Skip to Content
UW Health SMPH
American Family Children's Hospital
DONATE Donate
SHARE TEXT

Lupus (lupus eritematoso sistémico)

Generalidades del tema

¿Qué es el lupus eritematoso sistémico, o simplemente lupus?

El lupus es una enfermedad autoinmunitaria. Esto significa que el sistema natural de defensa del organismo (sistema inmunitario) ataca tejidos saludables en vez de atacar solamente cosas como bacterias o virus. Esto causa inflamación.

A pesar de que algunas personas con lupus solo tienen síntomas leves, la enfermedad es de por vida y puede volverse grave. Pero la mayoría de las personas pueden controlar los síntomas y prevenir daños graves a los órganos. Hacen esto visitando con frecuencia al médico para hacerse controles, con descanso y ejercicio suficientes, y tomando medicamentos.

Este tema se concentra en el lupus eritematoso sistémico (SLE, por sus siglas en inglés), el tipo más común y más grave de lupus. Pero hay otros tipos de lupus, como el lupus discoide o cutáneo, el lupus sistémico inducido por fármacos y el lupus neonatal.

¿Qué causa el lupus?

La causa exacta del lupus no se conoce. Los expertos creen que algunas personas nacen con ciertos genes que afectan cómo funciona el sistema inmunitario. Estas personas tienen más probabilidades de contraer lupus. Asimismo, una cantidad de otras cosas puede desencadenar ataques de lupus. Estas incluyen infecciones virales, incluyendo el virus que causa mononucleosis, y la luz solar.

Aunque estas cosas pueden desencadenar el lupus, pueden afectar a una persona y a otra no.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del lupus son muy variados, y aparecen y desaparecen. Las veces que se agravan los síntomas se llaman recaídas o crisis. Las veces que los síntomas están bajo control se llaman remisiones.

Los síntomas comunes incluyen sentirse muy cansado y tener dolor o hinchazón en las articulaciones (artritis), fiebre y salpullido. El salpullido suele ocurrir después de haber estado al sol. Es posible que tenga llagas en la boca y caída de cabello. Con el tiempo, algunas personas con lupus tienen problemas del corazón, los pulmones, los riñones, los glóbulos o el sistema nervioso.

¿Cómo se diagnostica el lupus?

No hay una prueba única para el lupus. Dado que el lupus afecta a cada persona de diferente manera, puede ser difícil diagnosticarlo.

Su médico comprobará si tiene lupus revisándolo, haciéndole preguntas sobre sus síntomas y antecedentes de salud y haciendo algunos análisis de orina y de sangre.

¿Cómo se trata?

El tratamiento para el lupus puede incluir:

  • Crema con corticosteroide para el salpullido.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para dolores articulares y musculares leves y la fiebre.
  • Medicamentos antipalúdicos para tratar la fatiga, el dolor en las articulaciones y el salpullido.
  • Pastillas de corticosteroides si otros medicamentos no controlan los síntomas.

El médico también puede recomendarle otros medicamentos para retrasar el sistema inmunitario (inmunosupresores).

¿Cómo puede manejar el lupus?

Uno de los objetivos de controlar los síntomas entre leves y moderados del lupus es prevenir las crisis. Usted puede:

  • Descansar para reducir el estrés.
  • Evitar el sol. Use protector solar y prendas protectoras cuando esté al aire libre.
  • Hacer ejercicio con regularidad para prevenir la fatiga y la rigidez de las articulaciones.
  • Dejar de fumar.
  • Vigilar sus síntomas. Si parecen estar empeorando, tome medidas para controlarlos. Por ejemplo, si su fatiga, dolor o salpullido empeoran, puede ser una señal de una crisis.

Con un buen cuidado personal, la mayoría de las personas que tienen lupus pueden seguir haciendo sus actividades cotidianas normales.

Es importante aprender sobre el lupus para que usted pueda entender cómo podría afectarle la vida y de qué manera sobrellevarlo mejor. Además, ayude a su familia y a sus amigos a entender sus limitaciones y necesidades cuando sus síntomas se agravan. Forme un sistema de apoyo con sus familiares, amigos y profesionales de la salud.

Preguntas frecuentes

Aprender sobre el lupus:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Vivir con el lupus:

Causa

La causa exacta del lupus no se conoce. Los expertos creen que algunas personas nacen con ciertos genes que afectan cómo funciona el sistema inmunitario. Estas personas tienen más probabilidades de contraer lupus. Asimismo, una cantidad de otras cosas puede desencadenar ataques de lupus. Estas incluyen ciertos medicamentos, sustancias químicas determinadas, el humo de tabaco, algunas infecciones y la luz solar. Aunque estas cosas pueden desencadenar el lupus, pueden afectar a una persona y a otra no.

