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Amigdalitis

Generalidades del tema

Mitad inferior de la cara

¿Qué es la amigdalitis?

La amigdalitis es una infección o una inflamación de las amígdalas. Las amígdalas son bolas de tejido linfático en ambos lados de la garganta, por encima y detrás de la lengua. Son parte del sistema inmunitario, el cual ayuda al cuerpo a combatir infecciones.

La amigdalitis suele desaparecer por sí sola después de 4 a 10 días.

¿Qué causa la amigdalitis?

La mayoría de las veces, la amigdalitis es causada por un virus. Con menos frecuencia, es causada por la misma bacteria que causa la inflamación de la garganta por estreptococos. En raras ocasiones, puede causarla un hongo o un parásito.

La amigdalitis se propaga a través del aire en pequeñas gotas cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. En ese momento usted podría infectarse después de inhalar esas pequeñas gotas o de que se depositen en la piel o en objetos que entran en contacto con la boca, la nariz o los ojos.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma de amigdalitis es el dolor de garganta. La garganta y las amígdalas suelen verse enrojecidas e hinchadas. Las amígdalas pueden presentar manchas o pus que las cubren por completo o en forma de parches. La fiebre también es común.

Si usted siente como si tuviese un resfriado, con síntomas como goteo y congestión nasales, estornudos y tos, lo más probable es que la causa sea un virus.

Si usted tiene dolor de garganta junto con fiebre grave y repentina, así como ganglios linfáticos inflamados, pero no tiene síntomas de resfriado, lo más probable es que la infección sea causada por bacterias. Esto significa que necesita consultar a un médico y probablemente necesite hacerse una prueba de estreptococos.

¿Cómo se diagnostica la amigdalitis?

Su médico le observará la garganta para ver si tiene las amígdalas enrojecidas e hinchadas con manchas o llagas. Estas señales pueden indicar que tiene amigdalitis.

Su médico podría realizar una prueba rápida de estreptococos junto con un cultivo de exudado faríngeo. Estas pruebas mostrarán si la amigdalitis es causada o no por bacterias de estreptococo.

Su médico también podría preguntarle acerca de infecciones de la garganta que tuvo en el pasado. Si tiene amigdalitis a menudo, este hecho podría afectar la elección del tratamiento.

Es posible que le hagan una prueba para mononucleosis si su médico piensa que usted tiene mononucleosis.

¿Cómo se trata?

La amigdalitis causada por un virus suele desaparecer por sí sola. El tratamiento se centra en ayudar a que se sienta mejor. Es posible que pueda aliviar el dolor de garganta si bebe té tibio, toma analgésicos (medicamentos para el dolor) de venta libre y utiliza otros tratamientos en el hogar. No le dé aspirina a ninguna persona de 20 años de edad o menor. Está relacionada con una enfermedad grave llamada síndrome de Reye.

Si su amigdalitis es causada por estreptococos, usted necesita un tratamiento con antibióticos. Los antibióticos pueden ayudar a prevenir problemas poco frecuentes pero graves causados por estreptococos y pueden controlar la propagación de la infección.

Como regla general, los médicos solo aconsejan la cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía) cuando existen problemas graves con las amígdalas. Estos incluyen infecciones que suceden una y otra vez o infecciones duraderas que no mejoran después del tratamiento y que se interponen en las actividades cotidianas. Usted y su médico pueden decidir si operar es la opción adecuada después de una cuidadosa revisión de su estado de salud general o el de su hijo.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca de la amigdalitis:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con amigdalitis:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Amigdalitis: ¿Debería hacerse mi hijo una amigdalectomía?

Causa

La amigdalitis suele ser causada por un virus. Las bacterias también pueden causar amigdalitis. La causa bacteriana más común de la amigdalitis es el estreptococo betahemolítico del grupo A (GABHS, por sus siglas en inglés), que también causa inflamación de la garganta por estreptococos.

La amigdalitis también puede ser causada por hongos o parásitos. Pero estas causas son poco frecuentes en las personas que tienen un sistema inmunitario saludable.

