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Dermatitis atópica (eccema)

Generalidades del tema

¿Qué causa la dermatitis atópica?

No está claro cuál es la causa de la dermatitis atópica, pero esta afecta la capacidad de su piel de mantener la humedad. La piel se vuelve seca, con comezón y se irrita fácilmente.

La mayoría de las personas que tienen dermatitis atópica tienen antecedentes personales o familiares de alergias, como fiebre del heno (rinitis alérgica) o asma.

Las cosas que pueden empeorar la dermatitis atópica incluyen:

  • Alérgenos, como los ácaros del polvo o la caspa de los animales.
  • Jabones o detergentes abrasivos.
  • Cambios en las condiciones climáticas, especialmente frías y secas.
  • Estrés.
  • Una reacción alérgica a determinados alimentos, como huevos, cacahuates (maníes), leche, trigo, pescado o productos de soya.
  • Infecciones de la piel.

¿Cuáles son los síntomas?

La dermatitis atópica comienza con piel seca que a menudo pica mucho. Rascarse hace que la piel seca se vuelva roja y se irrite (inflamación). A menudo se infecta. Pueden aparecer bultos diminutos que parecen ampollas pequeñas y exudar líquido o formar costras. Estos síntomas —sequedad, picazón, rascado e inflamación— pueden aparecer y desaparecer. Con el tiempo, un salpullido recurrente puede conducir a una piel dura y engrosada.

La dermatitis atópica leve afecta a una pequeña zona de la piel, no pica mucho y suele desaparecer con un humectante. La dermatitis atópica grave cubre una gran extensión de la piel que pica mucho y no desaparece con un humectante.

Las personas tienden a tener el salpullido en determinadas partes del cuerpo, dependiendo de su edad. Los sitios habituales para los bebés incluyen el cuero cabelludo y la cara (especialmente las mejillas), la parte delantera de las rodillas y la parte de atrás de los codos. En los niños, las zonas comunes incluyen el cuello, las muñecas, las piernas, los tobillos, el interior de los codos y de las rodillas, y entre las nalgas. En los adultos, el salpullido a menudo aparece en el interior de los codos o de las rodillas y en la nuca.

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica?

Un médico generalmente puede decirle si usted tiene dermatitis atópica haciéndole un examen físico y preguntas sobre sus antecedentes de salud.

Su médico podría aconsejarle que se haga pruebas de alergia para averiguar qué cosas desencadenan el salpullido. Un alergista (inmunólogo) o un dermatólogo puede hacer las pruebas de alergia.

¿Cómo se trata?

La dermatitis atópica leve puede ser tratada en el hogar.

  • Humecte su piel a menudo para tratar y prevenir que se seque la piel. Las cremas y las pomadas más espesas, como la vaselina, funcionan mejor que las lociones más líquidas.
  • Evite las cosas que desencadenen salpullidos, como jabones y detergentes abrasivos, caspa de los animales y cualquier otra cosa a la que usted sea alérgico.
  • Trate de no rascarse. Tal vez le convendría cubrirse el salpullido con una venda para evitar rozarlo con algo.
    • Ponerle mitones o calcetines de algodón en las manos a su bebé puede evitar que se rasque.
    • Usar guantes de algodón por la noche puede ayudar a los niños mayores y a los adultos. (Huméctese las manos primero antes de ponerse los guantes).
  • Use medicamentos recetados por su médico.
  • Báñese con agua templada o tibia (no caliente). La inmersión debe ser de aproximadamente 10 minutos. Use jabón o champú al final para no estar sentado en agua jabonosa.

Pero si sus síntomas le molestan y no mejoran, vea a su médico. Conseguir tratamiento médico temprano podría impedir que sus síntomas empeoren.

En casos graves, es posible que su médico le recete pastillas o que le dé una inyección para detener la comezón. O podría recibir tratamiento con luz ultravioleta (UV) en una clínica o en el consultorio de un médico.

Preguntas frecuentes

Aprender sobre la dermatitis atópica:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Vivir con dermatitis atópica:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Dermatitis atópica: Cómo cuidarse la piel
  Manejo del estrés: Ejercicios de respiración para relajación

Causa

Se desconoce la causa de la dermatitis atópica. Pero la mayoría de las personas que la padecen tienen antecedentes personales o familiares de alergias, como fiebre de heno (rinitis alérgica). La inflamación de la piel que causa el salpullido de la dermatitis atópica se considera un tipo de reacción alérgica.

