Skip to Content
UW Health SMPH
American Family Children's Hospital
DONATE Donate
SHARE TEXT

Leucemia mielógena crónica: Tratamiento (PDQ®) : Tratamiento - información para profesionales de salud [NCI]

Esta información es producida y suministrada por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés). La información en este tema puede haber cambiado desde que se escribió. Para la información más actual, comuníquese con el Instituto Nacional del Cáncer a través del Internet en la página web http://cancer.gov o llame al 1-800-4-CANCER.

Leucemia mielógena crónica

Información general sobre la leucemia mielógena crónica

Incidencia y mortalidad

Cálculo del número de casos nuevos y defunciones por leucemia mielógena crónica en los Estados Unidos en 2013:[1]

  • Casos nuevos: 5.920.
  • Defunciones: 610.

La leucemia mielógena crónica (LMC) forma parte de un grupo de enfermedades denominadas trastornos mieloproliferativos. Otras entidades relacionadas con esta enfermedad son las siguientes:

  • Policitemia vera.
  • Mielofibrosis.
  • Trombocitopenia esencial.

(Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento de los trastornos mieloproliferativos crónicos).

La LMC es un trastorno clonal que generalmente se diagnostica con facilidad porque las células leucémicas en más del 95% de los pacientes presentan una anomalía citogenética característica, el cromosoma Filadelfia (Ph1).[2,3] El Ph1 resulta de una traslocación recíproca entre los brazos largos del cromosoma 9 y el 22 y se puede mostrar en todos los precursores hematopoyéticos.[4] Esta traslocación produce la transferencia del Abelson (ABL) en el oncogén del cromosoma 9 a un área en el cromosoma 22 denominada la región de rotura de conglomerados (BCR).[4] Esto a su vez da lugar a un gen fusionado de BCR/ABL y en la producción de una proteína tirosina cinasa anormal que puede estar relacionada con la mielopoyesis desordenada que se encuentra en la LMC. Además, estas técnicas moleculares pueden emplearse ahora para complementar los estudios de citogenética para detectar la presencia de la traslocación 9;22 en pacientes sin un Ph1 visible (Ph1-negativo).

La LMC de Ph1-negativo es una entidad mal definida que se distingue con menos claridad de otros síndromes mieloproliferativos. En general, los pacientes con LMC de Ph1-negativos tienen una respuesta más precaria al tratamiento y una supervivencia más corta que los pacientes Ph1-positivos.[5] Sin embargo, los pacientes Ph1-negativos que tienen el reordenamiento del gen BCR/ABL detectable por análisis de "Southern blot", tienen pronósticos equivalentes a los pacientes Ph1-positivos.[6,7] Un pequeño subgrupo de pacientes tiene BCR/ABL detectable solamente por una reacción en cadena de la polimerasa de transcriptasa inversa (RT–PCR), la técnica más sensible con la que se cuenta en la actualidad. Los pacientes en los que es evidente el gen de fusión BCR/ABL por RT–PCR parecen clínica y pronósticamente idénticos a los pacientes con un cromosoma Ph1 clásico; sin embargo, los pacientes que son negativos a BCR/ABL por RT–PCR tienen un curso clínico más consistente con la leucemia mielomonocítica crónica, una entidad clínica distinta relacionada con el síndrome mielodisplásico.[6,8,9] La hibridización fluorescente in situ de la traslocación de BCR/ABL puede realizarse en el aspirado de la médula ósea o en la sangre periférica de pacientes con LMC.[10]

En el examen físico inicial de los pacientes, en el momento del diagnóstico de LMC, la esplenomegalia es el hallazgo más común que se encuentra.[10] El bazo puede ser enorme, ocupando la mayor parte del abdomen y convertirse en un problema clínico importante, o puede estar agrandado de forma mínima. En casi 10% de los pacientes, el bazo ni es palpable ni está agrandado en la exploración esplénica.

La mediana de edad en los pacientes con LMC PH1-positivo es de 67 años.[11] Mientras que la mediana de la supervivencia era de 4 a 6 años, con el advenimiento de los tratamientos orales nuevos, se espera que la mediana de supervivencia se acerque a la esperanza de vida normal en la mayoría de los pacientes, aunque es demasiado pronto para aseverar esto de forma definitiva.

Referencias:

1. American Cancer Society.: Cancer Facts and Figures 2013. Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2013. Available online. Last accessed September 5, 2013.
2. Kurzrock R, Kantarjian HM, Druker BJ, et al.: Philadelphia chromosome-positive leukemias: from basic mechanisms to molecular therapeutics. Ann Intern Med 138 (10): 819-30, 2003.
3. Goldman JM, Melo JV: Chronic myeloid leukemia--advances in biology and new approaches to treatment. N Engl J Med 349 (15): 1451-64, 2003.
4. Deininger MW, Goldman JM, Melo JV: The molecular biology of chronic myeloid leukemia. Blood 96 (10): 3343-56, 2000.
5. Onida F, Ball G, Kantarjian HM, et al.: Characteristics and outcome of patients with Philadelphia chromosome negative, bcr/abl negative chronic myelogenous leukemia. Cancer 95 (8): 1673-84, 2002.
6. Martiat P, Michaux JL, Rodhain J: Philadelphia-negative (Ph-) chronic myeloid leukemia (CML): comparison with Ph+ CML and chronic myelomonocytic leukemia. The Groupe Français de Cytogénétique Hématologique. Blood 78 (1): 205-11, 1991.
7. Cortes JE, Talpaz M, Beran M, et al.: Philadelphia chromosome-negative chronic myelogenous leukemia with rearrangement of the breakpoint cluster region. Long-term follow-up results. Cancer 75 (2): 464-70, 1995.
8. Oscier DG: Atypical chronic myeloid leukaemia, a distinct clinical entity related to the myelodysplastic syndrome? Br J Haematol 92 (3): 582-6, 1996.
9. Kurzrock R, Bueso-Ramos CE, Kantarjian H, et al.: BCR rearrangement-negative chronic myelogenous leukemia revisited. J Clin Oncol 19 (11): 2915-26, 2001.
10. Jabbour E, Kantarjian H: Chronic myeloid leukemia: 2012 update on diagnosis, monitoring, and management. Am J Hematol 87 (11): 1037-45, 2012.
11. Lee SJ, Anasetti C, Horowitz MM, et al.: Initial therapy for chronic myelogenous leukemia: playing the odds. J Clin Oncol 16 (9): 2897-903, 1998.

Información sobre los estadios de la leucemia mielógena crónica

Para evaluar la celularidad, la fibrosis y la citogenética, se toma una muestra de la médula ósea. Generalmente, el cromosoma Filadelfia (Ph1) se hace aparente con mayor facilidad en las metafases de la médula ósea que en las metafases de sangre periférica; en algunos casos, puede estar hecho una pasta y es necesario efectuar un análisis de reacción en cadena de polimerasa—transcriptasa inversa (RT–PCR) o una hibridización fluorescente in situ en sangre o del aspirado de médula ósea, para mostrar la traslocación 9;22.

El examen histopatológico del aspirado de la médula ósea muestra un cambio en la serie mieloide a formas inmaduras que aumentan en número a medida que el paciente evoluciona a la fase blástica de la enfermedad. La médula ósea es hipercelular, y los recuentos diferenciales tanto de médula ósea como de sangre muestran un espectro de granulocitos maduros e inmaduros similares a los que se encuentran en la médula ósea normal. A menudo se observan cantidades mayores de eosinófilos o basófilos, y a veces se ve monocitosis. Con frecuencia se encuentra un aumento de los megacariocitos en la médula ósea, y a veces se encuentran en la sangre fragmentos de núcleos megacariocíticos, especialmente cuando el recuento de plaquetas es muy alto. El porcentaje de linfocitos es menor tanto en la médula ósea como en la sangre en comparación con sujetos normales, y la proporción mieloide/eritroide en la médula ósea es generalmente muy elevada. La enzima fosfatasa alcalina leucocitaria está ausente o marcadamente reducida en los neutrófilos de pacientes con leucemia mielógena crónica (LMC).[1]

La transición de la fase crónica a la fase acelerada y posteriormente a la fase blástica puede ocurrir gradualmente durante un período de un año o más, o aparecer bruscamente (crisis blástica). El ritmo de evolución anual de la fase crónica a la crisis blástica es de 5 a 10% los primeros dos años y de 20% en los años subsiguientes.[2,3] Los signos y síntomas que muestran dicho cambio incluyen:

  • Leucocitosis evolutiva.
  • Trombocitosis o trombocitopenia.
  • Anemia. (Para mayor información sobre anemia, consultar el sumario del PDQ sobre Fatiga).
  • Esplenomegalia o hepatomegalia creciente y dolorosa.
  • Fiebre. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Fiebre, sudación y crisis vasomotoras).
  • Dolores óseos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Dolor).
  • Desarrollo de lesiones óseas destructivas.
  • Complicaciones trombóticas o hemorrágicas.

En la fase acelerada, las células diferenciadas persisten, aunque a menudo muestran cada vez mayores anomalías morfológicas y resultan obvias la anemia creciente y la trombocitopenia así como la fibrosis de la médula.[1]

Algunos estudios han indicado que ciertas características de presentación tienen importancia pronóstica. Los factores que predicen una fase crónica de menor duración son:

  • Presentar una esplenomegalia creciente.
  • Tener una edad avanzada.
  • Ser de sexo masculino.
  • Tener una concentración elevada de lactato-deshidrogenasa sérica.
  • Anomalías citogenéticas además del cromosoma Ph1.[4]
  • Una proporción mayor de blastos de la médula o la sangre periférica.
  • Basofilia.
  • Eosinofilia.
  • Trombocitosis.
  • Anemia.

Se han deducido modelos predictivos empleando análisis multivariado.[2,3,5,6,7,8]

LMC en fase crónica

La LMC en fase crónica tiene las siguientes características: médula ósea y resultados citogenéticos como se describe anteriormente con menos de 10% de blastos y promielocitos en la sangre periférica y en la médula ósea.[9]

LMC en fase acelerada

La LMC en fase acelerada se caracteriza por 10 a 19% de blastos ya sea en la sangre periférica o en la médula ósea.[9]

LMC en fase blástica

La LMC en fase blástica se caracteriza por 20% o más blastos en la sangre periférica o en la médula ósea.

