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Aneurisma aórtico

Generalidades

Imagen del sistema cardiovascular

¿Qué es un aneurisma aórtico?

Un aneurisma aórtico es un bulto en una sección de la aorta, la arteria principal del cuerpo. La aorta transporta la sangre rica en oxígeno desde el corazón hacia el resto del cuerpo. Dado que la sección con el aneurisma está dilatada y debilitada, se puede reventar. Si se rompe la aorta, puede provocar un sangrado grave que puede llevar rápidamente a la muerte.

Los aneurismas pueden formarse en cualquier sección de la aorta, pero son más comunes en el área del abdomen (aneurisma aórtico abdominal). También pueden ocurrir en la parte superior del cuerpo (aneurisma aórtico torácico). Los aneurismas aórticos torácicos también se conocen como aneurismas aórticos ascendentes o descendentes.

¿Cuál es la causa de un aneurisma aórtico?

La pared de la aorta, normalmente, es muy elástica. Puede estirarse y luego volver a encogerse para adaptarse a la circulación de la sangre, según sea necesario. Pero algunos problemas médicos, como la presión arterial alta y la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), debilitan las paredes arteriales. Estos problemas, junto con el uso y desgaste que ocurre naturalmente con los años, pueden resultar en una pared aórtica debilitada que se abulta hacia afuera.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de los aneurismas aórticos no causan síntomas. A veces, el médico los encuentra en exámenes o en pruebas hechas por otras razones. Las personas que sí tienen síntomas se quejan de dolores o molestias en el abdomen, el pecho o la espalda. Los síntomas pueden ir y venir o ser constantes.

En el peor caso, un aneurisma puede reventarse o romperse. Esto causa dolor intenso y sangrado. Con frecuencia, puede ser mortal en cuestión de minutos u horas.

Un aneurisma aórtico también puede conducir a otros problemas. El flujo de la sangre suele volverse más lento en la sección abultada de un aneurisma aórtico, haciendo que se formen coágulos. Si un coágulo de sangre se separa de un aneurisma aórtico en el área del pecho, puede desplazarse hacia el cerebro y causar un ataque cerebral. Los coágulos de sangre que se separan de un aneurisma aórtico en el área del abdomen pueden bloquear el flujo de la sangre al abdomen o las piernas.

¿Cómo se diagnostica un aneurisma aórtico?

Los aneurismas suelen diagnosticarse por casualidad durante exámenes o pruebas que se hacen por otras razones. En algunos casos, se encuentran durante una prueba de detección de aneurismas. Las pruebas de detección ayudan a su médico a buscar cierta enfermedad o afección antes de que aparezcan síntomas.

Los expertos recomiendan pruebas de detección de aneurismas abdominales para hombres que tienen:

  • Entre 65 y 75 años y que han fumado alguna vez.1
  • Al menos 60 años y que tienen un familiar en primer grado (por ejemplo, padre o hermano) que ha tenido un aneurisma.2

Estos hombres tienen más probabilidades de tener un aneurisma que las mujeres o los hombres no fumadores.

Los expertos recomiendan pruebas de detección de aneurisma torácico para todo aquel que tenga un pariente cercano que haya tenido un aneurisma aórtico torácico.3

Si su médico piensa que tiene un aneurisma, usted puede someterse a pruebas como una ecografía, una tomografía computarizada o una MRI para averiguar su ubicación y su tamaño.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de un aneurisma aórtico está basado en su tamaño y en la rapidez con la que está creciendo. Si usted tiene un aneurisma grande o que crece rápidamente, necesita someterse a una cirugía para repararlo. Un médico reparará la parte dañada del vaso sanguíneo durante una cirugía abierta o un procedimiento mínimamente invasivo.

Los pequeños aneurismas raramente se rompen y suelen tratarse con medicamentos para la presión arterial alta, como los betabloqueantes. Este medicamento ayuda a reducir la presión arterial y la tensión en la pared aórtica. Si no se realiza una cirugía o un procedimiento de reparación, le harán ecografías de manera regular para ver si el aneurisma está creciendo.

Incluso si su aneurisma no crece ni se rompe, es posible que usted corra el riesgo de tener problemas del corazón. Su médico podría sugerirle que haga más ejercicio, que siga una dieta saludable para el corazón y que deje de fumar. Es posible que también le recete medicamentos para ayudar a bajar el colesterol alto.

