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Infecciones del oído

Generalidades del tema

Anatomía del oído

¿Es para usted este tema?

Este tema cubre las infecciones del oído medio, comúnmente llamadas infecciones del oído. Para información sobre infecciones del oído externo, vea el tema Problemas en el canal auditivo (otitis de nadador). Para información sobre infecciones del oído interno, vea el tema Laberintitis.

¿Qué es una infección del oído medio?

El oído medio es la parte pequeña del oído que se encuentra detrás del tímpano. Puede infectarse cuando los microbios de la nariz y de la garganta quedan atrapados allí.

¿Qué causa una infección del oído medio?

Un pequeño conducto conecta el oído con la garganta. Estos dos conductos se llaman trompas de Eustaquio. Un resfriado puede causar que este conducto se inflame. Cuando el conducto se inflama lo suficiente para obstruirse, puede retener líquido dentro del oído. Esto genera un lugar perfecto para que crezcan microbios y causen una infección.

Las infecciones del oído ocurren principalmente en niños pequeños debido a que sus trompas son más pequeñas y se obstruyen con más facilidad.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma es el dolor de oído. Puede ser leve o muy intenso. Los bebés y los niños pequeños podrían estar molestos. Es posible que se tiren de las orejas y lloren. Podrían tener problemas para dormir. También podrían tener fiebre.

Es posible que note un líquido espeso y amarillo que sale de sus oídos. Esto ocurre cuando la infección ha provocado que el tímpano se perfore y el líquido salga. Esto no es grave y suele hacer que el dolor desaparezca. El tímpano suele sanar por sí solo.

Cuando el líquido se acumula pero no se infecta, los niños a menudo dicen que solo sienten los oídos tapados. Podrían tener dificultades de audición; sin embargo, por lo general la audición vuelve a la normalidad después de que el líquido desaparece. Puede llevar semanas para que se vacíe el líquido.

¿Cómo se diagnostica una infección del oído medio?

Su médico hablará con usted sobre los síntomas de su hijo. Luego le examinará los oídos a su hijo. Una herramienta especial que tiene una luz le permite al médico ver el tímpano y determinar si hay líquido detrás de él. Este examen rara vez es incómodo. A algunos niños les molesta más que a otros.

¿Cómo se trata?

La mayoría de las infecciones de oído desaparecen por sí solas, aunque se recomiendan antibióticos para niños menores de 2 años y para niños con alto riesgo de complicaciones. Puede tratar a su hijo en el hogar con un analgésico (medicamento para el dolor) de venta libre, como acetaminofén (como Tylenol), una toallita tibia o una almohadilla térmica en el oído, y descanso. No le dé aspirina a ninguna persona menor de 20 años. Es posible que su médico le dé gotas óticas que puedan ayudar a aliviar el dolor de su hijo.

Su médico puede darle a su hijo antibióticos, pero las infecciones de oído suelen mejorar sin ellos. Hable de esto con su médico. El uso de los antibióticos dependerá de la edad de su hijo y de la gravedad de la infección.

Es posible que una cirugía menor mediante la cual se colocan tubos en los oídos resulte útil si su hijo tiene problemas de audición o infecciones recurrentes.

Algunas veces, después de una infección, un niño no puede oír bien por un tiempo. Llame a su médico si esto dura de 3 a 4 meses. Los niños necesitan poder oír para aprender a hablar.

¿Se pueden prevenir las infecciones del oído?

Existen muchas formas de ayudar a prevenir las infecciones del oído.

  • No fume. Las infecciones del oído ocurren con más frecuencia en niños que están expuestos al humo de cigarrillo. Incluso el humo de tabaco que se impregna en el cabello y en la ropa puede afectarlos.
  • Aliente el lavado de manos.
  • Amamante a su bebé.
  • Vacune a su hijo.
  • Asegúrese de que su hijo no se duerma mientras toma el biberón.
  • Trate de limitar el uso del cuidado infantil en grupo.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de las infecciones del oído:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Ayudar a un niño enfermo:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Infección del oído: ¿Debería darle antibióticos a mi hijo?
  Problemas del oído: ¿Debería recibir tratamiento mi hijo si se acumula líquido en el oído medio?