Síntomas

Los síntomas del lupus dependen de los órganos del cuerpo que estén afectados y la gravedad con que están afectados.

Síntomas comunes

Muchas personas tienen estos síntomas:

  • Fatiga: El lupus causa fatiga de leve a extrema. Incluso los casos leves de lupus dificultan hacer actividades diarias y ejercicio. El aumento de la fatiga es una señal típica de que está por ocurrir una crisis de síntomas.
  • Dolor articular y muscular: Las articulaciones pueden estar doloridas, enrojecidas y calientes. Pueden hincharse. También puede sentirse rigidez en la mañana. La artritis por lupus suele ocurrir en ambos lados del cuerpo al mismo tiempo. Se siente la mayoría del tiempo en las muñecas, en las articulaciones pequeñas de las manos, y en los codos, las rodillas y los tobillos.
  • Problemas en la piel: El salpullido en la piel suele ser una pista importante para el diagnóstico. Muchas personas tienen un salpullido en forma de mariposa en las mejillas y sobre el caballete nasal. Otros síntomas comunes en la piel incluyen llagas en la piel o manchas rojas escamosas en los brazos, las manos, la cara, el cuello o la espalda; llagas en la boca o en los labios; y un salpullido escamoso rojo o morado que puede palparse en la cara, el cuello, el cuero cabelludo, las orejas, los brazos y el pecho.
  • Sensibilidad a la luz: La exposición a la luz ultravioleta (como la luz solar o camas solares) suele hacer que el salpullido empeore y puede desencadenar crisis de lupus. Muchas personas con lupus son sensibles a la luz, y las personas de piel muy blanca tienden a ser más sensibles.
  • Fiebre: A veces, las personas con lupus tendrán una fiebre baja que está relacionada con la enfermedad. La fiebre a veces es una primera señal de la enfermedad.
  • Cambios de peso: Las personas con lupus pueden perder peso cuando la enfermedad está activa (en crisis).
  • Ganglios inflamados: Con el tiempo, las personas con lupus pueden tener ganglios linfáticos inflamados durante una crisis.
  • Dolores de cabeza: Estos suelen estar relacionados con el estrés y la tensión pero pueden estar relacionados con una crisis de lupus. Muchas personas que tienen lupus tienen migrañas.

Otros síntomas

  • El fenómeno de Raynaud: Algunas personas con lupus tienen el fenómeno de Raynaud. Afecta los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre a la piel y a los tejidos blandos debajo de la piel de los dedos de las manos y de los pies. Causa que se vuelvan blancos y/o azules o rojos. La piel afectada se sentirá entumecida, con hormigueo y fría al tacto.
  • Caída del cabello: Las personas con lupus pueden tener períodos de caída de cabello, tanto en sectores o en forma pareja por toda la cabeza. Generalmente, la caída de cabello no es permanente.
  • Inflamación de los vasos sanguíneos en la piel (vasculitis cutánea): La inflamación o sangrado de los vasos sanguíneos puede producir manchas azules grandes o pequeñas o manchitas rojizas en la piel o en el lecho de las uñas.
  • Síntomas de complicaciones. Las complicaciones incluyen problemas del sistema nervioso, el corazón y los pulmones.

Otras afecciones con síntomas similares al lupus incluyen la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica.

Qué sucede

La evolución del lupus varía de persona a persona y es difícil de predecir, porque los síntomas aparecen y desaparecen. El lupus suele desarrollarse tan lentamente que es posible que una persona no note los síntomas por largo tiempo. A veces, el lupus se desarrolla y progresa rápidamente.

Los períodos en que usted tiene síntomas de lupus se llaman crisis o recaídas. Los períodos en que sus síntomas se hallan bajo control se llaman remisiones. Las crisis y las remisiones pueden ocurrir abrupta e inesperadamente, y sin una causa clara. No hay manera de predecir cuándo ocurrirá una crisis, lo mala que será ni cuánto durará. Cuando usted tiene una crisis de lupus, es posible que tenga nuevos síntomas, además de aquellos que ha tenido en el pasado.

