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Rehabilitación cardíaca

Generalidades del tema

¿Qué es la rehabilitación cardíaca?

La rehabilitación cardíaca le enseña a hacer más actividad física y a realizar cambios en el estilo de vida que pueden tener como consecuencia un corazón más fuerte y una mejor salud. La rehabilitación cardíaca puede ayudarlo a sentirse mejor y a reducir su riesgo de futuros problemas del corazón.

En la rehabilitación cardíaca, usted colabora con un equipo de profesionales de la salud. Por lo general, el equipo incluye un médico, una enfermera especialista, un dietista, un terapeuta del ejercicio y un fisioterapeuta. El equipo diseña un programa a su medida, basado en su salud y sus metas. Luego, le brindan apoyo para ayudarlo a tener éxito.

Si tiene un problema del corazón o lo han operado, es posible que tenga miedo de hacer ejercicio. O, si nunca ha hecho ejercicio, es posible que no sepa cómo comenzar. Su equipo de rehabilitación cardíaca lo ayudará a comenzar en forma lenta y a trabajar hasta un nivel que sea bueno para su corazón.

Muchos hospitales y centros de rehabilitación ofrecen programas de rehabilitación cardíaca. Usted podría formar parte de un grupo de rehabilitación cardíaca, pero cada persona seguirá su propio plan.

¿Quién debería realizar rehabilitación cardíaca?

Los médicos suelen indicar rehabilitación cardíaca a personas que han tenido un ataque al corazón o a quienes se les ha realizado una cirugía de derivación vascular ("bypass"). Pero las personas con muchos tipos de enfermedades cardíacas o de los vasos sanguíneos pueden beneficiarse con la rehabilitación cardíaca. La rehabilitación puede ayudarlo si tiene:

A menudo, a las personas no se les da la oportunidad de probar la rehabilitación cardíaca. O bien podrían comenzar con un programa, pero lo abandonan. Esto sucede especialmente con las mujeres y los adultos mayores. Y esto no es bueno, debido a que pueden obtener los mismos beneficios que las personas más jóvenes. Si su médico sugiere que realice rehabilitación cardíaca, no la abandone, de modo que pueda obtener los mejores resultados.

Medicare pagará la rehabilitación cardíaca de las personas con determinados problemas del corazón. Muchas compañías de seguros también brindan cobertura. Consulte con su compañía de seguros o con su hospital para ver si usted estará cubierto.

¿De qué se trata la rehabilitación cardíaca?

En la rehabilitación cardíaca, usted aprenderá a:

  • Manejar su enfermedad cardíaca y problemas como presión arterial alta y colesterol alto.
  • Hacer ejercicio en forma segura.
  • Seguir una dieta saludable para el corazón.
  • Dejar de fumar.
  • Reducir el estrés y la depresión.
  • Reincorporarse al trabajo cuanto antes y en forma segura.

Hacer ejercicio es una parte importante de la rehabilitación cardíaca. Por lo tanto, antes de comenzar, se le realizará un chequeo completo, que podría incluir pruebas como un electrocardiograma (ECG) y una "prueba de esfuerzo" (electrocardiograma de ejercicio). Estas pruebas muestran lo bien que le está funcionando el corazón. Ayudarán a su equipo a diseñar un programa de ejercicios que sea seguro para usted.

Al principio, su equipo de rehabilitación supervisará de cerca cómo el ejercicio afecta al corazón. A medida que se fortalezca, aprenderá a revisar su propia frecuencia cardíaca cuando haga ejercicio. Al final de la rehabilitación, estará listo para continuar con un programa de ejercicios por sí solo.

¿Cuáles son los beneficios de la rehabilitación cardíaca?

Comenzar la rehabilitación cardíaca después de un ataque al corazón puede reducir sus probabilidades de morir de una enfermedad cardíaca y puede ayudarlo a evitar tener que ir al hospital. Puede reducir su necesidad de medicamentos.

