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Ataque cerebral

Generalidades del tema

¿Qué es un ataque cerebral?

Un ataque cerebral ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se bloquea o se revienta. Sin la sangre y sin el oxígeno que esta transporta, parte del cerebro empieza a morirse. La parte del cuerpo controlada por la zona dañada del cerebro no puede funcionar adecuadamente.

El daño cerebral puede comenzar en cuestión de minutos. Por eso es tan importante conocer los síntomas de ataque cerebral y actuar rápidamente. El tratamiento rápido puede ayudar a limitar el daño al cerebro y aumentar las probabilidades de una recuperación completa.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de un ataque cerebral ocurren rápidamente. Un ataque cerebral puede causar:

  • Entumecimiento, hormigueo, debilitamiento o pérdida de movimiento repentinos en la cara, el brazo o la pierna, sobre todo en un solo lado del cuerpo.
  • Cambios repentinos en la visión.
  • Dificultades repentinas para hablar.
  • Confusión repentina o dificultad para comprender frases sencillas.
  • Problemas repentinos para caminar o mantener el equilibrio.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino, distinto de los dolores de cabeza anteriores.

Si tiene alguno de estos síntomas, llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato.

Consulte a su médico si tiene síntomas que parezcan un ataque cerebral, incluso si desaparecen rápidamente. Es posible que haya tenido un accidente isquémico transitorio (AIT), a veces llamado un mini-ataque cerebral. Un AIT es una advertencia de que podría ocurrir pronto un ataque cerebral. Tratar de manera temprana un AIT puede ayudar a prevenir un ataque cerebral.

¿Qué causa un ataque cerebral?

Existen dos tipos de ataque cerebral:

  • Un ataque cerebral isquémico sucede cuando un coágulo de sangre bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro. El coágulo se puede formar en el vaso sanguíneo o desplazarse desde algún otro lugar en el sistema sanguíneo. Aproximadamente 8 de cada 10 ataques cerebrales son isquémicos. Son el tipo más común de ataque cerebral en adultos mayores.
  • Un ataque cerebral hemorrágico se desarrolla cuando una arteria en el cerebro tiene una fuga o se revienta. Esto causa sangrado dentro del cerebro o cerca de la superficie del cerebro. Los ataques cerebrales hemorrágicos son menos comunes que los ataques cerebrales isquémicos, pero más mortales.

¿Cómo se diagnostica un ataque cerebral?

Debe consultar a un médico de inmediato. Si un ataque cerebral se diagnostica rápidamente, inmediatamente después de que los síntomas hayan comenzado, es posible que los médicos puedan usar medicamentos que pueden ayudarle a recuperarse mejor.

Lo primero que el médico debe determinar es el tipo de ataque cerebral: isquémico o hemorrágico. Esto es importante porque los medicamentos que se administran para tratar un ataque cerebral causado por un coágulo de sangre pueden ser mortales si se usan para un ataque cerebral causado por sangrado en el cerebro.

Para determinar el tipo de ataque cerebral, el médico hará un tipo de radiografía llamado tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) del cerebro, la cual puede mostrar si hay sangrado. Es posible que el médico indique otras pruebas para encontrar la ubicación del coágulo o del sangrado, detectar la cantidad de daño cerebral y detectar otras afecciones que pueden causar síntomas similares a un ataque cerebral.

¿Cómo se trata?

Para un ataque cerebral isquémico, el tratamiento se centra en restablecer el flujo de sangre al cerebro. Si llega al hospital inmediatamente después de que los síntomas comienzan, es posible que los médicos usen un medicamento que disuelve los coágulos de sangre. Las investigaciones demuestran que este medicamento puede mejorar la recuperación de un ataque cerebral, especialmente si se administra durante los 90 minutos posteriores a los primeros síntomas.1 Pueden administrarse otros medicamentos para prevenir los coágulos de sangre y controlar los síntomas.

Un ataque cerebral hemorrágico puede ser difícil de tratar. Los médicos pueden hacer una cirugía o usar otros tratamientos para detener el sangrado o reducir la presión en el cerebro. Los medicamentos pueden usarse para controlar la presión arterial, la hinchazón del cerebro y otros problemas.

