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Problemas sexuales en las mujeres

Generalidades del tema

¿Qué son los problemas sexuales?

Un problema sexual es algo que evita que las relaciones sexuales sean satisfactorias o positivas.

La mayoría de las mujeres tienen síntomas de un problema sexual en algún momento u otro. Para algunas mujeres, los síntomas son constantes. Pero sus síntomas solo son un problema sexual si le molestan o le provocan problemas con su pareja.

No existe un nivel "normal" de respuesta sexual, debido a que es diferente para cada mujer. Es posible que también observe que lo que es normal en una etapa de su vida cambia en otra etapa. Por ejemplo, es común que la madre de un bebé que está exhausta tenga poco interés en las relaciones sexuales. Y es común que tanto las mujeres como los hombres tengan una reducción en el impulso sexual a medida que envejecen.

¿Cuáles son algunas de las causas de los problemas sexuales en las mujeres?

La sexualidad femenina es compleja. En esencia, hay una necesidad de acercamiento e intimidad. Las mujeres también tienen necesidades físicas. Cuando surge un problema en la parte emocional o física de la vida, usted puede tener problemas sexuales.

Algunas causas comunes incluyen:

  • Causas emocionales, como estrés, problemas de pareja, depresión o ansiedad, recuerdos de abuso sexual o violación e insatisfacción con su propio cuerpo.
  • Causas físicas, como problemas hormonales, dolor ocasionado por una lesión u otro problema y determinadas afecciones, como diabetes o artritis.
  • Envejecimiento, que puede provocar cambios en la vagina, como sequedad.
  • Tomar ciertos medicamentos. Algunos medicamentos para la depresión, la presión arterial y la diabetes pueden provocar problemas sexuales.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de problemas sexuales pueden incluir:

  • Sentir menos deseo de tener relaciones sexuales.
  • Tener problemas para excitarse.
  • No poder tener un orgasmo.
  • Tener dolor durante las relaciones sexuales.

¿Cómo se diagnostican los problemas sexuales en las mujeres?

Es posible que note un cambio en el deseo o en la satisfacción sexual. Cuando sucede esto, resulta útil evaluar qué está funcionando y qué no está funcionando en su cuerpo y en su vida. Por ejemplo:

  • ¿Está enferma o toma un medicamento que le puede reducir el deseo o la respuesta sexuales?
  • ¿Está estresada o muy cansada a menudo?
  • ¿Tiene una relación afectuosa y de respeto con una pareja?
  • ¿Tienen usted y su pareja el tiempo y la privacidad necesarios para relajarse juntos?
  • ¿Tiene recuerdos dolorosos sobre las relaciones sexuales o la intimidad?

Su médico la puede ayudar a decidir qué hacer. Le hará preguntas, le hará un examen físico y le hablará sobre las posibles causas.

Puede ser difícil o embarazoso hablar con su médico sobre esto. A veces, ayuda anotar lo que quiere decir antes de ir. Por ejemplo, podría decir algo así como: "En los últimos meses, no he disfrutado de las relaciones sexuales tanto como solía hacerlo". O podría decir: "Desde que empecé a tomar ese medicamento, no he tenido ganas de tener relaciones sexuales".

¿Cómo se tratan?

El tratamiento para un problema sexual depende de la causa. Puede incluir tratar un problema de salud, aprender a hablar abiertamente con su pareja y aprender sobre cosas que puede hacer en casa. Por ejemplo, podría darse un baño tibio para relajarse, tener mucha estimulación erótica antes de las relaciones sexuales o probar diferentes posiciones durante el acto sexual.

Es importante que se sienta cómoda al hablar con su médico. Mientras más pueda hablar con su médico, más podrá ayudarla.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de los problemas sexuales en las mujeres:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Causa

Su sexualidad es una combinación de señales mentales, emocionales y físicas. Un problema en un área puede extenderse y afectar a otras áreas.

Causas mentales y emocionales: Estas incluyen estrés, depresión, problemas de pareja, miedo, un pasado de abuso sexual o violación y estar insatisfecha con el propio cuerpo.

Causas físicas: Estas incluyen cambios hormonales naturales, como aquellos relacionados con el ciclo menstrual, las píldoras anticonceptivas o el embarazo. Las causas físicas también incluyen lesiones, dolor durante el acto sexual y determinados problemas de salud, como la diabetes, la endometriosis o la artritis.

