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Hepatitis C

Generalidades del tema

El aparato digestivo

¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C es una enfermedad causada por un virus que infecta el hígado. Con el tiempo, puede provocar cirrosis, cáncer de hígado e insuficiencia hepática.

Muchas personas no saben que tienen hepatitis C hasta que ya tienen cierto daño en el hígado. Esto puede llevar muchos años. Algunas personas que contraen hepatitis C la tienen durante un tiempo corto y luego mejoran. Esto se llama hepatitis C aguda. Pero la mayoría de las personas infectadas con el virus llegan a tener hepatitis C a largo plazo (crónica).

Aunque la hepatitis C puede ser muy grave, la mayoría de las personas pueden controlar la enfermedad y llevar una vida activa y plena.

¿Qué causa la infección de la hepatitis C?

La hepatitis C es causada por el virus de la hepatitis C. Se transmite por contacto con la sangre de una persona infectada.

Usted puede contraer hepatitis C si:

  • Comparte agujas y otros objetos utilizados para inyectarse drogas ilegales. Esta es la forma más común de contraer hepatitis C en los Estados Unidos.
  • Tuvo una transfusión de sangre o un trasplante de órganos antes de 1992. En los Estados Unidos, a partir de 1992, se les hacen pruebas de hepatitis C a toda la sangre y los órganos donados.
  • Le aplican una inyección con una aguja que tiene sangre infectada en ella. Esto ocurre en algunos países en desarrollo, en donde utilizan agujas más de una vez cuando aplican inyecciones.
  • Le hacen un tatuaje o un "piercing" con una aguja que tiene sangre infectada en ella. Esto puede suceder si el equipo no se limpia correctamente después de usarlo.

En raros casos, una madre con hepatitis C contagia el virus a su bebé en el momento del nacimiento, o un trabajador de atención médica es accidentalmente expuesto a sangre infectada con hepatitis C.

El riesgo de contraer hepatitis C por medio de un contacto sexual es muy pequeño.1 El riesgo es más alto si usted tiene muchas parejas sexuales.

Usted no puede infectarse de hepatitis C debido a un contacto casual, como abrazarse, besarse, estornudar, toser, o compartir alimentos o bebidas.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las personas no tienen síntomas al principio cuando se infectan con el virus de la hepatitis C. Si usted tiene síntomas, estos pueden incluir:

  • Sentirse muy cansado.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Dolor abdominal.
  • Comezón en la piel.
  • Músculos adoloridos.
  • Orina oscura.
  • Ojos y piel amarillentos (ictericia). La ictericia suele aparecer solo después de que hayan comenzado a desaparecer otros síntomas.

La mayoría de las personas llegan a tener hepatitis C crónica, aunque no tengan síntomas. Esto hace que sea común que las personas tengan hepatitis C durante 15 años o más antes de que les sea diagnosticada.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis C?

Muchas personas se enteran de que tienen el virus por accidente. Se enteran cuando les hacen un análisis de sangre antes de una donación de sangre o como parte de un chequeo médico de rutina. Las personas con hepatitis C a menudo tienen altos niveles de enzimas hepáticas en la sangre.

Si su médico piensa que usted puede tener hepatitis C, hablará con usted acerca de hacerle un análisis de sangre. Si la prueba muestra anticuerpos de hepatitis C, entonces usted ha tenido hepatitis C en algún momento. Una segunda prueba puede indicar si todavía tiene hepatitis C.

Cuando los análisis de sangre muestren que usted tiene hepatitis C, puede ser necesario que le hagan una biopsia del hígado para ver si el virus ha causado cicatrices en el hígado. En una biopsia del hígado, el médico le insertará una aguja entre las costillas para tomar una pequeña muestra de tejido hepático para observarla bajo el microscopio.

Algunas personas prefieren averiguar por su cuenta si han estado expuestas a la hepatitis C. Usted puede comprar una prueba casera llamada "Home Access Hepatitis C Check kit" en la mayoría de las farmacias. Si la prueba indica que usted ha estado expuesto al virus en el pasado, asegúrese de hablar con su médico para averiguar si tiene el virus actualmente.

¿Cómo se trata?

Es necesario que usted y su médico decidan si debe tomar medicamentos antivirales para tratar la hepatitis C. Puede no ser lo adecuado para todos. Si el daño al hígado es leve, es posible que no necesite medicamentos.