Causa

Las infecciones del oído medio son causadas por bacterias y virus.

La inflamación a causa de una infección respiratoria superior o una alergia puede obstruir la trompa de Eustaquio, la cual conecta el oído medio con la garganta. Entonces el aire no puede llegar al oído medio. Esto genera un efecto de vacío y succión, que atrae el líquido y los microbios de la nariz y la garganta hacia el oído medio. La trompa inflamada evita que se drene este líquido. El líquido es un caldo de cultivo perfecto para que las bacterias y los virus se transformen en una infección del oído.

  • Infecciones bacterianas. Las bacterias causan la mayoría de las infecciones del oído. Los tipos más comunes son el Streptococcus pneumoniae (también llamado neumococo), el Haemophilus influenzae y el Moraxella catarrhalis.
  • Infecciones virales. Los virus también pueden provocar infecciones del oído. El virus respiratorio sincicial (RSV, por sus siglas en inglés) y el virus de la gripe (influenza) son los tipos que se encuentran con más frecuencia.

Puede haber una inflamación y acumularse líquido sin que haya una infección, lo cual genera una sensación de congestión en los oídos. Esto se conoce como otitis media con derrame.

Síntomas

Los síntomas de una infección del oído medio (otitis media aguda) con frecuencia comienzan de 2 a 7 días después del comienzo de un resfriado u otra infección respiratoria superior. Los síntomas de una infección del oído podrían incluir:

  • Dolor de oído (de leve a intenso). Los bebés con frecuencia tiran de sus orejas o se las estiran cuando tienen dolor de oído.
  • Fiebre.
  • Drenaje del oído, que es espeso y amarillo, o sanguinolento (con sangre). Esto significa que es probable que el tímpano se haya perforado (estallado). El agujero que se produce en el tímpano suele sanar por sí solo en unas pocas semanas.
  • Pérdida del apetito, vómito y malhumor.
  • Problemas para dormir.

Los síntomas de la acumulación de líquido podrían incluir:

  • Chasquidos, zumbidos o una sensación de llenura o presión en el oído. Los niños suelen tener dificultades para describir esta sensación. Es posible que se froten las orejas para intentar aliviar la presión.
  • Dificultades para oír. Los niños que tienen problemas de audición podrían parecer distraídos o poco atentos, o malhumorados o irritables.
  • Problemas para mantener el equilibrio y mareos.

Algunos niños no presentan ningún síntoma.

Qué sucede

Infección del oído medio

Las infecciones del oído medio suelen aparecer junto con una infección respiratoria superior (URI, por sus siglas en inglés), como un resfriado. Se acumula líquido en el oído medio, lo cual crea un caldo de cultivo perfecto para que las bacterias y los virus se transformen en una infección del oído.

El pus se forma cuando el cuerpo intenta combatir la infección del oído. Se acumula más líquido que presiona el tímpano, lo cual causa dolor y, a veces, problemas de audición. La fiebre generalmente dura unos pocos días. Y el dolor y el llanto suelen durar varias horas. Luego, muchos niños tienen un dolor que aparece y desaparece durante varios días, aunque los niños pequeños podrían sentir dolor que aparece y desaparece durante más de una semana.

El tratamiento con antibióticos puede acortar algunos síntomas. Pero la mayoría de las veces, el sistema inmunitario puede combatir las infecciones y sanar la infección del oído sin necesidad de usar estos medicamentos.

En los casos graves, demasiado líquido puede aumentar la presión sobre el tímpano hasta que este se perfora, permitiendo que el líquido drene. Cuando esto ocurre, la fiebre y el dolor suelen irse y la infección desaparece. Por lo general, el tímpano sana por sí solo, con frecuencia en solo un par de semanas.

A veces, con repetidas infecciones del oído, pueden ocurrir complicaciones, como una infección del oído con secreción crónica.

Acumulación de líquido en el oído medio

La mayoría de los niños que tienen infecciones del oído aún tienen algo de líquido detrás del tímpano unas pocas semanas después de que la infección desaparece. En algunos niños, el líquido desaparece en alrededor de un mes. Y algunos niños aún tienen acumulación de líquido (derrame) varios meses después de que desaparece la infección del oído. Esta acumulación de líquido en el oído se llama otitis media con derrame. Pueden aparecer problemas de audición, debido a que el líquido afecta el funcionamiento del oído medio. Por lo general, no ocurre una infección.