Tratamientos médicos: A veces, los tratamientos para otras enfermedades o afecciones —como operaciones anteriores o tratamientos para el cáncer— producen cambios que provocan dolor durante las relaciones sexuales u otros problemas. Por ejemplo, es común que una mujer a la que se le hayan extirpado un seno o el útero y los ovarios tenga menos deseo sexual.

Medicamentos: Algunos medicamentos pueden reducir el deseo y la excitación sexuales. Estos incluyen medicamentos determinados para la presión arterial alta, la diabetes, la depresión y las alergias.

Envejecimiento: A medida que una mujer envejece, es posible que tenga una disminución del deseo sexual. Puede necesitar más tiempo para sentirse excitada sexualmente. Y envejecer puede producir cambios físicos. Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas. La vagina misma puede estrecharse o acortarse. Puede haber menos lubricación. Estos cambios pueden provocar dolor durante el acto sexual.

Abuso del alcohol y de las drogas: Tomar demasiado o usar periódicamente drogas ilegales como cocaína o anfetaminas finalmente producirán problemas con el orgasmo y el deseo sexual.

Síntomas

Los síntomas de los problemas sexuales pueden incluir:

  • Menos deseo. Es posible que tenga menos fantasías o pensamientos sexuales. Es posible que no quiera tener relaciones sexuales.
  • Menos excitación sexual. Es posible que note que no está interesada cuando una pareja hace sugerencias sexuales. Es posible que no pueda sentir ni mantener la excitación sexual.
  • Ser incapaz de llegar al orgasmo.
  • Dolor durante el acto sexual.

Estos síntomas son problemas solamente si le molestan o provocan problemas en su relación con una pareja.

Qué sucede

Muchas cosas en la vida de una mujer pueden conducir a un problema sexual. Con el tiempo, un problema sexual no tratado puede tener un impacto creciente en la calidad de vida. Si el problema hace que se sienta incómoda o insatisfecha, las relaciones sexuales pueden convertirse en una experiencia tensa y desagradable.

Influencias físicas

Las mujeres normalmente experimentan un cambio físico durante la excitación sexual a medida que se acumula sangre en zonas de la vulva. Si estas zonas no se estimulan lo suficiente, es posible que una mujer no sienta tanto placer sexual.

Las enfermedades crónicas (duraderas), como la diabetes y la artritis, pueden afectar el deseo, el goce y el desempeño sexuales. Los medicamentos para muchas afecciones médicas también afectan el deseo y la excitación.

Dolor durante el acto sexual

Cualquier antecedente de dolor durante las relaciones sexuales puede hacer que una mujer evite las relaciones sexuales o las halle desagradables.

El dolor durante las relaciones sexuales puede ser una consecuencia de:

  • Sequedad vaginal. La falta de lubricación en la vagina es la causa más común de dolor durante las relaciones sexuales.
  • Vaginismo. Esta es una contracción involuntaria de la vagina. Suele relacionarse con falta de experiencia sexual.1 A veces, se origina a partir de un trauma como una violación o abuso sexual. Pero también puede ser una causa médica, como:
    • Cicatrices en la abertura de la vagina provenientes de lesiones, cirugía o un parto.
    • Infecciones pélvicas, como vaginitis o infecciones de las glándulas de Bartolino.
    • Afecciones con dolor crónico, como vulvodinia.
    • Afecciones de la piel, como liquen escleroso o liquen plano.
    • Irritación por lavados vaginales, espermicidas o condones de látex.
  • Dispareunia. Esto es dolor físico que ocurre durante la entrada a la vagina, durante la penetración profunda o después del coito.

Influencias de la pareja y de tipo emocional

Las situaciones de convivencia que ofrecen a las parejas muy poca privacidad pueden interferir en los sentimientos de excitación.

El nivel de destreza y atención sexuales de su pareja puede cumplir una función importante en su goce sexual. Una conexión positiva y respetuosa entre ambas partes de la pareja sienta las bases del interés y de la excitación sexuales.

Las experiencias sexuales positivas ayudan a construir una sexualidad saludable. Por otro lado, es probable que una mujer que haya tenido una experiencia sexual forzada tenga sentimientos encontrados acerca de las relaciones sexuales. En un estudio, 1 de cada 5 mujeres informó haber sido obligada a hacer algo sexual. Con mucha frecuencia, esto sucedió con una persona cercana.2

Algunas mujeres se sienten culpables, avergonzadas, incómodas o tímidas durante las relaciones sexuales.

