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Prolapso de órganos pélvicos

Generalidades del tema

¿Qué es el prolapso de órganos pélvicos?

El prolapso de órganos pélvicos sucede cuando un órgano pélvico, como la vejiga, desciende (prolapsa) de su lugar normal en la parte inferior del abdomen y presiona contra las paredes de la vagina. Esto puede suceder cuando los músculos que mantienen los órganos pélvicos en su lugar se debilitan o se estiran a causa del parto o de una cirugía.

Muchas mujeres tendrán algún tipo de prolapso de órganos pélvicos. Este puede ser molesto o doloroso. Pero no suele ser un gran problema de salud. No siempre empeora. Y en algunas mujeres puede mejorar con el tiempo.

Más de un órgano pélvico puede prolapsar al mismo tiempo. Los órganos que pueden estar comprometidos cuando usted tiene un prolapso pélvico incluyen:

¿Cuál es la causa del prolapso de órganos pélvicos?

El prolapso de órganos pélvicos se relaciona la mayoría de las veces con el esfuerzo que se realiza durante el parto. Normalmente, los músculos y los tejidos de la parte inferior del abdomen mantienen los órganos pélvicos en su lugar. Durante el parto estos músculos pueden debilitarse o estirarse. Si no se recuperan, no pueden sostener los órganos pélvicos.

También es posible que tenga un prolapso de órganos pélvicos si se realiza una cirugía para extirpar el útero (histerectomía). La extirpación del útero a veces puede dejar otros órganos de la pelvis con menos sostén.

El prolapso de órganos pélvicos puede empeorar por cualquier cosa que ejerza presión sobre el abdomen, como:

  • Mucho sobrepeso (obesidad).
  • Una tos duradera.
  • Estreñimiento frecuente.
  • Tumores en un órgano pélvico.

Las mujeres mayores tienen más probabilidades de tener un prolapso de órganos pélvicos. También tiende a ser hereditario.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Sentir presión de órganos pélvicos contra la pared vaginal. Este es el síntoma más común.
  • Sentirse muy llena en la parte inferior del abdomen.
  • Sentir como si algo estuviera cayéndose de la vagina.
  • Sentir un estirón o un estiramiento en la zona inguinal o dolor en la parte baja de la espalda.
  • Orinar sin tener la intención de hacerlo (incontinencia) o tener mucha necesidad de orinar.
  • Tener dolor en la vagina durante el sexo.
  • Tener problema en los intestinos, como estreñimiento.

¿Cómo se diagnostica el prolapso de órganos pélvicos?

Su médico le hará preguntas acerca de sus síntomas y acerca de los embarazos o de cualquier problema de salud. Su médico también le hará un examen físico, que incluirá un examen pélvico.

¿Cómo se trata?

Las decisiones acerca de su tratamiento se basarán en qué órganos pélvicos hayan prolapsado y en la gravedad de sus síntomas.

Si sus síntomas son leves, es posible que pueda hacer actividades en el hogar que la ayuden a sentirse mejor. Usted puede aliviar muchos de sus síntomas adoptando nuevos hábitos saludables. Intente hacer ejercicios especiales (que se llaman ejercicios de Kegel) que fortalecen los músculos pélvicos. Alcance un peso saludable y manténgalo. Evite levantar cosas pesadas que tensionen los músculos pélvicos.

Si usted todavía tiene síntomas, su médico podría colocarle un dispositivo que se llama pesario para ayudarla con el dolor y la presión del prolapso de órganos pélvicos. Es un dispositivo extraíble que usted se coloca en la vagina. Ayuda a mantener los órganos pélvicos en su lugar. Si usted tiene un prolapso grave, es posible que tenga problemas para mantener un pesario en su lugar.

La cirugía es otra opción de tratamiento para los síntomas graves de prolapso de órganos pélvicos. Pero podría convenirle retrasar la cirugía si planea tener hijos. El esfuerzo que se realiza durante el parto podría causar la reaparición del prolapso.

Podría convenirle pensar en operarse si:

  • Tiene mucho dolor debido al órgano prolapsado.
  • Tiene un problema en la vejiga y los intestinos.
  • El prolapso le causa dificultades para disfrutar del sexo.

