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Cáncer de próstata, avanzado o metastásico

Generalidades del tema

¿Es para usted este tema?

Este tema trata sobre el cáncer de próstata que se ha diseminado o que ha reaparecido después del tratamiento. Para obtener información sobre el cáncer de próstata que no se ha propagado fuera de la próstata (cáncer de próstata localizado), vea el tema Cáncer de próstata.

¿Qué es el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata es un grupo de células que crece más rápido de lo normal en la próstata de un hombre. Se puede propagar a otras zonas y destruir tejido normal.

La próstata está situada justo debajo de la vejiga del hombre. Produce parte del líquido del semen. En hombres jóvenes, la próstata tiene aproximadamente el tamaño de una nuez de nogal ("walnut"). Por lo general, se agranda a medida que el hombre envejece.

El cáncer puede ser de uno de estos tipos:

¿Cuál es la causa del cáncer de próstata?

Los expertos no saben cuál es la causa del cáncer de próstata. Pero creen que envejecer y tener antecedentes familiares de cáncer de próstata aumenta sus probabilidades de tenerlo.

¿Cuáles son los síntomas?

A veces, no hay síntomas de cáncer de próstata, ya sea localmente avanzado o metastásico.

Cuando sí aparecen, los síntomas de cáncer de próstata localmente avanzado incluyen:

  • Despertarse muchas veces durante la noche para orinar.
  • Tener problemas para iniciar el chorro de orina, tener un chorro más débil de lo normal, o no poder orinar en absoluto.
  • Tener dolor o sensación de ardor al orinar.
  • Tener sangre en la orina.
  • Tener un profundo dolor o rigidez en la parte baja de la espalda, en la parte superior de los muslos o en las caderas.

Los síntomas de cáncer de próstata metastásico pueden incluir:

  • Dolor en los huesos.
  • Pérdida de peso.
  • Hinchazón en las piernas y en los pies.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?

Su médico le hará un examen de tacto rectal, en el que le pondrá un dedo enguantado y lubricado en el recto para palpar la próstata. También es posible que le hagan un análisis de sangre llamado prueba del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés). Estas pruebas ayudarán a averiguar si usted tiene cáncer de próstata o si su cáncer de próstata ha reaparecido.

Su médico también podría realizarle una biopsia. En esta prueba, el médico toma muestras de tejido de la próstata o de la zona donde el cáncer pudiera haberse propagado y envía las muestras a un laboratorio para su análisis. Una biopsia es la única forma de saber con certeza que tiene cáncer de próstata.

Si usted ha tenido cáncer de próstata antes, el médico puede solicitar una gammagrafía ósea, una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), o un examen de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para ver si ha reaparecido o se ha propagado.

Descubrir que tiene cáncer que se ha propagado o que ha reaparecido puede ser muy difícil. A algunas personas les ayuda hablar sobre sus sentimientos con familiares y amigos. Tal vez desee también hablar con su médico o con otras personas que hayan tenido este tipo de cáncer. La filial local de la Sociedad Americana del Cáncer puede ayudarle a encontrar un grupo de apoyo.

¿Cómo se trata?

Sus opciones de tratamiento dependen de su estado general de salud, de lo rápido que esté creciendo el cáncer y de cuánto se haya propagado.

El cáncer de próstata localmente avanzado puede tratarse con cirugía, radioterapia, terapia hormonal, o una combinación de estas.

El tratamiento del cáncer metastásico se enfoca en retrasar la propagación del cáncer y en aliviar los síntomas, como dolor en los huesos. También puede ayudar a que se sienta mejor y a que viva más tiempo. El tratamiento puede incluir terapia hormonal, radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia.

En algunos casos, los hombres pueden esperar antes de comenzar el tratamiento (vigilancia activa). Pero los hombres mayores con otros problemas graves de salud podrían decidir no hacerse el tratamiento excepto lo que sea necesario para tratar cualquier síntoma (espera vigilante).

Preguntas frecuentes

Aprender sobre el cáncer de próstata:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con cáncer de próstata:

Cuestiones relacionadas con el final de la vida:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Cáncer: Cómo controlar el dolor asociado con el cáncer
  Cáncer: Cómo controlar las náuseas y el vómito causados por la quimioterapia
  Manejo del estrés: Ejercicios de respiración para relajación

Causa

Se desconoce la causa exacta del cáncer de próstata, pero los expertos creen que la edad y los antecedentes familiares podrían tener algo que ver con sus probabilidades de tener la enfermedad. El cáncer de próstata es muy común y es una enfermedad del hombre mayor. La mayoría de los hombres que lo padecen tienen más de 65 años.

Síntomas

El cáncer de próstata puede no causar síntomas notorios. Los posibles síntomas del cáncer de próstata localmente avanzado son:

  • Problemas urinarios, como:
    • No poder orinar en absoluto.
    • Tener dificultad para iniciar o parar el chorro de orina.
    • Tener que orinar con frecuencia, especialmente por la noche.
    • Tener dolor o ardor al orinar.
  • Dificultad para lograr una erección.
  • Sangre en la orina o el semen.
  • Dolor profundo y frecuente en la parte baja de la espalda, el abdomen, la cadera o la pelvis.

