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Diabetes tipo 2 en niños

Generalidades del tema

¿Es para usted este tema?

Este tema proporciona información sobre la diabetes tipo 2 en niños. Si está buscando información sobre diabetes tipo 1, vea el tema Diabetes tipo 1: Niños que viven con la enfermedad.

¿Qué es la diabetes tipo 2?

La diabetes tipo 2 es una enfermedad de por vida que se presenta cuando el páncreas no puede producir suficiente insulina o cuando los tejidos del organismo no pueden usar la insulina adecuadamente. La insulina es una hormona que ayuda a las células del cuerpo a usar azúcar (glucosa) para producir energía. También ayuda al cuerpo a almacenar energía adicional en las células de los músculos, de la grasa y del hígado.

Sin insulina, el azúcar no puede ingresar en las células para cumplir su función. Por el contrario, permanece en la sangre. Esto puede causar altos niveles de azúcar en la sangre. Una persona tiene diabetes cuando el azúcar en la sangre permanece demasiado alta demasiado tiempo.

Con el tiempo, el azúcar alta en la sangre puede provocar problemas de la vista, el corazón, los vasos sanguíneos, los nervios y los riñones. El azúcar alta en la sangre también hace que una persona tenga más probabilidades de contraer enfermedades o infecciones graves.

Anteriormente, los médicos creían que la diabetes tipo 2 era una enfermedad de los adultos y que la diabetes tipo 1 era una enfermedad infantil. Ahora, cada vez más niños tienen diabetes tipo 2.

Enterarse de que su hijo tiene diabetes puede ser atemorizador. Pero su hijo puede llevar una vida saludable y duradera si aprende a controlar la enfermedad.

¿Cuál es la causa de la diabetes tipo 2?

Los médicos no saben exactamente cuál es la causa de la diabetes. Los especialistas creen que los riesgos principales para que los niños se enfermen de diabetes tipo 2 son tener sobrepeso, no hacer actividad física y tener antecedentes familiares de la enfermedad.

Por otro lado, las hormonas liberadas durante los primeros años de la adolescencia hacen que el cuerpo tenga más dificultad de lo normal para usar insulina correctamente. Este problema se llama resistencia a la insulina. Puede provocar diabetes.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de los niños con diabetes tipo 2 no tienen síntomas cuando se detecta la enfermedad por primera vez. Si hay síntomas, suelen ser leves y pueden incluir:

  • Tener que orinar más seguido.
  • Tener un poco más de sed de lo normal.
  • Adelgazar un poco sin razón aparente.

¿Cómo se diagnostica la diabetes tipo 2?

Por lo general, todo lo que se necesita para diagnosticar la diabetes es un análisis de sangre sencillo. El médico puede hacerle otros análisis de sangre a su hijo si no está claro si tiene diabetes tipo 1 o tipo 2.

Es posible que un médico le haga análisis de diabetes a su hijo si este tiene sobrepeso, hace poca actividad o si tiene otros factores de riesgo de la enfermedad. Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta sus probabilidades de tener una enfermedad. A algunos niños se les diagnostica diabetes tipo 2 cuando se hacen un análisis de sangre o de orina por alguna otra razón.

¿Cómo se trata?

La clave para tratar la diabetes es mantener los niveles de azúcar en la sangre de su hijo dentro de los límites recomendados para él. Para hacer esto:

  • Lleve un registro de los niveles de azúcar en la sangre de su hijo. Esto les ayudará a usted y a su hijo a saber cómo diferentes alimentos y actividades le afectan el azúcar en la sangre. Su médico puede enseñarles a usted y a su hijo a hacer esto.
  • Enséñele a su hijo a elegir alimentos saludables.
    • Ayude a su hijo a comer la misma cantidad de carbohidratos en cada comida. Esto ayuda a mantener estable el azúcar en la sangre de su hijo. Los carbohidratos afectan el azúcar en la sangre más que otros nutrientes. Se encuentran en el azúcar y en los dulces, los granos, las frutas, las verduras con almidón, la leche y el yogur.
    • Hable con su médico, un educador de diabetes o un dietista acerca de un plan de alimentación que funcione para su hijo. Hay muchas maneras de controlar cuánto y cuándo come su hijo.
  • Ayude a su hijo a permanecer activo. Su hijo no tiene que comenzar un programa estricto de ejercicio, pero hacer más actividad puede ayudar a controlar el azúcar en la sangre. Por ejemplo, su hijo podría jugar afuera con amigos, salir a caminar con miembros de la familia o practicar deportes.
  • Sea un buen ejemplo. Será más fácil para su hijo si el resto de su familia también come bien y hace ejercicio en forma regular. Esto también puede reducir el riesgo de que otros miembros de la familia lleguen a tener la enfermedad.
  • Si su hijo necesita medicamentos para la diabetes, asegúrese de que los tome como se los indicaron.

