Skip to Content
UW Health SMPH
American Family Children's Hospital
SHARE TEXT

Neumonía

Generalidades del tema

Los pulmones

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección de los pulmones que puede hacerle sentir muy enfermo. Es posible que tenga tos, fiebre y dificultades para respirar. Para la mayoría de la gente, la neumonía puede tratarse en el hogar. Suele desaparecer en 2 o 3 semanas. Pero los adultos mayores, los bebés y las personas con otras enfermedades pueden ponerse muy enfermos. Podría ser necesario internarlos en el hospital.

Usted puede contraer neumonía en su vida diaria, como en la escuela o el trabajo. Esto se llama neumonía adquirida en la comunidad. También puede contraerla cuando está en un hospital o en un hogar para ancianos. Esto se conoce como neumonía asociada con cuidados médicos. Puede ser más grave debido a que ya está enfermo. Este tema se centra en la neumonía que se contrae en la vida diaria.

¿Qué causa la neumonía?

Por lo general, unos microbios que se llaman bacterias o virus causan la neumonía.

La neumonía suele comenzar cuando usted inhala los microbios y estos llegan a los pulmones. Usted puede tener más probabilidades de contraer la enfermedad después de un resfriado o una gripe. Estas enfermedades dificultan que los pulmones combatan las infecciones, por lo que es más fácil contraer neumonía. Tener una enfermedad a largo plazo, o crónica, como asma, una enfermedad cardíaca, cáncer o diabetes, también aumenta las probabilidades de que contraiga neumonía.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la neumonía causada por bacterias suelen aparecer rápidamente. Estos pueden incluir:

  • Tos. Usted probablemente tosa mucosidad (esputo) de los pulmones. El moco puede ser de un color como el óxido o verde, o teñido de sangre.
  • Fiebre.
  • Respiración acelerada y sensación de falta de aire.
  • Temblores y escalofríos "con castañeteo de dientes".
  • Dolor en el pecho que a menudo se siente peor cuando tose o inhala.
  • Latidos cardíacos rápidos.
  • Sentirse muy cansado o muy débil.
  • Náuseas y vómito.
  • Diarrea.

Cuando tiene síntomas leves, su médico puede llamar a esto "neumonía errante".

Los adultos mayores pueden tener síntomas diferentes, en menor cantidad o más leves. Pueden no tener fiebre. O pueden tener tos, pero no expulsar mucosidad. La señal principal de neumonía en adultos mayores puede ser un cambio en lo bien que razonan. Es común la confusión o el delirio. O si ya tienen una enfermedad pulmonar, esa enfermedad puede empeorar.

Los síntomas causados por virus son iguales a los causados por bacterias. Pero pueden aparecer lentamente y con frecuencia no son tan evidentes ni tan graves.

¿Cómo se diagnostica la neumonía?

Su médico le preguntará sobre sus síntomas y le hará un examen físico. Es posible que indique una radiografía de pecho y un hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés). Por lo general, esto es suficiente para que su médico sepa si usted tiene neumonía. Es posible que necesite más pruebas si tiene síntomas graves, es un adulto mayor o tiene otros problemas de salud. En general, cuanto más enfermo esté, más pruebas puede necesitar.

También es posible que su médico analice el moco de sus pulmones para averiguar si la neumonía es causada por bacterias. Averiguar cuál es la causa de la neumonía puede ayudar a su médico a elegir el mejor tratamiento para usted.

¿Cómo se trata?

Si la neumonía es causada por bacterias, su médico le dará antibióticos. Estos casi siempre curan la neumonía causada por bacterias. Asegúrese de tomar los antibióticos exactamente como se le indicó. No deje de tomarlos solo porque se sienta mejor. Debe tomar todos los antibióticos hasta terminarlos.

La neumonía puede hacerle sentir muy enfermo. Pero después de tomar los antibióticos, debería empezar a sentirse mucho mejor. Llame a su médico si no empieza a sentirse mejor después de 2 o 3 días de tratamiento con antibióticos. Si se siente peor, llame a su médico de inmediato.

Hay medidas que puede tomar para sentirse mejor durante el tratamiento. Descanse y duerma lo suficiente, y beba mucho líquido. No fume. Si su tos le mantiene despierto en la noche, hable con su médico sobre el uso de medicamentos para la tos.

