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Pruebas del virus de la hepatitis B

Generalidades de la prueba

Las pruebas del virus de la hepatitis B (HBV) analizan la sangre en busca de sustancias que indican si una infección por hepatitis B está activa o si ha ocurrido en el pasado. Las pruebas buscan diferentes señales de infección (marcadores), entre ellas:

  • Antígenos, que son marcadores hechos por bacterias o virus. Por tanto, la presencia de antígenos del HBV indica que el virus está en el cuerpo.
  • Anticuerpos, que son proteínas producidas por el cuerpo para combatir infecciones. La presencia de anticuerpos del HBV indica que usted ha estado expuesto al virus de la hepatitis B en algún momento. Sin embargo, puede ser que haya estado infectado hace mucho tiempo y que haya mejorado, o que tenga una infección actual.
  • Material genético (ADN) del virus de la hepatitis B, que muestra que el virus está en el cuerpo. La cantidad de ADN puede ayudar a determinar lo grave que es la infección y qué tan fácilmente se puede transmitir la infección por HBV.

Es importante identificar el tipo de virus de la hepatitis que está causando la infección para evitar su propagación y para elegir el tratamiento adecuado.

Pruebas del virus de la hepatitis B (HBV)

El HBV se transmite a través de líquidos corporales infectados, como sangre, semen y líquidos vaginales (incluida la sangre menstrual). También se puede transmitir de una mujer embarazada a su hijo durante el nacimiento o en un momento cercano a este.

Existen varios tipos de pruebas del HBV. Estas son las pruebas del HBV que se realizan más comúnmente:

  • El antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg, por sus siglas en inglés) es el primer signo de una infección por hepatitis B activa. Este antígeno puede estar presente antes de que aparezcan los síntomas de una infección por HBV. Si este antígeno está presente durante más de 6 meses, es probable que tenga una infección por HBV crónica (a largo plazo). Esto significa que usted puede transmitir el virus a otras personas a lo largo de su vida.
  • El anticuerpo de superficie de la hepatitis B (HBsAb, por sus siglas en inglés) suele aparecer unas 4 semanas después de que desaparece el HBsAg. La presencia de este anticuerpo significa que la infección se encuentra al final de su etapa activa y que usted no puede transmitir el virus a otras personas (ya no es contagioso). Este anticuerpo también lo protege de volver a contraer el HBV. La prueba se realiza para determinar la necesidad de la vacunación; el anticuerpo estará presente después de recibir la serie de vacunas contra el HBV, lo que indicará que usted tiene protección (inmunidad) contra el virus. De vez en cuando, la prueba puede mostrar que tiene los anticuerpos HBsAb y, además, el antígeno HBsAg. En este caso, usted sigue siendo contagioso.
  • El antígeno e de la hepatitis B (HBeAg) es una proteína del HBV que solo está presente durante una infección por HBV activa. Esta prueba determina qué tan contagioso es usted. Las pruebas para detectar este antígeno también pueden ser utilizadas para comprobar la eficacia del tratamiento para el HBV.
  • La prueba de ADN del HBV examina el material genético (ADN) del virus de la hepatitis B. Las pruebas de ADN del HBV miden la cantidad de material genético que está presente. Un alto nivel de ADN del HBV significa que el virus se está multiplicando en el cuerpo y que usted es muy contagioso. Si tiene una infección por HBV crónica, un nivel elevado de ADN viral significa que usted tiene un mayor riesgo de presentar daño hepático y que tal vez le convenga considerar el tratamiento con medicamentos antivirales. La prueba de ADN del HBV también se utiliza para comprobar la eficacia del tratamiento para la infección por HBV a largo plazo (crónica). La prueba de ADN del HBV es una prueba más sensible que la de HBeAg (arriba mencionado) para la detección del HBV en la sangre.

Otras pruebas del HBV que no se hacen tan a menudo:

  • El anticuerpo central de la hepatitis B (HBcAb, por sus siglas en inglés) es un anticuerpo contra el antígeno central de la hepatitis B que aparece aproximadamente 1 mes después del comienzo de una infección por HBV activa. Se puede encontrar en personas que tuvieron una infección en el pasado y en personas con HBV a largo plazo (crónico). Por lo general, está presente de por vida. Los bancos de sangre realizan pruebas de detección de este anticuerpo cuando analizan la sangre donada en busca de hepatitis B.
  • El anticuerpo IgM para el antígeno central de la hepatitis B (HBcAbIgM, por sus siglas en inglés) es otro anticuerpo contra el antígeno central de la hepatitis B. Indica que ha ocurrido una infección por HBV en los últimos 6 meses. También puede significar que se ha vuelto a activar una infección por hepatitis B crónica.
  • El anticuerpo e de la hepatitis B (HBeAb, por sus siglas en inglés) muestra que la fase activa de una infección por HBV aguda está casi terminada y que el riesgo de ser contagioso se ha reducido considerablemente.

