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Cáncer de pulmón

Generalidades del tema

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón empieza cuando crecen células anormales en forma descontrolada en el pulmón. Estas pueden invadir tejidos cercanos y formar tumores. El cáncer de pulmón puede empezar en cualquier parte de los pulmones y afectar cualquier parte del aparato respiratorio.

Las células cancerosas pueden propagarse, o metastatizarse, a los ganglios linfáticos y a otras partes del cuerpo.

Los cánceres de pulmón se dividen en cánceres pulmonares de células pequeñas (SCLC, por sus siglas en inglés) y cánceres pulmonares de células no pequeñas (NSCLC, por sus siglas en inglés). Los cánceres pulmonares de células pequeñas suelen crecer más rápidamente y tienen más probabilidades de propagarse que el cáncer pulmonar de células no pequeñas.

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en el mundo.1

¿Cuál es la causa del cáncer de pulmón?

La mayoría de los cánceres de pulmón son causados por el hábito de fumar. Pero, a veces, el cáncer de pulmón se desarrolla en personas que jamás han fumado.

Estar expuesto al humo de tabaco ambiental, al arsénico, al asbesto, al polvo radiactivo o al radón puede aumentar sus probabilidades de tener cáncer de pulmón. Las personas que están expuestas a radiación en el trabajo o en otro lugar tienen una probabilidad más alta de llegar a tener cáncer de pulmón.

¿Cuáles son los síntomas?

Las primeras señales del cáncer de pulmón pueden incluir:

  • Tos.
  • Respiración sibilante (con silbidos).
  • Falta de aire.
  • Dolor en el pecho.
  • Sangre en cualquier mucosidad que expulse al toser.

Como estos síntomas son tan generales, muchas personas no sospechan que tienen cáncer de pulmón. Y para cuando ven a un médico, a menudo, el cáncer ya ha comenzado a propagarse.

Si el cáncer se propaga dentro y más allá del pecho, pueden ocurrir otros síntomas.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón?

Sus síntomas y sus antecedentes de salud, especialmente si usted tiene algún antecedente de cáncer en su familia, ayudarán a su médico a determinar cuál es la probabilidad de que usted tenga cáncer de pulmón y si necesita pruebas para asegurarse.

El cáncer de pulmón suele detectarse primero en una radiografía de pecho (tórax) o en una tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés). Se hacen más pruebas para detectar qué tipos de células cancerosas tiene y si se han propagado más allá del pulmón. Estas pruebas ayudan a su médico y lo ayudan a usted a averiguar en qué etapa se halla el cáncer. La etapa es una categoría para medir el tamaño del cáncer y cuánto se ha extendido.

¿Cómo se trata?

El tratamiento para el cáncer de pulmón puede incluir cirugía, quimioterapia, radiación o una combinación de estas terapias. También pueden usarse terapia dirigida y terapia con láser.

Son pocos los cánceres de pulmón que se detectan en etapas tempranas, cuando el tratamiento es más eficaz. Cuando se detecta el cáncer de pulmón antes de que se haya propagado fuera de los pulmones, alrededor de la mitad de estas personas vivirán al menos 5 años más.2 Después de que el cáncer de pulmón se ha propagado fuera de los pulmones, el tiempo que una persona vive suele depender de cuánto se haya propagado el cáncer (la etapa) en el momento en que se detecta.

Enterarse de que tiene cáncer puede cambiar su vida. Es posible que sienta que su vida ha dado un vuelco y que ha perdido todo el control. Hablar con familiares, amigos o un consejero puede ayudar mucho. Pregúntele a su médico sobre grupos de apoyo. O llame a la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) (1-800-227-2345) o visite su sitio web en www.cancer.org.

¿Se puede prevenir el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón que es causado por el hábito de fumar puede prevenirse. De modo que es importante que deje de fumar, o que deje de estar cerca del humo de una persona que fuma.