Es posible que tenga que ir al hospital si tiene síntomas graves, un sistema inmunitario débil u otra enfermedad grave.

La neumonía causada por un virus no suele tratarse con antibióticos. A veces, pueden usarse antibióticos para prevenir complicaciones. Pero el tratamiento en el hogar, como descansar y ocuparse de la tos, suele ser lo único que se necesita.

¿Cómo puede prevenir la neumonía?

Los entendidos recomiendan vacunación para niños y adultos. A los niños se les aplica la vacuna antineumocócica como parte de sus vacunaciones de rutina. Si tiene 65 años o más, fuma o tiene un problema de salud a largo plazo, es una buena idea aplicarse una vacuna antineumocócica. Es posible que no evite que contraiga neumonía. Pero si usted de hecho se enferma de neumonía, probablemente no se enferme tan gravemente. También puede aplicarse la vacuna contra la gripe para prevenirla, porque, a veces, las personas contraen la neumonía después de una gripe.

También puede reducir sus probabilidades de contraer neumonía manteniéndose alejado de las personas que tienen un resfriado sarampión o varicela. Puede contraer neumonía después de tener alguna de estas enfermedades. Lávese las manos a menudo. Esto ayuda a prevenir la propagación de virus y bacterias que pueden causar neumonía.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de la neumonía:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Cómo vivir con neumonía:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Ejercicios de respiración: Cómo usar un espirómetro de incentivo manual

Causa

Los virus, las bacterias, un hongo o (en raras ocasiones) los parásitos u otros organismos pueden causar neumonía.

  • En la mayoría de los casos, el organismo específico (tales como bacterias o virus) no se puede identificar incluso con las pruebas.1 Cuando se identifica un organismo, suele ser la bacteria Streptococcus pneumoniae.2
  • Muchos tipos de bacterias pueden causar neumonía. La neumonía causada por Mycoplasma pneumoniae a veces es leve y se llama "neumonía errante".
  • Los virus, como el de la influenza A (virus de la gripe) y el virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) pueden causar neumonía.

En gente que tiene el sistema inmunitario deteriorado, la neumonía puede deberse a otros organismos, incluyendo algunas formas de hongos, como el Pneumocystis jiroveci (antiguamente llamado Pneumocystis carinii). Este hongo con frecuencia causa neumonía en gente que tiene SIDA. Algunos médicos pueden sugerir una prueba de VIH si piensan que el Pneumocystis jiroveci está causando la neumonía.

¿Cómo se contrae la neumonía?

Usted puede contraer neumonía:

  • Después de inhalar partículas de aire infectado y estas llegan a sus pulmones.
  • Después de inhalar ciertas bacterias de su nariz y garganta, las cuales llegan a sus pulmones. Esto generalmente ocurre cuando duerme.
  • Durante o después de una infección del aparato respiratorio superior viral, como un resfriado o influenza (gripe).
  • Como complicación de una enfermedad viral, como sarampión o varicela.
  • Si respira grandes cantidades de alimento, jugos gástricos del estómago o vómito a los pulmones (neumonía por aspiración). Esto puede suceder cuando ha tenido una afección médica que afecta su capacidad de tragar, como convulsiones o un ataque cerebral.

Con frecuencia, la nariz y la garganta de una persona sana contienen bacterias o virus que causan neumonía. La neumonía puede tener lugar cuando estos organismos se propagan a sus pulmones mientras sus pulmones tienen más probabilidades de infectarse. Ejemplos de momentos en que esto puede suceder son durante o poco después de un resfriado o si usted tiene una enfermedad a largo plazo (crónica), como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Puede contraer neumonía durante sus actividades diarias, como en la escuela o el trabajo (neumonía adquirida en la comunidad), o cuando está en un hospital o un hogar para ancianos (neumonía asociada con la atención médica). El tratamiento puede diferir en la neumonía asociada con la atención médica, debido a que las bacterias que causan la infección en los hospitales pueden ser diferentes de las que la causan en la comunidad. Este tema se concentra en la neumonía adquirida en la comunidad.