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Aneurisma aórtico abdominal: ¿Debería realizarme una prueba de detección?

Causa

Los aneurismas aórticos abdominales y torácicos tienen un número de causas, entre las que se incluyen:

  • Endurecimiento de las arterias (aterosclerosis). No está claro exactamente de qué manera la aterosclerosis provoca aneurismas aórticos abdominales. Se cree que la aterosclerosis causa cambios en el recubrimiento de la pared de la arteria que podrían afectar el flujo de oxígeno y de nutrientes a los tejidos de la pared aórtica. El daño y el desgaste que ocurren en los tejidos podrían provocar el desarrollo de un aneurisma.
  • Genética. En algunas personas que tienen síndrome de Marfan, síndrome de Ehlers-Danlos u otras afecciones hereditarias, las paredes de las arterias principales, incluyendo la aorta, se debilitan. A veces, los aneurismas son hereditarios.
  • Envejecimiento. La aorta naturalmente se vuelve menos elástica y más rígida con la edad, lo que aumenta el riesgo de tener un aneurisma aórtico abdominal.
  • Infecciones. Las infecciones como la sífilis y la endocarditis, una infección del recubrimiento del corazón, pueden causar aneurismas.
  • Lesiones. Un golpe repentino e intenso en el pecho o el abdomen, como golpearse con el volante en un accidente automovilístico, puede dañar la aorta.
  • Inflamación. La inflamación de la aorta puede debilitar la pared aórtica. Pero no está claro cuál es la causa de que la aorta se inflame.

Los aneurismas aórticos torácicos son mucho menos comunes que los aneurismas aórticos abdominales. Suelen ser causados por un desgaste anormal de las fibras elásticas de la pared aórtica.

Cuando un bulto ocurre en la pared de la aorta ocurre un pseudoaneurisma o "falso aneurisma". Pero el bulto no afecta todas las tres capas de tejidos de la pared de la aorta. Una lesión podría ser la causa de este tipo de aneurisma.

Síntomas

La mayoría de las personas con aneurismas aórticos, especialmente los del área del pecho (aneurismas aórticos torácicos), no tienen síntomas. Pero los síntomas podrían comenzar a suceder si el aneurisma aumenta de tamaño y presiona los órganos que lo rodean.

Si se revienta o se rompe un aneurisma aórtico, hay un dolor intenso y repentino, una caída extrema de la presión arterial y señales de choque ("shock"). Sin tratamiento médico inmediato, la persona muere.

Aneurisma aórtico abdominal

Los síntomas más comunes del aneurisma aórtico abdominal incluyen dolor o molestia abdominal (en el vientre) general, que podría aparecer y desaparecer o ser constante. Otros síntomas incluyen:

  • Dolor en el pecho, el abdomen, la parte baja de la espalda o los costados (arriba de los riñones), y es posible que se propague a la ingle, los glúteos o las piernas. El dolor puede ser profundo, persistente, lacerante o palpitante, y puede durar horas o días. Por lo general, el movimiento no lo afecta, aunque determinadas posiciones podrían ser más cómodas que otras.
  • Una sensación pulsátil en el abdomen.
  • Puede tener un "pie frío" o un dedo del pie azulado o negruzco y dolorido si un aneurisma aórtico abdominal produce un coágulo de sangre que se desprende y obstruye el flujo de sangre a las piernas o los pies.
  • Fiebre o pérdida de peso, si es un aneurisma aórtico inflamatorio.

Aneurisma aórtico torácico:

Los síntomas de un aneurisma aórtico torácico son más evidentes cuando el aneurisma sucede donde la aorta dobla hacia abajo (arco aórtico). Estos pueden incluir:

  • Dolor en el pecho, generalmente descrito como profundo, persistente o palpitante. Este es el síntoma más común.
  • Dolor de espalda.
  • Tos o falta de aire si el aneurisma está en el área de los pulmones.
  • Ronquera.
  • Dificultad o dolor al tragar.

Los síntomas de un aneurisma aórtico son similares a los síntomas de otros problemas que causan dolor de pecho o estómago, como la enfermedad de las arterias coronarias, reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés) y la enfermedad de úlcera péptica.