Cuando hay presencia de 20% o más de blastos frente a fiebre, malestar y esplenomegalia evolutiva, el paciente ha entrado en crisis blástica.[9]

LMC en recaída

La recaída de una LMC se caracteriza por cualquier indicio de avance de la enfermedad después de una remisión estable. Esto podría incluir:

  • Número elevado de blastos y células mieloides en la sangre periférica o la médula ósea.
  • Citogenética-positiva cuando en principio era citogenética-negativa.
  • HFIS-positiva para la traslocación de BCR/ABL (región de rotura de conglomerados/Abelson) cuando en principio era HFIS-negativa.

La detección de la traslocación de BCR/ABL por RT–PCR durante períodos de remisión prolongada no constituye una recaída de por sí. Sin embargo, las caídas exponenciales en las medidas cuantitativas de RT–PCR por 3 a 12 meses están correlacionadas con el grado de la respuesta citogenética, así como los aumentos exponenciales podrían estar relacionados con las medidas cuantitativas de RT–PCR que están conectadas estrechamente con la recaída clínica.[10]

Referencias:

1. Jabbour E, Kantarjian H: Chronic myeloid leukemia: 2012 update on diagnosis, monitoring, and management. Am J Hematol 87 (11): 1037-45, 2012.
2. Sokal JE, Cox EB, Baccarani M, et al.: Prognostic discrimination in "good-risk" chronic granulocytic leukemia. Blood 63 (4): 789-99, 1984.
3. Sokal JE, Baccarani M, Russo D, et al.: Staging and prognosis in chronic myelogenous leukemia. Semin Hematol 25 (1): 49-61, 1988.
4. Fabarius A, Leitner A, Hochhaus A, et al.: Impact of additional cytogenetic aberrations at diagnosis on prognosis of CML: long-term observation of 1151 patients from the randomized CML Study IV. Blood 118 (26): 6760-8, 2011.
5. Kantarjian HM, Smith TL, McCredie KB, et al.: Chronic myelogenous leukemia: a multivariate analysis of the associations of patient characteristics and therapy with survival. Blood 66 (6): 1326-35, 1985.
6. Sacchi S, Kantarjian HM, Smith TL, et al.: Early treatment decisions with interferon-alfa therapy in early chronic-phase chronic myelogenous leukemia. J Clin Oncol 16 (3): 882-9, 1998.
7. Hasford J, Pfirrmann M, Hehlmann R, et al.: A new prognostic score for survival of patients with chronic myeloid leukemia treated with interferon alfa. Writing Committee for the Collaborative CML Prognostic Factors Project Group. J Natl Cancer Inst 90 (11): 850-8, 1998.
8. Kvasnicka HM, Thiele J, Schmitt-Graeff A, et al.: Bone marrow features improve prognostic efficiency in multivariate risk classification of chronic-phase Ph(1+) chronic myelogenous leukemia: a multicenter trial. J Clin Oncol 19 (12): 2994-3009, 2001.
9. Cortes JE, Talpaz M, O'Brien S, et al.: Staging of chronic myeloid leukemia in the imatinib era: an evaluation of the World Health Organization proposal. Cancer 106 (6): 1306-15, 2006.
10. Martinelli G, Iacobucci I, Rosti G, et al.: Prediction of response to imatinib by prospective quantitation of BCR-ABL transcript in late chronic phase chronic myeloid leukemia patients. Ann Oncol 17 (3): 495-502, 2006.

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

El tratamiento para pacientes con leucemia mielógena crónica (LMC) generalmente se inicia cuando se establece el diagnóstico, el cual se hace por la presencia de un recuento elevado de leucocitos (WBC), esplenomegalia, trombocitosis, trombocitosis e identificación de la traslocación de BCR/ABL (región de rotura de conglomerado/Abelson).[1] El tratamiento óptimo de primera línea para pacientes con LMC en estadio crónico es polémico y tema de investigación clínica activa pero implica inhibidores específicos de la tirosina cinasa BCR/ABL.

En un ensayo aleatorio que compara el mesilato de imatinib con interferón más citarabina, con cinco años de seguimiento, el mesilato de imatinib produjo respuestas citogenéticas completas en más del 80% de los pacientes recién diagnosticados; además, la tasa anual de evolución a la fase acelerada o crisis blástica bajó de 2% a menos de 1% durante el cuarto año en el grupo bajo imatinib.[2][Grado de comprobación: 1iiDiii] Sin embargo, la mayoría de estos pacientes que respondían de forma continua aún mostraron pruebas detectables de la traslocación de BCR/ABL mediante una medida más sensible como es la reacción en cadena de polimerasa de la transcriptasa inversa (RT–PCR).[3,4,5] Se desconoce la implicación clínica de este hallazgo después de 10 años o más, pero dichos resultados han cambiado la práctica clínica. Aunque las ventajas en la supervivencia con base en la comprobación científica no están disponibles debido al cruce en los ensayos aleatorios, la tasa de supervivencia general para todos los pacientes a los cinco años es de 89%, con menos de 50% de todas las defunciones (4,5%) ocasionadas por la LMC.[6]

En los pacientes recién diagnosticados con LMC, se ha evaluado el uso de los inhibidores de la tirosina cinasa, los cuales muestran ser más potentes y selectivos que el imatinib para el BCR/ABL. En un estudio prospectivo aleatorizado de 846 pacientes en el que se comparó nilotinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 71 y de 67% para planes de dos dosis de nilotinib y de 44% para el imatinib (P < 0,0001 para ambas comparaciones).[7][Grado de comprobación: 1iiDiv] La evolución a fase acelerada de LMC o crisis blástica sucedió en 17 pacientes bajo imatinib (14%), pero esta evolución solo se presentó en dos pacientes (<1%, P = 0,0003) y cinco pacientes (<1,8%, P = 0,0089), respectivamente, para los pacientes en planes de dos dosis de nilotinib.[7]

De manera similar, en un estudio aleatorizado prospectivo con 519 pacientes se comparó el dasatinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular importante a los 12 meses fue de 46% para el dasatinib y de 28% para el imatinib (P < 0,0001). La tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 64% para el dasatinib y de 46% para el imatinib (P = < 0,0001).[8][Grado de comprobación: 1iiDiv] La evolución a la fase acelerada o a la crisis blástica se presentó en 13 pacientes (5%) bajo imatinib y en seis pacientes (2,3%) en dasatinib sin diferencias estadísticas.[8]

Aunque uno de estos dos estudios mostró unas tasas menores estadísticamente significativas de evolución a la fase acelerada o blástica, lo cual en definitiva se puede traducir en una supervivencia mejorada, el periodo de seguimiento con nilotinib y dasatinib no ha tenido la duración suficiente para detectar y confirmar esta prolongación en la supervivencia con estos fármacos. Para los pacientes recién diagnosticados con LMC en fase crónica, el tratamiento de elección inicial puede ser cualquiera de estos inhibidores específicos de la tirosina cinasa del BCR/ABL.[9]

El único tratamiento curativo de la LMC que ha resultado exitoso de forma congruente por más de 10 años de seguimiento ha sido el trasplante alogénico de médula ósea (TMO) o trasplante de células madre (TCM).[10] Datos a largo plazo por más de 10 años se encuentran disponibles, y la mayoría de los supervivientes a largo plazo no muestran constancia de la traslocación de BCR/ABL por ninguna prueba disponible (por ejemplo, citogenéticos, RT-PCR, o hibridización in situ fluorescente [HFIS]). Muchos pacientes, sin embargo, no llenan los requisitos para este enfoque debido a la edad, las condiciones comórbidas o la falta de un donante apropiado. Además, la mortalidad y morbilidad substancial resultan del TMO alogénico y el TCM; se puede esperar una mortalidad de 15% a 30% relacionada al tratamiento, dependiendo de si el donante es un pariente y la presencia de antígenos incompatibles.[10]

Desde hace mucho tiempo hay datos disponibles sobre pacientes tratados con interferón α.[11,12,13] Aproximadamente 10 a 20% de estos pacientes tiene una respuesta citogenética completa sin pruebas de traslocación de BCR/ABL mediante ninguna prueba disponible y la mayoría de estas personas no presentan enfermedad más allá de 10 años.[10] Sin embargo, el mantenimiento de la terapia con interferón es necesario y algunas personas presentan efectos secundarios que evitan el tratamiento interrumpido.

Los pacientes recientemente diagnosticados con concentraciones muy altas de leucocitos en circulación (WBC >100.000/mm3) necesitan tratamiento inmediato con mesilato de imatinib para evitar los casos cerebrovasculares o defunción por leucostasis. La leucoforesis y la plaquetaferesis suelen necesitarse para reducción urgente en la cantidad.