Cómo se propaga la amigdalitis

La amigdalitis se propaga por medio del contacto cercano con una persona infectada. Pequeñas gotas de agentes que causan la enfermedad (patógenos) pasan a través del aire cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. En ese momento usted podría infectarse después de inhalar esas pequeñas gotas. La infección también puede ocurrir si los patógenos se depositan en la piel o en objetos que entran en contacto con la boca, la nariz, los ojos u otras membranas mucosas. Los síntomas por lo general aparecen alrededor de 2 a 5 días después de la exposición.

Una persona con amigdalitis causada por bacterias de estreptococo puede contagiar desde el principio y, sin tratamiento, puede permanecer de esa manera por hasta 2 semanas. Los antibióticos acortan el período de contagio, y una persona infectada ya no puede contagiar alrededor de 24 o 48 horas después de comenzar una terapia con antibióticos.

Síntomas

El principal síntoma de amigdalitis es el dolor de garganta. En la mayoría de los casos, ocurren más síntomas. Algunos de los siguientes síntomas o todos ellos podrían estar presentes:

  • Fiebre
  • Mal aliento
  • Congestión nasal y goteo nasal
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Amígdalas enrojecidas e hinchadas cubiertas de pus por completo o en forma de parches
  • Dificultad para tragar
  • Dolor de cabeza
  • Dolor abdominal (de estómago)
  • Parches en carne viva y sangrantes en las amígdalas

Cuando usted tiene dolor de garganta junto con síntomas de resfriado, como congestión nasal, goteo nasal, estornudos y tos, lo más probable es que la causa sea un virus. La infección viral de las amígdalas suele desaparecer sin tratamiento en el transcurso de 2 semanas.

El dolor de garganta con ganglios inflamados, fiebre repentina superior a 101 °F (38.3 °C) y sin síntomas de una infección del tracto respiratorio superior podría indicar una infección bacteriana como por estreptococos que necesita tratarse con antibióticos.

Qué sucede

La amigdalitis, en la mayoría de los casos, dura de 4 a 10 días. Un dolor de garganta causado por una bacteria puede durar un poco más, pero suele mejorarse con antibióticos.

En algunos casos, la amigdalitis puede volverse crónica. A usted o a su hijo podrían recomendarles la extirpación quirúrgica de las amígdalas (amigdalectomía) según sus antecedentes de salud y los resultados de los exámenes físicos.

Complicaciones de la amigdalitis

La amigdalitis causada por bacterias de estreptococo que no se trata con antibióticos podría provocar complicaciones, como infecciones de los senos paranasales o del oído, o bolsas de infección fuera de las amígdalas (absceso periamigdalino). Las complicaciones más graves, como fiebre reumática, son poco comunes.

La amigdalitis recurrente y continua (crónica) podría obstruir las vías respiratorias superiores y causar problemas, como ronquidos, congestión nasal y respiración por la boca. A veces, la amigdalitis crónica puede provocar afecciones más graves, que incluyen apnea obstructiva del sueño y problemas cardíacos y pulmonares. Pero la mayoría de los niños que tienen apnea del sueño y amígdalas agrandadas no tienen antecedentes de amigdalitis.

Qué aumenta el riesgo

El contacto cercano con una persona infectada es el principal factor de riesgo de la amigdalitis. Pequeñas gotas de agentes que causan la enfermedad (patógenos) pasan a través del aire cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. En ese momento usted podría infectarse después de inhalar esas pequeñas gotas. La infección también puede ocurrir si los patógenos se depositan en la piel o en objetos que entran en contacto con la boca, la nariz, los ojos u otras membranas mucosas.

La obstrucción nasal hace que usted respire por la boca, lo que aumenta el riesgo de tener amigdalitis.

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico si se produce alguna de las siguientes situaciones.

