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Infección por el virus respiratorio sincicial (RSV)

Generalidades del tema

¿Qué es la infección por el virus respiratorio sincicial?

La infección por el virus respiratorio sincicial, al que suele llamarse RSV, por sus siglas en inglés, se parece mucho a un resfriado fuerte. Causa los mismos síntomas. Y, al igual que un resfriado, es muy común y muy contagiosa. La mayoría de los niños la han tenido al menos una vez para cuando tienen 2 años de edad.

Por lo general, el RSV no es algo por lo cual preocuparse. Pero puede causar neumonía u otros problemas en algunas personas, especialmente los bebés. Así que es importante prestar atención a los síntomas y llamar al médico si empeoran.

¿Cuál es la causa de la infección por el RSV?

Un virus causa la infección por el RSV. Al igual que un virus que causa un resfriado, el RSV ataca la nariz, los ojos, la garganta y los pulmones. También se propaga como un resfriado, cuando usted tose, estornuda, o comparte alimentos o bebidas.

Hay muchas clases de RSV, de modo que su cuerpo nunca se vuelve inmune a esta infección. Usted puede contraerla una y otra vez a lo largo de su vida, a veces durante la misma temporada.

¿Cuáles son los síntomas?

Generalmente, el RSV causa los mismos síntomas de un resfriado fuerte, como:

  • Tos.
  • Congestión o goteo nasal.
  • Dolor de garganta leve.
  • Dolor de oído.
  • Fiebre.

Los bebés con RSV también pueden:

  • No tener energía.
  • Estar molestos o irritables.
  • Tener menos hambre de lo habitual.

Algunos niños tienen síntomas más serios, como respiración sibilante (como un silbido). Llame a su médico si su hijo tiene respiración sibilante o si tiene problemas para respirar.

¿Cómo se diagnostica el RSV?

Los médicos suelen diagnosticar RSV preguntando sobre sus síntomas o los síntomas de su hijo, y si saben que hay un brote de la infección en su área.

Hay pruebas para detectar RSV, pero no suelen necesitarse. Es posible que su médico quiera hacer pruebas si usted o su hijo pueden ser propensos a tener otros problemas. La prueba más común usa una muestra de secreción de la nariz.

¿Cómo se trata?

El RSV suele irse solo. Para la mayoría de las personas, todo lo que se necesita es tratamiento en el hogar. Si su hijo tiene RSV:

  • Levante la cabeza de su hijo para que le sea más fácil respirar y dormir.
  • Succione la nariz de su bebé si no puede respirar lo suficientemente bien como para comer o dormir.
  • Alíviele la fiebre con acetaminofén o ibuprofeno, si es necesario. Nunca le dé aspirina a alguien menor de 20 años, porque puede causar el síndrome de Reye.

Cuando una persona con RSV es por lo demás saludable, los síntomas suelen mejorar en una semana o dos.

El RSV puede ser grave cuando los síntomas son muy fuertes o cuando conduce a otros problemas, como la neumonía. Ciertas personas son más propensas a tener problemas con RSV:

  • Los bebés menores de 6 meses, especialmente aquellos que nacen antes de la fecha prevista (prematuramente)
  • Las personas con problemas del sistema inmunitario
  • Las personas con problemas del corazón o de los pulmones
  • Adultos mayores de 65 años

A veces, estas personas necesitan tratamiento en un hospital. De modo que es importante prestar atención a los síntomas y llamar al médico si empeoran.

¿Se puede prevenir una infección por el RSV?

Es muy difícil evitar contraer el RSV, tan difícil como evitar contraer un resfriado. Pero usted puede reducir las probabilidades practicando buenos hábitos de salud. Lávese las manos con frecuencia y enséñele a su hijo a hacer lo mismo. Asegúrese de que su hijo reciba todas las vacunas recomendadas por el médico.

Se pueden dar medicamentos para prevenir el RSV a bebés y a niños que tienen más probabilidades de tener problemas con la infección. A veces, estos medicamentos no previenen el RSV, pero pueden evitar que los síntomas se vuelvan graves.