Referencias:

1. Jabbour E, Kantarjian H: Chronic myeloid leukemia: 2012 update on diagnosis, monitoring, and management. Am J Hematol 87 (11): 1037-45, 2012.
2. Druker BJ, Guilhot F, O'Brien SG, et al.: Five-year follow-up of patients receiving imatinib for chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 355 (23): 2408-17, 2006.
3. Bhatia R, Holtz M, Niu N, et al.: Persistence of malignant hematopoietic progenitors in chronic myelogenous leukemia patients in complete cytogenetic remission following imatinib mesylate treatment. Blood 101 (12): 4701-7, 2003.
4. Hughes TP, Kaeda J, Branford S, et al.: Frequency of major molecular responses to imatinib or interferon alfa plus cytarabine in newly diagnosed chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 349 (15): 1423-32, 2003.
5. Rosti G, Martinelli G, Bassi S, et al.: Molecular response to imatinib in late chronic-phase chronic myeloid leukemia. Blood 103 (6): 2284-90, 2004.
6. Kantarjian HM, Talpaz M, O'Brien S, et al.: Survival benefit with imatinib mesylate versus interferon-alpha-based regimens in newly diagnosed chronic-phase chronic myelogenous leukemia. Blood 108 (6): 1835-40, 2006.
7. Kantarjian HM, Hochhaus A, Saglio G, et al.: Nilotinib versus imatinib for the treatment of patients with newly diagnosed chronic phase, Philadelphia chromosome-positive, chronic myeloid leukaemia: 24-month minimum follow-up of the phase 3 randomised ENESTnd trial. Lancet Oncol 12 (9): 841-51, 2011.
8. Kantarjian HM, Shah NP, Cortes JE, et al.: Dasatinib or imatinib in newly diagnosed chronic-phase chronic myeloid leukemia: 2-year follow-up from a randomized phase 3 trial (DASISION). Blood 119 (5): 1123-9, 2012.
9. Wei G, Rafiyath S, Liu D: First-line treatment for chronic myeloid leukemia: dasatinib, nilotinib, or imatinib. J Hematol Oncol 3: 47, 2010.
10. Lee SJ, Anasetti C, Horowitz MM, et al.: Initial therapy for chronic myelogenous leukemia: playing the odds. J Clin Oncol 16 (9): 2897-903, 1998.
11. Ozer H, George SL, Schiffer CA, et al.: Prolonged subcutaneous administration of recombinant alpha 2b interferon in patients with previously untreated Philadelphia chromosome-positive chronic-phase chronic myelogenous leukemia: effect on remission duration and survival: Cancer and Leukemia Group B study 8583. Blood 82 (10): 2975-84, 1993.
12. Kantarjian HM, Smith TL, O'Brien S, et al.: Prolonged survival in chronic myelogenous leukemia after cytogenetic response to interferon-alpha therapy. The Leukemia Service. Ann Intern Med 122 (4): 254-61, 1995.
13. Long-term follow-up of the Italian trial of interferon-alpha versus conventional chemotherapy in chronic myeloid leukemia. The Italian Cooperative Study Group on Chronic Myeloid Leukemia. Blood 92 (5): 1541-8, 1998.

Leucemia mielógena crónica en fase crónica

Opciones de tratamiento para la leucemia mielógena crónica en fase crónica

1.Tratamiento dirigido con inhibidores de la tirosina cinasa.
2.Tratamiento con dosis altas seguido de trasplante de médula ósea (TMO) alogénico o trasplante de células madre (TCM) .
3.Terapia biológica con quimioterapia o sin esta.
4.Hidroxiurea.
5.La esplenectomía puede ser útil y necesaria en pacientes con problemas hematológicos y malestar físico debido a un bazo de gran tamaño.

Tratamiento dirigido con inhibidores de la tirosina cinasa

En un ensayo, se asignaron al azar a 1.106 pacientes sin tratamiento previo a recibir mesilato de imatinib o interferón más citarabina documentó una tasa de respuesta citogenética completa del orden del 76% con mesilato de imatinib en comparación con 14% para el interferón más citarabina después de una mediana de seguimiento de 19 meses.[1,2][Grado de comprobación: 1iiDiii] A los 18 meses, 96,7% del grupo de pacientes que recibía el mesilato de imatinib había logrado evitar la evolución a una fase acelerada o a una crisis blástica en comparación con 91,5% del grupo que recibía interferón más citarabina (P < 0,001). A causa de que 90% de los integrantes del grupo que recibía la combinación de fármacos había pasado a formar parte del grupo de imatinib antes de los 18 meses (en su mayor parte debido a intolerancia de los efectos secundarios), es posible que nunca se observe una diferencia en la supervivencia. A los cinco años de mediana de seguimiento de este ensayo, el mesilato de imatinib produjo una respuesta citogenética completa en más de 80% de los participantes, con una tasa anual de evolución a la fase acelerada o crisis blástica de 2% en el primer año a menos de 1% en el cuarto año.[2] Además, la tasa de supervivencia general (SG) para todos los pacientes a los 5 años es de 89%, con menos de 50% de todas las muertes (4,5%) causadas por la LMC. Más de 90% de los pacientes con respuesta completa aún revelan pruebas detectables de la traslocación del BCR/ABL, generalmente por reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa reversa (RT–PCR) o por hibridización fluorescente in situ de cultivos de células madre.[3,4,5] Se desconoce la implicación clínica de este hallazgo después de 10 años o más, pero dichos resultados han cambiado la práctica clínica. La razón principal de que se obtenga una respuesta molecular inadecuada con el imatinib es que los pacientes siguen las instrucciones del medicamento de forma precaria.[6]

Se han evaluado inhibidores de la tirosina cinasa que poseen mayor potencia y selectividad para el BCR/ABL que el imatinib, en pacientes con LMC recién diagnosticados. En un estudio aleatorizado prospectivo con 846 pacientes en el cual se comparó el nilotinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 71 y de 67% para los planes de dos dosis con nilotinib y 44% para imatinib (P < 0,0001 para ambas comparaciones).[7][Grado de comprobación: 1iiDiv] La evolución a la fase acelerada o a una crisis blástica se presentó en 17 pacientes que recibían imatinib (14%) pero esta evolución solo se presentó en 2 pacientes (<1%, P = 0,0003) y en cinco pacientes (1,8%, P = 0,0089), respectivamente para los pacientes bajo el plan de 2 dosis con nilotinib.[7]

De forma semejante, en un estudio prospectivo aleatorizado con 519 pacientes en el que se compararon el dasatinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular más importante a los 12 meses fue de 46% para el dasatinib y de 28% para imatinib (P < 0,0001). La tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 64% para dasatinib y de 46% para imatinib (P< 0,0001.) [8][Grado de comprobación: 1iiDiv] La evolución a la fase acelerada o a la crisis blástica se presentó en 13 pacientes (5%) con imatinib y en seis pacientes (2,3%) en dasatinib (estadísticamente no diferentes).[8]

Aunque uno de estos dos estudios ha notificado tasas estadísticamente significativas más bajas de evolución a las fases acelerada o blástica, lo cual podría traducirse en últimas en una mejora en la supervivencia, el período de seguimiento con nilotinib y dasatinib no ha sido lo suficiente largo para detectar y confirmar la prolongación en la supervivencia con estos fármacos. El tratamiento inicial a seleccionar para los pacientes recién diagnosticados con LMC en fase crónica podría ser cualquiera de estos inhibidores específicos de la tirosina cinasa del BCR/ABL.[9]

Las dosis altas de mesilato de imatinib, inhibidores de tirosina cinasa alternativos (como dasatinib o nilotinib, y el TCM alogénico) se implementan en caso de respuesta subóptima o avance y se encuentran bajo evaluación clínica como enfoques de primera línea.[10,11,12,13,14,15,16,17,18] Actualmente en uso, generalmente en primera línea para alcanzar una respuesta subóptima, está el imatinib en dosis escalonadas, pero se requieren más ensayos clínicos para determinar la eficacia relativa y la secuencia de la dosis escalonadas, dasatinib y nilotinib.[15,16] Dos estudios en los que se examinó la dosis escalonada de imatinib en casi 200 pacientes sin tratamiento previo, la mayoría de los cuales tenía un riesgo intermedio de Sokal, 63 a 73% alcanzaron una respuesta molecular importante entre los 18 a 24 meses y solo 3 pacientes mostraron una evolución a la fase avanzada en los resultados preliminares de la fase II.[19,20][Grado de comprobación: 3iiiDiv] Hasta que se lleven a cabo estudios aleatorios, no está claro si el aumento en la respuesta con el aumento de dosis se traducirá en duraciones más largas de la respuesta o en ventajas de supervivencia.[17,21]

Entre las muchas preguntas por responder tenemos:

  • ¿Perdurarán las respuestas obtenidas con inhibidores de la tirosina cinasa por más de 10 años? y ¿Se podría parar de usar el tratamiento con estos fármacos? En un estudio prospectivo no aleatorizado, 100 pacientes bajo remisión molecular completa suspendieron el imatinib luego de más de dos años de tratamiento; en un año, 61% de los pacientes presentaron recaída y todos respondieron ante la reintroducción de imatinib.[22] Se requiere de un seguimiento más prolongado para constatar si algunos pacientes se mantienen en remisión por largo tiempo luego de descontinuarse el tratamiento.
  • ¿Remplazarían los nuevos inhibidores de tirosina cinasa dasatinib o nilotinib al imatinib como terapia de primera línea?
  • ¿Importa el tiempo transcurrido para obtener una respuesta, si eventualmente se obtiene una buena respuesta?
  • ¿Logrará una buena respuesta en un paciente de alto riesgo, vencer el pronóstico adverso de las características de alto riesgo?
  • ¿Cuál es la función del TMO alogénico o TCM en pacientes más jóvenes aptos y cuándo se deben ofrecer?[13,23,24]
  • ¿Se deberían agregar otros fármacos activos al tratamiento con inhibidores de la tirosina cinasa?[25]

Todos estos temas han llevado a una reevaluación activa de las recomendaciones a fin de obtener una terapia de primera línea óptima para la LMC en fase crónica.