Si toma medicamentos, el mejor tratamiento es una combinación de medicamentos que combatan la infección. Los medicamentos usados incluyen peginterferón, ribavirina, y boceprevir o telaprevir. El buen funcionamiento de estos medicamentos depende de lo dañado que tenga el hígado, de la cantidad de virus que tenga en el hígado y del tipo de hepatitis C que tenga.

El cuidado personal es una parte importante del tratamiento para la hepatitis C. Algunas personas con hepatitis C no notan un cambio en la forma en que se sienten. Otras se sienten cansadas, enfermas o deprimidas. Usted puede sentirse mejor si hace ejercicio y come alimentos saludables. Para ayudar a prevenir mayores daños al hígado, evite el consumo de alcohol y drogas ilegales y ciertos medicamentos que puedan ser difíciles de procesar para el hígado.

Preguntas frecuentes

Aprender sobre la hepatitis C:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Vivir con hepatitis C:

Cuestiones relacionadas con el final de la vida:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Hepatitis B y C: ¿Debería realizarme los análisis?
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Causa

La hepatitis C es una enfermedad del hígado que es causada por la infección con el virus de la hepatitis C, un virus que vive en las células del hígado.

Cómo se propaga

Usted no puede infectarse de hepatitis C debido a un contacto casual, como abrazarse, besarse, estornudar, toser, o compartir alimentos o agua con alguien. Usted puede contraer la hepatitis C si entra en contacto con la sangre de alguien que tiene hepatitis C.

La forma más común de contraer hepatitis C es compartiendo agujas y otros equipos (como el algodón, las cucharas y el agua) utilizados para inyectarse drogas ilegales.

Antes de 1992, se podía contraer hepatitis C por transfusiones de sangre y trasplantes de órganos. Desde 1992, toda la sangre y órganos donados son examinados para detectar la hepatitis C, por lo que ahora es raro contraer el virus de esta manera.

En raros casos, una madre con hepatitis C contagia el virus a su bebé en el momento del nacimiento, o un trabajador de atención médica es accidentalmente expuesto a sangre infectada con hepatitis C.

El riesgo de contraer hepatitis C por medio de un contacto sexual es muy pequeño.1 El riesgo es más alto si usted tiene muchas parejas sexuales.

Si usted vive con alguien que tiene hepatitis C o conoce a alguien que tiene hepatitis C, por lo general, no necesita preocuparse de contraer la enfermedad de esa persona. Usted puede ayudar a protegerse a sí mismo no compartiendo nada que pueda tener sangre, como cuchillas de afeitar, cepillos de dientes o cortaúñas.

Síntomas

La mayoría de las personas que están infectadas con hepatitis C, incluso las personas que han sido infectadas por un tiempo, suelen no tener síntomas.

Si de hecho se presentan síntomas, estos pueden incluir:

  • Fatiga.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Dolor abdominal.
  • Comezón en la piel.
  • Músculos adoloridos.
  • Orina oscura.
  • Ictericia, una afección en la cual la piel y la parte blanca de los ojos se ven amarillas.

Una infección de hepatitis C puede causar daño al hígado (cirrosis). Si usted tiene cirrosis, puede tener:

  • Enrojecimiento de las palmas de las manos causado por la expansión de los vasos sanguíneos pequeños.
  • Grupos de vasos sanguíneos justo debajo de la piel que parecen pequeñas arañas rojas que suelen aparecer en el pecho, los hombros y la cara.
  • Hinchazón del abdomen, las piernas y los pies.
  • Encogimiento de los músculos.
  • Sangrado de venas dilatadas en el tubo digestivo, que se llama hemorragia por várices.
  • Daño a su cerebro y sistema nervioso, que se llama encefalopatía. Este daño puede causar síntomas tales como confusión y problemas de memoria y concentración.

Muchos otros problemas de salud están vinculados con cirrosis a largo plazo. Para obtener más información, vea el tema Cirrosis. Hay también muchas otras afecciones con síntomas similares, como otras infecciones hepáticas y daño hepático causado por beber demasiado alcohol.

Períodos de contagio y de incubación

El período de incubación, el tiempo que toma para que aparezcan los síntomas después de que el virus de la hepatitis C ha entrado en su cuerpo, es de 2 semanas a 6 meses. Pero no todas las personas tienen síntomas en cuanto se infectan.