Usted desempeña un papel destacado en ayudar a su hijo a hacerse cargo de la atención de su diabetes. Déjele hacer a su hijo la mayor parte del cuidado que sea posible. Al mismo tiempo, dele a su hijo el apoyo y la orientación que necesite.

Mientras más tiempo tenga diabetes una persona, más probabilidades hay de que tenga problemas, como enfermedades de la vista, el corazón, los vasos sanguíneos, los nervios y los riñones. Pero si su hijo puede controlar sus niveles de azúcar en la sangre todos los días, podría ayudar a retrasar el comienzo de algunos de estos problemas o prevenirlos más adelante.

Aun cuando tenga cuidado y haga todo lo correcto, su hijo puede tener problemas con el azúcar alta o baja en la sangre. Es importante saber a qué señales hay que prestar atención y qué hacer si ocurren.

¿Puede prevenirse la diabetes tipo 2?

Ayudar a su hijo a que se mantenga en un peso saludable y a que haga ejercicio regularmente puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2.

Preguntas frecuentes

Aprender sobre la diabetes tipo 2 en niños:

Recibir el diagnóstico:

Prevenir la enfermedad:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con un hijo que tiene diabetes tipo 2:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.

Causa

La causa exacta de la diabetes tipo 2 no se conoce. Pero los especialistas creen que la enfermedad se presenta en los niños de la misma manera que lo hace en los adultos. El organismo no produce suficiente cantidad de la hormona insulina, o no puede usar correctamente la insulina disponible (resistencia a la insulina). Cualquiera de estas circunstancias, o ambas, puede provocar exceso de azúcar (glucosa) en la sangre.

Resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina sucede cuando las células del cuerpo no usan correctamente la insulina, la cual ayuda a controlar la cantidad de glucosa en la sangre. Por lo tanto, el organismo necesita más insulina para controlar los niveles de azúcar en la sangre. El páncreas produce más insulina para tratar de mantener normales los niveles de azúcar en la sangre. Si no puede producir suficiente insulina, el azúcar en la sangre se eleva, y puede comenzar la diabetes.

Las cosas que afectan la resistencia del cuerpo a la insulina en la niñez incluyen:

  • Etapa del desarrollo. La hormona del crecimiento liberada durante la pubertad puede hacer que usar insulina correctamente sea más difícil de lo normal para el organismo.
  • Ser mujer. La resistencia a la insulina parece ocurrir más en niñas que en niños.
  • Raza. La ascendencia hispana, afroamericana, americano-nativa, asiático-americana o de las islas del Pacífico eleva el riesgo de diabetes tipo 2.
  • Composición corporal. La resistencia a la insulina se eleva a medida que aumenta la grasa alrededor de la cintura.
  • Actividad. El ejercicio puede mejorar el uso de insulina por parte de la células del organismo y la obtención del azúcar que estas necesitan.

Muy poca insulina

Normalmente, el páncreas produce más insulina de lo normal durante la pubertad para apoyar el crecimiento rápido del niño. Si el organismo no puede producir suficiente insulina para satisfacer sus necesidades, se produce la diabetes. Con el tiempo, el páncreas puede producir cada vez menos insulina, lo que agrava la diabetes.

Síntomas

Los niños a menudo no presentan síntomas de diabetes tipo 2 antes de que los diagnostiquen, porque su nivel de azúcar en la sangre ha estado elevándose muy lentamente. Como resultado, un niño puede tener diabetes por varios meses o años antes de que lo diagnostiquen.

Cuando los niños tienen síntomas, los más comunes incluyen:

  • Ligero aumento en la frecuencia de la micción. Su hijo puede haber comenzado a orinarse en la cama por la noche.
  • Ligero aumento de sed.

Otros síntomas posibles incluyen:

  • Mayor cansancio.
  • Náuseas.
  • Vista borrosa.
  • Infecciones frecuentes y heridas o llagas que tardan en curarse.
  • Pérdida de peso.

Qué sucede

La diabetes tipo 2 suele desarrollarse en la adultez, pero la cantidad de niños diagnosticados con la enfermedad está en aumento. Los niños con diabetes tipo 2 suelen diagnosticarse durante los primeros años de la adolescencia. En este tiempo, su cuerpo cambia y se desarrolla rápidamente, exigiéndole al páncreas que produzca cantidades adicionales de insulina.

