Skip to Content
UW Health SMPH
American Family Children's Hospital
SHARE TEXT

Diabetes tipo 1: Niños que viven con la enfermedad

Generalidades del tema

¿Es para usted este tema?

Este tema cubre la diabetes tipo 1 en niños. Para información sobre la diabetes tipo 1 en adultos y sobre cómo prevenir complicaciones por la diabetes tipo 1, vea el tema Diabetes tipo 1.

¿Qué es la diabetes tipo 1?

La diabetes tipo 1 se produce cuando el páncreas deja de producir insulina. Su cuerpo necesita insulina para permitir que el azúcar (glucosa) pase de la sangre a las células del cuerpo, donde puede ser usada para obtener energía o almacenada para su uso posterior.

Sin insulina, el azúcar no puede entrar en las células para hacer su trabajo. En cambio, se queda en la sangre. Esto puede causar niveles altos de azúcar en la sangre. Una persona tiene diabetes cuando el nivel de azúcar en la sangre está demasiado alto.

¿Cómo será para su hijo vivir con diabetes tipo 1?

Su hijo puede vivir una vida larga y saludable si aprende a manejar la diabetes. La diabetes se convertirá en una gran parte de su vida y la de su hijo.

Usted desempeña un papel muy importante para ayudar a que su hijo tome el control en el cuidado para la diabetes. Permita que su hijo se encargue del cuidado tanto como sea posible. Al mismo tiempo, dele a su hijo el apoyo y la orientación que necesite.

¿Cómo se puede manejar la diabetes?

La clave para manejar la diabetes es mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales. Para hacerlo, su hijo necesita inyectarse insulina, comer más o menos la misma cantidad de carbohidratos en cada comida y hacer ejercicio. Parte de la rutina diaria de su hijo también incluye revisar el nivel de azúcar en la sangre a determinadas horas del día, según se lo aconseje el médico.

Cuanto más tiempo una persona tenga diabetes, mayor será la probabilidad de que tenga problemas, como enfermedades cardíacas, de los ojos, de los vasos sanguíneos, de los nervios y de los riñones. Por alguna razón, los niños parecen estar protegidos de estos problemas en la infancia. Pero si su hijo puede controlar el nivel de azúcar en la sangre todos los días, podría ayudar a prevenir problemas en el futuro.

¿A qué síntomas debe prestar atención?

Aunque usted tenga cuidado y haga todo lo correcto, su hijo puede tener problemas con los niveles bajos o altos de azúcar en la sangre. Enséñele a su hijo a detectar las señales de los niveles bajos o altos de azúcar en la sangre y a saber qué hacer si esto sucede.

  • Si su hijo tiene un nivel bajo de azúcar en la sangre, podría sudar mucho y sentirse débil, tembloroso o hambriento. Pero los síntomas de su hijo podrían ser diferentes. El nivel bajo de azúcar en la sangre sucede rápidamente. Una persona puede tener un nivel bajo de azúcar en la sangre minutos después de un ejercicio o de administrarse insulina sin comer lo suficiente.
  • Si su hijo tiene un nivel alto de azúcar en la sangre, es posible que tenga mucha sed o hambre, necesite orinar con más frecuencia de lo habitual o tenga visión borrosa. El nivel alto de azúcar en la sangre suele ocurrir lentamente, en el término de horas o días.

Los niños pequeños no pueden darse cuenta si tienen un nivel bajo de azúcar en la sangre tan bien como los adultos. Además, después de que su hijo haya tenido diabetes durante mucho tiempo, es posible que ya no note los síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre. Esto aumenta las probabilidades de que su hijo pueda tener emergencias causadas por un nivel bajo de azúcar en la sangre. Si le preocupa el nivel de azúcar en la sangre de su hijo, realice una prueba casera del nivel de azúcar en la sangre. No confíe solo en los síntomas.

Tanto el nivel bajo como el nivel alto de azúcar en la sangre pueden causar problemas y deben tratarse. Su médico le sugerirá con qué frecuencia debe revisar el nivel de azúcar en la sangre de su hijo.

¿Con qué frecuencia necesita su hijo consultar a un médico?