Estos síntomas también podrían ser causados por:

  • Hiperplasia prostática benigna (BPH, por sus siglas en inglés), que es un agrandamiento de la próstata. Es muy común en hombres mayores. Por lo general, la próstata se agranda con la edad. Cuando es lo suficientemente grande, puede hacer presión contra la uretra y causar problemas para orinar.
  • Prostatitis, una infección de la próstata.
  • Infección urinaria, una infección en cualquiera de los órganos y los tubos que procesan y transportan la orina fuera del cuerpo.

Los síntomas que podrían indicar que el cáncer se ha propagado o que se ha metastatizado a otras partes del cuerpo incluyen:

  • Pérdida de peso.
  • Dolor en los huesos.
  • Hinchazón en las piernas y en los pies.

Qué sucede

El cáncer de próstata es un cáncer común que afecta a los hombres mayores. Aproximadamente 16 de cada 100 hombres en los Estados Unidos tendrán cáncer de próstata, pero solamente 3 morirán a causa de ello. Esto significa que aproximadamente 97 de cada 100 hombres morirán por causas diferentes al cáncer de próstata.1

Generalmente es un cáncer que crece muy lentamente y demora años en crecer hasta ser lo suficientemente grande como para provocar algún síntoma. En algunos hombres, nunca causa problemas. En ocasiones, sin embargo, crece rápidamente y puede causar complicaciones o la muerte.

Cuando el cáncer de próstata adquiere un tamaño lo suficientemente grande, comienza a llenar la próstata y, a menudo, el médico puede palparlo durante un examen de tacto rectal. A medida que continúa creciendo, atraviesa el borde exterior de la próstata y alcanza los tejidos cercanos, como, por ejemplo, las vesículas seminales. En este punto, la enfermedad se llama cáncer de próstata localmente avanzado.

El cáncer de próstata localmente avanzado generalmente no se puede curar. Pero hay tratamientos que pueden ayudarle a vivir más y a sentirse mejor. La mayoría de los hombres vive hasta 5 años después de este diagnóstico, pero algunos hombres pueden vivir más tiempo.2

Después de que el cáncer ha atravesado la próstata, puede extenderse a los ganglios linfáticos cercanos. Desde el sistema de ganglios linfáticos, el cáncer puede propagarse a otras zonas del cuerpo. La mayoría de las veces, el cáncer de próstata se propaga a los huesos. También se puede propagar a los pulmones o a otros órganos. Cuando se ha propagado a los ganglios linfáticos, la enfermedad se llama cáncer de próstata metastásico.

El cáncer de próstata metastásico no se puede curar. Pero existe una serie de tratamientos disponibles para ayudarle a vivir más y a sentirse mejor. La mayoría de los hombres vive entre 1 y 3 años después de este diagnóstico, pero algunos hombres pueden vivir muchos años más.2

Qué aumenta el riesgo

Un factor de riesgo es cualquier factor que hace que usted tenga más probabilidades de llegar a tener una enfermedad en particular. Ser mayor de 50 años es el principal factor de riesgo para el cáncer de próstata. Aproximadamente 6 de cada 10 nuevos cánceres de próstata se diagnostican en hombres que tienen 65 años o más.3

Sus probabilidades de tener la enfermedad son más altas si otros hombres de su familia la han tenido. Su riesgo se duplica si su padre o su hermano tuvieron cáncer de próstata. Su riesgo también depende de la edad en la cual su familiar fue diagnosticado. La mayoría de los hombres que tienen cáncer de próstata no tienen antecedentes familiares de la enfermedad.

Raza y cáncer de próstata

Los hombres afroamericanos y jamaiquinos de ascendencia africana tienen mayores probabilidades de tener el tipo de cáncer de próstata que crece y se propaga. Los investigadores no están seguros de por qué hay una diferencia en la enfermedad y en las tasas de mortalidad entre diferentes razas. Algunos expertos creen que puede haber un vínculo genético.4

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico de inmediato si:

  • No puede orinar en absoluto.
  • Siente dolor al orinar y tiene fiebre de más de 100 F (37.78 C), escalofríos o dolores por todo el cuerpo.
  • Tiene sangre o pus en la orina o en el semen.

Llame a su médico para programar una cita si no encuentra motivos que expliquen por qué:

  • Ha bajado de peso.
  • Tiene un dolor constante y sordo en la parte baja de la espalda, la pelvis, o la cadera.
  • Tiene los ganglios linfáticos inflamados en la zona de la ingle. Por lo general, estos ganglios no son sensibles.

Vigilancia activa o espera vigilante

La vigilancia activa significa que un hombre será observado muy atentamente por su médico y le harán chequeos y pruebas, incluidas biopsias de la próstata. Si el cáncer comienza a crecer más rápidamente, tendrá otro tratamiento.

La vigilancia activa es una opción para los hombres con cáncer de bajo riesgo que esperan vivir más de 10 años y que no tienen otros problemas crónicos de salud. Puede ser una opción para algunos hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio. Pero la vigilancia activa no suele ser una opción cuando el cáncer de próstata se ha propagado.

A veces, los hombres que tienen niveles de PSA que están aumentando lentamente después de haberse sometido a algún tratamiento podrían no comenzar los tratamientos hormonales inmediatamente pero pueden ser observados durante la vigilancia activa.