Las hormonas liberadas durante la pubertad pueden hacer que el cuerpo tenga más dificultades de lo normal para usar la insulina correctamente (resistencia a la insulina). Además, los niños con diabetes tipo 2 suelen tener sobrepeso, lo cual también contribuye a la resistencia a la insulina. Si el páncreas no puede producir suficiente insulina para superar la resistencia, puede producirse la diabetes.

Los especialistas en diabetes creen que la enfermedad avanza como lo hace en los adultos. Los principales factores de riesgo de complicaciones por la diabetes son el tiempo que tiene diabetes una persona y el grado de control de azúcar en la sangre. Un niño que empieza a tener diabetes tipo 2 puede tener un riesgo mayor de complicaciones, porque tendrá la enfermedad por largo tiempo. Algunas complicaciones que pueden presentar los niños y los adolescentes incluyen:

Si los niveles de azúcar en la sangre de un niño permanecen altos por mucho tiempo, es posible que crezca a un ritmo anormalmente más rápido por un tiempo, y luego más lento de lo normal más adelante. Si los niveles de azúcar en la sangre permanecen altos durante la pubertad, los cambios normales y el comienzo de la menstruación podrían retrasarse.

El modo de prevenir complicaciones es mantener siempre los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites recomendados. Esto requiere que su hijo siga su plan de tratamiento diariamente y se revise los niveles de azúcar en la sangre a menudo. Su hijo también necesitará educación sobre diabetes a largo plazo y controles regulares. Otras afecciones médicas, como la presión arterial alta y el colesterol alto, también necesitan atención médica adecuada, porque aumentan el riesgo de complicaciones por la diabetes.

Los niños con diabetes tipo 2 tienen que modificar su estilo de vida. Su hijo tendrá más éxito si participa toda su familia. Estos cambios en el estilo de vida benefician a todos al reducir el riesgo de diabetes y de enfermedad cardíaca.

Qué aumenta el riesgo

Los principales factores de riesgo para la diabetes tipo 2 en niños incluyen:

  • Tener sobrepeso.
  • Hacer poco o nada de actividad física.
  • Tener uno de los padres o un hermano o una hermana con la enfermedad.

Otras cosas que aumentan el riesgo incluyen:

  • La raza. Los niños afroamericanos, hispanos, nativo-americanos, asiático-americanos y de las islas del Pacífico tienen un riesgo más alto de tener diabetes tipo 2 que los niños americanos blancos.
  • Ser mujer. Las niñas tienen más probabilidades de llegar a tener la enfermedad que los varones.
  • La madre del niño tuvo diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional).
  • El niño es pequeño para su edad gestacional al momento de nacer.

Las afecciones médicas que contribuyen al riesgo de complicaciones en la adolescencia y más adelante incluyen:

Los adolescentes que tienen diabetes y que fuman tiene un riesgo más alto de complicaciones como consecuencia de la diabetes que aquellos que no fuman.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia inmediatamente si su hijo:

  • Tiene síntomas de estado hiperosmolar, como:
    • Vista borrosa.
    • Problemas para mantenerse despierto o problemas para despertarse.
    • Respiración rápida y profunda.
    • Aliento que huele a frutas.
    • Dolor abdominal, no sentir hambre y vomitar.
    • Sentirse confundido.
Menos frecuente en la diabetes tipo 2 es la cetoacidosis diabética (DKA, por sus siglas en inglés), la cual tiene síntomas parecidos a aquellos del estado hiperosmolar. Pero la DKA todavía es posible y muy peligrosa.
  • Se ha desmayado (perdió el conocimiento) o de pronto se vuelve muy somnoliento o confundido. (Su hijo puede tener el azúcar en la sangre a un nivel muy bajo, lo que se llama hipoglucemia).
Azúcar baja en la sangre: Atención de urgencia

Llame a un médico si su hijo:

  • Está enfermo y su azúcar en la sangre no puede controlarse.
  • Ha estado vomitando o ha tenido diarrea por más de 6 horas.
Pautas para los días de enfermedad para las personas con diabetes
  • Tiene un azúcar en la sangre que permanece por encima del nivel que el médico le ha indicado a su hijo, por ejemplo, 240 mg/dL por dos o más lecturas.
  • Tiene un azúcar en la sangre que permanece por debajo del nivel que el médico le ha indicado a su hijo, por ejemplo, 70 mg/dL por dos o más lecturas.
  • Tiene síntomas de azúcar baja en la sangre, como:
    • Sudoración.
    • Sentirse nervioso, tembloroso y débil.
    • Hambre extrema y náusea leve.
    • Mareo y dolor de cabeza.
    • Vista borrosa.
    • Confusión.

