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Diverticulitis

Generalidades del tema

Aparato digestivo inferior

¿Qué es la diverticulitis?

La diverticulitis se produce cuando se forman sacos (divertículos) en la pared del colon. Si estos sacos se inflaman o se infectan, se llama diverticulitis. La diverticulitis puede ser muy dolorosa.

¿Cuál es la causa de la diverticulitis?

Los médicos no están seguros de lo que causa divertículos en el colon (diverticulosis). Pero piensan que una dieta baja en fibras puede desempeñar un papel. Sin fibra que añada volumen a las heces, el colon tiene que esforzarse más de lo normal para empujar las heces hacia adelante. La presión de esto puede hacer que se formen sacos en puntos débiles a lo largo del colon.

La diverticulitis se produce cuando quedan atrapadas heces en los sacos (divertículos). Esto permite que crezcan bacterias en los sacos. Esto puede conducir a una inflamación o a una infección.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la diverticulitis pueden durar desde unas pocas horas a una semana o más tiempo. Los síntomas incluyen:

  • Dolor abdominal, generalmente en el costado inferior izquierdo, el cual, a veces, es peor al moverse. Este es el síntoma más común.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Hinchazón abdominal y gases.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Náusea y, a veces, vómitos.
  • No sentir ganas de comer.

¿Cómo se diagnostica la diverticulitis?

Su médico le preguntará sobre sus síntomas y lo examinará. Puede hacerle pruebas para ver si tiene una infección o para asegurarse de que usted no tenga otros problemas. Las pruebas pueden incluir:

¿Cómo se trata?

El tratamiento que necesita depende de la gravedad de sus síntomas. Es posible que primero necesite tomar líquidos solamente y, luego, volver a los alimentos sólidos cuando empiece a sentirse mejor. Su médico le dará analgésicos (medicamentos para el dolor) y antibióticos. Tome los antibióticos según las indicaciones. No deje de tomarlos solo porque se sienta mejor.

Para los cólicos leves y el dolor abdominal:

  • Use una almohadilla térmica, a temperatura baja, sobre el abdomen.
  • Relájese. Por ejemplo, pruebe meditación o respiración lenta y profunda en una habitación silenciosa.
  • Tome medicamentos, como acetaminofén (Tylenol, por ejemplo).

Es posible que necesite que lo operen solamente si la diverticulitis no mejora con otro tratamiento, o si tiene problemas como dolor de larga duración (crónico), una obstrucción intestinal, una fístula o un saco de infección (absceso).

¿Cómo puede prevenir la diverticulitis?

Podría prevenir la diverticulitis si toma abundante agua, hace ejercicio regularmente y sigue una dieta con alto contenido de fibra. Una dieta con alto contenido de fibra incluye granos integrales, frutas frescas y verduras.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de la enfermedad diverticular:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Causa

La diverticulitis se produce cuando quedan atrapadas heces en sacos (divertículos) que se han formado a lo largo de la pared del intestino grueso. Esto permite que crezcan bacterias y que provoquen una infección o inflamación y presión que puede llevar a una perforación pequeña o desgarro en la pared del intestino. Si la infección se extiende a la cavidad abdominal (peritoneal), puede producirse peritonitis, una infección del revestimiento de la pared abdominal.

El motivo por el que se forman divertículos en la pared del intestino grueso (colon) no se entiende completamente. Los médicos piensan que los divertículos se forman cuando la alta presión dentro del colon empuja contra puntos débiles en la pared del colon. A la formación de divertículos también pueden contribuir movimientos descoordinados del colon.

Normalmente, una alimentación con adecuada fibra produce heces que son abultadas y que pueden moverse fácilmente por el colon. Si una dieta es baja en fibra, el colon debe ejercer más presión de lo normal para mover heces pequeñas y duras. Una alimentación con poca fibra también puede aumentar el tiempo que las heces permanecen en el intestino. Esto se suma a la alta presión. Pueden formarse sacos cuando la presión alta empuja contra puntos débiles en el colon donde los vasos sanguíneos pasan a través de la capa muscular de la pared del intestino para suministrar sangre a la pared interna.

No se sabe por qué algunas personas que tienen estos divertículos (una afección llamada diverticulosis) desarrollan diverticulitis y otras no.