Síntomas

Neumonía bacteriana

Los síntomas de la neumonía causada por bacterias en gente menor de 65 años por lo demás sana suelen aparecer de repente. A menudo comienzan durante o después de una infección del aparato respiratorio superior, como la gripe o un resfriado. Los síntomas pueden incluir:

  • Tos, que a menudo produce mucosidad, también llamado esputo, de los pulmones. El moco puede ser de un color como el óxido o verde, o teñido de sangre.
  • Fiebre, que puede ser menos común en los adultos mayores.
  • Escalofríos con temblores y "castañeteo de dientes".
  • Respiración rápida, a menudo superficial, y sensación de falta de aire.
  • Dolor en la pared torácica que con frecuencia empeora al toser o inspirar.
  • Latido rápido del corazón.
  • Sentirse muy cansado o débil.
  • Náuseas y vómito.
  • Diarrea.

Neumonía no bacteriana

Los síntomas de la neumonía no causada por bacterias pueden aparecer poco a poco, y a menudo no son tan graves ni tan evidentes como los síntomas de la neumonía bacteriana. Muchas personas no saben que tienen neumonía no bacteriana, porque no se sienten mal. Pero los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre.
  • Tos.
  • Falta de aire.
  • Poca cantidad de mucosidad al toser.

Cuando los síntomas son leves, su médico puede llamar a su afección "neumonía errante".

En adultos mayores y niños

Los adultos mayores pueden tener síntomas diferentes, en menor cantidad o más leves, como no tener fiebre o tener una tos sin moco (tos seca o no productiva). La señal principal de la neumonía en los adultos mayores puede ser un cambio en la claridad de pensamiento (confusión o delirio) o cuando una enfermedad pulmonar que ya tenían empeora.

En los niños, los síntomas pueden depender de la edad:

  • En los bebés de menos de 1 mes de edad, los síntomas pueden incluir tener poca o ninguna energía (letargo), alimentarse poco, emitir gruñidos o tener fiebre.
  • En los niños, los síntomas de neumonía a menudo son los mismos que en los adultos. Su médico buscará señales como la tos y una frecuencia respiratoria de más de 60 respiraciones por minuto.

Algunas afecciones con síntomas similares a la neumonía incluyen bronquitis, EPOC y tuberculosis.

Qué sucede

Después de haber sido infectado por un organismo que causa neumonía, lleva tan solo de 1 a 3 días o hasta entre 7 y 10 días para que aparezcan los síntomas. La gravedad y la duración de la neumonía dependen de:

  • Su edad y estado de salud. La gente mayor y enferma suele tener los casos más graves. Y sus casos de neumonía son los que tienen más probabilidades de causar complicaciones, como bacterias en el torrente sanguíneo (bacteriemia) o por todo el cuerpo (septicemia).
  • Si la neumonía es causada por bacterias o un virus. La neumonía viral suele ser menos grave que la neumonía bacteriana.
  • La rapidez con la que la trata. Cuanto antes se trate la neumonía, más rápidamente desaparecerán los síntomas.
  • Su sistema inmunitario. La gente que tiene su sistema inmunitario deteriorado tiene más probabilidades de tener una neumonía más grave que la gente que tiene un sistema inmunitario saludable.

En las personas saludables, la neumonía puede ser una enfermedad leve que casi no se nota y que desaparece en 2 o 3 semanas. En los adultos mayores y en las personas con otros problemas de salud, la recuperación puede demorar de 6 a 8 semanas o más.

Ir al hospital

Si usted tiene neumonía grave, es posible que deba ir al hospital.

  • En la mayoría de los casos de neumonía que se contrae durante las actividades diarias, como en la escuela o en el trabajo (neumonía adquirida en la comunidad), no es necesario ir al hospital.1
  • Alrededor de un tercio de las personas con neumonía adquirida en la comunidad son de 65 años o mayores.1 Los adultos mayores se atienden en el hospital más a menudo y permanecen por la afección más tiempo que la gente joven.1 La neumonía es más grave en este grupo, porque a menudo tienen y pueden llegar a tener otros problemas médicos.

Transmisión de la neumonía a los demás

Si tiene neumonía causada por un virus o una bacteria, puede transmitir la infección a otras personas durante la fase contagiosa. La duración del período de contagio depende de la causa de la neumonía y de si usted está recibiendo tratamiento. Es posible que pueda contagiar la enfermedad por varios días hasta una semana.