La otitis media con acumulación de líquido (derrame) puede ocurrir incluso si un niño no ha tenido una infección del oído o una infección respiratoria superior evidentes. En estos casos, algo más ha causado la obstrucción de las trompas de Eustaquio.

En raras ocasiones, pueden aparecer complicaciones a causa de una infección del oído medio o de la acumulación de líquido. Entre los ejemplos, se incluyen la pérdida de audición y la perforación del tímpano.

Qué aumenta el riesgo

Algunas cosas que aumentan el riesgo de una infección del oído medio están fuera de su control. Estas incluyen:

  • La edad. Los niños de 3 años o menos tienen más probabilidades de contraer infecciones del oído. Además, los niños pequeños contraen más resfriados y otras infecciones respiratorias superiores. La mayoría de los niños tienen al menos una infección del oído antes de cumplir los 7 años.
  • Defectos congénitos (de nacimiento) u otras afecciones médicas. Los bebés con paladar hendido o síndrome de Down tienen más probabilidades de tener infecciones del oído.
  • Sistema inmunitario debilitado. Los niños con un sistema inmunitario gravemente deteriorado tienen más infecciones del oído que los niños sanos.
  • Antecedentes familiares. Los niños tienen más probabilidades de tener infecciones del oído medio recurrentes si uno de sus padres o hermanos tuvieron infecciones del oído recurrentes.
  • Alergias. Las alergias causan congestión de la nariz a largo plazo, la cual puede obstruir una o las dos trompas de Eustaquio, que conectan la parte de atrás de la nariz y de la garganta con los oídos medios. Esta obstrucción puede causar que se acumule líquido en el oído medio.

Otras cosas que aumentan el riesgo de infección del oído incluyen:

  • Resfriados recurrentes e infecciones respiratorias superiores. La mayoría de las infecciones del oído se desarrollan a partir de estas enfermedades.
  • Exposición al humo de cigarrillo. Los bebés que están expuestos al humo de cigarrillo tienen más probabilidades de tener infecciones del oído que los bebés que no lo están. Además, las infecciones del oído parecen durar más en bebés que están expuestos al humo de cigarrillo.
  • Alimentación con biberón. Los bebés que se alimentan con biberón tienen más probabilidades de desarrollar infecciones del oído durante el primer año de vida que los bebés que son alimentados con leche materna. Además, los bebés que se alimentan con biberón podrían tener más probabilidades de contraer infecciones del oído si toman el biberón mientras están recostados en lugar de que alguien los sostenga en posición vertical.
  • Guarderías. Los niños que pasan tiempo con muchos otros niños, como en las guarderías, tienen más probabilidades de tener infecciones del oído recurrentes.
  • Uso del chupete (chupón). Un niño pequeño que usa chupete tiene más probabilidades de contraer infecciones del oído.

Las cosas que aumentan el riesgo de infecciones del oído recurrentes también incluyen:

  • Infecciones del oído a una edad temprana. Los bebés que tienen su primera infección del oído antes de los 6 meses de edad tienen más probabilidades de tener otras infecciones del oído.
  • Líquido persistente en el oído. El líquido detrás del tímpano que perdura más de unas pocas semanas después de una infección del oído aumenta el riesgo de infecciones recurrentes.
  • Infecciones anteriores. Los niños que tuvieron una infección del oído en los 3 meses anteriores tienen más probabilidades de tener otra infección del oído, especialmente si la infección fue tratada con antibióticos.

Cuándo llamar al médico

Llame de inmediato a su médico si:

  • Su hijo tiene pérdida repentina de la audición, dolor intenso o mareos.
  • Su hijo parece estar muy enfermo y tiene síntomas, como fiebre alta y rigidez en el cuello.
  • Usted nota enrojecimiento, hinchazón o dolor detrás o alrededor del oído de su hijo, especialmente si su hijo no mueve los músculos de ese lado de la cara.

