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Linfoma no Hodgkin infantil: Tratamiento (PDQ®) : Tratamiento - información para profesionales de salud [NCI]

Esta información es producida y suministrada por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés). La información en este tema puede haber cambiado desde que se escribió. Para la información más actual, comuníquese con el Instituto Nacional del Cáncer a través del Internet en la página web http://cancer.gov o llame al 1-800-4-CANCER.

Linfoma no Hodgkin infantil

Información general sobre el linfoma no Hodgkin infantil

Afortunadamente el cáncer es poco frecuente en los niños y adolescentes, aunque la incidencia general de cáncer en la niñez ha estado aumentando lentamente desde 1975.[1] Los niños y adolescentes con cáncer se deben derivar a centros médicos que cuenten con un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer con experiencia en el tratamiento de los cánceres que se presentan en la niñez y la adolescencia. Este enfoque de equipo multidisciplinario incorpora la pericia del médico de cabecera, los subespecialistas en cirugía pediátrica, radiooncólogos, oncólogos o hematólogos pediatras, especialistas en rehabilitación, especialistas en enfermería pediátrica, trabajadores sociales y otros, con el fin de asegurar que los pacientes reciban los tratamientos, cuidados médicos de apoyo y rehabilitación que les permita lograr una supervivencia y calidad de vida óptimas. (Para obtener información específica sobre los cuidados médicos de apoyo para niños y adolescentes con cáncer, consultar los sumarios sobre los cuidados médicos de apoyo del PDQ).

Las directrices para los centros de cáncer pediátrico y su función en el tratamiento del paciente infantil fueron delineadas por la American Academy of Pediatrics.[2] En estos centros oncológicos pediátricos, se llevan a cabo ensayos clínicos para la mayoría de los cánceres que se presentan en niños y adolescentes, y a la mayoría de los pacientes o familiares se les ofrece la oportunidad de participar en estos ensayos. Estos ensayos clínicos para niños y adolescentes están diseñados generalmente para comparar lo que se considera una terapia potencialmente mejor con la terapia que se considera estándar. La mayor parte del progreso alcanzado en la identificación de terapias curativas para el cáncer infantil se ha logrado por medio de ensayos clínicos. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

Se han logrado mejoras sorprendentes de la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer.[1] Entre 1975 y 2002, la mortalidad infantil por cáncer disminuyó en más de 50%. Para el linfoma no Hodgkin (LNH), la tasa de supervivencia a cinco años durante el mismo período aumentó de 45 a 88% para los niños menores de 15 años y de 47 a 77% para adolescentes de 15 a 19 años.[1] Los niños y adolescentes con cáncer que sobreviven necesitan un seguimiento minucioso porque los efectos secundarios del tratamiento de cáncer pueden persistir o presentarse meses o años después del mismo. (Para mayor información específica acerca de la incidencia, el tipo y la vigilancia de los efectos tardíos en niños y adolescentes sobrevivientes de cáncer, consultar el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez).

Epidemiología

El linfoma (tanto el linfoma de Hodgkin como el LNH) es la tercera neoplasia maligna infantil más común y el LNH representa aproximadamente 7% de los de cánceres en niños menores de 20 años.[3,4] En los Estados Unidos, se diagnostican unos 800 casos nuevos de LNH anuales. La incidencia es de aproximadamente 10 casos por millón de personas por año. La incidencia de LNH observada en niños y adolescentes varía según la edad, la histología, el sexo y la raza.[3] A pesar de que no hay una edad pico definida, el LNH infantil se presenta generalmente en la segunda década de vida y no es frecuente en niños menores de 3 años.[3] El LNH en los lactantes es muy poco frecuente (1% en los ensayos Berlin-Frankfurt-Münster [BFM] de 1986 a 2002).[5] La incidencia del LNH está aumentando en general, que se explica por un ligero aumento de la incidencia para aquellos de 15 a 19 años; sin embargo, la incidencia de LNH en niños menores de 15 años permaneció constante a lo largo de las últimas décadas.[3]

El LNH infantil es más común en varones que en mujeres, con excepción del linfoma mediastinal de células B primario cuya incidencia es casi igual en varones que en mujeres.[3,6] En una revisión de los datos del registro Surveillance, Epidemiology, and End Results (SEER) sobre el linfoma de Burkitt diagnosticado en los Estados Unidos entre 1992 y 2008, se hallaron 2,5 casos/millón de años-persona, con más casos en varones que en mujeres (3,9:1,1). La incidencia del linfoma difuso de células B grandes aumenta con la edad, tanto en varones como mujeres. La incidencia de linfoma linfoblástico permanece relativamente constante en todas las edades, tanto en varones como mujeres.

La incidencia y distribución por edad de tipos específicos de linfoma no Hodgkin de acuerdo con el sexo se describe en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Incidencia y distribución por edad de tipos específicos de LNHa

Incidencia anual del LNH por millón de años-persona
LACG = linfoma anaplásico de células grandes; LDCBG = linfoma difuso de células B grandes; LNH = linfoma no Hodgkin.
a Adaptado de Percy et al.[3]
b En adolescentes mayores, se están empezando a encontrar histologías de escasa malignidad y dinámicas (que se ven más comúnmente en pacientes adultos).
  Varones Mujeres
Edad (años) <5 5–9 10–14 15–19 <5 5–9 10–14 15–19
Burkitt 3,2 6,0 6,1 2,8 0,8 1,1 0,8 1,2
Linfoblástico 1,6 2,2 2,8 2,2 0,9 1,0 0,7 0,9
LCBGD 0,5 1,2 2,5 6,1 0,6 0,7 1,4 4,9
Otros (mayormente LACG) 2,3 3,3 4,3 7,8b 1,5 1,6 2,8 3,4b

La incidencia de LNH es más alta en blancos que en estadounidenses de origen africano y el linfoma de Burkitt es más frecuente en blancos no hispanos (3,2 casos/millón años-persona) que en blancos hispanos (2,0 casos/millón años-persona).[7]

Se conoce relativamente poco sobre la epidemiología del LNH. Sin embargo, la inmunodeficiencia, tanto congénita como adquirida (infección por el virus de la inmunodeficiencia humana [VIH] o la inmunodeficiencia posterior a un trasplante), aumenta el riesgo de LNH. El virus de Epstein-Barr (VEB) se relaciona con la mayoría de los casos observados de LNH en la población inmunodeficiente.[3] Aunque 85% o más de los linfomas de Burkitt se relacionan con el VEB endémico en el África, aproximadamente 15% de los caos en Europa o los Estados Unidos tendrán el VEB que se puede detectar en el tejido tumoral.[8]

El LNH que se presenta como una neoplasia maligna secundaria es poco frecuente en el ámbito de pediátrico. En una revisión retrospectiva del German Childhood Cancer Registry, se identificaron 11 casos (0,3%) de 2.968 niños recién diagnosticados con LNH mayores de 20 años que presentaban una neoplasia maligna secundaria.[9] En esta pequeña cohorte, el resultado fue similar al de los pacientes de LNH de novo cuando se trataron con tratamiento estándar.[9]

Factores pronósticos del linfoma no Hodgkin infantil

Con los tratamientos actuales, más de 80% de los niños y adolescentes con LNH sobrevivirán por lo menos 5 años, aunque el resultado puede variar según una cantidad de factores, incluso el estadio clínico y la histología.[10]

Entre los factores pronósticos del LNH infantil se incluyen los siguientes:

  • Edad: el LNH en lactantes es poco frecuente (1% en los ensayos del Berlin-Frankfurt-Münster [BFM] realizados entre 1986 y 2002).[5] En una revisión retrospectiva, el resultado para lactantes fue inferior al de los pacientes de LNH de más edad.[5]

    Se notificó que los adolescentes tienen un resultado inferior al de los niños más pequeños.[10,11,12,13] El grupo BFM informó sobre una revisión de la supervivencia para varios subtipos de LNH en niños y adolescentes entre 1986 y 2007.[13] La supervivencia sin complicaciones (SSC) fue de 79% para los adolescentes y de 85% para los niños. Este efecto adverso de la edad parece ser más pronunciado en los adolescentes con linfoma linfoblástico de células T y linfoma difuso de células B grandes cuando se lo compara con el que sufren los niños con estos diagnósticos.[13] El resultado más precario en pacientes mayores de 15 años parece que es atribuible principalmente a los pacientes de linfoma difuso de células B grandes.[10] Por otro lado, para los pacientes con linfoma de Burkitt y de tipo Burkitt en el ensayo clínico FAB LMB 96 (COG-C5961), la edad adolescente (≥ 15 años) no fue un factor de riesgo independiente para un resultado inferior, con SSC a 3 años de 89% ± 1,0% para niños menores de 15 años, y 84% ± 3,4% para pacientes de 15 años y más.[14]

  • Sitio de la enfermedad: en general, los pacientes con enfermedad en estadio bajo (es decir, tumor único extraabdominal o extratorácico, o tumor intraabdominal totalmente resecado) tienen un pronóstico excelente (tasa de supervivencia a 5 años de aproximadamente 90%), independientemente de la histología.[15,16,17,18,19,20] Los pacientes de LNH que surge en un hueso tienen un pronóstico excelente, independientemente de la histología.[21,22] El compromiso testicular no afecta el pronóstico.[16,17,23] En contraste con los adultos, el compromiso mediastinal en niños y adolescentes con LNH no linfoblástico produce un resultado inferior.[10,14,15,18] Para los pacientes de linfoma mediastinal de células B primario, la SSC a 3 años es de 50 a 70% [14,15,18,24] y, para los pacientes con enfermedad en el sistema nervioso central (SNC) en el momento de la presentación, la SSC a 3 años es de 70%.[14,18,25]

    Con respecto al linfoma anaplásico de células grandes, en un estudio retrospectivo del European Intergroup for Childhood NHL (EICNHL) se encontró un grupo de pacientes de riesgo alto definido por el compromiso del mediastino, la piel o las vísceras.[26] Parece que una respuesta inmunitaria contra la proteína ALK (es decir, título de anticuerpo anti-ALK) se correlaciona con un estadio clínico más bajo y la ausencia de estas características clínicas de riesgo (compromiso orgánico mediastinal y visceral) predice el riesgo de recaída, pero no la supervivencia general.[27] No obstante, en el estudio CCG-5941 para pacientes de linfoma anaplásico de células grandes, solo el compromiso de la médula ósea predijo una supervivencia sin avance inferior.[28][Grado de comprobación: 2A] Los pacientes con compromiso leucémico (25% de blastos en la médula) o compromiso del SNC en el momento del diagnóstico necesitan terapia intensiva.[17,25,29] Aunque estas terapias intensivas mejoraron el resultado para pacientes con enfermedad en estadio alto (estadio III o IV) o estadio avanzado, los pacientes que presentan una enfermedad en el SNC tienen el peor resultado.[17,25,29] La combinación del compromiso del SNC y la enfermedad medular parece tener el efecto mayor en el resultado del linfoma/leucemia de Burkitt.[25] Los pacientes de enfermedad leucémica sola y sin enfermedad en el SNC tuvieron una SSC a 3 años de 90%, mientras que los pacientes con enfermedad en el SNC en el momento de la presentación tuvieron una SSC a 3 años de 70%.[25]

  • Anomalías cromosómicas: aunque los datos citogenéticos son menos robustos que los de la leucemia infantil, se notificó que algunas anomalías cromosómicas tienen valor pronóstico.
    • Para los pacientes de linfoma de Burkitt infantil, las anomalías citogenéticas secundarias, excepto los reordenamientos de c-myc, se relacionan con un resultado inferior,[30,31] y las anomalías citogenéticas que incluyen ganancia de 7q o eliminación de 13q parecen pronosticar un resultado inferior con los protocolos actuales de quimioterapia.[31,32]
    • El resultado parece ser inferior para los pacientes de linfoma difuso de células B grandes infantil que presentan un reordenamiento cromosómico en MYC (8q24).[31]
    • Para pacientes pediátricos de linfoma linfoblástico de células T, la pérdida de heterocigocidad en el cromosoma 6q se relacionó con un aumento del riesgo de recaída.[33]
  • Carga tumoral: se observó en muchos estudios que un sustituto de la carga tumoral (es decir, concentraciones elevadas de lactato-deshidrogenasa) tiene valor pronóstico.[14,15,18,24]

    Más recientemente, la detección de enfermedad mínima en el momento del diagnóstico o de enfermedad residual mínima (ERM) parece ser pronóstica en la mayoría de los subtipos de LNH infantil. En un subconjunto de análisis retrospectivo, hubo pruebas de que el compromiso submicroscópico de la médula ósea y la sangre periférica, detectado mediante reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RT-PCR) de NPM-ALK, se encontró en aproximadamente 50% de pacientes y se correlacionó con el estadio clínico;[34] el compromiso medular detectado mediante PCR se relacionó con 50% de incidencia acumulada de recaída. El papel pronóstico de la ERM en el tratamiento de la leucemia de Burkitt permanece poco claro.[35,36,37]

  • Respuesta al tratamiento: uno de los factores pronósticos más importantes de la leucemia o el linfoma de Burkitt es la respuesta a la profase inicial del tratamiento; quienes responden precariamente (es decir, <20% de resolución de la enfermedad) tienen una SSC de 30%.[15] Los resultados de dos estudios indican un resultado inferior para los pacientes de leucemia de Burkitt que tenían ERM después de la quimioterapia de inducción.[35,36]

Referencias:

1. Smith MA, Seibel NL, Altekruse SF, et al.: Outcomes for children and adolescents with cancer: challenges for the twenty-first century. J Clin Oncol 28 (15): 2625-34, 2010.
2. Guidelines for the pediatric cancer center and role of such centers in diagnosis and treatment. American Academy of Pediatrics Section Statement Section on Hematology/Oncology. Pediatrics 99 (1): 139-41, 1997.
3. Percy CL, Smith MA, Linet M, et al.: Lymphomas and reticuloendothelial neoplasms. In: Ries LA, Smith MA, Gurney JG, et al., eds.: Cancer incidence and survival among children and adolescents: United States SEER Program 1975-1995. Bethesda, Md: National Cancer Institute, SEER Program, 1999. NIH Pub.No. 99-4649., pp 35-50. Also available online. Last accessed August 08, 2013.
4. Sandlund JT, Downing JR, Crist WM: Non-Hodgkin's lymphoma in childhood. N Engl J Med 334 (19): 1238-48, 1996.
5. Mann G, Attarbaschi A, Burkhardt B, et al.: Clinical characteristics and treatment outcome of infants with non-Hodgkin lymphoma. Br J Haematol 139 (3): 443-9, 2007.
6. Jaffe ES, Harris NL, Stein H, et al.: Introduction and overview of the classification of the lymphoid neoplasms. In: Swerdlow SH, Campo E, Harris NL, et al., eds.: WHO Classification of Tumours of Haematopoietic and Lymphoid Tissues. 4th ed. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer, 2008, pp 157-66.
7. Mbulaiteye SM, Biggar RJ, Bhatia K, et al.: Sporadic childhood Burkitt lymphoma incidence in the United States during 1992-2005. Pediatr Blood Cancer 53 (3): 366-70, 2009.
8. Gutiérrez MI, Bhatia K, Barriga F, et al.: Molecular epidemiology of Burkitt's lymphoma from South America: differences in breakpoint location and Epstein-Barr virus association from tumors in other world regions. Blood 79 (12): 3261-6, 1992.
9. Landmann E, Oschlies I, Zimmermann M, et al.: Secondary non-Hodgkin lymphoma (NHL) in children and adolescents after childhood cancer other than NHL. Br J Haematol 143 (3): 387-94, 2008.
10. Burkhardt B, Zimmermann M, Oschlies I, et al.: The impact of age and gender on biology, clinical features and treatment outcome of non-Hodgkin lymphoma in childhood and adolescence. Br J Haematol 131 (1): 39-49, 2005.
11. Cairo MS, Sposto R, Perkins SL, et al.: Burkitt's and Burkitt-like lymphoma in children and adolescents: a review of the Children's Cancer Group experience. Br J Haematol 120 (4): 660-70, 2003.
12. Patte C, Auperin A, Michon J, et al.: The Société Française d'Oncologie Pédiatrique LMB89 protocol: highly effective multiagent chemotherapy tailored to the tumor burden and initial response in 561 unselected children with B-cell lymphomas and L3 leukemia. Blood 97 (11): 3370-9, 2001.
13. Burkhardt B, Oschlies I, Klapper W, et al.: Non-Hodgkin's lymphoma in adolescents: experiences in 378 adolescent NHL patients treated according to pediatric NHL-BFM protocols. Leukemia 25 (1): 153-60, 2011.
14. Cairo MS, Sposto R, Gerrard M, et al.: Advanced stage, increased lactate dehydrogenase, and primary site, but not adolescent age (≥ 15 years), are associated with an increased risk of treatment failure in children and adolescents with mature B-cell non-Hodgkin's lymphoma: results of the FAB LMB 96 study. J Clin Oncol 30 (4): 387-93, 2012.
15. Patte C, Auperin A, Gerrard M, et al.: Results of the randomized international FAB/LMB96 trial for intermediate risk B-cell non-Hodgkin lymphoma in children and adolescents: it is possible to reduce treatment for the early responding patients. Blood 109 (7): 2773-80, 2007.
16. Link MP, Shuster JJ, Donaldson SS, et al.: Treatment of children and young adults with early-stage non-Hodgkin's lymphoma. N Engl J Med 337 (18): 1259-66, 1997.
17. Reiter A, Schrappe M, Ludwig WD, et al.: Intensive ALL-type therapy without local radiotherapy provides a 90% event-free survival for children with T-cell lymphoblastic lymphoma: a BFM group report. Blood 95 (2): 416-21, 2000.
18. Woessmann W, Seidemann K, Mann G, et al.: The impact of the methotrexate administration schedule and dose in the treatment of children and adolescents with B-cell neoplasms: a report of the BFM Group Study NHL-BFM95. Blood 105 (3): 948-58, 2005.
19. Gerrard M, Cairo MS, Weston C, et al.: Excellent survival following two courses of COPAD chemotherapy in children and adolescents with resected localized B-cell non-Hodgkin's lymphoma: results of the FAB/LMB 96 international study. Br J Haematol 141 (6): 840-7, 2008.
20. Seidemann K, Tiemann M, Schrappe M, et al.: Short-pulse B-non-Hodgkin lymphoma-type chemotherapy is efficacious treatment for pediatric anaplastic large cell lymphoma: a report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 97 (12): 3699-706, 2001.
21. Lones MA, Perkins SL, Sposto R, et al.: Non-Hodgkin's lymphoma arising in bone in children and adolescents is associated with an excellent outcome: a Children's Cancer Group report. J Clin Oncol 20 (9): 2293-301, 2002.
22. Zhao XF, Young KH, Frank D, et al.: Pediatric primary bone lymphoma-diffuse large B-cell lymphoma: morphologic and immunohistochemical characteristics of 10 cases. Am J Clin Pathol 127 (1): 47-54, 2007.
23. Dalle JH, Mechinaud F, Michon J, et al.: Testicular disease in childhood B-cell non-Hodgkin's lymphoma: the French Society of Pediatric Oncology experience. J Clin Oncol 19 (9): 2397-403, 2001.
24. Reiter A, Schrappe M, Tiemann M, et al.: Improved treatment results in childhood B-cell neoplasms with tailored intensification of therapy: A report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 94 (10): 3294-306, 1999.
25. Cairo MS, Gerrard M, Sposto R, et al.: Results of a randomized international study of high-risk central nervous system B non-Hodgkin lymphoma and B acute lymphoblastic leukemia in children and adolescents. Blood 109 (7): 2736-43, 2007.
26. Le Deley MC, Reiter A, Williams D, et al.: Prognostic factors in childhood anaplastic large cell lymphoma: results of a large European intergroup study. Blood 111 (3): 1560-6, 2008.
27. Ait-Tahar K, Damm-Welk C, Burkhardt B, et al.: Correlation of the autoantibody response to the ALK oncoantigen in pediatric anaplastic lymphoma kinase-positive anaplastic large cell lymphoma with tumor dissemination and relapse risk. Blood 115 (16): 3314-9, 2010.
28. Lowe EJ, Sposto R, Perkins SL, et al.: Intensive chemotherapy for systemic anaplastic large cell lymphoma in children and adolescents: final results of Children's Cancer Group Study 5941. Pediatr Blood Cancer 52 (3): 335-9, 2009.
29. Salzburg J, Burkhardt B, Zimmermann M, et al.: Prevalence, clinical pattern, and outcome of CNS involvement in childhood and adolescent non-Hodgkin's lymphoma differ by non-Hodgkin's lymphoma subtype: a Berlin-Frankfurt-Munster Group Report. J Clin Oncol 25 (25): 3915-22, 2007.
30. Onciu M, Schlette E, Zhou Y, et al.: Secondary chromosomal abnormalities predict outcome in pediatric and adult high-stage Burkitt lymphoma. Cancer 107 (5): 1084-92, 2006.
31. Poirel HA, Cairo MS, Heerema NA, et al.: Specific cytogenetic abnormalities are associated with a significantly inferior outcome in children and adolescents with mature B-cell non-Hodgkin's lymphoma: results of the FAB/LMB 96 international study. Leukemia 23 (2): 323-31, 2009.
32. Nelson M, Perkins SL, Dave BJ, et al.: An increased frequency of 13q deletions detected by fluorescence in situ hybridization and its impact on survival in children and adolescents with Burkitt lymphoma: results from the Children's Oncology Group study CCG-5961. Br J Haematol 148 (4): 600-10, 2010.
33. Burkhardt B, Moericke A, Klapper W, et al.: Pediatric precursor T lymphoblastic leukemia and lymphoblastic lymphoma: Differences in the common regions with loss of heterozygosity at chromosome 6q and their prognostic impact. Leuk Lymphoma 49 (3): 451-61, 2008.
34. Damm-Welk C, Busch K, Burkhardt B, et al.: Prognostic significance of circulating tumor cells in bone marrow or peripheral blood as detected by qualitative and quantitative PCR in pediatric NPM-ALK-positive anaplastic large-cell lymphoma. Blood 110 (2): 670-7, 2007.
35. Mussolin L, Pillon M, Conter V, et al.: Prognostic role of minimal residual disease in mature B-cell acute lymphoblastic leukemia of childhood. J Clin Oncol 25 (33): 5254-61, 2007.
36. Mussolin L, Pillon M, d'Amore ES, et al.: Minimal disseminated disease in high-risk Burkitt's lymphoma identifies patients with different prognosis. J Clin Oncol 29 (13): 1779-84, 2011.
37. Shiramizu B, Goldman S, Kusao I, et al.: Minimal disease assessment in the treatment of children and adolescents with intermediate-risk (Stage III/IV) B-cell non-Hodgkin lymphoma: a children's oncology group report. Br J Haematol 153 (6): 758-63, 2011.

Clasificación celular del linfoma no Hodgkin infantil

Clasificación celular y presentación clínica

El linfoma no Hodgkin (LNH) infantil es diferente del tipo de linfoma más común que se observa en los adultos. Mientras los linfomas en adultos suelen ser de un grado bajo o intermedio, la mayoría de los LNH que aparecen en los niños son de grado alto.[1,2,3] La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el LNH sobre la siguiente base: 1) fenotipo (es decir, de linaje B y linaje T o linfocitos citolíticos naturales [LCN]) y 2) diferenciación (es decir, precursoras frente a maduras).[4]

Sobre la base en la respuesta clínica al tratamiento, el LNH infantil o en adolescentes en la actualidad cae en las siguientes tres categorías terapéuticas relevantes:

1.LNH de células B maduras (linfoma o leucemia de Burkitt o tipo Burkitt, y linfoma difuso de células B grandes).
2.Linfoma linfoblástico (linfoma de células T precursoras primario y, con menor frecuencia, linfoma de células B precursoras).
3.Linfoma anaplásico de células grandes (linfomas de células T maduras o de células nulas).

El LNH relacionado con la inmunodeficiencia, por lo general tiene un fenotipo de células B maduras y más a menudo es de células grandes que de histología de Burkitt.[5] Las enfermedades linfoproliferativas posteriores a un trasplante se clasifican de acuerdo con la nomenclatura OMS como: 1) lesiones tempranas, 2) polimórficas y 3) monomórficas.[6] Mientras que la mayoría de las enfermedades linfoproliferativas posteriores a un trasplante tienen fenotipo de células B, aproximadamente 10% son linfomas de células T (periféricas) maduros.[6]

Otros tipos de linfomas, como el linfoma de células T periféricas, los linfomas de células T/NK, los linfomas cutáneos y los linfomas indolentes de células B (por ejemplo, el linfoma folicular) son más comunes entre los adultos y muy raras veces se presentan en niños. Para mayor información, consultar los siguientes sumarios del PDQ:

  • Tratamiento del linfoma no Hodgkin en adultos.
  • Tratamiento del linfoma primario del sistema nervioso central.
  • Tratamiento de la micosis fungoide y el síndrome de Sézary.

Cada tipo de LNH infantil tiene características biológicas moleculares propias, las cuales aparecen en el cuadro siguiente. La clasificación de la Revised European-American Lymphoma (REAL) y la Clasificación de la OMS son las clasificaciones más actualizadas del LNH que se utilizan y se muestran a continuación.[2] La Formulación de Trabajo también aparece listada como referencia. La clasificación de la OMS aplica los principios de la clasificación REAL y se enfoca en el tipo específico de linfoma con propósitos terapéuticos. En su mayor parte, no se incluye el resto de las categorías que no corresponden al LNH infantil.

Cuadro 2. Categorías histopatológicas más importantes del linfoma no Hodgkin en niños y adolescentesa

Categoría (clasificación OMS/ actualización REAL) Categoría (Formulación de trabajo) Inmunofenotipo Presentación clínica Traslocación cromosómica Genes afectados
SNC = sistema nervioso central; LM = linfoma maligno; OMS = Organización Mundial de la Salud; REAL = Revised European-American Lymphoma.
a Adaptado de Percy et al.[2]
Linfomas de Burkitt y tipo Burkitt y otros similares LM de células pequeñas no hendidas Célula B madura Intraabdominal (esporádico), mandibular (endémico), cabeza y cuello (no mandibular, esporádico), mandibular (endémico), hueso, médula ósea, SNC t(8;14)(q24;q32), t(2;8)(p11;q24), t(8;22) (q24;q11 MYC,IGH,IGK,IGL
Linfoma difuso de células B grandes LM de células grandes Célula B madura; quizás CD30+ Nodular, abdominal, hueso, SNC primario (cuando se relaciona con inmunodeficiencia), mediastinal No se identificó anomalía citogenética persistente  
Linfoma linfoblástico, leucemia de célula T precursoras o linfoma de células B precursoras Linfoblástico irregular y no irregular Célula pre -T Médula ósea, mediastino MTS1/p16ink4a; EliminaciónTAL1t(1;14) (p34; q11), t(11;14) (p13;q11) TAL1, TCRAO, RHOMB1, HOX11
Célula pre-B Piel, hueso, mediastino
Linfoma anaplásico de células grandes LM inmunoblástico o LM de células grandes CD30+ (Ki-1+) Variable, pero los síntomas sistémicos a menudo son prominentes t(2;5)(p23;q35); variantes de traslocaciones menos comunes que comprometenALK ALK,NPM
Célula T o nula
Linfoma anaplásico de células grandes, cutáneo   CD30+ (Ki+ usualmente) Solamente la piel, con lesiones solas o lesiones múltiples Carece de t(2;5)  
Célula T

Linfoma y leucemia de Burkitt y de tipo Burkitt

El linfoma y la leucemia de Burkitt y tipo Burkitt componen alrededor de 30% del LNH infantil en los Estados Unidos y exhibe de forma constante una conducta clínica hostil.[2,3,7] La incidencia general del linfoma de Burkitt es 2,5 casos por millón de años-persona y es más alta en niños que en niñas (3,9 vs. 1,1).[2,8] Los sitios primarios más comunes de enfermedad son el abdomen y los ganglios linfáticos, sobre todo en la región de la cabeza y el cuello.[3,8] Entre otros sitios comprometidos se incluyen testículos, hueso, piel, médula ósea y sistema nervioso central (SNC).

Las células malignas muestran un fenotipo de células B maduras y son negativas a la enzima transferasa desoxinucleotidilo terminal (TdT). Estas células malignas por lo general expresan inmunoglobulina de superficie, y la mayoría tienen inmunoglobulina M de superficie ya sea con cadena ligera κ o λ. Por lo general, se ve la presencia de una variedad de marcadores adicionales de células B (por ejemplo, CD20, CD22) y casi todas las leucemias o linfomas infantiles de Burkitt o tipo Burkitt expresan CALLA (CD10). El linfoma y la leucemia de Burkitt expresan una traslocación cromosómica característica, por lo general t(8;14) y con menor frecuencia t(8;22) o t(2;8). Cada uno de estas traslocaciones yuxtapone el oncogén c-myc y los elementos regulatorios del locus de la inmunoglobulina, ello resulta en la expresión inapropiada del gen c-myc que participa en la proliferación celular.[3]

La distinción entre el linfoma y la leucemia de Burkitt y de tipo Burkitt es algo polémico. El linfoma de Burkitt consiste de células no hendidas, pequeñas y uniformes, mientras que el linfoma tipo Burkitt cuenta con un diagnóstico altamente polémico entre los patólogos debido a las características congruentes con el linfoma difuso de células B grandes.[9] Las pruebas citogenéticas del reordenamiento del c-myc es el patrón de oro para el diagnóstico del linfoma de Burkitt. En los casos en los que el análisis citogenético no está disponible, la OMS recomendó que los diagnósticos para el tipo Burkitt se reserven para los linfomas que se asemejan al linfoma de Burkitt o con mayor pleomorfismo, células grandes y fracción de proliferación (es decir, Ki-67[+] de ≥ 99%).[7] Los estudios mostraron que la vasta mayoría de los linfomas tipo Burkitt o "Burkitt atípico" tienen una expresión genética distintiva similar al linfoma de Burkitt.[10] Además, hasta un 30% de los casos de linfoma difuso de células B grandes presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10,11] A pesar de las diferencias histológicas, el linfoma y la leucemia de Burkitt y del tipo Burkitt son de rápida multiplicación celular y se tratan con regímenes intensivos.[12,13,14,15]

Linfoma difuso de células B grandes

El linfoma difuso de células B grandes es un neoplasma de células B maduras que representa de 10 a 20% de los LNH infantiles.[2,3,16] El linfoma difuso de células B grandes se presenta con mayor frecuencia durante la segunda década de vida que en la primera década.[2,17,18] El sistema de clasificación de la OMS para los cánceres hematológicos no recomienda la subclasificación morfológica con base en variantes morfológicas del linfoma difuso de células B grandes (por ejemplo, inmunoblásticas, centroblásticas).[19] El linfoma difuso de células B grandes pediátrico, se puede presentar clínicamente de forma similar al linfoma de Burkitt o tipo Burkitt, aunque con mayor frecuencia este es localizado y compromete con menor frecuencia la médula ósea o el SNC.[16,17,20]

Alrededor de 20% de los linfomas difusos de células B grandes infantiles se presentan como enfermedad mediastinal primaria (linfoma mediastinal de células B primario). Esta presentación es más común en niños mayores y adolescentes, y se relacionó con resultados inferiores en comparación con otros linfomas difusos de células B grandes infantiles.[13,14,17,21,22,23] El linfoma mediastinal de células B primario se relaciona con aberraciones cromosómicas peculiares (ganancias en los cromosomas 9p y 2p en regiones que implican JAK2 y c-rel, respectivamente) [22,23] y, con frecuencia, muestra la inactivación de SOCS1, ya sea por mutación o eliminación genética.[24,25] El linfoma mediastinal de células B primario también tiene un perfil de expresión genética peculiar en comparación con otros linfoma difuso de células B grandes, lo cual indica una relación cercana del linfoma mediastinal de células B primario con el linfoma de Hodgkin.[26,27]

A excepción del linfoma mediastinal de células B primario, el linfoma difuso de células B grandes en niños y adolescentes difiere biológicamente del linfoma difuso de células B grandes en adultos. La vasta mayoría de casos de linfoma difuso de células B grandes infantil tienen un fenotipo germinal central de células tipo B según lo determina el análisis inmunohistoquímico de ciertas proteínas que se encuentran en los centros germinales normales de células B, como el producto del gen BCL6 y la CD10.[18,28,29] A diferencia del linfoma difuso de células B grandes en adultos del centro germinal de células tipo B, en la que por lo general se observa la traslocación t(14;18) que compromete al gen de cadena pesada de la inmunoglobulina y al gen BCL2, el linfoma difuso de células B grandes infantil raras veces muestra la translocación t(14;18).[18] Hasta un 30% de los pacientes menores de 14 años con linfoma difuso de células B grandes presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10] Se encontró que un subconjunto de casos pediátricos de linfoma difuso de células B grandes presenta una traslocación que se yuxtapone al oncogén IRF4 próximo a uno de los locus de la inmunoglobulina. Los casos de linfoma difuso de células B grandes con traslocaciones IRF4 fueron significativamente más frecuentes en niños que en adultos (15 vs. 2%), eran linfomas germinales, de células B derivadas del centro y se relacionaron con un pronóstico favorable en comparación con los casos de linfoma difuso de células B grandes carentes de esta anomalía.[30]

Linfoma linfoblástico

El linfoma linfoblástico comprende aproximadamente 20% de los LNH infantiles.[2,3,17] Los linfomas linfoblásticos son por lo general positivos al TdT, donde más de 75% tienen inmunofenotipo de células T y los restantes tienen fenotipo de células B precursoras.[3,31] Las anomalías cromosómicas no están bien caracterizadas en los pacientes con linfoma linfoblástico.