  • Dolor de garganta junto con dos de cualquiera de estas señales de infección bacteriana:
    • Fiebre de 101 °F (38.3 °C) o más
    • Cobertura blanca o amarilla sobre las amígdalas
    • Amígdalas hinchadas y sensibles
    • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello
    • Salpullido
    • Dolor abdominal (de estómago) y dolor de cabeza
    • Dolor intenso
    • Grave dificultad para tragar
    • Dolor en un solo lado de la garganta
  • Amigdalitis o dolor de garganta que comienza después de haber estado expuesto a una persona que tiene inflamación de la garganta por estreptococos.
  • 7 episodios de amigdalitis en 1 año a pesar del tratamiento.
  • Respiración por la boca persistente, ronquidos o una voz que suena muy nasal o atenuada.
  • Señales de deshidratación, como sequedad en la boca y en la lengua y orinar menos de lo normal.

Espera vigilante

La espera vigilante es un período durante el cual usted y su médico observan los síntomas o la afección que se presentan en usted o en su hijo sin usar un tratamiento médico. La espera vigilante es adecuada si la amigdalitis ocurre junto con síntomas de resfriado, como goteo nasal, congestión nasal, estornudos y tos. Con mucha frecuencia, la amigdalitis con estos síntomas es causada por un virus. La infección viral de las amígdalas puede tratarse en el hogar y, en la mayoría de los casos, desaparece sin tratamiento dentro de las 2 semanas. En general, cuanto más se parezca la afección a un resfriado, menores son las probabilidades de que la afección sea causada por bacterias de estreptococo.

La espera vigilante no es adecuada si la amigdalitis ocurre con fiebre de 101 °F (38.3 °C) o más, o bien con ganglios linfáticos del cuello inflamados, y sin síntomas de una infección del tracto respiratorio superior. Si estos síntomas ocurren juntos, consulte a un médico. Es posible que tenga inflamación de la garganta por estreptococos, la cual debería tratarse de inmediato.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden evaluar una amigdalitis, realizar pruebas rápidas o cultivos de exudado faríngeo y recetar un tratamiento con antibióticos, si es necesario, incluyen:

Si se le indica una cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía), es posible que su médico lo remita a un otorrinolaringólogo (médico de oído, nariz y garganta o ENT).

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

El diagnóstico de la amigdalitis se basa en un historial de salud y en un examen físico de la garganta. Un historial de salud exacto es necesario para determinar si la amigdalitis es recurrente, lo cual podría afectar las opciones de tratamiento.

Si sus síntomas sugieren una inflamación de la garganta por estreptococos, su médico podría querer confirmar este diagnóstico realizando un cultivo de exudado faríngeo. Es más probable que se trate de una inflamación de la garganta por estreptococos si se encuentran 3 o 4 de las siguientes señales o los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Manchas o cobertura de color blanco o amarillo en la garganta y/o en las amígdalas (exudados amigdalinos)
  • Ganglios linfáticos del cuello inflamados o sensibles
  • Ausencia de tos o de estornudos

Si se sospecha la presencia de una infección por estreptococos, su médico podría realizar una prueba rápida de estreptococos o un cultivo de exudado faríngeo, o ambos. Estas dos pruebas pueden realizarse en el consultorio del médico. Es posible que quiera hablar acerca de las ventajas y desventajas de cada prueba para ver qué prueba es adecuada.

Los resultados de estas pruebas determinarán si se necesita o no un tratamiento con antibióticos. Estos resultados, combinados con un historial de salud exacto, se considerarán para decidir si se recomienda o no la cirugía para extirpar las amígdalas (amigdalectomía).

Si se sospecha que la causa de la amigdalitis es el virus Epstein-Barr, que puede causar mononucleosis, es posible que se realice una prueba para detectar mononucleosis.

Generalidades del tratamiento

La amigdalitis con mucha frecuencia es causada por un virus, que se resuelve por sí mismo. Pero la amigdalitis puede ser causada por bacterias de estreptococo, lo cual requiere tratamiento con antibióticos. Esté pendiente de los signos de deshidratación, como sequedad en la boca y en la lengua. También preste atención a las señales de complicaciones, como dolor de oído, que surgen como resultado de la amigdalitis causada por bacterias de estreptococo.

Amigdalitis causada por un virus

Generalmente, la amigdalitis causada por un virus desaparecerá por sí sola. Los antibióticos no son un tratamiento eficaz para la amigdalitis viral.