Qué aumenta su riesgo

Los factores de riesgo principales de un aneurisma aórtico son:

  • Tener más de 65 años de edad.
  • Ser hombre.
  • Fumar.
  • Presión arterial alta.
  • Antecedentes familiares de aneurismas aórticos en parientes en primer grado (padre o madre, hermano o hermana).

Los aneurismas aórticos abdominales son aproximadamente 5 veces más comunes en hombres que en mujeres. Un aneurisma ocurre en aproximadamente entre 3 y 9 hombres de cada 100 que tienen más de 50 años.4

Cuándo llamar a un médico

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato si tiene señales de tener un aneurisma aórtico roto, como:

  • Dolor intenso y repentino.
  • Una caída extrema de la presión arterial.
  • Señales de choque ("shock").

Si ve que una persona pierde el conocimiento, llame al 911 o a otros servicios de emergencia y comience a practicarle RCP (reanimación cardiopulmonar). El operador del servicio de emergencia puede enseñarle a realizar la RCP. Para más información, vea la sección "Respiración de rescate y reanimación cardiopulmonar" del tema Cómo manejar emergencias.

Llame a un médico de inmediato si tiene:

  • Una masa pulsátil en el abdomen.
  • Debilidad repentina en las extremidades inferiores de un lado del cuerpo.
  • Dolor en el pecho que no ha experimentado antes.
  • Un "pie frío" o un dedo del pie azulado o negruzco y dolorido sin motivo aparente.

Llame a su médico para programar una cita si tiene:

  • Dolor en el pecho, el abdomen o la parte baja de la espalda, que es posible que se propague a la ingle, los glúteos o las piernas. El dolor puede ser profundo, persistente, lacerante o palpitante, y puede durar horas o días. Por lo general, el movimiento no lo afecta, aunque determinadas posiciones podrían ser más cómodas que otras.
  • Fiebre o pérdida de peso sin motivo aparente.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden evaluar los síntomas que podrían estar relacionados con un aneurisma aórtico e indicar las pruebas necesarias para seguir evaluando los síntomas incluyen:

Si usted tiene un aneurisma aórtico que crece rápidamente, es posible que lo remitan a un cirujano vascular que puede evaluar si es necesario que se opere.

Exámenes y pruebas

Los aneurismas aórticos suelen descubrirse durante una radiografía, una ecografía, o un ecocardiograma que se hace por otros motivos. A veces, el aneurisma abdominal se percibe durante un examen físico de rutina. Si su médico piensa que usted podría tener un aneurisma aórtico, probablemente le haga un historial médico y un examen físico. Podrían hacerle pruebas adicionales para encontrar el aneurisma.

Cuando se sospecha o se diagnostica un aneurisma, es importante:

  • Determinar con exactitud la ubicación del aneurisma.
  • Calcular su tamaño.
  • Averiguar la rapidez con la que está creciendo.
  • Averiguar si están involucrados otros vasos sanguíneos.
  • Ver si hay coágulos de sangre o inflamación.

Historial médico y examen físico

Es posible que su médico le pregunte:

  • ¿Tiene síntomas y cuándo empezaron?
  • ¿Usted fuma?
  • ¿Tiene alguna otra enfermedad, como presión arterial alta?
  • ¿Tiene algún familiar que haya tenido un aneurisma aórtico?
  • ¿Ha tenido alguna lesión en el pecho últimamente?

Como parte de un examen físico, su médico podría:

  • Escucharle el corazón para detectar problemas del flujo de la sangre.
  • Palparle el abdomen para detectar alguna masa que podría ser una aorta agrandada. Un aneurisma tiene que ser de un tamaño determinado, aproximadamente de 4 cm, antes de que pueda sentírselo.
  • Revisarle las piernas y los pies.

Si su médico le encuentra un bulto en el abdomen, le sugerirá pruebas adicionales. Si tiene sobrepeso y su médico está muy convencido de que usted puede tener un aneurisma aórtico abdominal, también puede sugerir pruebas adicionales. Esto es porque un aneurisma aórtico abdominal suele ser más difícil de encontrar en las personas que tienen sobrepeso.