Síntomas

Los síntomas de diverticulitis pueden durar de unas pocas horas a varios días. Estos síntomas pueden incluir:

  • Sensibilidad, cólicos o dolor en el abdomen (generalmente en el costado inferior izquierdo, pero puede ocurrir en el derecho) que a veces es peor al moverse.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Una sensación de estar lleno, hinchazón abdominal o gas.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Náusea y, a veces, vómitos.
  • Pérdida del apetito.

Las complicaciones también pueden provocar síntomas. Si se forma una abertura anormal (fístula) entre el colon y la vagina o el colon y la uretra, es posible que le salgan heces o aire por la vagina o la uretra.

Otras afecciones, como el síndrome del colon irritable (IBS, por sus siglas en inglés) o una infección de las vías urinarias, pueden causar síntomas parecidos a los de la diverticulitis.

Qué sucede

La diverticulitis se produce cuando los sacos (divertículos) que se han formado en la pared del intestino grueso (colon) se inflaman o se infectan. No se entiende claramente por qué 20 de cada 100 personas que tienen estos sacos —una afección llamada diverticulosis— desarrollan diverticulitis y las otras no.

En los países occidentales (Norteamérica y Europa), la diverticulitis suele afectar el lado izquierdo del colon (colon sigmoide).

Los ataques leves de diverticulitis, con pocos síntomas o señales de infección o de inflamación, a veces sanan sin tratamiento. En la mayoría de los casos, un médico recomienda antibióticos orales para resolver una infección y una dieta líquida absoluta para hacer descansar el intestino hasta que desaparezca la inflamación.

Cuando la infección y los síntomas son graves, la diverticulitis se trata en el hospital. El tratamiento incluye antibióticos administrados por vena (vía intravenosa o IV) y hacer descansar el intestino con líquidos por IV. Si la diverticulitis grave no se trata, pueden producirse complicaciones, como un absceso o una fístula. Con frecuencia, se necesita cirugía para tratar las complicaciones.

Es común tener dolor en la parte inferior del abdomen después de recuperarse de un ataque de diverticulitis. Pero este dolor no siempre significa un regreso de la diverticulitis. Menos de la mitad de las personas vuelven a tener un segundo ataque de diverticulitis alguna vez. De aquellos que tienen otro ataque, alrededor de la mitad tienen el segundo ataque dentro de 1 año del primero.1

Qué aumenta el riesgo

La posibilidad de tener diverticulitis aumenta con la edad.

Usted puede tener probabilidades más altas de tener diverticulitis si:

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 u otros servicios de urgencia inmediatamente si la persona ha estado sangrando por el ano y tiene señales de choque ("shock"), lo cual podría significar que un saco diverticular está sangrando (sangrado diverticular). Las señales de choque incluyen desmayarse o sentirse muy mareado, débil o menos alerta.

Llame a su médico inmediatamente si tiene dolor en el abdomen que se halla en un lugar (a diferencia de un dolor general en el abdomen), especialmente si también tiene:

  • Fiebre o escalofríos.
  • Náuseas y vómito.
  • Cambios inusuales en su evacuación intestinal o hinchazón abdominal.
  • Sangre en las heces.
  • Dolor que es peor cuando se mueve.
  • Dolor ardiente al orinar.
  • Flujo vaginal anormal.

Llame a su médico de inmediato si tiene:

  • Dolor intenso en el abdomen que empeora.
  • Dolor abdominal que empeora cuando se mueve o tose.
  • Heces que son mayormente sanguinolentas (más de unas pocas vetas de sangre en las heces). La sangre en las heces puede verse como un líquido rojizo o rojo oscuro, o como coágulos, o puede producir heces negras que parecen alquitrán.
  • Gases o heces que salieron por la uretra al orinar. Esto probablemente signifique que tiene una abertura (fístula) entre el intestino y las vías urinarias.

Llame a su médico si usted:

  • Tiene cólicos que no mejoran cuando tiene una evacuación intestinal o elimina gases.
  • Tiene sangrado rectal, un cambio en los hábitos intestinales, y ha estado bajando de peso sin intentarlo.

Llame a su médico si está tratando una diverticulitis leve en el hogar y:

  • Tiene fiebre.
  • Su dolor empeora.
  • No puede retener líquidos.
  • No se siente mejor después de 3 días.

