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Fascitis plantar: ¿Debería operarme del dolor en el talón?

Usted puede querer tener algo que decir en esta decisión, o simplemente puede desear seguir la recomendación de su médico. De cualquier manera, esta información le ayudará a entender cuáles son sus alternativas para que pueda hablar con su médico acerca de ellas.

Fascitis plantar: ¿Debería operarme del dolor en el talón?

Obtenga los hechos

Sus opciones

  • Operarse de la fascitis plantar.
  • Probar otros tratamientos para ver si mejora su dolor en el talón.

Puntos clave para recordar

  • Probablemente no tenga que operarse. Solo alrededor del 5% de las personas con fascitis plantar lo necesitan.1 Esto significa que de cada 100 personas con fascitis plantar, solo 5 necesitarán operarse y 95 no lo necesitarán. Los expertos sugieren que pruebe al menos 6 meses de otros tratamientos antes de considerar operarse.
  • La cirugía podría ser adecuada para usted si continúa teniendo dolor fuerte en el talón después de 6 a 12 meses de tratamiento en el hogar. Es posible que también considere operarse si el dolor en el talón está afectando su capacidad de trabajar o de hacer ejercicio moderado.
  • Si tiene que operarse, lo más probable es que reduzca su dolor en el talón. De las pocas personas que necesitan cirugía, alrededor de 75 de cada 100 tienen menos dolor que el que tenían antes de operarse.2
  • Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.2
PMCs

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar causa dolor en el talón, que a menudo se vuelve crónico (a largo plazo). Puede ocurrir cuando el ligamento largo y plano en la parte inferior del pie (fascia plantar) se distiende y comienza a sufrir desgarros pequeños. Estos pueden hacer que el ligamento se debilite, se hinche y se irrite (inflame).

El síntoma más común de la fascitis plantar es el dolor en el talón cuando da los primeros pasos después de levantarse de la cama o después de estar sentado durante un período prolongado.

¿Cuál es la causa de la fascitis plantar?

A menudo, la fascitis plantar es causada por:

  • Problemas en la manera en que camina, por ejemplo, caminar con un giro o rotación hacia adentro del pie (pronación).
  • Tener arcos altos, pies planos o tendones de Aquiles tensos.
  • Hacer actividades repetitivas, tener sobrepeso o usar zapatos inadecuados. Esto puede empeorar la fascitis plantar.

Todos estos factores pueden provocar desgarros pequeños, que pueden causar dolor e hinchazón.

¿Cuáles son los riesgos de tener fascitis plantar?

El dolor continuo en el talón hará que caminar y estar de pie sea doloroso. Para aliviar el dolor, podría cambiar la manera en que camina. Con el tiempo, esto podría provocar más molestia y dolor, así como otros problemas en el pie, en la pierna, en la cadera o en la espalda. La fascitis plantar a largo plazo (crónica) podría limitar su capacidad de trabajar y disfrutar el ejercicio o practicar deportes.

¿Cómo se trata?

El tratamiento no quirúrgico para la fascitis plantar es fácil de seguir y suele dar resultado si lo comienza poco después de que aparecen los síntomas. Este tratamiento incluye:

  • Reposo.
  • Hielo. Si el hielo no ha ayudado después de probarlo por 2 o 3 días, es posible que el calor ayude.
  • Medicamentos antiinflamatorios.
  • Ejercicios de estiramiento.
  • Plantillas (ortopédicas).
  • Tablillas (férulas) nocturnas.
  • Inyecciones de esteroides.

Estos tratamientos podrían tardar de 6 a 12 meses en aliviar el dolor en el talón.

Por lo general, no se necesita cirugía para la fascitis plantar. La mayoría de las personas (95%) que tienen fascitis plantar pueden aliviar el dolor en el talón sin cirugía.1 Esto significa que de cada 100 personas que tienen fascitis plantar, 95 pueden aliviar el dolor sin cirugía y 5 no pueden.

La cirugía para la fascitis plantar implica cortar (liberar) parte del ligamento de la fascia plantar para liberar la tensión y aliviar la hinchazón. Puede hacerse una cirugía abierta, en la cual el cirujano hace un corte (incisión) en la zona. O puede hacerse introduciendo instrumentos quirúrgicos a través de incisiones muy pequeñas (cirugía endoscópica).