Una mujer puede evitar las relaciones sexuales porque tiene miedo que una enfermedad (como el cáncer) o una operación (como una mastectomía o una histerectomía) hagan que la actividad sexual sea desagradable para uno o ambos miembros de la pareja.

O puede tener miedo de transmitir una infección de transmisión sexual, como el herpes genital.

Influencias relacionadas con la edad

A medida que envejece una mujer, es posible que tenga relaciones sexuales con menos frecuencia porque ya no tiene una pareja o su pareja ha perdido interés en las relaciones sexuales o ya no puede tenerlas. Muchas mujeres mayores también presentan problemas de lubricación.

Es posible que las mujeres noten menos deseo de tener relaciones sexuales después de la menopausia.

Puede llevarles más tiempo sentirse excitadas sexualmente, y los orgasmos pueden ser más cortos. Pero los orgasmos todavía ofrecerán placer mental y físico a la mayoría de las mujeres.

Las mujeres pueden sentir placer sexual durante toda su vida. Pero en las mujeres que dejan de tener relaciones sexuales después de la menopausia, presentan más encogimiento y sequedad de la vagina que aquellas mujeres que siguen teniendo relaciones sexuales.2

Qué aumenta el riesgo

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta las posibilidades de que tenga un problema. Los principales factores de riesgo de tener problemas sexuales son:

  • Tener una salud mental y emocional deficiente.
  • Tener problemas en su relación sexual.
  • Tener una pareja que tiene problemas de la función sexual.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Agotamiento, a menudo a causa del deber de cuidar de un bebé o de niños pequeños las 24 horas o de criar a los hijos y trabajar.
  • Cambios hormonales normales relacionados con el embarazo, la recuperación de un embarazo, la menopausia o el envejecimiento.
  • Tomar ciertos medicamentos que reducen su deseo de tener relaciones sexuales.
  • Problemas de salud que provocan dolor durante las relaciones sexuales o que le dificultan tener relaciones sexuales y que las disfrute. Tales problemas de salud incluyen:
    • Problemas del sistema nervioso, como un ataque cerebral, una lesión en la médula espinal o la enfermedad de Parkinson.
    • Cirugía que afecta los órganos pélvicos o los genitales.
    • Enfermedades como la diabetes o afecciones del hígado.
    • Enfermedad arterial periférica.

Los problemas sexuales son comunes

La mayoría de las mujeres tienen un problema sexual en algún momento u otro. Para algunas mujeres, el problema es a largo plazo.

Encuestas realizadas en la población general de los Estados Unidos revelaron que muchas mujeres de vez en cuando tienen preocupaciones y problemas sexuales. Estos pueden incluir:2

  • Inquietudes acerca de la sexualidad (6 de cada 10 mujeres).
  • Falta de interés en las relaciones sexuales (3 de cada 10 mujeres).
  • Relaciones sexuales que no siempre son placenteras (2 de cada 10 mujeres).
  • Dolor durante las relaciones sexuales (de 1 a 2 de cada 10 mujeres).
  • Dificultad para excitarse sexualmente (5 de cada 10 mujeres).
  • Dificultad para llegar al orgasmo (5 de cada 10 mujeres).
  • Incapacidad para tener un orgasmo (de 2 a 3 de cada 10 mujeres).

Cuándo llamar al médico

Llame a un médico para atención inmediata si tiene un dolor pélvico intenso repentino.

Llame a un médico para una consulta si siente dolor o molestias en la zona vaginal. Podría tener una infección vaginal o una infección de transmisión sexual.

Espera vigilante

La espera vigilante es una estrategia que consiste en esperar y ver. Si usted mejora por sí sola, no necesitará tratamiento. Si no mejora, usted y su médico decidirán qué es lo que harán.

Si usted está sintiendo dolor durante las relaciones sexuales, necesita ver a un médico. Para otros problemas sexuales, es posible que la ayude hablar con su médico antes de probar la espera vigilante.

Durante la espera vigilante, usted podría probar tratamiento en el hogar, como lubricación y ejercicios para estimular el deseo sexual.

Mantener una comunicación honesta y frecuente con su médico la ayudará a decidir si necesita o no tratamiento médico.