Aprender acerca de la infección por el RSV:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Causa

El virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) es altamente contagioso, lo que significa que se transmite fácilmente de persona a persona. Hay dos tipos principales de RSV y muchos subtipos (cepas). Por este motivo, no se puede tener inmunidad completa al virus. Y es posible tener muchas infecciones por el RSV a lo largo de la vida.

Las personas con una infección por el RSV pueden propagar el virus por medio de sus secreciones (saliva o moco) cuando tosen, estornudan o hablan. Usted puede contraer el virus por:

  • Tocar un objeto o superficie contaminados con el virus y, luego, tocarse la nariz, los ojos o la boca sin lavarse las manos antes. El virus puede sobrevivir por más de 6 horas en encimeras y otras superficies duras, como picaportes, y por 30 minutos en las manos, ropa o pañuelos de papel.
  • Contacto cercano. Si una persona infectada tose o estornuda cerca de usted, usted podría inhalar el RSV que está en la saliva o la mucosidad.

El virus se propaga fácilmente en entornos con muchas personas, como guarderías, jardines de infantes y hogares de ancianos. Los niños que asisten a la escuela suelen propagar el virus a sus padres y a sus hermanos. El período de incubación, el tiempo desde la exposición al RSV hasta que tenga síntomas, se extiende de 2 a 8 días, pero suele ser de 4 a 6 días.1

Es más probable que usted transmita el virus dentro de los primeros días de que comiencen los síntomas de la infección por el RSV. Usted continúa siendo contagioso por hasta 8 días. Los bebés y los niños pequeños pueden propagar el virus por un tiempo de al menos 3 a 4 semanas.

Muchos virus diferentes pueden causar infecciones de las vías respiratorias inferiores en los niños. Estos virus pueden causar síntomas que son similares a los de una infección por RSV.

Síntomas

Cuando una infección por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) afecta la nariz y la garganta (aparato respiratorio superior), los síntomas suelen ser leves y se parecen a los del resfriado común. Estos incluyen:

  • Tos.
  • Congestión o goteo nasal.
  • Dolor de garganta leve.
  • Dolor de oído.
  • Fiebre, generalmente al comienzo de la enfermedad. Una fiebre alta no significa que la enfermedad sea más grave.

Los bebés pueden tener síntomas adicionales, incluyendo:

  • Disminución de su interés en las cosas que los rodean.
  • Desgano y somnolencia.
  • Fastidio (irritabilidad) y no dormir bien.
  • Alimentación deficiente.
  • Apnea, en la cual la respiración se interrumpe por alrededor de 15 a 20 segundos. Esto suele ocurrir solamente en bebés que nacieron prematuramente y que también tienen antecedentes de apnea.

Es difícil distinguir entre un resfriado común y una infección por el RSV. Pero, a menos que usted o su hijo tengan un riesgo mayor de complicaciones por el RSV, no suele ser importante saber qué virus causa los síntomas.

A veces, la infección por el RSV lleva a bronquiolitis o neumonía o ambas.

Los síntomas de estas complicaciones incluyen:

  • Dificultad para respirar, la cual puede incluir respirar más rápidamente de lo normal.
  • Respiración sibilante.
  • Tos que empeora. Un niño puede atragantarse o vomitar por una tos intensa.
  • Letargo, aumento del cansancio, disminución en el interés por el entorno o pérdida de interés por la comida.

Qué sucede

En los niños saludables, las infecciones por el virus respiratorio sincicial tienden a ser leves y a parecerse a un resfriado. Los niños que solo tienen síntomas del aparato respiratorio superior, como dolor de garganta o goteo nasal, suelen recuperarse aproximadamente entre 10 y 14 días.

Existen dos tipos diferentes y muchos subtipos distintos (cepas) de RSV. Por este motivo, usted no puede tener inmunidad completa al virus y es posible que tenga muchas infecciones por el RSV a lo largo de su vida. La primera infección por el RSV de un niño, la cual casi siempre ocurre antes de los 2 años, suele ser la más grave. Algunos bebés y niños tienen un riesgo mayor de complicaciones de una infección por el RSV debido a una afección de salud u otro problema. Además, los bebés tienen vías respiratorias angostas que pueden obstruirse fácilmente, lo que les dificulta respirar. Las complicaciones más comunes en niños pequeños son bronquiolitis y neumonía, las cuales son infecciones del aparato respiratorio inferior.

