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Vaginosis bacteriana

Generalidades del tema

¿Qué es la vaginosis bacteriana?

La vaginosis bacteriana es una infección leve de la vagina causada por bacterias. Normalmente, existen muchas bacterias "buenas" y algunas "malas" en la vagina. Los tipos buenos ayudan a controlar el crecimiento de los tipos malos. En las mujeres con vaginosis bacteriana, el equilibrio está alterado. No hay suficientes bacterias buenas y hay demasiadas bacterias malas.

Por lo general, la vaginosis bacteriana es un problema leve que puede desaparecer por sí solo en algunos días. Sin embargo, puede provocar problemas más graves, por lo cual es una buena idea consultar a su médico y recibir tratamiento.

¿Cuál es la causa de la vaginosis bacteriana?

Los expertos no saben con certeza cuál es la causa del desequilibrio de las bacterias en la vagina. Pero ciertos factores aumentan las probabilidades de que esto suceda. Su riesgo de tener vaginosis bacteriana es más alto si usted:

  • Tiene más de una pareja sexual o tiene una pareja sexual nueva.
  • Se hace lavados vaginales.

Es posible que pueda evitar la vaginosis bacteriana si limita la cantidad de parejas sexuales y si no se hace lavados vaginales ni fuma.

La vaginosis bacteriana es más común en mujeres que son sexualmente activas. Pero puede producirse también si no tiene relaciones sexuales.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma más común es el flujo vaginal con olor fuerte. Podría verse de color blanco grisáceo o amarillo. Una señal de vaginosis bacteriana puede ser el olor a "pescado", que puede ser peor después de tener relaciones sexuales. Alrededor de la mitad de las mujeres que tienen vaginosis bacteriana no notan ningún síntoma.

Muchos factores pueden causar flujo vaginal anormal, lo que incluye algunas infecciones de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés). Consulte a su médico, de modo que puedan hacerle pruebas y usted reciba el tratamiento adecuado.

¿Cómo se diagnostica la vaginosis bacteriana?

Los médicos diagnostican vaginosis bacteriana haciendo preguntas acerca de los síntomas, realizando un examen pélvico y tomando una muestra del flujo vaginal. La muestra puede analizarse para averiguar si tiene vaginosis bacteriana.

¿Qué problemas puede causar la vaginosis bacteriana?

Por lo general, la vaginosis bacteriana no causa otros problemas de salud. Sin embargo, en algunos casos puede provocar problemas graves.

  • Si la tiene cuando está embarazada, aumenta el riesgo de aborto espontáneo, de parto temprano (prematuro) y de infección uterina después del embarazo.
  • Si la tiene cuando le están realizando un procedimiento pélvico, como una cesárea, un aborto o una histerectomía, tiene más probabilidades de tener una infección pélvica.
  • Si la tiene y se expone a una infección de transmisión sexual (lo que incluye el VIH), tiene más probabilidades de contraer la infección.

¿Cómo se trata?

Por lo general, los médicos recetan un antibiótico para tratar la vaginosis bacteriana. Vienen en forma de pastillas para tragar o en crema o cápsulas (que se llaman óvulos) que usted se coloca en la vagina. Si está embarazada, deberá tomar pastillas.

Por lo general, la vaginosis bacteriana desaparece en 2 o 3 días con antibióticos, pero el tratamiento sigue durante 7 días. No deje de usar su medicamento solo porque sus síntomas mejoran. Asegúrese de tomar todos los antibióticos hasta terminarlos.

Por lo general, los antibióticos dan buenos resultados y tienen pocos efectos secundarios. Sin embargo, tomarlos puede provocar candidiasis vaginal (infección por hongos en forma de levadura). Una infección por hongos en forma de levadura puede causar comezón, enrojecimiento y un flujo blanco y grumoso. Si tiene estos síntomas, hable con su médico acerca de lo que debe hacer.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de la vaginosis bacteriana:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Causa

La vaginosis bacteriana es causada por un desequilibrio de los organismos (flora) que existen naturalmente en la vagina. Normalmente, alrededor del 95% de la flora vaginal son bacterias llamadas lactobacilos. (Estos tipos son exclusivos de los humanos, y son diferentes del lactobacilo que se encuentra en el yogur). Estos lactobacilos ayudan a mantener bajo el nivel de pH de la vagina y a prevenir el crecimiento excesivo de otros tipos de organismos. Las mujeres con vaginosis bacteriana tienen menos cantidad de organismos del tipo lactobacilo de lo normal y más bacterias de otros tipos. Los expertos aún no comprenden cuál es la causa de este desequilibrio.