Usted puede transmitir el virus a otra persona en cualquier momento después de haberse infectado, incluso si no tiene síntomas.

Qué sucede

Hay dos fases de hepatitis C. La primera fase se llama hepatitis C aguda. Quiere decir que se infectó recientemente con el virus. La segunda fase se llama hepatitis C crónica. Quiere decir que usted ha tenido una infección por más de 6 meses.

Fase aguda

Inmediatamente después de haberse infectado con hepatitis C, usted entra en la fase aguda. Algunas personas combaten el virus y nunca tienen problemas hepáticos. Pero hasta un 85% de las personas que están infectadas llegan a tener hepatitis C crónica.2

La mayoría de personas no tienen síntomas inmediatamente después de haber sido infectadas con hepatitis C. Sus síntomas pueden ser atribuidos a la gripe. Dado que los síntomas tienden a desaparecer en unas pocas semanas, es posible que por mucho tiempo no sepa que tiene hepatitis C.

Si usted tiene un síntoma evidente de hepatitis C, tal como ictericia, o si sabe que ha estado expuesto a la sangre de alguien que tiene hepatitis C, debe hacerse la prueba para la infección por el virus de la hepatitis C.

Fase crónica

La hepatitis C a largo plazo suele causar pequeñas cicatrices en el hígado. Si tiene muchas de estas cicatrices, funcionar bien se vuelve difícil para su hígado. Alrededor del 25% de la gente que llega a tener hepatitis C crónica con el tiempo tiene problemas hepáticos más graves, como cirrosis o cáncer de hígado, por lo general, durante un período de 20 años o más.3

Ciertas cosas pueden ayudar a predecir su riesgo de daño hepático grave, como la cantidad de alcohol que bebe y la edad que tenía cuando se infectó.

Si la infección es tan grave que su hígado ya no puede funcionar (insuficiencia hepática terminal), hacerse un trasplante de hígado puede ser la única manera de prolongar su vida.

Qué aumenta el riesgo

Ciertas cosas pueden aumentar su riesgo de infectarse con el virus de la hepatitis C. El hecho de correr el riesgo de contraer hepatitis C no significa que usted tiene el virus.

Muchas personas no saben cómo se infectaron con hepatitis C.

Uso de agujas o pinchazo accidental

Usted puede contraer hepatitis C por:

  • Compartir agujas y otros equipos (como algodón, cucharas y agua) usados para inyectarse drogas.
  • Hacerse perforar las orejas u otra parte del cuerpo, hacerse un tatuaje o someterse a acupuntura con agujas que no han sido esterilizadas adecuadamente. El riesgo de contraer la hepatitis C de esta forma es muy bajo.
  • Trabajar en un entorno de cuidado de salud en el que está expuesto a sangre fresca o en el que puede pincharse con una aguja usada. Seguir las precauciones estándar para los trabajadores de la salud hace que este riesgo sea muy bajo.

Otros posibles riesgos

A veces se puede contraer hepatitis C por:

  • Haber tenido una transfusión de sangre o un trasplante de órganos antes de 1992. Desde 1992, toda la sangre y los órganos donados son evaluados para detectar hepatitis C.
  • Haber estado expuesto a prácticas inseguras de administrar inyecciones, tales como reutilizar agujas. Esto sucede en algunos países en desarrollo.
  • Requerir que filtren su sangre con una máquina (hemodiálisis) porque los riñones no pueden filtrar la sangre.
  • Nacer de una madre que tiene hepatitis C. El riesgo de transmitir el virus a un niño es mayor si la madre también está infectada con VIH.

Las personas nacidas entre 1945 y 1965 tienen probabilidades 5 veces más altas de infectase con hepatitis C que las personas nacidas en otros años.4

El riesgo de contraer hepatitis C por medio de un contacto sexual es muy pequeño.1 El riesgo es más alto si usted tiene muchas parejas sexuales.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia de inmediato si tiene hepatitis C y usted:

  • Se siente extremadamente confuso o está teniendo alucinaciones.
  • Está sangrando por el recto o está vomitando sangre.