La rehabilitación cardíaca también puede ayudarlo a:

  • Tener un mejor estado de salud general.
  • Bajar de peso o no recuperarlo.
  • Sentirse menos deprimido y más optimista.
  • Tener más energía y sentirse mejor consigo mismo.

Cambiar los malos hábitos es una tarea difícil. Pero en la rehabilitación cardíaca, usted recibe el apoyo de expertos que pueden ayudarlo a adoptar nuevos hábitos saludables. Y conocer a otras personas que realizan rehabilitación cardíaca puede ayudarlo a saber que no está solo.

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Alimentación saludable: Cómo consumir alimentos saludables para el corazón
  Enfermedades cardíacas: Caminar para tener un corazón saludable

Etapas de la rehabilitación cardíaca

La rehabilitación cardíaca es un programa diseñado específicamente para usted y para sus necesidades médicas. Incluye ejercicio, cambios en el estilo de vida, educación y apoyo emocional. Puede ayudar a mejorar su salud y permitirle llevar una vida más activa. La rehabilitación cardíaca también puede ayudarlo a reincorporarse al trabajo en forma segura y oportuna.

Podría comenzar un programa de rehabilitación cardíaca mientras aún está en el hospital después de haber recibido tratamiento por un ataque al corazón u otro problema del corazón, poco después de haber abandonado el hospital, o en cualquier otro momento, para ayudar a prevenir futuros problemas del corazón, mejorar su calidad de vida y mejorar su salud. Su médico le dará una receta para hacer ejercicio, que les brindará a usted y a su equipo de rehabilitación cardíaca pautas para la frecuencia, la duración y la intensidad del ejercicio. La receta se basará en su afección médica y en su nivel de estado físico.

La rapidez con que se recupere depende de su edad, de su salud y de si tiene otras afecciones de salud que pudieran retardar su recuperación. Una persona más joven sin otros problemas de salud podría mejorar más rápido que una persona mayor que no tiene un buen estado de salud. Según su afección y cómo responde a la rehabilitación, usted podría permanecer en una etapa particular o retroceder y avanzar por las diversas etapas. No hay un tiempo establecido de permanencia en una etapa específica.

La rehabilitación cardíaca tiene cuatro etapas. Su médico determinará en qué etapa es mejor que usted comience su programa.

Programa para pacientes hospitalizados: Etapa I

La etapa I se lleva a cabo en el hospital después de haber tenido un ataque al corazón, una cirugía cardíaca u otro problema importante del corazón. La etapa I de la rehabilitación cardíaca suele incluir:

  • Determinar lo bien que puede ocuparse de sí mismo (bañarse, vestirse y arreglarse) después de su ataque al corazón o de su cirugía del corazón.
  • Medir su capacidad para hacer ejercicio. Su médico probablemente desee que realice una prueba del ejercicio antes de comenzar su programa de ejercicios de rehabilitación cardíaca. Esta prueba mostrará qué tipos de ejercicios son seguros para usted y cuándo puede comenzar a hacer ejercicio.
  • Identificar qué actividades diarias, como levantar objetos, puede hacer en forma segura.
  • Brindar educación a los pacientes y familiares acerca de los cambios en el estilo de vida que usted debe realizar, como alimentarse en forma saludable y dejar de fumar. Los cambios en su alimentación pueden ser difíciles de hacer. Pero incluso los cambios pequeños pueden ayudar a mejorar los niveles de colesterol y a mejorar su salud. Para ideas que puedan ayudarlo a comenzar, vea:
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Enfermedad cardíaca: Cómo seguir una dieta saludable para el corazón.
  • Hacer ejercicio suave, como caminar cortas distancias varias veces al día y, posiblemente, comenzar un programa de levantamiento de pesas.