Llame a su médico si:

  • No puede calmar a su hijo, que tiene dolor de oído intenso, con tratamiento en el hogar durante varias horas.
  • Su bebé se tira de las orejas o se las frota, y parece sentir dolor (llora, grita).
  • El dolor que su hijo siente en el oído aumenta aun con el tratamiento.
  • Su hijo tiene fiebre de 101 °F (38.3 °C) o más con otras señales de una infección del oído.
  • Sospecha que el tímpano de su hijo se ha perforado, o un líquido que parece pus o sangre drena del oído.
  • Su hijo tiene un objeto atascado en el oído.
  • Su hijo, que tiene una infección del oído, continúa teniendo síntomas (fiebre y dolor) después de 48 horas de tratamiento con un antibiótico.
  • Su hijo, que tiene un tubo de ventilación, desarrolla dolor de oído o su oído tiene drenaje.

Espera vigilante

La espera vigilante es cuando usted y su médico prestan atención a síntomas para ver si el problema de salud mejora por sí solo. Si mejora, no se necesita tratamiento. Si los síntomas no mejoran o empeoran, es hora de dar el próximo paso en el tratamiento.

Es posible que su médico le recomiende espera vigilante si su hijo tiene 2 años o más, tiene dolor de oído leve y es saludable más allá de esta afección. La mayoría de las infecciones del oído mejoran sin antibióticos. Sin embargo, si el dolor de su hijo no mejora con un analgésico (medicamento para el dolor) pediátrico sin receta (como el acetaminofén) o los síntomas continúan después de las 48 horas, llame al médico.

A quién consultar

Entre los profesionales de la salud que pueden diagnosticar y tratar las infecciones del oído se incluyen:

Es posible que los niños que tienen infecciones del oído con frecuencia necesiten consultar a algunos de estos especialistas:

  • Otorrinolaringólogo
  • Otorrinolaringólogo pediátrico
  • Audiólogo

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Por lo general, las infecciones del oído medio se diagnostican usando los antecedentes de salud, un examen físico y un examen de oído.

El médico usa un otoscopio neumático para examinar el tímpano y ver si hay señales de una infección del oído o una acumulación de líquido. Por ejemplo, el médico puede ver si el tímpano se mueve libremente cuando el otoscopio neumático sopla aire dentro del oído.

Otras pruebas pueden incluir:

  • Timpanometría, la cual mide cómo responde el tímpano a un cambio en la presión del aire dentro del oído.
  • Pruebas de audición. Estas pruebas se recomiendan para niños que han tenido líquido en uno o ambos oídos (otitis media con derrame) por un total de 3 meses. Las pruebas pueden hacerse más pronto si se sospecha que hay pérdida de audición.
  • Timpanocentesis. Esta prueba puede eliminar líquido si se ha estancado detrás del tímpano (otitis media crónica con derrame) o si continúa la infección incluso con antibióticos.
  • Análisis de sangre, que se llevan a cabo si hay señales de problemas inmunitarios.

Generalidades del tratamiento

El primer tratamiento de una infección del oído medio se centra en aliviar el dolor. Además, su médico evaluará a su hijo para determinar algún riesgo de complicaciones.

Si la afección de su hijo mejora en los primeros dos días, tratar los síntomas en el hogar podría ser lo único que se necesita. Para obtener más información, vea Tratamiento en el hogar.

Si su hijo no mejora después de un par de días de tratamiento en el hogar, llame a su médico. Es posible que el médico le recete antibióticos.

Los exámenes de seguimiento con un médico son importantes para verificar si existe infección persistente, si hay líquido detrás del tímpano (otitis media con derrame) o si aparecen infecciones recurrentes. Aun cuando su hijo parece estar bien, es posible que necesite una visita de seguimiento en alrededor de 4 semanas, especialmente si es pequeño.

Antibióticos

Su médico puede darle a su hijo antibióticos, pero las infecciones de oído a menudo mejoran sin ellos. Hable de esto con su médico. El uso de los antibióticos dependerá de la edad de su hijo y de la gravedad de la infección. Para obtener más información, vea Medicamentos.

Si su hijo tiene implantes cocleares, su médico probablemente le recete antibióticos, debido a que las complicaciones graves de las infecciones de oído, incluyendo la meningitis bacteriana, son más comunes en niños que tienen implantes cocleares que en niños que no tienen implantes cocleares.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Infección del oído: ¿Debería darle antibióticos a mi hijo?