Incluso si ha fumado durante un largo tiempo, dejar el hábito puede reducir sus probabilidades de tener cáncer. Si usted ya tiene cáncer de pulmón, dejar el hábito permite que el tratamiento funcione mejor y puede ayudarlo a vivir más tiempo.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca del cáncer de pulmón:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con el cáncer de pulmón:

Atención de apoyo:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Cáncer: Cómo controlar el dolor asociado con el cáncer
  Manejo del estrés: Ejercicios de respiración para relajación

Causa

Más de 8 de cada 10 casos de cáncer de pulmón son causados por el hábito de fumar.3 El humo del tabaco contiene carcinógenos, es decir, sustancias que causan cáncer. Estas sustancias dañan células pulmonares y, con el tiempo, las células dañadas pueden convertirse en cáncer de pulmón.

Mientras más fume y mientras más tiempo haya fumado, más altas son sus probabilidades de tener cáncer de pulmón. Usted reduce sus probabilidades cuando deja de fumar o reduce la cantidad que fuma.

Unas pocas personas llegan a tener cáncer de pulmón después de estar expuestas a otras sustancias nocivas, entre ellas, el asbesto, el polvo radiactivo, el radón o la radiación, por ejemplo, rayos X.

El cáncer también puede ser causado por mutaciones genéticas que ocurren al envejecer.

Síntomas

Los síntomas de cáncer de pulmón podrían incluir:

  • Síntomas de tos, como:
    • Una tos nueva o una tos que no se va.
    • En fumadores que tienen tos crónica, un cambio en la gravedad de la tos o en cuánto tosen.
    • Expulsión de sangre o de mucosidad sanguinolenta (con sangre) al toser.
  • Síntomas en el pecho, como:
    • Dolor en el pecho, el hombro o la espalda que no se va y que suele empeorar al respirar hondo.
    • Nueva respiración sibilante.
    • Falta de aire.
    • Ronquera.
  • Síntomas generales, como:
    • Hinchazón del cuello y de la cara.
    • Dificultad para tragar.
    • Pérdida de peso y falta de apetito.
    • Aumento de fatiga y de debilidad.
    • Infecciones respiratorias recurrentes, como neumonía.

Cuando el cáncer de pulmón se propaga, puede haber otros síntomas. Por ejemplo, si se propaga a la columna vertebral o a los huesos, puede provocar dolor en la espalda o en otros huesos o causar debilidad en los brazos o en las piernas. Si se propaga al cerebro, puede provocar convulsiones, dolores de cabeza o cambios en la visión.

Qué sucede

El cáncer de pulmón puede comenzar en cualquier parte de los pulmones y puede afectar cualquier parte del aparato respiratorio. Esto puede causar problemas respiratorios o del corazón, como:

  • Derrame pleural, que es la acumulación de líquido entre el recubrimiento externo de los pulmones y la pared torácica. Esta es una afección común con el cáncer de pulmón.
  • Expulsión de grandes cantidades de esputo sanguinolento (con sangre) al toser.
  • Colapso de un pulmón (neumotórax).
  • Obstrucción de las vías respiratorias (obstrucción bronquial).
  • Infecciones recurrentes, como neumonía.
  • Derrame pericárdico, que es la acumulación de líquido en el espacio entre el corazón y el saco alrededor del corazón (pericardio). Esta no es una afección común con el cáncer de pulmón.

A medida que el cáncer de pulmón crece, puede propagarse (metastatizarse) a otras partes del cuerpo. El cáncer de pulmón se clasifica en etapas, las cuales describen cuánto ha crecido y hasta dónde se ha extendido el cáncer.

El resultado a largo plazo (pronóstico) para el cáncer de pulmón depende de cuánto haya crecido y se haya propagado el cáncer.

Qué aumenta el riesgo

Un factor de riesgo para el cáncer de pulmón es algo que incrementa su probabilidad de tener este cáncer. El tener uno o más de estos factores de riesgo puede hacer que sea más probable que usted llegue a tener cáncer de pulmón. Pero no significa que de hecho lo tendrá. Y muchas personas que padecen cáncer de pulmón no tienen ninguno de estos factores de riesgo.

Fumar

Aproximadamente 85 de cada 100 casos de cáncer de pulmón están relacionados con el hábito de fumar cigarrillos.4 Fumar cigarros o en pipa también puede aumentar su riesgo de tener cáncer de pulmón.

Su riesgo de tener cáncer de pulmón aumenta:

  • Cuanto más tiempo fume.
  • Cuantos más cigarrillos fume cada día.