Hasta 75% de los pacientes con linfoma linfoblástico presentarán una masa mediastinal anterior, que se puede manifestar como disnea, sibilancia, ronquido, disfagia, o edema de la cabeza y el cuello. Se puede presentar efusión pleural y una de las características importantes puede ser el compromiso de los ganglios linfáticos, usualmente por encima del diafragma. También puede haber compromiso óseo, cutáneo, de médula ósea, SNC, órganos abdominales (pero muy pocas veces los intestinos) y ocasionalmente otros lugares tales como el tejido linfoide del anillo de Waldeyer y los testículos. El compromiso abdominal es menor que el observado en el linfoma de Burkitt. Se puede presentar linfoma linfoblástico de grado bajo en los ganglios linfáticos, huesos, testículos o tejido subcutáneo. El linfoma linfoblástico dentro del mediastino no se considera una enfermedad de grado bajo.

El compromiso de la médula ósea puede generar confusión sobre si el paciente tiene linfoma con compromiso de la médula ósea o leucemia con enfermedad extramedular. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastocitos medulares se consideran con leucemia y aquellos con menos de 25% de blastocitos medulares se consideran con linfoma. Aún no resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente diferentes o relevantes para el diseño del tratamiento.

Linfoma anaplásico de células grandes

El linfoma anaplásico de células grandes representa alrededor de 10% de los LNH infantiles.[17] Mientras que el inmunofenotipo predominante del linfoma anaplásico de células grandes es la enfermedad de células T maduras, las células nulas, (es decir, las células no T, células B, o expresión del antígeno de superficie LCN) si se presentan. El sistema de clasificación de la OMS clasifica los linfomas anaplásicos de células grandes como linfomas de células T periféricas.[4] Muchos ven la ALK positiva al linfoma anaplásico de células grandes diferente a otros linfomas de células T periféricas, debido a que el pronóstico tiende a ser superior a otras formas de linfoma de células T periféricas.[32] Todos los casos de linfoma anaplásico de células grandes son positivos al CD30 y más de 90% de todos los casos de linfoma anaplásico de células grandes infantil tienen un reordenamiento cromosómico que incluye el gen ALK. Cerca de 85% de estos reordenamientos cromosómicos serán t(2;5)(p23;q35) que llevan a la expresión de la proteína de fusión NPM-ALK; el otro 15% de los casos se componen de traslocaciones de la variante ALK.[33] El modelo de tinción inmunohistoquímica anti-ALK es muy específico para el tipo de traslocaciones de ALK. La tinción citoplasmática y nuclear de ALK se relaciona con la proteína de fusión de NPM-ALK, mientras que la tinción citoplasmática solo de ALK se relaciona con la variante de traslocaciones de ALK.[33] No hay correlación entre el resultado y el tipo de traslocación de ALK.[34] En una serie de 375 niños y adolescentes con linfoma anaplásico de células grandes sistémica positiva al ALK, la presencia de una célula pequeña o un componente linfohistiocítico, se observó en 32% de los pacientes y estuvo significativamente relacionado con un riesgo alto de fracaso en el análisis multivariado, para el control de las características clínicas (coeficiente de riesgo instantáneo, 2,0; P = 0,002).[35]

Desde el punto de vista clínico, el linfoma anaplásico de células grandes sistémico tiene una amplia gama de presentaciones, que incluye el compromiso de ganglios linfáticos y una variedad de sitios extraganglionares, particularmente de piel y hueso y con menor frecuencia, el tubo digestivo, pulmones, pleura y músculo. El compromiso del SNC y de médula ósea, no es frecuente. El linfoma anaplásico de células grandes está con frecuencia relacionado con síntomas sistémicos (por ejemplo, fiebre, pérdida de peso) y un curso prolongado de altas y bajas, lo cual dificulta el diagnóstico y lo demora con frecuencia. Los pacientes con linfoma anaplásico de células grandes pueden presentar signos y síntomas congruentes con la linfohistiocitosis hemofagocítica, pero tienen adenopatía del mediastino o de otro tipo que cuando se somete a biopsia se diagnostica como linfoma anaplásico de células grandes.[36] Existe un subgrupo de linfoma anaplásico de células grandes con compromiso de sangre periférica leucémica. Estos pacientes por lo general presentan afecciones respiratorias significativas con infiltraciones pulmonares difusas o efusiones pleurales y presentan hepatoesplenomegalia. La mayoría de estos casos presentan un inmunofenotipo de células T aberrante con expresiones frecuentes de antígenos mieloides. Los pacientes en este subgrupo de LACG pueden necesitar un tratamiento más intensivo.[37,38]

Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia en niños

La incidencia de enfermedad linfoproliferativa o linfoma es 100 veces más alta en los niños inmunocomprometidos que en la población general. La causa de tales inmunodeficiencias puede ser un defecto genéticamente heredado, secundario a una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o iatrogénico, después de un trasplante (trasplante de un órgano sólido o trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas [TCMH]). El virus de Epstein-Barr virus (VEB) está relacionado con la mayoría de estos tumores, pero algunos tumores no están relacionados con ningún agente infeccioso.

El LNH relacionado con el VIH es por lo general de rápida multiplicación donde la mayoría de los casos se presentan en sitios extralinfáticos.[39] El LNH relacionado con el VIH, se puede agrupar a grandes rasgos en tres subcategorías: 1) sistémico (ganglionar y extraganglionar), 2) linfoma del SNC primario y 3) linfoma con base en una cavidad corporal, también llamado linfoma de efusión primaria. Aproximadamente 80% de todos los LNH en los pacientes con VIH se consideran sistémicos.[39] El linfoma de efusión primaria, una efusión linfomatosa única relacionada con el gen human herpesvirus-8 (HHV8) o herpesvirus del sarcoma de Kaposi, se observa principalmente en los adultos infectados por el VIH pero se informó en niños infectados por el VIH.[40] Las terapias antirretrovíricas altamente activas disminuyeron la incidencia del LNH en los individuos positivos al VIH, particularmente en los casos de linfoma del SNC primario.[41,42] La mayoría de los niños con LNH relacionado con el VIH es de un fenotipo de células maduras tipo B pero con un espectro que incluye el linfoma de efusión primaria, el linfoma del SNC primario, tejido linfoide asociado a mucosa (TLAM),[43] linfoma de Burkitt [44] y linfoma difuso de células B grandes. La mayoría de los LNH en niños con VIH, presentan por lo general fiebre, pérdida de peso y síntomas relacionados con enfermedad extraganglionar, tales como dolor abdominal y síntomas del SNC.[39]

El LNH que se observa en la inmunodeficiencia primaria, por lo general presenta un fenotipo de células B maduras e histología de células grandes.[5] También se observaron linfoma de células T maduras y linfoma anaplásico de células grandes.[5] Los niños con inmunodeficiencia primaria y LNH tienen más probabilidades de tener enfermedad de alto grado y presentar síntomas relacionados con enfermedad extraganglionar, particularmente del aparato digestivo y el SNC.[5]

La enfermedad linfoproliferativa posterior al trasplante (ELPT) representa una gama de proliferaciones linfoideas, clínica y morfológicamente heterogéneas. Esencialmente, todas las ELPT luego de un TCMH, están relacionados con VEB, pero la ELPT negativa al VEB se puede observar después de un trasplante de órgano sólido.[45] La OMS clasificó las ELPT en los tres subtipos siguientes:[6]

  • Lesiones tempranas. Las lesiones tempranas muestran expansión del centro germinal, pero la arquitectura tisular permanece normal.
  • ELPT polimórfica. La presencia de infiltración de células T, la interrupción de la arquitectural ganglionar y la necrosis, distinguen la ELPT polimórfica de las lesiones tempranas.
  • ELPT monomórfica. Las histologías observadas en el subtipo monomórfico son similares a las observadas en el LNH y el linfoma difuso de células B grandes es la histología más común, seguida por el linfoma de Burkitt; el mieloma o el plasmacitoma se presentan con poca frecuencia.

La estimulación de las células B por el VEB puede resultar en clonación múltiple de células B proliferativas y tanto las histologías polimorfas como monomorfas pueden estar presentes en un paciente, incluso dentro de la misma lesión de ELPT.[46] Por tanto, la histología de la biopsia obtenida en un solo sitio puede no representar el proceso completo de la enfermedad. No todas las ELPT tienen fenotipo de células B.[6] La enfermedad linfoproliferativa por el VEB posterior al trasplante se puede manifestar como hepatitis aislada, neumonitis intersticial linfoide, meningoencefalitis o un síndrome infeccioso del tipo de la mononucleosis. La definición de ELPT se limita con frecuencia a las lesiones linfomatosas (de grado bajo o grado alto), que a menudo son extraganglionares (generalmente en el aloinjerto).[45] Aunque menos común, la ELPT se puede presentar como una enfermedad de avance rápido de grado alto que se asemeja clínicamente al choque séptico, que casi siempre resulta en la muerte a pesar del tratamiento.[47]

Linfoma no Hodgkin poco frecuente en niños

Es bastante raro encontrar en la población pediátrica, los linfomas de células B maduras de grado bajo o intermedio, como los linfomas linfocíticos pequeños, linfoma TLAM, linfoma de células del manto, mieloma o linfoma de células foliculares. La clasificación más reciente de la OMS identifica como entidades únicas al linfoma folicular infantil y al linfoma de la zona marginal ganglionar infantil.[1]

El linfoma folicular infantil es una enfermedad que difiere de su contraparte adulta genética y clínicamente. La marca genética del linfoma folicular adulto, la traslocación de t(14;18)(q32;q21), no se puede identificar con facilidad en el linfoma folicular infantil.[48] Es más probable que el linfoma folicular infantil sea una enfermedad localizada, al contrario del linfoma folicular adulto que con frecuencia se presenta como una enfermedad diseminada. Los ganglios linfáticos cervicales y las amígdalas son sitios comunes, pero la enfermedad también se ha manifestado en sitios extraganglionares como los testículos, los riñones, el tracto gastrointestinal, y la paratiroides.[49,50,51,52] El resultado del linfoma folicular infantil es excelente, y en contraste con el linfoma folicular adulto, el curso clínico no está dominado por recaídas, si se usan los protocolos BFM para el linfoma difuso de células B grandes y el LB. En el linfoma folicular infantil, un linfoma difuso de células B grandes simultáneo puede ser detectado al momento inicial del diagnóstico pero no indica un curso clínico más intensivo en niños.[50,51]

Otras enfermedades parecen reflejar la enfermedad observada en los pacientes adultos. Por ejemplo, los linfomas TLAM que se observan en pacientes pediátricos por lo general se presentan como enfermedad de grado bajo (estadio I o II) y linfomas gástricos TLAM en niños se relacionan con el Helicobacter pilori y no requieren más que terapia local consistente en cirugía, radioterapia o ambos para su cura.[53] Los linfomas conjuntivales TLAM se relacionan con frecuencia con las infecciones por chlamydial psittaci.[54] Se describió el interferón α intralesional para el linfoma TLAM conjuntival.[55]

Otros tipos de LNH pueden ser poco frecuentes en adultos y son extremadamente infrecuentes en los pacientes pediátricos, como el linfoma del SNC primario. Debido a lo reducido de su número, es difícil asegurar si la enfermedad que se observa en niños es la misma que se observa en adultos, y por tanto es difícil determinar el tratamiento óptimo. Los informes indican que los resultados en pacientes pediátricos de linfoma del SNC primario (supervivencia general de 70 a 80%) pueden ser superiores a los resultados entre adultos con linfoma del SNC primario. Estos informes indican que es posible lograr una supervivencia a largo plazo sin irradiación craneal.[56,57,58,59] La mayoría de los niños presentan linfoma difuso de células B grandes o linfoma anaplásico de células grandes. El tratamiento con dosis intravenosas altas de metotrexato y citocina arabinosida es más exitosa y la quimioterapia intratecal se puede necesitar solo cuando las células malignas están presentes en el líquido cefalorraquídeo del cerebro.[57,59] Hay un informe de caso que da cuenta de dosis repetidas de rituximab, tanto intravenoso como intraventricular, administrado a un niño de 14 años de edad con linfoma del SNC primario resistente, con un resultado excelente.[60] Este aparente buen resultado necesita ser confirmado, sobre todo cuando no se observaron resultados similares entre los adultos. (Para mayor información sobre opciones de tratamiento para el linfoma del SNC primario relacionado con el síndrome de inmunodeficiencia no adquirido, consultar el sumario del PDQ sobre Tratamiento del linfoma primario del sistema nervioso central).