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

Los riesgos de la cirugía incluyen:

  • Un nervio comprimido o el síndrome del túnel del tarso.
  • Dolor en el talón que reaparece una y otra vez.
  • Neuroma, un tumor benigno de células nerviosas y fibras nerviosas, que puede ser doloroso.
  • Heridas que tardan mucho tiempo en cicatrizar.
  • Un retraso para poder realizar sus actividades normales.
  • Infección.
  • Los riesgos de la anestesia.
  • La posibilidad de que los síntomas empeoren después de la cirugía (poco frecuente).

¿Por qué podría su médico recomendarle la cirugía?

Es posible que su médico le aconseje operarse si:

  • Usted ha probado otros tratamientos durante al menos 6 meses, y estos no han ayudado.
  • El dolor en el talón está afectando su capacidad de trabajar o de hacer ejercicio moderado.

Compare sus opciones

Compare

¿Qué implica generalmente?









¿Cuáles son los beneficios?









¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios?









Operarse Operarse
  • Con la cirugía abierta, usted usa un aparato ortopédico durante 2 o 3 semanas después de la cirugía.
  • Con la cirugía endoscópica, usted puede comenzar a hacer actividades en las que se soporta peso de inmediato. Podrá usar zapatos normales en cuanto le resulten cómodos.
  • La mayoría de las personas retoman sus actividades normales de 3 a 6 semanas después de la cirugía endoscópica.
  • Después de cualquier tipo de cirugía, usted no debería correr ni saltar durante al menos 3 meses.
  • La mayoría de las personas (más de 75 de cada 100) tienen menos dolor después de la cirugía.2
  • Hasta 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor.2
  • Otros riesgos de la cirugía incluyen:
    • Dolor en el talón que reaparece una y otra vez.
    • Neuroma, un tumor benigno de células nerviosas y fibras nerviosas, que puede ser doloroso.
    • Heridas que tardan mucho tiempo en cicatrizar.
    • Un retraso para poder realizar sus actividades normales.
    • Infección.
    • Un nervio comprimido o el síndrome del túnel tarsiano.
    • La posibilidad de que los síntomas empeoren después de la cirugía (poco frecuente).
    • Los riesgos de la anestesia.
  • Su edad y su salud también afectan su riesgo.
Probar otros tratamientos Probar otros tratamientos
  • El tratamiento en el hogar incluye reposo, hielo, medicamentos antiinflamatorios, ejercicios de estiramiento, plantillas (ortopédicas) y tablillas nocturnas.
  • Es posible que reciba inyecciones de esteroides para reducir la hinchazón.
  • Estos tratamientos podrían tardar de 6 a 12 meses en aliviar el dolor en el talón.
  • El tratamiento es fácil de seguir y suele ser exitoso si se comienza poco después de que los síntomas aparezcan.
  • De cada 100 personas que prueban otros tratamientos para el dolor de talón, 95 pueden conseguir un alivio.
  • Usted evita el costo y los riesgos de la cirugía.
  • Si este tratamiento no da resultado, es posible que aún sienta un dolor que limite sus actividades cotidianas.
  • Es posible que de todos modos tenga que operarse más adelante.

Historias personales

¿Le interesa lo que otros decidieron hacer? Muchas personas han enfrentado esta decisión. Estas historias personales podrían ayudarle a decidir.

Historias personales acerca de la cirugía para la fascitis plantar

Estas historias se basan en información obtenida de profesionales de la salud y consumidores. Podrían ser útiles a medida que usted toma decisiones de salud importantes.

Sé que no soy el tipo de persona que puede dejar de correr completamente por el tiempo que me llevaría curarme de la fascitis plantar. Los tratamientos no quirúrgicos, como el hielo y la tablilla nocturna, ayudan a aliviar el dolor, pero el problema no está mejorando. Sé que operarme implica riesgos y estoy dispuesto a aceptar esa posibilidad si puedo continuar corriendo. Mi médico ha realizado muchas cirugías de la fascia plantar y dice que probablemente pueda correr otra vez en algunas semanas.