Dejar de fumar reduce el riesgo de tener cáncer y el riesgo continúa disminuyendo mientras no fume. Incluso si reduce la cantidad que fuma, podría reducir el riesgo (pero no tanto como si dejara de fumar por completo).

Si vive con un fumador, tiene un riesgo más alto de llegar a tener cáncer de pulmón, en comparación con una persona que vive en un ambiente donde no se fuma.

Para obtener más información, vea el tema Cómo dejar de fumar.

Otros riesgos

La exposición a algunas sustancias puede aumentar su riesgo de cáncer de pulmón, incluyendo:

  • Marihuana. Fumar un cigarrillo de marihuana, o toque, puede afectar los pulmones tanto como fumar un paquete de cigarrillos.5
  • Ciertas sustancias químicas. Estas incluyen el arsénico y el asbesto.
  • Radiación. Esto incluye exposición en su lugar de trabajo, durante pruebas médicas o del ambiente (como polvo radiactivo).
  • Gas radón. Esto incluye exposición en su casa o en su lugar de trabajo.
  • Contaminación del aire. Vivir donde el aire está muy contaminado puede aumentar su riesgo de tener cáncer de pulmón.

Algunas mutaciones genéticas pueden aumentar el riesgo de tener cáncer de pulmón. Estas mutaciones genéticas ocurren la mayoría de las veces a medida que una persona envejece.

Cuándo llamar al médico

Llame al 911 o a otros servicios de urgencia de inmediato si:

  • Tiene dolor nuevo o repentino en el pecho, que incluye sensación de aplastamiento o de constricción, que aumenta en intensidad o que ocurre con cualquier otro síntoma de ataque al corazón, como falta de aire y náuseas.
  • Tiene dificultad para respirar nueva o repentina.
  • Expulsa mucha sangre de los pulmones al toser (no solo vetas de sangre o una pequeña cantidad de sangre mezclada con mucha cantidad de mucosidad).
  • Ha estado vomitando y siente que podría desmayarse al incorporarse o al ponerse de pie.

Llame a su médico de inmediato si tiene:

  • Respiración dificultosa, superficial y rápida con falta de aire o con respiración sibilante, incluso cuando está en reposo.
  • Hinchazón del cuello y de la cara.

Llame a su médico para determinar cuándo necesita una evaluación si usted:

  • Tiene un dolor nuevo en el pecho (más que solo una molestia cuando tose) que dura mucho tiempo y que empeora cuando respira profundamente.
  • Tiene síntomas de neumonía, como falta de aire, tos y fiebre.
  • Tiene una tos que produce una pequeña cantidad de mucosidad sanguinolenta (color rojo vivo o color óxido).
  • Frecuentemente, al toser, expulsa mucosidad amarilla o verde de los pulmones (no por goteo retronasal) durante más de 2 días.
  • Vomita frecuentemente a causa de la tos.
  • Tiene una tos que dura más de 4 semanas.
  • Respira con normalidad cuando está en reposo, pero le falta mucho el aire después de cualquier ejercicio físico.
  • Tiene aumento de fatiga por ninguna razón aparente.
  • Tiene pérdida de peso de origen desconocido.

A quién consultar

Entre los profesionales de la salud que pueden evaluar los síntomas y el riesgo de tener cáncer de pulmón, se incluyen:

Entre los profesionales de la salud que pueden evaluar y tratar el cáncer de pulmón, se incluyen:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Pruebas iniciales

Su médico primero le hará un examen físico y le preguntará sobre sus antecedentes de salud para averiguar sobre su riesgo de cáncer de pulmón y detectar cualquier problema de pulmón. El examen puede incluir una radiografía de tórax y un análisis de sangre.

Si su examen sugiere que es posible que tenga cáncer de pulmón, su médico puede recomendarle otras pruebas como:

Pruebas después del diagnóstico

Después de que se ha diagnosticado el cáncer de pulmón, se realizan pruebas para determinar si el cáncer se ha propagado (metastatizado) a otros órganos del cuerpo y para determinar la etapa en la que se encuentra el cáncer.