El linfoma de células T periféricas, excluyendo al linfoma anaplásico de células grandes, es poco frecuente en niños. El linfoma de células T y de linfocitos citolíticos naturales maduros o linfoma de células T periféricas presentan un fenotipo postímico (por ejemplo, TdT negativo), usualmente expresa CD4 o CD8, y tienen reordenamiento genético del receptor de células T (TCR), ya sea de la cadena α/β o γ/δ. El fenotipo más común que se observa en niños es el linfoma de células T periféricas sin otra especificación, aunque se informó sobre el linfoma angioinmunoblástico, el linfoma asociado a enteropatía (relacionado con la enfermedad celíaca), el linfoma subcutáneo tipo paniculitis, el linfoma angiocéntrico y el linfoma de células T periféricas de linfocitos citolíticos naturales extraganglionares.[61,62,63] Muy pocas veces se ha notificado micosis fungoide en niños y adolescentes.[64] Un estudio japonés describió el linfoma extraganglionar de células NK/T, de tipo nasal como el subtipo de linfoma de células T periféricas más común entre los niños japoneses (10 de 21 casos de linfoma de células T periféricas). En los adultos, el linfoma extraganglionar de células NK/T, de tipo nasal es por lo general positivo al VEB y 60% de los casos observados en niños japoneses fueron positivos al VEB.[65] Aunque es poco frecuente, el linfoma de células T hepatoesplénico está relacionado con niños y adolescentes que tienen la enfermedad de Crohn y se sometieron a terapia inmunodepresora; este linfoma fue mortal en todos los casos.[66]

El tratamiento óptimo para el linfoma de células T periféricas no resulta claro, aún para los pacientes adultos. Se realizaron tres análisis retrospectivos sobre el tratamiento y sus resultados en los pacientes pediátricos con linfoma de células T periféricas. El United Kingdom Children's Cancer Study Group (UKCCSG) informó de 25 niños diagnosticados por más de 20 años con linfoma de células T periféricas, con una tasa de supervivencia a 5 años de 50%.[61] El UKCCSG también observó que el uso del tratamiento similar al de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), en vez del tratamiento del LNH, produjo un resultado superior. El Children's Oncology Group (COG) informó sobre 20 pacientes mayores de 8 años que fueron tratados en ensayos para LNH del Pediatric Oncology Group.[62] Ocho de cada diez pacientes con enfermedad de grado bajo lograron una supervivencia sin enfermedad a largo plazo en comparación con cuatro de cada diez pacientes con enfermedad de grado alto. Un estudio con niños japoneses con linfoma de células T periféricas (N = 21) informó de una tasa de supervivencia general a 5 años de 85,2%. El tratamiento para el linfoma de células T periféricas no fue congruente en este estudio e incluyó quimioterapia (n = 18), radiación (n = 2), y trasplante de células madre autógeno (n = 2) y alogénico (n = 9).[65]

Hay informes provenientes de una serie con 15 pacientes de tres instituciones, que dan cuenta de que el retinoide oral (bexaroteno) actúa contra los linfomas de células T de tipo paniculitis subcutáneos y los linfomas de células T cutáneos γ δ.[67]

Como una forma de ampliar sus conocimientos sobre las características clínicas y patológicas de estos tipos de LNH de escasa presentación pediátrica, el COG inició un estudio de registro (COG-ANHL04B1). Este estudio recibe depósitos de tejido para estudios patobiológicos y recaba datos limitados sobre la presentación clínica y el resultado del tratamiento.

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Información sobre los estadios del linfoma no Hodgkin infantil

El esquema de clasificación más ampliamente utilizado para el linfoma no Hodgkin infantil (LNH) es el del St. Jude Children's Research Hospital (Estadificación de Murphy).[1]

Linfoma no Hodgkin infantil en estadio I

En el LNH infantil en estadio I, está comprometido un solo tumor o área ganglionar excepto al abdomen y al mediastino.

Linfoma no Hodgkin infantil en estadio II

En el LNH infantil en estadio II, el grado de la enfermedad está limitado a un solo tumor con compromiso de los ganglios linfáticos regionales, dos o más tumores o áreas ganglionares están afectados en un lado del diafragma o un tumor primario en la región gastrointestinal (totalmente resecado) con compromiso de los ganglios linfáticos regionales o sin ella.

Linfoma no Hodgkin infantil en estadio III

En el LNH infantil en estadio III, se incluyen tumores o áreas de los ganglios linfáticos comprometidos, y se presenta en ambos lados del diafragma. El LNH en estadio III también incluye cualquier enfermedad primaria intratorácica (mediastinal, pleural o tímica), enfermedad intraabdominal primaria extensa o cualquier tumor paraespinal o epidural.

Linfoma no Hodgkin infantil en estadio IV

En el LNH infantil en estadio IV, los tumores comprometen la médula ósea o el sistema nervioso central (SNC) independientemente de otros sitios que puedan estar afectados.

El compromiso de la médula ósea se definió como 5% de células malignas en lo que de otra forma sería una médula ósea normal con recuento y frotis de sangre periférica normales. Los pacientes con linfoma linfoblástico con más de 25% de células malignas en la médula ósea, por lo general se consideran que tienen leucemia y pueden recibir tratamiento en un ensayo clínico de leucemia.

La enfermedad del SNC en el linfoma linfoblástico se define con un criterio similar al utilizado en la leucemia linfocítica aguda, (es decir, recuento de glóbulos blancos de por lo menos 5/μl y células malignas en el líquido cefalorraquídeo [CSF]). En cualquier otro LNH, la definición de enfermedad del SNC consiste en la presencia de cualquier célula en el CSF independientemente del recuento celular. El grupo Berlin-Frankfurt-Münster (BFM) analizó la prevalencia del compromiso del SNC en el LNH en más de 2.500 pacientes.[2] En general, el compromiso del SNC fue diagnosticado en el 6% de los pacientes. El compromiso por tipo celular fue el siguiente:

  • Linfoma de Burkitt/leucemia: 8,8%
  • Linfoma linfoblástico de células precursoras B: 5,4%
  • Linfoma linfoblástico de células T: 3,7%
  • Linfoma anaplásico de células grandes: 3,3%
  • Linfoma difuso de células B grandes: 2,6%
  • Linfoma mediastinal de células B grandes primario: 0%

Los pacientes de LNH de células B maduras (linfoma de Burkitt y linfoma difuso de células B grandes) se trataron sobre la base de las características de la enfermedad, en vez del estadio.

Cuadro 3. FAB/LMB y esquemas de estadificación BFM para los LNH de células B

Estrato Manifestación de la enfermedad
LLA = leucemia linfoblástica aguda; BFM = Berlin-Frankfurt-Münster; SNC = sistema nervioso central; FAB = French-American-British; LDH = lactato-deshidrogenasa; LNH = linfoma no-Hodgkin.
Estudio internacional FAB/LMB[3,4,5] A Estadio I totalmente resecado y estadio II abdominal
B Múltiples sitios extra abdominales
Estadio I y estadios II, III, IV no resecados ( <25% de blastocitos medulares, sin enfermedad del SNC)
C LLA de células B maduras (>25% blastocitos medulares) o enfermedad del SNC
 
Grupo BFM[6] R1 Estadio totalmente resecado I y estadio abdominal II
R2 Estadio I/II no resecado y estadio III con LDH <500 IU/l
R3 Estadio III con LDH 500–999 IU/l
Estadio IV, LLA de células B (>25% blastocitos), sin enfermedad del SNC y LDH <1,000 IU/l
R4 LLA de células B en estadio III, IV, con LDH >1,000 IU/l
Cualquier enfermedad del SNC

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Muchas de las mejoras en la supervivencia del cáncer infantil se lograron mediante el uso de combinaciones de fármacos conocidos o nuevos cuyo propósito es el de intentar superar la mejor terapia aceptable disponible. Las pruebas clínicas en pediatría están diseñadas para comparar el tratamiento con potencial de mejoría con el tratamiento que en la actualidad se considera estándar. Esta comparación se puede hacer en un estudio aleatorio de dos grupos de tratamiento o mediante la evaluación de un solo tratamiento nuevo, comparando los resultados con los obtenidos anteriormente mediante el uso del tratamiento estándar.

Todos los niños con linfoma no Hodgkin (LNH) deben ser considerados como idóneos para participar en ensayos clínicos. Se recomienda firmemente que la planificación del tratamiento la efectúe un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer con experiencia en el tratamiento de tumores infantiles, con el fin de determinar, coordinar y poner en práctica un tratamiento para lograr una supervivencia óptima. Los niños que padecen de LNH deben ser referidos a tratamiento por un equipo multidisciplinario de oncólogos pediatras en una institución con experiencia en el tratamiento de cáncer pediátrico. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

En general, se considera que el LNH infantil se disemina ampliamente desde el principio, aun cuando parece estar localizado; como resultado, se recomienda quimioterapia combinada en la mayoría de los pacientes.[1]

En contraste con el tratamiento del LNH en adultos, se limita el uso de la radioterapia en niños con LNH. En estudios tempranos, se demostró que el uso rutinario de radiación no rindió ningún beneficio para el LNH en estadio bajo (I o II).[2] Se demostró que la radiación profiláctica dirigida al sistema nervioso central (SNC) se puede omitir para el linfoma linfoblástico.[3,4] También se demostró que la radiación dirigida al SNC se puede eliminar en los pacientes de linfoma anaplásico de células grandes y LNH de células B, incluso en los pacientes que presentan enfermedad del SNC.[5,6] Datos adicionales que sustentan el uso limitado de radiación en el LNH infantil provienen del Childhood Cancer Survivor Study.[7] En este análisis se demostró que la radiación fue un factor de riesgo significativo en los casos de neoplasias malignas secundarias y de muerte en los sobrevivientes a largo plazo.

El tratamiento del LNH en niños y adolescentes se fundamentó tradicionalmente en el comportamiento clínico y la respuesta al tratamiento. En un estudio llevado a cabo por el Children's Cancer Group se demostró que el resultado del LNH linfoblástico fue superior con el uso de un tratamiento prolongado del tipo usado para la leucemia linfoblástica aguda, mientras que el LNH no linfoblástico (linfoma de Burkitt) tuvo un resultado mediante el uso de un tratamiento breve, intensivo y a intervalos.[8]

Emergencias médicas

Hay dos situaciones clínicas que pueden ser potencialmente mortales y que se presentan a menudo en niños con LNH: 1) masas mediastinales y 2) síndrome de lisis tumoral, que se presenta de forma más frecuente en LNH linfoblástico y de Burkitt o de tipo Burkitt. Estas situaciones de emergencia se deben anticipar en niños con LNH y atender de inmediato.

Masas mediastinales

Los pacientes con masas mediastinales grandes corren el riesgo de sufrir un paro cardíaco o respiratorio durante una anestesia general o sedación fuerte.[9] Debido a los riesgos de la anestesia general y la sedación fuerte, se debe realizar una cuidadosa evaluación fisiológica y radiográfica del paciente y se debe usar el procedimiento menos invasivo disponible para establecer el diagnóstico de linfoma.[10,11] Siempre se debe realizar una aspiración de la médula ósea y una biopsia durante la preparación inicial de estos pacientes. Si se presenta una efusión pleural, con frecuencia es posible realizar el diagnóstico citológico mediante una toracentesis. En aquellos niños que se presentan con adenopatía periférica, es posible llevar a cabo una biopsia de los ganglios linfáticos bajo anestesia local y en posición vertical.[12] En aquellas situaciones en que los procedimientos de diagnósticos anteriormente descritos sean infructuosos, se debe contemplar biopsia central con aguja guiada por tomografía computarizada (TC). Este procedimiento se puede llevar a cabo con frecuencia al usar sedación suave y anestesia local antes de continuar con procedimientos más invasivos. Se debe tener cuidado de mantener a los pacientes fuera de una posición supina. La mayoría de los procedimientos, incluidas las TC, se pueden realizar con el paciente de lado o boca abajo. La mediastinoscopia, la mediastinotomía anterior o la toracoscopia son los procedimientos favoritos cuando otras formas para establecer el diagnóstico fracasan. La toracotomía formal se indica con poca frecuencia, si se indica, para el diagnóstico y tratamiento del linfoma infantil. Ocasionalmente, no será posible llevar a cabo un procedimiento operatorio de diagnóstico, debido a lo riesgoso de la anestesia general o la sedación fuerte. En estos casos, se debe considerar un tratamiento preoperatorio con esteroides o radioterapia localizada. Debido a que el tratamiento preoperatorio puede afectar la posibilidad de obtener un diagnóstico tisular exacto, se debe obtener una biopsia diagnóstica tan pronto como se piense que el riesgo de anestesia general o sedación haya mejorado.

Síndrome de lisis tumoral

El síndrome de lisis tumoral resulta del catabolismo rápido de células malignas que resulta en una serie de anomalías metabólicas, especialmente la hiperuricemia, hipercalemia e hiperfosfatemia. La hiperhidratación y el alopurinol o rasburicasa (urato oxidasa) son componentes esenciales del tratamiento para todos los pacientes, excepto aquellos con enfermedad más limitada.[13,14,15,16] Una fase previa inicial que consiste de dosis bajas de ciclofosfamida y vincristina no elimina la necesidad del alopurinol o la rasburicasa, y la hidratación. Se pueden presentar hemorragia gastrointestinal, obstrucción y (rara vez) perforación. La hiperuricemia y el síndrome de lisis tumoral, particularmente cuando están relacionados con obstrucción uretral, frecuentemente dan como resultado complicaciones que pueden ser potencialmente mortales. El manejo de los pacientes con LNH se debe proporcionar solo en instituciones con instalaciones de cuidado pediátrico terciario.

Función de las imágenes radiográficas en la estadificación del linfoma no Hodgkin infantil

Las imágenes radiográficas son esenciales para la estadificación de pacientes de LNH. Si bien se puede preferir la ecografía como método para evaluar una masa abdominal, para la estadificación se usó la exploración por TC y, más recientemente, las imágenes por resonancia magnética (IRM) para la estadificación. Las exploraciones óseas con radionúclido se deberán considerar para pacientes en los que se sospecha compromiso óseo.

El papel de la imaginología funcional para el LNH infantil es objeto de controversia. Las exploraciones con galio se remplazaron por la tomografía por emisión de positrones (TEP) con fluorodesoxiglucosa, que en la actualidad se realiza en muchos centros.[17] En una revisión del International Workshop Criteria en la que se comparó las imágenes de TC solas o la TC junto con las imágenes de TEP, se demostró que la combinación de TC y TEP eran más exactas que las imágenes de TC sola.[18,19] Si bien se intentó la International Harmonization para TEP en adultos, todavía se debe evaluar en poblaciones pediátricas.[17,20]

El valor de la exploración por TEP para estadificar pacientes de LNH infantil está bajo investigación, pero no hay datos que apoyen el uso de la TEP para clasificar a un paciente en un estadio más alto.

El uso de TEP para evaluar la rapidez de la respuesta al tratamiento parece tener valor pronóstico en el entorno del linfoma de Hodgkin y algunos tipos de LNH observados en pacientes adultos; asimismo, está bajo investigación para el LNH infantil. Sin embargo, no se dispone de datos del LNH infantil para apoyar la hipótesis de que la respuesta temprana al tratamiento evaluada mediante una TEP tenga valor pronóstico.

Se debe tener cuidado al diagnosticar la recaída de la enfermedad solamente con base en imágenes porque son comunes los resultados positivos falsos.[21,22,23,24,25] También se dispone de datos que demuestran que las exploraciones por TEP pueden producir resultados negativos falsos.[26] Antes de decidir llevar a cabo cambios en el tratamiento con base en masas residuales detectadas mediante imaginología, se justifica realizar una biopsia para comprobar si hay enfermedad residual.

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Tratamiento del linfoma no Hodgkin infantil en estadio bajo

Los pacientes con enfermedad en estadio I y estadio II cuentan con un pronóstico excelente, independientemente de la histología. Un estudio del Children's Cancer Group mostró que la quimioterapia de intervalo con ciclofosfamida, vincristina, metotrexato y prednisona (COMP) administrada por seis meses para el linfoma no Hodgkin (LNH) no linfoblástico en estadio bajo (I o II), fue equivalente a 18 meses de terapia con radiación a los sitios de enfermedad; esta dio como resultado más de 85% de supervivencia sin enfermedad (SSE) y más de 90% de supervivencia general (SG). Sin embargo, los pacientes con linfoma linfoblástico presentan resultados muy inferiores.[1,2] Un estudio del Pediatric Oncology Group probó nueve semanas de quimioterapia breve de intervalos con ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona (CHOP), con radiación o sin esta, a los sitios comprometidos y con quimioterapia de mantenimiento de 24 horas o sin esta.[3] Los resultados no mostraron beneficio alguno en cuanto a la quimioterapia o radioterapia de mantenimiento, pero la SSE para el linfoma no linfoblástico fue superior al del linfoma linfoblástico (90 vs. 60%).