Si recibe antibióticos, por lo general, no puede propagar la infección a otras personas después de un día de tratamiento.

Qué aumenta el riesgo

Usted tiene más probabilidades de contraer neumonía si usted:

  • Fuma. El hábito de fumar cigarrillos es el factor de riesgo de neumonía más importante en personas jóvenes saludables.2
  • Tiene otra afección médica, especialmente enfermedades pulmonares como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o asma.
  • Es menor de 1 año de edad o mayor de 65 años.
  • Tiene un sistema inmunitario deteriorado.
  • Toma un medicamento llamado inhibidor de la bomba de protones (como Prilosec o Protonix) que reduce la cantidad de ácido estomacal.3, 4
  • Bebe cantidades excesivas de alcohol.
  • Ha tenido recientemente un resfriado o la gripe.

Usted tiene más probabilidades de tener complicaciones de la neumonía y de tener que ir al hospital si:

  • Es mayor de 65 años.
  • Tiene alguna otra enfermedad (como EPOC, diabetes o asma), o ha ido al hospital por un problema médico en los últimos 3 meses.
  • Se ha extirpado el bazo, o no tiene un bazo que funciona (como en la enfermedad de células falciformes).
  • Tiene un problema de consumo de alcohol.
  • Tiene un sistema inmunitario débil.
  • Reside en un lugar donde las personas viven demasiado juntas, como una residencia universitaria o un hogar para ancianos.

Cuándo llamar al médico

Cuanto antes reciba tratamiento, más rápido se recuperará de la neumonía. Esto es especialmente cierto para los niños menores, para gente de más de 65 años y para cualquiera con otros problemas de salud a largo plazo (crónicos), como el asma.

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato si usted:

  • Tiene dolor en el pecho que incluye sensación de aplastamiento o de constricción, que está aumentando en intensidad o que ocurre con cualquier otro síntoma de ataque al corazón.
  • Tiene problemas para respirar tan intensos que le preocupa no tener la fuerza ni la capacidad para seguir respirando.
  • Tose grandes cantidades de sangre.
  • Siente que puede desmayarse cuando está sentado o de pie.

Llame a un médico de inmediato si tiene:

  • Tos que produce mucosidad sanguinolenta o de color óxido de los pulmones.
  • Fiebre con temblores y escalofríos.
  • Respiración dificultosa, superficial y rápida con falta de aire o con sibilancia.

Llame al médico si su tos:

  • Frecuentemente tiene moco amarillo o verde de los pulmones, y dura más de 2 días. No confunda moco de los pulmones con moco que corre por la parte trasera de la garganta desde las fosas nasales (goteo de la parte de atrás de la nariz). El goteo de la parte de atrás de la nariz no es motivo para preocuparse.
  • Ocurre con fiebre de 101 °F (38.3 °C) o más, y tiene moco amarillo o verde de los pulmones (que no es goteo de la parte de atrás de la nariz).
  • Le hace vomitar mucho.
  • Continúa por más de 4 semanas.

También llame a su médico si tiene un nuevo dolor en el pecho (más que simplemente molestia cuando tose) que empeora con la respiración profunda y si tiene otros síntomas de neumonía, como falta de aire, tos y fiebre.

Espera vigilante

La espera vigilante significa observar y esperar. Si mejora por sí solo, no necesitará tratamiento. Si empeora, usted y su médico decidirán qué acción hay que tomar.

El tratamiento en el hogar puede ser adecuado si:

  • Tiene los síntomas clásicos de resfriado (congestión nasal, dolores leves por todo el cuerpo o dolor de cabeza, fiebre leve).
  • Tose moco que corre por la parte de atrás de la garganta desde las fosas nasales (goteo de la parte de atrás de la nariz). Pero la tos en la que el moco definitivamente proviene de los pulmones en lugar de las fosas nasales es un problema más grave, y usted debería comunicarse con su médico.
  • Tiene señales de gripe (fiebre alta, dolor muscular o dolor de cabeza fuerte y síntomas respiratorios leves). Para más información, vea el tema Influenza.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden diagnosticar y tratar la neumonía incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Por lo general, su médico le diagnosticará neumonía con:

  • Su historial de salud.
  • Un examen físico.
  • Una radiografía de pecho, la cual casi siempre se hace para ver si hay cambios en los pulmones que quizá indiquen neumonía y para buscar otras causas de sus síntomas. Pero una radiografía no siempre muestra si usted tiene neumonía o no la tiene, especialmente si se hace en cuanto se haya enfermado. En algunos casos, los resultados de las radiografías pueden:
    • Sugerir el tipo de organismo (bacteria, virus u hongo) que causa la neumonía.
    • Mostrar complicaciones de la neumonía, como una infección del músculo cardíaco o del saco que rodea al corazón.
    • Mostrar afecciones que pueden ocurrir con la neumonía, como líquido en la cavidad torácica o un pulmón colapsado.
    • Revelar otra afección, como insuficiencia cardíaca, cáncer pulmonar o bronquitis aguda.

Pruebas de laboratorio para neumonía

La necesidad de más pruebas a menudo depende de la gravedad de sus síntomas, su edad y su salud en general. En general, cuanto más enfermo esté, más pruebas puede necesitar. Esto es especialmente cierto para los adultos mayores y los bebés. Un ejemplo de una prueba que le pueden hacer es la gasometría arterial.

Análisis de la mucosidad

Si está muy enfermo, tiene una intensa falta de aliento o tiene una afección que aumenta su riesgo (como asma o EPOC), su médico puede examinar el moco. Los análisis incluyen una tinción de Gram y un cultivo de esputo.

Análisis rápido de orina

Esta prueba puede identificar algunas bacterias que causan neumonía. Esto puede ayudar a guiar el tratamiento de la neumonía.

Prueba de VIH

En personas que tienen el sistema inmunitario deteriorado, la neumonía puede deberse a otros organismos, incluyendo algunas formas de hongos, como el Pneumocystis jiroveci (antiguamente llamado Pneumocystis carinii). Este hongo con frecuencia causa neumonía en gente que tiene SIDA. Algunos médicos pueden sugerir una prueba de VIH si piensan que el Pneumocystis jiroveci está causando la neumonía.

Otras pruebas de los pulmones

Si tiene una neumonía grave, puede necesitar otras pruebas, incluyendo pruebas para detectar complicaciones y para averiguar lo bien que está funcionando su sistema inmunitario.

Generalidades del tratamiento

Neumonía bacteriana

Los médicos utilizan antibióticos para tratar la neumonía causada por bacterias, la causa más común de la enfermedad. Los antibióticos tienen un alto índice de curación de la neumonía.5

Su médico elegirá su antibiótico basándose en una serie de factores, que incluyen su edad, los síntomas y su gravedad y si debe ir al hospital. La cantidad de días que usted tomará antibióticos depende de su estado de salud general, de la gravedad de su neumonía y del tipo de antibiótico que esté tomando.

La mayoría de la gente ve alguna mejoría de los síntomas en 2 o 3 días. A menos que empeore durante este tiempo, por lo general, su médico no cambiará su tratamiento durante al menos 3 días.

Comenzar los antibióticos poco después de contraer la neumonía puede ayudar a la recuperación.5

Si no hay mejoría o si sus síntomas empeoran, es posible que requiera un cultivo y una prueba de sensibilidad. Estas pruebas ayudan a identificar el organismo que está causando los síntomas. Estas pruebas también ayudan a su médico a averiguar si las bacterias son resistentes al antibiótico.

Si usted no necesita ir al hospital por neumonía, no suele ser necesario identificar el organismo que causa la neumonía antes de comenzar el tratamiento. Si usted va al hospital, probablemente le hagan algunas pruebas para identificar las bacterias.

Probablemente no tenga que ir al hospital a menos que usted:

  • Sea mayor de 65 años.
  • Tenga otros problemas de salud, como EPOC, insuficiencia cardíaca, asma, diabetes, insuficiencia renal a largo plazo (crónica) o enfermedad hepática crónica.
  • No pueda cuidar de sí mismo, o no fuera capaz de decirle a nadie si sus síntomas empeoraran.
  • Tenga una enfermedad grave que reduce la cantidad de oxígeno que llega a sus tejidos.
  • Tenga dolor en el pecho causado por inflamación del revestimiento del pulmón (pleuresía) por lo que no puede toser moco eficazmente y limpiar los pulmones.
  • Esté recibiendo tratamiento fuera de un hospital y no esté mejorando (por ejemplo, su falta de aire no está mejorando).
  • No pueda comer ni retener alimentos, por lo que necesita recibir líquidos a través de una vena (vía intravenosa).