Infecciones del oído recurrentes

Si un niño tiene infecciones del oído recurrentes (tres o más infecciones del oído en un período de 6 meses o cuatro en 1 año), se recomienda que considere un tratamiento para prevenir futuras infecciones.

Una opción que ha sido muy usada en el pasado es el tratamiento con antibióticos orales a largo plazo. Hay controversias en la comunidad médica respecto del uso de los antibióticos a largo plazo para prevenir las infecciones del oído. Muchos médicos no quieren recetar antibióticos a largo plazo debido a que no están seguros de que realmente den resultado. Además, cuando los antibióticos se usan con demasiada frecuencia, las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos.

Colocar tubos en los oídos es otra opción para tratar las infecciones del oído recurrentes.

Acumulación de fluido y problemas de audición

Es normal que haya líquido detrás del tímpano después de una infección del oído. Y en la mayoría de los niños, el líquido desaparece en el término de 3 meses sin tratamiento. Si su hijo tiene acumulación de líquido sin infección, podría probar la espera vigilante.

Hágale una prueba de audición a su hijo si el líquido dura más de 3 meses. Si la audición es normal, es posible que elija continuar observando a su hijo sin tratamiento.

Si un niño tiene líquido detrás del tímpano por más de 3 meses y tiene problemas de audición significativos, se necesita tratamiento. A veces, ocurre pérdida de la audición a corto plazo, lo cual es una preocupación especialmente en niños de 2 años o menos. La audición normal es muy importante cuando los niños pequeños están aprendiendo a hablar.

Si un niño es menor de 2 años, es posible que su médico no quiera esperar 3 meses para comenzar un tratamiento. Los problemas de audición a esta edad podrían afectar la capacidad del habla de su hijo. Además, este es el motivo por el cual los niños que pertenecen a este grupo de edad son observados de cerca cuando tienen infecciones del oído.

Si hay un problema de audición, es posible que su médico también le recete antibióticos para ayudar a eliminar el líquido. El médico también podría sugerirle la colocación de tubos en los oídos para drenar el líquido y mejorar la audición.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Problemas del oído: ¿Debería tratarse mi niño para la acumulación de líquido en el oído medio?

Cirugía

Los médicos podrían considerar cirugía para niños que tienen infecciones del oído recurrentes o para aquellos que tienen líquido persistente detrás del tímpano. Los procedimientos incluyen insertar tubos de oído o extirpar las adenoides y, en casos raros, las amígdalas. Para obtener más información, vea Cirugía.

Cómo tratar otros problemas

Los niños que tienen problemas poco frecuentes pero graves a causa de infecciones del oído, como una infección en los tejidos que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis) o una infección en el hueso que se encuentra detrás del oído (mastoiditis), necesitan tratamiento de inmediato.

Prevención

Usted puede ser capaz de prevenir que su hijo contraiga infecciones del oído medio.

  • No fume. Las infecciones del oído son más comunes en niños que están expuestos al humo de cigarrillo en el hogar. Incluso el humo de tabaco que se impregna en el cabello y en la ropa puede afectar al niño.
  • Amamante a su bebé. Hay algo de evidencia de que amamantar ayuda a reducir el riesgo de infecciones de oído, especialmente si son comunes en su familia. Si lo alimenta con biberón, no deje que su bebé tome el biberón mientras está acostado.
  • Lávese las manos con frecuencia. Lavarse las manos evita que la infección se propague matando a los microbios.
  • Asegúrese de que su hijo reciba todas las vacunas recomendadas. Para obtener más información, vea el tema Vacunaciones.
  • Lleve a su hijo a una guardería más pequeña. Menos niños significa menos contacto con bacterias y virus. Trate de limitar el uso del cuidado infantil en grupo, donde los microbios se pueden propagar fácilmente.
  • No le dé el chupete (chupón) a su bebé. Trate de hacer que su hijo deje de usar el chupete antes de los 6 meses de edad aproximadamente. Los bebés que usan chupete después de los 12 meses de edad tienen más probabilidades de desarrollar infecciones del oído.

