Generalidades del tema

El aparato digestivo inferior

¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides son venas hinchadas en el canal anal. Este problema común puede ser doloroso, pero, por lo general, no es grave.

Las venas pueden hincharse dentro del canal anal para formar hemorroides internas. O pueden hincharse cerca de la abertura del ano para formar hemorroides externas. Usted puede tener ambos tipos al mismo tiempo. Los síntomas y el tratamiento dependen del tipo que tenga.

Muchas personas tienen hemorroides en algún momento.

¿Cuál es la causa de las hemorroides?

Las hemorroides son provocadas por demasiada presión en las venas en la zona pélvica y rectal.

Normalmente, el tejido dentro del ano se llena de sangre para ayudar a controlar las evacuaciones del intestino. Si tiene que hacer un esfuerzo o sentarse en el inodoro por mucho tiempo para evacuar el intestino, el aumento de presión provoca que las venas de este tejido se hinchen y se estiren. Esto puede causar hemorroides.

Es posible que la diarrea o el estreñimiento también provoquen que deba realizar un esfuerzo y pueden aumentar la presión en las venas del canal anal.

Las mujeres embarazadas pueden tener hemorroides durante los últimos 6 meses de embarazo. Esto surge debido al aumento de presión en los vasos sanguíneos de la zona pélvica. El esfuerzo para expulsar al bebé hacia afuera durante el trabajo de parto puede hacer que las hemorroides empeoren.

El sobrepeso también puede provocar hemorroides.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más comunes de las hemorroides internas y externas incluyen:

  • Sangrado durante la evacuación del intestino. Es posible que vea vetas de sangre de color rojo vivo en el papel higiénico después de realizar un esfuerzo para evacuar el intestino.
  • Comezón.
  • Dolor rectal. Es posible que le resulte doloroso asearse en la zona anal.
Hemorroides internas

En el caso de las hemorroides internas, es posible que vea vetas de sangre de color rojo vivo en el papel higiénico o sangre de color rojo vivo en el inodoro después de tener una evacuación del intestino normal. Es posible que vea sangre en la superficie de las heces.

Con frecuencia, las hemorroides internas son pequeñas venas hinchadas en la pared del canal anal. Sin embargo, pueden ser venas grandes que sobresalen del ano todo el tiempo. Pueden ser dolorosas si sobresalen y los músculos del ano las aplastan. Podrían ser muy dolorosas si se interrumpe la irrigación sanguínea a las hemorroides. Si las hemorroides sobresalen, también es posible que vea mucosidad en el papel higiénico o en las heces.

Hemorroides externas

Las hemorroides externas pueden irritarse y coagularse debajo de la piel, lo que causa un bulto duro y doloroso. Esto se llama hemorroides trombosadas o coaguladas.

¿Cómo se diagnostican las hemorroides?

Su médico puede determinar si tiene hemorroides haciendo preguntas acerca de sus antecedentes de salud y realizando un examen físico.

Es posible que no sea necesario que usted se realice muchas pruebas al comienzo, especialmente si es menor de 50 años y su médico cree que el sangrado rectal es provocado por hemorroides. Es posible que su médico solo le examine el recto con un dedo enguantado. O su médico puede usar un endoscopio corto con luz para ver dentro del recto.

El sangrado rectal puede ser una señal de un problema más grave, como cáncer de colon, de recto o de ano. Por lo tanto, si el primer examen no muestra una causa clara de sus problemas, su médico podría usar un endoscopio con luz (sigmoidoscopio) para examinar el tercio inferior del colon. O su médico puede usar otro tipo de endoscopio (colonoscopio), a fin de examinar todo el colon para detectar la presencia de otras causas del sangrado.

¿Cómo se tratan?

Para la mayoría de las hemorroides externas, todo lo que necesita es tratamiento en el hogar. Esto incluye la incorporación lenta de fibra en sus comidas, un mayor consumo de agua y el uso de pomadas de venta libre durante un tiempo limitado para detener la comezón. También podría usar ablandadores de heces. El mismo tratamiento en el hogar puede usarse para la mayoría de las hemorroides internas.