Neumonía viral

La neumonía también puede ser causada por virus, como los que causan la gripe y la varicela. Los antibióticos no funcionan para tratar una neumonía causada por un virus.

  • Las personas que tienen más probabilidades de contraer neumonía después de tener gripe (por ejemplo, las mujeres embarazadas) pueden obtener un medicamento antiviral como oseltamivir (Tamiflu) o zanamivir (Relenza) para ayudar a aliviar los síntomas.
  • La neumonía por varicela, que es poco frecuente, también puede tratarse con medicamentos antivirales.

Para pensar

En la mayoría de los casos, la neumonía es una enfermedad a corto plazo y tratable. Pero los ataques de neumonía frecuentes pueden ser una complicación grave de una enfermedad a largo plazo (crónica), como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Si usted tiene una enfermedad grave a largo plazo, puede ser difícil tratar su neumonía, o usted puede elegir no tratarla. Usted y su médico deben hablar de esto. Esta discusión puede incluir información sobre cómo crear unas instrucciones médicas por anticipado.

Para más información, vea:

Prevención

Hay una serie de medidas que usted puede tomar para ayudar a evitar contraer neumonía.

  • Deje de fumar. Usted tiene más probabilidades de contraer neumonía si fuma.
  • Evite a la gente que tiene infecciones que a veces conducen a la neumonía.
    • Manténgase alejado de personas que tengan resfriados, gripe u otras infecciones del aparato respiratorio.
    • Si usted no ha tenido sarampión ni varicela, o si usted no se aplicó las vacunas contra estas enfermedades, evite a las personas que las padecen.
  • Lávese las manos con frecuencia. Esto ayuda a prevenir la propagación de virus y bacterias que pueden causar neumonía.

Vacunas

Los niños reciben la vacuna antineumocócica conjugada (PCV, por sus siglas en inglés) (¿Qué es un documento PDF ?) como vacuna de rutina. Los adultos mayores (65 años o mayores), las personas que fuman y las personas que tienen algunas afecciones a largo plazo (crónicas) también necesitan la vacuna antineumocócica. Según la edad y otras cosas, los adultos pueden aplicarse la PCV o la vacuna antineumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) (¿Qué es un documento PDF ?). Algunos adultos necesitan ambas clases.

Es posible que la vacuna antineumocócica no prevenga la neumonía. Pero puede prevenir algunas de las complicaciones graves de la neumonía, como la infección en el torrente sanguíneo (bacteriemia) o por todo el cuerpo (septicemia), en los adultos jóvenes y aquellos de más de 55 años que tienen un sistema inmunitario saludable.6, 7

Otras vacunas pueden prevenir enfermedades comunes que a veces llevan a la neumonía, tales como:

  • Sarampión. La vacunación infantil contra el sarampión puede prevenir la mayoría de los casos de sarampión. Los adultos pueden necesitar vacunarse contra el sarampión si no han tenido la enfermedad o no se vacunaron durante la infancia.
  • Gripe. Es posible que la vacuna anual contra la gripe evite que usted contraiga la gripe. La gripe a menudo puede provocar neumonía, especialmente en adultos mayores o en gente que tenga otras enfermedades a largo plazo (crónicas). La vacuna contra la gripe puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna antineumocócica.
  • Varicela. La vacuna contra la varicela (vacuna varicela-zóster) puede prevenir la mayoría de los casos de neumonía causados por el virus que causa la varicela. Considere vacunarse si tiene más de 13 años y aún no ha tenido varicela.

Tratamiento en el hogar

El tratamiento en el hogar es importante para la recuperación de la neumonía. Las siguientes medidas pueden ayudarle a recuperarse y a evitar complicaciones:

  • Descanse lo suficiente. Beba abundante líquido para prevenir la deshidratación.
  • Ocúpese de su tos si le está dificultando el descanso. La tos es una forma a través de la cual el cuerpo elimina la infección. Y debería procurar no interrumpir la tos a menos que sea lo suficientemente grave como para dificultarle la respiración, causarle vómito o impedirle descansar.
  • Considere tomar acetaminofén (como Tylenol) o aspirina para ayudar a reducir la fiebre y hacerle sentir más cómodo. No le dé aspirina a nadie menor de 20 años de edad debido al riesgo de síndrome de Reye. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las indicaciones de la etiqueta.