A quién consultar

Entre los profesionales de la salud que pueden ayudarla a evaluar sus síntomas y a tratar un problema sexual se encuentran:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Su médico trabajará con usted para identificar sus síntomas. Le hará:

  • Preguntas sobre su historial médico y los medicamentos que esté tomando.
  • Preguntas sobre su historial sexual.
  • Que conteste una serie de preguntas por escrito que le darán a su médico más detalles sobre su problema sexual.
  • Un examen físico, en algunos casos. Esto puede incluir un examen pélvico si está teniendo dolor durante las relaciones sexuales.
  • Hacerse pruebas, si son necesarias. Por ejemplo, con análisis de sangre se pueden verificar niveles de hormonas y de la función tiroidea.

Hablar de problemas sexuales puede ser avergonzante. Puede ser de ayuda recordar que un problema sexual no es diferente de ningún otro problema de salud. Generalmente hay un tratamiento que será útil.

Generalidades del tratamiento

El tratamiento dependerá del tipo de problema sexual que tenga. El tratamiento puede incluir:

  • Tratamiento para alguna causa física.
  • Educación acerca de su cuerpo, sus señales y receptores sexuales, y cambios en la sexualidad a medida que envejece.
  • Asesoramiento tanto para usted como para su pareja.
  • Terapia psicológica. La terapia para problemas sexuales suele incluir terapia cognitivo-conductual.
  • Terapia sexual.

Tratamiento para la disminución del deseo sexual

El tratamiento para las causas físicas de este problema puede incluir:

  • Cambiar un medicamento que ha estado reduciendo su interés en las relaciones sexuales.
  • Aliviar el dolor, la enfermedad o los problemas del sueño que estén reduciendo su interés en las relaciones sexuales.
  • Estrógeno en dosis baja. Después de la menopausia, los niveles bajos de estrógeno en el cuerpo provocan sequedad vaginal. El estrógeno revierte este problema.
  • Testosterona. A veces, se usa testosterona después de la menopausia natural o quirúrgica para mejorar el impulso sexual. Pero el uso a largo plazo de testosterona no ha demostrado ser eficaz para aumentar el deseo sexual.3
  • Ejercicio, para mejorar el estado de ánimo y aumentar los niveles de testosterona natural.

Conseguir asesoría psicológica como pareja puede ayudar a fortalecer la conexión emocional con su pareja. Es probable que mejorar una relación tensa mejore su relación sexual.

También hay medidas que puede tomar en casa que pueden aumentar su deseo sexual. Para aprender más, vea Tratamiento en el hogar.

Tener una pareja con la que se sienta cómoda y sin tensiones cumple una gran parte en su nivel de deseo. Es normal no sentir deseo por una pareja que la obliga a tener relaciones sexuales o que la maltrata verbalmente o es violenta físicamente.

Tratamiento para la disminución de la excitación sexual

El tratamiento para la disminución de la excitación sexual puede incluir aprender sobre el papel que desempeñan las emociones y sobre cómo la excitación de una mujer a veces depende de la estimulación de otras partes de su cuerpo, especialmente los senos.

El tratamiento también puede incluir:

  • Cambiar el tratamiento para ciertas enfermedades, si ese tratamiento tiene efectos secundarios que reducen su excitación sexual.
  • Asesoría psicológica, para ayudar a ajustar las expectativas de actividad sexual. Si se ejerce demasiada presión en las parejas en su desempeño, esto puede afectar la excitación.
  • Medidas que puede tomar en el hogar, como el uso de lubricantes vaginales o la masturbación.

Tratamiento para la incapacidad de llegar al orgasmo

Por lo general, el tratamiento comienza con cambiar cualquier medicamento que se sepa que afecta el orgasmo. Pero no deje de tomar sus medicamentos sin haber consultado primero con su médico.

Si tiene problemas para llegar al orgasmo o le lleva mucho más tiempo de lo acostumbrado, usted puede probar una variedad de cosas en casa, como la autoestimulación y la fantasía.

También puede ayudarla averiguar más sobre la respuesta sexual. Por ejemplo, la mayoría de las mujeres encuentran que es más fácil tener un orgasmo con la estimulación directa del clítoris. Y la mayoría de las parejas no tienen orgasmos al mismo tiempo.