En el caso del linfoma no Hodgkin de células B maduras en estadio inicial (linfoma de Burkitt o linfoma difuso de células B grandes), la SSE es de cerca de 95%. El grupo Berlin-Frankfurt-Münster (BFM) trató el grupo de riesgo R1 (enfermedad totalmente resecada) con dos ciclos de quimioterapia multifarmacológica (GER-GPOH-NHL-BFM-90) y GER-GPOH-NHL-BFM-95).[4,5] En el caso de enfermedad no resecada en estadio I/II (R2), los pacientes recibieron una fase citorreductora seguida de cinco cursos de quimioterapia.[4,5] En el estudio NHL-BFM-90, se mostró que el reducir la dosis de metotrexato no afectó los resultados en la enfermedad en estadio bajo.[4] En el NHL-BFM-95, se mostró que en la enfermedad localizada, el prolongar la duración de las infusiones de metotrexato no mejoró los resultados.[5] En los estudios del French Society of Pediatric Oncology (SFOP) y French-American-British (FAB), se trataron a todos los que han sido completamente resecado, en estadio I y en estadio abdominal II (grupo A) con dos cursos de quimioterapia multifarmacológica, sin quimioterapia intratecal (COG-C5961 [FAB/LMB-96]).[6][Grado de comprobación: 2A] En la enfermedad no resecada en estadios I/II (grupo B), el estudio FAB mencionado anteriormente, mostró que el reducir la duración del tratamiento a cuatro cursos de quimioterapia luego de una fase de citorreducción, y el reducir la fase cumulativa de ciclofosfamida y doxorrubicina no afectó los resultados.[7]

En el caso del linfoma linfoblástico en estadio temprano (enfermedad en estadio I y estadio II), alrededor de 60% de los pacientes puede lograr una SSE a largo plazo con quimioterapia breve de intervalos.[2,3] Sin embargo, se ha informado del logro de tasas de SSE mayores de 90% en niños mediante el uso de un enfoque leucémico linfoblástico agudo, con inducción, consolidación y terapia de mantenimiento, por un total de 24 meses, para el linfoma linfoblástico en estadio bajo.[8,9,10]

En el caso del linfoma anaplásico de células grandes en estadio temprano, los mejores resultados se obtuvieron cuando se utilizó quimioterapia de intervalo similar al tratamiento para el LNH de células B maduro. En el estudio del POG para el linfoma en estadio bajo que usa tres cursos de CHOP se informó de una supervivencia sin complicaciones (SSC) a 5 años de 88% en los pacientes de linfoma anaplásico de células grandes ( y linfoma difuso de células B grandes).[3] El Grupo BFM usó tres ciclos de quimioterapia seguido de una profase citorreductora para enfermedad en estadios I/II completamente resecada.[11] En el ensayo FRE-IGR-ALCL99 se usaron tres ciclos de quimioterapia después de la profase citorreductora para pacientes con enfermedad en estadio I completamente resecada. Una minoría de pacientes en estadio I se sometieron a resecciones completas (6 de 36), pero estos seis pacientes no sufrieron fracasos de tratamiento. El tratamiento para los pacientes sin resección completa fue el mismo que para los pacientes con enfermedad diseminada; la SSC a 3 años (81%) y la SG (97%) no fueron estadísticamente diferentes de los resultados en los pacientes con enfermedad en un estadio más alto.[12][Grado de comprobación: 2A]

El linfoma anaplásico de células grandes cutáneo primario presenta un problema en particular. El diagnóstico puede resultar difícil de distinguir de enfermedades más benignas como la papulosis linfoide.[13] El linfoma anaplásico de células grandes cutáneo primario habitualmente no expresa ALK y se puede tratar exitosamente con resecado quirúrgico o radioterapia local sin quimioterapia sistémica.[14] Existen informes de que la aplicación solamente de cirugía resulte curativa para el linfoma anaplásico de células grandes cutáneo positivo a ALK, pero se necesita de una estadificación extensiva y un seguimiento de vigilancia.

El linfoma folicular es poco común entre los niños, con solo informe de casos y serie de casos como guía para el tratamiento. Las series de casos que informan de varios abordajes quimioterapéuticos, han dado buenos resultados.[15,16,17,18,19]

Los Linfomas subcutáneos de células T maduras son muy poco comunes en los niños. Se ha informado de un retinoide oral (bexaroteno) que actúa contra los linfomas subcutáneos de células T en los niños.[20]

Las opciones de tratamiento estándar tienen base en la histología; sin embargo, los datos actuales no indican superioridad entre los regímenes abajo indicados sobre una histología específica.

Opciones de tratamiento estándar

Cuadro 4. Opciones de tratamiento estándar para el linfoma no Hodgkin en estadio bajo

Enfermedad Opciones de tratamiento
Linfoma de Burkitt o linfoma difuso de células B grandes (LCBGD) (totalmente resecado) GER-GPOH-NHL-BFM-95 (R1): dos ciclos de quimioterapia.[5]
COG-C5961 (FAB/LMB-96)(Grupo A): dos ciclos de quimioterapia.[6]
 
Linfoma de Burkitt o LCBGD (estadio I/II no resecado) GER-GPOH-NHL-BFM-95 (R2): prefase + cuatro ciclos de quimioterapia (4 horas de infusión de metotrexato).[5]
COG-C5961 (FAB/LMB-96)(Grupo B): prefase + cuatro ciclos de quimioterapia (en el grupo de intensidad reducida).[7]
POG-8314/POG-8719: tres ciclos de quimioterapia (sin terapia de radiación o de mantenimiento).[3]
 
Linfoma linfoblástico GER-GPOH-NHL-BFM-95: inducción, consolidación, intensificación y tratamiento de mantenimiento (un total de 2 años de terapia) ; Inducción y consolidación tipo LLA, ciclos de dosis altas de metotrexato × 4 y terapia de mantenimiento tipo LLA (terapia total de 2 años).[8,9]COG-A5971 (NCT00004228): tratamiento Modified CCG-BFM ALL; 2 años de tratamiento total.[10]
 
Linfoma anaplásico de células grandes POG-8314/POG-8719: tres ciclos de quimioterapia (sin terapia de radiación o de mantenimiento).[3]
GER-GPOH-NHL-BFM-90: prefase + tres ciclos de quimioterapia (solo para enfermedad completamente resecable).[11]
FRE-IGR-ALCL99: prefase + seis ciclos de quimioterapia (para la enfermedad no resecada completamente).[12]
LLA = leucemia linfoblástica aguda; BFM = Berlin-Frankfurt-Munster; CCG = Children's Cancer Group.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage I childhood large cell lymphoma, stage I childhood small noncleaved cell lymphoma, stage I childhood lymphoblastic lymphoma, stage I childhood anaplastic large cell lymphoma, stage II childhood large cell lymphoma, stage II childhood small noncleaved cell lymphoma, stage II childhood lymphoblastic lymphoma y stage II childhood anaplastic large cell lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Meadows AT, Sposto R, Jenkin RD, et al.: Similar efficacy of 6 and 18 months of therapy with four drugs (COMP) for localized non-Hodgkin's lymphoma of children: a report from the Childrens Cancer Study Group. J Clin Oncol 7 (1): 92-9, 1989.
2. Anderson JR, Jenkin RD, Wilson JF, et al.: Long-term follow-up of patients treated with COMP or LSA2L2 therapy for childhood non-Hodgkin's lymphoma: a report of CCG-551 from the Childrens Cancer Group. J Clin Oncol 11 (6): 1024-32, 1993.
3. Link MP, Shuster JJ, Donaldson SS, et al.: Treatment of children and young adults with early-stage non-Hodgkin's lymphoma. N Engl J Med 337 (18): 1259-66, 1997.
4. Reiter A, Schrappe M, Tiemann M, et al.: Improved treatment results in childhood B-cell neoplasms with tailored intensification of therapy: A report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 94 (10): 3294-306, 1999.
5. Woessmann W, Seidemann K, Mann G, et al.: The impact of the methotrexate administration schedule and dose in the treatment of children and adolescents with B-cell neoplasms: a report of the BFM Group Study NHL-BFM95. Blood 105 (3): 948-58, 2005.
6. Gerrard M, Cairo MS, Weston C, et al.: Excellent survival following two courses of COPAD chemotherapy in children and adolescents with resected localized B-cell non-Hodgkin's lymphoma: results of the FAB/LMB 96 international study. Br J Haematol 141 (6): 840-7, 2008.
7. Patte C, Auperin A, Gerrard M, et al.: Results of the randomized international FAB/LMB96 trial for intermediate risk B-cell non-Hodgkin lymphoma in children and adolescents: it is possible to reduce treatment for the early responding patients. Blood 109 (7): 2773-80, 2007.
8. Reiter A, Schrappe M, Ludwig WD, et al.: Intensive ALL-type therapy without local radiotherapy provides a 90% event-free survival for children with T-cell lymphoblastic lymphoma: a BFM group report. Blood 95 (2): 416-21, 2000.
9. Burkhardt B, Woessmann W, Zimmermann M, et al.: Impact of cranial radiotherapy on central nervous system prophylaxis in children and adolescents with central nervous system-negative stage III or IV lymphoblastic lymphoma. J Clin Oncol 24 (3): 491-9, 2006.
10. Termuhlen AM, Smith LM, Perkins SL, et al.: Outcome of newly diagnosed children and adolescents with localized lymphoblastic lymphoma treated on Children's Oncology Group trial A5971: a report from the Children's Oncology Group. Pediatr Blood Cancer 59 (7): 1229-33, 2012.
11. Seidemann K, Tiemann M, Schrappe M, et al.: Short-pulse B-non-Hodgkin lymphoma-type chemotherapy is efficacious treatment for pediatric anaplastic large cell lymphoma: a report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 97 (12): 3699-706, 2001.
12. Attarbaschi A, Mann G, Rosolen A, et al.: Limited stage I disease is not necessarily indicative of an excellent prognosis in childhood anaplastic large cell lymphoma. Blood 117 (21): 5616-9, 2011.
13. Kumar S, Pittaluga S, Raffeld M, et al.: Primary cutaneous CD30-positive anaplastic large cell lymphoma in childhood: report of 4 cases and review of the literature. Pediatr Dev Pathol 8 (1): 52-60, 2005 Jan-Feb.
14. Hinshaw M, Trowers AB, Kodish E, et al.: Three children with CD30 cutaneous anaplastic large cell lymphomas bearing the t(2;5)(p23;q35) translocation. Pediatr Dermatol 21 (3): 212-7, 2004 May-Jun.
15. Kumar R, Galardy PJ, Dogan A, et al.: Rituximab in combination with multiagent chemotherapy for pediatric follicular lymphoma. Pediatr Blood Cancer 57 (2): 317-20, 2011.
16. Oschlies I, Salaverria I, Mahn F, et al.: Pediatric follicular lymphoma--a clinico-pathological study of a population-based series of patients treated within the Non-Hodgkin's Lymphoma--Berlin-Frankfurt-Munster (NHL-BFM) multicenter trials. Haematologica 95 (2): 253-9, 2010.
17. Lorsbach RB, Shay-Seymore D, Moore J, et al.: Clinicopathologic analysis of follicular lymphoma occurring in children. Blood 99 (6): 1959-64, 2002.
18. Agrawal R, Wang J: Pediatric follicular lymphoma: a rare clinicopathologic entity. Arch Pathol Lab Med 133 (1): 142-6, 2009.
19. Louissaint A Jr, Ackerman AM, Dias-Santagata D, et al.: Pediatric-type nodal follicular lymphoma: an indolent clonal proliferation in children and adults with high proliferation index and no BCL2 rearrangement. Blood 120 (12): 2395-404, 2012.
20. Mehta N, Wayne AS, Kim YH, et al.: Bexarotene is active against subcutaneous panniculitis-like T-cell lymphoma in adult and pediatric populations. Clin Lymphoma Myeloma Leuk 12 (1): 20-5, 2012.

Tratamiento del linfoma no Hodgkin infantil de células B en estadio avanzado

Los pacientes con linfoma no Hodgkin (LNH) de linaje de células maduras tipo B en estadio alto (estadio III o estadio IV) (linfoma de Burkitt o tipo Burkitt y linfoma difuso de células B grandes) tienen de 80 a 90% de supervivencia a largo plazo.[1,2,3] Contrario al LNH de linaje B maduro que se ve en los adultos, no hay diferencia alguna en cuanto a los resultados sobre la base de la histología (Burkitt o linfoma tipo Burkitt o linfoma difuso de células B grandes) con el tratamiento actual en los ensayos pediátricos.[1,2,3]

El compromiso de la médula ósea puede llevar a confusión sobre si el paciente tiene linfoma o leucemia. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastocitos medulares se clasifican como si tuvieran leucemia de células maduras B, y aquellos con menos de 25% de blastocitos medulares se clasifican como que tienen linfoma. No resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente distintas, pero no existe duda de que los pacientes con leucemia de Burkitt se deben tratar con protocolos diseñados para el linfoma de Burkitt.[1,3]

El síndrome de lisis tumoral está presente con frecuencia al momento del diagnóstico o después de la iniciación del tratamiento. Esta situación clínica emergente debe ser anticipada y abordada antes de comenzar el tratamiento. (Para mayor información, consultar la subsección sobre Síndrome de lisis tumoral en la sección Aspectos generales de las opciones de tratamiento de este sumario). Para reducir las complicaciones del síndrome de lisis tumoral, los regímenes de tratamiento actuales usan una profase de reducción de la intensidad para someter al paciente a citorreducción;[1,2,3] sin embargo, esto no excluye el uso de la sobrehidratación y alopurinol o rasburicasa (urato oxidasa). La hiperuricemia y el síndrome de lisis tumoral, particularmente cuando se relaciona con obstrucción de la uretra, con frecuencia dan como resultado complicaciones con peligro de muerte. Se pueden presentar sangrado gastrointestinal, obstrucción y (raras veces) perforación. Los pacientes con LNH solo se deben tratar en instituciones que tienen centros pediátricos altamente especializados.[4]

En el ensayo NHL-BFM-95 se observó que cuando la dosis de metotrexato se redujo en los pacientes R1 y R2, los resultados no fueron inferiores; sin embargo, la reducción del tiempo de infusión de metotrexato de 24 a 4 horas para los grupos de pacientes R3 y R4 resultó en menos mucositis, pero un resultado inferior.[1] La supervivencia sin complicaciones (SSC) con la mejor terapia en el NHL-BFM-95 fue más de 95% en los pacientes del grupo R1 y R2, y fue 93% en los grupos de pacientes R3 y R4. Se observó un resultado inferior en los pacientes de linfoma mediastinal de células B primario (50% a 3 años de SSC) y enfermedad de SNC al momento de presentación (70% SSC a 3 años).[5] En el estudio COG-C5961 (FAB/LMB-96), los resultados en el grupo de pacientes B que tuvieron una respuesta mayor del 60% a la profase de citorreducción, no fue afectado por la reducción de la dosis total de ciclofosfamida en 50% y la eliminación de un ciclo de terapia de mantenimiento.[2] La SSC a 3 años fue de 98% para el estadio I/II, 90% para el estadio III, y 86% para el estadio IV en los pacientes con (SNC negativo), mientras que los pacientes con linfoma mediastinal de células B primario tuvieron una SSC a 3 años de 70%.[2] En los pacientes del grupo C, la reducción de la dosis acumulada de terapia y del número de ciclos de mantenimiento resultó en un resultado inferior.[3] Los pacientes con enfermedad leucémica solamente, sin enfermedad del SNC, tuvieron una SSC de 90% en 3 años, mientras que los pacientes con enfermedad del SNC al momento de presentación tuvieron un 70% de SSC a 3 años.[3] Este estudio identificó la respuesta a la reducción profase como el factor pronóstico más significativo con los pacientes que respondieron de forma precaria (es decir, <20% de resolución de la enfermedad), con una SSC de 30%.[3] Ambos estudios, el (Berlin-Frankfurt-Münster BFM) y FAB/LMB mostraron que omitir la irradiación craneoespinal, aun en pacientes que presentan enfermedad del SNC, no afecta el resultado (COG-C5961 [FAB/LMB-96]) y NHL-BFM-90 [GER-GPOH-NHL-BFM-90]).[1,2,3,5]

El rituximab es un anticuerpo monoclonal quimérico ratón/humano que se dirige al antígeno CD20. Entre los linfomas que se presentan en niños, el linfoma difuso de células B grandes y el linfoma de Burkitt, ambos expresan altas concentraciones del antígeno CD20.[6] Se logró combinar el rituximab en forma inocua con quimioterapia que incluye doxorrubicina, ciclofosfamida, vincristina y prednisona estándar (CHOP), y se logró mostrar que mejora los resultados en un ensayo aleatorio con adultos con linfoma difuso de células B grandes (CAN-NCIC-LY9).[7,8] En un estudio de adultos, el rituximab también se combinó de forma inocua con un régimen quimioterapéutico intensivo que se utilizó para el tratamiento de pacientes con linfoma de Burkitt.[9] Un estudio en fase II con niños llevado a cabo por el grupo BFM con un solo fármaco, rituximab, mostró actividad en la leucemia y el linfoma de Burkitt.[10][Grado de comprobación: 2Div] Un estudio piloto del Children's Oncology Group (COG) (COG-ANHL01P1) para probar la toxicidad del añadido de rituximab al FAB/LMB-96 (COG-C5961) ya completó la inscripción y los resultados están pendientes.

