Los alérgenos, también conocidos como antígenos, son sustancias que pueden desencadenar una reacción alérgica. Tener alergias significa que el organismo reacciona a los alérgenos como si fuesen sustancias extrañas dañinas.

Los alérgenos se pueden:

  • Inhalar en forma de polen, moho, sustancias químicas, sustancias provenientes de las heces de cucarachas y ácaros del polvo domésticos, o de la caspa y saliva de animales. La caspa de los animales consiste en células muertas de piel de un animal, como, por ejemplo, un gato o un perro. El pelo o el pelaje de los animales no es un alérgeno.
  • Ingerir o tomar por vía oral, incluyendo alimentos, suplementos alimenticios, remedios caseros o medicamentos.
  • Tocar, como cosméticos, plantas, jabones o detergentes, sustancias químicas, metales o látex (que causan alergias en la piel o por contacto).
  • Aplicar sobre la piel, como uñas artificiales, extensiones de pelo y tatuajes de henna (alheña).
  • Inyectar bajo la piel, como medicamentos o veneno procedente de las picaduras de abejas, avispas, avispones u otros insectos.

Los síntomas de las alergias podrían controlarse evitando la exposición a los alérgenos. Los medicamentos y la inmunoterapia pueden ayudar a aliviar los síntomas o a reducir las reacciones del cuerpo a ciertos alérgenos.

Revisado: 13 mayo, 2014

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna & Rohit K Katial, MD - Alergía e imunología