Muchas cosas pueden desencadenar la comezón y el salpullido, entre ellas:

  • Alérgenos, como ácaros del polvo, polen, moho o caspa de los animales.
  • Jabones o detergentes abrasivos, frotarse la piel y usar lana.
  • Irritantes en el lugar de trabajo, como emanaciones y sustancias químicas.
  • Los cambios en las condiciones climáticas, especialmente secas y frías.
  • Cambios de temperatura, como pasar a altas temperaturas en forma repentina. Esto puede provocar transpiración, lo que a su vez puede causar comezón. Estar recostado debajo de mantas, entrar a una habitación cálida o ir de la ducha caliente al aire frío pueden causar comezón.
  • El estrés. Las emociones como frustración o vergüenza pueden conducir a más comezón y a rascarse.
  • Ciertos alimentos, como huevos, cacahuates (maníes), leche, soya o productos de trigo, si usted es alérgico a ellos. Hasta un 40% de los niños con dermatitis atópica de moderada a grave también tienen algún tipo de alergia alimentaria.1 Pero los entendidos no coinciden en cuanto a si los alimentos pueden causar dermatitis atópica.
  • Lavarse excesivamente. Lavarse repetidamente reseca la capa superior de la piel. Esto puede conducir a una piel más seca y a más comezón, especialmente en los meses de invierno cuando la humedad es baja.

Síntomas

El síntoma principal de la dermatitis atópica es la comezón. La comezón puede ser grave y persistente, especialmente por la noche. Rascarse la zona afectada de la piel suele causar un salpullido. El salpullido es rojo y disperso y puede ser de larga duración (crónico) o aparecer y desaparecer (recurrente). El salpullido puede:

  • Formar llagas llenas de líquido que pueden exudar líquido o formar costras. Esto puede ocurrir si la piel roza con algo o se la rasca o si hay una infección de la piel. Esto se conoce como salpullido exudativo agudo (repentino o de corta duración).
  • Ser escamoso y seco, rojo y con picazón. Esto se conoce como salpullido subagudo (de más larga duración).
  • Volverse duro y grueso por rascarse continuamente (liquenización).

La gravedad de sus síntomas depende de la extensión de la zona de piel que esté afectada, cuánto se rasca el salpullido y si el salpullido se infecta.

Las zonas afectadas con más frecuencia son la cara, el cuero cabelludo, el cuello, los brazos y las piernas. El salpullido también es frecuente en zonas que se flexionan, como la parte de atrás de las rodillas o el interior de los codos. Es raro que haya salpullido en la zona de la ingle o de los pañales. Puede haber diferencias relacionadas con la edad en el aspecto y el comportamiento del salpullido.

  • Bebés (2 meses a 2 años): El salpullido a menudo forma costras o exuda líquido. Se ve con más frecuencia en los meses de invierno como manchas secas y rojas en las mejillas.
  • Niños (2 a 11 años): El salpullido suele ser seco. Pero puede pasar por etapas de un salpullido exudativo a un salpullido rojo y seco que hace que la piel se vuelva más gruesa. La piel engrosada se llama liquenización. Ocurre con frecuencia después de que desaparece el salpullido.

Para adolescentes y adultos, la dermatitis atópica suele mejorar a medida que se envejece.

Qué sucede

La dermatitis atópica causa repetidos ataques de comezón y de salpullido que pueden volverse bastante intensos. Ocurre con mayor frecuencia en bebés y niños. Algunos niños la superan. Pero muchas personas, especialmente los adolescentes y los adultos, continúan teniendo recaídas o siguen con la afección, aunque sin tanta intensidad.2 Además, una persona puede tener dermatitis atópica ya de adulto.

La afección puede tener un impacto en el modo en que los niños se sienten acerca de sí mismos. Un niño puede sentirse extraño o diferente de otros niños debido al salpullido o a las restricciones en su dieta. El salpullido puede hacer que el niño se sienta poco atractivo.