Consulte a su médico si su hijo:

  • A menudo tiene problemas con niveles altos o bajos de azúcar en la sangre.
  • Tiene problemas para saber cuándo tiene niveles bajos de azúcar en la sangre (hipoglucemia asintomática).
  • O si tiene preguntas y quiere saber más acerca de la diabetes.

Espera vigilante

La espera vigilante es un período de tiempo en el que usted y su médico observan los síntomas o el estado de su hijo sin usar tratamiento médico. La espera vigilante no es adecuada si:

  • Piensa que su hijo puede tener síntomas de diabetes tipo 2. Un análisis de sangre sencillo es todo lo que se necesita para determinar si su hijo tiene la enfermedad.
  • Su hijo tiene sobrepeso y hace poco o nada de ejercicio. Su hijo tiene riesgo de tener diabetes. La detección y el tratamiento tempranos para la diabetes tipo 2 pueden prevenir o retrasar complicaciones a causa de la enfermedad.
  • Le han dicho que su hijo tiene prediabetes. Esta afección puede convertirse en diabetes tipo 2. Si su hijo se alimenta en forma saludable y hace ejercicio en forma regular, es posible que no se enferme de diabetes.

A quién ver

La mayoría de los médicos puede diagnosticar diabetes. Después de que su hijo haya recibido el diagnóstico, su médico trabajará con usted para diseñar un plan de tratamiento que se ajuste a las necesidades de su hijo. Los profesionales de la salud que pueden participar en el tratamiento de niños con diabetes tipo 2 incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Muchos niños no han tenido síntomas antes de que se los diagnosticara con diabetes tipo 2. Generalmente, se descubre la enfermedad cuando un análisis de sangre o de orina que se hace por otra razón indica diabetes.

Si un médico sospecha que su hijo puede tener diabetes tipo 2, evaluará sus antecedentes de salud, le hará un examen físico y le revisará la glucosa en la sangre. Si los resultados de estas pruebas cumplen con los criterios para el diagnóstico de la diabetes fijados por la Asociación Americana de Diabetes (American Diabetes Association o ADA, por sus siglas en inglés), su hijo tiene diabetes.

Otras pruebas posibles

Si es difícil saber si su hijo tiene diabetes tipo 1 o tipo 2, su médico podría hacer una prueba de péptido C o una prueba de autoanticuerpos. (Los autoanticuerpos son producidos cuando el sistema inmunitario del organismo no funciona bien). Es posible que estas pruebas no puedan confirmar el tipo de diabetes que tiene su hijo. Obtener un diagnóstico definitivo puede llevar meses o años. En cualquier caso, los niveles de azúcar de su hijo necesitarán controlarse inmediatamente.

A veces, un médico hará rápidamente una prueba de azúcar en la sangre en el hogar o una prueba de orina para el azúcar para ver si un niño pudiera tener diabetes. Aunque estas pruebas son sencillas y pueden indicar un posible caso de diabetes, se necesitan más pruebas para asegurarse de que su hijo realmente tiene la enfermedad.

Pruebas de control en caso de diabetes

Dado que se halla en riesgo de complicaciones por la diabetes (problemas de la vista, el corazón, los riñones, los nervios, el hígado y los vasos sanguíneos), su hijo necesita ver a un médico con regularidad para hacerse pruebas de control de la diabetes tipo 2.

Detección temprana

Si su hijo tiene sobrepeso y hace poco o nada de ejercicio, podría hallarse en riesgo de tener diabetes tipo 2. La detección y el tratamiento tempranos para la diabetes tipo 2 pueden prevenir o retrasar problemas a causa de la enfermedad.

Generalidades del tratamiento

El tratamiento de la diabetes tipo 2 en niños se concentra en mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de límites recomendados. Es posible que los niños necesiten límites más altos de azúcar en la sangre que los adulos, porque sus cuerpos todavía se están desarrollando. Asimismo, podrían no ser capaces de reconocer los síntomas de azúcar baja en la sangre. Para alcanzar los límites recomendados de azúcar en la sangre, su hijo necesita alimentarse de manera saludable con porciones del tamaño adecuado y hacer ejercicio diariamente. El tratamiento también puede incluir medicamentos.

Alimentación saludable

Una alimentación saludable con la cantidad adecuada de calorías ayudará a su hijo a lograr los niveles de azúcar en la sangre recomendados y mantener un peso saludable. El plan de comidas diseñado para su hijo distribuirá los carbohidratos (comidas con almidón y azúcar) a lo largo del día. Esto ayuda a prevenir el azúcar alta en la sangre después de las comidas así como el aumento de peso. Un dietista registrado puede diseñar un plan de comidas que no solo se ajuste a las necesidades de su hijo, sino que también sea un plan de alimentación saludable para su familia. Para obtener más información, vea el tema Alimentación saludable para niños.