Los adultos mayores de 65 años tienen un riesgo mayor de complicaciones después de una infección por el RSV. La neumonía es un riesgo particular, especialmente si existen otros problemas de salud, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o insuficiencia cardíaca.

Es posible que a los adultos mayores les lleve más tiempo recuperarse de una infección por RSV y de sus complicaciones que a personas de otros grupos de edad.

Qué aumenta el riesgo

Para la edad de 2 años, casi todos los niños se infectan con el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés), y es común volverse a infectar a lo largo de toda la vida. El virus se propaga fácilmente y es extremadamente difícil de evitar completamente. Los bebés y los niños pequeños que están en guarderías o que van a menudo a lugares públicos tienen más probabilidades de infectarse, especialmente durante la temporada pico. Los hermanos mayores que asisten a la escuela suelen infectarse con el virus y transmitírselo a otros miembros de la familia, incluyendo bebés y niños en edad preescolar. Compartir la comida, tocar objetos que están contaminados con el virus y no lavarse las manos puede llevar a una infección por el RSV. Los adultos mayores que viven en hogares de ancianos u otros ambientes grupales también tienen un riesgo más alto de infectarse con RSV.

Los bebés de entre 2 y 7 meses de edad tienen la incidencia más alta de infección por el RSV que afecta el aparato respiratorio inferior. La reinfección con otro tipo o cepa de RSV puede ocurrir a las pocas semanas. Pero las infecciones posteriores suelen ser menos graves.

Con las infecciones por el RSV hay un riesgo mayor de tener complicaciones, especialmente en determinados bebés y niños pequeños y en adultos mayores de 65 años.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato si:

Vea a su médico inmediatamente si su bebé o su niño tiene problemas para respirar moderados.

Llame al médico si su hijo:

  • Respira un poco más rápidamente de lo normal y parece estar empeorando. La mayoría de los niños sanos respiran menos de 40 veces por minuto.
  • Tiene síntomas de resfriado que se agravan.
  • Tiene tos superficial que continúa a lo largo del día y de la noche.
  • Tiene poco apetito o un nivel de actividad disminuido.
  • Tiene algún problema para respirar.

Para más información sobre lo que debe hacer si su hijo tiene problemas para respirar, vea Problemas respiratorios, 11 años o menos.

Espera vigilante

Para un niño que tiene síntomas de una infección respiratoria superior, como tos o goteo nasal, pero que por lo demás es saludable, lo único que suele necesitarse es tratamiento en el hogar. Pero es importante prestar atención a señales y síntomas de complicaciones, como deshidratación.

Es posible que la espera vigilante no sea lo adecuado cuando su hijo con una infección respiratoria superior tiene un riesgo mayor de complicaciones. Vigile a su hijo de cerca si tiene síntomas de una infección respiratoria superior. Si los síntomas empeoran o aparecen nuevos síntomas, vea a un médico inmediatamente.

A quién consultar

La infección por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) puede ser diagnosticada y tratada por un profesional de la salud, como un:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

En las personas por lo demás sanas, no suele ser necesario distinguir entre una infección por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) y un resfriado común. Un médico puede sospechar que la causa de los síntomas es una infección por el RSV cuando hay evidencia de un brote reciente en la comunidad. Generalmente, no es necesario confirmar una infección por el RSV con pruebas de laboratorio. Pero pueden hacerse un historial médico y un examen médico para evaluar síntomas.

Se puede hacer una prueba de detección viral para confirmar un diagnóstico de RSV en niños y en adultos mayores de 65 años sintomáticos que corren un riesgo mayor de una infección grave o de complicaciones. La prueba consiste en un análisis de laboratorio de secreción nasal, obtenida con un hisopo de algodón o un lavado nasal. También se pueden recomendar pruebas para las personas que están hospitalizadas si aún no se ha determinado la causa de sus síntomas y tienen un riesgo mayor de desarrollar complicaciones.

Los resultados de las pruebas de detección viral ayudan a determinar si se necesitan precauciones para evitar la propagación de la infección. Para los niños que corren el riesgo de tener graves infecciones o complicaciones de infecciones por el RSV, los resultados de estas pruebas pueden ayudar a guiar el tratamiento, como la necesidad de medicamentos.