Llame a su médico si:

  • Cree que puede haber sido infectado con hepatitis C.
  • Tiene factores de riesgo para la hepatitis C, como el uso intravenoso de drogas.
  • Tiene síntomas de hepatitis C (fatiga, músculos adoloridos, pérdida del apetito, náuseas, orina oscura o heces de color amarillo grisáceo, fiebre o ictericia) y cree que puede haber estado expuesto a la hepatitis C.
  • Una prueba casera para el virus de la hepatitis C muestra que usted tiene hepatitis C. Se necesitan más pruebas para averiguar si usted tiene una infección activa.

A quién consultar

Los siguientes profesionales de la salud pueden diagnosticar la hepatitis C:

Los siguientes especialistas también pueden diagnosticar la enfermedad y proporcionar atención adicional:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Debido a que muchas personas no tienen síntomas, es común que la gente tenga hepatitis C por 15 años o más antes de que se les diagnostique la enfermedad. Muchas personas no se enteran de que tienen el virus hasta que se examinan por alguna otra razón, como cuando donan sangre. Los entendidos recomiendan que todos los adultos nacidos entre 1945 y 1965 se hagan análisis de hepatitis C.4, 5 Las personas de este grupo de edad tienen más probabilidades de tener hepatitis C y no saberlo.

Es importante que se haga pruebas de hepatitis C si usted:

  • Tiene señales o síntomas de enfermedad hepática, tales como pruebas hepáticas anormales.
  • Recibió sangre de un donante que se descubrió que tenía hepatitis C.
  • Alguna vez ha compartido agujas durante el uso de drogas, incluso si solo las probó hace muchos años.
  • Es un trabajador de la salud que puede haber estado expuesto a la hepatitis C a través de un pinchazo de aguja u otro tipo de contacto con sangre o líquidos corporales.
  • Tiene muchas parejas sexuales o una pareja sexual que tiene hepatitis C crónica.
  • Ha hecho que filtren su sangre con una máquina (hemodiálisis) porque los riñones no pueden filtrar la sangre.
  • Recibió sangre, productos de sangre o un órgano sólido de un donante antes de 1992. Desde 1992, toda la sangre y órganos donados son examinados para detectar la hepatitis C. Así que ahora es raro contraer el virus de esta manera.
  • Recibió concentrados de factores de coagulación de la sangre (utilizados para tratar trastornos de la sangre como la hemofilia) antes de 1987. En 1987, la examinación de concentrados de factores de coagulación para detectar la hepatitis C se convirtió en un requisito.

Antes de hacerse pruebas, su médico probablemente hable con usted sobre las ventajas y desventajas de las pruebas para la hepatitis C para que pueda entender lo que significa tener el virus.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Hepatitis B y C: ¿Debería realizarme los análisis?

Primer examen en el consultorio del médico

Su médico va a:

Pruebas para el virus de la hepatitis C

Si su médico cree que puede tener hepatitis C, puede solicitar:

  • Una prueba del virus de la hepatitis C. Esto es un análisis de sangre que detecta anticuerpos contra el virus de la hepatitis C. Indica si usted ha estado expuesto al virus. Hay una prueba rápida disponible que da resultados en 20 minutos.
  • Un análisis de sangre que busca el material genético (ARN) del virus de la hepatitis C. Esta prueba muestra si usted está infectado con el virus ahora.
  • Un análisis de sangre para averiguar el tipo de virus de hepatitis C (genotipo) que usted tiene. Conocer el genotipo les ayudará a usted y su médico a decidir si usted debe ser tratado y cómo hacerlo.
Pruebas caseras para la hepatitis C

Algunas personas prefieren averiguar por su cuenta si han estado expuestas a la hepatitis C. En la mayoría de las farmacias se puede comprar una prueba casera llamada "Home Access Hepatitis C Check kit". Si los resultados de la prueba muestran que usted ha sido expuesto al virus, es importante discutir estos resultados con su médico y averiguar si está infectado con el virus ahora.

Pruebas para problemas del hígado

Para revisar lo bien que funciona su hígado, puede hacerse:

Otras pruebas

Si usted se hace una prueba del virus de la hepatitis C, también pueden hacerle la prueba del VIH.

Generalidades del tratamiento

Usted puede recibir o no recibir tratamiento para la hepatitis C, dependiendo de:

  • Lo dañado que esté su hígado.
  • Otras afecciones de salud que tenga.
  • La cantidad de virus de hepatitis C que tenga en su cuerpo.
  • El tipo (genotipo) de hepatitis C que tenga.