La espera vigilante significa que un hombre será observado muy atentamente por su médico, pero no se someterá a tratamientos para eliminar el cáncer. Si un hombre mayor tiene problemas graves de salud y no se espera que viva más de 10 años, es posible que no pueda manejar los tratamientos ni siquiera querer someterse a ellos, excepto los tratamientos necesarios para mantenerse cómodo (cuidados paliativos).

A quién consultar

Entre los médicos que pueden tratar el cáncer de próstata localmente avanzado y metastásico se incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

El cáncer de próstata localmente avanzado y el cáncer de próstata metastásico se diagnostican mediante exámenes físicos y pruebas, que incluyen:

  • Un examen de tacto rectal, en el que el médico introduce un dedo enguantado en el recto para palpar la próstata. Algunos tumores de próstata pueden detectarse de este modo.
  • Una prueba de PSA para medir los niveles de antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) en la sangre. Un nivel más alto de PSA podría ser una señal de agrandamiento, infección o cáncer de la próstata. Es posible que un nivel de PSA más alto después del tratamiento para el cáncer de próstata signifique que el cáncer ha reaparecido.
  • Una ecografía transrectal, en la cual el médico inserta una sonda en el recto para revisar la próstata. La sonda utiliza ondas de sonido (ultrasonido) para crear una imagen de la próstata.
  • Una biopsia de la próstata, en la que se extrae tejido de la próstata y se examina bajo un microscopio. Los otros exámenes y pruebas pueden dar pistas de que podría tener cáncer de próstata, pero solo una biopsia de la próstata puede comprobarlo.

Si ha tenido cáncer de próstata antes, una o más pruebas ayudarán a su médico a ver si el cáncer ha reaparecido o se ha propagado. Estas podrían incluir:

  • Análisis de sangre. Se utilizan diferentes tipos de análisis de sangre para determinar si el cáncer se ha propagado a los huesos o al hígado.
  • Una gammagrafía ósea. Se le inyecta material radiactivo en el brazo, que se ve reflejado en las radiografías. Una cámara de rayos X pasa sobre el cuerpo y toma imágenes a medida que el material radiactivo pasa a los huesos. Las zonas con daño óseo se ven reflejadas en las imágenes. El cáncer de próstata que se ha propagado a los huesos puede provocar este tipo de daño.
  • Una tomografía computarizada (CT). Un tomógrafo de CT dirige una serie de pulsos de rayos X por todo el cuerpo. Cada pulso de rayos X dura solo una fracción de segundo y representa un "corte" del órgano o zona a estudiar.
  • Un examen de imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Una MRI utiliza un campo magnético potente para tomar imágenes de la próstata. Esto puede mostrar daño en los tejidos o enfermedades, como, por ejemplo, una infección o un tumor.

Controles de seguimiento

Si ha recibido tratamiento para el cáncer de próstata en el pasado, es probable que le hayan hecho controles regulares que incluyen pruebas de PSA para detectar cualquier señal de que el cáncer ha reaparecido o se ha propagado a otras partes de su cuerpo. Su médico vigilará cualquier aumento en el nivel PSA y la velocidad con que ocurren los aumentos. Un PSA alto no significa necesariamente que el cáncer haya reaparecido. Pero puede significar que necesita más pruebas, como, por ejemplo, una biopsia de la próstata, una gammagrafía ósea, un CT o una MRI.

Generalidades del tratamiento

Sus opciones de tratamiento para el cáncer de próstata que se ha propagado dependerán de:

  • El tipo de células cancerosas que tenga. Esto se llama grado o puntaje de Gleason del cáncer. Algunas células de cáncer de próstata crecen más rápidamente que otras.
  • Su edad.
  • Cualquier problema grave de salud que pudiera tener, incluidos los problemas urinarios, intestinales, o de la función sexual.
  • Su nivel de PSA.

El tratamiento para el cáncer de próstata localmente avanzado o metastásico puede incluir terapia hormonal, cirugía, radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia. O, si no presenta síntomas, puede incluir vigilancia activa o espera vigilante.

Es posible que quiera hablar con su médico acerca de participar en un ensayo clínico de nuevas opciones de tratamiento contra el cáncer. Un tratamiento que se está estudiando en ensayos clínicos para el cáncer de próstata avanzado es la ecografía enfocada de alta intensidad (HIFU, por sus siglas en inglés). Para el cáncer de próstata metastásico, los tratamientos en ensayos clínicos incluyen nuevas formas de quimioterapia e inmunoterapia, incluyendo las vacunas.

El cáncer de próstata y su tratamiento también podrían provocar náuseas, dolor u otros efectos secundarios. Usted puede manejar algunos efectos secundarios en el hogar. Si experimenta náuseas, espere 1 hora después de que se haya detenido el vómito y luego tome sorbos de una bebida rehidratante para reemplazar líquidos y nutrientes que haya perdido. Es posible que su médico también le recete medicamentos para controlar las náuseas y el vómito. El estreñimiento y la diarrea podrían aliviarse si bebe suficientes líquidos.