Los tipos de cirugía para el prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Cirugía para reparar el tejido que sostiene un órgano prolapsado.
  • Cirugía para reparar el tejido alrededor de la vagina.
  • Cirugía para cerrar la abertura de la vagina.
  • Cirugía para extirpar el útero (histerectomía).

El prolapso de órganos pélvicos puede reaparecer después de la cirugía. Hacer ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos pélvicos la ayudará a recuperarse de la cirugía más rápido. Los dos juntos pueden ayudarla más que la cirugía sola.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca del prolapso de órganos pélvicos:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Herramientas de salud 

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Prolapso de órganos pélvicos: ¿Debería operarme?

Causa

El prolapso de órganos pélvicos suele ser causado por un daño en los tejidos (músculos, ligamentos y tejido conjuntivo) que sostienen los órganos pélvicos. El daño o el estiramiento de estos tejidos permite que los órganos se desplacen de sus posiciones normales. Esto causa que presionen (y a veces desplacen) las paredes internas de la vagina.

Tener un bebé hace que sea más probable que usted tenga un prolapso de órganos pélvicos en el futuro. El parto vaginal ha estado fuertemente relacionado con estructuras de sostén debilitadas y estiradas en la zona pélvica. Esta pérdida de sostén es la causa más importante de prolapso de órganos pélvicos. Tener un parto por cesárea, por otro lado, parece estar menos fuertemente relacionado con el prolapso de órganos pélvicos.1

Otra causa de reducción del sostén en la pelvis son los niveles más bajos de la hormona estrógeno. Los niveles de estrógeno son más bajos durante la menopausia y después de ella. Los niveles más bajos de estrógeno en el cuerpo significan menos colágeno, una proteína que ayuda a que los tejidos conjuntivos pélvicos se estiren y regresen a sus posiciones normales.

El prolapso de órganos pélvicos también puede ocurrir después de la extirpación quirúrgica del útero (histerectomía) por otro problema de salud, como la endometriosis. A veces, la extirpación del útero puede dejar a los otros órganos en la zona pélvica con menos sostén.

Otras afecciones que podrían causar un prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Obesidad, que puede ocasionar una presión a largo plazo dentro del abdomen.
  • Hábito de fumar y/o trastornos en los pulmones, que a menudo son causa de tos crónica.
  • Afecciones que afectan la médula espinal, como distrofia muscular, esclerosis múltiple y lesión de la médula espinal, que causan parálisis de los músculos del piso pélvico.

Síntomas

Aunque muchas mujeres que tienen prolapso de órganos pélvicos no tienen síntomas, el síntoma más común y molesto es la presión del útero o de otros órganos contra la pared vaginal. La presión en la vagina podría causar una molestia menor o problemas en el funcionamiento de los órganos pélvicos. Los síntomas de prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Una sensación de presión en la pelvis.
  • Una sensación como si algo realmente estuviera cayéndose de la vagina.
  • Un tirón o estiramiento en la zona inguinal o un dolor en la parte baja de la espalda.
  • Relaciones sexuales dolorosas.
  • Manchas o sangrado de la vagina.
  • Problemas urinarios, como orina involuntaria (incontinencia) o necesidad frecuente o urgente de orinar, especialmente por la noche.
  • Problemas en la evacuación del intestino, como estreñimiento o necesidad de sostener la parte trasera (posterior) de la pared vaginal para evacuar el intestino.

Los síntomas de prolapso de órganos pélvicos empeoran al pararse, saltar y levantar objetos y, por lo general, se alivian al acostarse.

Qué sucede

Los órganos pélvicos se mantienen en su lugar gracias a los músculos y los tejidos conjuntivos de la pelvis (diafragma pélvico). La vagina de una mujer adulta es normalmente un tubo muscular con la parte superior redonda que también sostiene los otros órganos pélvicos. Los músculos y los tejidos pélvicos pueden estar estirados o dañados, más comúnmente a causa del parto. Cuando no se recuperan, pierden su capacidad de sostener los órganos.

La ubicación y la gravedad del prolapso de órganos pélvicos están relacionadas con el lugar de la pelvis donde hayan ocurrido la lesión o el daño muscular. Es posible que tenga varias zonas de lesión que contribuyan al prolapso. El prolapso podría ocurrir después de la cirugía para extirpar el útero (histerectomía) si el procedimiento extirpa o daña el sostén de la vejiga, la uretra o la pared del intestino. Si otras circunstancias, como el parto, dañan los músculos o los nervios de la pelvis, el diafragma pélvico podría perder su forma de cúpula. Puede parecerse más a un embudo y luego sobresalir hacia adentro o hacia afuera de la vagina.