John, 37 años

He considerado la posibilidad de buscar un trabajo diferente durante varios años. En este momento, estoy de pie todo el día y he empezado gradualmente a tener mucho dolor en el talón, que según mi médica, se debe a la fascitis plantar. Dice que podría estar relacionada con el hecho de que estoy de pie todo el día en el trabajo. Realmente no quiero operarme, por eso voy a probar algunos de los tratamientos que ella me sugirió mientras busco otro trabajo que no requiera que esté de pie todo el día.

Tomas, 50 años

Siento como si le hubiera dado la chance a todos los tratamientos para la fascitis plantar. He tenido el problema durante más de un año y, aunque ha mejorado un poco, el dolor sigue interfiriendo en mi capacidad de caminar o de estar de pie cómodamente durante mucho tiempo. No soy una deportista, pero deseo poder caminar cómodamente. Escuché que la mayoría de las personas tienen menos dolor después de operarse, de modo que me voy a operar.

Mary Ann, 45 años

Es irónico que mi fascitis plantar no haya comenzado hasta haber empezado a caminar como parte de mi programa para adelgazar. ¡Se supone que bajar de peso ayuda a la fascitis plantar! Mi médico dijo que no es raro que las personas como yo, que no han realizado actividad durante mucho tiempo, tengan dolor en el talón cuando comienzan a hacer ejercicio. Me recomendó algunos tratamientos en el hogar, como el estiramiento, colocar hielo en el pie y hacer otro tipo de ejercicio, por ejemplo, montar una bicicleta fija, mientras sigo trabajando para bajar de peso. Ya han pasado más de 6 meses, y mi pie definitivamente está mejorando, pero lentamente. Sin embargo, el hecho de que mejore me da esperanza de que puedo evitar la cirugía.

Kate, 47 años

¿Qué es lo que más le importa?

Sus sentimientos personales son tan importantes como los hechos médicos. Piense en lo que más le importa en esta decisión e indique cómo se siente acerca de las siguientes afirmaciones.

Motivos para operarme

Motivos para elegir otros tratamientos

No estoy dispuesto a realizar un tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses.

Estoy dispuesto a realizar un tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses.

Más importante
Igualmente importante
Más importante

No puedo hacer las actividades cotidianas debido a mi dolor en el talón.

Mi dolor en el talón no me impide realizar mis actividades cotidianas.

Más importante
Igualmente importante
Más importante

Acepto los riesgos de la cirugía.

Siento que la cirugía es demasiado riesgosa para mí.

Más importante
Igualmente importante
Más importante

Deseo operarme para poder sentirme mejor en este instante.

No deseo operarme por ningún motivo.

Más importante
Igualmente importante
Más importante

Ya he probado otros tratamientos, y no han dado resultado.

No he probado otros tratamientos aún.

Más importante
Igualmente importante
Más importante

Mis otros motivos importantes:

Mis otros motivos importantes:

Más importante
Igualmente importante
Más importante

¿Hacia qué se inclina ahora?

Ahora que ha considerado los hechos y sus sentimientos, es posible que tenga una idea general de su posición sobre esta decisión. Indique hacia qué se inclina en este momento.

Operarme

Usar otros tratamientos

Me inclino por
Indeciso
Me inclino por

¿Qué más necesita para tomar su decisión?

Verifique los hechos

1.

¿Es cierto que la mayoría de las personas con fascitis plantar necesitan operarse?

  • Lo lamento, eso no es correcto. Solo alrededor de 5 de cada 100 personas con fascitis plantar necesitan operarse.
  • NoEs correcto. Solo alrededor de 5 de cada 100 personas con fascitis plantar necesitan operarse.
  • No estoy seguroEs posible que volver atrás y leer "Obtenga los hechos" le ayude. Solo alrededor de 5 de cada 100 personas con fascitis plantar necesitan operarse.
2.

¿Es cierto que la cirugía siempre curará su dolor en el talón?

  • Lo lamento, eso no es correcto. Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.
  • NoEs correcto. Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.
  • No estoy seguroEs posible que volver atrás y leer "Obtenga los hechos" le ayude. Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.
3.