Los niños pueden tener lupus, aunque se desarrolla más comúnmente en la adolescencia o más tarde. El lupus en los niños parece ser más grave que en los adultos cuando se hallan involucrados órganos vitales, tales como los riñones y el corazón.

Algunas personas con lupus tienen complicaciones, como problemas de los riñones o del corazón. También hay inquietudes si usted tiene lupus y está embarazada.

Cómo vivir con lupus

La mayoría de las personas con lupus son capaces de continuar con sus actividades normales diarias. Pero cuando sus síntomas se agudizan, puede encontrar que necesita reducir su nivel de actividad, obtener ayuda para cuidar a sus hijos o cambiar cómo trabaja. O es posible que encuentre que tiene que dejar de hacer todas las actividades diarias por un tiempo.

La mayoría de las personas con lupus pueden esperar tener una expectativa de vida normal o casi normal. Esto depende de la gravedad de su enfermedad, de si afecta órganos vitales (como los riñones), y lo gravemente que estos órganos estén afectados.

Una clave para vivir con lupus es la comunicación. Manténgase en contacto con su médico sobre nuevos síntomas o un aumento de síntomas, efectos secundarios de medicamentos, y sus preocupaciones y ansiedades. Hable con sus familiares, amigos y empleador para que entiendan lo que puede y lo que no puede hacer, y lo que pueden hacer para apoyarlo.

Qué aumenta el riesgo

Las probabilidades de desarrollar lupus son más altas en personas que:

  • Son mujeres.
  • Son de raza negra.
  • Tienen entre 15 y 45 años de edad.
  • Tienen antecedentes familiares de lupus.
  • Toman medicamentos que están asociados con el lupus sistémico inducido por fármacos.

Ciertas cosas pueden desencadenar ataques de lupus. Estas pueden incluir:

  • Exposición a la luz ultravioleta, generalmente de la luz solar.
  • Fumar. Fumar también puede aumentar las probabilidades de tener lupus, y hacerlo más grave.
  • Algunos medicamentos.
  • Algunas infecciones. Algunas personas que tienen infecciones por citomegalovirus (CMV, por sus siglas en inglés), parvovirus (como el eritema infeccioso) y hepatitis C en algún momento tendrán lupus. El virus Epstein-Barr se ha vinculado con el lupus en los niños.
  • Exposición a sustancias químicas. Las toxinas químicas de las que se sospecha incluyen tricloroetileno en agua de pozos y polvo de sílice. Ya no se piensa que los tintes y alisadores de cabello, vinculados al lupus en el pasado, desencadenen lupus.

¿Qué pasa con las hormonas?

Las hormonas, incluyendo aquellas usadas para terapia de reemplazo hormonal o anticonceptivos, no causan lupus. Pero pueden tener algún efecto sobre este.

  • La mayoría de las mujeres no tienen crisis de síntomas durante el embarazo, pero unas pocas mujeres sí las tienen cuando sus niveles de estrógeno están altos.
  • A pesar de que la mayoría de las mujeres contraen lupus tienen entre los 15 y los 45 años de edad, cuando los niveles de estrógeno están más altos, algunas mujeres contraen lupus después de la menopausia, cuando los niveles de estrógeno están bajos.
  • No se ha demostrado que las hormonas en pastillas anticonceptivas sean nocivas en mujeres que tienen un lupus moderado y estable.1 Las mujeres con lupus que no está bien controlado pueden optar por usar métodos anticonceptivos no hormonales. Estos incluyen un dispositivo intrauterino (DIU) de cobre, un condón o un diafragma. Para saber más, vea el tema Métodos anticonceptivos.

Hable con su médico acerca de si debería usar un anticonceptivo hormonal o reemplazo hormonal.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia de inmediato si tiene síntomas de un ataque al corazón. Estos pueden incluir:

  • Dolor, presión o una sensación extraña en el pecho.
  • Sudoración.
  • Falta de aire.
  • Náuseas o vómito.
  • Dolor, presión o una sensación extraña en la espalda, en el cuello, en la mandíbula, en la parte superior del abdomen, o en uno o ambos hombros o brazos.
  • Aturdimiento o debilidad repentina.
  • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.

Después de llamar al 911, es posible que el operador le diga que mastique 1 aspirina de adulto o entre 2 y 4 aspirinas de dosis baja. Espere la ambulancia. No trate de conducir usted mismo.