Las pruebas incluyen:

Si usted tiene cáncer de pulmón de células no pequeñas, su médico puede revisar si tiene marcadores tumorales (biomarcadores), como EGFR, ALK y KRAS (todos por sus siglas en inglés), que son causados por mutaciones genéticas en las células cancerosas. Esto puede ayudar al médico a elegir el mejor tratamiento para usted.

Pruebas antes de la cirugía

Es posible que una persona cuyos pulmones no estén funcionando bien no sea un buen candidato para cirugía. Si se considera una cirugía para extirpar el cáncer en todo o en una parte de un pulmón, pueden hacerse las siguientes pruebas:

Pruebas de detección

Las pruebas de detección ayudan a su médico a buscar cierta enfermedad o afección antes de que aparezcan síntomas. Esto puede aumentar su probabilidad de detectar el problema en forma temprana, cuando es más tratable.

Los estudios todavía no han demostrado que las pruebas de detección de rutina de cáncer de pulmón salven vidas ni prevengan el cáncer. Pero podrían ayudar a personas que tienen el riesgo más alto de padecer cáncer de pulmón: las personas que tienen 55 años o más que fuman mucho en la actualidad o que han fumado en gran cantidad en el pasado. Hable con su médico acerca de las ventajas y las desventajas de las pruebas de detección de cáncer de pulmón.

Generalidades del tratamiento

El tratamiento tanto para el cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC, por sus siglas en inglés) como para el cáncer de pulmón de células pequeñas (SCLC, por sus siglas en inglés) puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía. Puede consistir en extirpar el cáncer, el lóbulo afectado del pulmón o el pulmón entero.
  • Radiación. La radiación suele usarse en combinación con cirugía o quimioterapia o ambas. Para más información, vea Otros tratamientos.
  • Quimioterapia. La quimioterapia puede ayudar a controlar el crecimiento y la propagación del cáncer, pero es una cura solo para una pequeña cantidad de personas. Para más información, vea Medicamentos.
  • Terapia con láser. La terapia con láser usa un rayo de luz altamente concentrado para destruir células cancerosas.

Otros tratamientos para NSCLC incluyen:

  • Terapia dirigida. La terapia dirigida es el uso de medicamentos como inhibidores de la tirosina quinasa o anticuerpos monoclonales para bloquear el crecimiento del cáncer.
  • Terapia fotodinámica (PDT, por sus siglas en inglés). La PDT usa medicamentos y una luz especial para tratar el cáncer.
  • Criocirugía. La criocirugía puede usarse para congelar y destruir tumores de pulmón.
  • Electrocauterización. La electrocauterización es el uso de una descarga eléctrica de bajo voltaje para destruir tumores.
  • Espera vigilante. La espera vigilante consiste en ser observado de cerca por su médico pero sin recibir tratamiento hasta que usted muestre síntomas o un cambio de algún tipo. Solo se recurre a ella en casos poco comunes.

Su médico puede revisar si tiene marcadores tumorales (biomarcadores), como EGFR, ALK y KRAS, los cuales son causados por mutaciones genéticas en células cancerosas. Esto puede ayudar al médico a elegir el mejor tratamiento para usted.

Otros tratamientos para SCLC incluyen:

  • Colocación de endoprótesis endoscópica. Esto se hace para abrir una vía respiratoria obstruida para que usted pueda respirar con más facilidad. Se usa un instrumento de visualización iluminado y flexible (endoscopio) para colocar un pequeño tubo hueco (endoprótesis o stent) en los bronquios si un tumor le está dando dificultades para respirar.

La clase de tratamiento y el resultado a largo plazo del cáncer de pulmón depende del tipo y de la etapa del cáncer y, además, de su edad y de su salud en general.

Algunos tratamientos pueden causar efectos secundarios. Pueden ayudar medidas de tratamiento en el hogar.

Su calidad de vida es fundamental al considerar las opciones de tratamiento. Hable sobre sus preferencias personales con su oncólogo cuando le recomiende un tratamiento.

El Instituto Nacional del Cáncer brinda más información sobre el cáncer de pulmón en www.cancer.gov/cancertopics/types/lung.

Cómo manejar sus emociones

Si recientemente se le ha diagnosticado cáncer de pulmón, es posible que sienta negación, enojo y tristeza. Las reacciones varían de una persona a otra. Hable con su médico acerca de las medidas que puede tomar como ayuda con sus reacciones emocionales.