Si ya ha probado el tratamiento en el hogar y aún tiene dolor en el talón, ¿debería considerar operarse?

  • Es correcto. Podría considerar operarse si ha probado el tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses y aún tiene dolor fuerte en el talón.
  • NoLo lamento, eso no es correcto. Podría considerar operarse si ha probado el tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses y aún tiene dolor fuerte en el talón.
  • No estoy seguroEs posible que volver atrás y leer "Obtenga los hechos" le ayude. Podría considerar operarse si ha probado el tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses y aún tiene dolor fuerte en el talón.

Decida cuál es el siguiente paso

1.

¿Entiende usted las opciones que tiene?

2.

¿Le queda claro cuáles beneficios y efectos secundarios son los más importantes para usted?

3.

¿Tiene usted suficiente apoyo y asesoramiento de otras personas para tomar una decisión?

Certeza

1.

¿Qué tan seguro se siente ahora acerca de su decisión?

Nada seguro
Un poco seguro
Muy seguro
3.

Use el espacio siguiente para enumerar preguntas, inquietudes y pasos a seguir.

Resumen

Esto es un registro de sus respuestas. Puede usarlo para hablar con su médico o sus seres queridos sobre su decisión.

Su decisión 

Pasos a seguir

Hacia qué se inclina

Qué tan seguro está

Sus comentarios

Su conocimiento de los hechos 

Conceptos clave que ha entendido

Conceptos clave que pueden necesitar revisión

Prepárese para actuar 

Opciones del paciente

Créditos y Referencias

Credits
CréditosEl personal de Healthwise
Revisor médico primarioWilliam H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia
Revisor médico especializadoGavin W.G. Chalmers, DPM - Podólogo y cirugía podológica

Referencias
Citas bibliográficas
  1. American Academy of Orthopaedic Surgeons and American Academy of Pediatrics (2010). Plantar fasciitis. In JF Sarwark, ed., Essentials of Musculoskeletal Care, 4th ed., pp. 839–844. Rosemont, IL: American Academy of Orthopaedic Surgeons.
  2. Mann JA, et al. (2006). Foot and ankle surgery. In HB Skinner, ed., Current Diagnosis and Treatment in Orthopedics, 4th ed., pp. 460–534. New York: McGraw-Hill.
Usted puede querer tener algo que decir en esta decisión, o simplemente puede desear seguir la recomendación de su médico. De cualquier manera, esta información le ayudará a entender cuáles son sus alternativas para que pueda hablar con su médico acerca de ellas.

Fascitis plantar: ¿Debería operarme del dolor en el talón?

Esto es un registro de sus respuestas. Puede usarlo para hablar con su médico o sus seres queridos sobre su decisión.
  1. Obtenga los hechos
  2. Compare sus opciones
  3. ¿Qué es lo que más le importa?
  4. ¿Hacia qué se inclina ahora?
  5. ¿Qué más necesita para tomar su decisión?

1. Hechos

Sus opciones

  • Operarse de la fascitis plantar.
  • Probar otros tratamientos para ver si mejora su dolor en el talón.

Puntos clave para recordar

  • Probablemente no tenga que operarse. Solo alrededor del 5% de las personas con fascitis plantar lo necesitan.1 Esto significa que de cada 100 personas con fascitis plantar, solo 5 necesitarán operarse y 95 no lo necesitarán. Los expertos sugieren que pruebe al menos 6 meses de otros tratamientos antes de considerar operarse.
  • La cirugía podría ser adecuada para usted si continúa teniendo dolor fuerte en el talón después de 6 a 12 meses de tratamiento en el hogar. Es posible que también considere operarse si el dolor en el talón está afectando su capacidad de trabajar o de hacer ejercicio moderado.
  • Si tiene que operarse, lo más probable es que reduzca su dolor en el talón. De las pocas personas que necesitan cirugía, alrededor de 75 de cada 100 tienen menos dolor que el que tenían antes de operarse.2
  • Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.2
PMCs

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar causa dolor en el talón, que a menudo se vuelve crónico (a largo plazo). Puede ocurrir cuando el ligamento largo y plano en la parte inferior del pie (fascia plantar ) se distiende y comienza a sufrir desgarros pequeños. Estos pueden hacer que el ligamento se debilite, se hinche y se irrite (inflame).