Pueden necesitarse ciertas pruebas si los síntomas de RSV no mejoran o empeoran, o si se sospecha que hay complicaciones como bronquiolitis o neumonía. Estas pruebas podrían incluir:

Generalidades del tratamiento

Las infecciones por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) suelen ser leves y se parecen a un resfriado común. En la mayoría de los casos, las infecciones por el RSV se van solas en aproximadamente 10 o 14 días. Por lo general, el tratamiento en el hogar para aliviar los síntomas y para prevenir complicaciones es lo único que se necesita.

  • Esté atento a señales de deshidratación. Asegúrese de reemplazar líquidos perdidos por respiración rápida, fiebre, diarrea o vómitos. Aliente una mayor frecuencia en el amamantamiento o de alimentación con biberón. Evite darle a su bebé bebidas deportivas, bebidas gaseosas, jugo de frutas sin diluir o agua. Estas bebidas pueden contener demasiada azúcar, contener muy pocas calorías, o les puede faltar el equilibrio adecuado de minerales esenciales (electrolitos).
  • Haga que su hijo esté más cómodo ayudando a aliviar sus síntomas. A veces, un niño puede obtener algo de alivio con medicamentos, como acetaminofén o ibuprofeno, o si se lo pone en una posición erguida, lo cual hace que respirar le sea más fácil. Usted puede succionar la nariz de su bebé si no puede respirar lo suficientemente bien como para comer o dormir.
  • Asegúrese de entender si se necesitan antibióticos y en qué momento. No suelen administrarse antibióticos para infecciones por el RSV. Pero si su hijo desarrolla complicaciones, como una infección de oído, su médico puede recetarle un antibiótico. No deje de darle el medicamento antibiótico a su hijo cuando empiece a sentirse mejor. Se debe tomar todo el medicamento recetado para eliminar la bacteria completamente. Si no le da a su hijo todo el medicamento, podría reaparecer la infección bacteriana.
  • Cuídese. Atender a un niño enfermo puede ser muy cansador tanto física como emocionalmente. Usted puede ayudar de la mejor manera a su hijo cuando está descansado y se siente bien.

Tratamiento para una infección grave o complicaciones

Es posible que los niños que desarrollen infecciones respiratorias inferiores, especialmente bronquiolitis, necesiten medicamentos como broncodilatadores, además de tratamiento en el hogar. Se pueden usar antibióticos para tratar una infección bacteriana (como neumonía) que se desarrolla como una complicación. Pero los antibióticos no tratan el RSV ni ninguna otra infección viral.

Cuando se desarrollan complicaciones en niños por lo demás sanos, a veces se usan medicamentos corticosteroides. Pero se necesita más investigación antes de que se recomienden corticosteroides en forma rutinaria para este fin.

Un niño que esté teniendo dificultades para respirar o que esté deshidratado puede necesitar que lo atiendan en un hospital. El niño puede necesitar tratamientos respiratorios y otros tratamientos médicos. En casos muy raros, algunos niños reciben el medicamento antiviral ribavirina mientras están en el hospital.

  • Las mujeres embarazadas deben evitar contacto con un niño que esté recibiendo ribavirina.
  • Si su hijo está en el hospital por RSV, hay medidas adicionales que puede tomar usted para hacer que la estadía de su hijo sea más cómoda.

Prevención

La infección por el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) es fácil de contraer (es altamente contagiosa). Es común que los niños contraigan infecciones virales como el RSV si se exponen con frecuencia a personas infectadas y no han desarrollado inmunidad. No hay ninguna manera segura de prevenir enfermedades respiratorias en bebés y en niños.

A veces, se usan medicamentos para ayudar a prevenir una infección por el RSV en bebés y en niños que corren el riesgo de complicaciones por el RSV. Aun si se desarrolla una infección por el RSV, el uso de estos medicamentos puede resultar en una infección menos grave.

Los anticuerpos monoclonales, como palivizumab (Synagis), pueden usarse para ayudar a prevenir o reducir la gravedad de la infección por el RSV.