Control del peso

Si su hijo tiene sobrepeso, es posible que tenga que bajar de peso (o mantenerse en el mismo peso y no seguir subiendo). Esto depende de su edad, su desarrollo y otros factores de riesgo.

Estar activo físicamente

La actividad física es extremadamente importante. Ayuda al cuerpo a usar la insulina correctamente y ayuda a controlar el peso. Su hijo no tiene que empezar un programa riguroso de ejercicios, pero estar más activo puede ayudar a controlar el azúcar en la sangre. Por ejemplo, su hijo podría jugar afuera con amigos, hacer caminatas a paso rápido con miembros de su familia y practicar deportes individuales o en equipos.

Los especialistas recomiendan que los adolescentes y los niños (a partir de los 6 años) hagan actividad de moderada a intensa al menos 1 hora todos los días.1 Y tres o más días a la semana, lo que elijan hacer debería:

  • Hacer que respiren con más intensidad y que el corazón les lata mucho más rápido.
  • Fortalecerles los músculos. Por ejemplo, podrían jugar en las instalaciones del patio de juegos, tirar de la cuerda, levantar pesas o usar bandas de resistencia.
  • Fortalecerles los huesos. Por ejemplo, podrían correr, jugar a la rayuela, saltar la cuerda, o jugar al básquetbol o al tenis.

Está bien que hagan actividad en bloques de tiempo más cortos que sumen 1 hora en total o más cada día.

Restrinja el tiempo que pasa su hijo frente a una pantalla. Haga que su hijo tome descansos de la computadora, el teléfono celular y la televisión y que en cambio esté activo.

Medicamentos

Su hijo podría necesitar medicamentos si las comidas saludables y la actividad física regular no le han bajado el azúcar en la sangre al nivel recomendado.

  • Los medicamentos para la diabetes ayudan al organismo a producir más insulina, reducir la resistencia del organismo a la insulina, o retrasar la absorción de carbohidratos del intestino. Su hijo podría necesitar un medicamento en algunos momentos y más de uno en otras ocasiones.
  • Algunos niños necesitan todos los días inyecciones de insulina solamente o con otros medicamentos. Incluso si su médico no le receta insulina diaria, su hijo podría necesitar tomar insulina temporalmente cuando lo diagnostican o durante una enfermedad o una operación. Si no puede detenerse el avance de la diabetes, llegará un momento en que su hijo posiblemente tenga que tomar insulina todos los días.

Control del azúcar en la sangre, la presión arterial y el colesterol

Es posible que haya que controlarle regularmente el nivel de azúcar en la sangre a su hijo, por ejemplo, antes del desayuno y 2 horas después de las comidas.

Si su hijo tiene presión arterial alta o colesterol alto, esas afecciones deben tratarse.

  • La presión arterial alta suele tratarse con inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) o bloqueadores de los receptores de la angiotensina II (ARB, por sus siglas en inglés), porque estos medicamentos también protegen el sistema circulatorio y los riñones de daño causado por la diabetes. Las adolescentes que tienen relaciones sexuales deberían saber que los inhibidores de la ECA y los ARB no deben tomarse durante el embarazo.
  • Adelgazar y controlar bien el azúcar en la sangre pueden ayudar a bajar el colesterol de su hijo. El médico de su hijo puede recomendarle medicamentos si estos cambios en el estilo de vida no le bajan el colesterol. A las adolescentes que tienen relaciones sexuales se les recomienda que eviten quedar embarazadas mientras toman estos medicamentos.

Para pensar

Algunos niños tienen niveles de azúcar en la sangre muy altos cuando se los diagnostica con diabetes tipo 2. Un niño con un nivel muy alto de azúcar en la sangre puede llegar a tener un desequilibrio químico grave conocido como cetoacidosis diabética y debe ser tratado con insulina en un hospital. Después de que la sangre vuelva al nivel recomendado, el niño generalmente ya no necesitará insulina. Es posible que su cuerpo vuelva a producir suficiente insulina nuevamente.

Tratar la diabetes con medicamentos aumenta el riesgo de episodios de azúcar baja en la sangre. El médico de su hijo determinará los niveles recomendados para el azúcar en la sangre de su hijo que prevendrán daño a causa de la diabetes al tiempo que causen la menor cantidad posible de episodios de azúcar baja en la sangre.