Si las hemorroides internas son graves, es posible que necesite otro tratamiento. El médico podría ligar las hemorroides con bandas de goma o promover la formación de tejido cicatricial alrededor de las hemorroides. Estos tratamientos reducen la irrigación sanguínea a las hemorroides, a fin de que se reduzca su tamaño o desaparezcan.

La cirugía para eliminar las hemorroides podría realizarse si no funcionan otros tratamientos.

Los hábitos saludables pueden ayudar a prevenir las hemorroides o a evitar que empeoren. Coma alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y granos integrales. Además, beba abundante agua y haga mucho ejercicio.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de las hemorroides:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.

Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.

Causa

Por lo general, las hemorroides son provocadas por el aumento de presión en las venas de la zona pélvica y rectal. A medida que la presión aumenta, la sangre se acumula en las venas y provoca hinchazón. Finalmente, las venas hinchadas provocan el estiramiento del tejido que las rodea, y se forman hemorroides.

Los hábitos intestinales que pueden provocar el aumento de presión y causar hemorroides incluyen:

  • El apuro para completar una evacuación del intestino. Apresurarse puede provocar que se realice un esfuerzo excesivo y puede aumentar la presión en las venas del recto.
  • La diarrea o el estreñimiento persistentes, que podrían provocar que se realice un esfuerzo excesivo y el aumento de presión en las venas del canal anal.

Otros factores que pueden provocar la formación de hemorroides incluyen:

  • Tener sobrepeso. El exceso de peso, especialmente en el abdomen y en la pelvis, podría aumentar la presión en las venas de la pelvis.
  • El embarazo y el trabajo de parto. Los cambios hormonales durante el embarazo aumentan el flujo de sangre a la pelvis y relajan los tejidos de apoyo mientras que el feto en crecimiento provoca un aumento de presión en los vasos sanguíneos. Durante el trabajo de parto, es posible que se formen hemorroides debido a la intensa presión en la zona anal mientras se puja para dar a luz al bebé.
  • Las afecciones médicas. Por ejemplo, las enfermedades cardíacas y del hígado a largo plazo podrían hacer que la sangre se acumule en la zona abdominal y pélvica, lo que produce el agrandamiento de las venas.

Síntomas

El sangrado durante la evacuación del intestino, la comezón y el dolor rectal son los síntomas de hemorroides más comunes.

Hemorroides externas

El dolor rectal se presenta principalmente en las hemorroides externas. Es posible que la sangre se acumule debajo de la piel y forme un bulto duro y doloroso. Esto se llama hemorroides trombosadas o coaguladas. Es posible que también note vetas de sangre en el papel higiénico después de esforzarse para evacuar las heces.

Hemorroides internas

El síntoma más común de hemorroides internas es el sangrado rectal. Es posible que encuentre vetas de sangre color rojo vivo en el papel higiénico o sangre de color rojo vivo en el inodoro después de una evacuación del intestino normal. La sangre también podría ser visible en la superficie de las heces.

Otros síntomas comunes de hemorroides internas podrían incluir:

  • Comezón. Esta es una molestia frecuente, debido a que las hemorroides internas, por lo general, eliminan mucosidad, que puede irritar la piel del ano y provocar comezón.
  • Irritación de la piel. Es posible que las hemorroides grandes que sobresalen del ano secreten mucosidad y provoquen una leve irritación.
  • Molestia. Es posible que aún sienta la necesidad de evacuar las heces inmediatamente después de la evacuación del intestino. Esta sensación incómoda es provocada porque las hemorroides sobresalen de la última parte del intestino grueso (canal anal). En general, cuanto más grande es la hemorroide, mayor es la molestia.
  • Dolor. La mayoría de las hemorroides internas no son dolorosas. Sin embargo, es posible que las hemorroides grandes que sobresalen del ano sean dolorosas si se hinchan, y los músculos que controlan el ano las aplastan. Es posible que el dolor intenso sea una señal de que se ha interrumpido la irrigación sanguínea a las hemorroides (hemorroides estranguladas). Es necesario el tratamiento de urgencia.