Tratamiento con dosis altas seguido de trasplante de médula ósea o trasplante de células madre alogénicos

El único tratamiento curativo sistemáticamente satisfactorio para la LMC ha sido la terapia de dosis elevada seguida de TMO o TCM alogénicos.[26] Los pacientes menores de 60 años con un hermano gemelo idéntico o con hermanos con HLA idéntico pueden ser considerados para el TMO al inicio de la fase crónica. Aunque el procedimiento se asocia con morbilidad y mortalidad considerablemente altas, de 50 a 70% de los pacientes que recibieron trasplantes en la fase crónica tuvieron una supervivencia de 2 a 3 años, y resultados mejores en pacientes más jóvenes, especialmente aquellos menores de 20 años. Los resultados en aquellos pacientes que han recibido trasplantes en las fases acelerada y blástica de la enfermedad empeoran gradualmente.[27,28] La mayoría de las series de trasplantes indican una supervivencia mayor cuando se lleva a cabo este procedimiento antes de que pase un año desde el diagnóstico.[29,30,31][Grado de comprobación: 3iiiA] Sin embargo, los datos que avalan un trasplante temprano nunca han sido confirmados en ensayos clínicos controlados. En un ensayo clínico aleatorizado, la supervivencia sin enfermedad, así como la SG fueron comparables cuando los trasplantes alogénicos estuvieron seguidos de terapia preparativa con ciclofosfamida e irradiación total al cuerpo (TBI) o busulfán y ciclofosfamida sin TBI. Este último estuvo relacionado a una menor incidencia de la enfermedad injerto contra huésped y menos episodios de fiebre, hospitalizaciones y días de hospitalización.[32][Grado de comprobación: 1iiA] El TCM alogénico de acondicionamiento con intensidad reducida está bajo evaluación para utilizarse en la primera o segunda remisión.[33,34]

Cerca del 20% de los pacientes con LMC que de otra forma serían idóneos, carecen de un hermano donante compatible adecuado.[35] Cerca del 50% de los participantes elegibles del National Marrow Donor Program pueden ser donantes HLA compatibles no emparentados o donantes no compatibles en un antígeno del HLA.[35] Una revisión retrospectiva con 2.444 pacientes que recibieron un TCM alogénico mieloablativo mostró una SG a 15 años de 88% (intervalo de confianza [IC] 95% , de 86–90%) para trasplantes de hermanos compatibles y un 87% (IC 95%, 83–90%) para trasplantes de donantes no emparentados.[36] Las incidencias acumuladas de recurrencia fueron de 8% (IC 95%, 7–10%) para trasplantes de hermanos compatibles y de 2% (IC 95%, de 1–4%) para trasplantes de donantes no emparentados.[36]

A pesar de que la mayoría de las recaídas ocurren antes de pasar cinco años desde el trasplante, las recaídas han ocurrido hasta 15 años después de un TMO.[37] Durante un análisis molecular de 243 pacientes sometidos a TMO alogénico por un intervalo de 20 años, solo 15% no tuvo un trascrito BCR/ABL no detectable mediante el análisis por PCR.[38] El riesgo parece ser menor en pacientes que tuvieron el trasplante temprano en la enfermedad y en aquellos que desarrollan enfermedad crónica de injerto contra huésped.[28,39]

Con el advenimiento del imatinib, dasatinib y nilotinib se originaron dudas sobre el momento oportuno y la secuencia del TMO o TCM alogénicos.[24] El TCM alogénico es el procedimiento preferido para los pacientes que presentan enfermedad en fase acelerada o en fase blástica, para los pacientes con una mutación T3151 (resistente a los inhibidores de la tirosina cinasa disponibles en la actualidad) y para los pacientes con intolerancia total a las opciones farmacológicas.[40]

En un ensayo con 354 pacientes menores de 60 años de edad, 123 de 135 pacientes que fueron pareados con donantes parientes, se sometieron a un TCM alogénico temprano, mientras que los otros recibieron terapia con base en el interferón e imatinib al momento de la recidiva; algunos también se sometieron a un apareamiento con trasplante de donante no emparentado en recidiva.[41] Con una mediana de seguimiento de nueve años, la tasa de supervivencia todavía favoreció al grupo de tratamiento farmacológico (P = 0,049), pero la mayoría de los beneficios fueron tempranos como resultado de la mortalidad relacionada con el trasplante, donde la curva de supervivencia convergía en ocho años.[41][Grado de comprobación: 2A] Entre las muchas preguntas sin resolver, tenemos las siguientes:

  • ¿Deberían los pacientes más jóvenes e idóneos pasarse rápidamente al TCM alogénico si falla la inducción con mesilato de imatinib?
  • ¿La toxicidad y la mortalidad sustanciales del trasplante alogénico hacen que su uso temprano sea obsoleto?

Antes de que se resuelvan estas polémicas, será necesario llevar a cabo ensayos clínicos y esperar los resultados a largo plazo de los ensayos en curso.

Terapia biológica con quimioterapia o sin esta

Desde hace tiempo hay datos disponibles para el tratamiento inicial con interferón-α. En un metaanálisis de siete ensayos en los que se agrupó a pacientes de forma aleatoria para recibir interferón o quimioterapia convencional (hidroxiurea o busulfán) se mostró una reducción del 30% en la tasa de mortalidad anual en pacientes que recibieron interferón (P < 0,001).[42][Grado de comprobación: 1iiA] La tasa de mortalidad anual se redujo en 26% en los ensayos de interferón comparado con hidroxiurea (P = 0,001) y 36% en los ensayos de interferón versus busulfán (P = 0,007). La supervivencia media se prolongó de uno a dos años; la tasa de supervivencia a 5 años fue de 57% en los pacientes tratados con interferón, y 42% en los pacientes tratados con quimioterapia (P < 0,001). Un análisis más detallado de estos dos ensayos constó con una aleación de tres vías entre interferón, hidroxiurea y busulfán y mostró que la hidroxiurea es superior al busulfán , disminuyendo las probabilidades de mortalidad en un 24% (P = 0,02).[42] Alrededor del 20% de los pacientes en fase crónica que fueron tratados con interferón-α tuvieron una remisión citogenética completa con desaparición temporal de células positivas al cromosoma de Filadelfia (Ph1) en la médula, y en alrededor del 10% de los pacientes, estas respuestas citogenéticas son bastante duraderas.[43,44,45] Estos datos solamente han sido publicados en el contexto de artículos revisados y no como manuscritos de investigación revisados por colegas.[45]

Los pacientes tratados con interferón, en un ensayo clínico aleatorizado a los que se les dio seguimiento por largo tiempo, y en el que se comparó el interferón con quimioterapia, mostró que la mediana de la supervivencia no se había alcanzado a los 10 años en pacientes que obtuvieron una respuesta citogenética al interferón marcada o completa.[46] El setenta y cuatro por ciento de los pacientes con respuesta citogenética completa, y el 55% de los pacientes con respuesta citogenética grande estaban vivos y no mostraron evolución de la enfermedad al momento de la publicación (no se estableció el tiempo de la mediana de seguimiento). Sin embargo, usando métodos moleculares de análisis, todavía se pueden detectar pequeñas cantidades de células Ph1-positivas en la mayoría de los pacientes que tienen remisiones citogenéticas a largo plazo, y se requerirá un seguimiento más largo para cerciorarse de si la enfermedad reaparecerá o no.

Los pacientes mayores de 60 años con LMC en fase crónica tienen una tasa de respuesta hematológica y citogenética y una duración de la respuesta citogenética similar a la de pacientes más jóvenes; sin embargo, la frecuencia de complicaciones es mayor en los pacientes ancianos.[47] El interferón-α tiene importantes efectos tóxicos que pueden causar que se modifique la dosificación o se deje de administrar la terapia en muchos casos. Un ensayo aleatorio con 407 pacientes comparó dos dosis de interferón, 5 millones de unidades/m² diarias contra 3 millones de unidades diarias; con un seguimiento medio de 53 meses, no hubo diferencia en la SG, supervivencia sin evolución o en el número de respuestas citogenéticas.[48][Grado de comprobación: 1iiA] Según se comprobó en el estudio CLB-9013 los efectos secundarios comunes consistieron en un síndrome similar a la influenza, náusea, anorexia, pérdida de peso y síntomas neuropsiquiátricos, todos ellos revertieron al cesar la terapia.[49] (Para mayor información acerca de estos efectos secundarios, consultar los sumarios del PDQ disponibles sobre Náuseas y vómitos y Nutrición). Las complicaciones relacionadas con el sistema inmunológico, como el hipertiroidismo, la hemólisis, y las enfermedades de los tejidos conectivos, pueden ocurrir en raras ocasiones después de un tratamiento a largo plazo.[50] El interferón-α es bastante costoso, y las inyecciones subcutáneas diarias pueden ser problemáticas. El interferón-α pegilado se administra de forma semanal; un ensayo aleatorio de demostración de ausencia de inferioridad con 344 pacientes de LMC recién diagnosticados no pudo descartar la posibilidad de que el interferón-α pegilado podría ser ligeramente inferior al interferón-α diario.[51][Grado de comprobación: 1iiDiv]

Los pacientes cuya enfermedad esté en remisión citogenética deberían continuar la terapia al menos durante 2 a 3 años después de la remisión, y quizás de forma indefinida, según indican algunos investigadores. Al cabo de un año, los pacientes con solo una respuesta citogenética parcial deben considerar el tratamiento alternativo con mesilato de imatinib o TMO o TCM alogénicos (si fueran idóneos). El grupo de estudio francés sobre la leucemia mieloide crónica agrupó de manera aleatoria 721 pacientes con interferón y citarabina contra interferón solo.[52][Grado de comprobación: 1iiA] Los pacientes que recibieron la combinación tuvieron un número significativamente mayor de respuestas citogenéticas (41contra 24%, P < 0,001) y mejoraron su tasa de supervivencia a 3 años (86 contra 80%). Otro ensayo por parte del grupo de estudio cooperativo italiano sobre LMC no mostró un beneficio para la supervivencia para interferón más citarabina en comparación con interferón solamente.[53][Grado de comprobación: 1iiA] Ambos estudios mostraron efectos tóxicos importantes para la combinación en comparación con interferón solamente.[52,53] El interferón-α resulta también eficaz en aquellos pacientes que han recaído después de un TMO alogénico.[54,55]