El tratamiento no es siempre una opción, porque los medicamentos utilizados para tratar la hepatitis C tienen efectos secundarios graves, son caros y no funcionan para todo el mundo.

Ser diagnosticado con hepatitis C puede cambiar su vida. Es posible que necesite ayuda y apoyo para hacerle frente a la enfermedad. Para obtener más información, vea Tratamiento en el hogar.

Tratamiento para la hepatitis C a corto plazo (aguda)

La mayoría de las personas que tienen hepatitis C aguda no reciben tratamiento, porque no saben que tienen el virus.

Si una persona sabe que pudo haber sido expuesta al virus, como un trabajador de la salud que se pinchó con una aguja, la hepatitis C aguda puede detectarse tempranamente. La mayoría de las personas que se sabe que tienen una infección de hepatitis C aguda se tratan con medicamentos. En estos casos, el tratamiento puede ayudar a prevenir la infección a largo plazo (crónica), aunque todavía existe cierta controversia sobre cuándo comenzar el tratamiento y cuánto tiempo tratar la hepatitis C aguda.6

Tratamiento para la hepatitis C a largo plazo (crónica)

Es común que la gente viva con hepatitis C por años sin saber que la tiene, porque no tiene síntomas. Así que la mayoría de las personas diagnosticadas con hepatitis C se enteran de que ya tienen la infección crónica, a largo plazo.

Si sus análisis de sangre y una biopsia hepática muestran que usted tiene una infección crónica pero sin daño a su hígado, es posible que no necesite tratamiento. Pero el tratamiento con una combinación de medicamentos puede combatir la infección viral.

Independientemente de si usted toma medicamentos para tratar la hepatitis C, tendrá que hacerse análisis de sangre de rutina para ayudar al médico a saber lo bien que está funcionando su hígado.

Algunas personas que al principio deciden no hacerse tratamiento deciden más adelante que desean hacerlo.

Los medicamentos que suelen usarse para tratar la hepatitis C son los interferones en combinación con ribavirina, más un inhibidor de la proteasa, tales como boceprevir (Victrelis) o telaprevir (Incivek). Se utilizan por 6 meses a un año y ayudan a su cuerpo a deshacerse del virus.

Su médico le puede ayudar a decidir si los medicamentos son adecuados para usted.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Hepatitis C: ¿Debería tomar medicamentos antivirales?

Tratamiento de la recaída o falta de respuesta

A veces, usted puede tomar un medicamento diferente si la primera ronda no dio buenos resultados. La decisión de intentar tratamiento de nuevo se basa en varias cosas, incluyendo lo bien que toleró el primer tratamiento y lo bien que funcionó la primera ronda de tratamiento. Hable con su médico para ver si podría volver a probar medicamentos.

Tratamiento si la afección empeora

El daño grave al hígado causado por hepatitis C crónica suele tardar 20 años o más en producirse.

Si la hepatitis C sigue empeorando, puede hacer que su hígado deje de funcionar , lo cual es una afección llamada insuficiencia hepática terminal. En este caso, un trasplante de hígado puede ser la única manera de prolongar su vida. Pero si usted bebe alcohol, comparte agujas para inyectarse drogas, o tiene depresión grave o ciertas otras enfermedades mentales, el trasplante de hígado puede no ser una opción.

Cuestiones del final de la vida

La mayoría de las personas con hepatitis C crónica no van a morir de la enfermedad. Pero de 1 a 5 de cada 100 personas con daño hepático grave de hepatitis C crónica morirán a causa del virus.7 Aunque un trasplante de hígado se haga como el último recurso de tratamiento, puede haber complicaciones que conduzcan a la muerte. Para obtener más información sobre las decisiones para ayudar a prepararse para la muerte y el morir, vea el tema Cuidados al final de la vida.

Para pensar

No existe una vacuna para la hepatitis C, pero hay vacunas para la hepatitis A y la hepatitis B. Su médico puede recomendarle que se aplique estas vacunas para ayudar a protegerse de problemas de hígado adicionales.

Los investigadores están trabajando para desarrollar otros tratamientos, incluyendo la genoterapia y los medicamentos que ayudan a controlar el sistema inmunitario.