Consulte al médico de su hijo con una frecuencia de 3 a 6 meses, por lo menos, para verificar cuán bien está funcionando el tratamiento. En estas visitas, el médico hará algunas pruebas para ver si el nivel de azúcar en la sangre de su hijo está controlado. Basado en estos resultados, el médico podría cambiar el plan de tratamiento de su hijo.

Cuando su hijo tenga 10 años o empiece la pubertad, comenzará a hacerse exámenes y pruebas para detectar cualquier problema causado por la diabetes.

¿Cómo cambiará el tratamiento de su hijo con el tiempo?

La dosis de insulina de su hijo y, posiblemente, los tipos de insulina podrían cambiar con el tiempo. La forma en que su hijo se administra la insulina (con inyecciones o con una bomba de insulina) también podría cambiar. Esto es cierto especialmente durante la adolescencia, cuando su hijo crece y cambia mucho.

Lo que su hijo necesita comer y la cantidad de alimentos que debe comer cambiarán con el transcurso de los años. Pero siempre será importante comer más o menos la misma cantidad de carbohidratos en cada comida. Los carbohidratos son los nutrientes que más afectan el nivel de azúcar en la sangre.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de un niño que vive con diabetes tipo 1:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con un niño que tiene diabetes tipo 1:

Causa

La diabetes tipo 1 se produce cuando el páncreas de su hijo deja de producir suficiente insulina. La insulina permite que el azúcar (también llamada glucosa) en la sangre ingrese en las células del cuerpo para ser usada para obtener energía. Sin insulina, la cantidad de azúcar en la sangre se eleva por encima del nivel seguro. Como resultado, su hijo tendrá niveles altos y bajos de azúcar en la sangre de vez en cuando. El nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios de todo el cuerpo y aumenta los riesgos de que su hijo tenga enfermedades cardíacas, de los ojos, de los riñones, de los vasos sanguíneos y de los nervios.

Los expertos no saben qué causa la diabetes tipo 1. Pero la causa podría incluir antecedentes familiares y, tal vez, factores ambientales como la alimentación o las infecciones.

Causas de un nivel alto de azúcar en la sangre

  • No obtener suficiente insulina o comer más de lo habitual
  • Tener estrés emocional
  • Tener una enfermedad, como gripe o una infección
  • Tomar determinados medicamentos que pueden aumentar el nivel de azúcar en la sangre, como medicamentos que reducen hinchazón e inflamación (corticosteroides) o la hormona de crecimiento
  • Experimentar el fenómeno del alba o el efecto de Somogyi, lo que causa un nivel alto de azúcar en la sangre a la mañana
  • Entrar en la pubertad. Los cambios hormonales afectan lo bien que el cuerpo usa la insulina. Estos cambios pueden causar niveles más altos de azúcar en la sangre.
  • Embarazo

Causas de un nivel bajo de azúcar en la sangre

  • Tomar demasiada insulina
  • Saltarse o retrasar una comida o un refrigerio
  • Hacer más actividad física de lo habitual sin comer lo suficiente
  • Tomar determinados medicamentos que pueden bajar el nivel de azúcar en la sangre, como los que reducen la fiebre y el dolor
  • Comenzar el período menstrual, dado que los cambios hormonales pueden afectar lo bien que funciona la insulina

Síntomas

Como su hijo tiene diabetes tipo 1, tendrá niveles altos y bajos de azúcar en la sangre de vez en cuando. El nivel alto de azúcar en la sangre suele producirse lentamente, en el término de horas o días, de modo que puede tratar los síntomas antes de que se agraven y requieran atención médica. Por otro lado, el nivel de azúcar en la sangre de su hijo puede disminuir a niveles peligrosamente bajos en minutos.

Esté alerta a:

¿Cómo puede notar la diferencia?

En ocasiones, es difícil distinguir entre los síntomas de un nivel alto de azúcar en la sangre y uno bajo, especialmente si su hijo es muy pequeño. Revise el nivel de azúcar en la sangre de su hijo siempre que considere que podría estar alto o bajo, de modo que pueda tratarlo adecuadamente. Si su hijo tiene síntomas de un nivel muy alto de azúcar en la sangre, como aliento que huele a fruta, vómitos y/o dolor abdominal, busque atención de emergencia. Estos síntomas podrían indicar cetoacidosis diabética, una emergencia que pone la vida en peligro.