El prolapso de órganos pélvicos podría aumentar la presión en la vagina e interferir en la actividad sexual y, a veces, ocasionar disfunción sexual. Para obtener más información, vea el tema Problemas sexuales en las mujeres.

Los niveles bajos de estrógeno durante la menopausia y después de ella hacen que el prolapso de órganos pélvicos sea más probable. El estrógeno ayuda a que el cuerpo produzca colágeno, una proteína que permite que los tejidos de sostén de la pelvis se estiren y regresen a sus posiciones normales. Cuando los niveles de estrógeno disminuyen, también lo hacen los niveles de colágeno. Menos colágeno hace que sea más probable que esos tejidos de sostén se desgarren.

El prolapso de órganos pélvicos podría ser una afección progresiva, que empeora en forma gradual y causa síntomas más graves. Pero en muchos casos no avanza y podría mejorar con el tiempo.

Qué aumenta el riesgo

El prolapso de órganos pélvicos suele relacionarse con el estiramiento y la presión durante el trabajo de parto y el parto. Esto puede ocurrir cuando una mujer da a luz a un bebé grande [más de 9 libras (4 kg)] o cuando tiene un trabajo de parto y un parto largos y difíciles. El prolapso de órganos pélvicos suele aparecer durante la menopausia, a medida que los tejidos pélvicos dañados durante el embarazo envejecen y pierden fortaleza.

Otras cosas que podrían aumentar el riesgo de tener prolapso de órganos pélvicos incluyen:

  • Obesidad. Las mujeres con sobrepeso tienen un aumento de la presión en el abdomen y tienen una alta tasa de prolapso de órganos pélvicos.
  • Hábito de fumar y afecciones pulmonares que causan tos crónica, que aumenta la presión en el abdomen y la pelvis.
  • Estreñimiento. El estreñimiento crónico causa un aumento de la presión del intestino en la pared vaginal.
  • Determinadas ocupaciones que requieren levantar objetos pesados.
  • Cirugía pélvica, como la extirpación del útero (histerectomía). Esto podría dañar el sostén para un órgano pélvico, lo que puede provocar el desplazamiento de uno o más órganos dentro de la pelvis.
  • Enfermedades del sistema nervioso. El prolapso de órganos pélvicos es más común en las mujeres que tienen esclerosis múltiple, distrofia muscular o una lesión de la médula espinal que en las mujeres que no tienen esas afecciones.
  • Factores genéticos. Un debilitamiento en el tejido de sostén de la pelvis puede ser hereditario. Si su madre o su hermana han tenido un prolapso de órganos pélvicos, podría ser más probable que usted también lo tenga.

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico para programar una cita si:

  • Nota un bulto de tejido dentro de la vagina o que sobresale de la vagina.
  • Tiene una sensación de tirón o aumento de la presión en la pelvis que empeora cuando usted hace un esfuerzo o levanta un objeto, pero se alivia cuando se recuesta.
  • El dolor en la parte baja de la espalda o en la zona pélvica interfiere en sus actividades cotidianas.
  • Las relaciones sexuales se han vuelto difíciles o dolorosas.
  • Tiene manchas irregulares o sangrado de la vagina.
  • Ha desarrollado síntomas urinarios, como orina involuntaria (incontinencia), orina con frecuencia, necesidad urgente de orinar u orina con frecuencia por la noche, que interfieren en sus actividades cotidianas.
  • Tiene dificultad para evacuar el intestino.

Espera vigilante

La espera vigilante es un período durante el cual usted y su médico observan sus síntomas o su afección sin usar un tratamiento médico. Este período podría variar de unos pocos días a semanas, meses o años. Si le han diagnosticado prolapso de órganos pélvicos y no tiene síntomas, o si tiene síntomas leves que no interfieren en sus actividades cotidianas, podría convenirle probar con una espera vigilante. Muchas mujeres con prolapso de órganos pélvicos no tienen síntomas, de modo que no requieren tratamiento.

Si usted tiene síntomas, como sensación de presión en la vagina, programe una cita con su médico.