Hidroxiurea

La hidroxiurea se administra diariamente en forma oral (de 1 a 3 g por día como dosis única con el estómago vacío). La hidroxiurea es superior al busulfán en la fase crónica de la LMC, con una supervivencia promedio considerablemente más larga y significativamente menos efectos adversos graves.[56] A menudo se usa inicialmente una dosis de 40 mg/kg por día y frecuentemente esto dacomo resultado una reducción rápida del recuento de leucocitos (WBC). Cuando el recuento de WBC cae por debajo de 20.000 mm3, la hidroxiurea se reduce con frecuencia y se titula para mantener un recuento de GB entre 5.000 y 20.000. Al momento, la hidroxiurea se utiliza primariamente para estabilizar al paciente con hiperleucocitosis o como terapia paliativa para aquellos pacientes que no han respondido a otra terapia.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés chronic phase chronic myelogenous leukemia. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. O'Brien SG, Guilhot F, Larson RA, et al.: Imatinib compared with interferon and low-dose cytarabine for newly diagnosed chronic-phase chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 348 (11): 994-1004, 2003.
2. Druker BJ, Guilhot F, O'Brien SG, et al.: Five-year follow-up of patients receiving imatinib for chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 355 (23): 2408-17, 2006.
3. Bhatia R, Holtz M, Niu N, et al.: Persistence of malignant hematopoietic progenitors in chronic myelogenous leukemia patients in complete cytogenetic remission following imatinib mesylate treatment. Blood 101 (12): 4701-7, 2003.
4. Hughes TP, Kaeda J, Branford S, et al.: Frequency of major molecular responses to imatinib or interferon alfa plus cytarabine in newly diagnosed chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 349 (15): 1423-32, 2003.
5. Rosti G, Martinelli G, Bassi S, et al.: Molecular response to imatinib in late chronic-phase chronic myeloid leukemia. Blood 103 (6): 2284-90, 2004.
6. Marin D, Bazeos A, Mahon FX, et al.: Adherence is the critical factor for achieving molecular responses in patients with chronic myeloid leukemia who achieve complete cytogenetic responses on imatinib. J Clin Oncol 28 (14): 2381-8, 2010.
7. Kantarjian HM, Hochhaus A, Saglio G, et al.: Nilotinib versus imatinib for the treatment of patients with newly diagnosed chronic phase, Philadelphia chromosome-positive, chronic myeloid leukaemia: 24-month minimum follow-up of the phase 3 randomised ENESTnd trial. Lancet Oncol 12 (9): 841-51, 2011.
8. Kantarjian HM, Shah NP, Cortes JE, et al.: Dasatinib or imatinib in newly diagnosed chronic-phase chronic myeloid leukemia: 2-year follow-up from a randomized phase 3 trial (DASISION). Blood 119 (5): 1123-9, 2012.
9. Wei G, Rafiyath S, Liu D: First-line treatment for chronic myeloid leukemia: dasatinib, nilotinib, or imatinib. J Hematol Oncol 3: 47, 2010.
10. Jabbour E, Cortes J, Kantarjian HM, et al.: Allogeneic stem cell transplantation for patients with chronic myeloid leukemia and acute lymphocytic leukemia after Bcr-Abl kinase mutation-related imatinib failure. Blood 108 (4): 1421-3, 2006.
11. Cortes JE, Jones D, O'Brien S, et al.: Nilotinib as front-line treatment for patients with chronic myeloid leukemia in early chronic phase. J Clin Oncol 28 (3): 392-7, 2010.
12. Apperley JF, Cortes JE, Kim DW, et al.: Dasatinib in the treatment of chronic myeloid leukemia in accelerated phase after imatinib failure: the START a trial. J Clin Oncol 27 (21): 3472-9, 2009.
13. Cortes JE, Jones D, O'Brien S, et al.: Results of dasatinib therapy in patients with early chronic-phase chronic myeloid leukemia. J Clin Oncol 28 (3): 398-404, 2010.
14. Kantarjian HM, Larson RA, Guilhot F, et al.: Efficacy of imatinib dose escalation in patients with chronic myeloid leukemia in chronic phase. Cancer 115 (3): 551-60, 2009.
15. Jabbour E, Cortes JE, Kantarjian HM: Suboptimal response to or failure of imatinib treatment for chronic myeloid leukemia: what is the optimal strategy? Mayo Clin Proc 84 (2): 161-9, 2009.
16. Jabbour E, Kantarjian HM, Jones D, et al.: Imatinib mesylate dose escalation is associated with durable responses in patients with chronic myeloid leukemia after cytogenetic failure on standard-dose imatinib therapy. Blood 113 (10): 2154-60, 2009.
17. Cortes JE, Baccarani M, Guilhot F, et al.: Phase III, randomized, open-label study of daily imatinib mesylate 400 mg versus 800 mg in patients with newly diagnosed, previously untreated chronic myeloid leukemia in chronic phase using molecular end points: tyrosine kinase inhibitor optimization and selectivity study. J Clin Oncol 28 (3): 424-30, 2010.
18. Rosti G, Palandri F, Castagnetti F, et al.: Nilotinib for the frontline treatment of Ph(+) chronic myeloid leukemia. Blood 114 (24): 4933-8, 2009.
19. Castagnetti F, Palandri F, Amabile M, et al.: Results of high-dose imatinib mesylate in intermediate Sokal risk chronic myeloid leukemia patients in early chronic phase: a phase 2 trial of the GIMEMA CML Working Party. Blood 113 (15): 3428-34, 2009.
20. Cortes JE, Kantarjian HM, Goldberg SL, et al.: High-dose imatinib in newly diagnosed chronic-phase chronic myeloid leukemia: high rates of rapid cytogenetic and molecular responses. J Clin Oncol 27 (28): 4754-9, 2009.
21. Hehlmann R, Lauseker M, Jung-Munkwitz S, et al.: Tolerability-adapted imatinib 800 mg/d versus 400 mg/d versus 400 mg/d plus interferon-α in newly diagnosed chronic myeloid leukemia. J Clin Oncol 29 (12): 1634-42, 2011.
22. Mahon FX, Réa D, Guilhot J, et al.: Discontinuation of imatinib in patients with chronic myeloid leukaemia who have maintained complete molecular remission for at least 2 years: the prospective, multicentre Stop Imatinib (STIM) trial. Lancet Oncol 11 (11): 1029-35, 2010.
23. Peggs K, Mackinnon S: Imatinib mesylate--the new gold standard for treatment of chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 348 (11): 1048-50, 2003.
24. Saussele S, Lauseker M, Gratwohl A, et al.: Allogeneic hematopoietic stem cell transplantation (allo SCT) for chronic myeloid leukemia in the imatinib era: evaluation of its impact within a subgroup of the randomized German CML Study IV. Blood 115 (10): 1880-5, 2010.
25. Preudhomme C, Guilhot J, Nicolini FE, et al.: Imatinib plus peginterferon alfa-2a in chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 363 (26): 2511-21, 2010.
26. Gratwohl A, Hermans J: Allogeneic bone marrow transplantation for chronic myeloid leukemia. Working Party Chronic Leukemia of the European Group for Blood and Marrow Transplantation (EBMT). Bone Marrow Transplant 17 (Suppl 3): S7-9, 1996.
27. Wagner JE, Zahurak M, Piantadosi S, et al.: Bone marrow transplantation of chronic myelogenous leukemia in chronic phase: evaluation of risks and benefits. J Clin Oncol 10 (5): 779-89, 1992.
28. Enright H, Davies SM, DeFor T, et al.: Relapse after non-T-cell-depleted allogeneic bone marrow transplantation for chronic myelogenous leukemia: early transplantation, use of an unrelated donor, and chronic graft-versus-host disease are protective. Blood 88 (2): 714-20, 1996.
29. Goldman JM, Szydlo R, Horowitz MM, et al.: Choice of pretransplant treatment and timing of transplants for chronic myelogenous leukemia in chronic phase. Blood 82 (7): 2235-8, 1993.
30. Clift RA, Appelbaum FR, Thomas ED: Treatment of chronic myeloid leukemia by marrow transplantation. Blood 82 (7): 1954-6, 1993.
31. Hansen JA, Gooley TA, Martin PJ, et al.: Bone marrow transplants from unrelated donors for patients with chronic myeloid leukemia. N Engl J Med 338 (14): 962-8, 1998.
32. Clift RA, Buckner CD, Thomas ED, et al.: Marrow transplantation for chronic myeloid leukemia: a randomized study comparing cyclophosphamide and total body irradiation with busulfan and cyclophosphamide. Blood 84 (6): 2036-43, 1994.
33. Crawley C, Szydlo R, Lalancette M, et al.: Outcomes of reduced-intensity transplantation for chronic myeloid leukemia: an analysis of prognostic factors from the Chronic Leukemia Working Party of the EBMT. Blood 106 (9): 2969-76, 2005.
34. Bacher U, Klyuchnikov E, Zabelina T, et al.: The changing scene of allogeneic stem cell transplantation for chronic myeloid leukemia--a report from the German Registry covering the period from 1998 to 2004. Ann Hematol 88 (12): 1237-47, 2009.
35. Lee SJ, Anasetti C, Horowitz MM, et al.: Initial therapy for chronic myelogenous leukemia: playing the odds. J Clin Oncol 16 (9): 2897-903, 1998.
36. Goldman JM, Majhail NS, Klein JP, et al.: Relapse and late mortality in 5-year survivors of myeloablative allogeneic hematopoietic cell transplantation for chronic myeloid leukemia in first chronic phase. J Clin Oncol 28 (11): 1888-95, 2010.
37. Maziarz R: Transplantation for CML: lifelong PCR monitoring? Blood 107 (10): 3820, 2006.
38. Kaeda J, O'Shea D, Szydlo RM, et al.: Serial measurement of BCR-ABL transcripts in the peripheral blood after allogeneic stem cell transplantation for chronic myeloid leukemia: an attempt to define patients who may not require further therapy. Blood 107 (10): 4171-6, 2006.
39. Pichert G, Roy DC, Gonin R, et al.: Distinct patterns of minimal residual disease associated with graft-versus-host disease after allogeneic bone marrow transplantation for chronic myelogenous leukemia. J Clin Oncol 13 (7): 1704-13, 1995.
40. O'Brien S, Berman E, Moore JO, et al.: NCCN Task Force report: tyrosine kinase inhibitor therapy selection in the management of patients with chronic myelogenous leukemia. J Natl Compr Canc Netw 9 (Suppl 2): S1-25, 2011.
41. Hehlmann R, Berger U, Pfirrmann M, et al.: Drug treatment is superior to allografting as first-line therapy in chronic myeloid leukemia. Blood 109 (11): 4686-92, 2007.
42. Interferon alfa versus chemotherapy for chronic myeloid leukemia: a meta-analysis of seven randomized trials: Chronic Myeloid Leukemia Trialists' Collaborative Group. J Natl Cancer Inst 89 (21): 1616-20, 1997.
43. Ozer H, George SL, Schiffer CA, et al.: Prolonged subcutaneous administration of recombinant alpha 2b interferon in patients with previously untreated Philadelphia chromosome-positive chronic-phase chronic myelogenous leukemia: effect on remission duration and survival: Cancer and Leukemia Group B study 8583. Blood 82 (10): 2975-84, 1993.
44. Kantarjian HM, Smith TL, O'Brien S, et al.: Prolonged survival in chronic myelogenous leukemia after cytogenetic response to interferon-alpha therapy. The Leukemia Service. Ann Intern Med 122 (4): 254-61, 1995.
45. Kantarjian HM, Deisseroth A, Kurzrock R, et al.: Chronic myelogenous leukemia: a concise update. Blood 82 (3): 691-703, 1993.
46. Long-term follow-up of the Italian trial of interferon-alpha versus conventional chemotherapy in chronic myeloid leukemia. The Italian Cooperative Study Group on Chronic Myeloid Leukemia. Blood 92 (5): 1541-8, 1998.
47. Cortes J, Kantarjian H, O'Brien S, et al.: Result of interferon-alpha therapy in patients with chronic myelogenous leukemia 60 years of age and older. Am J Med 100 (4): 452-5, 1996.
48. Kluin-Nelemans HC, Buck G, le Cessie S, et al.: Randomized comparison of low-dose versus high-dose interferon-alfa in chronic myeloid leukemia: prospective collaboration of 3 joint trials by the MRC and HOVON groups. Blood 103 (12): 4408-15, 2004.
49. Hensley ML, Peterson B, Silver RT, et al.: Risk factors for severe neuropsychiatric toxicity in patients receiving interferon alfa-2b and low-dose cytarabine for chronic myelogenous leukemia: analysis of Cancer and Leukemia Group B 9013. J Clin Oncol 18 (6): 1301-8, 2000.
50. Sacchi S, Kantarjian H, O'Brien S, et al.: Immune-mediated and unusual complications during interferon alfa therapy in chronic myelogenous leukemia. J Clin Oncol 13 (9): 2401-7, 1995.
51. Michallet M, Maloisel F, Delain M, et al.: Pegylated recombinant interferon alpha-2b vs recombinant interferon alpha-2b for the initial treatment of chronic-phase chronic myelogenous leukemia: a phase III study. Leukemia 18 (2): 309-15, 2004.
52. Guilhot F, Chastang C, Michallet M, et al.: Interferon alfa-2b combined with cytarabine versus interferon alone in chronic myelogenous leukemia. French Chronic Myeloid Leukemia Study Group. N Engl J Med 337 (4): 223-9, 1997.
53. Baccarani M, Rosti G, de Vivo A, et al.: A randomized study of interferon-alpha versus interferon-alpha and low-dose arabinosyl cytosine in chronic myeloid leukemia. Blood 99 (5): 1527-35, 2002.
54. Higano CS, Raskind WH, Singer JW: Use of alpha interferon for the treatment of relapse of chronic myelogenous leukemia in chronic phase after allogeneic bone marrow transplantation. Blood 80 (6): 1437-42, 1992.
55. Arcese W, Goldman JM, D'Arcangelo E, et al.: Outcome for patients who relapse after allogeneic bone marrow transplantation for chronic myeloid leukemia. Chronic Leukemia Working Party. European Bone Marrow Transplantation Group. Blood 82 (10): 3211-9, 1993.
56. Hehlmann R, Heimpel H, Hasford J, et al.: Randomized comparison of busulfan and hydroxyurea in chronic myelogenous leukemia: prolongation of survival by hydroxyurea. The German CML Study Group. Blood 82 (2): 398-407, 1993.