Qué sucede

Cada niño experimenta la diabetes tipo 1 de manera diferente.

Los efectos negativos de la diabetes son causados por niveles de azúcar en la sangre que están por encima o por debajo de los niveles ideales.

Un nivel bajo de azúcar en la sangre

El nivel muy bajo de azúcar en la sangre es una experiencia atemorizante para usted y para su hijo. Pero si el nivel bajo de azúcar en la sangre se trata rápida y adecuadamente, su hijo no debería tener efectos duraderos.

Los niños pequeños no pueden reconocer los síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre tan bien como los adultos, por lo que pueden correr el riesgo de estar en situaciones de emergencia causadas por un nivel bajo de azúcar en la sangre. Los niños que tienen falta de conciencia sobre su hipoglucemia, la cual es la incapacidad de reconocer en forma temprana los síntomas de azúcar baja en la sangre y solo los reconocen cuando se vuelven graves, o los que tratan de mantener los niveles de azúcar en la sangre estrictamente dentro de los límites ideales también corren el riesgo de tener emergencias causadas por un nivel bajo de azúcar en la sangre.

Asegúrese de que los cuidadores de su hijo, como la enfermera de la escuela, sepan:

Informe a su médico si su hijo tiene episodios frecuentes de nivel bajo de azúcar en la sangre. Puede usar este formulario (¿Qué es un documento PDF ?) para mantener un registro de los niveles muy altos o muy bajos de azúcar en la sangre de su hijo.

Nivel alto de azúcar en la sangre

El nivel muy alto de azúcar en la sangre causa el riesgo de que su hijo tenga cetoacidosis diabética, una emergencia que pone la vida en peligro. Omitir inyecciones de insulina, el estrés, una enfermedad, una lesión y la pubertad pueden desencadenar un nivel alto de azúcar en la sangre. Debido a que los niveles de azúcar en la sangre suelen aumentar lentamente, usted puede tratar los síntomas en forma temprana y, en la mayoría de los casos, prevenir la cetoacidosis diabética.

El nivel alto de azúcar en la sangre también puede provocar:

  • La adaptación del cuerpo a niveles altos. Por ejemplo, si el nivel de azúcar en la sangre de su hijo se mantiene constantemente en 250 miligramos por decilitro (mg/dL) y, repentinamente, cae a 100 mg/dL, usted o su hijo podrían pensar que este nivel es demasiado bajo cuando, en realidad, no lo es. Su hijo podría incluso tener síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre mientras tiene un nivel ideal de azúcar en la sangre.
  • El retraso del crecimiento y la madurez. Si su hijo tiene un nivel alto de azúcar en la sangre durante un período prolongado, podría crecer y madurar más lentamente. Durante la pubertad, esto puede retrasar el desarrollo sexual normal y el comienzo de la menstruación. Y es posible que su hijo no suba de peso adecuadamente si no tiene suficiente insulina.
  • Complicaciones a causa de la enfermedad (enfermedades de los ojos, de los riñones, cardíacas, de los vasos sanguíneos y de los nervios). Pero si los niveles de azúcar en la sangre son persistentemente altos, los niños tienen más probabilidades de tener señales tempranas de estos problemas, especialmente enfermedades de los ojos y de los riñones. Además, los niveles altos de azúcar en la sangre durante la infancia y la adolescencia causan el riesgo de que su hijo tenga estas enfermedades en la adultez temprana.

¿Qué puede hacerse al respecto?

La mejor manera de ayudar a su hijo con diabetes tipo 1 a vivir una vida larga y saludable es mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales. Colabore con el médico de su hijo y revise los niveles de azúcar en la sangre con frecuencia.