El síntoma más común de la fascitis plantar es el dolor en el talón cuando da los primeros pasos después de levantarse de la cama o después de estar sentado durante un período prolongado.

¿Cuál es la causa de la fascitis plantar?

A menudo, la fascitis plantar es causada por:

  • Problemas en la manera en que camina, por ejemplo, caminar con un giro o rotación hacia adentro del pie (pronación ).
  • Tener arcos altos, pies planos o tendones de Aquiles tensos.
  • Hacer actividades repetitivas, tener sobrepeso o usar zapatos inadecuados. Esto puede empeorar la fascitis plantar.

Todos estos factores pueden provocar desgarros pequeños, que pueden causar dolor e hinchazón.

¿Cuáles son los riesgos de tener fascitis plantar?

El dolor continuo en el talón hará que caminar y estar de pie sea doloroso. Para aliviar el dolor, podría cambiar la manera en que camina. Con el tiempo, esto podría provocar más molestia y dolor, así como otros problemas en el pie, en la pierna, en la cadera o en la espalda. La fascitis plantar a largo plazo (crónica) podría limitar su capacidad de trabajar y disfrutar el ejercicio o practicar deportes.

¿Cómo se trata?

El tratamiento no quirúrgico para la fascitis plantar es fácil de seguir y suele dar resultado si lo comienza poco después de que aparecen los síntomas. Este tratamiento incluye:

  • Reposo.
  • Hielo. Si el hielo no ha ayudado después de probarlo por 2 o 3 días, es posible que el calor ayude.
  • Medicamentos antiinflamatorios.
  • Ejercicios de estiramiento.
  • Plantillas (ortopédicas).
  • Tablillas (férulas) nocturnas.
  • Inyecciones de esteroides.

Estos tratamientos podrían tardar de 6 a 12 meses en aliviar el dolor en el talón.

Por lo general, no se necesita cirugía para la fascitis plantar. La mayoría de las personas (95%) que tienen fascitis plantar pueden aliviar el dolor en el talón sin cirugía.1 Esto significa que de cada 100 personas que tienen fascitis plantar, 95 pueden aliviar el dolor sin cirugía y 5 no pueden.

La cirugía para la fascitis plantar implica cortar (liberar) parte del ligamento de la fascia plantar para liberar la tensión y aliviar la hinchazón. Puede hacerse una cirugía abierta, en la cual el cirujano hace un corte (incisión) en la zona. O puede hacerse introduciendo instrumentos quirúrgicos a través de incisiones muy pequeñas (cirugía endoscópica).

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

Los riesgos de la cirugía incluyen:

  • Un nervio comprimido o el síndrome del túnel del tarso.
  • Dolor en el talón que reaparece una y otra vez.
  • Neuroma, un tumor benigno de células nerviosas y fibras nerviosas, que puede ser doloroso.
  • Heridas que tardan mucho tiempo en cicatrizar.
  • Un retraso para poder realizar sus actividades normales.
  • Infección.
  • Los riesgos de la anestesia.
  • La posibilidad de que los síntomas empeoren después de la cirugía (poco frecuente).

¿Por qué podría su médico recomendarle la cirugía?

Es posible que su médico le aconseje operarse si:

  • Usted ha probado otros tratamientos durante al menos 6 meses, y estos no han ayudado.
  • El dolor en el talón está afectando su capacidad de trabajar o de hacer ejercicio moderado.