Los cambios en el estilo de vida necesarios para controlar la diabetes pueden ser especialmente difíciles para un niño o un adolescente. Su hijo tendrá mejores probabilidades de tener éxito si participa toda la familia. Alimentarse en forma saludable y hacer ejercicio en forma regular puede ayudar a otros miembros de la familia a evitar la diabetes.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Alimentación saludable: Cómo ayudar a su hijo a aprender hábitos alimentarios saludables

Los adolescentes que tienen depresión o un trastorno de la alimentación pueden tener dificultades para mantener el azúcar en la sangre en un nivel saludable. Asimismo, los adolescentes que fuman o que consumen alcohol u otras drogas tienen problemas para controlar el azúcar en la sangre. Los grupos de apoyo pueden ayudar a los adolescentes a lidiar con las cuestiones de control de la diabetes, lo que puede mejorar la percepción de los adolescentes sobre la atención de la diabetes y el control del azúcar en la sangre.

Prevención

Las comidas saludables, la actividad física y el control del peso pueden ayudar a prevenir la diabetes o pueden prevenir o retrasar las complicaciones si su hijo tiene diabetes. Un dietista registrado puede ayudarle a diseñar un plan de comidas saludable para su hijo. Su médico, un especialista en ejercicios o un educador de diabetes autorizado también pueden ayudar a su hijo a encontrar maneras de hacer más actividad física.

Adelgazar es adecuado si su hijo tiene sobrepeso y si ha alcanzado la altura adulta. En algunos casos graves, puede ser necesario que su hijo tenga que adelgazar antes de que alcance su altura de adulto. Vea la Herramienta interactiva: ¿Cuál es el IMC de su hijo?

Tener un nivel de azúcar en la sangre que es más alto de lo normal pero que todavía no se halla en el nivel de diabetes (prediabetes) aumenta el riesgo de que un niño tenga diabetes tipo 2. Si su hijo tiene prediabetes, alimentarse en forma saludable y aumentar la actividad física pueden hacer que su azúcar en la sangre vuelva a los límites normales y posiblemente prevenir la diabetes tipo 2. Su hijo todavía necesitará ver a un médico regularmente para ver si presenta señales de la enfermedad.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Alimentación saludable: Cómo ayudar a su hijo a aprender hábitos alimentarios saludables

Tratamiento en el hogar

Alimentación saludable

Su hijo necesita comidas saludables en proporciones adecuadas para sostener el crecimiento y evitar subir de peso. El plan de comidas para su hijo también distribuirá los carbohidratos a lo largo del día para prevenir el azúcar alta en la sangre después de las comidas. Para obtener información sobre alimentación saludable y control del peso, vea el tema Alimentación saludable para niños.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo contar los carbohidratos
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Alimentación saludable: Cómo ayudar a su hijo a aprender hábitos alimentarios saludables
Diabetes en los niños: Cuestiones alimentarias en la escuela

Actividad física

Aliente a su hijo (de 6 a 17 años ) a hacer actividad de moderada a intensa al menos 1 hora todos los días. Restrinja el tiempo que su hijo pasa mirando televisión y usando la computadora y el celular. Usted puede ayudar a su hijo o adolescente a ser activo buscando maneras de hacer que las actividades sean más divertidas y haciendo actividad junto con él.

Para los niños de 2 años y mayores: La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) les recomienda a los padres que limiten el tiempo frente a una pantalla a 2 horas al día o menos. Y es mejor para los niños menores de 2 años que no miren televisión ni películas, y que no jueguen con videojuegos.

Colabore con los maestros y la escuela de su hijo para hacer un plan a fin de manejar las necesidades especiales de su hijo, incluyendo pruebas de azúcar en la sangre y el consumo de refrigerios cuando lo necesite.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo preparar un plan de cuidado para la escuela

Su hijo puede participar en las mismas actividades que los otros niños. Por seguridad:

  • Dígale al entrenador que su hijo tiene diabetes. Si su hijo no toma insulina, es posible que no corra el riesgo de tener episodios de azúcar baja en la sangre. Pero asegurarse de que el entrenador sepa los síntomas de azúcar baja en la sangre aún puede ser una buena idea.
  • Lleve el medidor casero de azúcar en la sangre de su hijo a las sesiones de entrenamiento y los partidos. Revísele el nivel del azúcar en la sangre antes y después de cada actividad, si es necesario.
  • Lleve un refrigerio que contenga carbohidratos a todas las sesiones de entrenamiento y a todos los partidos en caso de un episodio de azúcar baja en la sangre.