Después de cualquiera de los dos tipos de ataques cerebrales y después de que su estado se estabilice, el tratamiento se modifica para prevenir otros problemas y futuros ataques cerebrales. Es posible que deba tomar una serie de medicamentos para controlar las afecciones que lo hagan correr riesgo de un ataque cerebral, como presión arterial alta o fibrilación auricular. Algunas personas necesitan una cirugía para eliminar la acumulación de placa en los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro (arterias carótidas).

La mejor forma de mejorarse después de un ataque cerebral es comenzar la rehabilitación para un ataque cerebral. La meta de la rehabilitación para un ataque cerebral es ayudarle a recuperar las habilidades que perdió o aprovechar al máximo las capacidades que le queden. La rehabilitación para un ataque cerebral también puede ayudarle a tomar medidas para prevenir futuros ataques cerebrales. Usted tiene las mayores probabilidades de recuperar las capacidades durante los primeros meses después de un ataque cerebral. Por ello es importante comenzar la rehabilitación poco después de un ataque cerebral y hacer un poco cada día.

¿Se puede prevenir un ataque cerebral?

Después de haber tenido un ataque cerebral, usted corre el riesgo de tener otro. Pero puede hacer algunos cambios importantes en su estilo de vida que pueden reducir el riesgo de ataque cerebral y mejorar su estado general de salud.

Trate cualquier problema de salud que tenga
  • Maneje la presión arterial alta o el colesterol alto colaborando con su médico.
  • Maneje la diabetes. Mantenga los niveles de azúcar en la sangre dentro de un margen ideal.
  • Si su médico recomienda tomar aspirina o un anticoagulante, tómelo.
  • Tome los medicamentos exactamente como le fueron recetados. Llame a su médico si piensa que está teniendo un problema con su medicamento.
Adopte un estilo de vida saludable
  • No fume ni permita que otros fumen a su alrededor.
  • Limite el alcohol a 2 bebidas al día si es hombre, y 1 bebida al día si es mujer.
  • Mantenga un peso saludable. Tener sobrepeso lo hace más propenso a desarrollar presión arterial alta, problemas cardíacos y diabetes. Estas afecciones hacen que un ataque cerebral sea más probable.
  • Haga actividades que eleven su frecuencia cardíaca. Haga al menos 30 minutos de ejercicio la mayoría de los días de la semana. Caminar es una buena opción. Es posible que también quiera hacer otras actividades, como correr, nadar, montar en bicicleta, o practicar tenis o deportes de equipo.
  • Coma alimentos saludables para el corazón. Estos incluyen frutas, verduras, alimentos con un alto contenido de fibra, pescado y alimentos bajos en sodio, grasas saturadas, grasas trans y colesterol.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca del ataque cerebral:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con el ataque cerebral:

Cuestiones relacionadas con el final de la vida:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Ataque cerebral: ¿Debería realizarme una endarterectomía carotídea?
  Ataque cerebral: ¿Debería trasladar a mi ser querido a un lugar donde reciba atención a largo plazo?

Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Alimentación saludable: Cómo consumir alimentos saludables para el corazón
  Medicamentos anticoagulantes distintos de la warfarina: Cómo tomarlos en forma segura
  Recuperación después de un ataque cerebral: Cómo sobrellevar los problemas de alimentación

Causa

Causas del ataque cerebral isquémico

Un ataque cerebral isquémico es causado por un coágulo de sangre que obstruye el flujo de sangre hacia el cerebro.

  • Un coágulo de sangre puede formarse en una arteria que suministra sangre al cerebro.
    • Los coágulos sanguíneos suelen formarse en arterias dañadas por acumulación de placa, lo cual es un proceso llamado aterosclerosis.
    • A largo plazo, la presión arterial alta o la diabetes pueden hacerle daño a los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, haciendo que se forme un coágulo en los vasos sanguíneos y obstruyendo el flujo sanguíneo.
  • Se puede formar un coágulo sanguíneo en otra parte del cuerpo (a menudo, el corazón) y desplazarse por el torrente sanguíneo al cerebro. Por ejemplo, se pueden formar coágulos sanguíneos:

La presión arterial baja también puede causar un ataque cerebral isquémico, aunque esto es menos común. La presión arterial baja provoca una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. Puede ser causada por arterias estrechadas o enfermas, un ataque al corazón, una gran pérdida de sangre o una infección grave.

Algunas cirugías (como la endarterectomía) u otros procedimientos (como la colocación de endoprótesis en la arteria carótida) que se usan para tratar las arterias carótidas estrechadas pueden causar que un coágulo de sangre se desprenda, provocando un ataque cerebral.