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia de inmediato si tiene alguna de las siguientes señales de ataque cerebral:

  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad repentinos o imposibilidad de mover (parálisis) en parte o en todo un lado del cuerpo (como la cara, un brazo y una pierna)
  • Cambios de visión que aparecen repentinamente, como oscuridad, visión borrosa, visión doble o pérdida de la visión en uno o en ambos ojos
  • Una convulsión
  • Dificultad repentina para hablar o para entender el habla
  • Náuseas o vómito repentinos
  • Un dolor de cabeza repentino e intenso, diferente de dolores de cabeza anteriores, que ocurre sin una causa conocida
  • Mareo, torpeza, tambaleo o desmayo (pérdida del conocimiento) repentinos

Llame a un médico de inmediato si usted:

  • Tiene falta de aire.
  • Tiene sangre en la orina o está orinando con menos frecuencia y en cantidades menores de la habitual.
  • Tiene fiebre de más de 100.5 °F (38.1 °C), con o sin dolor de cabeza y dolores corporales, pero no ha estado expuesto recientemente a un resfriado ni a la gripe.
  • Experimenta depresión o algún cambio de conducta o de pensamiento.
  • Tiene entumecimiento u hormigueo en las manos o en los pies.
  • Está mareado o tiene debilidad muscular.
  • Tiene hinchazón en la parte baja de las piernas o en los pies.

Llame a un médico tan pronto como pueda si desarrolla algún síntoma nuevo de lupus. Además llame a su médico si empeora alguno de los síntomas que ha tenido por un período de tiempo.

Si no se le ha diagnosticado lupus y tiene síntomas, como dolor articular, fatiga o salpullido en la piel, vea a su médico o dígale a su médico sobre sus inquietudes en la próxima visita con su médico.

A quién consultar

Para evaluar los síntomas iniciales y tratar el lupus leve, usted puede hablar con:

Para el manejo a largo plazo de un caso complicado de lupus, hable con:

  • Un reumatólogo.
  • Un inmunólogo.

Para casos más complicados de lupus, un reumatólogo suele ser el médico principal. Se consulta a otros especialistas cuando es necesario.

  • Para problemas de salud mental, como depresión, ansiedad, psicosis u otros cambios de comportamiento, vea a su médico de familia o internista o a un psiquiatra.
  • Para el tratamiento de problemas de órganos, un médico que se especialice en enfermedades de ese sistema de órganos en particular puede trabajar conjuntamente con un reumatólogo o inmunólogo. Los siguientes profesionales suelen tratar problemas de órganos vitales causados por el lupus:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

El lupus puede ser difícil de reconocer y, a veces, lleva de semanas a años diagnosticarlo. El lupus afecta a distintas personas de diferentes maneras. Y puede llevar tiempo para que se desarrollen los síntomas.

Su médico documentará su historial médico y le hará un examen físico. Revisará de acuerdo a ciertos criterios para ayuda en el diagnóstico de lupus. Estos criterios incluyen el salpullido en forma de mariposa e hinchazón articular.

Diagnóstico y observación de la enfermedad

Si tiene síntomas de lupus y tiene un resultado positivo de una prueba de anticuerpos antinucleares (ANA, por sus siglas en inglés), es posible que no se necesiten pruebas adicionales.

Si su médico piensa que se necesitan pruebas adicionales, es posible que le hagan una o más de las siguientes pruebas:

Cómo controlar un posible daño a los órganos

Como parte del tratamiento continuo del lupus, es posible que le hagan:

  • Análisis de orina para revisar proteínas y células, señales de posibles problemas renales.
  • Una biopsia de riñón, si su médico ve señales de inflamación renal. Esta prueba puede ayudar a su médico a encontrar el mejor tratamiento para usted. Solo una pequeña cantidad de personas con lupus necesita una biopsia de riñón.

Para detectar otras causas posibles de síntomas, a veces se hacen estudios por imágenes, dependiendo de los sistemas de órganos que se hallen involucrados. Los estudios por imágenes incluyen tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), ecocardiograma, resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) y radiografías.

Generalidades del tratamiento

Sus opciones de tratamiento para el lupus dependen de lo graves que sean sus síntomas, si sus órganos han sido afectados y en qué grado sus síntomas le están afectando la vida diaria. Sus planes de tratamiento deberían ajustarse a sus necesidades individuales y cambiarán con el tiempo, según la enfermedad se agrave o entre en remisión. No hay cura para el lupus en este momento.

Tratamiento para lupus leve

La meta de tratamiento para el lupus leve es prevenir las crisis de síntomas, cuando empeoran la fatiga, el dolor articular y el salpullido.