Qué aumenta el riesgo

Los factores de riesgo de los niveles muy altos o muy bajos de azúcar en la sangre en los niños con diabetes tipo 1 incluyen:

  • La edad. Los niños muy pequeños corren el mayor riesgo de tener un nivel muy bajo de azúcar en la sangre, porque con frecuencia no son capaces de comunicar síntomas.
  • Los controles estrictos del nivel de azúcar en la sangre. Si bien es importante mantener el nivel de azúcar en la sangre de su hijo estrictamente dentro de los límites ideales, esto causa el riesgo de que su hijo tenga un nivel bajo de azúcar en la sangre frecuentemente.
  • El nivel persistentemente alto de azúcar en la sangre. Los niños que tienen un nivel persistentemente alto de azúcar en la sangre, reflejado por resultados más altos en la prueba de hemoglobina A1c, corren un riesgo mayor de cetoacidosis diabética que los niños que tienen un nivel más bajo.
  • La pubertad. Los estirones de crecimiento y los cambios en los niveles hormonales que suceden durante la pubertad hacen que sea difícil mantener el nivel de azúcar en la sangre de un niño dentro de los límites ideales.
  • Los trastornos psiquiátricos. Los niños con depresión, trastorno de ansiedad, trastorno de angustia o trastornos de la alimentación corren un riesgo mayor de tener niveles altos y bajos de azúcar en la sangre frecuentemente.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de emergencia de inmediato si su hijo:

  • Tiene síntomas de cetoacidosis diabética (DKA, por sus siglas en inglés), como:
    • Visión borrosa.
    • Problemas para mantenerse despierto o problemas para despertarse.
    • Respiración rápida y profunda.
    • Aliento que huele a frutas.
    • Dolor abdominal, no tener apetito y vomitar.
    • Sentirse confuso.
  • Se ha desmayado (ha perdido el conocimiento) o de pronto se vuelve muy somnoliento o confuso. (Su hijo puede tener un nivel muy bajo de azúcar en la sangre, lo cual se llama hipoglucemia).
Atención de emergencia para el nivel bajo de azúcar en la sangre

Llame a su médico si su hijo:

  • Está enfermo y tiene un nivel de azúcar en la sangre que no puede controlarse.
  • Ha estado vomitando o ha tenido diarrea por más de 6 horas.
Pautas para días de enfermedad para personas con diabetes
  • Tiene un nivel de azúcar en la sangre que se mantiene más alto que el nivel que el médico ha fijado para su hijo, por ejemplo, 240 mg/dL por dos o más lecturas.
  • Tiene un nivel de azúcar en la sangre que se mantiene más bajo que el nivel que el médico ha fijado para su hijo, por ejemplo, 70 mg/dL por dos o más lecturas.
  • Tiene síntomas de azúcar baja en la sangre, como:
    • Sudoración.
    • Sentirse nervioso, tembloroso y débil.
    • Hambre extrema y algo de náusea.
    • Mareos y dolor de cabeza.
    • Visión borrosa.
    • Confusión.

Consulte a su médico si su hijo:

  • Tiene problemas frecuentes con los niveles altos o bajos de azúcar en la sangre.
  • Tiene dificultad para saber cuándo el nivel de azúcar en la sangre está bajo (falta de conciencia sobre la hipoglucemia).
  • O usted tiene preguntas o quiere saber más sobre la diabetes.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden atender a niños que tienen diabetes tipo 1 incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Un niño con diabetes tipo 1 tendrá que visitar a su médico con una frecuencia de 3 a 6 meses, por lo menos. En esas visitas, el médico revisa los registros de los niveles de azúcar en la sangre de su hijo y hace preguntas acerca de los problemas que usted y su hijo podrían tener. Se le toma la presión arterial a su hijo, y se le evalúa el crecimiento y el desarrollo. El médico examina a su hijo para detectar señales de infecciones, especialmente en los lugares de la inyección. Por lo general, se le hacen a su hijo las siguientes pruebas en las visitas al consultorio:

  • Una prueba de hemoglobina A1c o similar (hemoglobina glucosilada o glucohemoglobina) para revisar el control del nivel de azúcar en la sangre de su hijo en los últimos 2 o 3 meses.
  • Una prueba de glucosa en la sangre. Este es un buen momento para verificar la exactitud del medidor del nivel de azúcar en la sangre de su hijo.