El dolor del cáncer que se ha propagado a los huesos se puede controlar. Si el dolor se vuelve un problema, hable con su médico acerca de ver a un especialista en manejo de dolor. Para consejos sobre el manejo de dolor, consulte:

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Cáncer: Cómo controlar el dolor asociado con el cáncer.

Para obtener más información, vea el tema Dolor asociado con el cáncer.

Tratamiento para el cáncer de próstata localmente avanzado

El cáncer de próstata que se ha propagado al tejido alrededor de la próstata se puede tratar con radioterapia, cirugía o terapia hormonal. A veces se combinan dos de estos tratamientos.

Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos X o protones de alta energía para destruir el cáncer. Este tratamiento ha mejorado con las nuevas tecnologías, por lo que hay menos efectos secundarios y complicaciones que en el pasado. La radioterapia suele combinarse con la terapia hormonal.

La radioterapia de haz externo o (EBRT, por sus siglas en inglés) utiliza rayos de alta energía, como los rayos X, para destruir el cáncer. Por lo general, se administra en múltiples dosis durante varias semanas. La radiación destruye los tejidos, por lo cual podría dañar los nervios a lo largo de la próstata que afectan su capacidad para tener una erección. Si ya tiene problemas intestinales, la radiación externa podría hacer que sus síntomas empeoren.

Hay 3 formas comunes de radiación externa:

  • Radioterapia conformacional (3D-CRT, por sus siglas en inglés). Esta utiliza un sistema de proyección tridimensional para dirigir una dosis potente de radiación al cáncer de próstata. Esto ayuda a proteger el tejido sano de la radiación.
  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés). Esta utiliza la nueva tecnología 3D-CRT para atacar al cáncer.
  • Radioterapia con haz de protones. Esta es una radioterapia que usa un tipo diferente de energía (protones) en lugar de rayos X. Esto permite que se dirija una cantidad más alta de radiación en forma específica, lo cual protege al tejido sano cercano (especialmente el recto). En ocasiones, la terapia con haz de protones se combina con la terapia de rayos X. (Solo está disponible en grandes centros médicos).
Cirugía

Las dos cirugías más comunes son:

Terapia hormonal

Terapia hormonal también llamada terapia de privación androgénica (ADT, por sus siglas en inglés). El cáncer de próstata necesita hormonas masculinas (testosterona) para sobrevivir. La terapia hormonal disminuye la cantidad de testosterona y otras hormonas masculinas en el cuerpo. Esto a menudo hace que los tumores se reduzcan de tamaño. La reducción de los tumores puede aliviar el dolor intenso en los huesos causado por la propagación del cáncer en los huesos. La terapia hormonal generalmente se combina con radioterapia.

Los métodos más comunes son:

  • Agonistas LH-RH y agonistas de la GnRH. Estos fármacos, como goserelina (Zoladex), leuprolida (Lupron) y triptorelina (Trelstar), impiden que el cuerpo elabore testosterona.
  • Antagonistas de la GnRH. Estos fármacos impiden que el cuerpo elabore testosterona. Funcionan de inmediato y evitan la crisis causada por los agonistas de la GnRH que puede empeorar los síntomas durante varias semanas. Un antagonista de la GnRH es degarelix (Firmagon).
  • Antiandrógenos. Estos medicamentos, como la bicalutamida (Casodex), se usan a menudo junto con agonistas LH-RH. Los antiandrógenos ayudan a bloquear el suministro de testosterona al cuerpo.
  • Orquiectomía. Esta es una operación para extirpar los testículos, los cuales producen más del 90% de las hormonas masculinas del cuerpo (andrógenos), incluida la testosterona.
Tratamientos combinados

En algunos casos, los hombres tendrán radioterapia después de una prostatectomía, especialmente si el tumor no se pudo eliminar completamente mediante la cirugía.

Algunos hombres deciden iniciar la terapia hormonal solo después de que tienen síntomas. Pero muchos médicos recomiendan empezar con la terapia hormonal de inmediato si se detectó cáncer en los ganglios linfáticos durante la cirugía para extirpar la próstata. El tratamiento temprano puede permitir a los hombres vivir un poco más. Otros médicos dicen que hay que esperar, porque la espera retrasa los efectos secundarios molestos y graves de la terapia hormonal.

Tratamiento para el cáncer de próstata metastásico

El tratamiento para el cáncer de próstata que se ha propagado a los huesos o a otros órganos en el cuerpo tiene como fin aliviar los síntomas y retardar el crecimiento del cáncer. El tratamiento podría incluir:

  • Terapia hormonal para retardar el crecimiento del cáncer.
  • Radioterapia para reducir el tamaño de los tumores y aliviar el dolor.
  • Quimioterapia para detener el crecimiento de las células cancerosas.
  • Cirugía para extirpar obstrucciones que están causando problemas (TURP).
  • Inmunoterapia para ayudar al propio sistema inmunitario de un hombre a luchar contra el cáncer.

La terapia hormonal actúa reduciendo la cantidad de testosterona en su cuerpo. Esto puede hacerse con medicamentos o con cirugía para extirpar los testículos (orquiectomía). La terapia hormonal también puede aliviar el dolor al reducir los tumores y aliviar los problemas urinarios.