Lo siguiente podría ayudar a reducir el riesgo de problemas respiratorios de su hijo:

  • Lávese las manos con frecuencia y enséñele a su hijo a hacer lo mismo. Asegúrese también de que las personas que se ocupen de su hijo se laven las manos y que entiendan la importancia de este hábito para prevenir la propagación de la infección.
  • Asegúrese de que su hijo reciba todas las vacunas. Las vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTaP), contra el Haemophilus influenzae tipo b (Hib) y la vacuna antineumocócica son especialmente importantes.
  • Amamante a su bebé al menos los primeros 6 meses después del nacimiento, si es posible. La leche materna parece ofrecer algo de protección contra la infección por el RSV, pero se necesitan más estudios.2 La leche materna no previene la infección por el RSV.
  • Separe a un niño que haya sido diagnosticado con RSV de los demás en el hogar tanto como sea posible.
  • Si fuma, deje de hacerlo. Si no puede dejar de fumar, no fume en la casa ni en el automóvil. El humo de tabaco ambiental irrita las membranas mucosas de la nariz, los senos paranasales y los pulmones de su hijo, y lo hace más susceptible a las infecciones.

Los brotes de RSV suelen ocurrir entre finales del otoño y comienzos de la primavera. Para evitar contraer el virus durante esta época, limite su exposición al RSV. Esto es sumamente importante para bebés y niños que corren riesgo de infecciones graves por el RSV. Trate de evitar:

  • Compartir artículos como tazas, vasos y utensilios con otras personas.
  • Estar en contacto con personas que tengan infecciones respiratorias superiores, como resfriados.
  • Las guarderías, los centros comerciales, los cines y otros lugares donde se concentran muchas personas en un espacio cerrado.
  • Visitar niños que están en el hospital.

Tratamiento en el hogar

Cuándo usar tratamiento en el hogar

La mayoría de las infecciones de leves a moderadas por el virus respiratorio sincicial (RSV) en personas por lo demás sanas se parecen al resfriado común y pueden tratarse en casa. Si su hijo tiene más de 12 meses de edad y no está en riesgo de complicaciones por una infección por el RSV, pruebe tratamiento en el hogar. Pero las infecciones por el RSV en personas con un riesgo mayor de complicaciones necesitan ser observadas atentamente.

Las personas que tienen sistemas inmunitarios deteriorados tienen que ver a un médico por síntomas de resfrío debido al riesgo mayor de complicaciones. Además, los bebés y los niños, y los adultos mayores, que tienen problemas de salud y otros factores de riesgo deberían ver a un médico ante la primera señal de RSV.

Cómo ayudar a su hijo con una infección por el RSV

  • Esté atento a señales de deshidratación. Asegúrese de reemplazar líquidos perdidos por respiración rápida, fiebre, diarrea o vómitos. Aliente una mayor frecuencia en el amamantamiento o de alimentación con biberón. Evite darle a su bebé bebidas deportivas, bebidas gaseosas, jugo de frutas sin diluir o agua. Estas bebidas pueden contener demasiada azúcar o muy pocas calorías, o les puede faltar el equilibrio adecuado de minerales esenciales (electrolitos).
  • Haga que su hijo esté más cómodo ayudando a aliviar sus síntomas. A veces, un niño puede obtener algo de alivio con medicamentos, como acetaminofén o ibuprofeno, o si se lo pone en una posición erguida, lo cual hace que respirar le sea más fácil. Nunca le dé aspirina a alguien menor de 20 años, porque puede causar el síndrome de Reye. Para más información, vea Consejos prácticos: Cómo dar medicamentos de venta libre a los niños.
  • No se suelen dar antibióticos para infecciones virales. Pero si su hijo desarrolla complicaciones de RSV, como una infección de oído, su médico puede recetarle un antibiótico. No deje de darle el medicamento antibiótico a su hijo cuando empiece a sentirse mejor. Se debe tomar todo el medicamento recetado para eliminar la bacteria completamente. Si no le da a su hijo todo el medicamento, podría reaparecer la infección bacteriana.
  • Cuídese. Atender a un niño enfermo puede ser muy cansador tanto física como emocionalmente. Usted puede ayudar de la mejor manera a su hijo cuando está descansado y se siente bien.