  • Hágase controles periódicos con su médico, en vez de esperar hasta que su enfermedad recrudezca. Cuando ocurren las crisis, el objetivo es tratarlas inmediatamente para limitar cualquier daño a los órganos del cuerpo.
  • Evite el sol. Si tiene que estar bajo el sol, cúbrase los brazos y las piernas, use un sombrero y aplíquese un protector solar de amplio espectro (cubriendo tanto los rayos UVA como los UVB) con un factor de protección solar alto (como SPF 50) para proteger la piel.
  • Use crema con corticosteroides para el salpullido.
  • Tome acetaminofén o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y descanse lo suficiente para los dolores articulares o musculares leves y la fiebre.
  • Tome medicamentos antipalúdicos, especialmente para salpullidos de la piel. También ayudan con la fatiga y el dolor articular y muscular.
  • Tome corticosteroides en dosis bajas si los AINE no controlan los síntomas.

Tratamiento para lupus más grave

Si su lupus está causando o pudiera causar daño a órganos, está poniendo su vida en peligro o le está impactando en forma grave su calidad de vida, es posible que también necesite tomar:

  • Corticosteroides en dosis altas, ya sea en pastillas o a través de una vena en el brazo (IV).
  • Medicamentos que supriman su sistema inmunitario (inmunosupresores).

Para aprender más, vea Medicamentos.

Si desarrolla una enfermedad renal grave que no puede controlarse con medicamentos, es posible que necesite diálisis o un trasplante de riñón.

Cuidado personal

Un buen cuidado personal es crucial para controlar el lupus. Un estilo de vida saludable puede reducir la frecuencia con la que tiene crisis y lo graves que son. Puede mejorar su calidad de vida. Un buen cuidado personal también ayuda a reducir el riesgo de ataque al corazón y de ataque cerebral.

El cuidado personal incluye hacer ejercicio regularmente y alimentarse en forma saludable. Para aprender más, vea Tratamiento en el hogar.

Para pensar

Tomar corticosteroides en forma oral y estar inactivos físicamente pone a las personas con lupus en gran riesgo de adelgazamiento de los huesos (osteoporosis). Tomar una cantidad adecuada de calcio y de vitamina D puede retrasar el proceso de adelgazamiento de los huesos. Su médico también puede recetar bisfosfonatos, un tipo de medicamentos que también se usa para la prevención y el tratamiento de osteoporosis. Para aprender más, vea el tema Osteoporosis.

El tratamiento para el lupus es complicado por varias razones. La evolución y el patrón de los síntomas del lupus varían bastante. Las crisis y las remisiones pueden ocurrir en cualquier momento, lo que dificulta distinguir cómo está respondiendo usted al tratamiento o cuáles tratamientos son los más eficaces. Los efectos secundarios de algunos tratamientos pueden ser tan preocupantes como los síntomas del lupus.

Es posible que no se puedan eliminar completamente todos los síntomas por largos períodos de tiempo, especialmente sin los efectos secundarios de los medicamentos. Colabore en forma estrecha con su médico para alcanzar un equilibrio entre controlar los síntomas razonablemente, prevenir daño a sus órganos y minimizar los efectos secundarios del tratamiento medicinal a largo plazo. Por ejemplo, usted puede tomar una dosis de medicamentos que controla el lupus lo suficiente como para prevenir daño a los órganos, pero todavía puede tener síntomas, como un leve salpullido, dolores musculares y articulares.

Usar dosis altas de medicamentos por largo tiempo aumenta el riesgo de graves efectos secundarios. Su médico le recetará una dosis que controle solo los síntomas más graves y peligrosos para la vida, y que equilibre los riesgos de los medicamentos con los beneficios de controlar los síntomas.

Prevención

En la actualidad no hay manera de prevenir el lupus. Pero es posible que las personas que fuman tengan más probabilidades de contraer lupus. Evitar fumar y, quizás, otros productos de tabaco puede reducir su riesgo.

Tratamiento en el hogar

Un buen cuidado personal es crucial para manejar el lupus. Aprenda a reconocer las señales de advertencia de una crisis de su cuerpo. Las señales de advertencia pueden incluir aumento de fatiga, dolor articular, salpullido o fiebre. Cuando note cualquiera de estas señales, tome medidas para controlar sus síntomas.

Cómo manejar el estrés y la fatiga

El estrés puede desencadenar síntomas de lupus. Mantenga su nivel de estrés lo más bajo que pueda.