Programas para pacientes ambulatorios: Etapa II, Etapa III y Etapa IV

Las tres etapas restantes de su rehabilitación cardíaca se llevan a cabo fuera del hospital. Al principio, su equipo de rehabilitación supervisará de cerca cómo el ejercicio afecta el corazón y cómo está progresando usted, antes de retirarle gradualmente la supervisión para que continúe la rehabilitación cardíaca por sí solo. El estilo de vida más saludable que ha aprendido —que incluye seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio en forma regular y no fumar— luego puede convertirse en una forma de vida para usted.

Durante este período, también podría ver a su médico en forma regular para tratar otras afecciones médicas, incluidos el colesterol alto y la presión arterial alta.

La rehabilitación cardíaca durante la etapa II, la etapa III y la etapa IV suele incluir:

  • Seguimiento y supervisión de cerca durante la parte inicial de su programa de ejercicios.
  • Preparación para reincorporarse al trabajo y a las actividades recreativas que disfrutaba antes de sus problemas del corazón. Es posible que su trabajo o sus actividades de tiempo libre deban modificarse.
  • Educación y asesoramiento para usted y su familia a fin de ayudarlo a mantener un estilo de vida con hábitos saludables, que reducirán su riesgo de tener más problemas del corazón.
  • Cuidado de su salud emocional. Recuperar su bienestar emocional y conseguir ayuda para la depresión son partes importantes de la rehabilitación cardíaca.
  • Preparación de un plan que lo ayude a comenzar un programa seguro de ejercicios en el hogar y a participar en otras actividades sin supervisión. Para obtener consejos sobre caminar como ejercicio, vea:
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Enfermedad cardíaca: Caminar para tener un corazón saludable.

Por qué se hace

La rehabilitación cardíaca puede ayudarlo a recuperarse después de estar en el hospital por un problema o una cirugía del corazón. La rehabilitación puede ayudarlo a mejorar su calidad de vida si tiene una enfermedad cardíaca a largo plazo, como insuficiencia cardíaca. La rehabilitación cardíaca también puede ayudarlo a prevenir problemas del corazón en el futuro si usted corre un riesgo alto de tener una enfermedad cardíaca o de un ataque al corazón.

Las personas de todas las edades pueden beneficiarse de un programa de rehabilitación. Pero esto es especialmente cierto para adultos mayores, mujeres y personas que corren un riesgo mayor de insuficiencia cardíaca. La rehabilitación cardíaca también puede ayudarlo a reincorporarse al trabajo en forma segura y oportuna.

Usted podría beneficiarse de rehabilitación cardíaca si tiene un problema del corazón o ha tenido un procedimiento o una cirugía. Estos incluyen:

No todas las personas que han tenido las afecciones o procedimientos enumerados arriba pueden ser candidatos adecuados para la rehabilitación cardíaca. Es posible que tenga otras inquietudes médicas que impidan a su médico recomendarle rehabilitación cardíaca. Pero casi todas las personas con enfermedades cardíacas o factores de riesgo de enfermedades cardíacas se beneficiarían de alguna forma de evaluación de factores de riesgo, asesoría sobre actividad física y educación de la salud.

Exámenes y pruebas

Antes de comenzar un programa de rehabilitación cardíaca, se hará una evaluación minuciosa para averiguar sobre la salud de su corazón y los tipos de ejercicios que puede hacer en forma segura. Las pruebas pueden hacerse antes de la rehabilitación cardíaca y durante el transcurso de la misma para ayudar a su médico a decidir si puede participar en un programa en forma segura y para observar su progreso.