Leucemia mielógena crónica en fase acelerada

Opciones de tratamiento para la leucemia mielógena crónica en fase acelerada

1.Trasplante de médula ósea (TMO) alogénico o trasplante de células madre (TCM). En 132 pacientes con LMC en fase acelerada, un estudio de cohortes comparó el imatinib como terapia de primera línea con el TCM alogénico; con una mediana de seguimiento de 32 meses, se mejoró la supervivencia general con el uso de TCM alogénico para los pacientes con riesgo alto de Sokal (100 vs. 17,7%; P = 0,008).[1][Grado de comprobación: 3iiiA] Los pacientes con riesgo bajo e intermedio de Sokal no mostraron diferencias en cuanto a la supervivencia al comenzar con cualquiera de estos abordajes. La inducción a la remisión con el uso de un inhibidor de la tirosina cinasa seguido de un TCM alogénico, cuando sea factible, es un abordaje convencional para los pacientes de LMC en fase acelerada.[1]
2. Mesilato de imatinib. La respuesta hematológica entre los 176 pacientes con LMC en fase acelerada fue de 82%, y la respuesta citogenética total fue de 43%; con un seguimiento medio de 41 meses, el cálculo de supervivencia a 4 años fue de 53%.[2] Hay otros inhibidores de la tirosina cinasa que se necesitan evaluar como terapia de primera línea en la LMC en fase acelerada.
3. Interferón-α.[3] A pesar de que la tasa de respuesta es menor en la fase acelerada de la enfermedad que en la fase crónica, se ha informado de respuestas duraderas y de la supresión de la evolución citogenética clonal.[3,4] Cuando se le añadió citarabina al interferón-α, en comparación a los controles históricos del interferón solo, la tasa de respuesta y la supervivencia a 3 años parecen mejorar en los pacientes en el último estadio.[4][Grados de comprobación: 3iiiA]
4.Dosis elevadas de citarabina.[5]
5.Hidroxiurea.
6.Busulfán.
7.Terapia de transfusión de apoyo.

Los pacientes con LMC en su fase acelerada muestran signos de evolución sin satisfacer los criterios de la crisis blástica (leucemia aguda). Entre los síntomas y hallazgos se encuentran los siguientes:

  • Fatiga y malestar crecientes. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Fatiga).
  • Esplenomegalia evolutiva.
  • Leucocitosis o trombocitosis creciente o ambas.
  • Anemia que se empeora.

El examen de la médula ósea muestra un porcentaje creciente de células blásticas (pero ≤30%) y basofilia. Otras anomalías citogenéticas ocurren durante la fase acelerada (mutaciones o eliminaciones de la trisomía 8, la trisomía 19, el isocromosoma 17Q, p53), y la combinación de evolución hematológica con otras anomalías citogenéticas predice tasas de respuesta más bajas y menos tiempo hasta que fracase el tratamiento con mesilato de imatinib.[6] Al año después del comienzo del tratamiento con imatinib, la tasa de fracaso es de 68% en los pacientes cuya enfermedad muestra tanto evolución hematológica como anomalías citogenéticas, 31% en los pacientes que sólo presentan evolución hematológica y 0% en los pacientes que muestran únicamente anomalías citogenéticas. Antes que el imatinib estuviera disponible, el período de supervivencia media de los pacientes que presentaban LMC en su fase acelerada era menor de un año.[6]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés accelerated phase chronic myelogenous leukemia. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Jiang Q, Xu LP, Liu DH, et al.: Imatinib mesylate versus allogeneic hematopoietic stem cell transplantation for patients with chronic myelogenous leukemia in the accelerated phase. Blood 117 (11): 3032-40, 2011.
2. Kantarjian H, Talpaz M, O'Brien S, et al.: Survival benefit with imatinib mesylate therapy in patients with accelerated-phase chronic myelogenous leukemia--comparison with historic experience. Cancer 103 (10): 2099-108, 2005.
3. Cortes J, Talpaz M, O'Brien S, et al.: Suppression of cytogenetic clonal evolution with interferon alfa therapy in patients with Philadelphia chromosome-positive chronic myelogenous leukemia. J Clin Oncol 16 (10): 3279-85, 1998.
4. Kantarjian HM, Keating MJ, Estey EH, et al.: Treatment of advanced stages of Philadelphia chromosome-positive chronic myelogenous leukemia with interferon-alpha and low-dose cytarabine. J Clin Oncol 10 (5): 772-8, 1992.
5. Kantarjian HM, Talpaz M, Kontoyiannis D, et al.: Treatment of chronic myelogenous leukemia in accelerated and blastic phases with daunorubicin, high-dose cytarabine, and granulocyte-macrophage colony-stimulating factor. J Clin Oncol 10 (3): 398-405, 1992.
6. O'Dwyer ME, Mauro MJ, Kurilik G, et al.: The impact of clonal evolution on response to imatinib mesylate (STI571) in accelerated phase CML. Blood 100 (5): 1628-33, 2002.