Revisión de azúcar en la sangre en el hogar

Usted y su hijo necesitarán revisar su azúcar en la sangre con frecuencia para saber lo bien que está bajo control. Hable con su médico acerca de los límites recomendados para su hijo. Los niños pequeños pueden necesitar límites de azúcar en la sangre más altos que los adultos por sus necesidades de crecimiento y para prevenir que baje mucho el azúcar en la sangre (hipoglucemia). A medida que su hijo crece, pueden bajarse los límites para que estén más cerca de los límites recomendados.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo revisar el azúcar en la sangre en un niño

Inyecciones de insulina

Es posible que su hijo no tenga que tomar insulina si sus niveles de azúcar en la sangre se mantienen dentro de los límites recomendados con planificación de comidas, ejercicio y, posiblemente, otro medicamento. Pero en algún momento su hijo podría tener que tomar insulina porque el páncreas puede producir cada vez menos insulina.

Si su hijo toma insulina, usted y su hijo tienen que saber cómo preparar y dar una inyección.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo aplicarle inyecciones de insulina a un niño

Otras cuestiones

Otras cuestiones importantes incluyen:

  • Cómo reconocer y tratar el azúcar alta en la sangre. Los niveles de azúcar en la sangre que se elevan súbitamente y superan los límites recomendados pueden provocar una situación de emergencia.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo prevenir el azúcar alta en la sangre
  • Cómo reconocer y tratar el azúcar baja en la sangre. Es poco probable que le baje el azúcar en la sangre a su hijo en forma repentina a menos que esté tomando medicamentos de sulfonilurea o meglitinida para la diabetes o inyecciones de insulina y no pueda comer comidas en forma regular.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes en los niños: Cómo tratar el azúcar baja en la sangre
  • Usar identificación médica en todo momento. En una emergencia, la identificación médica informa a las personas de que su hijo tiene diabetes para que puedan atenderlo adecuadamente.
  • Dónde obtener apoyo. Muchas zonas del país cuentan con grupos de apoyo para niños y adolescentes con diabetes y para los miembros de su familia. Estos grupos proporcionan aliento y sugerencias que pueden ayudarles a usted y a su hijo a enfrentar las cuestiones diarias de la atención de la diabetes. Hable con su médico acerca de grupos donde vive.
  • Cómo cuidarse los pies. Su hijo necesita usar zapatos que le queden bien. No debería andar descalzo cuando está al aire libre. Es una buena idea que comience el hábito de revisar los pies de su hijo periódicamente o en cualquier momento en que tenga una queja sobre los pies. Fíjese si hay señales de lesión o de infección. Si nota un problema en un pie, aun uno pequeño, hable con su médico antes de tratarlo.
  • Qué hacer en caso de enfermedad. Algunas pautas para días de enfermedad generales pueden ser útiles. Estas incluyen revisarle a su hijo el azúcar en la sangre cada 4 horas durante la enfermedad y alentarlo a que tome líquidos para prevenir que se deshidrate. No le dé a su hijo ningún medicamento sin receta sin hablar con un médico o un farmacéutico. Algunos de estos medicamentos podrían afectar los niveles de azúcar en la sangre.

Para pensar

La niñez y la adolescencia son un momento difícil para recibir un diagnóstico de diabetes. Los cambios normales del desarrollo pueden ser un obstáculo para que su hijo siga su tratamiento. Los adolescentes con diabetes pueden rebelarse contra el tratamiento o comportarse de manera peligrosa, como consumir drogas o beber alcohol.

Usted desempeña un papel principal para ayudar a su hijo a atender su diabetes en forma independiente. Permítale a su hijo encargarse lo más posible de su cuidado. Pero dele a su hijo el apoyo y la orientación que necesitan. Su hijo tendrá más éxito si su familia está activa físicamente y si tiene hábitos alimentarios saludables.

  • Los niños en escuela primaria pueden cooperar en todas las tareas que se requieren para su cuidado. Para cuando tienen 8 años, los niños pueden revisarse su propia azúcar en la sangre si están supervisados.
  • Los niños en la escuela secundaria deberían ser capaces de revisarse su propia azúcar en la sangre, pero podrían necesitar ayuda durante episodios de azúcar baja en la sangre. Para cuando tienen 10 años, algunos niños pueden aplicarse inyecciones de insulina si están supervisados.
  • Con la supervisión adecuada, los adolescentes deberían poder ocuparse de su cuidado. Si el adolescente necesita tomar insulina, podría optar por usar una bomba de insulina en vez de inyecciones. Si su hijo adolescente decide usar una bomba, asegúrese de supervisarlo.
    Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Diabetes: ¿Debería conseguir una bomba de insulina?