La vacuna para la hepatitis B está disponible para prevenir una infección por HBV.

Pruebas del virus de la hepatitis D (HDV)

La infección con el virus de la hepatitis D (HDV, por sus siglas en inglés), o agente delta, ocurre solo en personas que ya están infectadas con el virus de la hepatitis B (HBV). La vacunación contra la hepatitis B previene la infección por hepatitis D. La infección por hepatitis D es poco frecuente en los Estados Unidos y en Canadá, excepto entre las personas que se inyectan drogas ilegales y entre las que están expuestas con frecuencia a productos sanguíneos. La prueba de la hepatitis D detecta los anticuerpos contra el HDV. Un resultado positivo solo indica que usted ha sido infectado con HDV, pero la prueba no puede distinguir entre una infección aguda o una crónica. Se necesita otra prueba, la prueba de ARN del HDV, para determinar si tiene una infección por HDV activa. No distingue entre una infección aguda o una crónica. Esta prueba no está disponible en la actualidad, salvo en entornos de investigación.

Puesto que las infecciones por hepatitis B pueden transmitirse por contacto sexual, practique relaciones sexuales más seguras hasta conocer los resultados.

Por qué se hace

Las pruebas del virus de la hepatitis B se hacen para:

  • Identificar el tipo de infección por virus de la hepatitis B. Las pruebas pueden determinar si una infección ha ocurrido recientemente o en el pasado. Se suelen hacer otras pruebas que muestran lo bien que funciona el hígado para ayudar a tomar decisiones sobre el tratamiento.
  • Examinar a personas que tengan un mayor riesgo de contraer o contagiar una infección por hepatitis B, como médicos, dentistas y enfermeras.
  • Diagnosticar a donantes de sangre y de órganos para evitar la propagación de la hepatitis B.
  • Averiguar si una persona ha producido anticuerpos después de recibir las vacunas para la hepatitis B. La presencia de anticuerpos contra el virus de la hepatitis B (HBsAb) indica que las vacunas fueron eficaces.
  • Averiguar si las pruebas de función hepática anormales son causadas por la hepatitis B.
  • Verificar la eficacia del tratamiento de la hepatitis B crónica.

Cómo prepararse

No es necesario ningún tipo de preparación especial antes de realizarse la prueba del virus de la hepatitis.

Hable con su médico acerca de cualquier inquietud que tenga respecto de la necesidad de la prueba, sus riesgos o de la manera en que se realizará. Para ayuda en la comprensión de la importancia de esta prueba, complete el formulario de información sobre pruebas médicas (¿Qué es un documento PDF ?).

Cómo se hace

El profesional de la salud que le extraiga sangre:

  • Le ajustará una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo para detener el flujo de sangre. Esto hace que las venas por debajo de la banda se hagan más grandes y sea más fácil insertar la aguja en la vena.
  • Limpiará con alcohol el lugar de inserción de la aguja.
  • Le insertará la aguja en la vena. Es posible que necesite más de un pinchazo con la aguja.
  • Conectará un tubo a la aguja para llenarlo de sangre.
  • Le quitará la banda del brazo cuando haya recogido la sangre necesaria.
  • Aplicará una almohadilla de gasa o una bolita de algodón en el sitio de la punción al extraer la aguja.
  • Presionará el lugar de inserción y luego le pondrá una venda.

Qué se siente

Es posible que no sienta la punción de la aguja en absoluto o que sienta un pinchazo o pellizco breve cuando la aguja atraviese la piel. Algunas personas sienten un dolor punzante mientras la aguja está en la vena. Sin embargo, muchas personas no sienten ningún dolor (o tienen solo molestias leves) después de que se coloca la aguja en la vena. La cantidad de dolor que siente depende de las habilidades del profesional de la salud que le extrae sangre, del estado de sus venas y de su sensibilidad al dolor.

Riesgos

Análisis de sangre

El riesgo de que surja una complicación por tomar una muestra de sangre de una vena es muy bajo.

  • Es posible que le salga un pequeño moretón en el lugar de la punción. Puede reducir el riesgo de moretones si ejerce presión en el lugar durante varios minutos después de que se retira la aguja.
  • En raras ocasiones, es posible que la vena se inflame después de que se toma la muestra de sangre. Esta afección se llama flebitis y suele tratarse con la aplicación de una compresa tibia, varias veces al día.
  • El sangrado continuo puede representar un problema para las personas que tienen trastornos de sangrado. La aspirina, la warfarina (Coumadin) y otros medicamentos anticoagulantes también pueden aumentar las probabilidades de sangrado. Si tiene problemas de sangrado o de coagulación, o si toma medicamentos anticoagulantes, infórmele a su profesional de la salud antes de que le extraiga sangre.