Medicamentos

La mayoría de las infecciones virales respiratorias sinciciales (RSV, por sus siglas en inglés) no requieren medicamentos recetados. Pero se pueden recomendar medicamentos a ciertas personas para ayudar a:

  • Prevenir una infección por el RSV.
  • Tratar una infección por el RSV y sus complicaciones.

Opciones de medicamentos

Puede darse un medicamento a lactantes y a niños que tengan alto riesgo de complicaciones por el RSV para prevenir la infección o reducir su gravedad. Los anticuerpos monoclonales, como palivizumab (Synagis), suelen darse en dosis mensuales por 5 meses como máximo. Este medicamento puede detener la multiplicación del RSV.

Los medicamentos para ayudar a tratar complicaciones de una infección por el RSV incluyen:

  • Corticosteroides. Estos medicamentos pueden usarse si un niño tiene una infección por el RSV y, además, tiene asma o un problema respiratorio de tipo alérgico. Pero los corticosteroides no se usan actualmente tanto como en el pasado.
  • Antibióticos. Los antibióticos ayudan al organismo a destruir las bacterias y pueden usarse para ayudar a tratar o prevenir complicaciones que pueden ocurrir a causa del RSV.
  • Broncodilatadores. Ayudan a relajar la capa muscular que rodea las vías respiratorias del pulmón, permitiéndoles expandirse y mover el aire con más facilidad. Esto puede ayudar a reducir la respiración sibilante.

Para pensar

  • La ribavirina (Virazole) es un medicamento antiviral que se usa muy raras veces para tratar a personas con infecciones por el RSV que tienen un alto riesgo de desarrollar complicaciones. Hasta ahora, los estudios han brindado evidencia contradictoria sobre su eficacia. El médico considerará las circunstancias particulares de la persona en tratamiento antes de hacer una recomendación sobre la ribavirina.
  • Para los bebés, los broncodilatadores son eficaces aproximadamente la mitad de las veces.3 Muchos expertos recomiendan que se prueben broncodilatadores al principio para bebés que tengan problemas para respirar. Si el bebé es capaz de respirar más fácilmente inmediatamente, el medicamento puede seguir usándose.1

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

HealthyChildren.org
Dirección del sitio web: www.healthychildren.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Academy of Pediatrics (2009). Respiratory syncytial virus. In LK Pickering et al., eds., Red Book: 2009 Report of the Committee on Infectious Diseases, 28th ed., pp. 560–569. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics.
  2. Hall CB, Walsh EE (2009). Respiratory syncytial virus. In RD Feigin et al., eds., Feigin and Cherry's Textbook of Pediatric Infectious Diseases, 6th ed., vol. 2, pp. 2462–2487. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  3. Horga MA, Moscona A (2006). Respiratory syncytial virus. In FD Burg et al., eds., Current Pediatric Therapy, 18th ed., pp. 793–797. Philadelphia: Saunders Elsevier.

Otras obras consultadas

  • Committee on Infectious Diseases, American Academy of Pediatrics (2009). Modified recommendations for use of palivizumab for prevention of respiratory syncytial virus infections. Pediatrics, 124(6): 1694–1701.
  • Hall CB (2010). Respiratory syncytial virus. In GL Mandell et al., eds., Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases, 7th ed., vol. 2, pp. 2207–2221. Philadelphia: Churchill Livingstone Elsevier.
  • Hayden FG and Ison MG (2006). Respiratory viral infections. In DC Dale, DD Federman, eds., ACP Medicine, section 7, chap. 25. New York: WebMD.
  • Honegger JR, Brady MT (2011). Viral respiratory infections including influenza. In CD Rudolph et al., eds., Rudolph's Pediatrics, 22nd ed., pp. 961–970. New York: McGraw-Hill.
  • Levin MJ, Weinberg A (2011). Infections: Viral and rickettsial. In WW Hay et al., eds., Current Diagnosis and Treatment: Pediatrics, 20th ed., pp. 1107–1147. New York: McGraw-Hill.
  • Walsh EE (2012). Respiratory syncytial virus. In L Goldman, A Shafer, eds., Goldman's Cecil Medicine, 24th ed., pp. 2091–2092. Philadelphia: Saunders.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Susan C. Kim, MD - Pediatría
John Pope, MD - Pediatría
Última revisión 25 junio, 2012

Última revisión: 25 junio, 2012

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