A quién consultar

Su médico puede evaluar los síntomas causados por el prolapso de órganos pélvicos. El prolapso de órganos pélvicos puede ser diagnosticado y tratado por los siguientes profesionales de la salud:

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

A veces, es difícil diagnosticar el prolapso de órganos pélvicos. El prolapso de órganos pélvicos que no causa síntomas a menudo se descubre durante un examen de rutina. Usted podría darse cuenta de que tiene un problema, pero no estar segura del lugar o de la causa exactos. Si sospecha un prolapso, su médico tomará su historial médico, que incluye sus síntomas y sus antecedentes de embarazos y otros problemas de salud, y le hará un examen físico, que incluye un examen pélvico.

Pueden hacerse pruebas para descubrir la naturaleza de un prolapso, especialmente si está causando problemas de vejiga o de evacuación del intestino. Estas pruebas incluyen:

Los médicos usan un sistema de clasificación para determinar el nivel de prolapso de un órgano. Identificar el nivel exacto de prolapso ayuda a guiar las decisiones acerca de qué tratamientos tienen más probabilidades de tener éxito a largo plazo. Una clasificación estándar usa "etapas" de prolapso y se basa en cuán cerca está la parte más baja del órgano de la abertura de la vagina (el himen).

Generalidades del tratamiento

Muchas mujeres con prolapso de órganos pélvicos no tienen síntomas y no requieren tratamiento. Si sus síntomas son molestos, podría convenirle pensar en un tratamiento. Las decisiones de tratamiento deberían tener en cuenta qué órganos se ven afectados, cuán graves sean los síntomas y si hay otras afecciones médicas presentes o no. Otros factores importantes son su edad y su actividad sexual.

Muchas mujeres pueden reducir el dolor y la presión de un prolapso de órganos pélvicos con tratamiento no quirúrgico, que podría incluir realizar cambios en el estilo de vida, hacer ejercicio y/o usar un dispositivo extraíble que se llama pesario y se coloca en la vagina para sostener las zonas de prolapso.

Si el prolapso de órganos pélvicos le causa dolor o problemas en las funciones del intestino y de la vejiga o interfiere en su actividad sexual, podría convenirle pensar en una cirugía. Los procedimientos quirúrgicos que se usan para corregir diferentes tipos de prolapso de órganos pélvicos incluyen la reparación del tejido de sostén del órgano prolapsado o de la pared de la vagina. Otra opción es la extirpación del útero (histerectomía) cuando es el órgano prolapsado o si causa el prolapso de otros órganos (como la vagina).

A veces, la cirugía no puede reparar todos los órganos prolapsados. Y, a veces, el prolapso de órganos pélvicos reaparece después de la cirugía.

Tratamiento inicial

El prolapso de órganos pélvicos puede ser una afección duradera. Pero no tiene que ser una causa de síntomas que perturben su vida. Muchas mujeres con prolapso de órganos pélvicos pueden aliviar sus síntomas sin tratamiento adaptando sus actividades y hábitos de estilo de vida. Estos cambios podrían incluir:

  • Hacer ejercicios de piso pélvico (Kegel) todos los días para afirmar y fortalecer los músculos pélvicos.
  • Comer alimentos altos en fibra para prevenir el estreñimiento. Consuma al menos 20 g de fibra al día.
  • Alcanzar y mantener un peso saludable.
  • Evitar actividades que tensionan los músculos pélvicos, como levantar objetos pesados.

Si sus síntomas no se alivian mediante estos cambios en el estilo de vida, podría convenirle pensar en un tratamiento para el prolapso de órganos pélvicos. El tratamiento será diferente según qué órganos estén comprometidos, cuán graves sean sus síntomas y qué otras afecciones médicas estén presentes. El tratamiento podría incluir el uso de un pesario, un dispositivo extraíble que se coloca en la vagina para sostener las zonas de prolapso.

Tratamiento continuo

El prolapso de órganos pélvicos puede ser una afección duradera. Pero, a menudo responde a ajustes en las actividades y los hábitos de estilo de vida. Si usted ha intentado ocuparse de su cuidado personal, como comer alimentos altos en fibra, mantenerse en un peso saludable y hacer ejercicios de piso pélvico (Kegel), pero sus síntomas son cada vez más molestos, podría convenirle pensar en un tratamiento no quirúrgico. El tratamiento será diferente según qué órganos estén comprometidos, cuán graves sean sus síntomas y qué otras afecciones médicas estén presentes. El tratamiento podría incluir el uso de un pesario, un dispositivo extraíble que se coloca en la vagina para sostener las zonas de prolapso de órganos pélvicos.