Prevención

No hay ninguna vacuna para prevenir la hepatitis C. Pero usted puede reducir su riesgo de infectarse:

  • No comparta agujas u otros equipos (como algodón, cucharas o agua) si se inyecta drogas. Muchas ciudades tienen programas de intercambio de agujas que proporcionan agujas estériles en forma gratuita para que no tenga que compartir agujas. Si desea dejar de consumir drogas, pídale a su médico o alguien de confianza que le ayuden a encontrar información sobre programas de tratamiento para dejar las drogas.
  • Siga las pautas de seguridad si usted trabaja en el cuidado de la salud. Use guantes y ropa de protección, y deshágase de agujas y otros objetos punzantes contaminados como corresponde.
  • Asegúrese de que el especialista esterilice los instrumentos y suministros si se va a hacer un tatuaje, un "piercing" corporal o si va a recibir acupuntura.

Si usted tiene hepatitis C, puede ayudar a prevenir el contagio a otras personas:

  • No comparta agujas u otros equipos como algodón, cucharas o agua si sigue usando agujas para inyectarse drogas.
  • Mantenga los cortes, los raspones y las ampollas cubiertas para prevenir que otras personas entren en contacto con su sangre u otros líquidos corporales. Tire a la basura todo artículo sangriento tal como curitas usadas.
  • No done sangre ni semen.
  • Lávese bien las manos, y cualquier objeto que entre en contacto con su sangre, con agua y jabón.
  • No comparta su cepillo de dientes, máquina de afeitar, cortaúñas, suministros para la diabetes o cualquier otra cosa que pudiera tener su sangre.

Las madres que amamantan que tienen hepatitis C pueden seguir amamantando a sus bebés, porque la hepatitis C no se contagia a través de la leche materna. Si está amamantando, trate de evitar grietas en los pezones, que pueden suponer un riesgo de transmisión del virus a su bebé.

Tratamiento en el hogar

Algunas personas que tienen hepatitis C no notan una gran diferencia en cómo se sienten. Otras se sienten cansadas, enfermas o deprimidas. Los siguientes son pasos que puede tomar en casa que pueden ayudarle a sentirse mejor tanto física como emocionalmente.

No se esfuerce

Es muy común sentirse cansado si usted tiene hepatitis C. Si se siente cansado, dese permiso para hacer menos y descansar más. Si es posible, pídale a los demás que ayuden en su casa o pídale a su empleador un horario de trabajo más corto o más flexible.

Haga ejercicio

Haga ejercicio si se siente capaz. El ejercicio aeróbico puede ayudarle a tener más energía y también puede mejorar la depresión. Lo mejor es evitar las actividades extenuantes el día después de recibir peginterferón.8

Coma comidas regulares y nutritivas

A veces, las personas con hepatitis C tienen dificultades para comer. Es posible que no sienta apetito, tenga náuseas o tenga gustos diferentes de los que está acostumbrado. Incluso si usted no tiene ganas de comer, es muy importante comer comidas pequeñas a lo largo del día. Algunas personas tienen náuseas por la tarde. Si esto le sucede a usted, trate de comer una comida abundante y nutritiva por la mañana.

Si usted tiene cirrosis, puede que no sea una buena idea comer alimentos salados o alimentos ricos en proteína. Si desea saber más acerca de qué alimentos evitar y qué alimentos son buenos para comer, consulte con su médico sobre reunirse con un dietista registrado para hablar de un plan de alimentación saludable.

Evite el alcohol y las drogas

Una de las tareas más importantes de su hígado es descomponer los fármacos y el alcohol. Si usted tiene hepatitis C, una de las mejores cosas que puede hacer es evitar las sustancias que pueden hacerle daño a su hígado, tales como el alcohol y las drogas ilegales. Si tiene cirrosis, puede que también deba evitar ciertos medicamentos.

Si usa drogas ilegales o bebe alcohol, es importante que deje de hacerlo. Ser honesto con su médico sobre su consumo de drogas y alcohol le ayudará a hacer frente a cualquier problema de abuso de sustancias. Si no siente que puede hablar abiertamente con su médico, es posible que desee encontrar un médico con quien se sienta más cómodo. Si desea dejar de consumir drogas o alcohol y necesita ayuda para hacerlo, pregúntele a su médico o a alguien más de su confianza sobre las opciones de tratamiento para dejar las drogas y el alcohol.