Si su hijo tiene antecedentes familiares de colesterol alto o de enfermedades cardíacas y tiene más de 2 años de edad, el médico de su hijo puede hacerle una prueba de colesterol (lipoproteína de baja densidad o LDL, por sus siglas en inglés; y lipoproteína de alta densidad o HDL, por sus siglas en inglés) cuando se diagnostique la diabetes tipo 1 o tan pronto como los niveles de azúcar estén bajo control. Si no tiene antecedentes familiares de colesterol alto, se le puede hacer a su hijo una prueba de colesterol en la pubertad. Si el nivel de colesterol LDL es inferior a 100 mg/dL (2.60 mmol/L) y no tiene antecedentes familiares de colesterol alto, es posible que el médico repita esta prueba cada 5 años.

La diabetes aumenta el riesgo de que su hijo tenga problemas en los dientes. Los expertos recomiendan realizar chequeos dentales cada 6 meses.

Las necesidades nutricionales cambian a medida que los niños crecen y se desarrollan. Consulte a un dietista registrado al menos una vez al año para revisar el plan de comidas de su hijo.

5 años después del diagnóstico

Su hijo se someterá a un examen inicial de la vista con pupila dilatada (oftalmoscopia) realizado por un oftalmólogo o un optometrista cuando tenga al menos 10 años y haya tenido diabetes por entre 3 y 5 años. Este examen de la vista detecta señales de retinopatía diabética y glaucoma. A partir de entonces, su hijo puede hacerse un examen de la vista todos los años. Si su hijo tiene un riesgo bajo de tener problemas de la visión, su médico podría considerar realizar exámenes de seguimiento con menos frecuencia.

El médico también comenzará a hacerle a su hijo pruebas de orina anuales para detectar la presencia de proteína (microalbúmina). Esta prueba ayuda a detectar la nefropatía diabética.

Otras pruebas

Es posible que le hagan a su hijo una prueba para detectar anticuerpos tiroideos cuando se le diagnostica la diabetes tipo 1. También es posible que le hagan una prueba de la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) y una prueba de tiroxina (T4) cada 1 o 2 años. Estas pruebas detectan problemas de la tiroides, que son comunes entre las personas que tienen diabetes tipo 1.

Otras pruebas incluyen:

  • Examen anual de los pies a partir de la pubertad.
  • Prueba de rutina de detección de la depresión, después de que su hijo cumpla 10 años.
  • Evaluación de los trastornos de la alimentación, si su hijo muestra señales de un problema de alimentación.
  • Prueba de enfermedad celíaca cuando se diagnostica la diabetes tipo 1 y luego si su hijo no crece ni aumenta de peso tanto como se esperaba.

Generalidades del tratamiento

La meta del tratamiento de su hijo para la diabetes tipo 1 es mantener siempre los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales. Los límites ideales reducen la probabilidad de que ocurran complicaciones a causa de la diabetes. El cuidado diario para la diabetes y los chequeos médicos regulares les ayudarán a usted y a su hijo a alcanzar esta meta.

Cuidado diario

El cuidado diario de su hijo incluye:

Algunos de los problemas que podrían presentarse incluyen:

  • Cambios en el apetito y comer selectivamente. Un dietista registrado puede ayudarle a crear un plan de comidas flexible para satisfacer las necesidades de apetito de su hijo y tener en cuenta eventos especiales, como las fiestas y las actividades escolares. Si usa insulina de rápida acción, puede inyectarle la dosis de insulina después de una comida, basado en lo que su hijo comió. Algunos consejos para la hora de comer con niños pequeños incluyen tener opciones alternativas de comidas.
  • Enfermedad. Trabaje con su médico para fijar las pautas para los días de enfermedad para su hijo. Le ayudan a prevenir las emergencias causadas por un nivel alto de azúcar en la sangre cuando su hijo está enfermo. Hable con su médico antes de darle a su hijo cualquier medicamento de venta libre.
  • Hacer ejercicio. Si su hijo no hace mucha actividad, limite el tiempo en que usa videojuegos, ve televisión o usa la computadora. Planifique algunas actividades para realizar con su hijo, como hacer patinaje o montar en bicicleta. Siga estos consejos para hacer ejercicio en forma segura para ayudar a prevenir que su hijo tenga el azúcar baja.