Tratamiento si la afección empeora

Si usted tiene dolor y molestia a causa del prolapso de órganos pélvicos que no responde al tratamiento no quirúrgico ni a los cambios en el estilo de vida, podría convenirle pensar en una cirugía. La elección de la cirugía depende de qué órganos estén comprometidos, cuán graves sean sus síntomas y qué otras afecciones médicas estén presentes. Además, su cirujano podría tener experiencia con un determinado procedimiento y preferencia por uno. Los tipos de cirugía para el prolapso de órganos pélvicos incluyen:

A menudo, el médico hace más de una de estas cirugías al mismo tiempo. Estas cirugías están diseñadas para tratar síntomas específicos. De modo que otros síntomas podrían persistir después de la cirugía.

Para ayuda en la decisión acerca de la cirugía, vea:

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Prolapso de órganos pélvicos: ¿Debería operarme?

Para pensar

Si tiene pensado tener hijos, podría convenirle retrasar la cirugía de órganos pélvicos. Si se le realiza una cirugía y luego da a luz un niño por vía vaginal, el esfuerzo en los órganos pélvicos podría causar un nuevo prolapso.

A veces, la cirugía no puede reparar todos los órganos prolapsados. Y, a veces, la cirugía para reparar el prolapso de órganos pélvicos ocasionará un prolapso en otra zona.

El prolapso de órganos pélvicos podría ser una afección progresiva, que empeora en forma gradual y causa síntomas más graves. Pero en muchos casos no avanza y podría mejorar con el tiempo.

Prevención

La mayoría de las veces, el prolapso de órganos pélvicos es el resultado de un daño en los tejidos causado por el trabajo de parto y el parto. Aunque es posible que usted no pueda prevenir el daño en los órganos pélvicos causado por el embarazo, es posible que pueda controlar la progresión del prolapso. Los cambios en el estilo de vida que podrían desacelerar el proceso de prolapso incluyen:

  • Alcanzar y mantener un peso que sea saludable para su estatura.
  • No fumar. La tos crónica asociada con el hábito de fumar podría causar o acelerar el prolapso de órganos pélvicos.
  • Corregir el estreñimiento. El esfuerzo causado por el estreñimiento debilita y daña el tejido conjuntivo y los músculos de la pelvis.
  • Evitar levantar objetos pesados y saltar.
  • Hacer ejercicios de fortalecimiento de la pelvis (ejercicios de Kegel) todos los días. Estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos de la pelvis.

Tratamiento en el hogar

El tratamiento en el hogar puede aliviar la molestia del prolapso de órganos pélvicos. También puede ayudar a evitar que el prolapso empeore.

  • Haga ejercicios de Kegel todos los días para fortalecer los músculos y los ligamentos de la pelvis.
  • Prevenga o corrija el estreñimiento. El esfuerzo causado por el estreñimiento aumenta la presión del intestino en la pared vaginal, y debilita y daña el tejido conjuntivo y los músculos de la pelvis.
    • Intente hacer ejercicio suave. Haga una caminata corta cada día. Aumente gradualmente el tiempo que camina hasta caminar al menos 20 minutos cada día.
    • Asegúrese de beber suficiente cantidad de líquido.
    • Coma abundantes alimentos altos en fibra, como granos enteros, frutas y verduras todos los días. Coma un panecillo ("muffin") de salvado o cereales de salvado en el desayuno e intente comer una fruta como refrigerio a la tarde. Intente comer aproximadamente 20 g de fibra todos los días.
    • Programe un momento cada día para evacuar el intestino, por ejemplo, después del desayuno. Tener una rutina diaria podría ayudar. Tómese su tiempo.
    • Si sigue estreñida, intente consumir fibra procesada o sintética (como Citrucel, Metamucil o Perdiem) cada día.
    • Si las heces son muy duras, intente tomar un ablandador de heces, como Colace, para prevenir el esfuerzo.
  • Alcance y mantenga un peso saludable.
  • Evite actividades que tensionen los músculos pélvicos, como levantar objetos pesados.