Tratamiento para el dolor

Si el dolor es provocado por un problema físico, tratar ese problema puede eliminar el dolor. Pero es posible que el dolor durante las relaciones sexuales se deba a más de una causa, incluyendo causas psicológicas como la ansiedad o el recuerdo de una agresión sexual.2

Dolor cuando el pene entra en la vagina

El dolor que se produce en cuanto el pene entra en la vagina puede ser a causa de contracciones involuntarias de la vagina (vaginismo). A veces, esto está relacionado con la falta de experiencia sexual.1

El tratamiento puede incluir un programa de relajación muscular progresiva y dilatación vaginal gradual, posiblemente incluyendo psicoterapia.

Pero el dolor durante la penetración inicial también puede ser causado por una irritación vaginal u otro problema físico. En ese caso, eliminar el dolor requerirá tratamiento para la causa física.

Otro dolor durante las relaciones sexuales

Si el dolor es producido por la penetración profunda del pene, la causa puede ser una enfermedad pélvica. Pero también puede ser causado por la incapacidad de relajarse. Poder hablar abiertamente con su médico la ayudará a explorar la causa del dolor y decidir sobre el tratamiento.

Tratamiento para los problemas sexuales relacionados con el envejecimiento y la menopausia

La sequedad vaginal después de la menopausia a veces puede tratarse en casa con lubricación.

Si el tratamiento en el hogar no le da los resultados que necesita, hable con su médico acerca del uso de estrógeno. Esta hormona puede usarse de varias maneras para ayudar con problemas relacionados con la menopausia. Para aprender más, vea Medicamentos.

Prevención

Usted puede adoptar las siguientes medidas para ayudar a prevenir problemas sexuales.

  • Cuide de su salud general, tanto su salud física como su salud emocional.
  • Hable regularmente con su pareja acerca de sus necesidades y deseos.
  • Familiarícese con sus propios patrones y métodos de excitación sexual, quizá a través de la masturbación.
  • Comprenda que muchas mujeres no siempre tienen orgasmos durante las relaciones sexuales y que el placer mutuo puede ser una manera satisfactoria de tener intimidad sexual.
  • Use abundante lubricación en la vagina para evitar sequedad. Esta es la causa más común de relaciones sexuales dolorosas.
  • Disfrute de la ternura y de la cercanía. Y evite tener expectativas de un gran desempeño sexual.

Mantenerse sexualmente activa con una pareja o a través de la masturbación ayuda a mantener la salud vaginal. Y tener relaciones sexuales regularmente ayuda a preservar la elasticidad vaginal y a prevenir que los tejidos vaginales se encojan.

Tratamiento en el hogar

Usted puede intentar una variedad de cosas en casa que pueden ayudarla con sus problemas sexuales.

Colaborar con su pareja

  • Aumente el nivel de intimidad y de estimulación erótica con su pareja antes de la penetración.
  • Experimente diferentes posiciones sexuales para encontrar las más cómodas.
  • Piense en cambiar el entorno y la rutina para mejorar el tiempo que pasan juntos. ¿Tienen privacidad y tiempo suficientes? ¿Están interesados en probar algo nuevo?
  • Traten de hablar y escucharse más entre sí. Esto incluye hablar abiertamente sobre el sexo, cuáles son las necesidades de cada uno y qué les gustaría hacer juntos de modo diferente.

Estimulación erótica y relajación

Quizá pueda aumentar su deseo y excitación sexual mediante:

  • Masturbación, posiblemente con la ayuda de un vibrador o con su pareja.
  • Masajes sensuales y otras actividades físicas placenteras sin coito.
  • Fantasías, distracciones, música, o videos o libros eróticos.
  • Reducción de ansiedades antes de la actividad sexual, quizás dándose un baño tibio.

Lubricantes vaginales

La falta de lubricación en la vagina es la causa más común de dolor durante las relaciones sexuales.

Los productos a base de agua sin receta que brindan lubricación vaginal pueden ayudar. Por lo general, puede encontrar estos productos, como Astroglide y K-Y Jelly, en farmacias, habitualmente cerca de los condones.

Los humectantes vaginales, como Replens, no se usan inmediatamente antes del acto sexual. Pero cuando se usan regularmente, pueden ayudar con la sequedad vaginal.

Ejercicios para los músculos pélvicos

Los ejercicios pueden ayudarla a desarrollar control muscular de contracción y relajación de los músculos pélvicos. Esto puede aumentar la excitación sexual y mejorar el orgasmo. Puede mejorar la fuerza muscular del piso pélvico con ejercicios de Kegel o pesas vaginales.