2. Compare sus opciones

  Operarse Probar otros tratamientos
¿Qué implica generalmente?
  • Con la cirugía abierta, usted usa un aparato ortopédico durante 2 o 3 semanas después de la cirugía.
  • Con la cirugía endoscópica, usted puede comenzar a hacer actividades en las que se soporta peso de inmediato. Podrá usar zapatos normales en cuanto le resulten cómodos.
  • La mayoría de las personas retoman sus actividades normales de 3 a 6 semanas después de la cirugía endoscópica.
  • Después de cualquier tipo de cirugía, usted no debería correr ni saltar durante al menos 3 meses.
  • El tratamiento en el hogar incluye reposo, hielo, medicamentos antiinflamatorios, ejercicios de estiramiento, plantillas (ortopédicas) y tablillas nocturnas.
  • Es posible que reciba inyecciones de esteroides para reducir la hinchazón.
  • Estos tratamientos podrían tardar de 6 a 12 meses en aliviar el dolor en el talón.
¿Cuáles son los beneficios?
  • La mayoría de las personas (más de 75 de cada 100) tienen menos dolor después de la cirugía.2
  • El tratamiento es fácil de seguir y suele ser exitoso si se comienza poco después de que los síntomas aparezcan.
  • De cada 100 personas que prueban otros tratamientos para el dolor de talón, 95 pueden conseguir un alivio.
  • Usted evita el costo y los riesgos de la cirugía.
¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios?
  • Hasta 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor.2
  • Otros riesgos de la cirugía incluyen:
    • Dolor en el talón que reaparece una y otra vez.
    • Neuroma, un tumor benigno de células nerviosas y fibras nerviosas, que puede ser doloroso.
    • Heridas que tardan mucho tiempo en cicatrizar.
    • Un retraso para poder realizar sus actividades normales.
    • Infección.
    • Un nervio comprimido o el síndrome del túnel tarsiano.
    • La posibilidad de que los síntomas empeoren después de la cirugía (poco frecuente).
    • Los riesgos de la anestesia.
  • Su edad y su salud también afectan su riesgo.
  • Si este tratamiento no da resultado, es posible que aún sienta un dolor que limite sus actividades cotidianas.
  • Es posible que de todos modos tenga que operarse más adelante.

Historias personales

¿Le interesa lo que otros decidieron hacer? Muchas personas han enfrentado esta decisión. Estas historias personales podrían ayudarle a decidir.

Historias personales acerca de la cirugía para la fascitis plantar

Estas historias se basan en información obtenida de profesionales de la salud y consumidores. Podrían ser útiles a medida que usted toma decisiones de salud importantes.

"Sé que no soy el tipo de persona que puede dejar de correr completamente por el tiempo que me llevaría curarme de la fascitis plantar. Los tratamientos no quirúrgicos, como el hielo y la tablilla nocturna, ayudan a aliviar el dolor, pero el problema no está mejorando. Sé que operarme implica riesgos y estoy dispuesto a aceptar esa posibilidad si puedo continuar corriendo. Mi médico ha realizado muchas cirugías de la fascia plantar y dice que probablemente pueda correr otra vez en algunas semanas."

— John, 37 años

"He considerado la posibilidad de buscar un trabajo diferente durante varios años. En este momento, estoy de pie todo el día y he empezado gradualmente a tener mucho dolor en el talón, que según mi médica, se debe a la fascitis plantar. Dice que podría estar relacionada con el hecho de que estoy de pie todo el día en el trabajo. Realmente no quiero operarme, por eso voy a probar algunos de los tratamientos que ella me sugirió mientras busco otro trabajo que no requiera que esté de pie todo el día."

— Tomas, 50 años

"Siento como si le hubiera dado la chance a todos los tratamientos para la fascitis plantar. He tenido el problema durante más de un año y, aunque ha mejorado un poco, el dolor sigue interfiriendo en mi capacidad de caminar o de estar de pie cómodamente durante mucho tiempo. No soy una deportista, pero deseo poder caminar cómodamente. Escuché que la mayoría de las personas tienen menos dolor después de operarse, de modo que me voy a operar."

— Mary Ann, 45 años

"Es irónico que mi fascitis plantar no haya comenzado hasta haber empezado a caminar como parte de mi programa para adelgazar. ¡Se supone que bajar de peso ayuda a la fascitis plantar! Mi médico dijo que no es raro que las personas como yo, que no han realizado actividad durante mucho tiempo, tengan dolor en el talón cuando comienzan a hacer ejercicio. Me recomendó algunos tratamientos en el hogar, como el estiramiento, colocar hielo en el pie y hacer otro tipo de ejercicio, por ejemplo, montar una bicicleta fija, mientras sigo trabajando para bajar de peso. Ya han pasado más de 6 meses, y mi pie definitivamente está mejorando, pero lentamente. Sin embargo, el hecho de que mejore me da esperanza de que puedo evitar la cirugía."

