso, pero puede causar desgaste o dolor si presiona o roza sobre otros huesos o tejidos blandos, como ligamentos, tendones o nervios del cuerpo. Los lugares comunes para los espolones óseos incluyen la columna vertebral, los hombros, las manos, la cadera, las rodillas y los pies.

¿Cuál es la causa de los espolones óseos?

Un espolón óseo se forma cuando el cuerpo intenta repararse generando hueso adicional. Normalmente se forma en respuesta a la presión, al rozamiento o la sobrecarga que continúa durante un largo período de tiempo.

Algunos espolones óseos se forman como parte del proceso de envejecimiento. A medida que se envejece, el tejido resbaladizo llamado cartílago y que cubre los extremos de los huesos dentro de las articulaciones se deteriora y finalmente se desgasta (osteoartritis). Además, los discos que proporcionan la amortiguación entre los huesos de la columna vertebral podrían deteriorarse con la edad. Con el tiempo, esto provoca dolor e hinchazón y, en algunos casos, la formación de espolones óseos en los bordes de la articulación. Los espolones óseos debidos al envejecimiento son especialmente comunes en las articulaciones de la columna vertebral y los pies.

También se forman espolones óseos en los pies en respuesta a ligamentos tensos, a actividades como bailar o correr que sobrecargan los pies y a la presión provocada por tener sobrepeso o por zapatos que no calzan bien. Por ejemplo, el ligamento largo de la parte de abajo del pie (fascia plantar) puede ser afectado por la sobrecarga o tensarse y tirar del talón, lo que hace que el ligamento se inflame (fascitis plantar). A medida que el hueso intenta arreglarse, puede formarse un espolón óseo en la parte de abajo del talón (esto se conoce como "espolón calcáneo"). La presión en la parte de atrás del talón producida por usar con frecuencia zapatos que son demasiado apretados puede hacer que crezca un espolón óseo en la parte trasera del talón. A veces, esto se llama en inglés "pump bump" (protuberancia de los tacones) debido a que a menudo se lo ve en las mujeres que usan zapatos de taco alto.

Otro lugar común para los espolones óseos es el hombro. La articulación del hombro puede moverse en una serie de direcciones gracias a su compleja estructura. Con el tiempo, los huesos, músculos, tendones y ligamentos que componen el hombro pueden desgastarse al frotarse entre sí. Los músculos que hacen posible levantar y rotar el brazo (llamados manguito de los rotadores) empiezan a la altura del omóplato y se conectan con la parte superior del brazo mediante tendones. Cuando estos tendones se mueven por el espacio angosto entre la parte superior del hombro y la parte superior del brazo, pueden rozar los huesos. Pueden formarse espolones óseos en esta zona angosta que a su vez pellizcan los tendones del manguito de los rotadores, lo que provoca irritación, inflamación, rigidez, debilidad, dolor y, a veces, desgarros del tendón. Esta afección, el trastorno del manguito de los rotadores, sucede comúnmente con la edad y/o el uso repetitivo del hombro. También es común en los deportistas, especialmente los jugadores de béisbol y en las personas como los pintores, que trabajan con los brazos por encima de la cabeza con frecuencia.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas personas tienen espolones óseos y no se enteran nunca, debido a que la mayoría de los espolones óseos no causan síntomas. Pero si los espolones óseos presionan otros huesos o tejidos, o causan que un músculo o un tendón se rocen, pueden desgastar el tejido con el tiempo y causar hinchazón, dolor y desgarros. Los espolones óseos del pie también pueden causar callos y callosidades cuando se acumula tejido para dar acolchado adicional al espolón óseo.

¿Cómo se diagnostican los espolones óseos?

Por lo general, un espolón óseo es visible en una radiografía. Pero dado que la mayoría de los espolones óseos no causan problemas, sería raro tomar una radiografía solo para ver si usted tiene un espolón óseo o no. Si le sacaran una radiografía para evaluar uno de los problemas asociados con los espolones óseos, como la artritis, los espolones óseos serían visibles en esa radiografía.

¿Cómo se tratan?

Los espolones óseos no requieren tratamiento a menos que estén causando dolor o dañando otros tejidos. Cuando es necesario, es posible dirigir el tratamiento a las causas, los síntomas o a los espolones óseos en sí.

El tratamiento dirigido a la causa de los espolones óseos podría incluir bajar de peso para reducir la presión sobre las articulaciones (especialmente cuando la causa es la osteoartritis o la fascitis plantar) y estirar la zona afectada, como el tendón de Aquiles y la parte de abajo del pie. Ver a un fisioterapeuta para tratarse con ultrasonido o con un masaje profundo de los tejidos podría ser útil para la fascitis plantar o el dolor de hombro.

El tratamiento dirigido a los síntomas podría incluir reposo, hielo, estiramiento y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno. Estar bien informado de cómo proteger las articulaciones es útil si tiene osteoartritis. Si usted tiene un espolón óseo en el pie, cambiar el calzado o agregar acolchado o una plantilla como protectores para talones o una ortesis podrían ayudar. Si un espolón óseo le causa callos o callosidades, acolchar la zona o usar zapatos diferentes pueden ayudar. Podría consultarse a un podólogo (médico de pies) si los callos y las callosidades se vuelven un problema mayor. Si el espolón óseo sigue causando síntomas, es posible que su médico le sugiera una inyección de corticosteroides en la zona que duele para disminuir el dolor y la inflamación de los tejidos blandos que hay junto al espolón óseo.

A veces, se tratan los espolones óseos en sí. Los espolones óseos pueden extirparse en forma quirúrgica o tratarse como parte de una cirugía para reparar o reemplazar una articulación cuando la osteoartritis ha causado un daño y una deformidad considerables. Algunos ejemplos podrían incluir la reparación de un juanete o de un espolón calcáneo en el pie o la extirpación de pequeños espolones que están debajo de la punta del hombro.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS)
Dirección del sitio web: www.orthoinfo.aaos.org

Referencias

Otras obras consultadas

  • Di Cesare PE, et al. (2013). Pathogenesis of osteoarthritis. In GS Firestein et al., eds., Kelley's Textbook of Rheumatology, 9th ed., vol. 2, pp. 1617–1635. Philadelphia: Saunders.
  • Thomas JL, et al. (2010). The diagnosis and treatment of heel pain: A clinical practice guideline-revision 2010. Journal of Foot and Ankle Surgery, 49(3, Suppl): S1–S19.
  • Wapner KL, Parekh SG (2010). Heel pain. In JC DeLee et al., eds., DeLee and Drez's Orthopaedic Sports Medicine, 3rd ed., vol. 2, pp. 2030–2056. Philadelphia: Saunders Elsevier.

Créditos

Por El personal de Healthwise
William H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia
Gavin W.G. Chalmers, DPM - Podólogo y cirugía podológica
Última revisión 3 octubre, 2013

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