Espera vigilante

No es infrecuente tener abotagamiento, presión de gases o un dolor abdominal leve. Estos pueden ser causados por comer ciertos alimentos o por estrés. El tratamiento en el hogar suele ocuparse de estos síntomas. Si el tratamiento en el hogar no ayuda o si los síntomas empeoran, vea a su médico.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden diagnosticar e indicar tratamiento para la diverticulitis incluyen:

Si se necesitan pruebas adicionales, si sus síntomas no responden al tratamiento o si es posible que tengan que operarlo, su médico puede remitirlo a un:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Su médico le hará una historia clínica y un examen físico si sospecha de diverticulitis. Según sus síntomas, pueden hacerle una o más pruebas para descartar otros problemas médicos que podrían estar causándole los síntomas. El alcance de las pruebas dependerá de la gravedad de sus síntomas y del tiempo que hayan durado.

Pruebas de rutina

Estas pruebas pueden hacerse en cualquier momento que vea a su médico por dolor abdominal u otros síntomas.

Pruebas realizadas cuando es necesario

Dependiendo de sus síntomas, es posible que su médico quiera hacer una o más de estas pruebas.

  • Una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) puede hacerse si los síntomas parecen indicar que usted tiene un saco de infección (absceso) en el abdomen o que un saco (divertículo) se ha reventado. La tomografía también puede revelar otras causas posibles de los síntomas.
  • Puede usarse un enema de bario para revelar divertículos u otras causas posibles de sus síntomas. Pero un enema de bario no suele hacerse mientras se tiene un ataque de diverticulitis, debido al riesgo de que el bario pudiera derramarse dentro del peritoneo (el revestimiento de la cavidad abdominal) si usted tiene una perforación. Un material que realiza una función similar a la del bario pero que se puede disolver en agua (contraste hidrosoluble) puede usarse en su lugar.
  • La sigmoidoscopia flexible y la colonoscopia pueden usarse si su síntoma principal es el sangrado del intestino. Estas pruebas también pueden hacerse para detectar puntos estrechos o crecimientos en el intestino y para descartar colitis ulcerosa o cáncer. Pero la sigmoidoscopia y la colonoscopia no suelen hacerse durante un ataque de diverticulitis, debido al riesgo de que el endoscopio pudiera desgarrar el revestimiento del colon (perforación). Si sucede esto, la infección podría extenderse al peritoneo (el revestimiento de la cavidad abdominal). Esto provocaría una infección más grave.

Si tiene un sangrado intenso del intestino, una afección llamada sangrado diverticular, es posible que su médico quiera hacerle:

Vea el tema Sangrado diverticular para obtener más información.

Generalidades del tratamiento

Es posible que tenga un acceso breve (agudo) de diverticulitis que se va después de tratamiento con antibióticos y una dieta líquida. Pero en algunos casos, la afección se produce de vez en cuando (en forma intermitente) en el largo plazo (crónica). El tratamiento es el mismo en ambos casos, salvo que se produzcan complicaciones.

Tratamiento inicial

El tratamiento para la diverticulitis depende de la gravedad de sus síntomas. Si el dolor es leve, puede tomar líquidos y no muestra señales de complicaciones, el tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos como antibióticos y analgésicos.
  • Cambios en la dieta, comenzando con una dieta líquida absoluta o suave que sea baja en fibras hasta que desaparezca el dolor, luego incrementando la cantidad de fibra.

Si el dolor es intenso, usted no puede tomar líquidos o si tiene complicaciones de la diverticulitis, será necesario internarlo en el hospital. El tratamiento incluirá:

  • Antibióticos administrados en una vena (por vía intravenosa o IV).
  • Líquidos y nutrición por vía intravenosa (ni alimentos ni líquidos por boca) por hasta una semana para permitir que descansen los intestinos.

El tratamiento también puede incluir:

  • Mantener el estómago vacío aspirando los contenidos a través de un tubo que se pasa por la nariz y la garganta hasta que llega al estómago (tubo nasogástrico o NG). Esto puede ser necesario si está vomitando o tiene hinchazón abdominal.
  • Operar tanto por complicaciones de la diverticulitis como por si ha tenido ataques repetidos que no se aliviaron con cambios en su alimentación. En general, menos de 6 de cada 100 personas que tienen diverticulitis necesitan cirugía.3

La mayoría de los casos de diverticulitis tratados enseguida mejorarán en 2 o 3 días. Si su médico le recetó antibióticos, tómelos según sus indicaciones. No deje de tomarlos solo porque se sienta mejor.