Exámenes de diagnóstico por imágenes

Las pruebas para ayudar a averiguar la ubicación, el tamaño y la tasa de crecimiento de un aneurisma incluyen:

  • Ecografía abdominal. Las ecografías ayudan a su médico a saber si el aneurisma está creciendo. Si el aneurisma es grande, podría necesitar una ecografía cada 6 o 12 meses. Si el aneurisma es pequeño, podría necesitar una cada 2 o 3 años.
  • Tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) y angiograma por resonancia magnética (MRA, por sus siglas en inglés), que se usan si se requiere una vista más detallada que la de una ecografía. Esto es importante cuando se necesita información sobre la relación entre el aneurisma y los vasos sanguíneos del riñón u otros órganos. Su médico necesita esta información especialmente antes de la cirugía. La CT se usa para observar el crecimiento de un aneurisma aórtico torácico.
  • Ecocardiograma, una ecografía que se usa para estudiar el corazón. Podría realizarse un ecocardiograma transtorácico (TTE, por sus siglas en inglés) o un ecocardiograma transesofágico (TEE, por sus siglas en inglés) para diagnosticar un aneurisma aórtico torácico.
  • Angiograma. Un angiograma puede ayudar a su médico a determinar el tamaño del aneurisma y la presencia de disecciones aórticas, coágulos de sangre u otro vaso sanguíneo afectado.

Exámenes continuos

Una de las metas más importantes de las pruebas es calcular el riesgo de que un aneurisma reviente o se rompa, y comparar el riesgo de ruptura con los riesgos de una cirugía. Si se detecta un aneurisma aórtico, pueden usarse pruebas como la ecografía abdominal para seguir de cerca cualquier cambio en el tamaño o el aspecto del aneurisma, y ayudar a medir el riesgo de ruptura.

Si ha tenido una reparación endovascular de un aneurisma, y tiene un injerto de stent, usted tendrá que hacerse exámenes todos los años, como una tomografía computarizada para detectar problemas con el injerto.5

Prueba de detección

Aneurisma aórtico abdominal

Es posible que su médico le recomiende una prueba de detección de ecografía abdominal si usted es un hombre que:

  • Tiene entre 65 y 75 años de edad y ha fumado alguna vez.1
  • Tiene al menos 60 años de edad y tiene un familiar en primer grado (por ejemplo, padre o hermano) que ha tenido un aneurisma.2

Algunos médicos piensan que otros grupos también deberían someterse a pruebas de detección. Hable con su médico acerca de si es posible que los beneficios de una detección sean mayores que los riesgos en su caso.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Aneurisma aórtico abdominal: ¿Debería someterme a una prueba de detección?

Las personas que tienen síndrome de Marfan, síndrome de Ehlers-Danlos u otra afección que las ponga en riesgo podrían beneficiarse de las pruebas de detección.

Aneurisma aórtico torácico

Es posible que su médico le recomiende pruebas de detección de aneurismas aórticos torácicos si usted tiene un familiar cercano (padre/madre, hermano o hermana) que ha tenido un aneurisma aórtico torácico.3

Generalidades del tratamiento

Después de que le hayan diagnosticado un aneurisma aórtico, su médico evaluará:

  • Si necesita que le reparen el aneurisma.
  • Si podrá soportar una cirugía o un procedimiento.
  • Si debería esperar para que le reparen el aneurisma y hacerse pruebas con regularidad para examinar el tamaño y el crecimiento.

Cuándo se recomienda la reparación

Se considera que los aneurismas aórticos que causan síntomas o aumentan de tamaño rápidamente corren el riesgo de ruptura. Por lo general, se recomienda reparación si existe alguno de estos dos factores.

En los hombres, generalmente, también se recomienda la reparación para los aneurismas aórticos abdominales que tienen 5.5 cm o más de diámetro, que causan síntomas o que crecen rápidamente. En mujeres, es posible que se recomiende la reparación para aneurismas más pequeños.

Suele recomendarse la reparación de aneurismas aórticos torácicos cuando llegan a 5.5 o 6.0 cm de diámetro.

Para más información, vea Cirugía.

Monitorización y tratamiento médico para aneurismas aórticos

Si no se realiza una cirugía para reparar el aneurisma, le realizarán pruebas regulares para ver si se está agrandando.