  • Mantenga su programa diario tan simple como sea posible.
  • Mantenga su lista de obligaciones hacia los demás al mínimo posible.
  • Delegue a otros.
  • Haga ejercicio en forma regular. Una caminata diaria, por ejemplo, puede reducir el estrés, despejarle la mente, mejorar su humor y ayudarlo a combatir la fatiga.
  • Use técnicas de relajación, como meditación, yoga e imaginación guiada para calmar su cuerpo y su mente.

La fatiga es común en personas con lupus. Para manejar la fatiga:

  • Descanse lo suficiente. Algunas personas que tienen lupus necesitan dormir hasta 12 horas todas las noches.
  • Siga su propio ritmo. Limite actividades que lo cansen.
  • Pida ayuda a otras personas. No intente hacer todo solo.
  • Tome breves descansos en sus actividades habituales diarias. Considere limitar horas de trabajo o conseguir ayuda con responsabilidades de crianza, al menos durante los períodos en los que los síntomas del lupus son graves.
  • Haga ejercicio en forma regular. La actividad física aumenta la energía y ayuda a que se mantenga en un buen estado. Caminar y nadar son buenas formas de ejercicio para personas con lupus.
  • Si sospecha que la depresión está contribuyendo a su fatiga, consiga tratamiento de su médico, de un profesional de la salud mental, o ambos, a la brevedad.

Cómo cuidarse la piel y la salud

Cuídese la piel. Pregúntele a su médico acerca del uso de cremas corticosteroides para aliviar síntomas de la piel que son particularmente problemáticos. Si le molesta la manera en que un salpullido causado por el lupus se le manifiesta en la cara o si tiene cicatrices causadas por el lupus, puede utilizar maquillaje, como Covermark, para cubrir el salpullido o las cicatrices.

La luz ultravioleta (UVA y UVB) desencadena crisis de la enfermedad en la mayoría de las personas que tienen lupus. La exposición a la luz ultravioleta, como la luz solar, puede desencadenar o comenzar un salpullido en la piel, dolor articular o fatiga, o puede hacer que estos síntomas empeoren. Para minimizar su exposición a la luz ultravioleta:

  • Evite el sol. Si debe estar bajo el sol, cúbrase los brazos y las piernas, use un sombrero y aplíquese un protector solar de amplio espectro (que cubra tanto los rayos UVA y UVB) con un factor de protección solar alto (SPF 50 o más alto) para protegerse la piel. Vuelva a ponerse protector solar después de nadar, transpirar o secarse. Experimente con protectores solares. Algunos pueden irritarle la piel o irse con el agua fácilmente.
  • Evite salir cuando los rayos solares son más fuertes. En la mayoría de los lugares, esto es entre las 10 a.m. y las 4 p.m., especialmente en el verano.

Un buen cuidado personal es esencial. Un estilo de vida saludable no solo mejora su calidad de vida, sino que también puede reducir sus probabilidades de tener crisis más graves y más frecuentes. Un buen cuidado personal general también ayuda a reducir el riesgo de ataque al corazón y de ataque cerebral. Un buen cuidado incluye:

  • Vacunarse para ayudar a protegerse de enfermedades como la neumonía y la gripe. Pero algunas vacunas no son seguras si tiene lupus. Hable con su médico acerca de su programa de vacunación.
  • Tratar la presión arterial alta y el colesterol alto.
  • Tomar medicamentos para ayudar a prevenir la osteoporosis causada por los corticosteroides.
  • Prevenir la placa en las arterias (aterosclerosis) que puede empeorar con los corticosteroides.
  • Protegerse contra las infecciones que puede contraer con más facilidad a causa de la función reducida de su sistema inmunitario.

Otros buenos hábitos de salud que lo ayudarán a protegerse incluyen:

  • Ejercicio en forma regular.
  • Educación sobre lupus y cuidado personal.
  • No fumar. Las personas con lupus tienen mayor riesgo de endurecimiento de las arterias (aterosclerosis). Fumar aumenta estos riesgos aún más.
  • Una alimentación saludable y equilibrada.
  • Atención dental regular.
  • Exámenes de la vista periódicos por un oftalmólogo.
  • Formar un sistema de apoyo con sus familiares, amigos y profesionales clínicos.