El sangrado rectal y el dolor y los cambios recientes en los hábitos intestinales también son síntomas de cáncer de colon, de recto o de ano. Las personas que tienen estos síntomas, especialmente las que tienen 50 años o más, o las que tienen antecedentes familiares de cáncer de colon, deben hablar con sus médicos.

Otras afecciones con síntomas similares a las hemorroides incluyen:

Qué sucede

Las hemorroides se forman cuando el aumento de presión en las venas de la pelvis provoca que las venas del canal anal se hinchen y se estiren en forma gradual hasta cambiar de forma. El aumento de presión puede ser causado por el apuro para completar la evacuación del intestino, la diarrea persistente o el estreñimiento, u otros factores, incluido el sobrepeso o el embarazo.

La presión persistente también debilita los tejidos de apoyo de las venas del canal anal. Si esos tejidos se vuelven tan débiles que no pueden mantener las venas en su lugar, las venas y los tejidos hinchados sobresalen del canal anal (hemorroides internas) o debajo de la piel que rodea la abertura anal (hemorroides externas).

En algunas personas, las hemorroides podrían causar una pequeña molestia durante un tiempo limitado. Otras personas tienen episodios de molestia recurrentes cuando atraviesan una crisis hemorroidal. Algunas personas luchan contra el dolor, las molestias y la comezón que provocan las hemorroides durante gran parte de su vida. El grado y la duración de la molestia dependen de dónde están las hemorroides.

Con frecuencia, las hemorroides se forman durante el embarazo debido a la presión adicional en las venas (como consecuencia del útero agrandado).

Durante el trabajo de parto, es posible que aparezcan hemorroides o que estas empeoren debido al esfuerzo y a la presión intensos en la zona anal mientras se puja para dar a luz al bebé. Para obtener más información, vea el tema Embarazo.

Hemorroides externas

Debido a que las hemorroides externas podrían no causar ningún síntoma, es posible que no se dé cuenta de que tiene hemorroides.

Cuando se irrita una vena dentro de una hemorroide externa, la sangre podría coagularse debajo de la piel y formar un bulto duro y azulado. Esto se llama hemorroides trombosadas o coaguladas. Las hemorroides trombosadas pueden ser muy dolorosas.

Hemorroides internas

Es posible que las hemorroides internas pequeñas no se agranden si los hábitos intestinales u otros factores cambian y reducen la presión en las venas del intestino.

Las hemorroides internas grandes pueden sobresalir del ano. Después de la evacuación del intestino, es posible que deba empujarlas hacia adentro a través del ano. En el peor de los casos, las hemorroides internas grandes sobresalen todo el tiempo.

En casos raros, las hemorroides pueden sobresalir por el ano e hincharse. Los músculos que controlan la apertura y el cierre del ano pueden interrumpir la irrigación sanguínea a las hemorroides (hemorroides estranguladas). Esto puede causar la muerte de los tejidos hemorroidales. Si esto sucede, sentirá dolor rectal intenso, y es posible que vea sangre y pus en el ano. Necesitará una cirugía urgente para prevenir otras complicaciones, como la muerte del tejido afectado e infección.

Qué aumenta el riesgo

Los hábitos intestinales, el estrés físico y otras afecciones pueden aumentar el riesgo de tener hemorroides o de empeorar las hemorroides existentes. Algunos de estos factores pueden prevenirse.

Factores que aumentan su riesgo

  • Estreñimiento o diarrea que no desaparecen. Estas afecciones podrían provocar que deba hacer esfuerzos cuando evacua el intestino.
  • Tener sobrepeso
  • Los antecedentes familiares de hemorroides. Es posible que herede la tendencia a tener hemorroides.
  • Tener 50 años o más. La mitad de las personas de más de 50 años buscan tratamiento para las hemorroides.
  • El embarazo, el trabajo de parto y el parto. A medida que el feto crece durante los últimos 6 meses de embarazo, el volumen de sangre y la presión en los vasos sanguíneos de la pelvis aumentan. El esfuerzo que se realiza durante el trabajo de parto también puede provocar la aparición de hemorroides o que estas empeoren.
  • Las enfermedades del hígado, las enfermedades cardíacas o ambas. Estas afecciones pueden hacer que la sangre se acumule en la pelvis y en el abdomen.

