Skip to Content
UW Health SMPH
American Family Children's Hospital
DONATE Donate
SHARE TEXT

Ecografía abdominal

Generalidades de la prueba

Una ecografía abdominal usa ondas sonoras reflejadas para producir una imagen de los órganos y de otras estructuras de la parte superior del abdomen. A veces, se indica una ecografía especializada para obtener una evaluación detallada de un órgano específico, como una ecografía de riñón. Una ecografía abdominal puede evaluar:

  • La aorta abdominal, que es el vaso sanguíneo (arteria) grande que baja por la parte posterior del pecho y del abdomen. La aorta suministra sangre a la parte inferior del cuerpo y a las piernas.
  • El hígado, que es un órgano con forma de domo que se encuentra debajo de la caja torácica en la parte lateral derecha del abdomen. El hígado produce bilis (una sustancia que ayuda a digerir la grasa), almacena azúcares y descompone muchos de los productos de desecho del cuerpo.
  • La vesícula biliar, que es un órgano pequeño en forma de bolsa situado debajo del hígado que almacena bilis. Cuando se ingieren alimentos, la vesícula biliar se contrae y envía bilis a los intestinos para ayudar a digerir los alimentos y a absorber vitaminas solubles en las grasas.
  • El bazo, que es el órgano blando y redondo que ayuda a combatir infecciones y a filtrar los glóbulos rojos viejos. El bazo se ubica en la parte izquierda del estómago, justo detrás de las costillas izquierdas inferiores.
  • El páncreas, que es la glándula que se encuentra en la parte superior del abdomen que produce enzimas que ayudan a digerir los alimentos. Las enzimas digestivas se liberan luego en los intestinos. El páncreas también libera insulina en el torrente sanguíneo. La insulina ayuda a que el cuerpo convierta los azúcares en energía.
  • Los riñones, que son el par de órganos con forma de frijoles (habichuelas) que se encuentran detrás de la cavidad abdominal superior. Los riñones eliminan los desechos de la sangre y producen orina.

Una ecografía pélvica evalúa las estructuras y los órganos en la zona abdominal inferior (pelvis).

Por qué se hace

La ecografía abdominal se usa para:

  • Buscar la causa del dolor abdominal.
  • Encontrar, medir u observar un aneurisma en la aorta. Un aneurisma podría causar un bulto grande y punzante en el abdomen.
  • Revisar el tamaño, la forma y la posición del hígado. Es posible que se haga una ecografía para evaluar ictericia y otros problemas del hígado, que incluyen masas en el hígado, cirrosis, depósitos de grasa en el hígado (que se llama hígado grasoso) o pruebas de función hepática anormales.
  • Detectar cálculos biliares, inflamación de la vesícula biliar (colecistitis) o conductos biliares obstruidos. Vea una imagen de un cálculo biliar.
  • Conocer el tamaño de un bazo agrandado y detectar daños o enfermedades.
  • Buscar problemas del páncreas, como un tumor pancreático.
  • Buscar obstrucción del flujo de orina en un riñón. También podría hacerse una ecografía de riñón para determinar el tamaño de los riñones, detectar masas en los riñones, detectar líquido alrededor de los riñones, investigar las causas de infecciones del tracto urinario recurrentes o revisar el estado de los riñones trasplantados.
  • Averiguar si una masa en los órganos abdominales (como el hígado) es un tumor sólido o un simple quiste lleno de líquido.
  • Guiar la colocación de una aguja o de otro instrumento durante una biopsia.
  • Detectar la acumulación de líquido en la cavidad abdominal (ascitis). Es posible que también se realice una ecografía para guiar la aguja durante el procedimiento a fin de eliminar el líquido de la cavidad abdominal (paracentesis).

Cómo prepararse

Informe a su médico si le han realizado un enema de bario o una serie de pruebas en el tracto gastrointestinal (GI) superior en los últimos 2 días. El bario que permanece en los intestinos puede interferir en la ecografía.

Otras preparaciones dependen del motivo por el que se está realizando la ecografía abdominal.