Las pruebas para averiguar su capacidad para hacer ejercicio que pueden hacerse antes de que comience la rehabilitación cardíaca incluyen:

  • Electrocardiograma (ECG) en reposo, una prueba que mide las señales eléctricas que controlan el ritmo de su latido cardíaco. El gráfico que muestra los resultados se llama electrocardiograma. A veces, un ECG en reposo muestra si se deben realizar pruebas más exhaustivas antes de comenzar un programa de ejercicios.
  • Electrocardiograma (ECG) de ejercicio, una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón. Un electrocardiograma de ejercicio (a veces llamado prueba de esfuerzo o prueba en caminador mecánico ["treadmill"]) se realiza haciendo ejercicio, para evaluar cómo el corazón responde al ejercicio. Su médico puede usar los resultados de la prueba para indicar una cantidad segura de ejercicio para usted.
  • Ecocardiograma, un tipo de ecografía que usa ondas sonoras de tono agudo para producir una imagen del corazón. Las ondas sonoras se envían a través de un dispositivo, que se llama transductor, y se reflejan en las diversas estructuras del corazón. Esta prueba muestra lo bien que bombea sangre el corazón y lo bien que funcionan las válvulas cardíacas. A veces, se combina con una prueba de esfuerzo con ejercicio.
  • Gammagrafía de perfusión cardíaca, una prueba que calcula la cantidad de sangre que llega al músculo cardíaco durante el reposo y el ejercicio. Generalmente, se realiza para averiguar la causa de dolor en el pecho de origen desconocido o para averiguar la ubicación y la cantidad de músculo cardíaco lesionado después de un ataque al corazón.
  • Electrocardiograma ambulatorio (prueba de monitorización Holter), la cual registra la actividad eléctrica del corazón mientras realiza sus actividades diarias habituales. Muchos problemas del corazón aparecen solo durante determinadas actividades, como hacer ejercicio, comer, tener relaciones sexuales, estrés emocional, evacuaciones de los intestinos o incluso dormir. Un registro continuo tiene muchas más probabilidades de detectar cualquier latido cardíaco anormal que ocurra durante estas actividades.

Otras pruebas pueden ayudar a observar su evolución durante la rehabilitación cardíaca. Un seguimiento adicional podría incluir la presión arterial, el colesterol, el peso y los niveles de azúcar en la sangre.

Se lo observará de cerca en cuanto empiece su programa de rehabilitación cardíaca. Pero después de que su programa de ejercicios esté bien establecido, probablemente no necesite supervisión continua. Pero si su médico determina que tiene necesidades especiales, es posible que deba usar un dispositivo de seguimiento en el hogar.

Riesgos

Los programas de ejercicios de rehabilitación cardíaca son seguros y útiles. El ejercicio ayuda a que regrese a su vida normal. Pero existe un pequeño riesgo de tener complicaciones.1

Si tiene un problema de salud que hace que el ejercicio sea inseguro, su rehabilitación no incluirá un programa de ejercicios. Estos problemas de salud incluyen:

Incluso si no puede hacer ejercicio ni actividad física, se beneficiará con otras partes de un programa de rehabilitación cardíaca. Por ejemplo, usted puede obtener ayuda para dejar de fumar y reducir el estrés. Y puede conseguir consejos de cómo seguir una dieta saludable para el corazón. Este tipo de educación puede reducir el riesgo de muerte relacionado con el corazón.

Seguridad y su equipo de rehabilitación

Después de tener un ataque al corazón o de operarse del corazón, o de descubrir que tiene una enfermedad cardíaca, es posible que tenga temor a hacer ejercicio o actividad física. Es posible que le preocupe que hacer ejercicio le provoque otro ataque al corazón o que tema no estar lo suficientemente fuerte como para un programa de rehabilitación cardíaca.

Podría disminuir sus temores saber que cuando comienza su rehabilitación, su médico vigilará de cerca su actividad y tendrá a su disposición profesionales de la salud para manejar cualquier problema que pudiera surgir. Su equipo de rehabilitación adaptará todos sus ejercicios específicamente para usted, en función de su afección médica y de su estado de salud general. Todas las rehabilitaciones cardíacas comienzan en forma lenta a un ritmo cómodo y podrían ser tan moderadas como usar un caminador mecánico ("treadmill").