Medicamentos

Se usan los mismos medicamentos para tratar tanto a los adultos como a los niños con diabetes tipo 2. Estos medicamentos aumentan la producción de insulina, hacen que su cuerpo tenga una mejor capacidad de usar insulina (reducen la resistencia a la insulina), o retrasan la absorción intestinal de carbohidratos.

A veces, un niño necesita más de un medicamento para controlar la diabetes correctamente. Es posible que dos o más medicamentos que se toman juntos actúen con más eficacia que un medicamento solo. Tomar dos medicamentos juntos también puede reducir los posibles efectos secundarios al permitir reducir las dosis de cada uno. Pero en algunos casos, tomar dos medicamentos puede aumentar el riesgo de ciertos efectos secundarios, como azúcar baja en la sangre (hipoglucemia).

Algunos niños necesitan inyecciones diarias de insulina sola o con otros medicamentos. Incluso si su médico no le receta insulina diaria, su hijo podría necesitar tomar insulina temporalmente cuando lo diagnostican o durante una enfermedad o una operación. En algún momento en la edad adulta, probablemente necesite insulina, debido a que con el tiempo, el páncreas no produce suficiente insulina. La insulina también puede ser necesaria durante el embarazo y el amamantamiento.

Si su hijo tiene colesterol alto o presión arterial alta, pueden necesitarse medicamentos para esas afecciones. Incluso una presión arterial ligeramente superior a lo normal aumenta el riesgo de daño ocular y renal a causa de la diabetes.

Opciones de medicamentos

Medicamentos que reducen la resistencia a la insulina:

Medicamentos que aumentan la producción de insulina:

Medicamentos que retrasan la absorción intestinal de los carbohidratos:

Si tiene problemas para controlar el azúcar en la sangre con pastillas, su médico puede sugerir uno de estos medicamentos, los cuales se dan como inyección:

Algunos médicos tratan a los niños con inyecciones de insulina.

Medicamentos para controlar la presión arterial y el colesterol

Algunos niños pueden necesitar medicamentos para bajar su presión arterial y colesterol a fin de reducir el riesgo de complicaciones más adelante.

Para pensar

La metformina es el medicamento preferido para niños con diabetes tipo 2. Suele mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites recomendados sin aumentar la probabilidad de que el niño suba de peso. Si al cabo de 3 a 6 meses de tratamiento con la metformina los niveles de azúcar del niño no se hallan en forma constante dentro de los límites deseados, suelen agregarse otros medicamentos.

La insulina puede darse como una dosis única por la noche, como varias dosis pequeñas a lo largo del día, o ambas. Las dosis de insulina para los niños con diabetes tipo 2 suelen ser altas, para superar la resistencia del organismo a la insulina, lo cual puede elevar el riesgo de aumento de peso.

Aunque los inhibidores de la alfaglucosidasa son seguros para los niños, pueden causar gas abdominal, lo que hace que sean menos aceptables para los adolescentes que otros medicamentos para la diabetes.

Cirugía

Cuando la obesidad es grave en adolescentes mayores que tienen diabetes tipo 2, puede considerarse como último recurso la cirugía de derivación gástrica u otra cirugía similar. Para obtener más información, vea el tema Obesidad.

Otro tratamiento

Los niños que tienen diabetes tipo 2 no deberían tratar de adelgazar siguiendo una dieta de moda ni inscribiéndose en un programa de adelgazamiento rápido. La mayoría de los médicos recomiendan que los niños con sobrepeso sigan una dieta saludable que proporcione las calorías adecuadas para prevenir un mayor aumento de peso.

Bajar de peso es adecuado si su hijo tiene sobrepeso y si ha alcanzado la altura adulta. En algunos casos graves, puede ser necesario que su hijo tenga que adelgazar antes de que alcance su altura de adulto.

Hay otros tipos de tratamiento para la diabetes brindados por terapeutas u otros que no ejercen su profesión dentro de la medicina tradicional. Ninguna de estas terapias complementarias ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la diabetes. Pero su hijo podría beneficiarse de terapias seguras y no tradicionales que complementan el tratamiento médico convencional para la enfermedad. Hable con su médico antes de buscar alguna terapia complementaria para su hijo.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Diabetes Association (ADA)
www.diabetes.org
National Diabetes Education Program (NDEP) (U.S.)
www.ndep.nih.gov

Referencias

Citas bibliográficas

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Otras obras consultadas

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Créditos

PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primario John Pope, MD - Pediatría
Revisor médico especializado Stephen LaFranchi, MD - Pediatría, Endocrinología pediátrica

Revisado4 junio, 2014

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