Su médico puede desear verlo después de una semana de tratamiento para asegurarse de que usted esté mejorando. Asegúrese de comunicarse con su médico si no se siente mejor, su tos empeora, tiene falta de aire o fiebre, se siente débil o siente que va a desmayarse al ponerse de pie.

Medicamentos para la tos y los resfriados

Tenga cuidado con los medicamentos para la tos y los resfriados. Es posible que estos medicamentos no sean seguros para niños pequeños o personas con ciertos problemas de salud, así que revise la etiqueta primero. Si decide usar estos medicamentos, siempre siga las instrucciones acerca de qué cantidad usar según la edad y el peso.

Siempre corrobore si cualquier medicamento de venta libre para la tos o para el resfriado que esté tomando contiene acetaminofén. Si es así, asegúrese de que la cantidad de acetaminofén que toma en su medicamento para el resfriado, más cualquier otro acetaminofén que pueda estar tomando, no sea más alta que la dosis diaria recomendada. Pregúntele a su médico o farmacéutico cuál es la cantidad que puede tomar cada día.

Medicamentos

Los médicos usan antibióticos para tratar la neumonía causada por bacterias. A pesar de que los expertos difieren en sus recomendaciones, el primer antibiótico que se usa suele ser el que elimina una amplia variedad de bacterias (antibiótico de amplio espectro).8, 9 Todos los antibióticos que se usan tienen una tasa alta de curación de la neumonía.5

Hay muchos tipos de antibióticos. Su médico determinará qué antibiótico funcionará mejor para usted. En la mayoría de los casos, un médico le prescribirá antibióticos sin identificar primero el organismo exacto que está provocando la enfermedad.

Si no mejora con el primer antibiótico, su médico puede agregar un segundo antibiótico para cubrir otras bacterias que no se estén tratando con el primero. O usted puede hacerse más pruebas para identificar el organismo específico que esté causando la neumonía.

A veces, los médicos usan dos antibióticos al inicio del tratamiento.

Para pensar

Cada vez más bacterias se están volviendo resistentes a ciertos antibióticos, lo que hace que sean menos eficaces. Un ejemplo de esto es el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o MRSA, por sus siglas en inglés, el cual es resistente a muchos tipos de penicilina. Para ayudar a combatir la resistencia a los antibióticos, pregúntele a su médico cómo tomar los antibióticos correctamente, como, por ejemplo, tomar siempre todos los antibióticos hasta terminar su receta.

Otro tratamiento

En la mayoría de los casos de neumonía en gente joven fuera de esto sana y con un sistema inmunitario fuerte, el tratamiento se puede hacer en casa. Lo único que usted necesita para recuperarse son antibióticos, reposo, líquidos y cuidados en el hogar. Pero la gente que tenga dificultades para respirar o tenga otros problemas pulmonares puede necesitar más tratamiento. A veces puede necesitar oxígeno o medicamentos que inhala por medio de un inhalador o nebulizador para aliviar síntomas de falta de aire y sibilancia.

Si el tratamiento en casa no ayuda, si los síntomas empeoran o si aparecen señales de complicaciones de neumonía, puede que tenga que ir al hospital. El tratamiento en el hospital para la neumonía puede incluir:

  • Antibióticos administrados directamente en el torrente sanguíneo. Una pequeña aguja se inserta en una vena (intravenosa o IV) para administrar el medicamento.
  • Líquidos que se administran a través de una vena (IV). Se administran si usted no puede beber líquidos debido a la falta de aire o a la debilidad.
  • Terapia respiratoria, para extraer el moco de los pulmones. Esta terapia puede incluir ejercicios de respiración profunda, drenaje postural, espirometría de incentivo y fisioterapia torácica, que consiste en golpear el pecho con una mano ahuecada o aplicar un dispositivo vibratorio en el pecho para aflojar el moco. No se necesita la fisioterapia torácica en la mayoría de los casos. Pero puede ser útil para las personas que tienen otras afecciones pulmonares, como la bronquiectasia.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Ejercicios de respiración: Cómo usar un espirómetro de incentivo manual
  • Terapia de oxígeno. Es posible que necesite terapia de oxígeno si su médico considera que las células de su cuerpo no están recibiendo suficiente oxígeno. El oxígeno puede administrarse a través de una sonda nasal o de una mascarilla facial. En los niños, el oxígeno suele administrarse mediante una carpa de oxígeno, que encaja sobre la cama cuna.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Lung Association
Dirección del sitio web: www.lungusa.org