Si usted tiene lupus y es una mujer en edad reproductiva, preste atención especial a las cuestiones relacionadas con el embarazo, tanto antes de concebir como durante el embarazo. La mayoría de las mujeres con un lupus bien controlado pueden tomar pastillas anticonceptivas si lo deciden. Y para la mayoría de las mujeres, el lupus no interferirá con quedar embarazada ni con el embarazo. Pero algunas mujeres con lupus, especialmente aquellas con la enfermedad activa, corren un riesgo más alto de problemas a causa del embarazo. Todas las mujeres en edad reproductiva deberían consultar a su reumatólogo cuando estén planeando quedar embarazadas.

El tratamiento en el hogar y los controles regulares a veces son suficientes para manejar un lupus leve o para períodos de remisión. Asegúrese de tener controles periódicos. Estos controles son importantes para ayudar a detectar y tratar un daño progresivo de órganos.

Es importante que las personas en su vida entiendan lo que es el lupus, cómo afecta su vida y cómo puede sobrellevarlo mejor. Ayúdelos a entender las limitaciones y las necesidades que tiene cuando sus síntomas entran en crisis. Los grupos de apoyo son grandes lugares para aprender de otras personas estrategias para sobrellevar esta situación.

Medicamentos

Los medicamentos no pueden curar el lupus, pero pueden controlar muchos síntomas y suelen poder prevenir o retrasar el daño a los órganos.

Generalmente, el tratamiento con medicamentos para el lupus implica alcanzar un equilibrio entre prevenir daño de órganos, tener una calidad de vida aceptable y minimizar los efectos secundarios. Necesitará ver a su médico a menudo para ver cómo está y controlar los efectos secundarios de los medicamentos.

Su médico puede tener que cambiar la dosis y las combinaciones de medicamentos hasta que alcance el mejor equilibrio posible.

Opciones de medicamentos

Si tiene la enfermedad en forma leve o los síntomas afectan su calidad de vida, pero no tiene problemas que ponen en riesgo sus órganos, su médico puede recetarle:

Si tiene la enfermedad en una forma más grave, es posible que su médico le recete:

Si ha tenido coágulos de sangre en una vena o una arteria (trombosis venosa o arterial) o tiene el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos, el cual aumenta su riesgo de coágulos de sangre, su médico puede recetarle un anticoagulante. Esto es especialmente importante si ya tiene coágulos de sangre. La aspirina es un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que a veces se usa para retrasar la coagulación sanguínea en el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos.

Para pensar

Algunos medicamentos para el lupus, como el acetaminofén y la prednisona, son considerados seguros durante el embarazo. Es posible que otros no lo sean. Quizás no pueda dejar de tomar medicamentos para el lupus después de quedar embarazada. O es posible que tenga que empezar a tomar medicamentos para una crisis de síntomas. Si es posible, hable con su médico antes de quedar embarazada para que pueda aprender sobre el efecto que el lupus puede tener en su embarazo.

Dado que los corticosteroides son medicamentos potentes y pueden causar fuertes efectos secundarios, su médico le recomendará la dosis más baja que le dé el mayor beneficio.

Algunas personas con lupus son sensibles a antibióticos llamados sulfamidas. Estos incluyen Bactrim, Septra y muchos otros. Su médico puede recetarle medicamentos que no contengan sulfa, si es necesario.

Las personas con lupus pueden entrar en remisión espontánea. Si esto le pasa, su médico puede reducir sus medicamentos con el tiempo o interrumpirlos.

Cirugía

No se usa cirugía para tratar los síntomas leves o moderados del lupus. Pero puede considerarse para personas que tengan daño renal permanente y que sea peligroso para la vida. Se puede hacer un trasplante de riñón o diálisis renal en vez de continuar con un tratamiento a largo plazo con dosis altas de medicamentos que tengan efectos secundarios graves.

Otro tratamiento

Si bien algunas personas con lupus prueban terapias alternativas o complementarias (como dietas especiales, aceites de pescado o tratamiento quiropráctico), estos no son tratamientos comprobados para el lupus.

Algunas terapias que se concentran en la relajación pueden ayudarlo a sobrellevar el hecho de tener una enfermedad a largo plazo (crónica) y pueden mejorar su calidad de vida en forma significativa. Estas terapias de relajación incluyen yoga, imágenes guiadas y masajes.

Terapias experimentales para el lupus

Los medicamentos y las terapias que se están estudiando actualmente tienen el fin de cambiar cómo funciona el sistema inmunitario para evitar que progrese la enfermedad. Estos tratamientos más novedosos incluyen el trasplante de células madre y tratamiento biológico.

