La amniocentesis es una prueba para analizar el líquido amniótico que rodea al bebé. El líquido amniótico contiene células y otras sustancias que pueden dar pistas sobre la salud de un bebé. La amniocentesis se puede hacer después de aproximadamente la semana 15 de embarazo, cuando hay suficiente líquido amniótico para realizar la prueba.

La amniocentesis se realiza introduciendo una aguja en el útero a través del abdomen. Se recogen cerca de 2 cucharadas (30 mL) de líquido amniótico y se examina en un laboratorio. La muestra de líquido se puede examinar para observar lo siguiente:

  • Características genéticas, como el sexo del bebé.
  • Problemas cromosómicos, como el síndrome de Down y otras anomalías congénitas.
  • Sustancias químicas que muestran el grado de madurez de los pulmones del bebé.
  • Infección.

También se pueden comprobar los niveles de determinadas sustancias en la muestra de líquido, tales como la alfafetoproteína. Algunos niveles anormales pueden indicar que hay un problema con el desarrollo del cerebro y los nervios.

Para las pruebas genéticas, la amniocentesis se suele hacer entre las semanas 15 y 20 del embarazo. Se puede hacer más tarde, durante el tercer trimestre del embarazo, para averiguar el grado de madurez de los pulmones del bebé.

Revisado: 23 mayo, 2014

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: Sarah Marshall, MD - Medicina familiar & Siobhan M. Dolan, MD, MPH - Genetista reproductiva