Si le es difícil seguir adelante con su vida, hable con su médico. Es posible que su centro de tratamiento para el cáncer ofrezca servicios de asesoría psicológica. También puede comunicarse con la oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) para que lo ayuden a encontrar un grupo de apoyo.

Tener cáncer puede cambiar su vida de diversas formas. Para conseguir apoyo a fin de manejar estos cambios, vea el tema Cómo obtener apoyo cuando tiene cáncer.

Atención de seguimiento

Después de un tratamiento inicial para el cáncer de pulmón, es importante recibir atención de seguimiento.

  • Su oncólogo programará chequeos regulares, por lo general, cada 3 o 4 meses, según las terapias usadas en el tratamiento inicial. Después de 2 o 3 años, los chequeos regulares serán menos frecuentes, pero más de una sola vez al año, dependiendo de sus antecedentes médicos.
  • Los chequeos pueden incluir un examen físico, análisis de sangre, radiografías de tórax (pecho), tomografías computarizadas u otras pruebas de laboratorio que le recomiende su oncólogo.

Ensayos clínicos

Es posible que le interese participar en estudios de investigación llamados ensayos clínicos. Los ensayos clínicos se basan en la información más actualizada y están diseñados para encontrar mejores maneras de tratar a las personas que tienen cáncer.

Es posible que las personas que no desean recibir tratamientos estándares o que no se curan con tratamientos estándares quieran participar en ensayos clínicos. Estos se realizan continuamente en la mayor parte de los Estados Unidos y en algunos otros países del mundo para todas las etapas del cáncer de pulmón.

Atención de apoyo

El tratamiento del cáncer tiene dos objetivos principales: curar el cáncer y hacer que su calidad de vida sea la mejor posible. Los cuidados paliativos pueden mejorar su calidad de vida ayudándolo a manejar sus síntomas. También pueden ayudarlo con otras inquietudes que pueda tener cuando está viviendo con una enfermedad grave.

Un estudio de personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas, quienes empezaron los cuidados paliativos cuando se les diagnosticó cáncer de pulmón, encontró que se sentían mejor y vivían un poco más tiempo que las personas que no recibieron cuidados paliativos.6

Para algunas personas que tienen cáncer avanzado, llega un momento cuando el tratamiento para curar el cáncer ya no parece una buena opción. Esto puede ser debido a que los efectos secundarios, la duración y los costos del tratamiento son mayores que la promesa de obtener una cura o alivio. Pero esto no es el final del tratamiento. Usted y su médico pueden decidir cuándo puede estar listo usted para un programa de cuidados paliativos.

Puede ser difícil decidir cuándo interrumpir un tratamiento para prolongar la vida y cambiar el enfoque hacia los cuidados al final de la vida.

Para aprender acerca de la atención de apoyo, vea:

Prevención

Dejar de fumar

La mayoría de los cánceres de pulmón son causados por el hábito de fumar. Si consume tabaco, puede ayudar a prevenir el cáncer de pulmón si deja de fumar. Para obtener más información, vea el tema Cómo dejar de fumar.

Otros consejos de prevención

Es posible que pueda hacer otros cambios en su vida que puedan ayudar a prevenir el cáncer de pulmón:

  • Evite trabajos donde esté expuesto a asbesto, arsénico o humo de tabaco ambiental.
  • Controle el nivel de radón en su casa. Si el nivel de radón es alto, bajarlo puede reducir su riesgo.
  • No se haga radiografías de pecho que no necesita.
  • Siga una dieta saludable. Considere incluir una variedad de alimentos, como:
    • Alimentos altos en antioxidantes, como frijoles, bayas ("berries"), ciruelas pasas y alcachofas.
    • Alimentos altos en fitoestrógenos, como alimentos a base de soya (tofu, leche de soya y habas de soja verde o "edamame"), granos integrales, brotes (alfalfa y trébol), semillas (linaza, sésamo, girasol y calabaza) y nueces.
    • Verduras crucíferas, como brócoli, repollo, coliflor, repollitos de Bruselas, col china ("bok choy"), col rizada ("kale") y berzas ("collard greens").