Complicaciones

Algunas personas que tienen dermatitis atópica tienen sectores de piel más clara. Esto ocurre la mayoría de las veces en la cara, la parte superior de los brazos o los hombros. El rascado o roce crónico de la piel también puede aclarar u oscurecer el color de la piel. Cuando la afección se ha controlado con éxito, con el tiempo, la piel vuelve a tener su color normal.

En las personas con dermatitis atópica, pueden producirse infecciones cutáneas más a menudo. La piel puede volverse roja y cálida, y puede haber fiebre. Las infecciones de la piel se tratan con antibióticos.

El eccema herpeticum tiene lugar cuando la dermatitis atópica se infecta con el virus del herpes simple. Este es el virus que causa el herpes labial y el herpes genital. En esta afección, el salpullido forma ampollas y puede comenzar a sangrar y a formar costras. También puede tener fiebre alta. Esta es una infección grave, de modo que comuníquese con su médico inmediatamente.

Qué aumenta el riesgo

El principal factor de riesgo para la dermatitis atópica es tener antecedentes familiares de la afección. Usted también corre riesgos si miembros de su familia tienen asma, rinitis alérgica u otras alergias.

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico si usted o su hijo tienen dermatitis atópica y:

  • La comezón hace que usted o su hijo estén irritables.
  • La comezón interfiere en sus actividades diarias o en el sueño.
  • Tiene llagas costrosas o exudativas, marcas extensas por rascarse, salpullido muy extendido, fuerte pigmentación en la piel o fiebre que está acompañada por un salpullido.
  • Se forman grietas dolorosas en las manos o los dedos.
  • La dermatitis atópica en las manos interfiere en los estudios, el trabajo o las actividades del hogar de todos los días.
  • Aparecen señales de infección bacteriana. Estas incluyen:
    • Aumento de dolor, hinchazón, enrojecimiento, sensibilidad o calor.
    • Vetas rojizas que se extienden desde la zona.
    • Secreción de pus.
    • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o más alta sin ninguna otra causa.

A quién consultar

Entre los profesionales que pueden diagnosticar y tratar la dermatitis atópica se incluyen:

Si se sospecha que una alergia alimentaria o de otro tipo es un factor en la dermatitis atópica, usted puede ver a un alergista (inmunólogo) para una evaluación especializada. Para obtener más información, vea el tema Alergias alimentarias.

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

La mayoría de los casos de dermatitis atópica pueden diagnosticarse mediante una evaluación de los antecedentes de salud y un examen físico.

Pruebas de alergia

Es posible que su médico le recomiende que se haga pruebas de alergia para determinar qué podría estar causando su dermatitis atópica. La prueba de alergia es muy útil para personas con dermatitis atópica que además tienen alergias respiratorias o asma.

La prueba también puede ayudar a determinar si ciertos alimentos, como huevos o nueces, están empeorando la afección. Hable con su médico acerca de hacerse pruebas de alergia antes de hacer algún cambio en su alimentación.

Si se piensa que un alérgeno específico es el desencadenante de su dermatitis atópica, usted y su médico hablarán acerca de cómo eliminarlo de su dieta o su entorno mientras observan atentamente y registran sus síntomas.

Generalidades del tratamiento

El tratamiento de la dermatitis atópica depende del tipo de salpullido que tenga usted. La mayoría de los casos leves pueden tratarse en el hogar con humectantes, especialmente humectantes protectores y reparadores de la piel, y con cuidado preventivo. La mayor parte del tiempo, el salpullido y la comezón pueden controlarse dentro de 3 semanas.

Para salpullidos más graves, tendrá que ver a su médico para obtener tratamiento. Estos salpullidos incluyen:

  • Un salpullido exudativo, con llagas llenas de líquido que exudan líquido o que forman costra. Podría tener una infección cutánea.
  • Un salpullido escamoso, seco, rojo y con comezón.
  • Zonas de piel engrosada (piel liquenizada).

Para los salpullidos graves, hable con su médico acerca de usar baños con lejía y vendas mojadas.

Conseguir tratamiento médico temprano podría impedir que sus síntomas empeoren.

Para los salpullidos que no mejoran con medicamentos ni con humectantes, el tratamiento puede incluir:

Para la comezón, el tratamiento puede incluir antihistamínicos. También pueden ayudar los baños con avena coloidal (como Aveeno) o aplicarse vendas húmedas en el salpullido por 30 minutos varias veces al día.