Si le preocupa o siente temor de volver a estar activo, converse con su médico. Hacer ejercicio y actividad física puede mejorarle en gran medida la calidad de vida.

Informe a su médico y a otros profesionales de la salud de su equipo de rehabilitación acerca de todos los medicamentos que esté tomando, especialmente si provocan algún efecto secundario al hacer ejercicio. Los medicamentos también podrían afectar su capacidad de participar en rehabilitación cardíaca. Algunos medicamentos recetados pueden cambiar su frecuencia cardíaca, su presión arterial y su capacidad general para hacer ejercicio.

Esté atento a los síntomas

Cuando haga ejercicio, asegúrese de estar atento a señales y síntomas que signifiquen que debe dejar de hacer ejercicio y contactar a su médico.

Su capacidad para identificar cómo responde su cuerpo al ejercicio y qué condiciones físicas son normales es necesaria para su rehabilitación. Es importante que observe información física específica para tener conocimiento no solo de su mejoría, sino también de posibles complicaciones. Si tiene alguna otra inquietud física o médica como la gripe, dolor de espalda o dolor de rodilla, es mejor que postergue el ejercicio hasta que pase el problema. Debe consultar al médico si el problema no desaparece.

Su equipo de rehabilitación podría pedirle que esté atento a:

  • Cómo se siente.
  • Su frecuencia cardíaca.
  • Su presión arterial.

Sepa cuándo llamar a un médico

Llame al 911 u otros servicios de urgencia de inmediato si tiene síntomas de un:

  • Ataque al corazón.
    • Dolor, presión o una sensación extraña en el pecho.
    • Sudoración.
    • Falta de aire.
    • Náuseas o vómito.
    • Dolor, presión o una sensación extraña en la espalda, el cuello, la mandíbula, la parte superior del abdomen, o en uno o ambos hombros o brazos.
    • Aturdimiento o debilidad repentina.
    • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
  • Ataque cerebral.
    • Entumecimiento, hormigueo, debilitamiento o pérdida de movimiento repentinos en la cara, el brazo o la pierna, sobre todo en un solo lado del cuerpo.
    • Cambios repentinos en la visión.
    • Dificultades repentinas para hablar.
    • Confusión repentina o dificultad súbita para comprender frases sencillas.
    • Problemas repentinos para caminar o mantener el equilibrio.
    • Dolor de cabeza intenso y repentino, distinto de los dolores de cabeza anteriores.

Llame a su médico inmediatamente si alguno de los siguientes síntomas dura más de unos pocos minutos antes, durante o después de su sesión de ejercicios:

  • Cualquier molestia inusual, como síntomas de angina, como dolor o molestia en el pecho
  • Náuseas
  • Mareo o aturdimiento
  • Respiración muy profunda
  • Fatiga intensa
  • Sudoración extrema
  • Cambios anormales en la frecuencia cardíaca, que incluyen cualquiera de los siguientes:
    • Frecuencia cardíaca baja sin explicación, o
    • Frecuencia cardíaca drásticamente más alta de lo que es normal para usted
  • Presión arterial anormal, que incluye cualquiera de los siguientes:
    • Disminución de la presión arterial sistólica
    • La presión arterial sistólica no sube
    • Presión arterial excesivamente alta (más de 240/100 milímetros de mercurio, o mm Hg)
  • Nivel de azúcar en la sangre por debajo de los 80 miligramos por decilitro (mg/dL) o por encima de los 250 mg/dL

Controle su peso

Su médico puede pedirle que se pese regularmente, quizás todos los días. Esto ayuda a vigilar un aumento de peso repentino, lo cual podría ser una señal de un problema.

Llame a su médico si nota un aumento de peso repentino. Su médico podría indicarle a qué peso debe prestarle atención. Pero, en general, si sube 3 libras (1.4 kg) o más en 2 o 3 días, llame a su médico.