Generalmente, los aneurismas más pequeños (menos de 5.5 cm de diámetro) que no tienen un riesgo alto de ruptura se tratan con medicamentos usados para tratar la presión arterial alta, como un betabloqueante. Los betabloqueantes pueden disminuir la velocidad a la que crecen los aneurismas. En general, los riesgos de la cirugía para reparar los aneurismas más pequeños son mayores que los posibles beneficios, debido a que los aneurismas más pequeños rara vez se rompen.

Es posible que deba tomar medicamentos para tratar el colesterol alto o la presión arterial alta. No se ha comprobado si estas medidas retrasan el crecimiento del aneurisma, pero pueden mejorar su vida de otras maneras. Estas medidas reducen su riesgo de morir de un ataque al corazón o de un ataque cerebral.

Para obtener más información, vea los temas Colesterol alto y Presión arterial alta.

A pesar de algunas afirmaciones, no se ha comprobado que tomar vitaminas antioxidantes reduzca el riesgo de tener un aneurisma o el riesgo de ruptura.

Cambios en el estilo de vida para el aneurisma aórtico

Si fuma, trate de dejar de hacerlo. Los medicamentos y la asesoría psicológica pueden ayudarlo a dejar el hábito para siempre.

Es probable que su médico le recomiende hacer otros cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta saludable para el corazón, limitar el alcohol y hacer ejercicio. Trate de realizar actividades que aumenten la frecuencia cardíaca. Haga ejercicio durante al menos 30 minutos la mayoría de los días o, preferentemente, todos los días de la semana.

Inquietudes a largo plazo

Si tiene un aneurisma aórtico, usted verá a su médico con regularidad para verificar el tamaño del aneurisma. El tamaño del aneurisma y la rapidez con la que está creciendo ayudan a determinar cómo y cuándo tratarlo.

Una ruptura es una complicación peligrosa. A medida que se expande un aneurisma, aumenta la tensión de la pared del vaso sanguíneo. Esto hace que el aneurisma se expanda más, lo cual pone aún más tensión en la pared. Mientras más crece el aneurisma, más altas son las probabilidades de que crezca aún más y finalmente se rompa. Su médico querrá reparar un aneurisma antes de que haya riesgo de ruptura.

Los coágulos de sangre en la aorta son otra complicación. Cuando se desarrolla un aneurisma, este puede dañar la pared de la aorta. El daño lleva a una formación de coágulos. Un coágulo de sangre puede estrechar la aorta y retrasar el flujo de la sangre hacia el resto del cuerpo. Es posible que se desprendan fragmentos de coágulos de sangre y que se atasquen en el torrente sanguíneo. Esto obstruye el flujo de sangre y causa daño al tejido más allá del coágulo de sangre.

Los aneurismas inflamatorios no son comunes, pero pueden causar complicaciones como fiebre y pérdida de peso. Una reacción inflamatoria masiva puede afectar las partes del cuerpo que están cerca de la aorta, que incluyen parte del intestino delgado, el uréter o las venas que llegan a los riñones. Cualquiera de estas partes del cuerpo puede quedar obstruida por una inflamación.

Cómo vivir con un aneurisma aórtico

Si tiene un aneurisma aórtico, necesita una monitorización médica de cerca y, posiblemente, un tratamiento.

Vaya a sus revisiones regulares. Usted se hará pruebas con regularidad para verificar el tamaño y el crecimiento del aneurisma. Hable con su médico sobre la frecuencia con la que se debe hacer las pruebas.

El tratamiento en el hogar es adecuado para ayudar a prevenir o controlar afecciones que podrían estar causando un aneurisma aórtico, como la aterosclerosis o la presión arterial alta.

  • Deje de fumar. Los medicamentos y la asesoría psicológica pueden ayudarlo a dejar el hábito para siempre.
  • Controle la presión arterial alta. Para controlar la presión arterial alta, siga una dieta baja en sodio y haga ejercicio en forma regular. Para más información, vea el tema Presión arterial alta.
  • Controle el colesterol alto. Para controlar el colesterol alto, siga una dieta con bajo contenido de grasas y bajo contenido de colesterol, y haga ejercicio en forma regular. Para más información, vea el tema Colesterol alto.
  • Controle su peso. Bajar de peso probablemente no cambie el desarrollo el aneurisma aórtico, pero podría reducir las probabilidades de tener complicaciones si alguna vez necesita hacerse una cirugía. Para más información, vea el tema Manejo del peso.
  • Sea activo. Pregúntele a su médico el tipo y la cantidad de ejercicio que puede hacer en forma segura. Si la actividad aeróbica es segura, trate de hacer actividades que eleven la frecuencia cardíaca. Haga ejercicio al menos 30 minutos la mayoría o, preferentemente, todos los días de la semana.
  • Siga una dieta saludable para el corazón. Una dieta saludable para el corazón incluye frutas, verduras, alimentos con alto contenido de fibra y alimentos con bajo contenido de grasas saturadas, de grasas trans y de colesterol. Para más información, vea el tema Alimentación saludable para el corazón.