Factores que pueden hacer que empeoren las hemorroides

Las hemorroides podrían empeorar si:

  • Permanece sentado o de pie durante un período prolongado. Esto puede hacer que la sangre se acumule en la zona anal y aumentar la presión en las venas.
  • Levanta objetos pesados con frecuencia o contiene la respiración cuando levanta objetos pesados. Esto puede provocar un aumento repentino de la presión en los vasos sanguíneos.

Cuándo llamar al médico

Los síntomas comunes de las hemorroides pueden ser una señal de otros problemas de salud graves. El cáncer de colon o de recto y otras afecciones tienen muchos de los mismos síntomas que las hemorroides. Llame a su médico si tiene los siguientes síntomas:

  • Las heces son negras o alquitranadas.
  • En la abertura del ano, se forma un bulto o una protuberancia que no es sensible y que no desaparece.

Si tiene hemorroides, llame a su médico si:

  • El dolor rectal moderado dura más de 1 semana después del tratamiento en el hogar.
  • El dolor o la hinchazón son graves.
  • Sobresale del ano tejido de la parte interna del cuerpo y no regresa a la normalidad después de un período de 3 a 7 días de tratamiento en el hogar.
  • Un bulto dentro del ano se agranda o se vuelve más doloroso.

Si el sangrado rectal se intensifica o cambia de color (por ejemplo, de rojo vivo a rojo oscuro) o si las heces cambian de tamaño, de forma o de color (de marrón a rojizo o negro), asegúrese de ver a su médico.

Espera vigilante

La espera vigilante es una estrategia de esperar y observar. Y en la mayoría de los casos, el sangrado provocado por las hemorroides debería detenerse después de 2 o 3 días. Continúe realizándose tratamiento en el hogar, a fin de prevenir que el sangrado reaparezca. Llame a su médico si el sangrado:

  • Ocurre durante más de 1 semana sin ninguna mejoría.
  • Reaparece.
  • Aparece cuando no hay motivos para esperarlo.

Si tiene más de 50 años o si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon, es una buena idea que informe a su médico cada vez que tenga un nuevo sangrado rectal, note sangre en las heces, tenga cambios en los hábitos intestinales o tenga dolor anal. Estos síntomas podrían ser señales de cáncer de colon o de otras afecciones. Su médico podría recomendar que se realicen pruebas de detección para ver si tiene un problema más grave. Vea Exámenes y pruebas.

A quién consultar

Los siguientes profesionales pueden evaluar y tratar las hemorroides:

Si el tratamiento médico o la cirugía son necesarios, es posible que se lo remita a uno de los siguientes profesionales:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Un médico puede evaluar los síntomas de hemorroides, a fin de descartar otros problemas más graves. Una serie de afecciones que afectan el ano y el colon (intestino grueso) pueden provocar sangrado, secreción de mucosidad, comezón y molestias. La mayoría de las personas que tienen estos síntomas creen que tienen hemorroides, pero, con frecuencia, no es así.

Si tiene hemorroides, el médico evaluará su ubicación y su tamaño, y elaborará un plan de tratamiento según el grado de gravedad de las hemorroides.

El diagnóstico de hemorroides se realiza según un historial de salud y un examen físico. Al principio, un examen de tacto rectal y una anoscopia pueden ser las únicas pruebas necesarias. Su médico decidirá qué pruebas usar. Si las hemorroides son la causa obvia de sangrado rectal, usted tiene menos de 50 años y no tiene factores de riesgo de cáncer de colon, es posible que no necesite más pruebas.

Para asegurarse de que no haya ninguna otra afección (como el cáncer de colon) que esté causando sus síntomas, es posible que necesite otras pruebas, como:

  • Sigmoidoscopia flexible. Esta prueba permite que un médico examine el interior del ano, del recto y la parte inferior del intestino grueso (colon), a fin de detectar crecimientos anormales u otras señales de enfermedad.
  • Enema de bario.
  • Colonoscopia.

Estas pruebas no suelen usarse para diagnosticar hemorroides.

Generalidades del tratamiento

La mayoría de las hemorroides pueden tratarse con simples cambios en la alimentación y en los hábitos intestinales. La mayoría no requieren cirugía ni otros tratamientos, a menos que las hemorroides sean muy grandes y dolorosas.

