ADHD: Síntomas en adultos

Saltar a la barra de navegación

Generalidades del tema

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés) en un adulto con frecuencia no se nota porque la persona puede mantener relaciones personales y tener un trabajo estable. No es inusual que un padre o una madre descubra que tiene ADHD cuando se le diagnostica el trastorno a su hijo. La clave del diagnóstico de ADHD en un adulto es si tuvo síntomas antes de los 7 años de edad.

La hiperactividad en adultos con frecuencia se percibe como:

  • Inquietud. Normalmente balancean las piernas, se mueven al estar sentados o tamborilean con los dedos.
  • Movimiento constante. Se sienten "acelerados", siempre en marcha y muestran poca o ninguna capacidad para relajarse hasta que están agotados.
  • Incapacidad para relajarse. Tienen dificultad para tratar de relajarse o para hacer actividades tranquilas como leer o ver la televisión.

La falta de atención en adultos con frecuencia se percibe como:

  • Dificultad para terminar tareas que no encuentran interesantes o fáciles. Sin embargo, estos adultos pueden llegar a obsesionarse con actividades que son interesantes y placenteras.
  • Dificultad para mantener relaciones.
  • Dificultad para centrar su atención en conversaciones, materiales de lectura o puestos de trabajo. Es posible que cambien de un trabajo a otro con frecuencia.
  • Olvidar, extraviar o perder cosas.
  • Distraerse con facilidad.
  • Impulsividad.

Los síntomas del ADHD en adultos pueden afectar:

  • El rendimiento en el trabajo. Su rendimiento en el trabajo puede ser errático porque tienen problemas para organizar su trabajo, gestionar su tiempo y concentrarse en una tarea a la vez. Pueden ser olvidadizos y extraviar o perder cosas. Pueden renunciar a sus puestos de trabajo por aburrimiento.
  • Las relaciones personales. Las relaciones pueden verse afectadas en adultos que tienen problemas para centrarse en conversaciones, "leer" el comportamiento y estado de ánimo de los demás y expresar sus propios sentimientos.
  • El temperamento. Frustrarse con facilidad frecuentemente se relaciona con dificultad para tolerar el estrés. Estos adultos pueden reaccionar de forma exagerada y tienen un temperamento fuerte e irascible.
  • La capacidad para resolver problemas. Los adultos a quienes les resulta difícil esperar a cosas que desean tal vez no sean capaces de prever con precisión las consecuencias de sus acciones. Como resultado, pueden tener comportamientos de riesgo, como relaciones sexuales sin protección, conducción insegura, consumo de alcohol y drogas o inversiones financieras imprudentes.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario Adam Husney, MD - Medicina familiar
Revisor médico especializado Louis Pellegrino, MD - Pediatría del Desarrollo

Revisado14 noviembre, 2014