Se ha demostrado en estudios que tomar suplementos de betacaroteno o de vitamina E no afecta el riesgo de cáncer de pulmón para no fumadores. Pero para fumadores, especialmente aquellos que fuman uno o más paquetes al día, tomar suplementos de betacaroteno en realidad puede aumentar su riesgo de cáncer de pulmón.7

Tratamiento en el hogar

Durante el tratamiento para cualquier etapa del cáncer de pulmón, hay medidas que puede tomar en casa para manejar algunos síntomas y efectos secundarios. Asegúrese de seguir cualquier instrucción que le haya dado su médico.

Otras cuestiones de las que pueda ocuparse en casa incluyen:

  • Falta de apetito o dificultades para comer. Comer varias comidas pequeñas a lo largo del día o comer alimentos blandos y con poco condimento podría ayudarlo si no tiene apetito, o si determinados alimentos son difíciles de comer.
  • Tos. Podría tener una tos continua o empezar a tener una tos grave. Su médico puede recomendarle algunos medicamentos para la tos sin receta o recetarle algunos medicamentos para ayudarlo a aliviar los síntomas.

Deje de fumar

Si fuma y tiene cáncer de pulmón, dejar de fumar hará que su tratamiento sea más eficaz y podría ayudarlo a vivir más tiempo. El hábito de fumar retrasa la sanación después de la cirugía, por lo que podría tener una mejor recuperación de la cirugía de cáncer de pulmón si ha dejado de fumar.

Se ha demostrado que las personas con cáncer de pulmón en etapas tempranas que continúan fumando durante la radioterapia tienen menos tiempo de supervivencia que aquellas que no fuman.8

Fumar también puede hacer que la quimioterapia sea menos efectiva. La nicotina del tabaco parece ayudar a que las células cancerosas y su suministro de sangre se multipliquen mientras que también protege a las células cancerosas de que sean destruidas.9

Para más información y ayuda para dejar de fumar, vea el tema Cómo dejar de fumar.

Medicamentos

Los medicamentos para el cáncer de pulmón consisten principalmente en quimioterapia. También pueden usarse otros medicamentos para aliviar el dolor.

Quimioterapia

La quimioterapia es el tratamiento más eficaz para el cáncer de pulmón de células pequeñas. Puede ayudar a controlar el crecimiento y la propagación del cáncer, pero cura el cáncer de pulmón en solo una pequeña cantidad de personas. También puede usarse para tratar etapas más avanzadas de cáncer de pulmón de células no pequeñas.

La quimioterapia es un tratamiento sistémico, ya que los medicamentos entran en el torrente sanguíneo, se desplazan por el cuerpo y destruyen las células cancerosas, tanto dentro como fuera de la zona del pulmón. Algunos fármacos de quimioterapia se toman por boca (oralmente), mientras que otros se inyectan en una vena (por vía intravenosa o IV).

Algunos de los medicamentos de quimioterapia más comunes que se usan para cáncer de pulmón incluyen los siguientes:

La mayoría de los medicamentos de quimioterapia causan algunos efectos secundarios. Es posible que su médico le recete medicamentos para controlar las náuseas y el vómito.

Es posible que le preocupe la caída de cabello por el tratamiento para el cáncer. No todos los medicamentos de quimioterapia causan caída del cabello, y algunas personas solo tienen un leve debilitamiento que únicamente ellas notan. Hable con su médico acerca de si la caída del cabello es un efecto secundario que debe esperar con los medicamentos que recibirá.

La quimioterapia puede estar combinada con cirugía. Puede darse antes o después de una cirugía para destruir células cancerosas.

Medicamentos para el dolor

El dolor es una de las inquietudes principales de las personas que tienen cáncer. Pero el dolor del cáncer casi siempre puede controlarse con Haga clic aquí para ver una Medida práctica. medicamentos y otras opciones. Los medicamentos usados para el dolor del cáncer incluyen medicamentos recetados, como hidrocodona o morfina, o medicamentos de venta libre, como aspirina y fármacos similares.

Cirugía

La cirugía de pulmón para extraer el cáncer podría ser una opción cuando el cáncer está en solo un pulmón, o cuando está presente en un pulmón y en ganglios linfáticos cercanos. Suele hacerse solo si su médico piensa que el cáncer puede extraerse en su totalidad y que su estado de salud general es lo suficientemente bueno como para enfrentar la cirugía.