El virus que causa mononucleosis ("mono") puede provocar una amigdalitis tan grave como la amigdalitis causada por bacterias y pueden pasar varias semanas o más antes de que desaparezca.

Los tratamientos en el hogar, como beber té tibio y tomar analgésicos de venta libre (como acetaminofén o ibuprofeno) pueden ayudar a aliviar la molestia. No le dé aspirina a ninguna persona menor de 20 años debido a su relación con el síndrome de Reye, un problema grave pero poco común.

Muchos remedios de venta libre, como enjuagues bucales antisépticos, descongestionantes y antihistamínicos, contienen ingredientes adicionales que no alivian la molestia. Estos remedios no se recomiendan para niños, debido a que no se ha comprobado que tengan ningún beneficio en el tratamiento de la amigdalitis aguda.1

Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.

Amigdalitis causada por bacterias

Se recetan antibióticos para la amigdalitis causada por bacterias de estreptococo. Por lo general, una infección por estreptococos desaparecerá por sí misma, pero el tratamiento con antibióticos es necesario debido a que una inflamación de la garganta por estreptococos no tratada puede causar graves complicaciones. Para obtener más información, vea el tema Inflamación de la garganta por estreptococos.

Si le recetan antibióticos, asegúrese de tomarlos exactamente según las indicaciones de su médico. Los antibióticos deben tomarse durante todo el período que figura en la receta, aun si los síntomas desaparecen por completo antes de que se acabe la receta. Si los antibióticos para tratar la amigdalitis no se toman según las indicaciones, las bacterias pueden volverse resistentes a ellos (resistencia a los antibióticos). En estos casos, el tratamiento de infecciones futuras con antibióticos podría no dar resultado.

Cirugía

La extirpación quirúrgica de las amígdalas (amigdalectomía) es todavía un procedimiento común, particularmente para los niños. Pero no se realiza tan frecuentemente como en el pasado. La amigdalectomía podría considerarse para tratar la amigdalitis cuando un niño tiene complicaciones graves, infecciones recurrentes o infecciones crónicas que no responden al tratamiento e interfieren en la función diaria. Sin embargo, los riesgos y los beneficios de la cirugía deben evaluarse cuidadosamente. La amigdalectomía solo debería hacerse después de que usted y su médico consideren cuidadosamente su estado de salud general o el de su hijo.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Amigdalitis: ¿Debería realizarse mi hijo una amigdalectomía?

Prevención

Una gran variedad de virus y bacterias pueden causar amigdalitis, así que la mejor prevención es seguir precauciones básicas de salud e higiene. Estas medidas son especialmente útiles para los niños:

  • Evite el contacto cercano con personas que estén enfermas. Si es posible, mantenga a su hijo alejado de niños que se sabe que tienen amigdalitis o dolor de garganta.
  • Recuerde con frecuencia a su hijo la importancia de lavarse las manos adecuadamente, en especial cuando está con personas que parecen estar enfermas. También pida a su hijo que no comparta cepillos de dientes ni cubiertos con otros niños.
  • Lave y desinfecte las superficies y los juguetes.
  • Enseñe a los niños a cubrirse la boca al toser o al estornudar, preferentemente con un pañuelo de papel, para que los microbios no queden en las manos. También muéstreles cómo usar pañuelos de papel para limpiarse la nariz.
  • Lleve con usted toallitas desechables y un gel antiséptico para manos, para limpiarse las manos y para limpiar los carritos de las compras y otros artículos compartidos en lugares públicos.
  • No fume cerca de su hijo.

Tratamiento en el hogar

La meta del tratamiento en el hogar de la amigdalitis causada por un virus es manejar los síntomas mientras el cuerpo combate la infección. El tratamiento en el hogar alivia la molestia del dolor de garganta y los síntomas, como goteo nasal, congestión nasal, estornudo y tos.