Debido a que muchos medicamentos pueden causarle estrés a su hígado, hable con su médico antes de tomar cualquier medicamento recetado o de venta libre. Esto también incluye los remedios herbarios.

Controle la picazón

Si tiene picazón en la piel, consulte con su médico acerca de tomar medicamentos de venta libre, como la difenhidramina (por ejemplo, Benadryl) o clorfeniramina (por ejemplo, Chlor-Trimeton), para aliviar la picazón. Si toma estos medicamentos, asegúrese de seguir las instrucciones y dejar de usar el medicamento si tiene cualquier efecto secundario.

Busque ayuda para la depresión

Usted puede sentirse enojado o deprimido por tener que vivir con una enfermedad grave y a largo plazo. Puede que tenga dificultades para saber cómo decirle a los demás que tiene el virus. Puede ser útil hablar con un trabajador social o consejero sobre lo que tener la enfermedad significa para usted. También es posible que desee encontrar un grupo de apoyo para personas con hepatitis C. Si no tiene un grupo de apoyo en su área, hay varios en Internet.

La depresión se puede presentar en cualquier persona que tenga una enfermedad a largo plazo. También puede ser un efecto secundario de medicamentos antivirales para la hepatitis C. Si se siente deprimido, hable con su médico acerca de medicamentos antidepresivos y/o asesoramiento. Para obtener más información, vea el tema Depresión.

Aprenda sobre la enfermedad

Aprender acerca de la hepatitis C puede ayudarle a sentirse más en control de la enfermedad. Cuanto más sepa, mejor podrá tomar decisiones sobre tratamiento y cambios en el estilo de vida que pueden ayudarle a sentirse mejor, tanto física como emocionalmente.

Medicamentos

La mayoría de las personas que se sabe que tienen una infección de hepatitis C aguda se tratan con medicamentos antivirales. El tratamiento para la hepatitis C aguda puede ayudar a prevenir la infección a largo plazo (crónica), aunque todavía existe cierta controversia sobre cuándo comenzar el tratamiento y cuánto tiempo tratar la hepatitis C aguda.6

Los medicamentos antivirales también se utilizan para tratar la hepatitis C a largo plazo (crónica). Estos medicamentos pueden ayudar a prevenir que el virus de la hepatitis C le haga daño al hígado.

A veces, el tratamiento no reduce permanentemente la cantidad de virus presente en la sangre. Pero algunos estudios han demostrado que el tratamiento aún puede reducir las cicatrices en el hígado, lo cual puede reducir las probabilidades de que llegue a tener cirrosis y cáncer hepático.9, 10

Opciones de medicamentos

Para el genotipo 111
Para el genotipo 2, 3 o 412

Para pensar

Los medicamentos para tratar la hepatitis C no funcionan para todo el mundo. La infección por hepatitis C crónica se cura o controla en alrededor de la mitad de las personas que se tratan con una combinación de peginterferón y ribavirina.13 El tratamiento funciona en hasta 50 de cada 100 personas que tienen los genotipos 1 o 4 y hasta 80 de cada 100 personas que tienen el genotipo 2 o 3.13 Añadir un inhibidor de la proteasa (como boceprevir o telaprevir) a la terapia con peginterferón/ribavirina controla la hepatitis C en hasta 88 de cada 100 personas con el genotipo 1.14

Si usted ha probado el interferón en el pasado y no obtuvo buenos resultados, hable con un médico que sea un especialista en el hígado (hepatólogo). Este podrá decirle sobre los medicamentos nuevos medicamentos que están produciendo buenos resultados y acerca de medicamentos experimentales que se están desarrollando.

La duración de su tratamiento depende del genotipo de hepatitis C que tenga. Los genotipos 1 y 4 normalmente se tratan por 1 año. Los genotipos 2 y 3 normalmente se tratan por 6 meses. Si tiene el genotipo 1 y su carga viral no muestra signos de mejoría después de 3 meses de tratamiento, el tratamiento puede suspenderse.