Causas del ataque cerebral hemorrágico

Un ataque cerebral hemorrágico es causado por sangrado en el cerebro o a su alrededor.

  • El sangrado dentro del cerebro mismo (hemorragia intracerebral o HIC) puede ser un resultado de la presión arterial alta a largo plazo.
  • El sangrado en el espacio que rodea el cerebro (hemorragia subaracnoidea o HSA) puede ser causado por un aneurisma perforado o por presión arterial alta no controlada.

Otras causas menos comunes incluyen las lesiones en la cabeza o el cuello, ciertas enfermedades y el tratamiento de radiación para el cáncer en el cuello o el cerebro.

Síntomas

Si tiene síntomas de un ataque cerebral, llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato. Los síntomas generales de un ataque cerebral incluyen:

  • Entumecimiento, hormigueo, debilitamiento o pérdida de movimiento repentinos en la cara, el brazo o la pierna, sobre todo en un solo lado del cuerpo.
  • Cambios repentinos en la visión.
  • Dificultades repentinas para hablar.
  • Confusión repentina o dificultad para comprender frases sencillas.
  • Problemas repentinos para caminar o mantener el equilibrio.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino, distinto de los dolores de cabeza anteriores.

Los síntomas pueden variar dependiendo de si el ataque cerebral es causado por un coágulo sanguíneo (ataque cerebral isquémico) o por sangrado (ataque cerebral hemorrágico), de la ubicación del ataque en el cerebro y de su gravedad.

Un ataque cerebral suele suceder repentinamente, pero puede ocurrir durante horas. Por ejemplo, usted puede tener debilidad leve al comienzo. Con el tiempo, es posible que no pueda mover el brazo y la pierna de uno de los lados del cuerpo.

Si suceden varios ataques cerebrales más pequeños a lo largo del tiempo, puede tener un cambio más gradual en el caminar, el equilibrio, el pensamiento o el comportamiento. Esto se llama demencia por infarto múltiple.

No siempre es fácil que las personas reconozcan los síntomas de un ataque cerebral pequeño. Es posible que, por error, piensen que los síntomas pueden atribuirse al envejecimiento. O los síntomas pueden confundirse con los de otras afecciones que causan síntomas similares.

Qué sucede

Cuando tiene un ataque cerebral isquémico, se reduce la irrigación de sangre rica en oxígeno a una parte del cerebro. Con un ataque cerebral hemorrágico, hay sangrado en el cerebro.

Después de alrededor de 4 minutos sin sangre ni oxígeno, las células del cerebro se dañan y pueden morirse. El cuerpo intenta restablecer la sangre y el oxígeno a las células agrandando otros vasos sanguíneos (arterias) cerca de la zona.

Si no se restablece el riego sanguíneo, suele ocurrir daño permanente. Las partes del cuerpo controladas por esas células dañadas no pueden funcionar.

Esta pérdida de función puede ser leve o grave. Puede ser temporal o permanente. Esto depende de la ubicación y la extensión del daño en el cerebro, y de lo rápido que pueda restablecerse el riego sanguíneo a las células afectadas. Pueden suceder complicaciones potencialmente mortales. Es por esto que es importante obtener tratamiento lo más pronto posible.

Recuperación

La recuperación depende de la ubicación y la cantidad del daño cerebral causado por el ataque cerebral, de la capacidad de otras zonas sanas del cerebro para asumir la función de las áreas dañadas, y de la rehabilitación. En general, cuanto menos daño tenga el tejido cerebral, menor será la incapacidad y mayores las probabilidades de una recuperación exitosa.

El ataque cerebral es la causa más común de discapacidad física relacionada con el sistema nervioso. De la gente que sobrevive un ataque cerebral, la mitad aún tendrá alguna incapacidad 6 meses después del ataque cerebral.

Usted tiene las mejores probabilidades de recuperar sus capacidades durante los primeros meses después de un ataque cerebral. Algunas capacidades, como el habla, se recuperan lentamente, si es que lo hacen. Alrededor de la mitad de las personas que tienen un ataque cerebral tendrán algunos problemas a largo plazo con el habla, el entendimiento y la toma de decisiones. Es posible que también tengan cambios en la conducta que afecten sus relaciones con la familia y los amigos.