Aunque se desconoce la causa específica, se han relacionado una serie de factores de salud y del estilo de vida con la vaginosis bacteriana. Para obtener más información, vea Qué aumenta su riesgo.

Síntomas

Muchas mujeres con vaginosis bacteriana no tienen ningún síntoma. Generalmente, la vaginosis bacteriana no causa comezón. Pero sí produce:

  • Flujo vaginal excesivo de color blanco grisáceo, a diferencia del flujo vaginal normal. Algunas mujeres describen el flujo como de color amarillo.
  • Olor fuerte a "pescado" que suele empeorar después de tener relaciones sexuales.

Otras afecciones con síntomas similares incluyen algunas infecciones de transmisión sexual (especialmente la tricomoniasis, clamidia y gonorrea), y la candidiasis vaginal.

Qué sucede

La vaginosis bacteriana suele desaparecer por sí sola. Sin embargo, en algunas mujeres no se va por sí sola. Y en muchas mujeres reaparece después de haber desaparecido. El tratamiento con antibióticos da resultado en el caso de algunas mujeres, pero no en el de otras.

Complicaciones

Su riesgo de complicaciones a causa de la vaginosis bacteriana es mayor:

  • Durante el embarazo. En comparación con las mujeres embarazadas que no tienen vaginosis bacteriana durante el embarazo, las mujeres que la tienen corren un mayor riesgo de tener parto temprano (prematuro) o de infección uterina después del embarazo. Además, las mujeres embarazadas podrían tener un mayor riesgo de aborto espontáneo.
  • Después de una cirugía ginecológica. Las mujeres con vaginosis bacteriana al momento de un procedimiento vaginal invasivo tienen un mayor riesgo de tener infecciones o inflamaciones más graves, como enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o endometritis.
  • Cuando está expuesta al VIH o a otras infecciones de transmisión sexual. Las mujeres que tienen vaginosis bacteriana cuando están expuestas a infecciones de transmisión sexual (incluyendo el VIH) tienen un mayor riesgo de contraer una infección de transmisión sexual.

Qué aumenta el riesgo

Las cosas que aumentan su riesgo de tener vaginosis bacteriana incluyen:

  • Tener más de una pareja sexual o tener una pareja sexual nueva.
  • Fumar.
  • Hacerse lavados vaginales.
  • No usar condones.

Aunque la vaginosis bacteriana puede desencadenarse o empeorar por la actividad sexual, no parece ser una infección que se contagie del hombre a la mujer. Por lo tanto, los entendidos no consideran que la vaginosis bacteriana sea una infección de transmisión sexual hombre-mujer. La vaginosis bacteriana puede transmitirse de mujer a mujer durante el contacto sexual.

Cuándo llamar al médico

Puede ser difícil distinguir la vaginosis bacteriana de otros tipos de infecciones vaginales. Considere las siguientes opciones si tiene alguna señal de infección vaginal.

Llame a su médico de inmediato si usted:

  • Presenta dolor en la parte inferior del abdomen y fiebre de más de 101 °F (38.3 °C) además de flujo vaginal.
  • Está embarazada y tiene síntomas de infección vaginal.

Llame a su médico para programar una cita en el término de 1 semana si:

  • Tiene flujo vaginal que tiene un olor fuera de lo normal o desagradable.
  • Tiene comezón vaginal.
  • Tiene dolor durante las relaciones sexuales o mientras orina.
  • Tiene cualquier otra molestia o flujo que puede significar que tiene una infección vaginal.

Si no se le ha diagnosticado vaginosis bacteriana, pero tiene síntomas que le preocupan, vea:

Espera vigilante

Generalmente, se recomienda que se comunique con su médico o que le consulte acerca de los síntomas vaginales fuera de lo normal.