También pueden extraerse ganglios linfáticos cercanos para averiguar si el cáncer se ha extendido.

Opciones de cirugía

El tipo de cirugía que se realizará depende de la ubicación y del tamaño del cáncer de pulmón:

  • Resección en cuña. El cirujano extrae una pequeña porción del pulmón con forma de cuña que contiene el cáncer de pulmón y un margen de tejido sano alrededor del cáncer.
  • Lobectomía. El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el pulmón izquierdo tiene dos lóbulos. Una lobectomía extrae el lóbulo completo del pulmón que contiene el cáncer. Sus pulmones pueden funcionar con los lóbulos que quedan.
  • Neumonectomía. Una neumonectomía extrae el pulmón completo que contiene el cáncer.
  • Resección en manguito. El cirujano extirpa parte del bronquio, el tubo hueco al final de la tráquea que se ramifica dentro de cada pulmón como un árbol.

Los efectos secundarios de la cirugía dependerán del tipo de cirugía que le hagan. Hay menos dolor con una cirugía que sea mínimamente invasiva (VATS, por sus siglas en inglés) que con la cirugía tradicional (toracotomía). Usted puede tener entumecimiento y hormigueo en la zona del pecho. Esto suele irse en unas pocas semanas o meses.

Otro tratamiento

Radiación

El tratamiento de radiación es el uso de rayos X de alta energía para destruir células cancerosas y reducir el tamaño de tumores. La mayoría de la radiación para el cáncer de pulmón se da de forma externa, lo que significa que la radiación proviene de una máquina afuera del cuerpo.

La radiación suele usarse en combinación con cirugía o quimioterapia o ambas. Pero puede usarse por sí sola si no es posible operar.

Las personas que no pueden someterse a cirugía pueden tener un tipo especial de radiación llamada radiocirugía estereotáctica (SRS, por sus siglas en inglés). Esta no es una cirugía sino una serie de dosis muy altas de radiación que se apuntan al cáncer. Generalmente, la SRS se da para tratar tumores que se han propagado al cerebro. La SRS también puede llamarse radiocirugía con bisturí de rayos gamma, bisturí cibernético, radioterapia ablativa estereotáctica (SABR, por sus siglas en inglés) o radioterapia estereotáctica del cuerpo (SBRT, por sus siglas en inglés).

Puede usarse radiación para prevenir que el cáncer de pulmón de células pequeñas crezca en el cerebro. Esto se llama irradiación craneal profiláctica (PCI, por sus siglas en inglés).

La radiación también puede usarse como método de cuidados paliativos para:

  • Reducir el tamaño de tumores que hacen que sea difícil tragar.
  • Reducir tumores que obstruyen las vías respiratorias y hacen que le sea difícil respirar.
  • Aliviar el dolor causado por el cáncer que se ha propagado a los huesos o a la médula espinal.

La radiación puede causar efectos secundarios, como cambios en la piel, fatiga y problemas para tragar.

Otros tratamientos médicos

  • Puede usarse terapia dirigida con anticuerpos monoclonales e inhibidores de la tirosina quinasa para tratar NSCLC. Los anticuerpos monoclonales, como bevacizumab y cetuximab, pueden destruir células cancerosas, obstruir su crecimiento y evitar que se propague el cáncer. Los inhibidores de la tirosina quinasa, como erlotinib y gefitinib, pueden evitar que tumores crezcan al bloquear señales dentro de células cancerosas.
  • La terapia con láser usa un rayo estrecho de luz muy intensa para destruir las células cancerosas. Este tratamiento puede usarse para extirpar tumores que obstruyen las vías respiratorias.
  • La terapia fotodinámica usa luz de láser para destruir células cancerosas. Es usada como tratamiento paliativo para destruir tumores que bloquean las vías respiratorias.
  • La electrocauterización usa una sonda o una aguja para quemar (cauterizar) tejido anormal o tumores.
  • La criocirugía (que también se llama crioablación) congela el tumor y lo destruye.
  • La ablación por radiofrecuencia usa una pequeña aguja insertada a través de la piel dentro del tumor. La energía pasa a través de la aguja dentro del tumor. Esto calienta y destruye las células cancerosas. También cierra los vasos sanguíneos pequeños en la zona, de modo que haya menos sangrado.
  • Las endoprótesis o stents, los cuales son pequeños tubos de malla de alambre, pueden insertarse en una vía respiratoria obstruida y expandirse para mantener la vía respiratoria abierta.
  • La espera vigilante significa que usted es observado de cerca por su médico pero no recibe tratamiento hasta que presente síntomas o cambios de algún tipo.