Las medidas que podrían ayudarles a usted o a su hijo a sentirse mejor incluyen:

  • Hacer gárgaras frecuentes con agua salada tibia si su hijo tiene 8 años o más. Puede preparar su propia agua salada mezclando 1 cucharadita (5 g) de sal con 8 onzas líquidas (240 mL) de agua tibia.
  • Beber líquidos tibios o frescos (lo que le haga sentir mejor). Estos incluyen té, sopa, jugo y bebidas rehidratantes.
  • Comer paletas de agua saborizadas, como Popsicles.
  • Tomar analgésicos de venta libre (como acetaminofén o ibuprofeno) para ayudar a aliviar el dolor de garganta. Sea prudente con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta. Si le da medicamentos a su bebé, siga las instrucciones de su médico acerca de qué cantidad darle. No le dé aspirina a ninguna persona menor de 20 años debido a su relación con el síndrome de Reye, un problema grave, pero poco común.
  • Descansar bastante.
  • Usar un vaporizador o humidificador en la habitación.
  • Usar tabletas o pastillas para chupar a fin de ayudar a aliviar los síntomas del dolor de garganta. Sin embargo, no se les deben dar tabletas o pastillas para chupar a niños pequeños debido al riesgo de atragantamiento. Además, muchas tabletas o pastillas para chupar contienen ingredientes innecesarios que pueden ser potencialmente perjudiciales.

Es posible que los medicamentos para la tos y el resfriado no sean seguros para niños pequeños o para personas que tienen ciertos problemas de salud. Antes de usar estos medicamentos, revise la etiqueta. Muchos remedios de venta libre, incluidos los enjuagues bucales antisépticos, los descongestionantes y los antihistamínicos, contienen ingredientes adicionales que no alivian el malestar. No se recomiendan estos remedios para los niños, ya que no se ha demostrado que estos ingredientes sean eficaces para el tratamiento de la amigdalitis aguda.1

Un dolor de garganta, junto con fiebre repentina y ganglios linfáticos inflamados y sin síntomas de una infección del tracto respiratorio superior,podrían indicar una infección bacteriana. Cualquier persona con estos síntomas debería consultar a un médico para realizarse una prueba para detectar inflamación de la garganta por estreptococos, lo cual requiere un tratamiento con antibióticos. Es importante descansar lo suficiente y tomar todos los antibióticos recetados exactamente según las indicaciones. No mande a su hijo a la escuela durante los primeros 1 o 2 días de tratamiento con antibióticos. Su hijo todavía puede contagiar durante este tiempo y podría transmitirle la infección a otras personas.

Medicamentos

La amigdalitis suele ser causada por un virus y no requiere un medicamento recetado. Para obtener información sobre analgésicos (medicamentos para el dolor) de venta libre y otras opciones para el cuidado personal, vea Tratamiento en el hogar.

Un antibiótico, generalmente amoxicilina o penicilina, se usa para tratar la amigdalitis causada por bacterias de estreptococo. Aunque la amigdalitis causada por bacterias de estreptococo suele desaparecer por sí sola, se utilizan antibióticos para prevenir complicaciones, como fiebre reumática, que pueden aparecer como consecuencia de una inflamación de la garganta por estreptococos no tratada.

Para pensar

Si se recetan antibióticos, asegúrese de tomarlos exactamente según las indicaciones de su médico hasta que se termine el medicamento. Aun si los síntomas desaparecen por completo antes de que se termine la receta, todas las pastillas deberían tomarse según las indicaciones para asegurarse de que la infección desaparezca por completo. Las bacterias pueden volverse resistentes a los antibióticos utilizados para tratar la amigdalitis (resistencia a los antibióticos) si los medicamentos con receta no se toman según las indicaciones o si los antibióticos se recetan cuando no son necesarios.

Cirugía

La amigdalectomía para la amigdalitis se usa generalmente para los niños que tienen complicaciones graves o infecciones recurrentes que no responden a otros tratamientos, especialmente cuando interfieren en la vida diaria. Pero la amigdalectomía solo debería realizarse después de que usted y su médico consideren cuidadosamente el historial de salud y el estado de salud general de su hijo.