Después de un ataque cerebral, usted (o su cuidador) puede también notar:

Problemas a largo plazo

Las complicaciones a largo plazo de un ataque cerebral, como depresión y neumonía, pueden aparecer inmediatamente o de meses a años después de un ataque cerebral.

Algunos problemas a largo plazo pueden prevenirse con tratamiento en el hogar adecuado y con seguimiento médico. Para más información, vea Tratamiento en el hogar.

Qué aumenta el riesgo

Un factor de riesgo es cualquier cosa que lo hace más propenso a tener un problema de salud en particular. Los factores de riesgo de un ataque cerebral que usted puede tratar o cambiar incluyen:

  • Presión arterial alta (hipertensión).
  • Fibrilación auricular.
  • Diabetes.
  • Fumar.
  • Colesterol alto.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Tener sobrepeso.
  • Falta de actividad física.

Los factores de riesgo que usted no puede cambiar incluyen:

  • La edad. El riesgo de un ataque cerebral aumenta con la edad.
  • La raza. Los afroamericanos, los nativos americanos y los nativos de Alaska tienen un riesgo mayor que las personas de otras razas.
  • El sexo. Las mujeres tienen un riesgo mayor de tener un ataque cerebral durante su vida en comparación a los hombres. En personas de 55 a 75 años, cerca de 2 de cada 10 mujeres tendrán un ataque cerebral y 1 o 2 de cada 10 hombres tendrán un ataque cerebral.
  • Los antecedentes familiares. El riesgo de ataque cerebral es mayor si uno de los padres, hermanos o hermanas ha tenido un ataque cerebral o un accidente isquémico transitorio (AIT).
  • Los antecedentes de ataque cerebral o de AIT.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia ahora mismo si tiene señales de un ataque cerebral:

  • Entumecimiento, hormigueo, debilitamiento o pérdida de movimiento repentinos en la cara, el brazo o la pierna, sobre todo en un solo lado del cuerpo.
  • Cambios repentinos en la visión.
  • Dificultades repentinas para hablar.
  • Confusión repentina o dificultad para comprender frases sencillas.
  • Problemas repentinos para caminar o mantener el equilibrio.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino, distinto de los dolores de cabeza anteriores.

Las señales de un accidente isquémico transitorio (AIT) son similares a las de un ataque cerebral. Pero los síntomas de AIT suelen desaparecer después de 10 a 20 minutos, aunque pueden durar más tiempo. No hay manera de distinguir si los síntomas son causados por un ataque cerebral o por un AIT, por ello la atención médica de urgencia es necesaria para ambas afecciones.

Llame a su médico de inmediato si usted:

  • Ha tenido síntomas recientes de AIT o ataque cerebral, aun si los síntomas han desaparecido.
  • Está tomando aspirina u otros medicamentos que previenen la coagulación de la sangre y nota cualquier señal de sangrado.
  • Tiene un episodio de atragantamiento por alimento que bajó por la tráquea.
  • Tiene señales de un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo profundo, que incluyen enrojecimiento, calor y dolor en una zona específica del brazo o de la pierna.

Llame a su médico para programar una cita si:

  • Cree que ha tenido un AIT en el pasado y no ha hablado con su médico al respecto.
  • Tiene una úlcera de decúbito.
  • Nota que el brazo o la pierna afectado se pone cada vez más rígido o que usted no puede enderezarlo (espasticidad).
  • Nota señales de una infección del tracto urinario. Las señales pueden incluir fiebre, dolor al orinar, sangre en la orina y lumbalgia (dolor en la parte baja de la espalda).
  • Tiene problemas para mantener el equilibrio.

A quién consultar

Los médicos que pueden diagnosticar y tratar el ataque cerebral incluyen:

Si usted necesita cirugía o tiene otros problemas de salud, puede consultar con otros especialistas, tales como un:

Algunos hospitales tienen un equipo para ataques cerebrales formado por diferentes profesionales de la salud, tales como un neurólogo, un neurorradiólogo, un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional, un terapeuta del habla, un médico de rehabilitación (fisiatra), una enfermera y un trabajador social.

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Pruebas en la sala de urgencias

Normalmente, la primera prueba después de un ataque cerebral es una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), una serie de radiografías que pueden mostrar si hay sangrado en el cerebro. Esta prueba indicará si el ataque cerebral es isquémico o hemorrágico. Es posible que también le hagan una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés).