Tratamiento continuo

El tratamiento después de la recuperación de un ataque de diverticulitis apunta a prevenir otro ataque. El tratamiento puede incluir:

  • Aumentar gradualmente la cantidad de fibra en la alimentación por medio de frutas, verduras, salvado de trigo y, posiblemente, el uso regular de un suplemento de fibra.
  • Tomar abundantes líquidos diariamente.
  • Visitar al médico en forma regular para vigilar su afección. Si tiene diverticulitis, el médico puede verlo aproximadamente 2 días después del comienzo del tratamiento para asegurarse de que usted esté mejorando. Es probable que le hagan una colonoscopia o un enema de bario aproximadamente 6 semanas más tarde, después de que los síntomas estén bajo control, para ver si hay otros problemas, como enfermedad inflamatoria intestinal o cáncer de colon.

Tratamiento si la afección empeora

En algunos casos, pueden ocurrir complicaciones de la diverticulitis, como un absceso, una perforación o una obstrucción intestinal. Para tratar estos problemas, suele ser necesario operar para extirpar la parte afectada del intestino.

También puede hacerse una operación que no es urgente (electiva) para la diverticulitis, si usted ha tenido dos o más ataques graves, tiene menos de 40 años de edad o tiene un sistema inmunitario deteriorado.

Prevención

Para ayudar a prevenir la diverticulitis:

Algunas personas evitan las nueces, las semillas, las bayas y las palomitas de maíz, creyendo que estos alimentos podrían quedar atrapados en los divertículos y provocar dolor. Pero no hay evidencia de que estos alimentos causen diverticulitis ni que la empeoren.4

Tratamiento en el hogar

El tratamiento en el hogar puede ayudarlo a controlar los síntomas de la diverticulitis o reducir la probabilidad de tener ataques adicionales de diverticulitis.

Para reducir el dolor abdominal causado por la diverticulitis leve:

  • Aplíquese una almohadilla térmica en el abdomen para aliviar cólicos y dolor leves.
  • Pruebe técnicas de relajación (como respiración profunda y lenta en una habitación silenciosa o meditación) para ayudar a reducir el dolor leve.
  • Use un analgésico (medicamento para el dolor) de venta libre, como acetaminofén (por ejemplo, Tylenol).
  • Si estas técnicas no ayudan y su dolor aumenta, llame a su médico para ver si necesita un analgésico con receta.

Cuando se sienta mejor, usted puede hacer algunas cosas para ayudar a prevenir otro ataque. Puede ser conveniente que:

  • Siga una dieta con alto contenido de fibra. Los panes y los cereales de grano integral, el arroz integral, y las frutas y verduras frescas pueden todos ser parte de una dieta con alto contenido de fibra.
  • Practique hábitos intestinales saludables, como comer a un horario regular, no esforzarse durante las evacuaciones y tomar abundante cantidad de líquidos cada día.

No use laxantes ni enemas, salvo que su médico se los prescriba. Si usa laxantes con demasiada frecuencia, puede volverse dependiente de ellos para evacuar. Si tiene un ataque repentino (agudo) de diverticulitis, los laxantes o los enemas pueden empeorar el dolor.

Medicamentos

Los medicamentos para detener la infección y para controlar los síntomas suelen usarse para tratar ataques de diverticulitis.

Opciones de medicamentos

  • Se administran antibióticos para tratar la infección que causa el ataque.
  • A veces, se necesitan analgésicos con receta si los analgésicos de venta libre no pueden controlar el dolor.

Para pensar

No se usan medicamentos para prevenir ataques futuros de diverticulitis. La prevención depende del aumento de la cantidad de fibra en su alimentación y de la práctica de hábitos intestinales saludables.

Cirugía

La cirugía para la diverticulitis consiste en extirpar la parte enferma del colon. Usted puede optar por operarse de la diverticulitis si tiene:

  • Ataques repetidos de diverticulitis. La operación para extirpar la parte enferma del colon suele recomendarse si usted tiene dos o más ataques graves.
  • Un alto riesgo de ataques repetidos (como en personas de menos de 40 años, o en personas con un sistema inmunitario deteriorado).
  • Una abertura anormal (fístula) que se ha formado entre el colon y un órgano adyacente, más comúnmente la vejiga, el útero o la vagina.

La operación de diverticulitis, en la cual se extirpa la parte infectada del colon, puede necesitarse si usted tiene complicaciones, incluyendo:

  • Un saco infectado (divertículo) que se ha roto dentro de la cavidad abdominal, especialmente si se ha formado un saco de infección (absceso). En algunos casos, es posible drenar un absceso sin cirugía. (Vea Otro tratamiento).
  • Una infección que se ha extendido a la cavidad abdominal (peritonitis).
  • Un colon obstruido (obstrucción intestinal) o un punto estrecho en el colon (estenosis).
  • Infección que se ha propagado por la sangre a otras partes del cuerpo (sepsis).
  • Problemas reiterados de sangrado o sangrado intenso que no se detienen con otros tratamientos.