La meta de los procedimientos no quirúrgicos que se usan para tratar las hemorroides, que se llaman procedimientos de fijación, es reducir la irrigación sanguínea a la hemorroide, a fin de que se reduzca su tamaño o de que desaparezca. El tejido cicatricial que queda en su lugar actúa como apoyo para el tejido anal y ayuda a prevenir hemorroides nuevas.

Los procedimientos de fijación incluyen la atadura de las hemorroides con bandas de goma (ligadura con bandas de goma) o el uso de calor, de láser o de corriente eléctrica, a fin de crear tejido cicatricial (terapia de coagulación). Los procedimientos de fijación solo pueden hacerse en hemorroides internas.

La extirpación quirúrgica de las hemorroides (hemorroidectomía) puede usarse para hemorroides internas grandes, cuando existen varias hemorroides pequeñas o cuando otros tratamientos no han logrado controlar el sangrado. A veces, la forma más eficaz de tratar las hemorroides es por medio de una combinación de tratamientos (por ejemplo, un procedimiento de fijación y una hemorroidectomía). Las hemorroides externas solo pueden extirparse con cirugía, cuando es necesario. Si se forma un coágulo de sangre en la hemorroide externa, puede ser necesario que se elimine el coágulo para aliviar el dolor.

La hemorroidectomía en comparación con los procedimientos de fijación para las hemorroides internas

  • Por lo general, se prueba con procedimientos de fijación antes de la cirugía si las hemorroides son pequeñas y sobresalen del ano durante una evacuación del intestino, pero regresan a su posición normal luego (hemorroides de segundo grado).
  • La hemorroidectomía puede proporcionar mejores resultados a largo plazo que los procedimientos de fijación. Sin embargo, la cirugía es más costosa, requiere un período de recuperación más prolongado, suele ser más dolorosa y tiene un mayor riesgo de complicaciones.
  • Los procedimientos de fijación son el tratamiento preferido para las personas de más de 70 años y para aquellas personas que tienen una salud deteriorada.
Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Hemorroides: ¿Qué tratamiento debería usar?

Prevención

Usted puede ayudar a prevenir los síntomas molestos y dolorosos de las hemorroides.

Evite el estreñimiento

  • Incluya en su alimentación frutas, verduras, frijoles y granos integrales todos los días. Estos alimentos son ricos en fibra.
  • Beba abundantes líquidos, lo suficiente para que su orina sea de color amarillo claro o transparente como el agua.
  • Haga algo de ejercicio todos los días. Trate de hacer al menos 2½ horas de actividad moderada a la semana. O bien, trate de hacer al menos 1¼ horas de actividad intensa a la semana. Está bien hacer actividad en bloques de 10 minutos o más a lo largo del día y de la semana.
  • Si es necesario, tome un suplemento de fibra, como Citrucel o Metamucil, todos los días. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.

Practique hábitos intestinales saludables

  • Vaya al baño en cuanto sienta la necesidad.
  • Evite hacer fuerza (pujar) para defecar. Relájese y dese tiempo para dejar que las cosas ocurran naturalmente.
  • Evite contener la respiración mientras evacua las heces.
  • Evite leer mientras está sentado en el inodoro. Retírese del inodoro una vez que haya terminado.

Modifique sus actividades cotidianas

  • Evite permanecer sentado o de pie durante un período prolongado. Realice pequeñas caminatas frecuentes.
  • Si es posible, evite levantar objetos pesados con frecuencia. Si tiene que levantar objetos pesados, siempre exhale cuando levante el objeto. No contenga la respiración al levantar objetos.
  • Si está embarazada, dormir de lado disminuirá la presión en los vasos sanguíneos de la pelvis. Esto puede ayudar a evitar que las hemorroides se agranden.

Tratamiento en el hogar

El tratamiento en el hogar, que principalmente implica establecer hábitos intestinales saludables, podría evitar que las hemorroides empeoren.

Puede usar las siguientes sugerencias para evitar que las hemorroides empeoren o para aliviar sus síntomas.