También es recomendable que:

  • Su hijo siempre use una identificación médica para que el personal médico sepa que tiene diabetes. Puede comprar brazaletes de identificación médica, collares u otras formas de accesorios en una farmacia o por Internet. Los tatuajes temporales de identificación médica son otra forma de identificación médica.
  • Le enseñe a su hijo a cuidarse bien los pies. Los problemas en los pies son raros en niños que tienen diabetes. Pero los adultos pueden tener problemas en los pies, especialmente con neuropatía diabética. Enséñele a su hijo la importancia de usar zapatos que le calcen correctamente. Revísele los pies a su hijo si tiene señales de lesión o de infección. Enséñele a su hijo a formar el hábito de lavarse y secarse los pies completamente. Si nota un problema en los pies, aunque sea pequeño, hable con el médico de su hijo antes de tratarlo.
  • Mantenga actualizado el plan de cuidado para la diabetes de la guardería o la escuela de su hijo. Tenga instrucciones escritas para su niñera y otros cuidadores.
    Haga clic aquí para ver una Medida práctica. La diabetes en los niños: Cómo preparar un plan de cuidado para la escuela
  • Ayude a su hijo a cuidarse la piel, los dientes y las encías. Asegúrese de que su hijo se haga un chequeo dental cada 6 meses.
  • Mantenga las vacunas de su hijo al día. Esto incluye una vacuna contra la gripe ("flu shot") todos los años.
  • Participe en un grupo de apoyo para padres de niños con diabetes. Estos grupos pueden ser muy útiles, especialmente los primeros años después del diagnóstico. Hay grupos locales disponibles en la mayoría de las regiones.
  • Anime a su hijo a ir a campamentos para niños que tienen diabetes. Los campamentos para niños con diabetes son una buena experiencia de aprendizaje para su hijo y le darán a usted tiempo para sí mismo.
  • Permita que su hijo que tiene diabetes ayude en el tratamiento, según su edad y su experiencia con la enfermedad.

Chequeos médicos regulares

Su hijo necesita consultar a su médico cada 3 a 6 meses. En estos chequeos, el médico evaluará y ajustará el tratamiento de su hijo. El médico le hará una prueba de hemoglobina A1c o similar (hemoglobina glucosilada o glucohemoglobina) para revisar el control del nivel de azúcar en la sangre de su hijo en los últimos 2 o 3 meses, y una prueba de glucosa en la sangre.

Si el nivel de colesterol LDL de su hijo es inferior a 100 mg/dL (2.60 mmol/L) y no tiene antecedentes familiares de colesterol alto, el médico le hará una prueba de colesterol (LDL y HDL) cada 5 años. Si la presión arterial de su hijo es alta constantemente y no disminuye controlando el peso o haciendo ejercicio, el médico podría considerar medicamentos.

Cuando su hijo haya tenido diabetes durante 5 años, el médico comenzará a realizarle pruebas anuales de detección de proteína en la orina, que indica nefropatía diabética. Al mismo tiempo, su hijo debe consultar a un oftalmólogo para hacerse exámenes anuales de la vista con pupila dilatada (oftalmoscopia) para detectar señales de retinopatía diabética.

Tratamiento para emergencias causadas por un nivel alto de azúcar en la sangre

Si su hijo no se inyecta suficiente insulina, tiene una infección grave u otra enfermedad, o si se deshidrata gravemente, el nivel de azúcar en la sangre podría aumentar mucho y provocar cetoacidosis diabética. La cetoacidosis diabética casi siempre se trata en un hospital, a menudo en la unidad de cuidados intensivos, donde los cuidadores pueden observar de cerca a su hijo y hacerle análisis de sangre frecuentes para revisar la glucosa y los electrolitos. La insulina se administra a través de una vena (por vía intravenosa o IV) para disminuir el nivel de azúcar en la sangre. Los líquidos se administran por vía intravenosa para corregir el desequilibrio electrolítico. Su hijo podría permanecer en el hospital durante algunos días, hasta que el nivel de azúcar en la sangre vuelva a estar dentro de los límites ideales y el nivel de electrolitos se haya normalizado.