Medicamentos

Los medicamentos que se usan para tratar la presión arterial alta, como los betabloqueantes, podrían usarse para retrasar la tasa de crecimiento de un aneurisma aórtico.

Si usted tiene colesterol alto, su médico podría recomendarle que tome medicamentos, como estatinas, para reducirlo. Tener colesterol alto aumenta su riesgo de aterosclerosis, lo que puede causar aneurismas aórticos y otras afecciones, como enfermedad de las arterias coronarias o ataque cerebral.

Cirugía

Los aneurismas aórticos torácicos o abdominales que son grandes, que causan síntomas o que se agrandan rápidamente se consideran en riesgo de ruptura. Por lo general, se recomienda una cirugía o un procedimiento de reparación si existe alguno de estos factores. Un médico usa un injerto artificial para reparar un aneurisma aórtico.

Su médico evaluará:

  • Si usted necesita que le reparen el aneurisma inmediatamente.
  • Si podrá soportar una cirugía o un procedimiento.
  • La forma y la ubicación del aneurisma para ver qué opción de reparación es posible.

Al tomar una decisión sobre la reparación de un aneurisma aórtico, usted y su médico pensarán en los beneficios en relación con los riesgos. Las personas que tienen un riesgo significativo de cirugía podrían someterse a un procedimiento de reparación menos invasivo.

No es una opción esperar hasta que se haya roto un aneurisma antes de la realización de la cirugía. La mayoría de las personas a quienes se les ha roto un aneurisma aórtico mueren. La cirugía para un aneurisma roto es peligrosa por la gran pérdida de sangre.

Aneurisma aórtico abdominal

En hombres, suele recomendarse la reparación de aneurismas aórticos abdominales que están causando síntomas, que crecen rápidamente, o que tienen un diámetro de 5.5 cm o más. En mujeres, es posible que se recomiende la reparación para aneurismas más pequeños.

La decisión de hacer que le reparen el aneurisma o no también depende de otras cosas. Estas pueden incluir edad avanzada o problemas médicos que pueden hacer que la reparación sea más peligrosa.

Las opciones de reparación son:

Hable con su médico sobre los beneficios y los riesgos de cada una de las opciones de reparación para ver cuál es la mejor para usted.

Aneurisma aórtico torácico

Su médico le recomendará que se opere un aneurisma aórtico torácico basándose en muchos factores. Estos incluyen:3

  • La ubicación del aneurisma, como la parte ascendente o descendente de la aorta.
  • El tamaño del aneurisma. Podría recomendarse una reparación si un aneurisma tiene un diámetro de 5.5 a 6.0 cm.
  • Si el aneurisma es parte de un problema genético, como el síndrome de Marfan.
  • Si usted necesita otra cirugía del corazón, como una cirugía de reemplazo de una válvula del corazón, o no.

La cirugía abierta y el procedimiento menos invasivo, llamado reparación endovascular, son las dos opciones para reparar un aneurisma aórtico torácico. La elección de la reparación puede depender del tamaño y de la ubicación del aneurisma.4

Muchos de los riesgos de la reparación quirúrgica o endovascular son similares para aneurismas aórticos abdominales o torácicos.6