National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI)
Dirección del sitio web: www.nhlbi.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Niederman MS (2004). Pneumonia, including community-acquired and nosocomial pneumonia. In JD Crapo et al., eds., Baum's Textbook of Pulmonary Diseases, 7th ed., vol. 1, pp. 424–454. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  2. File TM Jr (2003). Community-acquired pneumonia. Lancet, 362(9400): 1991–2001.
  3. Laheij RJF, et al. (2004). Risk of community-acquired pneumonia and use of gastric acid-suppressive drugs. JAMA, 292(16): 1955–1960.
  4. Herzig SJ, et al. (2009). Acid-suppressive medication use and the risk for hospital-acquired pneumonia. JAMA, 301(20): 2120–2128.
  5. Loeb M (2010). Community-acquired pneumonia, search date January 2010. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.
  6. Moberley SA, et al. (2008). Vaccines for preventing pneumococcal infection in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews(1). Oxford: Update Software.
  7. Maruyama T, et al. (2010). Efficacy of 23-valent pneumococcal vaccine in preventing pneumonia and improving survival in nursing home residents: Double blind, randomised and placebo controlled trial. BMJ. Published online March 8, 2010 (doi: 10.1136/bmj.c1004).
  8. Arnold FW, et al. (2009). Improving outcomes in elderly patients with community-acquired pneumonia by adhering to national guidelines: Community-Acquired Pneumonia Organization International cohort study results. Archives of Internal Medicine, 169(16): 1515–1524.
  9. McCabe C, et al. (2009). Guideline-concordant therapy and reduced mortality and length of stay in adults with community-acquired pneumonia: Playing by the rules. Archives of Internal Medicine, 169(16): 1525–1531.

Otras obras consultadas

  • Murray MT (2013). Bronchitis and pneumonia. In JE Pizzorno Jr, MT Murray, eds., Textbook of Natural Medicine, 4th ed., pp. 1271–1276. St. Louis: Elsevier.
  • Torres A, et al. (2010). Pyogenic bacterial pneumonia and lung abscess. In R Mason et al., eds., Murray and Nadel's Textbook of Respiratory Medicine, 5th ed., vol. 1, pp. 699–740. Philadelphia: Saunders.
  • Centers for Disease Control and Prevention (2010). Updated recommendations for prevention of invasive pneumococcal disease among adults using the 23-valent pneumococcal polysaccharide vaccine (PPSV23). MMWR, 59(34): 1102–1106. Also available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm5934a3.htm?s_cid=mm5934a3_e.
  • Centers for Disease Control and Prevention (2010). Prevention of pneumococcal disease among infants and children: Use of 13-valent pneumococcal conjugate vaccine and 23-valent pneumococcal polysaccharide vaccine - Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR, 59(RR-11): 1–18. Also available online: http://www.cdc.gov/mmwr/PDF/rr/rr5911.pdf.
  • Fiebach NH, Barr RG (2007). Respiratory tract infections. In NH Fiebach et al., eds., Principles of Ambulatory Medicine. 7th ed., pp. 474–500. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • Mandell LA, et al. (2007). Infectious Diseases Society of America/American Thoracic Society consensus guidelines on the management of community-acquired pneumonia in adults. Clinical Infectious Diseases, 44(Suppl 2): S27-S72.
  • Musher DM (2010). Streptococcus pneumoniae. In GL Mandell et al., eds., Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases, 7th ed., vol. 2, pp. 2623–2642. Philadelphia: Churchill Livingstone Elsevier.

Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
R. Steven Tharratt, MD, MPVM, FACP, FCCP - Pulmonología, Medicina de Cuidados Críticos, Toxicología Médica
Última revisión 6 marzo, 2013

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

© 1995-2014 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.