A veces, la privación androgénica (orquiectomía o un agonista LH-RH) se usa junto con un antiandrogénico. Esto se conoce como bloqueo combinado de los andrógenos (CAB, por sus siglas en inglés). Pero el leve beneficio del CAB puede ser neutralizado por los efectos secundarios.

La orquiectomía y la terapia hormonal hacen que disminuyan los niveles de testosterona, lo cual causa algunos efectos secundarios similares. Estos incluyen senos más grandes, bochornos, pérdida del deseo sexual e incapacidad para tener una erección. Entre las opciones de tratamiento para estos problemas se incluyen:

  • Tomar un descanso temporal de la terapia hormonal. Esto puede hacer que algunos efectos secundarios desaparezcan. (Los efectos secundarios después de la orquiectomía son permanentes).
  • Tratamiento de radiación de los senos para evitar el crecimiento de los senos. Esto se hace antes de iniciar la terapia hormonal.
  • Tratamiento de radiación o un medicamento antiestrógeno para el cáncer de seno llamado tamoxifeno para aliviar el dolor en los senos. El tamoxifeno también puede ayudar a revertir el crecimiento de los senos. También provoca bochornos.
  • Tomar medicamentos como paroxetina o venlafaxina para controlar los bochornos. Si estos no funcionan, el estrógeno o el megestrol a veces pueden ayudar a reducir los bochornos. Pero todos estos medicamentos tienen diferentes efectos secundarios, así que si usted tiene problemas con los bochornos, hable con su médico.

Otros graves efectos secundarios de la terapia hormonal pueden incluir huesos delgados o quebradizos (osteoporosis), reducción de la masa muscular, aumento del índice de masa corporal (IMC), recuento bajo de glóbulos rojos (anemia), fatiga, deterioro cognitivo (dificultad para pensar con claridad), depresión y un mayor riesgo de diabetes y de enfermedad cardíaca.

La terapia hormonal suele funcionar bien al principio para detener el crecimiento del cáncer. Pero en la mayoría de los casos el cáncer regresa en unos años. En este punto, el cáncer se describe como resistente a la hormona, lo que significa que no responde a la terapia hormonal estándar. Cuando esto sucede, se puede intentar con otro tipo de tratamiento hormonal. Si el cáncer continúa creciendo, puede ser recomendable la quimioterapia o la inmunoterapia.

Algunos hombres deciden iniciar la terapia hormonal solo después de que tienen síntomas. Pero algunos médicos recomiendan empezar de inmediato la terapia hormonal si el cáncer se encontró en los ganglios linfáticos durante la cirugía para extirpar la próstata. Otros médicos dicen que hay que esperar, porque la espera retrasa los efectos secundarios molestos y graves de la terapia hormonal.

Con la privación intermitente de andrógenos, conocida como IAD, por sus siglas en inglés, los hombres toman medicamentos en ciclos de terapia hormonal. Tomar descansos entre ciclos de terapia hormonal da a los hombres la oportunidad de recuperar su capacidad de funcionar sexualmente. También les proporciona alivio de los otros efectos secundarios de la terapia hormonal, como los bochornos, la pérdida de energía y la pérdida de masa ósea y muscular.

Tratamiento para el dolor

El dolor es una de las principales preocupaciones de las personas que tienen cáncer metastásico. Pero casi siempre se puede controlar el dolor por cáncer. Usted y su médico tienen varias opciones para aliviar el dolor, incluyendo analgésicos y radiación para aliviar el dolor, como la terapia de radiación de haz externo y los radioisótopos dirigidos a los huesos.

Puede encontrar información adicional sobre el cáncer de próstata en el sitio del Instituto Nacional del cáncer en www.cancer.gov/cancertopics/types/prostate.

Cuidados paliativos

Los cuidados paliativos son un tipo de atención médica para las personas que tienen enfermedades graves y crónicas. Son distintos de la atención que recibe para curar su enfermedad. Los cuidados paliativos se concentran en mejorar la calidad de vida, no solo en el cuerpo, sino también en la mente y el espíritu. Algunas personas combinan los cuidados paliativos con los cuidados curativos.

En casos de cáncer de próstata, los cuidados paliativos pueden implicar tratamientos para reducir tumores o el dolor óseo, como la quimioterapia, la radioterapia, los radionúclidos (medicamento utilizado en radiación externa) para metástasis en los huesos y los bisfosfonatos, que desaceleran el deterioro del hueso y ayudan a aliviar el dolor óseo. También es una opción la cirugía para aliviar los problemas de la vejiga (resección transuretral de la próstata, o TURP).

Los cuidados paliativos pueden ayudarle a manejar los síntomas o los efectos secundarios del tratamiento. También podrían ayudarle a sobrellevar los sentimientos que genera vivir con una enfermedad a largo plazo (crónica) o a hacer planes con respecto a su atención médica en el futuro, o podrían ayudar a que su familia comprenda mejor su enfermedad y sepa cómo brindarle apoyo.

Si le interesa recibir cuidados paliativos, hable con su médico. Es posible que este pueda hacerse cargo de sus cuidados o que lo remita a un médico especializado en este tipo de atención.

Para obtener más información, vea el tema Cuidados paliativos.