En un estudio reciente, los investigadores llegaron a la conclusión de que la amigdalectomía podría no ser mejor que la espera vigilante cuando se trata de niños con síntomas leves, que se definió como la amigdalitis que ocurre menos de 3 veces al año.2

Pero para algunos niños, la amigdalectomía puede mejorar en gran medida su calidad de vida. Los niños que tienen mayores probabilidades de beneficiarse de una amigdalectomía son aquellos que tienen:

  • 7 o más episodios de amigdalitis en 1 año, o 5 o más episodios al año en los últimos 2 años, o 3 o más episodios al año durante los 3 años anteriores. Es más probable que la amigdalectomía se considere como tratamiento cuando algunos de estos episodios tienen como consecuencia que los niños falten a la escuela, tengan problemas para dormir o tengan otros problemas con la vida diaria normal.2
  • Amigdalitis que dura más de 3 meses, a pesar de los medicamentos.
  • Obstrucción de las vías respiratorias.
  • Dificultad para tragar.
  • Dificultad para hablar debido a la obstrucción nasal.
  • Amígdalas que sangran en forma abundante.

Opciones de cirugía

La amigdalectomía para la inflamación de la garganta por estreptococos puede realizarse en casos de amigdalitis recurrente que no responde a los antibióticos o si una infección amenaza con el bienestar del niño.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Amigdalitis: ¿Debería realizarse mi hijo una amigdalectomía?

Para pensar

La amigdalectomía todavía es el procedimiento de cirugía mayor más común realizado en niños en los Estados Unidos. Pero no se realiza tan frecuentemente como en el pasado.

Por lo general, las infecciones respiratorias superiores y la amigdalitis ocurren con menor frecuencia a medida que el niño crece. Considere si las infecciones por amigdalitis de su hijo son manejables hasta que pueda esperar para ver si deja de tenerlas al crecer.

Un niño al que le realizan una amigdalectomía necesitará atención especial y observación de cerca durante al menos una semana después de la cirugía. Considere su capacidad para brindar esta atención a su hijo antes de decidirse por la amigdalectomía.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

HealthyChildren.org
Dirección del sitio web: www.healthychildren.org

American Academy of Otolaryngology—Head and Neck Surgery (AAO-HNS)
Dirección del sitio web: www.entnet.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Cherry JD (2009). Pharyngitis (pharyngitis, tonsillitis, tonsillopharyngitis, and nasopharyngitis). In RD Feigin et al., eds., Feigin and Cherry's Textbook of Pediatric Infectious Diseases, 6th ed., vol. 2, pp. 160–169. Philadelphia: Saunders.
  2. Baugh RF, et al. (2011). Clinical practice guideline: Tonsillectomy in children. Otolaryngology–Head and Neck Surgery, 144(IS): S1–S30.

Otras obras consultadas

  • Baum SG (2005). Adenovirus. In GL Mandell et al., eds., Mandell, Douglas, and Bennett's Principles and Practice of Infectious Diseases, 6th ed., vol. 2, pp. 1835–1841. Philadelphia: Elsevier Churchill Livingstone.
  • Georgalas C, et al. (2009). Tonsillitis, search date March 2009. BMJ Clinical Evidence. Available online: http://www.clinicalevidence.com.
  • Isaacson G (2012). Tonsillectomy care for the pediatrician. Pediatrics, 130(2): 324–334.
  • Simon HB (2006). Bacterial infections of the upper respiratory tract. In DC Dale, DD Federman, eds., ACP Medicine, section 7, chap. 19. New York: WebMD.
  • Suurna MV (2012). Management of adenotonsillar disease. In AK Lalwani, ed., Current Diagnosis and Treatment: Otolaryngology—Head and Neck Surgery, 3rd ed., pp. 362–368. New York: McGraw-Hill.
  • Wetmore RF (2011). Tonsils and adenoids. In RM Kliegman et al., eds., Nelson Textbook of Pediatrics, 19th ed., pp. 1442–1445. Philadelphia: Saunders.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Adam Husney, MD - Medicina familiar
Charles M. Myer, III, MD - Otolaringología
Última revisión 30 octubre, 2013

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