Opciones de tratamiento estándar

los datos actuales no indican la superioridad de ninguna de las siguientes opciones de tratamiento estándar.

Cuadro 5. Opciones de tratamiento estándar para el LNH de células B en estadio alto

Estrato Manifestación de la enfermedad Tratamiento
LLA = leucemia linfoblástica aguda; BFM = Berlin-Frankfurt-Münster; SNC = sistema nervioso central; LDH = lactato-deshidrogenasa; LNH = linfoma no Hodgkin.
Estudio internacional FAB/LMB-96 COG-C5961 (FAB/LMB-96)[2,3] B Múltiples sitios extra abdominales Prefase + cuatro ciclos de quimioterapia (grupo de intensidad reducida)[2]
Estadios I y II, III, IV no resecados
<25% blastocitos medulares
No hay enfermedad del SNC
C LLA de células B maduras (>25% blastocitos medulares) o enfermedad del SNC Prefase + ocho ciclos de quimioterapia (grupo de intensidad total)[3]
 
Grupo BFM[1,5] R2 Estadio I/II y estadio III no resecado con LDH <500 IU/l Prefase + cuatro ciclos de quimioterapia (4 h de infusión con metotrexato)[1]
R3 Estadio III con LDH 500–999 IU/l Prefase + cinco ciclos de quimioterapia (24 h de infusión con metotrexato)[1]
Estadio IV, LLA de células (>25% blastocitos) y LDH <1,000 IU/l
No hay enfermedad del sistema nervioso central
R4 Estadio III, IV, LLA de células B con LDH >1,000 IU/l Prefase + seis ciclos de quimioterapia (24 h de infusión con metotrexato)[1]
Cualquier enfermedad del SNC

Opciones de tratamiento en evaluación clínica

El siguiente es un ejemplo de un ensayo clínico nacional o internacional que está actualmente en curso. La información sobre los ensayos clínicos en curso está disponible en inglés en el portal de Internet del NCI.

  • COG-ANHL1131 (Combination Chemotherapy With or Without Rituximab in Treating Younger Patients With Stage III-IV Non-Hodgkin Lymphoma or B-Cell Acute Leukemia [Quimioterapia combinada con rituximab o sin este para el tratamiento de pacientes jóvenes con linfoma no Hodgkin en estadio III-IV o leucemia aguda de células B]): en este estudio aleatorizado de pacientes con enfermedad de alto riesgo (definida como grupo B con una concentración elevada de deshidrogenasa láctica y grupo C), se evalúa la adición de rituximab al régimen quimioterapéutico estándar FAB LMB 96 (COG-C5961). Además, el régimen EPOCH-R de dosis ajustada (etopósido, prednisona, vincristina, doxorrubicina y rituximab) se evaluará en un ensayo de un solo grupo, de fase II de pacientes pediátricos con linfoma mediastinal de células B primario.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood large cell lymphoma, stage III childhood small noncleaved cell lymphoma, stage IV childhood large cell lymphoma y stage IV childhood small noncleaved cell lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Woessmann W, Seidemann K, Mann G, et al.: The impact of the methotrexate administration schedule and dose in the treatment of children and adolescents with B-cell neoplasms: a report of the BFM Group Study NHL-BFM95. Blood 105 (3): 948-58, 2005.
2. Patte C, Auperin A, Gerrard M, et al.: Results of the randomized international FAB/LMB96 trial for intermediate risk B-cell non-Hodgkin lymphoma in children and adolescents: it is possible to reduce treatment for the early responding patients. Blood 109 (7): 2773-80, 2007.
3. Cairo MS, Gerrard M, Sposto R, et al.: Results of a randomized international study of high-risk central nervous system B non-Hodgkin lymphoma and B acute lymphoblastic leukemia in children and adolescents. Blood 109 (7): 2736-43, 2007.
4. Cairo MS, Bishop M: Tumour lysis syndrome: new therapeutic strategies and classification. Br J Haematol 127 (1): 3-11, 2004.
5. Reiter A, Schrappe M, Tiemann M, et al.: Improved treatment results in childhood B-cell neoplasms with tailored intensification of therapy: A report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 94 (10): 3294-306, 1999.
6. Perkins SL, Lones MA, Davenport V, et al.: B-Cell non-Hodgkin's lymphoma in children and adolescents: surface antigen expression and clinical implications for future targeted bioimmune therapy: a children's cancer group report. Clin Adv Hematol Oncol 1 (5): 314-7, 2003.
7. Coiffier B, Lepage E, Briere J, et al.: CHOP chemotherapy plus rituximab compared with CHOP alone in elderly patients with diffuse large-B-cell lymphoma. N Engl J Med 346 (4): 235-42, 2002.
8. Pfreundschuh M, Trümper L, Osterborg A, et al.: CHOP-like chemotherapy plus rituximab versus CHOP-like chemotherapy alone in young patients with good-prognosis diffuse large-B-cell lymphoma: a randomised controlled trial by the MabThera International Trial (MInT) Group. Lancet Oncol 7 (5): 379-91, 2006.
9. Thomas DA, Faderl S, O'Brien S, et al.: Chemoimmunotherapy with hyper-CVAD plus rituximab for the treatment of adult Burkitt and Burkitt-type lymphoma or acute lymphoblastic leukemia. Cancer 106 (7): 1569-80, 2006.
10. Meinhardt A, Burkhardt B, Zimmermann M, et al.: Phase II window study on rituximab in newly diagnosed pediatric mature B-cell non-Hodgkin's lymphoma and Burkitt leukemia. J Clin Oncol 28 (19): 3115-21, 2010.

Tratamiento del linfoma linfoblástico infantil en estadio alto

Los pacientes con linfoma linfoblástico en estadio alto (estadio III o IV) tienen tasas de supervivencia a largo plazo de más de 80%.[1] A diferencia de otros linfomas no Hodgkin (LNH) infantiles, se demostró que el linfoma linfoblástico responde mucho mejor al tratamiento de la leucemia con dos años de tratamiento que con regímenes más breves, intensivos y de quimioterapia a intervalos.[1,2,3]

El compromiso de la médula ósea puede generar confusión sobre si el paciente tiene linfoma o leucemia. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastocitos medulares se consideran con leucemia y aquellos con menos de 25% de blastocitos medulares se consideran con linfoma. Aún no resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente diferentes o relevantes para el diseño del tratamiento. Todas las terapias actuales para el linfoma linfoblástico en estadio avanzado se derivaron de regímenes diseñados para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA).

La radiación mediastinal no es necesaria en pacientes con masas mediastinales, excepto en el tratamiento de emergencia de una obstrucción sintomática en la vena cava superior u obstrucción de las vías respiratorias, en cuyo caso habitualmente se administra terapia con corticosteroides o radiación en dosis bajas. (Para mayor información sobre tales complicaciones, ver la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento de este sumario). Debido a las complejidades de los regímenes terapéuticos óptimos y las posibilidades de efectos secundarios tóxicos, a los pacientes se les debería ofrecer la oportunidad de entrar en un ensayo clínico. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

Los mejores resultados hasta la fecha provienen del grupo Berlin-Frankfurt-Münster (BFM). En el estudio GER-GPOH-NHL-BFM-90, la supervivencia sin enfermedad a cinco años fue de 90%, y no hubo diferencia en los resultados entre pacientes en estadio III y pacientes en estadio IV.[1] El linfoma linfoblástico de células precursoras B parecen tener resultados similares cuando se utiliza la misma terapia.[4] En el estudio GER-GPOH-NHL-BFM-95, se omitió la radiación craneal profiláctica y la intensidad del tratamiento de inducción se redujo ligeramente. No hubo un aumento significativo en las recaídas del sistema nervioso central (SNC), lo cual indica que la radiación craneal pudiera estar reservada para pacientes con enfermedad del SNC al momento del diagnóstico.[3] Resulta interesante que la tasa de probabilidad de una supervivencia sin complicaciones (SSC) a cinco años fue peor en el BFM-95 que en el BFM-90 (82 vs. 90%, respectivamente). Aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa, el BFM-95 redujo la asparaginasa y la doxorrubicina en la inducción, lo cual pudo haber afectado los resultados. Se propuso que la mayor diferencia en cuanto a la SSE entre BFM-90 y BFM-95 fue el resultado de un mayor número de cánceres secundarios observados en el BFM-95.[3] Un estudio en un solo centro indica que los pacientes tratados por linfoma linfoblástico muestran una mayor incidencia de cánceres secundarios que otros pacientes tratados por LNH infantiles; sin embargo, estudios provenientes del Children's Oncology Group y el Childhood Cancer Survivor Study Group no respaldan estos hallazgos.[5,6,7]

El Pediatric Oncology Group condujo un ensayo para probar la eficacia de añadir dosis altas de metotrexato para la LLA de células T y el linfoma linfoblástico de células T. En los pacientes de linfoma, las dosis altas de metotrexato no mostraron beneficio. Sin embargo, en una cohorte pequeña (n = 66) de pacientes de linfoma que no recibieron dosis altas de metotrexato, la SSC a 5 años fue de 88%.[8][Grado de comprobación: 1iiA] Cabe destacar que todos estos pacientes recibieron radioterapia craneoespinal profiláctica, que se demostró que no es necesaria para pacientes de linfoma linfoblástico de células T.[3]

Opciones de tratamiento estándar

los datos actuales no indican la superioridad de las siguientes opciones de tratamiento estándar.

  • GER-GPOH-NHL-BFM-95: prednisona, dexametasona, vincristina, daunorrubicina, doxorrubicina, L-asparaginasa, ciclofosfamida, citarabina, metotrexato, mercaptopurina-6, tioguanina-6 y radioterapia al SNC, solo en pacientes positivos en el SNC.[1]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood lymphoblastic lymphoma y stage IV childhood lymphoblastic lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Reiter A, Schrappe M, Ludwig WD, et al.: Intensive ALL-type therapy without local radiotherapy provides a 90% event-free survival for children with T-cell lymphoblastic lymphoma: a BFM group report. Blood 95 (2): 416-21, 2000.
2. Anderson JR, Jenkin RD, Wilson JF, et al.: Long-term follow-up of patients treated with COMP or LSA2L2 therapy for childhood non-Hodgkin's lymphoma: a report of CCG-551 from the Childrens Cancer Group. J Clin Oncol 11 (6): 1024-32, 1993.
3. Burkhardt B, Woessmann W, Zimmermann M, et al.: Impact of cranial radiotherapy on central nervous system prophylaxis in children and adolescents with central nervous system-negative stage III or IV lymphoblastic lymphoma. J Clin Oncol 24 (3): 491-9, 2006.
4. Burkhardt B, Zimmermann M, Oschlies I, et al.: The impact of age and gender on biology, clinical features and treatment outcome of non-Hodgkin lymphoma in childhood and adolescence. Br J Haematol 131 (1): 39-49, 2005.
5. Leung W, Sandlund JT, Hudson MM, et al.: Second malignancy after treatment of childhood non-Hodgkin lymphoma. Cancer 92 (7): 1959-66, 2001.
6. Abromowitch M, Sposto R, Perkins S, et al.: Shortened intensified multi-agent chemotherapy and non-cross resistant maintenance therapy for advanced lymphoblastic lymphoma in children and adolescents: report from the Children's Oncology Group. Br J Haematol 143 (2): 261-7, 2008.
7. Bluhm EC, Ronckers C, Hayashi RJ, et al.: Cause-specific mortality and second cancer incidence after non-Hodgkin lymphoma: a report from the Childhood Cancer Survivor Study. Blood 111 (8): 4014-21, 2008.
8. Asselin BL, Devidas M, Wang C, et al.: Effectiveness of high-dose methotrexate in T-cell lymphoblastic leukemia and advanced-stage lymphoblastic lymphoma: a randomized study by the Children's Oncology Group (POG 9404). Blood 118 (4): 874-83, 2011.

Tratamiento del linfoma anaplásico de células grandes infantil en estadio alto

Los niños y adolescentes con linfoma anaplásico de células grandes en estadio alto (estadios III o IV) tienen una supervivencia sin enfermedad de aproximadamente 60 a 75%.[1,2,3,4,5,6] No está claro qué tipo de estrategia es la mejor a seguir para el tratamiento del linfoma anaplásico de células grandes en estadio alto. El grupo alemán Berlin-Frankfurt-Münster (BFM) usó seis ciclos de terapia de intervalos intensiva, similar al tratamiento para el linfoma no Hodgkin (LNH) de células B (GER-GPOH-NHL-BFM-90 [NHL-BFM-90]).[2]; [7][Grado de comprobación: 1iiA] Fundamentándose en estos resultados, el grupo European Intergroup for Childhood NHL (EICNHL) condujo el estudio FRE-IGR-ALCL99 (basado en el régimen GER-GPOH-NHL-BFM-90). Primero, en este estudio aleatorizado se demostró que 1 g/m2 de metotrexato administrado por infusión durante 24 horas, más metotrexato intratecal y 3 g/m2 de metotrexato administrado por infusión por 3 horas sin metotrexato intratecal rindieron resultados similares.[8][Grado de comprobación: 1iiC] Sin embargo, 3 g/m2 de metotrexato administrado durante 3 horas tuvo menos toxicidad que 1 g/m2 de metotrexato durante 24 horas.[8]; [7][Grado de comprobación: 1iiDi] Segundo, en el FRE-IGR-ALCL99 se asignó al azar a los pacientes para recibir una exposición limitada a la vinblastina limitada o a una exposición prolongada (1 año). Los pacientes que recibieron un régimen de vinblastina más quimioterapia tuvieron una mejor supervivencia sin complicaciones (SSC) en el primer año después del tratamiento (91%) que los que no recibieron vinblastina (74%); sin embargo, después de 2 años de seguimiento, la SSC fue de 73% para ambos grupos.[9][Grado de comprobación: 1iiDi] Es de notar, que el ensayo del Pediatric Oncology Group (POG) (POG 9317) mostró que no hay beneficio alguno en añadir metotrexato y la citarabina de dosis alta a las 52 semanas del régimen APO (doxorrubicina, prednisona y vincristina).[3] El grupo Italian Association of Pediatric Hematology/Oncology utilizó un régimen para la leucemia durante 24 meses en el LNH-92, con resultados similares a otros regímenes.[4] El estudio CCG-5941 probó un enfoque similar al LNH-92, con mayor intensidad de inducción y consolidación, con un mantenimiento por un total de duración de un año de tratamiento y con un resultado similar, pero se observó una significativa toxicidad hematológica.[5][Grado de comprobación: 2A]

Opciones de tratamiento estándar

los datos actuales no indican la superioridad de las siguientes opciones de tratamiento estándar.