La inmunoablación con o sin trasplante de células madre está siendo estudiado como tratamiento para lupus grave que no ha sido controlado con ningún otro tratamiento. La inmunoablación usa fármacos potentes para eliminar el dañado sistema inmunitario. Después de la inmunoablación, se deja que la médula ósea se autoreemplace, o bien, se reemplaza parcialmente por medio de un trasplante de células madre. El trasplante reemplaza las células dañadas o destrozadas de la médula ósea con células sanas, o con células madre. Las células madre con células inmaduras que se producen en la médula ósea. Pueden dividirse para producir más células madre. O pueden madurar y convertirse en glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. Se necesita más estudio de estos tratamientos para el lupus.

El tratamiento biológico bloquea pasos específicos en el proceso autoinmunitario del lupus sin suprimir todo el sistema inmunitario. Los investigadores están experimentando actualmente con sustancias muy específicas, como anticuerpos y nucleótidos, que obstruyen ciertos pasos del proceso autoinmunitario. Rituximab es un anticuerpo dirigido contra ciertas células inmunitarias que pueden tener un papel en el lupus. Está aprobado para tratar la artritis reumatoide. Los estudios están examinando el uso de rituximab para el lupus. Se está comenzando a usar para crisis de lupus que no han respondido a otras terapias inmunosupresoras. En algunos casos, se ha asociado rituximab con graves efectos secundarios, como dificultad para respirar, problemas del corazón o infección grave. De modo que el uso de rituximab está siendo analizado atentamente.

DHEA (también llamado prasterona en los Estados Unidos) es un suplemento dietético androgénico que deriva del ñame silvestre. Los expertos sugieren usar solamente el DHEA de grado farmacéutico (versus "natural"). Los resultados de la investigación son contradictorios. Pero la mayoría de los estudios muestran que el fármaco no tiene más impacto en el lupus en sí mismo que un placebo.2 Los efectos secundarios más comunes de DHEA son acné y crecimiento de vello facial en las mujeres y caída de cabello en los hombres. Dado que este suplemento es una sustancia hormonal, hable con su médico antes de usarlo. Y haga revisarse sus niveles de DHEA en la sangre cada 6 meses. Los efectos a largo plazo no se conocen.

La plasmaféresis, la extracción de algunas partes de la sangre, se usa raramente para el lupus, excepto para ciertos casos graves en los cuales no han funcionado otros tratamientos.3

La gammaglobulina intravenosa (IgG) puede usarse para tratar el lupus que no ha respondido a otro tratamiento. No hay una buena evidencia de que esto funcione para el lupus.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

Lupus Research Institute
Dirección del sitio web: www.lupusresearchinstitute.org

National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS), National Institutes of Health
Dirección del sitio web: www.niams.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Petri MA, et al. (2005). Combined oral contraceptives in women with systemic lupus erythematosus. New England Journal of Medicine, 353(24): 2550–2558.
  2. Crosbie D, et al. (2009). Dehydroepiandrosterone for systemic lupus erythematosus (review). Cochrane Database of Systematic Reviews (4).
  3. Crow MK (2012). Systemic lupus erythematosus. In L Goldman, A Schafer, eds., Goldman's Cecil Medicine, 24th ed., pp. 1697–1705. Philadelphia: Saunders.

Otras obras consultadas

  • Bernier MO, et al. (2009). Combined oral contraceptive use and the risk of systemic lupus erythematosus. Arthritis and Rheumatism (Arthritis Care and Research), 61(4): 476–481.
  • Bertsias GK, et al. (2007). EULAR recommendations for the management of systemic lupus erythematosus (SLE) report of a task force of the European Standing Committee for International Clinical Studies Including Therapeutics (ESCISIT). Annals of the Rheumatic Diseases, 67(2): 195–205.
  • Hahn BH (2012). Systemic lupus erythematosus. In DL Longo et al., eds., Harrison's Principles of Internal Medicine, 18th ed., vol. 2, pp. 2724–2735. New York: McGraw-Hill Medical.
  • Madhok R, Wu O (2009). Systemic lupus erythematosus, search date December 2007. Online version of Clinical Evidence (7).
  • McMurray RW, May W (2003). Sex hormones and systemic lupus erythematosus: Review and meta-analysis. Arthritis and Rheumatism, 48(8): 2100–2110.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Anne C. Poinier, MD - Medicina interna
Nancy Ann Shadick, MD, MPH - Medicina interna, Reumatología
Última revisión 10 mayo, 2012

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

© 1995-2014 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.