Las pesas vaginales suelen venir en cinco tamaños. Comience con la de menor peso y con el tiempo avance hasta llegar a la de mayor peso. Introduzca la pesa en la vagina y manténgala colocada mientras está de pie erguida durante 15 minutos. Los músculos sentirán la necesidad de afirmarse para sostenerlo.

Después de algunos días, los músculos de la vagina se tornan lo suficientemente fuertes como para dejar de sentir la necesidad de sostener la pesa. Es en ese momento cuando usted debe usar la pesa que sigue en peso. Una vez que haya usado las cinco pesas, mantenga el tono muscular usando la pesa más grande por entre 5 y 7 días seguidos cada mes.

Medicamentos

Se pueden usar medicamentos para tratar determinadas afecciones que contribuyen a los problemas sexuales.

Gel con lidocaína

Para las mujeres que tienen dolor en la zona de alrededor de la apertura de la vagina (vulvodinia), ponerse un gel con lidocaína poco antes de las relaciones sexuales puede ser útil. Hable con su médico acerca de cómo usar el gel en forma segura.

Estrógeno para mujeres posmenopáusicas

Si usted solo tiene sequedad e irritación vaginales (y no otros síntomas como bochornos), puede usar una cantidad limitada de estrógeno en crema, tableta o anillo en la vagina. El estrógeno diario hace que el revestimiento vaginal se espese. Muchas mujeres descubren que usar una crema o una tableta dos veces a la semana es suficiente. Esto puede aumentar el tono y la lubricación de la vagina, lo cual disminuirá la sequedad, la irritación y el encogimiento (atrofia) de la vulva.

Si también tiene otros síntomas menopáusicos que afectan el bienestar físico y mental, hable con su médico acerca de la posibilidad de recibir una terapia diaria de estrógeno. El estrógeno puede aumentar la irrigación de la sangre a la vagina y reducir los bochornos y otros síntomas de la menopausia.

La terapia de estrógeno o la terapia de estrógeno-progestina puede ser oral (pastillas), vaginal o transdérmica (con un parche). En una cantidad pequeña de mujeres, la terapia hormonal puede provocar enfermedades cardíacas, cáncer de seno, cáncer de ovario, coágulos de sangre peligrosos, ataque cerebral y demencia. Hable con su médico acerca de si esta terapia es adecuada para usted.

Testosterona

Esta hormona puede cumplir una función en el impulso y la satisfacción sexuales de una mujer. Los ovarios producen testosterona a lo largo de toda la vida. Las mujeres tienen la mayor cantidad de testosterona en los primeros años de la adultez. Los niveles de testosterona se reducen a la mitad entre los 20 y los 45 años.

Una mujer a la que han operado para extirparle el útero (histerectomía) y los ovarios (ovariectomía) entrará en menopausia repentinamente. Ella tendrá una disminución inmediata de estrógeno y testosterona. Es posible que entonces tenga un problema con deseo sexual. Si es así, su médico podría sugerirle terapia hormonal.

Otros medicamentos

El ospemifeno (Osphena) se usa para reducir los cambios vaginales que pueden causar dolor durante las relaciones sexuales.

El sildenafil (Viagra), que se usa para tratar la disfunción eréctil en los hombres, también está siendo estudiado para uso en mujeres que tienen problemas de excitación, pero no se ha demostrado que sea eficaz.3

Cirugía

No se recurre a cirugía para tratar problemas sexuales, a menos que el dolor se deba a endometriosis o a otra afección médica.

Hay procedimientos a los que se les hace propaganda, como cirugías de "rejuvenecimiento vaginal", que prometen aumentar el placer sexual. Pero es posible que tales cirugías no ofrezcan ningún beneficio. Y es posible que hagan daño. También podrían ser costosas y dolorosas.

Otro tratamiento

Los investigadores siguen buscando tratamientos para aumentar el deseo, la excitación y la satisfacción sexuales. La investigación incluye tanto dispositivos como suplementos herbarios.

Se promocionan algunos productos, como diferentes vitaminas y hierbas, como tratamientos naturales para problemas sexuales. Pero la mayoría de estos productos no han estado sujetos al mismo grado de examen de seguridad y eficacia por el que deben pasar los tratamientos médicos estándares antes de ser aprobados en los Estados Unidos.