Para pensar

Para algunos niños, usar una bomba de insulina puede ayudar a mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Diabetes: ¿Debería conseguir una bomba de insulina?
Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Diabetes: Cómo vivir con una bomba de insulina

Si su hijo tiene un nivel bajo de azúcar en la sangre frecuentemente, especialmente durante la noche (hipoglucemia nocturna), el médico puede sugerir que use un monitor continuo de glucosa (CGM, por sus siglas en inglés). Un CGM anuncia el azúcar en la sangre al menos cada 5 minutos, día y noche. Si los niveles de azúcar en la sangre se salen de los límites, suena una alarma. El monitor guarda los resultados, lo cual le permite a usted ver tendencias de niveles altos o bajos de azúcar en la sangre.

Prevención

Su hijo con diabetes tipo 1 tendrá niveles altos y bajos de azúcar en la sangre de vez en cuando. Puede ayudar a evitar muchos problemas inmediatos y muchas complicaciones a largo plazo, como enfermedades cardíacas, de los ojos, de los riñones, de los vasos sanguíneos y de los nervios, de la siguiente manera:

  • Ayudando a su hijo a adoptar una actitud saludable hacia la diabetes. A medida que su hijo crece y se desarrolla, permítale asumir la responsabilidad adecuada del tratamiento.
  • Animando y apoyando a su hijo para que mantenga los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales. Comenzar un control estricto del nivel de azúcar en la sangre tan pronto como sea posible después del diagnóstico de la diabetes le da a su hijo las mayores probabilidades de evitar las complicaciones a causa de la diabetes en el futuro.
  • Revisando el nivel de azúcar en la sangre de su hijo varias veces al día y siempre que considere que podría estar alto o bajo.
  • Reconociendo y tratando el nivel alto y bajo de azúcar en la sangre rápidamente. Asegúrese de que todas las personas que cuidan a su hijo sepan cómo tratar los episodios de nivel alto y bajo de azúcar en la sangre.
  • Hablando sobre el peligro de fumar, de beber alcohol y de consumir otras drogas. El hábito de fumar afecta los vasos sanguíneos y puede provocar complicaciones de la diabetes. El alcohol y otras drogas pueden ocultar los síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre, lo que podría provocar una situación de emergencia.
  • Manteniendo las vacunas de su hijo al día. La diabetes afecta al sistema inmunitario y aumenta el riesgo de padecer enfermedades graves.
  • Manteniendo al médico de su hijo al tanto de los cambios en el comportamiento de su hijo. Las emociones y el comportamiento pueden afectar lo bien que usted y su hijo manejan el tratamiento para la diabetes.

Medicamentos

La insulina es el único medicamento que puede tratar la diabetes tipo 1, y es muy probable que su hijo se inyecte más de un tipo de insulina. Su hijo podría aplicarse varias inyecciones de insulina al día o usar una bomba de insulina. La bomba de insulina proporciona la insulina con menos inyecciones y es tan efectiva como aplicarse varias inyecciones diarias para mantener los niveles de azúcar en la sangre dentro de los límites ideales.

Es probable que la cantidad y el tipo de insulina que su hijo se inyecta cambien con el tiempo, según los cambios que suceden con el crecimiento normal, el nivel de actividad física y las hormonas (por ejemplo, durante la adolescencia). Su hijo también podría necesitar dosis más altas de insulina cuando se siente enfermo o estresado.

  • Conozca la dosis de cada tipo de insulina que su hijo se inyecta, cuándo su hijo debe inyectarse las dosis, cuánto tiempo demorará cada tipo de insulina en hacer efecto (comienzo), cuándo hará el mayor efecto (pico) y por cuánto tiempo hará efecto (duración).
  • Guarde los frascos de insulina y la insulina en plumas o bombas de acuerdo con las instrucciones del fabricante. La insulina que ha sido expuesta al calor o rayos solares puede ser menos eficaz.
  • No permita que su hijo se salte una dosis de insulina sin el consejo del médico.

Para pensar

La insulina de acción rápida se inyecta con una comida o inmediatamente después de esta. La dosis está basada en lo que su hijo realmente comió, y no en lo que el plan de comidas requería. Si su hijo come selectivamente, esto brinda una flexibilidad que puede reducir batallas durante las comidas.

Los científicos están buscando nuevos tipos de insulina y mejores maneras de administrarla.