Cuestiones del final de la vida

Es posible que desee hablar con su médico y con su familia sobre la atención médica y otras cuestiones legales que surgen cerca del final de la vida. Podría resultarle útil y reconfortante dejar por escrito sus elecciones de cuidado de salud —por medio de instrucciones médicas por anticipado o un testamento vital— mientras aún pueda tomar y comunicar estas decisiones.

Podría elegir a un agente de atención médica para tomar decisiones acerca de sus cuidados y llevarlas a cabo en caso de que llegara a ser incapaz de hablar por sí mismo. Asegúrese de compartir sus deseos con sus familiares o con sus amigos cercanos. Puede obtener formularios de Caring Connections (www.caringinfo.org o 1-800-658-8898) o de Aging With Dignity (www.agingwithdignity.org o 1-888-594-7437).

Para obtener más información, vea el tema Cuidados al final de la vida.

Los programas de cuidados paliativos proporcionan servicios médicos, apoyo emocional y recursos espirituales para personas que están al final de la vida. Los programas de cuidados paliativos también ayudan a los familiares a manejar los detalles prácticos y los desafíos emocionales de cuidar a un ser querido moribundo. Para obtener más información, vea el tema Programas de cuidados paliativos.

Prevención

El cáncer de próstata no se puede prevenir. Pero hay medidas que puede tomar para reducir su riesgo de tener esta enfermedad. Para obtener más información, vea el tema Cáncer de próstata.

Tratamiento en el hogar

Durante la atención médica para cualquier etapa del cáncer de próstata, hay cosas que puede hacer en el hogar para ayudar a controlar los síntomas del cáncer de próstata o los efectos secundarios del tratamiento:

  • Náuseas o vómito. Después de que el vómito se haya detenido por 1 hora, beba sorbos de una bebida rehidratante para reemplazar los líquidos y nutrientes perdidos. Preste atención a y trate las señales tempranas de deshidratación. Los adultos mayores pueden deshidratarse rápidamente a causa del vómito. También es posible que su médico le recete medicamentos para controlar las náuseas y el vómito. Para obtener más información sobre cómo manejar estos efectos secundarios, vea:
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Cáncer: Cómo controlar las náuseas y el vómito causados por la quimioterapia.
  • Dolor. Para el dolor, hable con su médico acerca del uso de aspirina, acetaminofén (como Tylenol) u otro tipo de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). O pregúntele acerca de un medicamento narcótico. También puede probar una terapia alternativa como la biorretroalimentación. Asegúrese de hablar con su médico sobre cualquier tratamiento en el hogar que use para aliviar el dolor.
  • Diarrea. No coma hasta que se sienta mejor. Tome con frecuencia pequeños sorbos de agua o de una bebida rehidratante, y coma bocados pequeños de galletas saladas. Comience a comer alimentos suaves (como arroz, pan tostado seco o galletas saladas, bananas [plátanos], caldos y compota de manzana) al día siguiente o con anterioridad, según cómo se sienta.
  • Estreñimiento. Asegúrese de beber suficientes líquidos. La mayoría de los adultos deberían beber entre 8 y 10 vasos de agua o de bebidas sin cafeína cada día. Incluya frutas, verduras y fibra en su dieta diaria.
  • Problemas para dormir. Con frecuencia, algunas medidas sencillas, como acostarse a un horario regular, hacer algo de ejercicio durante el día y evitar la cafeína tarde en el día pueden ayudar con los problemas del sueño.
  • Problemas urinarios. El tratamiento en el hogar para la incontinencia urinaria incluye eliminar las bebidas con cafeína de su dieta y establecer un horario para orinar cada 3 o 4 horas, independientemente de que sienta la necesidad o no. También puede probar con ejercicios del piso pélvico (Kegel) para fortalecer los músculos pélvicos.

Durante el tratamiento médico para el cáncer de próstata, puede experimentar problemas emocionales. Vea los siguientes consejos para su manejo:

  • Estrés. Expresar sus sentimientos a otras personas podría ayudar a comprenderlos y sobrellevarlos. También podría ser útil aprender técnicas de relajación.
  • Imagen corporal y sexualidad. Sus sentimientos acerca de su cuerpo y la sexualidad podrían cambiar después del tratamiento para el cáncer. Los tratamientos para el cáncer de próstata tienen efectos secundarios que casi siempre afectan a la función sexual del hombre, como la pérdida del deseo sexual y la incapacidad para tener erecciones. Los tratamientos también pueden causar reducción del pene y los testículos. Hable abiertamente con su pareja acerca de lo que le preocupa. Y hable con su médico de sus inquietudes acerca de cualquier problema sexual.

Tener cáncer puede cambiar la vida de muchas maneras. Para obtener ayuda en el manejo de estos cambios, vea el tema: Cómo obtener apoyo cuando tiene cáncer.

Medicamentos

Se pueden utilizar medicamentos para desacelerar el crecimiento del cáncer de próstata y aliviar los síntomas.

El cáncer de próstata necesita de la hormona masculina testosterona para crecer. La terapia hormonal utiliza fármacos especiales para bloquear la producción o la acción de la testosterona y puede hacer que el cáncer se reduzca. Esto puede mejorar sus síntomas. La terapia hormonal puede administrarse antes o después de la radiación o de la cirugía para extirpar la próstata.