Es importante comparar los beneficios de los medicamentos para la hepatitis C y los inconvenientes. Lo más probable es que usted no necesite tomar una decisión apresurada sobre el tratamiento, ya que la hepatitis C avanza muy lentamente. Hay nuevos medicamentos que están ayudando a curar la hepatitis C en más personas. Hablar con su médico puede ayudarle a decidir si los medicamentos son adecuados para usted.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Hepatitis C: ¿Debería tomar medicamentos antivirales?

Cirugía

Si la hepatitis C crónica daña el hígado tan gravemente que ya no funciona bien (insuficiencia hepática terminal), es posible que necesite un trasplante de hígado para prolongar su vida. Los trasplantes de hígado no son comunes.

Opciones de cirugía

Un trasplante de hígado es el único tratamiento quirúrgico que puede ayudar a las personas con insuficiencia hepática terminal.

Para pensar

El trasplante hepático es un procedimiento riesgoso y caro. Y los órganos de los donantes son difíciles de conseguir. La mayoría de las veces, solo las personas que se encuentran en buen estado de salud (aparte de tener una enfermedad del hígado) son consideradas para un trasplante. No se le considerará si usted bebe alcohol, consume drogas ilegales o tiene ciertos problemas de salud mental.

Después de un trasplante de hígado, requerirá toda la vida cuidados de seguimiento por un especialista. También deberá tomar un medicamento inmunosupresor para evitar que su cuerpo rechace el nuevo hígado. Este medicamento puede causar otros problemas.

La hepatitis C infecta casi siempre el hígado recién trasplantado. La enfermedad hepática recurrente después de un trasplante puede ser un problema grave y puede provocar que el nuevo órgano fracase. Pero a la mayoría de los pacientes les va bien después de un trasplante de hígado y son capaces de llevar una vida normal.

Otro tratamiento

Algunas personas buscan medicinas complementarias o formas alternativas para tratar su hepatitis C. En este momento, no hay medicinas complementarias o alternativas que hayan demostrado reducir los síntomas o curar la hepatitis C. De hecho, algunas terapias a base de hierbas (como el kava) en realidad pueden dañar el hígado.15

Unos estudios rigurosos de la hierba cardo lechero muestran que puede ayudar a proteger el hígado de daños.16, 17 Hable con su médico si está pensando en probar el cardo lechero o cualquier otra terapia complementaria para tratar la hepatitis C.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

Centers for Disease Control and Prevention (CDC): Division of Viral Hepatitis
Dirección del sitio web: www.cdc.gov/hepatitis/index.htm

National Digestive Diseases Information Clearinghouse
Dirección del sitio web: www.digestive.niddk.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Terrault NA, et al. (2013). Sexual transmission of hepatitis C virus among monogamous heterosexual couples: The HCV Partners Study. Hepatology, 57(3): 881–889.
  2. Dienstag JL (2010). Chronic viral hepatitis. In GL Mandell et al., eds., Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases, 7th ed., vol. 1, pp. 1593–1670. Philadelphia: Churchill Livingstone Elsevier.
  3. Flamm SL (2003). Chronic hepatitis C virus infection. JAMA, 289(18): 2413–2417.
  4. Smith BD, et al. (2012). Recommendations for the identification of chronic hepatitis C virus infection among persons born during 1945–1965. MMWR, 61(RR-4): 1–32. Available online: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr6104a1.htm.
  5. U.S. Preventive Services Task Force (2013). Screening for Hepatitis C Virus Infection in Adults: Recommendation Statement. Available online: http://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/uspshepc.htm.
  6. Wiegand J, et al. (2006). Early monotherapy with pegylated interferon alfa-2b for acute hepatitis C infection: The HEP-NET Acute HCV-II Study. Hepatology, 43(2): 250–256.
  7. Centers for Disease Control and Prevention (2012). Hepatitis C FAQs for health professionals. Available online: http://www.cdc.gov/hepatitis/HCV/HCVfaq.htm.
  8. Ward RP, et al. (2004). Management of hepatitis C: Evaluating suitability for drug therapy. American Family Physician, 69(6): 1429–1438.
  9. Singal AK, et al. (2010). Antiviral therapy reduces risk of hepatocellular carcinoma in patients with hepatitis C virus-related cirrhosis, Clinical Gastroenterology and Hepatology, 8(2): 192–199.
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Otras obras consultadas

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Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
W. Thomas London, MD - Hepatología
Última revisión 15 agosto, 2013

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