Resultados

Las pruebas del virus de la hepatitis B analizan la sangre en busca de sustancias que indican una infección por hepatitis activa o pasada. Las pruebas buscan antígenos o material genético (ADN) del virus que causa la hepatitis. Algunas pruebas también buscan anticuerpos que produce el cuerpo contra el virus. Los resultados normales de las pruebas del virus de la hepatitis se llaman negativos. Esto significa que no se han encontrado antígenos, anticuerpos ni material genético relacionados con el virus de la hepatitis B.

Anormal (positivo)

Pruebas del virus de la hepatitis B y de la hepatitis D

Hepatitis B (HBV)

Se detectan anticuerpos o antígenos de la hepatitis B (HBV). Puede ser necesario hacer más pruebas para determinar si tiene una infección por HBV aguda o crónica (de larga duración).

  • El antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg) indica una infección activa. Si la prueba sigue siendo positiva durante más de 6 meses, significa que usted tiene una infección por HBV crónica. Puede transmitir la infección por HBV a otras personas.
  • Los anticuerpos de superficie de la hepatitis B (HBsAb) muestran el final de la infección activa e indican que está protegido contra el HBV de por vida. También puede mostrar que ha recibido la vacuna contra el HBV. De vez en cuando, la prueba muestra que tiene anticuerpos HBsAb y, además, el antígeno HBsAg. En este caso, usted sigue siendo contagioso.
  • El antígeno e de la hepatitis B (HBeAg) muestra un estado contagioso activo.
  • Las pruebas de ADN del HBV detectan material genético (ADN) del virus de la hepatitis B, cuya presencia significa que usted tiene actualmente una infección.
  • El anticuerpo central de la hepatitis B (HBcAb) muestra que usted ha sido infectado por HBV. No indica la diferencia entre una infección pasada o una presente.
  • El anticuerpo IgM para el antígeno central de la hepatitis B (HBcAbIgM) muestra una infección por HBV que ha ocurrido en los últimos 6 meses. También puede significar que se ha activado una infección por hepatitis B crónica.
  • El anticuerpo e de la hepatitis B (HBeAb) muestra una infección por HBV menos activa. Usted es menos contagioso, pero aún puede infectar a otras personas.

Hepatitis D (HDV)

Se encuentran anticuerpos contra la hepatitis D. Pero esta prueba no puede distinguir entre una infección aguda y una crónica. La hepatitis D solo puede estar presente si la hepatitis B está presente.

 

Qué afecta esta prueba

Su médico hablará con usted acerca de cualquier cosa que pueda impedir que se haga la prueba o que pueda cambiar los resultados.

Para pensar

  • La hepatitis B se puede prevenir mediante la vacunación. La presencia de anticuerpos contra el virus de la hepatitis B puede significar que usted ha desarrollado inmunidad a la infección después de haber sido vacunado. La vacuna contra la hepatitis B protege también contra la infección por hepatitis D.
  • Los anticuerpos contra la hepatitis pueden tardar semanas o meses en desarrollarse, por lo que una persona infectada con hepatitis puede tener inicialmente un resultado negativo si se hace la prueba al inicio de la infección.
  • Las personas que han recibido la vacuna contra la hepatitis B pueden tener anticuerpos HBsAb sin tener ninguno de los otros marcadores de la hepatitis B (HBcAb, HBeAb, HBsAg, HBeAg ni ADN del HBV).
  • Se hacen pruebas de detección de hepatitis en la sangre y los órganos donados antes de ser utilizados.
  • Otras pruebas que muestran qué tan bien está funcionando el hígado generalmente se realizan junto con la pruebas de detección de hepatitis B. Entre estas se incluyen la medición de bilirrubina, de fosfatasa alcalina, de alanina aminotransferasa y de aspartato aminotransferasa. Para obtener más información, consulte los temas Bilirrubina, Fosfatasa alcalina, Alanina aminotransferasa (ALT, por sus siglas en inglés) y Aspartato aminotransferasa (AST, por sus siglas en inglés).
  • En muchos estados se deben informar algunos tipos de infecciones por hepatitis al departamento de salud local. El departamento de salud puede emitir una advertencia a otras personas que pueden haber sido infectadas con el virus de la hepatitis, como por ejemplo, a las personas que están en contacto cercano con alguien con hepatitis B.

Referencias

Otras obras consultadas

  • Chernecky CC, Berger BJ (2008). Laboratory Tests and Diagnostic Procedures, 5th ed. St. Louis: Saunders.
  • Fischbach FT, Dunning MB III, eds. (2009). Manual of Laboratory and Diagnostic Tests, 8th ed. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Pagana KD, Pagana TJ (2010). Mosby’s Manual of Diagnostic and Laboratory Tests, 4th ed. St. Louis: Mosby.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Kathleen Romito, MD - Medicina familiar
W. Thomas London, MD - Hepatología
Última revisión 29 octubre, 2012

Última revisión: 29 octubre, 2012

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