Medicamentos

Aunque tomar o aplicarse la hormona estrógeno no curará un prolapso de órganos pélvicos existente, a veces se receta para las mujeres durante la menopausia para preservar o fortalecer los tejidos de la pelvis, lo que podría ayudar a prevenir el prolapso. El estrógeno previene la sequedad y el adelgazamiento de los tejidos vaginales (atrofia vaginal) y mejora su capacidad de usar eficazmente un dispositivo de sostén para la vagina (pesario).

Los estudios han demostrado que recibir terapia de estrógeno (ET) o terapia hormonal (HT) puede aumentar los riesgos de tener enfermedades graves. No se considera que el estrógeno como crema vaginal de dosis baja tenga los mismos riesgos para la salud de la mujer. Hable con su médico acerca de tomar o aplicarse estrógeno.

Cirugía

Si usted tiene dolor y molestia a causa del prolapso de órganos pélvicos que no responde al tratamiento no quirúrgico ni a los cambios en el estilo de vida, podría convenirle pensar en operarse. La elección de la cirugía depende de qué órganos estén comprometidos, cuán graves sean sus síntomas y qué otras afecciones médicas estén presentes. Además, su cirujano podría tener experiencia con un determinado procedimiento y preferencia por uno. Las metas de la cirugía son aliviarle los síntomas y restablecer el funcionamiento normal de los órganos pélvicos.

Hay varios tipos de cirugía para corregir la incontinencia urinaria por esfuerzo. Estos pueden realizarse al mismo tiempo que la cirugía de reparación de prolapso. Estas cirugías levantan la uretra y/o la vejiga hasta su posición normal.

Para ayuda en la decisión de operarse, vea:

Incontinencia urinaria en mujeres.
Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Prolapso de órganos pélvicos: ¿Debería operarme?

Opciones de cirugía

Los procedimientos quirúrgicos usados para corregir diferentes tipos de prolapso de órganos pélvicos incluyen:

Para pensar

Las cirugías están diseñadas para tratar síntomas específicos, por lo que usted aún podría tener otros síntomas después de la cirugía. Una examinación mientras usted tiene un pesario en la vagina podría ayudar al médico a ver si la incontinencia urinaria sería un problema después de la cirugía. Si el examen muestra que la incontinencia urinaria será un problema, puede hacerse otra cirugía al mismo tiempo para solucionar el problema.

La cirugía en una parte de la pelvis puede hacer que un prolapso en otra parte empeore y posiblemente requiera tratamiento por separado en el futuro.

El prolapso de órganos pélvicos está fuertemente relacionado con el trabajo de parto y el parto vaginal. De modo que podría convenirle retrasar la cirugía si planea tener hijos.

Otro tratamiento

Es posible que pueda aliviar los síntomas del prolapso de órganos pélvicos usando un pesario. Un pesario es un dispositivo extraíble que se coloca en la vagina y sostiene los órganos pélvicos para ayudar a mantenerlos en su lugar.

Para pensar

Muchas mujeres pueden controlar con éxito los síntomas de prolapso de órganos pélvicos durante años usando un pesario vaginal. Si usted tiene un prolapso grave, es posible que tenga dificultad para mantener un pesario en su lugar.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
Dirección del sitio web: www.acog.org

American Urogynecologic Society
Dirección del sitio web: www.mypelvichealth.org

Referencias

Citas bibliográficas

  1. Larsson MD, et al. (2009). Cesarean section and risk of pelvic organ prolapse: A nested case-control study. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 200(3): 243.e1–243.e4.

Otras obras consultadas

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  • Deng DY (2008). Female urology and sexual dysfunction. In EA Tanagho, JW McAninch, eds., Smith's General Urology, 17th ed., pp. 611-624. New York: McGraw-Hill.
  • Feiner MC, et al. (2010). Surgical management of pelvic organ prolapse in women. Cochrane Database of Systematic Reviews (5).
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  • Winters JC, et al. (2012). Vaginal and abdominal reconstructive surgery for pelvic organ prolapse. In AJ Wein et al., eds., Campbell-Walsh Urology, 10th ed., vol. 3, pp. 2069–2114. Philadelphia: Saunders.

Créditos

Por El personal de Healthwise
Sarah Marshall, MD - Medicina familiar
Femi Olatunbosun, MB, FRCSC - Obstetricia y ginecología
Última revisión 9 octubre, 2012

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