La terapia hormonal suele funcionar bien al principio para detener el crecimiento del cáncer. Pero en la mayoría de los casos, el cáncer regresa en unos años. Cuando esto ocurre, el cáncer se conoce como resistente a las hormonas. Esto significa que ya no va a mejorar con la terapia hormonal. Cuando esto sucede, pueden funcionar otros tipos de tratamiento hormonal. Si el cáncer continúa creciendo, la quimioterapia o la inmunoterapia podrían ser la siguiente opción.

La quimioterapia es el uso de medicamentos para controlar el crecimiento del cáncer o para aliviar sus síntomas. Con frecuencia, los medicamentos son administrados a través de una aguja en una vena, y los vasos sanguíneos llevan los medicamentos a todo el cuerpo. A veces, los medicamentos están disponibles en forma de pastillas que puede tragar. En ocasiones, se administran por medio de una inyección o solución inyectable.

La quimioterapia generalmente implica la administración conjunta de dos o más fármacos. Las combinaciones pueden funcionar mejor que un solo medicamento. Esto se debe a que cada medicamento puede atacar las células cancerosas de una manera diferente. Se utiliza con más frecuencia cuando el cáncer de próstata es resistente a las hormonas.

La inmunoterapia es un tratamiento que utiliza el sistema inmunitario del cuerpo para destruir las células cancerosas. Se utiliza para el cáncer de próstata resistente a las hormonas.

Opciones de medicamentos

Terapia hormonal

La terapia hormonal se usa frecuentemente con radioterapia. Puede ser utilizada sola para el cáncer metastásico.

Quimioterapia

La quimioterapia puede ser útil cuando el cáncer de próstata ya no responde a la terapia hormonal.

Inmunoterapia

Las vacunas como sipuleucel-T (Provenge) usan células del propio cuerpo de un hombre para estimular su sistema inmunitario. Esto puede desacelerar el crecimiento de las células cancerosas.

Analgésicos y estimulantes del apetito

Los analgésicos y los estimulantes del apetito pueden utilizarse cuando el cáncer de próstata se ha propagado a otras partes del cuerpo.

  • Los esteroides, como la hidrocortisona o la prednisona, controlan el dolor y mejoran el apetito.
  • Los fármacos radiactivos como el samario-153 y el estroncio-89 se llaman radionúclidos. Se absorben cerca de la zona del dolor en los huesos. Luego la radiación que se libera ayuda a aliviar el dolor causado por los tumores que se han propagado al hueso.
  • El denosumab (Xgeva) y los bisfosfonatos, como el pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa), pueden ayudar a aliviar el dolor óseo y a prevenir la osteoporosis, que en ocasiones es causada por la terapia hormonal a largo plazo.

Los medicamentos para el dolor (analgésicos) están hechos para tratar de manera específica el dolor leve, moderado e intenso, así como diferentes tipos de dolor como ardor y el hormigueo. Para conocer más detalles, vea:

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Cáncer: Cómo controlar el dolor asociado con el cáncer.

Para obtener más información, vea el tema Dolor asociado con el cáncer.

Medicamentos para el tratamiento de los efectos secundarios

La terapia hormonal puede causar pérdida del deseo sexual, bochornos, senos agrandados y dolorosos y problemas de erección.

  • Para los hombres que tienen problemas de erección después de la cirugía, pueden ser útiles medicamentos como sildenafil (Viagra), tadalafil (Cialis) o vardenafil (Levitra). El uso de medicamentos poco después de la cirugía puede ayudar a los hombres a recuperar la función sexual. Hable con su médico acerca de su situación.
  • Tomar un descanso temporal de la terapia hormonal puede hacer que algunos efectos secundarios desaparezcan.
  • Para aliviar el dolor en los senos, se utiliza con frecuencia el medicamento antiestrógeno para el cáncer de seno llamado tamoxifeno o radiación. El tamoxifeno también puede ayudar a revertir el crecimiento de los senos. Sin embargo, provoca bochornos.
  • Para los bochornos, puede ser de ayuda tomar un cierto tipo de antidepresivo. La paroxetina o la venlafaxina pueden ayudar con los bochornos. Pero tienen efectos secundarios diferentes. Así que si tiene un problema con bochornos, hable con su médico.

Para pensar

La terapia hormonal antiandrogénica también puede causar diarrea, sensibilidad en los senos y náuseas. Se han reportado algunos casos graves de problemas hepáticos.

La terapia hormonal también puede afectar a los huesos, haciéndolos débiles y quebradizos y más propensos a quebrarse. Los medicamentos como los bisfosfonatos y el denosumab pueden ayudar a prevenir la pérdida de masa ósea durante la terapia hormonal a largo plazo.

Cirugía

La cirugía para tratar el cáncer de próstata se reserva generalmente para los hombres sanos que tienen menos de 70 años y que eligen someterse a una cirugía. La cirugía puede hacerse para aliviar los síntomas y retardar el crecimiento del cáncer.