Leucemia mielógena crónica en fase blástica

Opciones de tratamiento para la leucemia mielógena crónica en fase blástica

1.El mesilato de imatinib, dasatinib y nilotinib han mostrado actividad en pacientes con crisis blástica mieloide, crisis blástica linfoide o, leucemia linfoblástica aguda positiva al cromosoma Filadelfia.[1,2] Dos ensayos con mesilato de imatinib y un ensayo con dasatinib que incluyen un total de 518 pacientes de leucemia mielógena crónica (LMC) en fase blástica confirman una tasa de respuesta hematológica de 42 a 55% y una tasa de respuesta citogenética importante de 16 a 25% pero la tasa de supervivencia calculada a 2 años se ubica por debajo de 28%.[2,3,4][Grado de comprobación: 3iiiA] Los ensayos clínicos explorarán la combinación de mesilato de imatinib con otros medicamentos a fin de mejorar el pronóstico de pacientes con LMC en fase blástica.[5]
2.Vincristina y prednisona con una antraciclina o sin esta es otra opción de tratamiento (en aproximadamente 25% de los pacientes con células positivas a la desoxinucleotidil-transferasa terminal y transformación linfoblástica).[6,7]
3.El trasplante alogénico de médula ósea (TMO) representa el único enfoque potencialmente curativo en estos pacientes. El TMO alogénico es más eficaz en pacientes que han sido inducido a una segunda fase crónica.
4.Hidroxiurea como terapia paliativa.
5.Dosis elevadas de citarabina.[8]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés blastic phase chronic myelogenous leukemia. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Druker BJ, Sawyers CL, Kantarjian H, et al.: Activity of a specific inhibitor of the BCR-ABL tyrosine kinase in the blast crisis of chronic myeloid leukemia and acute lymphoblastic leukemia with the Philadelphia chromosome. N Engl J Med 344 (14): 1038-42, 2001.
2. Saglio G, Hochhaus A, Goh YT, et al.: Dasatinib in imatinib-resistant or imatinib-intolerant chronic myeloid leukemia in blast phase after 2 years of follow-up in a phase 3 study: efficacy and tolerability of 140 milligrams once daily and 70 milligrams twice daily. Cancer 116 (16): 3852-61, 2010.
3. Kantarjian HM, Cortes J, O'Brien S, et al.: Imatinib mesylate (STI571) therapy for Philadelphia chromosome-positive chronic myelogenous leukemia in blast phase. Blood 99 (10): 3547-53, 2002.
4. Sawyers CL, Hochhaus A, Feldman E, et al.: Imatinib induces hematologic and cytogenetic responses in patients with chronic myelogenous leukemia in myeloid blast crisis: results of a phase II study. Blood 99 (10): 3530-9, 2002.
5. Fruehauf S, Topaly J, Buss EC, et al.: Imatinib combined with mitoxantrone/etoposide and cytarabine is an effective induction therapy for patients with chronic myeloid leukemia in myeloid blast crisis. Cancer 109 (8): 1543-9, 2007.
6. Preti HA, O'Brien S, Giralt S, et al.: Philadelphia-chromosome-positive adult acute lymphocytic leukemia: characteristics, treatment results, and prognosis in 41 patients. Am J Med 97 (1): 60-5, 1994.
7. Walters RS, Kantarjian HM, Keating MJ, et al.: Therapy of lymphoid and undifferentiated chronic myelogenous leukemia in blast crisis with continuous vincristine and adriamycin infusions plus high-dose decadron. Cancer 60 (8): 1708-12, 1987.
8. Kantarjian HM, Talpaz M, Kontoyiannis D, et al.: Treatment of chronic myelogenous leukemia in accelerated and blastic phases with daunorubicin, high-dose cytarabine, and granulocyte-macrophage colony-stimulating factor. J Clin Oncol 10 (3): 398-405, 1992.

Leucemia mielógena crónica recidivante

La insuficiencia manifiesta se define como una pérdida de remisión hematológica o avance de la enfermedad a una fase acelerada o leucemia mielógena crónica (LMC) de crisis blástica como se definió anteriormente. Una concentración cuantitativa en aumento constante de la reacción en cadena de la polimerasa de transcriptasa inversa de BCR/ABL indica enfermedad recidivante. Para el uso inicial del mesilato de imatinib, se ha propuesto la designación de fracaso terapéutico relativo o respuesta subóptima para la falta de una remisión hematológica completa al tercer mes, ninguna respuesta citogenética al sexto mes, o ninguna respuesta citogenética de importancia al cabo de 12 meses.[1,2] El nilotinib y el dasatinib inducen a tasas de respuesta citogenéticas completas tan altas y respuestas moleculares importantes en varios meses, que se necesitan nuevos puntos de referencia para el grado de respuesta.[3] Estos investigadores proponen que una respuesta citogenética completa a los 3 meses debe definir una respuesta óptima.[3,4]

En caso de fracaso del tratamiento o respuesta subóptima, los pacientes se deben someter a un análisis de mutaciones en el dominio de la cinasa de BCR/ABL para ayudar a conducir la terapia con los inhibidores de la tirosina cinasa más nuevos o el trasplante alogénico.[5,6] Las mutaciones en el dominio de la tirosina cinasa que pueden ofrecer resistencia al mesilato de imatinib; los inhibidores alternativos como dasatinib, nilotinib o bosutinib, dosis más altas de mesilato de imatinib y el trasplante de células madre (TCM) alogénico se estudiaron en este entorno.[7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19] En particular, la mutación de T315I indica la resistencia a imatinib, dasatinib, nilotinib y bosutinib. En un estudio de escalamiento de fase I con 81 pacientes, los pacientes con la mutación de T315I respondieron al ponatinib, un inhibidor oral de la tirosina cinasa.[20][Grado de comprobación: 3iiiDiv] El ponatinib también actúa en la LMC resistente al tratamiento intensivo y en un tercio de los pacientes con LMC de fase acelerada o fase de crisis blástica.[20] La participación en un ensayo clínico debería ayudar a establecer la secuencia óptima de estas opciones.

Las infusiones de leucocitos con recubiertos de aislantes o de células T aislada obtenidas mediante féresis del trasplante de médula ósea de un donante ha inducido remisiones prolongadas en más del 50% de los pacientes que recaen después de un trasplante alogénico.[21,22] Se piensa que la eficacia de este tratamiento se debe a un efecto inmunológico llamado injerto versus leucemia. Este tratamiento es más eficaz en aquellos pacientes cuya recaída es detectable solamente mediante estudios citogenéticos o moleculares y está relacionada de manera significativa con la enfermedad de injerto contra huésped. Después de una recaída del TCM alogénico, algunos pacientes también responderán al interferón-α.[23] La mayoría de los pacientes responderán al mesilato de imatinib con respuestas citogenéticas y moleculares duraderas (>1 año). (Estos pacientes no recibieron imatinib anteriormente).[24,25,26]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés relapsing chronic myelogenous leukemia. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Referencias:

1. Baccarani M, Saglio G, Goldman J, et al.: Evolving concepts in the management of chronic myeloid leukemia: recommendations from an expert panel on behalf of the European LeukemiaNet. Blood 108 (6): 1809-20, 2006.
2. Marin D, Milojkovic D, Olavarria E, et al.: European LeukemiaNet criteria for failure or suboptimal response reliably identify patients with CML in early chronic phase treated with imatinib whose eventual outcome is poor. Blood 112 (12): 4437-44, 2008.
3. Jabbour E, Kantarjian HM, O'Brien S, et al.: Front-line therapy with second-generation tyrosine kinase inhibitors in patients with early chronic phase chronic myeloid leukemia: what is the optimal response? J Clin Oncol 29 (32): 4260-5, 2011.
4. Jabbour E, Kantarjian H, O'Brien S, et al.: The achievement of an early complete cytogenetic response is a major determinant for outcome in patients with early chronic phase chronic myeloid leukemia treated with tyrosine kinase inhibitors. Blood 118 (17): 4541-6; quiz 4759, 2011.
5. Soverini S, Hochhaus A, Nicolini FE, et al.: BCR-ABL kinase domain mutation analysis in chronic myeloid leukemia patients treated with tyrosine kinase inhibitors: recommendations from an expert panel on behalf of European LeukemiaNet. Blood 118 (5): 1208-15, 2011.
6. Parker WT, Lawrence RM, Ho M, et al.: Sensitive detection of BCR-ABL1 mutations in patients with chronic myeloid leukemia after imatinib resistance is predictive of outcome during subsequent therapy. J Clin Oncol 29 (32): 4250-9, 2011.
7. Jabbour E, Cortes J, Kantarjian HM, et al.: Allogeneic stem cell transplantation for patients with chronic myeloid leukemia and acute lymphocytic leukemia after Bcr-Abl kinase mutation-related imatinib failure. Blood 108 (4): 1421-3, 2006.
8. le Coutre PD, Giles FJ, Hochhaus A, et al.: Nilotinib in patients with Ph+ chronic myeloid leukemia in accelerated phase following imatinib resistance or intolerance: 24-month follow-up results. Leukemia 26 (6): 1189-94, 2012.
9. Hochhaus A, Baccarani M, Deininger M, et al.: Dasatinib induces durable cytogenetic responses in patients with chronic myelogenous leukemia in chronic phase with resistance or intolerance to imatinib. Leukemia 22 (6): 1200-6, 2008.
10. Guilhot F, Apperley J, Kim DW, et al.: Dasatinib induces significant hematologic and cytogenetic responses in patients with imatinib-resistant or -intolerant chronic myeloid leukemia in accelerated phase. Blood 109 (10): 4143-50, 2007.
11. Kantarjian HM, Giles FJ, Bhalla KN, et al.: Nilotinib is effective in patients with chronic myeloid leukemia in chronic phase after imatinib resistance or intolerance: 24-month follow-up results. Blood 117 (4): 1141-5, 2011.
12. Kantarjian H, Cortes J, Kim DW, et al.: Phase 3 study of dasatinib 140 mg once daily versus 70 mg twice daily in patients with chronic myeloid leukemia in accelerated phase resistant or intolerant to imatinib: 15-month median follow-up. Blood 113 (25): 6322-9, 2009.
13. Jabbour E, Jones D, Kantarjian HM, et al.: Long-term outcome of patients with chronic myeloid leukemia treated with second-generation tyrosine kinase inhibitors after imatinib failure is predicted by the in vitro sensitivity of BCR-ABL kinase domain mutations. Blood 114 (10): 2037-43, 2009.
14. Apperley JF, Cortes JE, Kim DW, et al.: Dasatinib in the treatment of chronic myeloid leukemia in accelerated phase after imatinib failure: the START a trial. J Clin Oncol 27 (21): 3472-9, 2009.
15. Hughes T, Saglio G, Branford S, et al.: Impact of baseline BCR-ABL mutations on response to nilotinib in patients with chronic myeloid leukemia in chronic phase. J Clin Oncol 27 (25): 4204-10, 2009.
16. Kantarjian H, Pasquini R, Lévy V, et al.: Dasatinib or high-dose imatinib for chronic-phase chronic myeloid leukemia resistant to imatinib at a dose of 400 to 600 milligrams daily: two-year follow-up of a randomized phase 2 study (START-R). Cancer 115 (18): 4136-47, 2009.
17. Saglio G, Hochhaus A, Goh YT, et al.: Dasatinib in imatinib-resistant or imatinib-intolerant chronic myeloid leukemia in blast phase after 2 years of follow-up in a phase 3 study: efficacy and tolerability of 140 milligrams once daily and 70 milligrams twice daily. Cancer 116 (16): 3852-61, 2010.
18. Cortes JE, Kantarjian HM, Brümmendorf TH, et al.: Safety and efficacy of bosutinib (SKI-606) in chronic phase Philadelphia chromosome-positive chronic myeloid leukemia patients with resistance or intolerance to imatinib. Blood 118 (17): 4567-76, 2011.
19. Khoury HJ, Cortes JE, Kantarjian HM, et al.: Bosutinib is active in chronic phase chronic myeloid leukemia after imatinib and dasatinib and/or nilotinib therapy failure. Blood 119 (15): 3403-12, 2012.
20. Cortes JE, Kantarjian H, Shah NP, et al.: Ponatinib in refractory Philadelphia chromosome-positive leukemias. N Engl J Med 367 (22): 2075-88, 2012.
21. Kaeda J, O'Shea D, Szydlo RM, et al.: Serial measurement of BCR-ABL transcripts in the peripheral blood after allogeneic stem cell transplantation for chronic myeloid leukemia: an attempt to define patients who may not require further therapy. Blood 107 (10): 4171-6, 2006.
22. Dazzi F, Szydlo RM, Craddock C, et al.: Comparison of single-dose and escalating-dose regimens of donor lymphocyte infusion for relapse after allografting for chronic myeloid leukemia. Blood 95 (1): 67-71, 2000.
23. Pigneux A, Devergie A, Pochitaloff M, et al.: Recombinant alpha-interferon as treatment for chronic myelogenous leukemia in relapse after allogeneic bone marrow transplantation: a report from the Société Française de Greffe de Moelle. Bone Marrow Transplant 15 (6): 819-24, 1995.
24. Olavarria E, Ottmann OG, Deininger M, et al.: Response to imatinib in patients who relapse after allogeneic stem cell transplantation for chronic myeloid leukemia. Leukemia 17 (9): 1707-12, 2003.
25. Kantarjian HM, O'Brien S, Cortes JE, et al.: Imatinib mesylate therapy for relapse after allogeneic stem cell transplantation for chronic myelogenous leukemia. Blood 100 (5): 1590-5, 2002.
26. Hess G, Bunjes D, Siegert W, et al.: Sustained complete molecular remissions after treatment with imatinib-mesylate in patients with failure after allogeneic stem cell transplantation for chronic myelogenous leukemia: results of a prospective phase II open-label multicenter study. J Clin Oncol 23 (30): 7583-93, 2005.

