El paladar hendido es una anomalía congénita en la cual el techo de la boca (paladar) no se desarrolla con normalidad durante el embarazo, dejando una abertura (hendidura) que puede atravesar la cavidad nasal. Hasta que sea tratado quirúrgicamente, el paladar hendido puede interferir en la alimentación, el desarrollo del habla y la audición.

El paladar hendido se suele observar durante el nacimiento, cuando se examina al recién nacido por primera vez. Esta afección frecuentemente se presenta junto con el labio leporino. En ocasiones, los problemas relacionados con el paladar hendido también incluyen deformidades del tabique nasal o de la cavidad nasal. El tipo y la gravedad del paladar hendido varían dependiendo del lugar del paladar en que se presente la hendidura y de si afecta a todas las capas del paladar.

La anomalía se forma en la fase inicial del desarrollo fetal si el hueso y el tejido del maxilar superior no llegan a unirse por completo. Puede ser hereditario o puede ocurrir como resultado de la exposición materna a factores ambientales durante el embarazo, tales como el consumo de alcohol.

Se utiliza la cirugía para corregir el paladar hendido. Los problemas complejos suelen requerir más operaciones y tratamientos, tales como la terapia del habla. Antes de que se corrija la anomalía, es posible que se requiera asistencia especial para la alimentación, como el uso de una tetina especial en el biberón del bebé.

Revisado: 9 septiembre, 2014

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: John Pope, MD - Pediatría & Adam David Schaffner, MD, FACS - Cirugía estética, Otolaringología