Tratamiento en el hogar

Con frecuencia, todo lo que necesitan los niños de 2 años o más cuando tienen una infección del oído es reposo y cuidado en el hogar. La mayoría de las infecciones del oído se mejoran sin tratamiento. Si su hijo tiene una enfermedad leve y el tratamiento en el hogar se hace cargo del dolor de oído, usted puede optar por no ver al médico.

En casa, pruebe estos consejos:

  • Use analgésicos. Los analgésicos como los antiinflamatorios no esteroideos (Advil, Aleve y Motrin, por ejemplo) y el acetaminofén (como Tylenol) ayudarán a su niño a sentirse mejor. Darle a su hijo algo para el dolor antes de acostarse es especialmente importante.
    • Siga todas las instrucciones de la etiqueta. Si le da un medicamento a su bebé, siga las indicaciones de su médico respecto de la cantidad que debe darle.
    • No le dé aspirina a nadie menor de 20 años, ya que está relacionada con el síndrome de Reye, una enfermedad grave.
  • Aplique calor en el oído, lo cual puede ayudar con el dolor. Use un paño tibio o una almohadilla térmica. No permita que su hijo se acueste con una almohadilla térmica. Podría quemarse. Use una almohadilla térmica solo si su hijo es lo suficientemente grande para decirle si la almohadilla se está calentando mucho.
  • Aliente el reposo. Descansar ayudará al cuerpo a combatir la infección. Planee actividades de juego tranquilas.
  • Use gotas para los oídos. Los médicos con frecuencia sugieren gotas óticas para tratar el dolor de oído. No use gotas óticas sin el consejo de un médico, especialmente si su hijo tiene tubos en los oídos. Para obtener más información, vea la forma más segura de colocar gotas óticas.

Si su hijo no mejora después de unos días de tratamiento en el hogar, llame a su médico.

Cuidado para tubos en el oído o tímpanos perforados

Pregúntele a su médico sobre la protección del oído de su hijo. Él o ella puede decirle cuándo ha sanado el agujero del tímpano y cuándo está bien volver a las actividades acuáticas regulares.

Cuidado durante viajes aéreos

Si su hijo, que tiene una infección del oído, debe realizar un viaje en avión, hable con su médico acerca de cómo ayudar a su hijo a sobrellevar el dolor de oído durante el viaje.

Medicamentos

Los antibióticos pueden tratar las infecciones del oído causadas por bacterias. Sin embargo, la mayoría de los niños con infecciones del oído mejoran sin ellos. Si la atención que usted brinda en el hogar alivia el dolor y los síntomas mejoran después de unos pocos días, es posible que no necesite antibióticos.

Probablemente su médico le dé antibióticos si:1

  • Su hijo tiene una infección del oído y parece estar muy enfermo.
  • Su hijo tiene menos de 2 años y tiene una infección en ambos oídos o tiene dolor o fiebre que son más que leves.
  • Su hijo se halla en riesgo de complicaciones por la infección.

En el caso de los niños que tienen 2 años o más, muchos médicos esperan algunos días para ver si la infección del oído mejora por sí sola. Cuando los médicos de hecho prescriben antibióticos, lo más frecuente es que usen amoxicilina porque funciona bien y cuesta menos que otras marcas.

Cuando su hijo toma antibióticos para una infección del oído, es muy importante que tome todos los medicamentos según las indicaciones, incluso si se siente mejor. No use antibióticos que hayan sobrado para tratar otra enfermedad. El uso indebido de los antibióticos puede dar lugar a bacterias resistentes a los fármacos.

Al decidir sobre antibióticos

Algunos médicos prefieren tratar todas las infecciones del oído con antibióticos, debido a que es difícil determinar qué infecciones del oído desaparecerán por sí solas. Algunos factores que se deben tener en cuenta antes de que su hijo tome antibióticos incluyen:

  • Riesgo de bacterias resistentes a los antibióticos. El mayor problema con el uso de antibióticos para tratar infecciones de oído es la posibilidad de crear bacterias que no pueden ser eliminadas por antibióticos habituales (bacterias resistentes a los antibióticos). Use antibióticos solo cuando sean necesarios.
  • Efectos secundarios de los antibióticos. Son comunes los efectos secundarios leves, como la diarrea y el salpullido, como consecuencia de tomar antibióticos. Efectos secundarios graves son poco frecuentes.
  • Costo. La mayoría de los antibióticos son costosos. Es recomendable que evalúe el costo en comparación con el hecho de que la mayoría de las infecciones del oído desaparecen sin tratamiento.