Otras pruebas iniciales recomendadas para el ataque cerebral isquémico incluyen:

Pruebas que quizá se haga más tarde

Si parece que pudiera tener estrechamiento de una arteria carótida, quizá su médico desee que se haga una:

Si su médico cree que el ataque cerebral puede haber sido causado por un problema cardíaco, puede hacerle un ecocardiograma o una prueba usando un monitor Holter o telemetría.

Las pautas recomiendan que los factores de riesgo de enfermedades cardíacas también se evalúen después de un ataque cerebral, para prevenir la incapacidad o la muerte debido a un futuro problema del corazón. Esto se debe a que muchas personas que han tenido un ataque cerebral también tienen enfermedad de las arterias coronarias.

Generalidades del tratamiento

Tratamiento de emergencia

Ataque cerebral isquémico

Se tomarán medidas para estabilizarle las constantes vitales, incluyendo la administración de medicamentos.

  • Si se le diagnostica el ataque cerebral lo suficientemente pronto después del comienzo de los síntomas, es posible que reciba un medicamento para disolver los coágulos llamado activador de plasminógeno tisular (t-PA, por sus siglas en inglés), el cual puede mejorar sus probabilidades de recuperación.
  • También es posible que reciba aspirina u otro medicamento antiplaquetario.
  • En algunos casos, el coágulo que está causando los síntomas puede eliminarse con un dispositivo médico (en vez de disolverlo con medicamentos).
Ataque cerebral hemorrágico

El tratamiento incluye hacer lo posible para controlar el sangrado, reducir la presión en el cerebro y estabilizar las constantes vitales, especialmente la presión arterial.

  • Se le vigilará de cerca para detectar señales de mayor presión en el cerebro. Estas señales incluyen intranquilidad, confusión, dificultad para cumplir órdenes y dolor de cabeza. Se tomarán otras medidas para impedirle esforzarse por tos excesiva, vómito o levantamiento de peso, o esforzarse al evacuar el intestino o cambiar de posición.
  • Si el sangrado se debe a un aneurisma en el cerebro perforado, es posible que le hagan una cirugía para reparar el aneurisma. Para más información, vea Cirugía.
  • En algunos casos, pueden administrarle medicamentos para controlar la presión arterial, la hinchazón del cerebro, los niveles de azúcar en la sangre, la fiebre y las convulsiones.
  • Si ha ocurrido una gran cantidad de sangrado y los síntomas están empeorando rápidamente, quizá necesite cirugía para eliminar la sangre que se ha acumulado en el cerebro y para reducir la presión dentro de la cabeza.

Cómo prevenir otro ataque cerebral

Su tratamiento también se enfocará en prevenir otro ataque cerebral. Esto puede incluir:

  • Reducir la presión arterial alta, el factor de riesgo de ataque cerebral más común, haciendo cambios en su dieta y tomando medicamentos que reducen la presión arterial.
  • Tomar aspirina u otro medicamento antiplaquetario para prevenir ataques cerebrales. Para más información, vea Medicamentos.
  • Controlar la diabetes. Su médico le aconsejará que trate de mantener sus niveles de azúcar en la sangre dentro de un margen ideal. Para hacer esto, quizá deba tomar medicamentos orales o insulina. Una dieta saludable y bastante ejercicio también ayudarán.
  • Aplicarse una inyección contra la gripe cada año para ayudarle a evitar enfermarse de la gripe.

Es posible que también deba hacer cambios de estilo de vida, como dejar de fumar, comer alimentos saludable para el corazón y ser más activo. Para más información, vea Prevención.

Consejos para una recuperación exitosa

Rehabilitación

Comenzar un programa de rehabilitación tan pronto como sea posible después de un ataque cerebral aumenta sus probabilidades de recuperar algunas de las capacidades que perdió.

No es posible predecir cuánta capacidad recuperará. Cuanta más capacidad retenga inmediatamente después de un ataque cerebral, mayor será la probabilidad de ser más independiente cuando le den el alta del hospital.

  • Caminar: La gente suele mostrar los mayores avances en su capacidad para caminar durante las primeras 6 semanas. La mayoría de la recuperación ocurre dentro de los primeros 3 meses. Pero es posible que usted continúe mejorando lentamente durante los próximos pocos años.
  • Habla, equilibrio y habilidades cotidianas: El habla, el equilibrio y las habilidades necesarias para la vida cotidiana se recuperan más lentamente y pueden seguir mejorando por hasta un año.
  • Comunicación y criterio: Alrededor de la mitad de la gente que sufre un ataque cerebral tiene problemas con la comunicación, el criterio o la conducta, que afectan su trabajo y las relaciones personales.