Otro tratamiento

Otros tipos de planes de comidas

Es posible que oiga que hay personas con diabetes que siguen otros tipos de planes de comidas o comen alimentos con índice glucémico bajo para prevenir niveles altos de azúcar en la sangre después de las comidas. Hable con un dietista registrado antes de probar un nuevo plan de comidas.

Terapias complementarias

Los niños pueden beneficiarse de terapias no tradicionales seguras que complementen su tratamiento actual.

Pero no use terapias complementarias por sí solas para tratar la diabetes de su hijo.

Hable con el médico de su hijo antes de usar alguna de las siguientes terapias alternativas o complementarias, o alguna otra:

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Diabetes Association (ADA)
Dirección del sitio web: www.diabetes.org

JDRF (U.S.)
Dirección del sitio web: www.jdrf.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. U.S. Department of Health and Human Services (2008). 2008 Physical Activity Guidelines for Americans (ODPHP Publication No. U0036). Washington, DC: U.S. Government Printing Office. Available online: http://www.health.gov/paguidelines/guidelines/default.aspx.

Otras obras consultadas

  • Alemzadeh R, Ali O (2011). Diabetes mellitus. In RM Kliegman et al., eds., Nelson Textbook of Pediatrics, 19th ed., pp. 1968–1997. Philadelphia: Saunders.
  • American Diabetes Association (2012). Diabetes care for emerging adults: Recommendations for transition from pediatric to adult diabetes care systems. Diabetes Care, 34(11): 2477–2485.
  • American Diabetes Association (2012). Diabetes care in the school and day care setting. Diabetes Care, 35(Suppl 1): S76–S80.
  • American Diabetes Association (2012). Diabetes management at camps for children with diabetes. Diabetes Care, 35(Suppl 1): S72–S75.
  • American Diabetes Association (2013). Standards of medical care in diabetes—2013. Diabetes Care, 36(Suppl 1): S11–S66.
  • Beaser RS (2010). Designing a conventional insulin treatment program. In RS Beaser, ed., Joslin's Diabetes Deskbook: A Guide for Primary Care Providers, 2nd ed., pp. 297–340. Boston: Joslin Diabetes Center.
  • Campbell AP, Beaser RS (2010). Medical nutrition therapy. In RS Beaser, ed., Joslin's Diabetes Deskbook: A Guide for Primary Care Providers, 2nd ed., pp. 91–136. Boston: Joslin Diabetes Center.
  • Pignone M, et al. (2010). Aspirin for primary prevention of cardiovascular events in people with diabetes: A position statement of the American Diabetes Association, a scientific statement of the American Heart Association, and an expert consensus document of the American College of Cardiology Foundation. Circulation, 121(24): 2694–2701.
  • Rewers M, et al. (2012). Diabetes mellitus. In WW Hay et al., eds., Current Diagnosis and Treatment: Pediatrics, 21st ed., pp. 1053–1061. New York: McGraw-Hill.
  • Rosenbloom AL (2011). Diabetes mellitus. In CD Rudolph et al., eds., Rudolph's Pediatrics, 22nd ed., pp. 2104–2125. New York: McGraw-Hill.
  • Wolfsdorf J, et al. (2006). Diabetic ketoacidosis in infants, children, and adolescents: A consensus statement from the American Diabetes Association. Diabetes Care (29): 1150–1159.
  • Wolfsdorf JI, Garvey K (2012). Type 1 diabetes mellitus. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 9, chap. 1. Hamilton, ON: BC Decker.

Créditos

Por El personal de Healthwise
John Pope, MD - Pediatría
Stephen LaFranchi, MD - Pediatría, Endocrinología pediátrica
Última revisión 16 agosto, 2013

Esta información no reemplaza la consulta médica. Healthwise, Incorporated niega toda garantía y responsabilidad por el uso de esta información. El uso que usted haga de esta información implica que usted acepta las Condiciones de Uso. Cómo se desarrolló esta información para ayudarle a tomar mejores decisiones de salud.

© 1995-2014 Healthwise, Incorporated. Healthwise, Healthwise para cada decisión de la salud, y el logo de Healthwise son marcas de fábrica de Healthwise, Incorporated.