En general, menos de 6 de cada 100 personas que tienen diverticulitis necesitan cirugía.3

El tratamiento quirúrgico consiste en extirpar la parte enferma del intestino grueso (colectomía parcial) y reconectar las partes restantes. Dependiendo de la gravedad y de la naturaleza de los síntomas, es posible que sea necesario operar más de una vez más de una cirugía para corregir el problema. Cuando se necesitan múltiples operaciones, la persona suele tener una colostomía durante el tiempo entre cirugías. Una colostomía es un procedimiento quirúrgico en la cual se cose la parte superior del intestino a una abertura hecha en la piel del abdomen. Las heces salen del cuerpo por esta abertura y se recolectan en una bolsa desechable. Generalmente, la colostomía se quita más adelante y se reconecta el intestino.

Opciones de cirugía

El tratamiento quirúrgico para la diverticulitis, llamado colectomía, consiste en la extirpación de la parte enferma del intestino grueso.

Para pensar

Las personas que tienen ataques leves y breves y que están dispuestas a probar cambios alimentarios a largo plazo podrían evitar la cirugía. Vea la sección Prevención de este tema para más información sobre alimentación.

Si usted tiene múltiples ataques de diverticulitis, operar puede ser lo apropiado.

Otro tratamiento

Drenaje de un absceso

En algunos casos de diverticulitis, un saco de infección (absceso) en el abdomen sana por sí solo. Otras veces, puede drenarse sin cirugía. Se pasa una aguja a través de la piel dentro del absceso, y se drena el líquido que contiene la infección. Se usa una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) para que ayude al médico a guiar la aguja dentro del absceso. A veces, se coloca un tubo de drenaje de plástico en forma transitoria en el abdomen para drenar el absceso.

Descanso intestinal

Un colon obstruido puede tratarse a veces con descanso intestinal. No se le da nada para comer, sino que en cambio recibe líquidos y nutrientes a través de un tubo conectado a una vena. Puede ser necesaria una succión a través de un tubo colocado en la nariz que llega hasta el estómago para mantener el estómago vacío de jugos digestivos.

Después de 2 o 3 días de descanso intestinal, se le da algo de comer. Si la obstrucción ha desaparecido, no se necesita operar. Si la obstrucción persiste, puede continuarse el descanso intestinal. Si períodos repetidos de descanso no consiguen despejar la obstrucción, puede considerarse una operación para extirpar la parte enferma del colon.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American College of Gastroenterology
Dirección del sitio web: http://patients.gi.org

National Digestive Diseases Information Clearinghouse
Dirección del sitio web: www.digestive.niddk.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Humes D, et al. (2011). Colonic diverticular disease, search date May 2010. BMJ Clinical Evidence. Available online: http://www.clinicalevidence.com.
  2. Strate LL, et al. (2011). Use of aspirin or nonsteroidal anti-inflammatory drugs increases risk for diverticulitis and diverticular bleeding. Gastroenterology, 140(5): 1427–1433.
  3. Harford WV (2010). Diverticulosis, diverticulitis, and appendicitis. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 4, chap. 12. Hamilton, ON: BC Decker.
  4. Davis BR, Matthews JB (2006). Diverticular disease of the colon. In M Wolfe et al., eds., Therapy of Digestive Disorders, 2nd ed., pp. 855–859. Philadelphia: Saunders Elsevier.

Otras obras consultadas

  • Fox JM, Stollman NH (2010). Diverticular disease of the colon. In M Feldman et al., eds., Sleisenger and Fordtran's Gastrointestinal and Liver Disease, 9th ed., vol. 2, pp. 2073–2089. Philadelphia: Saunders.
  • Travis AC, Blumberg RS (2012). Diverticular disease of the colon. In NJ Greenberger et al., eds., Current Diagnosis and Treatment: Gastroenterology, Hepatology, and Endoscopy, 2nd ed., pp. 259–272. New York: McGraw-Hill.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Adam Husney, MD - Medicina familiar
Jerome B. Simon, MD, FRCPC, FACP - Gastroenterología
Última revisión 25 octubre, 2012

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