  • APO: doxorrubicina, prednisona y vincristina.[3] Este régimen se puede administrar en el entorno ambulatorio. La duración del tratamiento es de 52 semanas y la dosis cumulativa de doxorrubicina es de 300 mg/m2.
  • FRE-IGR-LACG99: dexametasona, ciclofosfamida, ifosfamida, etopósido, doxorrubicina, metotrexato IV (grupo 3 g/m2), citarabina, prednisolona y vinblastina.[7] Este régimen, para ser administrado, requiere de hospitalización. La duración total de tratamiento es de 5 meses y la dosis cumulativa de doxorrubicina es de 150 mg/m2.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood anaplastic large cell lymphoma y stage IV childhood anaplastic large cell lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Brugières L, Deley MC, Pacquement H, et al.: CD30(+) anaplastic large-cell lymphoma in children: analysis of 82 patients enrolled in two consecutive studies of the French Society of Pediatric Oncology. Blood 92 (10): 3591-8, 1998.
2. Seidemann K, Tiemann M, Schrappe M, et al.: Short-pulse B-non-Hodgkin lymphoma-type chemotherapy is efficacious treatment for pediatric anaplastic large cell lymphoma: a report of the Berlin-Frankfurt-Münster Group Trial NHL-BFM 90. Blood 97 (12): 3699-706, 2001.
3. Laver JH, Kraveka JM, Hutchison RE, et al.: Advanced-stage large-cell lymphoma in children and adolescents: results of a randomized trial incorporating intermediate-dose methotrexate and high-dose cytarabine in the maintenance phase of the APO regimen: a Pediatric Oncology Group phase III trial. J Clin Oncol 23 (3): 541-7, 2005.
4. Rosolen A, Pillon M, Garaventa A, et al.: Anaplastic large cell lymphoma treated with a leukemia-like therapy: report of the Italian Association of Pediatric Hematology and Oncology (AIEOP) LNH-92 protocol. Cancer 104 (10): 2133-40, 2005.
5. Lowe EJ, Sposto R, Perkins SL, et al.: Intensive chemotherapy for systemic anaplastic large cell lymphoma in children and adolescents: final results of Children's Cancer Group Study 5941. Pediatr Blood Cancer 52 (3): 335-9, 2009.
6. Pillon M, Gregucci F, Lombardi A, et al.: Results of AIEOP LNH-97 protocol for the treatment of anaplastic large cell lymphoma of childhood. Pediatr Blood Cancer 59 (5): 828-33, 2012.
7. Brugières L, Le Deley MC, Rosolen A, et al.: Impact of the methotrexate administration dose on the need for intrathecal treatment in children and adolescents with anaplastic large-cell lymphoma: results of a randomized trial of the EICNHL Group. J Clin Oncol 27 (6): 897-903, 2009.
8. Wrobel G, Mauguen A, Rosolen A, et al.: Safety assessment of intensive induction therapy in childhood anaplastic large cell lymphoma: report of the ALCL99 randomised trial. Pediatr Blood Cancer 56 (7): 1071-7, 2011.
9. Le Deley MC, Rosolen A, Williams DM, et al.: Vinblastine in children and adolescents with high-risk anaplastic large-cell lymphoma: results of the randomized ALCL99-vinblastine trial. J Clin Oncol 28 (25): 3987-93, 2010.

Tratamiento del linfoma no Hodgkin infantil recidivante

Los resultados en cuanto al linfoma no Hodgkin (LNH) recidivante tanto en niños como adolescentes depende del subtipo histológico. El estudio del Children's Cancer Group (CCG-5912) pudo lograr una recidiva completa (RC) en 40% de los pacientes con LNH.[1] Un estudio del Pediatric Oncology Group mostró una tasa de respuesta de 70% y una tasa de RT de 40%.[2] La radioterapia puede desempeñar una función en el tratamiento de pacientes que no obtuvieron una respuesta completa ante la quimioterapia. Todos los pacientes con LNH primario resistente o recidivante, se deben tomar en cuenta para participar en un ensayo clínico.

Para el LNH de linaje B recidivante o resistente, la supervivencia es generalmente 10 a 20%.[3,4,5,6,7] La quimiorresistencia es un gran problema que dificulta el logro de la remisión. No existe una opción de tratamiento estándar para pacientes con enfermedad recurrente o evolutiva. El uso de rituximab, solo como fármaco único al igual que rituximab combinado con quimioterapia citotóxica estándar mostró actividad en el tratamiento de pacientes de linfoma de células B.[8][Grado de comprobación: 3iiiDii] El estudio del Children's Oncology Group (COG), mediante el uso de rituximab, ifosfamida, carboplatino y etopósido (R-ICE) para el tratamiento del LNH de células B recidivante o resistente al tratamiento (linfoma difuso de células B grandes] y linfoma de Burkitt) mostró una tasa de RC o parcial de 60%.[9][Grado de comprobación: 3iiA] Si se puede lograr la remisión, se puede implementar una terapia de dosis altas y trasplante de células madre (TCM). No está claro el beneficio del TCM frente al autógeno.[5,10,11,12]; [13][Grado de comprobación: 2A]; [14][Grado de comprobación: 3iiiDii] (Para mayor información sobre trasplantes, consultar el sumario del PDQ sobre Trasplante de células hematopoyéticas en la niñez.) Un análisis del Center for International Blood and Marrow Transplant Research (CIBMTR) no mostró diferencia alguna entre el uso de fuentes de donantes de células madre autógeno o alogénico, con dos años de supervivencia sin complicaciones (SSC) de 30% para el linfoma difuso de células B grandes y 50% para el linfoma de Burkitt. Este análisis también mostró que los pacientes que no están en remisión al momento del trasplante obtienen resultados mucho más precarios.[12,13] Para los pacientes que sufren una segunda recaída después del TCM autógeno, en un estudio de adultos con linfoma difuso de células B grandes se encontró que un TCM alogénico es un tratamiento prometedor.[15]

Para el linfoma linfoblástico recidivante o resistente, la literatura médica da cuenta de una supervivencia que oscila entre 10 y 40%.[5,16]; [17,18][Grado de comprobación: 3iiiA] Al igual que con el linfoma de Burkitt la enfermedad quimiorresistente es común. Actualmente, no hay una opción de tratamiento estándar para los pacientes con enfermedad recidivante o evolutiva. Un estudio del COG en fase II con nelarabina (compuesto 506U78) como elemento único, mostró una tasa de respuesta de 40%.[19] Un análisis del CIBMTR mostró que la SSC fue significativamente peor cuando la fuente de células madre fue una donación autógena (4%) versus alogénica (40%), todos los fracasos surgieron por enfermedad evolutiva.[12]

En los casos de linfoma anaplásico de células grandes recidivante o resistente, 40 a 60% de los pacientes pueden lograr supervivencia a largo plazo.[5,20,21] No hay un abordaje estándar para el linfoma anaplásico de células grandes resistente o recidivante; en este entorno, se aplicó tanto la quimioterapia estándar seguida de TCM autógeno o TCM alogénico, si se puede lograr la remisión.[5,12,20,21]; [13][Grado de comprobación: 2A] En un estudio retrospectivo con pacientes de linfoma anaplásico de células grandes resistente al tratamiento o recidivante que recibieron el tratamiento de primera línea tipo Berlin-Frankfurt-Müenster, quimioterapia de reinducción seguida de trasplante de células madre autógeno, resultó en una tasa de SSC a 5 años de 59% y una supervivencia general de 77%.[21][Grado de comprobación: 2A] Sin embargo, los resultados en los pacientes con compromiso de la médula ósea o del sistema nervioso central, recidivaron durante el tratamiento de primera línea, o el linfoma anaplásico de células grandes positiva al CD3 fue precaria. Estos pacientes podrían beneficiarse de un trasplante alogénico.[21] En varios estudios adicionales se indicó que con el TCM se pueden conseguir mejores logros en los casos de linfoma anaplásico de células grandes resistente o recidivante.[12,22] La vinblastina muestra acción como sustancia única en el linfoma anaplásico de células grandes resistente o recidivante, induciendo a la RC en 25 (83%) de 30 pacientes evaluables en un estudio.[23] Nueve de 25 pacientes tratados con vinblastina solamente, permanecieron en RC durante una mediana de seguimiento de 7 años desde la finalización del tratamiento.[23][Grado de comprobación: 3iiiA]

El crizotinib, un inhibidor de la cinasa que impide la acción de la proteína de fusión NPM-ALK, se evaluó en niños y adultos con linfoma anaplásico de células grandes recidivante o resistente.[24,25] Hay dos informes de casos de adultos con linfoma anaplásico de células grandes quienes alcanzaron respuestas completas con el crizotinib, y siete de ocho niños con linfoma anaplásico de células grandes, tratados en el estudio de fase I con crizotinib alcanzaron respuestas completas.[24,25]

El brentuximab vedotin ha sido evaluado en adultos con linfoma anaplásico de células grandes. Un estudio de fase l pediátrico en adultos con cáncer positivos al CD30 identificaron una dosis recomendada para la fase ll de 1,8 mg/kg, administrada cada tres semanas; los dos pacientes con linfoma anaplásico de células grandes lograron remisión RC.[26] Un ensayo en fase ll con adultos con linfoma anaplásico de células grandes recidivante mostró una tasa de RC de aproximadamente 55 a 60% y tasas de RP de 29%.[27] La cantidad de pacientes pediátricos bajo tratamiento con brentuximab vedotin no es suficiente para determinar si estos responden diferente a los adultos.

Opciones de tratamiento

Linfoma de Burkitt y linfoma difuso de células B grandes

  • DECAL: dexametasona, etopósido, cisplatino, citarabina y L-asparaginasa.[1]
  • ICE: (ifosfamida, carboplatino y etopósido) más rituximab: (para el linfoma de células B).[9]
  • Trasplante de médula ósea (TMO) alogénico o autógeno.[12]

Linfoma linfoblástico

  • DECAL: dexametasona, etopósido, cisplatino, citarabina y L-asparaginasa.[1]
  • ICE: ifosfamida, carboplatino y etopósido.[2]
  • TMO alogénico.[12]

Linfoma anaplásico de células grandes

  • DECAL: dexametasona, etopósido, cisplatino, citarabina y L-asparaginasa.[1]
  • ICE: ifosfamida, carboplatino y etopósido.[2]
  • Vinblastina (para el linfoma anaplásico de células grandes).[23]
  • TMO alogénico o autógeno.[12]

Opciones de tratamiento en evaluación clínica

El siguiente es un ejemplo de un ensayo clínico nacional o internacional que está siendo llevado a cabo actualmente. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal del Internet del NCI.

  • COG-ADVL0912 (Crizotinib in Treating Young Patients With Relapsed or Refractory Solid Tumors or Anaplastic Large Cell Lymphoma [Crizotinib para el tratamiento de pacientes jóvenes con tumores sólidos recidivante o resistentes al tratamiento], o linfomas anaplásicos de células grandes): el inhibidor ALK, crizotinib está en la fase I de evaluación para los niños. El estudio tiene un estrato para los niños con ALK y linfoma anaplásico de células grandes.
  • COG-ADVL1114 (Temsirolimus, Dexamethasone, Mitoxantrone Hydrochloride, Vincristine Sulfate, and Pegaspargase in Treating Young Patients With Relapsed Acute Lymphoblastic Leukemia [ALL] or NHL [Temsirolimus, dexametasona, clorhidrato de mitoxantrona, sulfato de vincristina y pegaspargase en el tratamiento de pacientes jóvenes con leucemia linfoblástica aguda [LLA] o LNH]): este es un ensayo de fase I para determinar la factibilidad e inocuidad al añadir tres dosis de temsirolimus (por vía intravenosa) en el régimen de inducción para pacientes con LLA y LNH recidivante en el Reino Unido ALLR3.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent childhood non-Hodgkin lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Kobrinsky NL, Sposto R, Shah NR, et al.: Outcomes of treatment of children and adolescents with recurrent non-Hodgkin's lymphoma and Hodgkin's disease with dexamethasone, etoposide, cisplatin, cytarabine, and l-asparaginase, maintenance chemotherapy, and transplantation: Children's Cancer Group Study CCG-5912. J Clin Oncol 19 (9): 2390-6, 2001.
2. Kung FH, Harris MB, Krischer JP: Ifosfamide/carboplatin/etoposide (ICE), an effective salvaging therapy for recurrent malignant non-Hodgkin lymphoma of childhood: a Pediatric Oncology Group phase II study. Med Pediatr Oncol 32 (3): 225-6, 1999.
3. Cairo MS, Sposto R, Perkins SL, et al.: Burkitt's and Burkitt-like lymphoma in children and adolescents: a review of the Children's Cancer Group experience. Br J Haematol 120 (4): 660-70, 2003.
4. Atra A, Gerrard M, Hobson R, et al.: Outcome of relapsed or refractory childhood B-cell acute lymphoblastic leukaemia and B-cell non-Hodgkin's lymphoma treated with the UKCCSG 9003/9002 protocols. Br J Haematol 112 (4): 965-8, 2001.
5. Attarbaschi A, Dworzak M, Steiner M, et al.: Outcome of children with primary resistant or relapsed non-Hodgkin lymphoma and mature B-cell leukemia after intensive first-line treatment: a population-based analysis of the Austrian Cooperative Study Group. Pediatr Blood Cancer 44 (1): 70-6, 2005.
6. Cairo MS, Sposto R, Hoover-Regan M, et al.: Childhood and adolescent large-cell lymphoma (LCL): a review of the Children's Cancer Group experience. Am J Hematol 72 (1): 53-63, 2003.
7. Cairo MS, Gerrard M, Sposto R, et al.: Results of a randomized international study of high-risk central nervous system B non-Hodgkin lymphoma and B acute lymphoblastic leukemia in children and adolescents. Blood 109 (7): 2736-43, 2007.
8. Attias D, Weitzman S: The efficacy of rituximab in high-grade pediatric B-cell lymphoma/leukemia: a review of available evidence. Curr Opin Pediatr 20 (1): 17-22, 2008.
9. Griffin TC, Weitzman S, Weinstein H, et al.: A study of rituximab and ifosfamide, carboplatin, and etoposide chemotherapy in children with recurrent/refractory B-cell (CD20+) non-Hodgkin lymphoma and mature B-cell acute lymphoblastic leukemia: a report from the Children's Oncology Group. Pediatr Blood Cancer 52 (2): 177-81, 2009.
10. Ladenstein R, Pearce R, Hartmann O, et al.: High-dose chemotherapy with autologous bone marrow rescue in children with poor-risk Burkitt's lymphoma: a report from the European Lymphoma Bone Marrow Transplantation Registry. Blood 90 (8): 2921-30, 1997.
11. Sandlund JT, Bowman L, Heslop HE, et al.: Intensive chemotherapy with hematopoietic stem-cell support for children with recurrent or refractory NHL. Cytotherapy 4 (3): 253-8, 2002.
12. Gross TG, Hale GA, He W, et al.: Hematopoietic stem cell transplantation for refractory or recurrent non-Hodgkin lymphoma in children and adolescents. Biol Blood Marrow Transplant 16 (2): 223-30, 2010.
13. Harris RE, Termuhlen AM, Smith LM, et al.: Autologous peripheral blood stem cell transplantation in children with refractory or relapsed lymphoma: results of Children's Oncology Group study A5962. Biol Blood Marrow Transplant 17 (2): 249-58, 2011.
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15. van Kampen RJ, Canals C, Schouten HC, et al.: Allogeneic stem-cell transplantation as salvage therapy for patients with diffuse large B-cell non-Hodgkin's lymphoma relapsing after an autologous stem-cell transplantation: an analysis of the European Group for Blood and Marrow Transplantation Registry. J Clin Oncol 29 (10): 1342-8, 2011.
16. Abromowitch M, Sposto R, Perkins S, et al.: Shortened intensified multi-agent chemotherapy and non-cross resistant maintenance therapy for advanced lymphoblastic lymphoma in children and adolescents: report from the Children's Oncology Group. Br J Haematol 143 (2): 261-7, 2008.
17. Mitsui T, Mori T, Fujita N, et al.: Retrospective analysis of relapsed or primary refractory childhood lymphoblastic lymphoma in Japan. Pediatr Blood Cancer 52 (5): 591-5, 2009.
18. Burkhardt B, Reiter A, Landmann E, et al.: Poor outcome for children and adolescents with progressive disease or relapse of lymphoblastic lymphoma: a report from the berlin-frankfurt-muenster group. J Clin Oncol 27 (20): 3363-9, 2009.
19. Berg SL, Blaney SM, Devidas M, et al.: Phase II study of nelarabine (compound 506U78) in children and young adults with refractory T-cell malignancies: a report from the Children's Oncology Group. J Clin Oncol 23 (15): 3376-82, 2005.
20. Mori T, Takimoto T, Katano N, et al.: Recurrent childhood anaplastic large cell lymphoma: a retrospective analysis of registered cases in Japan. Br J Haematol 132 (5): 594-7, 2006.
21. Woessmann W, Zimmermann M, Lenhard M, et al.: Relapsed or refractory anaplastic large-cell lymphoma in children and adolescents after Berlin-Frankfurt-Muenster (BFM)-type first-line therapy: a BFM-group study. J Clin Oncol 29 (22): 3065-71, 2011.
22. Woessmann W, Peters C, Lenhard M, et al.: Allogeneic haematopoietic stem cell transplantation in relapsed or refractory anaplastic large cell lymphoma of children and adolescents--a Berlin-Frankfurt-Münster group report. Br J Haematol 133 (2): 176-82, 2006.
23. Brugières L, Pacquement H, Le Deley MC, et al.: Single-drug vinblastine as salvage treatment for refractory or relapsed anaplastic large-cell lymphoma: a report from the French Society of Pediatric Oncology. J Clin Oncol 27 (30): 5056-61, 2009.
24. Gambacorti-Passerini C, Messa C, Pogliani EM: Crizotinib in anaplastic large-cell lymphoma. N Engl J Med 364 (8): 775-6, 2011.
25. Mosse YP, Balis FM, Lim MS, et al.: Efficacy of crizotinib in children with relapsed/refractory ALK-driven tumors including anaplastic large cell lymphoma and neuroblastoma: a Children's Oncology Group phase I consortium study. [Abstract] J Clin Oncol 30 (Suppl 15): A-9500, 2012.
26. Younes A, Bartlett NL, Leonard JP, et al.: Brentuximab vedotin (SGN-35) for relapsed CD30-positive lymphomas. N Engl J Med 363 (19): 1812-21, 2010.
27. Pro B, Advani R, Brice P, et al.: Brentuximab vedotin (SGN-35) in patients with relapsed or refractory systemic anaplastic large-cell lymphoma: results of a phase II study. J Clin Oncol 30 (18): 2190-6, 2012.