Tratamientos complementarios

A veces, las personas usan tratamientos complementarios junto con tratamiento médico para ayudar a aliviar síntomas y efectos secundarios de tratamientos de cáncer. Algunas de las terapias complementarias que pueden ser útiles incluyen:

Estos tratamientos de cuerpo y mente pueden ayudarlo a sentirse mejor. Pueden hacer más fácil sobrellevar el tratamiento. También pueden reducir el dolor crónico en la espalda, el dolor articular, los dolores de cabeza y el dolor de los tratamientos.

Antes de probar una terapia complementaria, hable con su médico sobre los posibles beneficios y efectos secundarios. Informe a su médico si ya está usando alguna de esas terapias. No tienen como fin reemplazar el tratamiento médico estándar.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Cancer Society (ACS)
Dirección del sitio web: www.cancer.org

National Cancer Institute (NCI)
Dirección del sitio web: www.cancer.gov (o https://livehelp.cancer.gov/app/chat/chat_launch para ayuda en línea en vivo)

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Silverstri GA, Jett JR (2010). Clinical aspects of lung cancer. In R Mason et al., eds., Murray and Nadel's Textbook of Respiratory Medicine, 5th ed., vol. 2, pp. 1116–1144. Philadelphia: Saunders.
  2. American Cancer Society (2012). Cancer Facts and Figures 2012. Atlanta: American Cancer Society. Available online: http://www.cancer.org/Research/CancerFactsFigures/CancerFactsFigures/cancer-facts-figures-2012.
  3. Ettinger DS (2008). Lung cancer and other pulmonary neoplasms. In L Goldman, D Ausiello, eds., Cecil Medicine, 23rd ed., pp. 1456–1465. Philadelphia: Saunders Elsevier.
  4. U.S. Department of Health and Human Services (2010). A Report of the Surgeon General: How Tobacco Smoke Causes Disease—The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease Fact Sheet. Available online: http://www.surgeongeneral.gov/library/tobaccosmoke/factsheet.html.
  5. Aldington S, et al. (2008). Cannabis use and risk of lung cancer: A case-control study. European Respiratory Journal, 31(2): 280–286.
  6. Temel JS, et al. (2010). Early palliative care for patients with metastatic non–small-cell lung cancer. New England Journal of Medicine, 363(8): 733–742.
  7. National Cancer Institute (2011). Small Cell Lung Cancer PDQ: Treatment—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/small-cell-lung/Patient.
  8. Fox JL, et al. (2004). The effect of smoking status on survival following radiation therapy for non–small cell lung cancer. Lung Cancer, 44(3): 287–293.
  9. Dasgupta P, et al. (2006). Nicotine inhibits apoptosis induced by chemotherapeutic drugs by up-regulating XIAP and survivin. Proceedings of the National Academy of Sciences, 103(16): 6332–6337.

Otras obras consultadas

  • Crawford J (2007). Lung cancer. In DC Dale, DD Federman, eds., ACP Medicine, section 12, chap. 8. New York: WebMD.
  • National Cancer Institute (2011). Small Cell Lung Cancer PDQ: Treatment—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/small-cell-lung/Patient.
  • National Cancer Institute (2012). Non-Small Cell Lung Cancer PDQ: Treatment—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/non-small-cell-lung/Patient.
  • National Cancer Institute (2012). Small Cell Lung Cancer PDQ: Treatment—Health Professional Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/small-cell-lung/healthprofessional.
  • Neville A (2009). Lung cancer, search date May 2008. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.
  • Schwartz DA (2007). Occupational and environmental lung disease. In DC Dale, DD Federman, eds., ACP Medicine, section 14, chapter 18. New York: WebMD.

Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Michael Seth Rabin, MD - Oncología medica
Última revisión 19 septiembre, 2013

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