Anomalía congénita del tubo neural

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La anomalía congénita del tubo neural (NTD, por sus siglas en inglés) es un defecto de nacimiento que ocurre cuando la columna vertebral, el cerebro o el hueso y la piel que los protegen no se desarrollan adecuadamente. El tipo más común de anomalía congénita del tubo neural es la espina bífida, en la cual la médula espinal o los nervios raquídeos pueden sobresalir a través de una abertura en los huesos de la columna vertebral.

El tubo neural es la parte de un feto en desarrollo que crece hasta convertirse en la médula espinal y el cerebro. Normalmente, los huesos del cráneo y de la columna vertebral crecen alrededor del cerebro y de la médula espinal, y luego la piel cubre los huesos, creando así el tubo neural. Una anomalía congénita del tubo neural se presenta cuando este proceso no ocurre de manera normal.

Las anomalías congénitas del tubo neural pueden detectarse con pruebas prenatales, como la ecografía y la amniocentesis. En el caso de la espina bífida, el tratamiento depende de su gravedad. Se puede reparar la anomalía espinal o corregir complicaciones por medio de cirugía. Pueden ser necesarios fisioterapia, dispositivos ortopédicos y otros tratamientos para ayudar a un niño que tenga problemas como resultado de daños neurales.

La anencefalia es el segundo tipo más común de anomalía congénita del tubo neural. En el caso de la anencefalia, el bebé nace con el cerebro y la médula espinal solo parcialmente desarrollados. Esta afección siempre es mortal.

Las anomalías congénitas del tubo neural pueden prevenirse si una mujer toma ácido fólico antes de quedar embarazada y durante las primeras 6 semanas de embarazo. Pero, con frecuencia, una mujer no sabe que está embarazada hasta después de las primeras 6 semanas de embarazo.

Revisado: 23 mayo, 2014

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: Sarah Marshall, MD - Medicina familiar & Siobhan M. Dolan, MD, MPH - Genetista reproductiva