En casos graves, una hospitalización podría ser necesaria. Una breve internación en el hospital puede controlar la afección rápidamente.

Para pensar

La asesoría psicológica puede ser útil para niños y adultos con dermatitis atópica. Hablar con un asesor puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad causados por la dermatitis atópica y puede ayudar a una persona a sobrellevar la afección.

Prevención

Si su bebé corre el riesgo de tener dermatitis atópica porque usted u otro miembro de su familia la tienen o tienen otras alergias, estos pasos pueden ayudarle a prevenir un salpullido o a reducir su gravedad:

  • Si es posible, amamante a su bebé por al menos 6 meses. La lactancia puede fortalecer el sistema inmunitario de su bebé.
  • Cuando esté lista para darle alimentos sólidos a su hijo, hable con su médico. Pregúntele si su hijo debería evitar alimentos que a menudo causan alergias alimentarias, como huevos, cacahuates (maníes), leche, soya y trigo.

Tratamiento en el hogar

El tratamiento en el hogar para la dermatitis atópica incluye cuidarse la piel y evitar cosas que la irriten.

Cuídese la piel

Controle la picazón y el rascado

  • Mantenga sus uñas cortas y limadas para ayudar a prevenir el daño en la piel si se rasca.
  • Use vendas protectoras para evitar rozarse la zona afectada. Póngale mitones o calcetines de algodón en las manos a su bebé para ayudar a evitar que se rasque la zona.
  • Pruebe preparaciones de alquitrán de hulla. Cuando se aplican en la piel, pueden ayudar a reducir la comezón. Pero si la comezón empeora después de usar alquitrán de hulla, deje de usarlo.

Evite el sol y el estrés

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Manejo del estrés: Ejercicios de respiración para relajación

Medicamentos

Los medicamentos para la dermatitis atópica se usan para ayudar a controlar la comezón y a que sane el salpullido. Si usted o su hijo tienen una comezón y un salpullido muy leves, tal vez pueda controlarlos sin medicamentos, usando tratamiento en el hogar y medidas preventivas. Pero si los síntomas empeoran a pesar del tratamiento en el hogar, tendrá que recurrir a un tratamiento medicinal para impedir que el ciclo de comezón-rascado-salpullido se descontrole.

Opciones de medicamentos

Los medicamentos tópicos, como cremas o pomadas, se aplican directamente sobre la piel. Otros medicamentos, como los corticosteroides orales o los antihistamínicos orales, se toman como pastillas.

  • Los corticosteroides tópicos son el tratamiento más común y más eficaz para la dermatitis atópica. Se usan hasta que el salpullido desaparece.
  • Los inhibidores de la calcineurina son inmunosupresores tópicos (medicamentos que debilitan el sistema inmunitario de su cuerpo). La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (U.S. Food and Drug Administration o FDA, por sus siglas en inglés) recomienda precaución al recetar o usar la crema Elidel (pimecrolimús) y la pomada Protopic (tacrolimús) debido al posible riesgo de cáncer.3 La FDA también hace hincapié en que estos medicamentos solo deben usarse según las indicaciones y solamente después de haber probado otras opciones de tratamiento. Estos medicamentos no están aprobados para niños menores de 2 años de edad.
  • Los antihistamínicos a menudo se usan para tratar la comezón de la dermatitis atópica. También pueden ayudarle a dormir cuando la comezón nocturna intensa es un problema. Pero las histaminas no siempre tienen que ver con la comezón de la dermatitis atópica, de modo que estos medicamentos podrían no ser de ayuda para todas las personas. No le dé antihistamínicos a su hijo, a menos que haya consultado primero al médico.
  • Los corticosteroides por vía oral se usan en casos graves cuando el salpullido cubre grandes extensiones del cuerpo o cuando se producen complicaciones.
  • La ciclosporina o el interferón a veces se usan en adultos si otro tratamiento no funciona.
  • Los antibióticos, los antivirales o los medicamentos antimicóticos se usan si el salpullido se infecta. La piel que se ha resquebrajado por el rascado y la inflamación puede infectarse.
  • El alquitrán de hulla que se aplica en la piel puede ayudar a reducir la comezón. Pero este medicamento no debería usarse en una piel que está muy irritada, porque puede empeorar su problema cutáneo. Las preparaciones de alquitrán a veces se usan para controlar la afección después de que un medicamento más potente ha mejorado la dermatitis atópica satisfactoriamente.