Los antibióticos solo tienen beneficios mínimos con respecto a la reducción del dolor y de la fiebre.

Si su hijo todavía tiene síntomas (fiebre y dolor de oído) durante más de 48 horas después de comenzar a tomar el antibiótico, es posible que otro antibiótico dé mejores resultados. Llame a su médico si su hijo no se siente mejor después de 2 días de tratamiento con antibióticos.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Infección del oído: ¿Debería darle antibióticos a mi hijo?

Otros medicamentos

Otros medicamentos que pueden tratar los síntomas de una infección del oído incluyen:

  • El acetaminofén (por ejemplo Tylenol) y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo Advil, Aleve y Motrin), para el dolor y la fiebre. Siga todas las instrucciones de la etiqueta. Si le da un medicamento a su bebé, siga las indicaciones de su médico respecto de la cantidad que debe darle. No le dé aspirina a nadie menor de 20 años debido a su vínculo con el síndrome de Reye, una enfermedad grave.
  • Algunas gotas óticas podrían ayudar con el dolor de oído intenso. Pero no use gotas óticas si el tímpano está perforado. Para obtener más información, vea la forma más segura de colocar gotas óticas.
  • A veces, se dan corticosteroides junto con antibióticos para eliminar el líquido detrás del tímpano. Los esteroides no son una buena opción para tratar infecciones de oído. No los use si el niño ha estado cerca de alguien con varicela durante las últimas 3 semanas.

La mayoría de los estudios demuestran que los descongestionantes, los antihistamínicos y otros remedios sin receta utilizados para los resfriados, por lo general, no ayudan a prevenir ni a tratar las infecciones del oído o el líquido detrás del tímpano. Los antihistamínicos que podrían hacer que su hijo se sienta somnoliento pueden espesar el líquido y, de hecho, hacer que su hijo se sienta peor. Consulte con el médico antes de darle estos medicamentos a su hijo. Los expertos recomiendan no dar descongestionantes a niños menores de 2 años.

Cirugía

Colocación de tubos en los oídos

La cirugía para infecciones del oído medio a menudo significa colocar un tubo de drenaje en el tímpano de un oído o de ambos. Es una de las operaciones realizadas más comunes en niños.

La inserción de tubos en los oídos (miringotomía o timpanostomía con colocación de tubo):

  • Puede ayudar a aliviar problemas de audición.
  • Ayuda a prevenir la acumulación de presión y de fluido en el oído medio.
  • Permite que el líquido drene del oído medio.
  • Ventila el oído medio después de que se elimina el líquido.
  • Puede prevenir infecciones del oído recurrentes.

Mientras el niño está bajo anestesia general, el cirujano hace un pequeño agujero en el tímpano e inserta un tubo pequeño de plástico en la abertura.

La mayoría de los tubos permanecen en su lugar por alrededor de 6 a 12 meses, después de lo cual suelen caerse solos. Después de que los tubos se caen, el agujero en el tímpano por lo general se cierra al cabo de 3 a 4 semanas. Algunos niños necesitan que se les coloquen tubos nuevamente en los oídos debido a que el líquido detrás del tímpano regresa.

En raras ocasiones, los tubos podrían cicatrizar el tímpano y provocar una pérdida de audición permanente.

Cómo decidir sobre tubos de ventilación

Los médicos analizan la posibilidad de colocar tubos en niños que han tenido infecciones recurrentes o líquido detrás del tímpano en ambos oídos durante 3 o 4 meses, y tienen dificultades de audición. A veces, analizan la posibilidad de colocar tubos en niños que tienen líquido solo en un oído, pero que también tienen dificultades de audición. Conozca las ventajas y desventajas de esta cirugía. Antes de decidir, pregunte cómo la cirugía puede ayudar o dañar a su hijo, y cuánto costará.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Problemas del oído: ¿Debería tratarse mi niño para la acumulación de líquido en el oído medio?
Cuidado después de la colocación de tubos

Pregúntele a su médico sobre la protección del oído de su hijo. Él o ella puede decirle cuándo ha sanado el agujero del tímpano y cuándo está bien volver a las actividades acuáticas regulares.