Si sus síntomas se deben a una infección de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés) y no a una vaginosis bacteriana, puede contagiar a una pareja sexual si demora el tratamiento. También es posible que presente complicaciones más graves de STI, como la enfermedad inflamatoria pélvica (PID, por sus siglas en inglés).

  • A fin de prevenir la propagación de una posible infección, evite tener relaciones sexuales. Espere hasta haber consultado a su médico.
  • Evite hacerse lavados vaginales.

A quién consultar

Los médicos que pueden diagnosticar y tratar la vaginosis bacteriana incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Es posible que su médico le realice una prueba de vaginosis bacteriana si usted:

  • Tiene síntomas.
  • Está por realizarse una histerectomía o un aborto quirúrgico. (La vaginosis bacteriana aumenta el riesgo de infecciones después de esos procedimientos).
  • Está embarazada y tiene síntomas.

Su médico puede diagnosticarle vaginosis bacteriana en función de los antecedentes de sus síntomas, un examen vaginal y una muestra del flujo vaginal. Las pruebas de laboratorio para detectar señales de vaginosis bacteriana pueden incluir:

  • Preparación en fresco. Se mezcla una muestra del flujo vaginal con una solución salada (solución salina normal) después de colocarla sobre el portaobjetos de un microscopio. Se examina el portaobjetos preparado para identificar las bacterias presentes, a fin de detectar glóbulos blancos que indiquen una infección, y de detectar células inusuales llamadas células clave. La presencia de células clave es una señal de vaginosis bacteriana.
  • Prueba de olor. Se agregan varias gotas de una solución de hidróxido de potasio (KOH) a una muestra de flujo vaginal para determinar si se produce un olor fuerte a pescado. El olor a pescado en esta prueba sugiere que existe vaginosis bacteriana.
  • pH vaginal. El pH vaginal normal es de 3.8 a 4.5. La vaginosis bacteriana suele hacer que el pH vaginal aumente por encima de 4.5.
  • Sondas oligonucleotídicas. Esta prueba detecta el material genético (ADN) de las bacterias de la vaginosis bacteriana. La prueba de sonda oligonucleotídica es muy precisa, pero no suele estar disponible en la mayoría de los laboratorios.

La presencia de células clave, un aumento del pH vaginal y un resultado positivo de la prueba de olor son pruebas suficientes para un tratamiento por vaginosis bacteriana.

La vaginosis bacteriana puede detectarse durante un examen pélvico de rutina.

Generalidades del tratamiento

El tratamiento para la vaginosis bacteriana incluye medicamentos antibióticos (orales o vaginales). Los antibióticos eliminan las bacterias problemáticas que causan los síntomas de la vaginosis bacteriana. Pero los síntomas pueden regresar después del tratamiento con antibióticos.

En el caso de algunas mujeres, la vaginosis bacteriana desaparece sin tratamiento. Sin embargo, cuando no desaparece aunque se administre tratamiento, la vaginosis bacteriana es frustrante y problemática. La vaginosis bacteriana hace que el aparato reproductor sea vulnerable a una infección o a una inflamación. Por eso, su médico le realizará pruebas y la tratará con antibióticos para la vaginosis bacteriana si usted:

  • Tiene síntomas persistentes.
  • Está embarazada y tiene síntomas.
  • Planea hacerse una histerectomía o un aborto quirúrgico. Tratar de antemano la vaginosis bacteriana con antibióticos puede reducir su riesgo de tener una infección grave más adelante.

Hable con su médico acerca de si es necesario que se le realice una prueba.

Para pensar

Si su médico detecta otros problemas durante el examen, como una posible infección de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés), se recomendará el tratamiento apropiado.

Prevención

Para ayudar a prevenir la vaginosis bacteriana:

  • Limite la cantidad de parejas sexuales que tiene.
  • Evite hacerse lavados vaginales.
  • Use condones en forma sistemática.

La vaginosis bacteriana podría contagiarse entre mujeres durante el contacto sexual. Si tiene una pareja sexual femenina, podría beneficiarse de usar protección y de lavar cuidadosamente los juguetes sexuales que compartan.