Pésese en la misma báscula con la misma cantidad de ropa y a la misma hora del día. El mejor momento puede ser enseguida de levantarse por la mañana, pero después de que vaya al baño. De esta manera, sus mediciones son constantes y precisas. Quizá le convenga llevar un diario de su peso.

Si tiene insuficiencia cardíaca o acaba de tener una cirugía a corazón abierto, es especialmente importante que vigile su peso. Las personas que tengan insuficiencia cardíaca deben estar atentas a un aumento de peso repentino, el cual indica retención de líquidos y una insuficiencia cardíaca que está empeorando. Las personas que han tenido cirugía a corazón abierto también deben prestar atención a un aumento de peso repentino/retención de líquidos que podrían indicar una complicación de la operación.

Más información:

Cuál es su eficacia

Los muchos beneficios de la rehabilitación cardíaca incluyen:

  • Un riesgo reducido de problemas importantes del corazón y muerte después de un ataque al corazón para aquellos que participan en un programa de rehabilitación cardíaca que incluye ejercicio.
  • Recuperación después de una cirugía de derivación vascular.
  • Reducción en la gravedad de la angina y menor necesidad de medicamentos para controlar la angina.
  • Menor necesidad de estadías en el hospital debido a problemas del corazón. Los costos de las visitas al médico y las hospitalizaciones son menores para quienes participan en la rehabilitación cardíaca. También hay menos visitas a la sala de urgencias.
  • Presión arterial más baja.
  • Menor falta de aire y menos fatiga en personas con insuficiencia cardíaca.
  • Capacidad de hacer ejercicio por más tiempo.
  • Capacidad para retomar la actividad sexual en forma segura.
  • Mejores niveles de colesterol y de triglicéridos.
  • Alcanzar y mantenerse en un peso saludable.
  • Apoyo para dejar de fumar.
  • Menos estrés emocional, depresión y ansiedad.

La rehabilitación cardíaca puede aumentar su calidad de vida al mejorar su salud general, ayudarlo a bajar de peso, si lo necesitaba, reducir la depresión, el estrés y la ansiedad; y ayudar a aumentar su autoestima.

Qué esperar

La meta de la rehabilitación cardíaca es ayudarlo a restablecer y mantener un estilo de vida saludable y activo después de un problema importante del corazón, como un ataque al corazón o una cirugía del corazón, o si tiene una afección cardíaca a largo plazo. La rehabilitación puede ayudarlo a volver a su trabajo, retomar actividades recreativas y otras, y tener otra vez una vida sexual normal.

Para mantener los beneficios de la rehabilitación cardíaca, deberá continuar haciendo ejercicio y seguir los cambios saludables en su estilo de vida que ha aprendido.

Hacer ejercicio y cambios en el estilo de vida. Aunque hacer ejercicio es una parte significativa de la rehabilitación cardíaca, los cambios en el estilo de vida combinados con el ejercicio pueden ser más importantes que solo hacer ejercicio para mantener su corazón saludable. Permanecer en su programa puede brindarle el apoyo que necesita para hacer de estos cambios una parte permanente de su vida y podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar otros problemas graves del corazón.

Reincorporarse al trabajo. Después de tener un problema del corazón (como un ataque al corazón o cirugía del corazón), la rehabilitación cardíaca puede ayudarlo a regresar a su trabajo en forma segura. La rapidez con que se reincorpore al trabajo depende de la gravedad de su problema cardíaco y de la actividad física que requiera su trabajo. Su programa de rehabilitación podría incluir asesoramiento vocacional o de trabajo.

Volver a tener relaciones sexuales. A usted o a su pareja quizá les preocupe que usted tenga síntomas como dolor en el pecho o no tener la energía suficiente para tener relaciones sexuales. Compartir sus inquietudes y temores sobre tener relaciones sexuales es importante para usted y para su pareja. Usted y su pareja deben sentirse listos para retomar las relaciones sexuales. Pregúntele a su médico o a un miembro de su equipo de rehabilitación cuándo es seguro para usted tener relaciones sexuales.