Si su médico quiere averiguar el efecto del ataque cerebral en su capacidad para razonar, concentrarse o recordar, es posible que le hagan pruebas neuropsicológicas.

Su rehabilitación se basará en las capacidades físicas que se perdieron, su estado de salud general antes del ataque cerebral y su capacidad para participar. La rehabilitación comienza con ayudarle a retomar sus actividades de la vida diaria, como comer, bañarse y vestirse. Para más información, vea el tema Rehabilitación después de un ataque cerebral.

Si usted tiene un ser querido que ha tenido un ataque cerebral, usted puede jugar un papel importante en la recuperación de esa persona al brindarle apoyo y aliento.

Atención a largo plazo

Si empeora, es posible que sus seres queridos deban trasladarlo a un centro de atención que pueda satisfacer sus necesidades, especialmente si su cuidador tiene sus propios problemas de salud que dificulten cuidarlo en forma adecuada.

Es común que los cuidadores descuiden su propia salud cuando están cuidando un ser querido que ha tenido un ataque cerebral. Si la salud de su cuidador se deteriora, es posible que aumente el riesgo de que usted y su cuidador tengan una lesión.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Ataque cerebral: ¿Debería trasladar a mi ser querido a un lugar donde reciba atención a largo plazo?

Prevención

Usted puede ayudar a prevenir un ataque cerebral si controla sus factores de riesgo y trata otras afecciones médicas que pueden ocasionarle un ataque cerebral.

Sepa su riesgo de tener un ataque cerebral

Estos son algunos de los factores de riesgo comunes de tener un ataque cerebral:

Trate cualquier problema de salud que tenga

  • Maneje la presión arterial alta o el colesterol alto colaborando con su médico.
  • Maneje la diabetes. Mantenga los niveles de azúcar en la sangre dentro de un margen ideal.
  • Si su médico recomienda tomar aspirina o un anticoagulante, tómelo. Esto puede ayudar a prevenir un ataque cerebral.
  • Tome los medicamentos exactamente como le fueron recetados. Llame a su médico si piensa que está teniendo un problema con su medicamento.

Adopte un estilo de vida saludable

Tratamiento en el hogar

Consejos para manejar los efectos de un ataque cerebral

  • Use un bastón o un caminador para ayudar a prevenir las caídas.
  • Cómo vestirse. Hable con un terapeuta ocupacional sobre dispositivos que puedan ayudarle a vestirse, tales como alcanzadores, ayudas para las medias y abotonadores.
  • Maneje los problemas de la visión. Después de un ataque cerebral, algunas personas tienen problemas para ver hacia un lado. Por ejemplo, las personas con parálisis del lado derecho pueden tener dificultad para ver hacia la derecha.
  • No descuide su lado afectado. Es natural favorecer el lado del cuerpo que no fue afectado por el ataque cerebral. Pero también es importante prestarle atención al resto del cuerpo.
  • Maneje los problemas de alimentación. Es posible que no pueda sentir los alimentos en uno o ambos lados de la boca. Esto aumenta su riesgo de atragantamiento. Es posible que necesite pruebas adicionales o una evaluación de un terapeuta del habla.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Recuperación después de un ataque cerebral: Cómo sobrellevar los problemas de alimentación
  • Maneje los problemas de la vejiga, como vaciar la vejiga regularmente. Algunas personas sufren pérdida del control de la vejiga después de un ataque cerebral. Pero esto suele ser temporal.

Consejos para los familiares y para los cuidadores

  • Brinde apoyo y aliento. El apoyo fuerte de la familia puede ser de gran ayuda en la recuperación de un ataque cerebral.
  • Ayude con los problemas del habla. Su ser querido puede tener dificultades para comunicarse, lo cual puede ser muy frustrante. Usted puede ayudar al hablarle lenta y directamente, y escuchar con cuidado.

Medicamentos

Su médico probablemente recetará varios medicamentos después de que usted ha tenido un ataque cerebral. Normalmente, se usan medicamentos para prevenir coágulos sanguíneos, ya que los coágulos de sangre pueden causar los AIT y ataques cerebrales.

Los tipos de medicamentos que previenen la coagulación son:

  • Medicamentos anticoagulantes.
  • Medicamentos antiplaquetarios.