La vaginosis bacteriana no suele considerarse una infección de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés). Sin embargo, si usted se expone a una STI mientras tiene vaginosis bacteriana, tiene más probabilidades de contraer esa infección.

Es importante que siempre tenga relaciones sexuales más seguras para prevenir las infecciones de transmisión sexual, independientemente de que tenga o no vaginosis bacteriana. Prevenir una STI es más fácil que tratar una infección una vez que aparece.

Tratamiento en el hogar

Algunas mujeres han usado el Lactobacillus acidophilus en el yogur o en suplementos para tratar la vaginosis bacteriana. Sin embargo, el lactobacilo de los productos lácteos no funciona para tratar la vaginosis bacteriana. Esto se debe a que el lactobacilo de los productos lácteos no es el tipo de bacteria que normalmente está presente en la vagina.

Se necesita más investigación para averiguar si los tipos de lactobacilo que se encuentran normalmente en una vagina saludable pueden funcionar para tratar la vaginosis bacteriana.

Medicamentos

Los antibióticos metronidazol (como Flagyl y MetroGel), clindamicina (como Cleocin y Clindesse) y tinidazol (como Tindamax) se usan para tratar la vaginosis bacteriana. Según el antibiótico que le receten, puede tomarlo por boca o usarlo por vía vaginal.

Durante el embarazo, a las mujeres se les suele recetar medicamentos orales.

Cuando considere la posibilidad de realizar un tratamiento para la vaginosis bacteriana, pregúntele a su médico si debería:

  • Usar medicamento oral o medicamento que se introduce en la vagina. Algunas mujeres prefieren tomar pastillas en lugar de usar un medicamento vaginal.
  • Evitar tener relaciones sexuales durante el tiempo en que esté recibiendo tratamiento.
  • Continuar el tratamiento durante su período menstrual. Durante su período, es más difícil usar medicamentos que se colocan en la vagina, pero es posible que su médico le recomiende continuar el tratamiento durante este tiempo.
  • Evitar el consumo de alcohol durante el tratamiento con metronidazol o tinidazol. Estos medicamentos pueden causar náuseas y vómito graves si bebe alcohol cuando toma uno de ellos. La clindamicina no causa ese efecto.

El aceite en la crema y los óvulos de clindamicina puede debilitar el látex. Esto significa que los condones y los diafragmas pueden romperse, y usted puede no estar protegida contra las STI o el embarazo.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
Dirección del sitio web: www.acog.org

Referencias

Otras obras consultadas

  • Abramowicz M (2010). Drugs for sexually transmitted infections. Treatment Guidelines From The Medical Letter, 8(95): 53–60.
  • American College of Obstetricians and Gynecologists (2006, reaffirmed 2011). Vaginitis. ACOG Practice Bulletin No. 72. Obstetrics and Gynecology, 107(5): 1195–1206.
  • Bornstein J (2013). Benign disorders of the vulva and vagina. In AH DeCherney et al., eds., Current Diagnosis and Treatment Obstetrics and Gynecology, 11th ed., pp. 620–645. New York: McGraw-Hill.
  • Eckert LO, Lentz GM (2012). Infections of the lower and upper genital tracts: Vulva, vagina, cervix, toxic shock syndromes, endometriosis, and salpingitis. In GM Lentz et al., eds., Comprehensive Gynecology, 6th ed., pp. 519–559. Philadelphia: Mosby.
  • Mackay G (2013). Sexually transmitted diseases and pelvic infections. In AH DeCherney et al., eds., Current Diagnosis and Treatment Obstetrics and Gynecology, 11th ed., pp. 701–731. New York: McGraw-Hill.
  • Marrazzo J, Sobel J (2010). Vaginal infections. In SA Morse et al., eds., Atlas of Sexually Transmitted Diseases and AIDS, 4th ed., pp. 76–85. Philadelphia: Saunders.
  • Soper DE (2012). Genitourinary infections and sexually transmitted diseases. In JS Berek, ed., Berek and Novak's Gynecology, 15th ed., pp. 557–573. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Sarah Marshall, MD - Medicina familiar
Devika Singh, MD, MPH - Enfermedad infecciosa
Última revisión 18 agosto, 2013

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