Enfermedad linfoproliferativa relacionada con inmunodeficiencia en niños

Independientemente de la etiología del defecto inmunitario, los niños inmunocomprometidos que tienen linfoma tienen un pronóstico más precario que la población general con linfoma no Hodgkin (LNH).[1,2,3,4] Potencialmente, hay una excepción, que son los linfomas de grado bajo poco activos (por ejemplo, los linfomas de tejido linfoide asociado a mucosa [TLAM]), que aparecieron en pacientes con inmunodeficiencias invariables comunes u otros estados de inmunodeficiencia.[5,6] Si la enfermedad es localizada y susceptible de resecado quirúrgico completo, o radioterapia, el resultado es muy favorable; sin embargo, la mayor parte de los LNH en esta población, está en un estadio alto (estadios III o IV) y necesitan terapia citotóxica sistémica. Estos pacientes por lo general, toleran muy mal el tratamiento citotóxico con un aumento en la morbilidad y la mortalidad debido a un aumento de las complicaciones infecciosas y con frecuencia un aumento en la toxicidad del órgano en cuestión. (Para más información sobre los linfomas TLAM, consultar el sumario del PDQ sobre Tratamiento del Linfoma no Hodgkin en adultos).

En esta era de terapia antirretrovírica altamente activa, los niños con virus de la inmunodeficiencia humana y LNH se deben tratar con regímenes quimioterapéuticos estándar contra el LNH, pero es mandatorio poner una atención cuidadosa a la profilaxis contra una detección temprana de infección.[1,7,8] Los pacientes con inmunodeficiencia primaria pueden lograr remisiones completas y duraderas con regímenes quimioterapéuticos estándar para el LNH, pero, entonces aumenta la toxicidad.[2] Las recaídas son algo común en estos pacientes, y pueden no representar la misma enfermedad clonal.[9] Por lo general, se requiere de corrección inmunitaria mediante trasplante alogénico de células madre, a fin de prevenir recaídas. Los pacientes con defectos de reparación del ADN (es decir, ataxia telangiectasia) son particularmente difícil de tratar.[4,10] Los fármacos citotóxicos producen mucho más efectos secundarios y aumentan significativamente el riesgo de un cáncer secundario en estos pacientes. La supervivencia es muy poco común cinco años después del diagnóstico.

Para la enfermedad linfoproliferativa posterior a un trasplante, el tratamiento de primera línea es la reducción de la inmunodepresión tanto como pueda ser tolerada.[3,11] El rituximab, un anticuerpo anti-CD20, se usó con cierto éxito, pero los datos para su uso en niños son escasos. La administración de rituximab más quimioterapia de baja intensidad también puede ser eficaz, incluso en presencia de enfermedades linfoproliferativas posteriores a un trasplante con el marcador t(8;14) del linfoma de Burkitt.[12][Grado de comprobación: 3iiDiii] En otro estudio grande se indicó que un tratamiento más convencional para el linfoma es eficaz para la ELPT con translocaciones c-myc e histología de Burkitt.[13][Grado de comprobación: 3iiDiii] Los pacientes con ELPT con células T o similar a Hodgkin se tratan habitualmente con regímenes de quimioterapia estándar específicos para linfoma.[14,15,16,17]

Opciones de tratamiento estándar

  • Regímenes quimioterapéuticos estándar para una histología específica.[1,2,9,13,18]
  • Quimioterapia de dosis baja.[3,12][Grado de comprobación: 3iiDiii]

Opciones de tratamiento en evaluación clínica

El siguiente es un ejemplo de un ensayo clínico nacional o internacional actualmente en curso. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

  • La inmunoterapia adoptiva, ya sea con linfocitos de un donante o células T citotóxicas específicas del virus Epstein-Barr generadas ex vivo, fue muy eficaz en el tratamiento de la ELPT seguida de trasplante de sangre o de médula ósea.[19,20] Aunque este enfoque mostró ser factible en pacientes con ELPT luego de un trasplante de órgano sólido, no logró mostrar ser tan eficaz o práctico.

Referencias:

1. McClain KL, Joshi VV, Murphy SB: Cancers in children with HIV infection. Hematol Oncol Clin North Am 10 (5): 1189-201, 1996.
2. Seidemann K, Tiemann M, Henze G, et al.: Therapy for non-Hodgkin lymphoma in children with primary immunodeficiency: analysis of 19 patients from the BFM trials. Med Pediatr Oncol 33 (6): 536-44, 1999.
3. Gross TG, Bucuvalas JC, Park JR, et al.: Low-dose chemotherapy for Epstein-Barr virus-positive post-transplantation lymphoproliferative disease in children after solid organ transplantation. J Clin Oncol 23 (27): 6481-8, 2005.
4. Dembowska-Baginska B, Perek D, Brozyna A, et al.: Non-Hodgkin lymphoma (NHL) in children with Nijmegen Breakage syndrome (NBS). Pediatr Blood Cancer 52 (2): 186-90, 2009.
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7. Kirk O, Pedersen C, Cozzi-Lepri A, et al.: Non-Hodgkin lymphoma in HIV-infected patients in the era of highly active antiretroviral therapy. Blood 98 (12): 3406-12, 2001.
8. Godot C, Patte C, Blanche S, et al.: Characteristics and prognosis of B-cell lymphoma in HIV-infected children in the HAART era. J Pediatr Hematol Oncol 34 (7): e282-8, 2012.
9. Hoffmann T, Heilmann C, Madsen HO, et al.: Matched unrelated allogeneic bone marrow transplantation for recurrent malignant lymphoma in a patient with X-linked lymphoproliferative disease (XLP). Bone Marrow Transplant 22 (6): 603-4, 1998.
10. Sandoval C, Swift M: Treatment of lymphoid malignancies in patients with ataxia-telangiectasia. Med Pediatr Oncol 31 (6): 491-7, 1998.
11. Green M, Michaels MG, Webber SA, et al.: The management of Epstein-Barr virus associated post-transplant lymphoproliferative disorders in pediatric solid-organ transplant recipients. Pediatr Transplant 3 (4): 271-81, 1999.
12. Windebank K, Walwyn T, Kirk R, et al.: Post cardiac transplantation lymphoproliferative disorder presenting as t(8;14) Burkitt leukaemia/lymphoma treated with low intensity chemotherapy and rituximab. Pediatr Blood Cancer 53 (3): 392-6, 2009.
13. Picarsic J, Jaffe R, Mazariegos G, et al.: Post-transplant Burkitt lymphoma is a more aggressive and distinct form of post-transplant lymphoproliferative disorder. Cancer 117 (19): 4540-50, 2011.
14. Yang F, Li Y, Braylan R, et al.: Pediatric T-cell post-transplant lymphoproliferative disorder after solid organ transplantation. Pediatr Blood Cancer 50 (2): 415-8, 2008.
15. Williams KM, Higman MA, Chen AR, et al.: Successful treatment of a child with late-onset T-cell post-transplant lymphoproliferative disorder/lymphoma. Pediatr Blood Cancer 50 (3): 667-70, 2008.
16. Dharnidharka VR, Douglas VK, Hunger SP, et al.: Hodgkin's lymphoma after post-transplant lymphoproliferative disease in a renal transplant recipient. Pediatr Transplant 8 (1): 87-90, 2004.
17. Goyal RK, McEvoy L, Wilson DB: Hodgkin disease after renal transplantation in childhood. J Pediatr Hematol Oncol 18 (4): 392-5, 1996.
18. Hayashi RJ, Kraus MD, Patel AL, et al.: Posttransplant lymphoproliferative disease in children: correlation of histology to clinical behavior. J Pediatr Hematol Oncol 23 (1): 14-8, 2001.
19. Papadopoulos EB, Ladanyi M, Emanuel D, et al.: Infusions of donor leukocytes to treat Epstein-Barr virus-associated lymphoproliferative disorders after allogeneic bone marrow transplantation. N Engl J Med 330 (17): 1185-91, 1994.
20. Rooney CM, Smith CA, Ng CY, et al.: Infusion of cytotoxic T cells for the prevention and treatment of Epstein-Barr virus-induced lymphoma in allogeneic transplant recipients. Blood 92 (5): 1549-55, 1998.

Modificaciones a este sumario (4 / 19 / 2013)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Clasificación celular del linfoma no Hodgkin infantil

Se añadió a Godot et al. como referencia 42 y a Louissaint et al. como referencia 48.

Se revisó el texto para indicar que los linfomas de tejido linfoide (TLAM) relacionados con la mucosa que se observa en los niños, por lo general se presentan como enfermedad en estadio bajo, y que los linfomas TLAM gástricos en los niños se relacionan con el Helicobacter pilori y no requieren nada más que una terapia curativa local que consiste en cirugía, radioterapia o ambos. También se añadió texto para indicar que los linfomas conjuntivales TLAM se relacionan con frecuencia con las infecciones por chlamydial psittaci (se citó a Stefanovic et al. como referencia 54).

Se añadió texto para indicar que hay informes provenientes de una serie de 15 pacientes de tres instituciones, que dan cuenta de que el retinoide oral (bexaroteno) actúa contra los linfomas de células T de tipo paniculitis y los linfomas de células T cutáneos γ δ (se citó a Mehta et al. como referencia 67).

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Se añadió a Nakatani et al. como referencia 25.

Tratamiento del LNH infantil en estadio bajo

Se revisó el texto para indicar que con el uso de un enfoque para la leucemia linfoblástica aguda (LLA), con inducción, consolidación y terapia de mantenimiento, por un total de 24 meses, se ha informado del logro de tasas de SSE mayores de 90% en niños con linfoma linfoblástico en estadio bajo (se citó a Termuhlen et al. como referencia 10).

Se añadió a Oschlies et al., Lorsbach et al., Agrawal et al., y a Louissaint et al. como referencias 16, 17, 18 y19, respectivamente.

Se añadió texto para indicar que los linfomas subcutáneos de células T maduras son muy poco comunes en los niños; se ha informado que un retinoide oral (bexaroteno) actúa contra los linfomas subcutáneos de células T en los niños (se citó a Mehta et al. como referencia 20).

Se revisó la Tabla 4 para incluir el COG-A5971, modified Children's Cancer Group–Berlin-Frankfurt-Munster ALL therapy, como opción de tratamiento para el linfoma linfoblástico.

Tratamiento del linfoma anaplásico de células grandes en estadio alto

Se añadió a Pillon et al. como referencia 6.

Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia en los niños

Se añadió a Godot et al. como referencia 8.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer (PDQ®).

Información sobre este sumario del PDQ

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud provee información integral, revisada por expertos, con base en los datos probatorios sobre el tratamiento del linfoma no Hodgkin infantil. Su propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

El Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ revisa y actualiza regularmente este sumario a medida que es necesario, el cual es editorialmente independiente del Instituto Nacional del Cáncer. El sumario refleja un revisión independiente de la literatura médica y no representa la política del Instituto Nacional del Cáncer o los Institutos Nacionales de la Salud.

Los miembros de este Consejo revisan mensualmente los artículos recién publicados para determinar si un artículo debería:

  • discutirse en una reunión,
  • citarse incluyendo el texto, o
  • sustituir o actualizar un artículo ya citado.

Los cambios en los sumarios se deciden por medio de un proceso de consenso durante el que los miembros del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se debe incluir el artículo en el sumario.

Los revisores principales del sumario sobre Linfoma no Hodgkin infantil son:

  • Robert J. Arceci, MD, PhD (Phoenix Children's Hospital)
  • Louis S. Constine, MD (James P. Wilmot Cancer Center at University of Rochester Medical Center)
  • Thomas G. Gross, MD, PhD (National Cancer Institute)
  • Kenneth L. McClain, MD, PhD (Texas Children's Cancer Center and Hematology Service at Texas Children's Hospital)
  • Arthur Kim Ritchey, MD (Children's Hospital of Pittsburgh of UPMC)
  • Nita Louise Seibel, MD (National Cancer Institute)
  • Malcolm A. Smith, MD, PhD (National Cancer Institute)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar a la página del Internet Cancer.gov/espanol del NCI utilizando el Formulario de comunicación (Contact Form). Se solicita no comunicarse con los miembros del Consejo para presentar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán preguntas individuales.

Grados de comprobación científica

Algunas referencias bibliográficas en este sumario vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Estas designaciones tienen el propósito de ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. El Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ utiliza un sistema formal de jerarquización de la medicina factual para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ es una marca registrada. Aunque el contenido de los documentos del PDQ se puede usar libremente como texto, este no se puede identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI a menos que se reproduzca en su totalidad y se actualice regularmente. Sin embargo, se permitirá que un autor escriba una oración como, por ejemplo, "El sumario con información sobre el cáncer del PDQ del NCI sobre prevención del cáncer de mama indica los siguientes riesgos de manera suscinta: [incluir fragmento del sumario]".

El formato preferido para una referencia bibliográfica de este sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® Linfoma no Hodgkin infantil. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/no-hodgkin-infantil/HealthProfessional. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes incluidas en este sumario se usan con permiso del autor, el artista o la casa editorial para su sola inclusión en los sumarios del PDQ. El permiso para usar las imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener del propietario; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. Para mayor información sobre el uso de las gráficas de este sumario, así como de muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visual Online, una colección de más de 2.000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

Con base en la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se pueden describir como "estándar" o "bajo evaluación clínica". Estas clasificaciones no se deben utilizar como base para determinar reembolsos. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Cómo hacer frente al cáncer disponible en Cancer.gov.

Para mayor información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en la página ¿En qué podemos ayudarle?. Las preguntas también se pueden enviar por correo electrónico utilizando el Formulario de comunicación.

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Llame al 1-800-4-CANCER

Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

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Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Última revisión: 2013-04-19

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