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Heart Association (AHA)
Dirección del sitio web: www.heart.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. U.S. Preventive Services Task Force (2005). Screening for Abdominal Aortic Aneurysm. Available online: http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspsaneu.htm.
  2. Hirsch AT, et al. (2006). ACC/AHA 2005 practice guidelines for the management of patients with peripheral arterial disease (lower extremity, renal, mesenteric, and abdominal aortic): A collaborative report from the American Association for Vascular Surgery/Society for Vascular Surgery, Society for Cardiovascular Angiography and Interventions, Society for Vascular Medicine and Biology, Society of Interventional Radiology, and the ACC/AHA Task Force on Practice Guidelines (Writing Committee to Develop Guidelines for the Management of Patients With Peripheral Arterial Disease): Endorsed by the American Association of Cardiovascular and Pulmonary Rehabilitation; National Heart, Lung, and Blood Institute; Society for Vascular Nursing; TransAtlantic Inter-Society Consensus; and Vascular Disease Foundation. Circulation, 113(11): e463–e654.
  3. Hiratzka LF, et al. (2010). 2010 ACCF/AHA/AATS/ACR/ASA/SCA/SCAI/SIR/STS/SVM guidelines for the diagnosis and management of patients with thoracic aortic disease. Circulation, 121(13): e266–e369.
  4. Braverman AC, et al. (2012). Diseases of the aorta. In RO Bonow et al., eds., Braunwald’s Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 9th ed., vol. 2, pp. 1309–1337. Philadelphia: Saunders.
  5. Rooke TW, et al. (2011). 2011 ACCF/AHA Focused update of the guideline for the management of patients with peripheral artery disease (updating the 2005 guideline): A report of the American College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. Journal of the American College of Cardiology, 58(19): 2020–2045.
  6. Lau WC, Eagle KA (2009). Diseases of the aorta. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 1, chap. 12. Hamilton, ON: BC Decker.

Otras obras consultadas

  • Lau WC, Eagle KA (2009). Diseases of the aorta. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 1, chap. 12. Hamilton, ON: BC Decker.
  • De Bruin JL, et al. (2010). Long-term outcomes of open or endovascular repair or abdominal aortic aneurysm. New England Journal of Medicine, 362(20): 1881–1889.
  • Elefteriades JA, et al. (2011). Diseases of the aorta. In V Fuster et al., eds., Hurst's The Heart, 13th ed., pp. 2261–2289. New York: McGraw-Hill.
  • Eliason JL, Upchurch GR Jr (2008). Endovascular abdominal aortic aneurysm repair. Circulation, 117(13): 1738–1744.
  • Gornik HL, Creager MA (2007). Diseases of the aorta. In EJ Topol, ed., Textbook of Cardiovascular Medicine, 3rd ed., pp. 1473–1495. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Hirsch AT, et al. (2006). ACC/AHA 2005 practice guidelines for the management of patients with peripheral arterial disease (lower extremity, renal, mesenteric, and abdominal aortic): A collaborative report from the American Association for Vascular Surgery/Society for Vascular Surgery, Society for Cardiovascular Angiography and Interventions, Society for Vascular Medicine and Biology, Society of Interventional Radiology, and the ACC/AHA Task Force on Practice Guidelines (Writing Committee to Develop Guidelines for the Management of Patients With Peripheral Arterial Disease): Endorsed by the American Association of Cardiovascular and Pulmonary Rehabilitation; National Heart, Lung, and Blood Institute; Society for Vascular Nursing; TransAtlantic Inter-Society Consensus; and Vascular Disease Foundation. Circulation, 113(11): e463–e654.
  • Lederle FA, et al. (2009). Outcomes following endovascular vs open repair of abdominal aortic aneurysm: A randomized trial. JAMA, 302(14): 1535–1542.
  • Rooke TW, et al. (2011). 2011 ACCF/AHA Focused update of the guideline for the management of patients with peripheral artery disease (updating the 2005 guideline): A report of the American College of Cardiology Foundation/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. Journal of the American College of Cardiology, 58(19): 2020–2045.
  • Schermerhorn ML, et al. (2008). Endovascular vs. open repair of adominal aortic aneurysms in the Medicare population. New England Journal of Medicine, 358(5): 464–474.
  • Smith SC, et al. (2011). AHA/ACCF secondary prevention and risk reduction therapy for patients with coronary and other atherosclerotic vascular disease: 2011 update: A guideline from the American Heart Association and American College of Cardiology Foundation. Circulation, 124(22): 2458–2473. Also available online: http://circ.ahajournals.org/content/124/22/2458.full.
  • United Kingdom EVAR Trial Investigators (2010). Endovascular versus open repair of abdominal aortic aneurysm. New England Journal of Medicine, 362(20): 1863–1871.

Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
David A. Szalay, MD - Cirugía vascular
Última revisión 22 febrero, 2012

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