Otro tratamiento

Otro tratamiento para la dermatitis atópica incluye terapia con luz y terapias complementarias.

Terapia con luz

La dermatitis atópica grave puede tratarse exponiendo la piel afectada a luz ultravioleta (UV). Hay dos tipos de luz ultravioleta, que se llaman luz ultravioleta A (UVA) y luz ultravioleta B (UVB).

Demasiada exposición al sol y al tratamiento con luz (como con los tratamientos con UVA o UVB) aumenta su riesgo de tener cáncer de piel.

Tratamientos complementarios o alternativos

Los tratamientos complementarios o alternativos pueden ser útiles para tratar la dermatitis atópica. Algunos estudios pequeños demostraron el beneficio de estos tratamientos. Pero no hay evidencia científica clara que indique que ayudan. Los ejemplos de los tratamientos complementarios y alternativos para la dermatitis atópica incluyen:

  • Suplementos dietéticos de ácidos grasos esenciales (EFA, por sus siglas en inglés), como el aceite de pescado o el aceite de onagra.
  • Cremas que se aplican sobre la piel. Estas cremas contienen la hierba de San Juan o vitamina B12.
  • Terapia herbaria china. Pero las terapias herbarias también pueden contener sustancias que podrían causar problemas hepáticos o cardíacos.

Si está interesado en estos tratamientos, hable con su médico. Pregúntele sobre el uso de los tratamientos, su eficacia y cualquier interacción posible que se relacione con otros medicamentos que esté tomando.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Academy of Dermatology
Dirección del sitio web: www.aad.org

National Eczema Association for Science and Education
Dirección del sitio web: www.nationaleczema.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Leung DYM, et al. (2008). Atopic dermatitis (atopic eczema). In K Wolff et al., eds., Fitzpatrick's Dermatology in General Medicine, 7th ed., vol. 1, pp. 146–158. New York: McGraw-Hill.
  2. Boguniewicz M, Leung DYM (2009). Atopic dermatitis. In N Franklin Addison Jr et al., eds., Middleton's Allergy Principles and Practice, 7th ed., vol. 2, pp. 1083–1103. Philadelphia: Mosby Elsevier.
  3. U.S. Food and Drug Administration (2006). FDA approves updated labeling with boxed warning and medication guide for two eczema drugs, Elidel and Protopic. FDA News. Available online: http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/PostmarketDrugSafetyInformationforPatientsandProviders/ucm153941.htm.

Otras obras consultadas

  • Berger TG (2012). Dermatologic disorders. In SJ McPhee, MA Papadakis, eds., 2012 Current Medical Diagnosis and Treatment, 51st ed., pp. 93–163. New York: McGraw-Hill.
  • Bieber T (2008). Mechanisms of disease: Atopic dermatitis. New England Journal of Medicine, 358(14): 1483–1494.
  • Greer FR, et al. (2008). Effects of early nutritional interventions on the development of atopic disease in infants and children: The role of maternal dietary restriction, breastfeeding, timing of introduction of complementary foods, and hydrolyzed formulas. Pediatrics, 121(1): 183–191. Also available online: http://pediatrics.aappublications.org/content/121/1/183.full.
  • Habif TP (2010). Atopic dermatitis. In Clinical Dermatology, A Color Guide to Diagnosis and Therapy, 5th ed., pp. 154–180. Edinburgh: Mosby Elsevier.
  • Habif TP, et al. (2011). Atopic dermatitis. In Skin Disease: Diagnosis and Treatment, 3rd ed., pp. 71–76. Edinburgh: Saunders.
  • Krakowski AC, et al. (2008). Management of atopic dermatitis in the pediatric population. Pediatrics, 122(4): 812–824.
  • Schmitt J, et al. (2011). Eczema, search date May 2009. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.
  • Stevens SR, et al. (2008). Eczematous disorders, atopic dermatitis, and ichthyoses. In EG Nabel, ed., ACP Medicine, section 2, chap. 4. Hamilton, ON: BC Decker.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Adam Husney, MD - Medicina familiar
Amy McMichael, MD - Dermatología
Última revisión 8 octubre, 2013

Última revisión: 8 octubre, 2013

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