— Kate, 47 años

3. ¿Qué es lo que más le importa?

Sus sentimientos personales son tan importantes como los hechos médicos. Piense en lo que más le importa en esta decisión e indique cómo se siente acerca de las siguientes afirmaciones.

Motivos para operarme

Motivos para elegir otros tratamientos

No estoy dispuesto a realizar un tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses.

Estoy dispuesto a realizar un tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses.

       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

No puedo hacer las actividades cotidianas debido a mi dolor en el talón.

Mi dolor en el talón no me impide realizar mis actividades cotidianas.

       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

Acepto los riesgos de la cirugía.

Siento que la cirugía es demasiado riesgosa para mí.

       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

Deseo operarme para poder sentirme mejor en este instante.

No deseo operarme por ningún motivo.

       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

Ya he probado otros tratamientos, y no han dado resultado.

No he probado otros tratamientos aún.

       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

Mis otros motivos importantes:

Mis otros motivos importantes:

  
       
Más importante
Igualmente importante
Más importante

4. ¿Hacia qué se inclina ahora?

Ahora que ha considerado los hechos y sus sentimientos, es posible que tenga una idea general de su posición sobre esta decisión. Indique hacia qué se inclina en este momento.

Operarme

Usar otros tratamientos

       
Me inclino por
Indeciso
Me inclino por

5. ¿Qué más necesita para tomar su decisión?

Verifique los hechos

1. ¿Es cierto que la mayoría de las personas con fascitis plantar necesitan operarse?

  • No
  • No estoy seguro
Es correcto. Solo alrededor de 5 de cada 100 personas con fascitis plantar necesitan operarse.

2. ¿Es cierto que la cirugía siempre curará su dolor en el talón?

  • No
  • No estoy seguro
Es correcto. Operarse no garantiza que su dolor en el talón desaparecerá. Alrededor de 25 de cada 100 personas que se operan continúan teniendo dolor en el talón.

3. Si ya ha probado el tratamiento en el hogar y aún tiene dolor en el talón, ¿debería considerar operarse?

  • No
  • No estoy seguro
Es correcto. Podría considerar operarse si ha probado el tratamiento en el hogar por un período de 6 a 12 meses y aún tiene dolor fuerte en el talón.

Decida cuál es el siguiente paso

1. ¿Entiende usted las opciones que tiene?

2. ¿Le queda claro cuáles beneficios y efectos secundarios son los más importantes para usted?

3. ¿Tiene usted suficiente apoyo y asesoramiento de otras personas para tomar una decisión?

Certeza

1. ¿Qué tan seguro se siente ahora acerca de su decisión?

     
Nada seguro
Un poco seguro
Muy seguro

2. Verifique lo que debe hacer antes de tomar esta decisión.

  • Estoy listo para actuar.
  • Yo quiero discutir las opciones con otras personas.
  • Yo quiero aprender más acerca de mis opciones.

3. Use el espacio siguiente para enumerar preguntas, inquietudes y pasos a seguir.

 
Créditos
PorEl personal de Healthwise
Revisor médico primarioWilliam H. Blahd, Jr., MD, FACEP - Medicina de emergencia
Revisor médico especializadoGavin W.G. Chalmers, DPM - Podólogo y cirugía podológica

Referencias
Citas bibliográficas
  1. American Academy of Orthopaedic Surgeons and American Academy of Pediatrics (2010). Plantar fasciitis. In JF Sarwark, ed., Essentials of Musculoskeletal Care, 4th ed., pp. 839–844. Rosemont, IL: American Academy of Orthopaedic Surgeons.
  2. Mann JA, et al. (2006). Foot and ankle surgery. In HB Skinner, ed., Current Diagnosis and Treatment in Orthopedics, 4th ed., pp. 460–534. New York: McGraw-Hill.

Nota: La "versión imprimible" del documento no contendrá toda la información disponible en el documento en línea; parte de la información (por ejemplo, referencias cruzadas a otros temas, definiciones o ilustraciones médicas) sólo está disponible en la versión en línea.

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