Evite que las hemorroides empeoren

  • Séquese el ano suavemente con papel higiénico blanco humedecido con agua o con un agente limpiador (como Balneol) después de la evacuación del intestino. Las toallitas para bebés u otras toallas prehumedecidas (como Tucks o Preparation H) también son de utilidad para este propósito.
  • Evite frotarse la zona anal. Puede enjuagarse en la ducha o en un bidé, en lugar de limpiarse con papel higiénico. Después de limpiarse, dese toques suaves en la zona anal para secarla, con una toalla o una tela suaves y absorbentes.
  • No use jabones que contengan perfumes o tintes.

Alivie el dolor y la comezón

  • Tome analgésicos (medicamentos para el dolor) sin receta. El acetaminofén (Tylenol) puede ayudarlo con el dolor. La aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno (Motrin) y el naproxeno (Aleve) pueden ayudarlo con el dolor y la hinchazón. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.
  • Colóquese hielo varias veces al día durante 10 minutos cada vez. Después, colóquese compresas tibias en la zona anal durante otros 10 o 20 minutos.
  • Realice un baño de asiento. Llene su tina solo con la cantidad suficiente de agua tibia necesaria para cubrirle la zona anal. Haga esto varias veces al día, especialmente después de las evacuaciones del intestino. Permanezca en la tina durante alrededor de 15 minutos por vez. ¡Tenga cuidado! Si el agua está demasiado caliente, podría quemarse.

Use medicamentos sin receta según le recomiende su médico o farmacéutico. Vea Medicamentos para obtener información sobre pomadas, cremas y supositorios sin receta.

Otras medidas para calmar las molestias

  • Es posible que necesite reposar en cama durante un día o más para reducir la presión en las venas inflamadas e irritadas. Si está embarazada, podría resultarle útil acostarse de lado. Si no está embarazada, dormir boca abajo con una almohada debajo de las caderas ayudará a disminuir la hinchazón de las hemorroides.
  • Intente no permanecer sentado ni de pie durante un período prolongado cuando tenga las hemorroides irritadas. Si debe permanecer sentado durante mucho tiempo, siéntese sobre una almohada. Evite levantar objetos pesados.
  • Use ropa interior de algodón a fin de prevenir la acumulación de humedad, que puede irritar las hemorroides. Use ropa suelta a fin de permitir libertad de movimiento y de reducir la presión en la zona anal.

Medicamentos

Los medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas de hemorroides. Usted podría probar uno o más de los siguientes remedios sin receta.

  • Las pomadas que protegen la piel, como el óxido de zinc o la vaselina, son los mejores remedios sin receta para las hemorroides. Las pomadas pueden prevenir nuevas lesiones y reducir la comezón, debido a que forman una barrera sobre las hemorroides.
  • Use supositorios, como aquellos de Preparation H o Tucks (antes Anusol) de 7 a 10 días, a fin de aliviar la irritación y de lubricar el canal anal durante la evacuación del intestino. Algunos de estos productos contienen sustancias que pueden dañar los tejidos del ano si se usan durante demasiado tiempo.
  • Aplíquese una pomada que contenga un 1% de hidrocortisona, un tipo de medicamento esteroideo que podría aliviar la inflamación y la comezón. Su médico podría recetarle hidrocortisona al 2.5%. Sin embargo, estos productos no deberían usarse durante más de 2 semanas, debido a que pueden hacer que la piel se vuelva más delgada.
  • Aplíquese productos que contengan medicamentos para adormecer una zona (anestésico local). Por lo general, estos productos tienen el sufijo "-caína" en el nombre o en los ingredientes. Aunque estos productos ayudan a algunas personas, especialmente a las que tienen hemorroides externas dolorosas, algunas personas se vuelven alérgicas a ellos. Consulte con su médico antes de usar estos productos.
  • Tome analgésicos (medicamentos para el dolor) sin receta. El acetaminofén (Tylenol) puede ayudarlo con el dolor. La aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno (Motrin) y el naproxeno (Aleve) pueden ayudarlo con el dolor y la hinchazón. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.

Cirugía

La mayoría de las hemorroides no requieren cirugía. Por lo general, la cirugía solo se considera para hemorroides graves.