Opciones de cirugía

  • Prostatectomía radical, que es la extirpación de la próstata y su cáncer. No se suele hacer cuando el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo.
  • Orquiectomía, que es la extirpación de los testículos. Esta puede hacer que el cáncer se reduzca de tamaño y puede mejorar los síntomas, porque a menudo el cáncer de próstata necesita la testosterona elaborada por los testículos para crecer.
  • TURP, o resección transuretral de la próstata. Esta cirugía puede ayudar a aliviar problemas de la vejiga, porque elimina parte del tumor que puede estar bloqueando la uretra, el conducto que lleva la orina desde la vejiga y a través el pene. Esto puede impedir que el tumor crezca durante un tiempo. Pero la TURP no extrae el tumor completo.

Para pensar

La extirpación quirúrgica de los testículos (orquiectomía) y los medicamentos de terapia hormonal tienen algunos de los mismos efectos secundarios, como bochornos, senos agrandados, pérdida del deseo sexual e incapacidad para tener una erección.

Otro tratamiento

Radioterapia

La radioterapia para el cáncer de próstata puede ser utilizada sola o combinada con el tratamiento hormonal. La radioterapia también se utiliza para aliviar el dolor del cáncer metastásico o del cáncer que reaparece después de la cirugía.

La radioterapia para el cáncer de próstata localmente avanzado a menudo se combina con el tratamiento hormonal. El uso simultáneo de ambos tratamientos puede mejorar sus posibilidades de estar libre de la enfermedad durante más tiempo y de vivir más tiempo.2

La radioterapia de haz externo utiliza una máquina de gran tamaño para enfocar un haz de radiación en el tumor para destruir las células cancerosas. La radiación daña el material genético de las células de modo que no puedan crecer. Aunque la radiación daña células normales así como células cancerosas, las células normales pueden repararse por sí mismas y funcionar, mientras que las células cancerosas no pueden hacerlo. Cuando el cáncer se ha propagado a los huesos, la radioterapia se puede administrar a zonas específicas para aliviar el dolor.

Terapia complementaria

Además del tratamiento médico, a veces las personas usan terapias complementarias para ayudar a aliviar los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos para el cáncer. Algunas de las terapias complementarias que pueden ser útiles incluyen:

Los tratamientos de cuerpo y mente como los mencionados anteriormente pueden ayudarle a sentirse mejor y a sobrellevar el tratamiento. Estos tratamientos también podrían reducir el dolor crónico en la espalda, el dolor articular, los dolores de cabeza y el dolor causado por los tratamientos para el cáncer.

Antes de probar una terapia complementaria, hable con su médico acerca del valor y los efectos secundarios que esta podría tener. Dígale si ya está usando alguna de esas terapias. El objetivo de las terapias complementarias no es reemplazar los tratamientos médicos estándares, pero podrían mejorar su calidad de vida y ayudarle a manejar el estrés y los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

Ensayos clínicos

Es posible que le interese tomar parte en estudios de investigación llamados ensayos clínicos. Los ensayos clínicos están diseñados para encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer de próstata y se basan en la información más actualizada. Es posible que las personas que no deseen recibir tratamientos estándares o que no se hayan curado con tratamientos estándares deseen participar en ensayos clínicos.

Consulte con su médico para ver si hay ensayos clínicos en su área y si cumple los requisitos.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

National Cancer Institute (NCI)
Dirección del sitio web: www.cancer.gov (o https://livehelp.cancer.gov/app/chat/chat_launch para ayuda en línea en vivo)

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Zelefsky MJ, et al. (2011). Cancer of the prostate. In VT DeVita Jr et al., eds., DeVita, Hellman and Rosenberg's Cancer: Principles and Practice of Oncology, 9th ed., pp. 1220–1271. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  2. National Cancer Institute (2012). Prostate Cancer Treatment (PDQ)—Health Professional Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/prostate/HealthProfessional.
  3. American Cancer Society (2012). Cancer Facts and Figures 2012. Atlanta: American Cancer Society. Available online: http://www.cancer.org/Research/CancerFactsFigures/CancerFactsFigures/cancer-facts-figures-2012.
  4. Robbins C, et al. (2007). Confirmation study of prostate cancer risk variants at 8q24 in African Americans identifies a novel risk locus. Genome Research, 17(12): 1717–1722.

Otras obras consultadas

  • Abernathy A, Foley KM (2011). Management of cancer pain. In VT DeVita Jr et al., eds., DeVita, Hellman and Rosenberg's Cancer: Principles and Practice of Oncology, 9th ed., pp. 2426–2447. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Loblaw DA, et al. (2007). Initial hormonal management of androgen-sensitive metastatic, recurrent, or progressive prostate cancer: 2007 update of an American Society of Clinical Oncology practice guideline. Journal of Clinical Oncology, 25(12): 1596–1605.
  • National Cancer Institute (2011). Prostate Cancer Treatment (PDQ)—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/prostate/patient.
  • National Comprehensive Cancer Network (2012). Prostate cancer. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology, version 2.2012. Available online: http://www.nccn.org/professionals/physician_gls/f_guidelines.asp.
  • Nelson JB (2012). Hormone therapy for prostate cancer. In AJ Wein et al., eds., Campbell-Walsh Urology, 10th ed., vol. 3, pp. 2934–2953. Philadelphia: Saunders.
  • Rosenberg JE, Kantoff PW (2011). Prostate cancer. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 12, chap. 9. Hamilton, ON: BC Decker.

Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Christopher G. Wood, MD, FACS - Urología, Oncología
Última revisión 22 octubre, 2012

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