Si decide usar un medicamento o suplemento alternativos, siga estas precauciones:

  • Hable primero con su médico, especialmente si está embarazada o intenta quedar embarazada, si toma medicamentos recetados o si tiene otro problema de salud.
  • Siga las instrucciones de la etiqueta y no tome más de la dosis recomendada.

DHEA

Al igual que la testosterona, la DHEA (dehidroepiandrosterona) es un andrógeno que produce el cuerpo. La DHEA de venta libre:4

  • No ha demostrado mejorar el bienestar sexual en las mujeres sanas.
  • Cuando se toma por boca, tiene los mismos riesgos de daño hepático y los mismos efectos negativos en los niveles de colesterol que la testosterona oral. También tiene los mismos efectos secundarios no deseados de crecimiento de vello y acné. Esto se debe a que el cuerpo transforma la DHEA en testosterona.
  • No está regulada por el gobierno, de modo que no puede saberse con certeza cuánto está tomando. Algunos suplementos de DHEA tienen menos DHEA de lo que indica la etiqueta. Otros contienen más de lo que indica la etiqueta.

Dispositivo de terapia Eros

Este es un pequeño dispositivo que funciona con baterías para estimular la acumulación de sangre en el clítoris. Fue aprobado para la venta en los EE. UU. por la U.S. Food and Drug Administration (Administración de Drogas y Alimentos o FDA, por sus siglas en inglés) en el año 2000.

Se dice que el uso de este dispositivo aumenta la lubricación y la sensación en el clítoris para ayudar a alcanzar el orgasmo y mejorar la satisfacción sexual de la mujer.

Estudios iniciales han mostrado buenos resultados en mujeres que informan tener problemas sexuales y en mujeres que se recuperan del tratamiento para el cáncer de cuello uterino.4

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
Dirección del sitio web: www.acog.org

North American Menopause Society (NAMS)
Dirección del sitio web: www.menopause.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Haessler A, Rosenthal MB (2007). Psychological aspects of obstetrics and gynecology. In AH DeCherney, L Nathan, eds., Current Diagnosis and Treatment Obstetrics and Gynecologic, 10th ed., pp. 1003–1024. New York: McGraw-Hill.
  2. Baram DA (2007). Sexuality, sexual dysfunction, and sexual assault. In JS Berek, ed., Berek and Novak's Gynecology, 14th ed., pp. 313–349. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  3. Drugs for female sexual dysfunction (2010). Medical Letter on Drugs and Therapeutics, 52(1353/1354): 100–102.
  4. American College of Obstetricians and Gynecologists (2011). Female sexual dysfunction. ACOG Practice Bulletin No. 119. Obstetrics and Gynecology, 117(4): 996–1007.

Otras obras consultadas

  • Potter J (2009). Female sexuality: Assessing satisfaction and addressing problems. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 16, chap. 22. Hamilton, ON: BC Decker.
  • Agronin ME (2009). Sexual disorders. In DG Blazer et al., eds., American Psychiatric Publishing Textbook of Geriatric Psychiatry, 4th ed., pp. 357–373. Washington, DC: American Psychiatric Publishing.
  • Basson R (2006). Sexual desire and arousal disorders in women. New England Journal of Medicine, 354(14): 1497–1506.
  • Becker JV, Stinson JD (2008). Human sexuality and sexual dysfunctions. In RE Hales, SC Yudofsky, eds., American Psychiatric Publishing Textbook of Psychiatry, 5th ed., pp. 711–728. Washington, DC: American Psychiatric Publishing.
  • Goldstein I (2007). Urological management of women with sexual health concerns. In AJ Wein et al., eds., Campbell-Walsh Urology, 9th ed., vol. 1, pp. 863–889. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  • Gretchen ML (2007). Emotional aspects of gynecology. In MA Stenchever et al., eds., Comprehensive Gynecology, 5th ed., pp. 177–194. St. Louis: Mosby.
  • Sadock VA (2009). Normal human sexuality and sexual and gender identity disorders. In BJ Sadock et al., eds., Kaplan and Sadock’s Comprehensive Textbook of Psychiatry, 9th ed., vol. 1, pp. 2027–2060. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Sarah Marshall, MD - Medicina familiar
Kirtly Jones, MD - Obstetricia y ginecología
Última revisión 30 abril, 2013

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