Manejar el estrés. El manejo del estrés podría reducir el riesgo de desarrollar problemas del corazón graves, como ataques al corazón. Las personas que no controlan bien el enojo y la frustración podrían tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedad de las arterias coronarias. Aprender a manejar el estrés es a menudo una parte de los programas que lo ayudan a realizar cambios positivos en su estilo de vida.

Buscar tratamiento para la depresión. La depresión suele pasarse por alto, especialmente en adultos mayores, pero aparece con frecuencia después de un problema del corazón grave. La depresión puede dificultarle tener energía para participar en algunos de los programas de rehabilitación cardíaca. Si siente que tiene síntomas de depresión, asegúrese de buscar ayuda.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

HeartHub for Patients
Dirección del sitio web: www.hearthub.org

National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI)
Dirección del sitio web: www.nhlbi.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Thompson PD, et al. (2007). Exercise and acute cardiovascular events. Placing the risks into perspective. A scientific statement from the American Heart Association Council on Nutrition, Physical Activity, and Metabolism and the Council on Clinical Cardiology. Circulation, 115(17): 2358–2368.

Otras obras consultadas

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  • Balady GJ, et al. (2007). Core components of cardiac rehabilitation/secondary prevention programs: 2007 update. A scientific statement from the American Heart Association Exercise, Cardiac Rehabilitation, and Prevention Committee, the Council on Clinical Cardiology; the Councils on Cardiovascular Nursing, Epidemiology and Prevention, and Nutrition, Physical Activity, and Metabolism; and the American Association of Cardiovascular and Pulmonary Rehabilitation. Circulation, 115(20): 2675–2682.
  • Balady GJ, et al. (2011). Referral, enrollment, and delivery of cardiac rehabilitation/secondary prevention programs at clinical centers and beyond: A presidential advisory from the American Heart Association. Circulation, 124(25): 2951–2960.
  • Graham IM, et al. (2011). Rehabilitation of the patient with coronary heart disease. In V Fuster et al., eds., Hurst's the Heart, 13th ed., vol. 2, pp. 1513–1530. New York: McGraw-Hill.
  • Kwan G, Balady GJ (2012). Cardiac rehabilitation 2012: Advancing the field through emerging science. Circulation, 125(7): e369–e373.
  • Levine GN, et al. (2012). Sexual activity and cardiovascular disease: A scientific statement from the American Heart Association. Circulation, 125(8): 1058–1072.
  • Smith SC, et al. (2011). AHA/ACCF secondary prevention and risk reduction therapy for patients with coronary and other atherosclerotic vascular disease: 2011 update: A guideline from the American Heart Association and American College of Cardiology Foundation. Circulation, 124(22): 2458–2473. Also available online: http://circ.ahajournals.org/content/124/22/2458.full.
  • Thomas RJ, et al. (2010). AACVPR/ACCF/AHA 2010 Update: Performance measures on cardiac rehabilitation for referral to cardiac rehabilitation/secondary prevention services. Journal of the American College of Cardiology. Published online August 31, 2010 (doi:10.1016/j.jacc.2010.06.006).
  • Thompson PD (2012). Exercise-based, comprehensive cardiac rehabilitation. In RO Bonow et al., eds., Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 9th ed., vol. 1, pp. 1036–1041. Philadelphia: Saunders.
  • Williams MA, et al. (2007). Resistance exercise in individuals with and without cardiovascular disease: 2007 update: A scientific statement from the American Heart Association Council on Clinical Cardiology and Council on Nutrition, Physical Activity, and Metabolism. Circulation, 116(5): 572–584.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Rakesh K. Pai, MD, FACC - Cardiología, Electrofisiologia
John A. McPherson, MD, FACC, FSCAI - Cardiología
Última revisión 27 septiembre, 2012

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