  • Para una ecografía del hígado, la vesícula biliar, el bazo y el páncreas, se le podría pedir que coma una comida sin grasas la noche anterior a la prueba y que luego evite comer durante 8 a 12 horas antes de la prueba.
  • Para la ecografía de los riñones, es posible que no deba realizar ninguna preparación especial. Se le podría pedir que beba de 4 a 6 vasos de líquido (por lo general, jugo o agua) alrededor de una hora antes de la prueba para llenar la vejiga. Se le podría pedir que evite comer durante 8 a 12 horas antes de la prueba para evitar la acumulación de gases en los intestinos. El gas podría interferir en la evaluación de los riñones, que se encuentran detrás del estómago y de los intestinos.
  • Para realizar una ecografía de la aorta, es posible que deba evitar comer durante 8 a 12 horas antes de la prueba.

Cómo se hace

Esta prueba es realizada por un médico que se especializa en realizar e interpretar exámenes de diagnóstico por imágenes (radiólogo) o por un técnico en ecografía (ecografista) que es supervisado por un radiólogo. Esta prueba se realiza en la sala de ecografía de un hospital o en el consultorio del médico.

Necesitará quitarse cualquier joya que pudiera interferir en la ecografía. Deberá quitarse toda o casi toda la ropa, según la zona que se examine (es posible que no tenga que quitarse la ropa interior si esta no se interpone en la prueba). Le darán un protector de tela o de papel para que lo use durante la prueba.

Deberá recostarse boca arriba (o sobre un lado) en una mesa de examen acolchada. Se le esparcirá un gel tibio sobre el abdomen (o la espalda) para mejorar la calidad de las ondas sonoras. Una pequeña unidad manual llamada transductor se presiona sobre el abdomen.

Se le podría pedir que cambie de posición para que le puedan realizar más pruebas. Para realizarle una ecografía de riñón, se le podría pedir que se recueste sobre el estómago.

Debe mantenerse muy quieto mientras se realiza la ecografía. Es posible que se le pida que inspire y que contenga el aliento durante varios segundos durante la prueba. Esto le permite al ecografista ver los órganos y las estructuras, como los conductos biliares, con más claridad porque no se están moviendo. Contener la respiración también desplaza temporalmente el hígado y el bazo hacia abajo dentro del abdomen de modo que no queden ocultos detrás de las costillas inferiores, lo que hace que sea más difícil para el ecografista verlos con claridad.

Por lo general, la ecografía abdominal dura de 30 a 60 minutos. Se le podría pedir que espere hasta que el radiólogo revise la información. El radiólogo podría querer realizar más vistas de ecografía de algunas zonas de su abdomen.

Qué se siente

Es posible que sienta frío el gel cuando se lo aplican sobre la piel, a menos que lo hayan calentado primero a la temperatura corporal. Sentirá una leve presión causada por el transductor a medida que se desliza por el abdomen. Por lo general, la ecografía no es incómoda. Sin embargo, si la prueba se realiza para revisar el daño de una lesión reciente, la leve presión del transductor podría resultarle algo dolorosa. No escuchará ni sentirá las ondas sonoras.

Riesgos

No se conocen riesgos asociados con la realización de una ecografía abdominal.

Resultados

Una ecografía abdominal usa ondas sonoras reflejadas para producir una imagen de los órganos y de otras estructuras en el abdomen.

Ecografía abdominal

Normal:

El tamaño y la forma de los órganos abdominales tienen un aspecto normal. El hígado, el bazo y el páncreas tienen un aspecto normal en tamaño y en textura. No se observan crecimientos anormales. No se encuentra líquido en el abdomen.

El diámetro de la aorta es normal, y no se observan aneurismas.

El grosor de la pared de la vesícula biliar es normal. El tamaño de los conductos biliares entre la vesícula biliar y el intestino delgado es normal. No se observan cálculos biliares.

Los riñones aparecen como órganos con un contorno bien delineado con forma de frijoles (habichuelas). No se observan cálculos renales. No hay obstrucción en el sistema que drena los riñones.

Anormal:

Es posible que un órgano tenga un aspecto anormal debido a la inflamación, una infección u otras enfermedades. Un órgano podría ser más pequeño de lo normal debido a una lesión anterior o a una inflamación anterior. Es posible que un órgano sea desplazado fuera de su ubicación normal debido a un crecimiento anormal que ejerce presión sobre este. Un crecimiento anormal (como un tumor) podría verse en un órgano. Es posible que se observe líquido en la cavidad abdominal (ascitis).