La cirugía podría realizarse si otros tratamientos (incluido el tratamiento en el hogar) han fracasado. La cirugía también se considera cuando los síntomas se vuelven tan molestos que afectan su estilo de vida o cuando las hemorroides crean una emergencia médica, como sangrado que no puede controlarse o sangre y pus en el ano junto con dolor rectal intenso.

Hemorroides externas

Por lo general, las hemorroides externas no se extirpan por medio de cirugía (hemorroidectomía), excepto si son muy grandes e incómodas o si se le realiza una cirugía en la zona anal por otro motivo, como hemorroides internas o un desgarro (fisura anal). Si se forma un coágulo de sangre en la hemorroide externa, puede ser necesario que se elimine el coágulo para aliviar el dolor.

Hemorroides internas

La extirpación quirúrgica de las hemorroides (hemorroidectomía) es el último recurso para el tratamiento de las hemorroides internas pequeñas.

La hemorroidectomía se considera la forma más exitosa de tratar las hemorroides internas grandes, especialmente aquellas que aún implican un problema después de que se hayan probado los tratamientos que interrumpen el flujo de sangre a las hemorroides (procedimientos de fijación).

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Para pensar

A veces, el aumento de presión en las hemorroides externas provoca que se irriten y coagulen. Esto provoca la formación de un bulto (hemorroides trombosadas o coaguladas). Es posible que sufra un dolor intenso en el sitio de una hemorroide coagulada.

Se puede realizar un procedimiento para aliviar el dolor en el consultorio de un médico o en una clínica para pacientes ambulatorios. El médico aplica anestesia local y, luego, realiza una pequeña incisión donde se ha formado el bulto, a fin de extraer el coágulo y reducir la presión y el dolor. El procedimiento da mejores resultados si se realiza poco después de que se haya formado el coágulo.

Si el dolor es tolerable, usted podría elegir esperar para consultar a un médico. Por lo general, el dolor desaparece en algunos días. Después de 4 o 5 días, el dolor producido por el corte y el drenaje de la hemorroide suele ser más intenso que el dolor que produce el coágulo.

Otro tratamiento

Muchas personas que tienen hemorroides encuentran alivio de los síntomas gracias al tratamiento en el hogar. Si el tratamiento médico es necesario, los procedimientos de fijación son los que más se utilizan como tratamientos no quirúrgicos. Los procedimientos de fijación solo se hacen para las hemorroides internas.

Otras opciones de tratamiento

Los procedimientos de fijación incluyen:

Para pensar

No todos los médicos tienen la experiencia o el equipo para realizar todos los tipos de procedimientos de fijación. Esto podría ayudarlo a decidir qué procedimiento elegir. Pregúntele a su médico qué procedimiento realiza con más frecuencia y lo satisfechas que han estado las personas con los resultados de ese procedimiento.

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Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organización

U.S. Department of Health and Human Services: National Digestive Diseases Information Clearinghouse (NDDIC)
www.digestive.niddk.nih.gov

Referencias

Otras obras consultadas

  • Dozois EJ, Pemberton JH (2006). Hemorrhoids and other anorectal disorders. In MM Wolfe et al., eds., Therapy of Digestive Disorders, 2nd ed., pp. 945–958. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  • Madoff RD (2012). Diseases of the rectum and anus. In L Goldman, A Shafer, eds., Goldman’s Cecil Medicine, 24th ed., pp. 945–949. Philadelphia: Saunders.
  • Marcello PW (2010). Diseases of the anorectum. In M Feldman et al., eds., Sleisenger and Fordtran’s Gastrointestinal and Liver Disease, 9th ed., vol. 2, pp. 2257–2274. Philadelphia: Saunders.
  • Rivadeneira DE, et al. (2011). Practice parameters for the management of hemorrhoids. Diseases of the Colon and Rectum, 549(9): 1059–1064. Available online: http://www.fascrs.org/physicians/practice_parameters.

Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario Anne C. Poinier, MD - Medicina interna
Revisor médico especializado Kenneth Bark, MD - Cirugía general, Cirugía de Colon y Recto

Revisado14 noviembre, 2014