Modificaciones a este sumario (08 / 09 / 2013)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes hechos a este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Información general sobre la leucemia mielógena crónica

Se añadió a Jabbour et al. como referencia 10.

Información sobre los estadios de la leucemia mielógena crónica

Se añadió a Jabbour et al. como referencia 1.

Se añadió a Fabarius et al. como referencia 4.

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Se añadió a Jabbour et al. como referencia 1.

Se revisó el texto para indicar que en un estudio prospectivo aleatorizado de 846 pacientes en el que se comparó nilotinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 71 y 67% para planes de dos dosis de nilotinib y de 44% para el imatinib. También se añadió que se presentó evolución a la fase acelerada de leucemia mielógena crónica (LMC) o crisis blástica en 17 pacientes bajo imatinib, pero esta evolución solo se presentó en dos y cinco pacientes, respectivamente, para los pacientes en planes de dos dosis de nilotinib (se citó a 2011 Kantarjian et al. como referencia 7).

Se revisó el texto para indicar que la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 64% para el dasatinib, y de 46% para el imatinib. También se añadió que la evolución a la fase acelerada de LMC o a la fase de crisis blástica se presentó en 13 pacientes bajo imatinib y en seis pacientes bajo dasatinib sin diferencias estadísticas (se citó a 2012 Kantarjian et al. como referencia 8 y el grado de comprobación científica 1iiDiv).

Leucemia mielógena crónica en fase crónica

Se revisó el texto para indicar que en un estudio prospectivo aleatorizado de 846 pacientes en el que se comparó nilotinib con imatinib, la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 71 y 67% para planes de dos dosis de nilotinib y de 44% para el imatinib. También se añadió que se presentó evolución a la fase acelerada de leucemia mielógena crónica (LMC) o crisis blástica en 17 pacientes bajo imatinib, pero esta evolución solo se presentó en dos y cinco pacientes, respectivamente, para los pacientes en planes de dos dosis de nilotinib (se citó a 2011 Kantarjian et al. como referencia 7).

Se revisó el texto para indicar que la tasa de respuesta molecular importante a los 24 meses fue de 64% para el dasatinib y de 46% para el imatinib. También se añadió que la evolución a la fase acelerada de LMC o a la fase de crisis blástica se presentó en 13 pacientes bajo imatinib y en seis pacientes bajo dasatinib sin diferencias estadísticas (se citó a 2012 Kantarjian et al. como referencia 8 y el grado de comprobación científica 1iiDiv).

Leucemia mielógena crónica recidivante

Se añadió texto para indicar que una concentración cuantitativa en aumento constante de la reacción en cadena de la polimerasa de transcriptasa inversa de BCR/ABL indica enfermedad recidivante. También se añadió a Jabbour et al. como referencia 4.

Se añadió a le Coutre et al. como referencia 8 y a Kantarjian et al. como referencia 11. Se añadió texto para indicar que la mutación de T315I indica la resistencia al imatinib, dasatinib, nilotinib y bosutinib y que en un estudio de escalamiento de fase I con 81 pacientes, los pacientes con la mutación de T315I respondieron al ponatinib, un inhibidor oral de la tirosina cinasa (se citó a Cortes et al. como referencia 20 y el grado de comprobación científica 3iiiDiv. También se añadió que el ponatinib también actúa en la LMC resistente al tratamiento intensivo y en un tercio de los pacientes con LMC de fase acelerada o fase de crisis blástica.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo Editorial sobre Tratamientos de Adultos del PDQ, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer (PDQ®).

Información sobre este sumario del PDQ

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud provee información integral, revisada por expertos, con base en los datos probatorios sobre el tratamiento de la leucemia mielógena crónica. Su propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

El Consejo Editorial sobre Tratamientos de Adultos del PDQ revisa y actualiza regularmente este sumario a medida que es necesario, el cual es editorialmente independiente del Instituto Nacional del Cáncer. El sumario refleja un revisión independiente de la literatura médica y no representa la política del Instituto Nacional del Cáncer o los Institutos Nacionales de la Salud.

Los miembros de este Consejo revisan mensualmente los artículos recién publicados para determinar si un artículo debería:

  • discutirse en una reunión,
  • citarse incluyendo el texto, o
  • sustituir o actualizar un artículo ya citado.

Los cambios en los sumarios se deciden por medio de un proceso de consenso durante el que los miembros del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se debe incluir el artículo en el sumario.

Los revisores principales del sumario sobre Leucemia mielógena crónica son:

  • Steven D. Gore, MD (Johns Hopkins University)
  • Mark J. Levis, MD, PhD (Johns Hopkins University)
  • Eric J. Seifter, MD (Johns Hopkins University)
  • Mikkael A. Sekeres, MD, MS (Cleveland Clinic Taussig Cancer Institute)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar a la página del Internet Cancer.gov/espanol del NCI utilizando el Formulario de comunicación (Contact Form). Se solicita no comunicarse con los miembros del Consejo para presentar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán preguntas individuales.

Grados de comprobación científica

Algunas referencias bibliográficas en este sumario vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Estas designaciones tienen el propósito de ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. El Consejo Editorial sobre Tratamientos de Adultos del PDQ utiliza un sistema formal de jerarquización de la medicina factual para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ es una marca registrada. Aunque el contenido de los documentos del PDQ se puede usar libremente como texto, este no se puede identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI a menos que se reproduzca en su totalidad y se actualice regularmente. Sin embargo, se permitirá que un autor escriba una oración como, por ejemplo, "El sumario con información sobre el cáncer del PDQ del NCI sobre prevención del cáncer de mama indica los siguientes riesgos de manera suscinta: [incluir fragmento del sumario]".

El formato preferido para una referencia bibliográfica de este sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® Leucemia mielógena crónica. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/leucemiamielogena/HealthProfessional. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes incluidas en este sumario se usan con permiso del autor, el artista o la casa editorial para su sola inclusión en los sumarios del PDQ. El permiso para usar las imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener del propietario; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. Para mayor información sobre el uso de las gráficas de este sumario, así como de muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visual Online, una colección de más de 2.000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

Con base en la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se pueden describir como "estándar" o "bajo evaluación clínica". Estas clasificaciones no se deben utilizar como base para determinar reembolsos. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Cómo hacer frente al cáncer disponible en Cancer.gov.

Para mayor información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en la página ¿En qué podemos ayudarle?. Las preguntas también se pueden enviar por correo electrónico utilizando el Formulario de comunicación.

Obtenga más información del NCI

Llame al 1-800-4-CANCER

Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

Escríbanos

Para obtener información del NCI, sírvase escribir a la siguiente dirección:

NCI Public Inquiries Office
9609 Medical Center Dr.
Room 2E532 MSC 9760
Bethesda, MD 20892-9760

Busque en el portal de Internet del NCI

El portal de Internet del NCI provee acceso en línea a información sobre el cáncer, ensayos clínicos, y otros portales de Internet u organizaciones que ofrecen servicios de apoyo y recursos para los pacientes con cáncer y sus familias. Para una búsqueda rápida, use la casilla de búsqueda en la esquina superior derecha de cada página Web. Los resultados de una gama amplia de términos buscados incluirán una lista de las "Mejores Opciones," páginas web que son escogidas de forma editorial que se asemejan bastante al término que usted busca.

Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Última revisión: 2013-08-09

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.