La aorta se agranda, o se observa un aneurisma.

Es posible que el hígado tenga un aspecto anormal, lo que puede indicar una enfermedad del hígado (como cirrosis o cáncer).

Las paredes de la vesícula biliar podrían estar engrosadas o podría haber líquido alrededor de la vesícula biliar, lo que podría indicar inflamación. Los conductos biliares podrían estar agrandados debido a una obstrucción (por un cálculo biliar o por un crecimiento anormal en el páncreas). Podrían observarse cálculos biliares dentro de la vesícula biliar.

Los riñones o los conductos que drenan los riñones (uréteres) podrían estar agrandados debido a que la orina no se está drenando en forma adecuada. Se observan cálculos renales dentro de los riñones (no se pueden observar todos los cálculos con la ecografía).

Una zona de infección (absceso) o un quiste lleno de líquido podría aparecer como una estructura redonda y hueca dentro de un órgano. Es posible que el bazo se vea desgarrado (si ha ocurrido una lesión en el abdomen).

Qué afecta esta prueba

Es posible que no pueda realizarse la prueba o que los resultados no sean útiles por diversos motivos, entre los que se incluyen:

  • Heces, aire (u otro gas) o material de contraste (como bario) en el estómago o en los intestinos.
  • Imposibilidad de permanecer quieto durante la prueba.
  • Obesidad extrema.
  • Tener una herida abierta o vendada en la zona que se observa.

Para pensar

  • Podrían necesitarse otras pruebas, por ejemplo, una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), para hacer el seguimiento de los resultados anormales de las ecografías. Para más información, vea el tema Tomografía computarizada (CT) del cuerpo.
  • No se recomiendan las radiografías durante el embarazo debido al riesgo de daño al feto. Debido a que la ecografía es segura durante el embarazo, por lo general, se la usa en lugar de una radiografía abdominal si es necesario revisar el abdomen de una mujer embarazada.
  • En raras ocasiones, es posible que no se encuentren cálculos biliares por medio de una ecografía. En caso de que se sospeche que hay cálculos biliares, pero que no se observen en la ecografía, se podrían realizar otros exámenes de diagnóstico por imágenes. Para más información, vea los temas Prueba de vesícula biliar, Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) y Radiografía abdominal.
  • Por lo general, al usar la ecografía abdominal, un médico puede distinguir entre un simple quiste lleno de líquido, un tumor sólido u otro tipo de masa que necesite mayor evaluación. Si se detecta un tumor sólido, la ecografía abdominal no puede determinar si es canceroso (maligno) o no canceroso (benigno). Es posible que sea necesaria una biopsia si se detecta un tumor. Es posible que se utilice una ecografía para ayudar a guiar la colocación de la aguja durante la biopsia.
  • La ecografía es menos costosa que otras pruebas, como una CT o un examen de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), que también pueden proporcionar una imagen de los órganos abdominales. Sin embargo, para algunos problemas, como las masas abdominales o una lesión, es posible que una CT o una MRI sean pruebas más adecuadas. Además, estas pruebas podrían realizarse si la ecografía abdominal es normal pero persiste el dolor abdominal. Para más información, vea los temas Tomografía computarizada del cuerpo (CT) y Examen de imágenes por resonancia magnética (MRI) del abdomen.
  • Se usará una ecografía pélvica para producir una imagen de los órganos abdominales inferiores (pélvicos) y de otras estructuras dentro de la pelvis. Para más información, vea el tema Ecografía pélvica.

Referencias

Otras obras consultadas

  • Fischbach FT, Dunning MB III, eds. (2009). Manual of Laboratory and Diagnostic Tests, 8th ed. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Pagana KD, Pagana TJ (2010). Mosby’s Manual of Diagnostic and Laboratory Tests, 4th ed. St. Louis: Mosby Elsevier.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Kathleen Romito, MD - Medicina familiar
Howard Schaff, MD - Diagnóstico en radiología
Última revisión 29 noviembre, 2012

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

© 1995-2014 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.