Los medicamentos que reducen el colesterol y la presión arterial también se usan para prevenir los AIT y ataques cerebrales.

Medicamentos anticoagulantes

Los anticoagulantes como warfarina (por ejemplo, Coumadin) impiden que se formen coágulos de sangre y que los coágulos existentes aumenten de tamaño.

Es posible que deba tomar este tipo de medicamento después de un ataque cerebral si tiene fibrilación auricular u otra afección que lo hace más propenso a tener otro ataque cerebral. Para más información, vea el tema Fibrilación auricular.

Medicamentos antiplaquetarios

Los medicamentos antiplaquetarios impiden que las plaquetas en la sangre se adhieran entre sí.

  • La aspirina (por ejemplo, Bayer) es usada con mucha frecuencia para prevenir AIT y ataques cerebrales.
  • La aspirina combinada con dipiridamol (Aggrenox) es una alternativa eficaz y segura en vez de aspirina.
  • El clopidogrel (Plavix) puede ser usado por personas que no pueden tomar aspirina.
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Anticoagulantes que no son warfarina: Cómo tomarlos de manera segura

Estatinas

Las estatinas reducen el colesterol y pueden reducir en gran medida su riesgo de tener otro ataque cerebral. Las estatinas incluso protegen contra ataque cerebral en personas que no tienen enfermedad cardíaca o colesterol alto.2

Medicamentos para la presión arterial

Si tiene presión arterial alta, su médico puede recomendarle tomar medicamentos para bajarla. Los medicamentos para la presión arterial incluyen:

Otros medicamentos

Después de un ataque cerebral, pueden también recetarse medicamentos usados para tratar la depresión y el dolor.

Cirugía

Cuando se considera la cirugía después de un ataque cerebral, su edad y su estado general de salud previo y actual son los principales factores en la decisión.

Cirugía para el ataque cerebral isquémico

Si usted tiene obstrucción grave en las arterias carótidas en su cuello, puede que necesite una endarterectomía carotídea. Durante la cirugía, el cirujano elimina la acumulación de placa en las arterias carótidas. Los beneficios y riesgos de esta cirugía deben considerarse cuidadosamente, porque la cirugía misma puede causar un ataque cerebral.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Ataque cerebral: ¿Debería hacerme una endarterectomía carotídea?

Cirugía para el ataque cerebral hemorrágico

El tratamiento para el ataque cerebral hemorrágico puede incluir cirugía para:

  • Drenar o extraer sangre que está en el cerebro o a su alrededor.
  • Reparar un aneurisma cerebral.
    • En una embolización endovascular, se insertan espirales metálicas blandas o mallas dentro del aneurisma para obstruirlo y detener o prevenir sangrado.
    • En una craneotomía, se coloca una pequeña pinza de metal alrededor de la base del aneurisma para obstruirlo. Esto detiene el sangrado en el cerebro.
  • Extirpar u obstruir los vasos sanguíneos que se formaron de manera anormal (anomalía arteriovenosa) que han causado sangrado en el cerebro.

Otro tratamiento

La colocación de endoprótesis en una arteria carótida (también llamada angioplastia carotídea y colocación de endoprótesis) se hace, a veces, como una alternativa a la cirugía para prevenir un ataque cerebral.

En este procedimiento, un médico inserta un tubo delgado llamado catéter por una arteria en la ingle y hasta la arteria carótida en su cuello. Luego el médico usa un globo diminuto para agrandar la porción de la arteria que se ha estrechado y coloca una endoprótesis para mantener la arteria abierta.

La colocación de endoprótesis en una arteria carótida no es tan común como la endarterectomía carotídea, un tipo de cirugía.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Stroke Association
Dirección del sitio web: www.strokeassociation.org

CardioSmart
Dirección del sitio web: www.cardiosmart.org

National Stroke Association
Dirección del sitio web: www.stroke.org

Referencias

Citas bibliográficas

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  2. Adams RJ (2008). AHA/ASA science advisory: Update to the AHA/ASA recommendations for the prevention of stroke in patients with stroke and transient ischemic attack. Stroke, 39(5): 1647–1652. Also available online: http://stroke.ahajournals.org/content/39/5/1647.full.pdf.

Otras obras consultadas

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Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Karin M. Lindholm, DO - Neurología
Última revisión 5 febrero, 2013

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