Puede usar gotas óticas antibióticas para las infecciones del oído mientras permanecen colocados los tubos. En algunos casos, las gotas óticas antibióticas parecen dar mejores resultados que los antibióticos por boca cuando hay tubos colocados.2

Extracción de adenoides y/o amígdalas

La extirpación de las adenoides (adenoidectomía) o de adenoides y amígdalas (adenoamigdalectomía) podría ayudar a algunos niños que tienen infecciones del oído recurrentes o líquido detrás del tímpano. No suelen extraérseles las adenoides a niños menores de 4 años, a menos que tengan obstrucción nasal grave.

Como tratamiento para las infecciones del oído crónicas, los expertos recomiendan extirpar las adenoides y las amígdalas solo si los tubos y los antibióticos no han dado resultado. Extirpar las adenoides podría mejorar el flujo de aire y de líquido en las fosas nasales. Esto podría reducir las probabilidades de que se acumule líquido en el oído medio, lo cual puede provocar una infección. Cuando se usa junto con otros tratamientos, extirpar las adenoides (adenoidectomía) puede ayudar a algunos niños que tienen infecciones de oído recurrentes. Pero extraer las amígdalas con las adenoides (adenoamigdalectomía) no es muy útil.3 Las amígdalas se extirpan si se infectan con frecuencia. Los expertos no recomiendan la extirpación de amígdalas sola como tratamiento para las infecciones del oído.4

Tímpano roto

Los cirujanos a veces operan para cerrar un tímpano perforado que no ha sanado en 3 a 6 meses, aunque esto es raro. El tímpano por lo general sana por sí solo en el término de unas pocas semanas. Si un niño ha tenido muchas infecciones del oído, usted podría retrasar la cirugía hasta que el niño tenga entre 6 y 8 años para permitir tiempo para que mejore la función de la trompa de Eustaquio. En este momento, existen más probabilidades de que la cirugía dé resultado.

Otro tratamiento

El tratamiento para alergias puede ayudar a los niños que tienen alergias y también infecciones del oído frecuentes. No se recomiendan las pruebas de alergia, a menos que los niños tengan señales de alergias.

Algunas personas usan remedios herbarios, como la equinácea y las cápsulas de aceite de ajo, para tratar las infecciones del oído. No hay evidencia científica de que estas terapias funcionen. Si está considerando usar estas terapias para tratar la infección del oído que tiene su hijo, hable con su médico.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

American Academy of Family Physicians: FamilyDoctor.org
Dirección del sitio web: www.familydoctor.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Academy of Pediatrics and American Academy of Family Physicians (2013). Clinical practice guideline: Diagnosis and management of acute otitis media. Pediatrics, 131(3): e964–e999.
  2. Klein, JO (2011). Infections of the ear. In CD Rudolph et al., eds., Rudolph's Pediatrics, 22nd ed., pp. 973–979. New York: McGraw-Hill.
  3. Williamson I (2011). Otitis media with effusion in children, search date March 2010. BMJ Clinical Evidence. Available online: http://www.clinicalevidence.com.
  4. Pai S, Parikh SR (2012). Otitis media. In AK Lalwani, ed., Current Diagnosis and Treatment Otolaryngology Head and Neck Surgery, 3rd ed., pp. 674–681. New York: McGraw-Hill.

Otras obras consultadas

  • An expanded pneumococcal vaccine (Prevnar 13) for infants and children (2010). Medical Letter on Drugs and Therapeutics, 52(1345): 67–68.
  • Berkman ND, et al. (2013) Otitis Media With Effusion: Comparative Effectiveness of Treatments. Comparative Effectiveness Review No. 101. (AHRQ Publication No. 13-EHC091-EF). Rockville, MD: Agency for Healthcare Research and Quality. Available online: http://www.effectivehealthcare.ahrq.gov/reports/final.cfm.
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Créditos

Por El personal de Healthwise
Susan C. Kim, MD - Pediatría
Charles M. Myer, III, MD - Otolaringología
Última revisión 4 agosto, 2013

Última revisión: 4 agosto, 2013

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